Kitabı oxu: «Seasonal Affective Disorder / Trastorno afectivo temporal & Adeno Nuitome»

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Lola Molina

Seasonal Affective Disorder /

Trastorno afectivo temporal

Adeno Nuitome

Traducción de Pablo Fante

Colección Tintas Frescas



Molina, LolaSeasonal affective disorder . Trastorno afectivo temporal & Adeno Nuitome / Lola Molina. - 1a ed . - Ciudad Autónoma de Buenos Aires : Libros del Zorzal, 2020.Libro digital, EPUB - (Tintas frescas)Archivo Digital: descarga y onlineTraducción de: Juan Pablo Fante.ISBN 978-987-599-639-71. Teatro Contemporáneo. 2. Teatro Francés. I. Fante, Juan Pablo, trad. II. Título.CDD 842


Esta publicación cuenta con el apoyo del Programa especial artes escénicas en Sudamérica hispanoparlante, del Ministerio de Europa y de Asuntos Exteriores, del Ministerio de la Cultura de Francia, del Institut français, de la Mousson d’été y del programa Fabula Mundi Playwriting Europe: Beyond Borders. El Institut français d’Argentine es miembro de la red Contxto.

Títulos originales de las obras:

Seasonal Affective Disorder / Trouble affectif saisonnier © éditions THEATRALES, Paris, 2018.

Adeno Nuitome © Lola Molina, 2019.

© Foto de la autora en página 10: Gilles Vidal

© 2020. Libros del Zorzal

Buenos Aires, Argentina

<www.delzorzal.com>

Comentarios y sugerencias: <info@delzorzal.com.ar>

Queda prohibida la reproducción total o parcial de esta obra, por cualquier medio o procedimiento, sin la autorización previa de la editorial o de los titulares de los derechos.

Impreso en Argentina / Printed in Argentina

Hecho el depósito que marca la ley 11723

Índice

Sobre la colección Tintas Frescas | 6

Seasonal Affective Disorder / Trastorno afectivo temporal | 8

Personajes | 9

Sol de medianoche | 10

Inicio de temporada | 11

Fin de la estación | 39

Sol de medianoche | 40

Adeno Nuitome | 41

Personajes | 42

Una pequeña morada | 43

Y un balcón de hierro forjado | 45

Y un resto de glicina que revivir | 47

Frente a piedras grandes y calientes que llamaremos terraza | 48

Hierba por todas partes | 49

Hierba con margaritas y botones de oro | 51

En un rincón de abedules | 52

De fina piel blanca que se sacará | 53

Y hojas verdes plateadas | 54

Al fondo del jardín, el arroyo que llamaremos río | 56

Y el sauce llorón | 57

En alguna parte rosales | 59

Claramente rojos y rosados | 60

Habrá que podarlos | 62

Con guantes y tijeras de podar | 64

Y también por supuesto árboles de frutas | 66

Damascos | 67

Un peral, un cerezo, un manzano | 69

Y frente a mi ventana unos durazneros | 70

Y me cortarás ramas de durazneros en flor | 72

Y siempre sentiré ganas de casarme | 73

Glorietas, refugios de follaje | 74

Un refugio de leña | 76

Un prado | 77

Hierbas altas, malezas | 78

Zarzas, amapolas | 79

Gatos que salen de en medio | 80

Pájaros, una garza | 81

La dejan, no se toca | 82

Muy temprano en la mañana, se cubre de rocío brillante | 83

Incluso en verano parece cubierta de escarcha | 84

Bañada de luz durante el día | 87

Con ventanas iluminadas de noche | 88

Escondida en el azul verde | 89

Sobre la colección Tintas Frescas

La edición de obras de teatro es un gesto fuerte y fundamental. Ofrece a todos los públicos la posibilidad de hacerse una idea propia sobre las nuevas dramaturgias, permitiéndole a cada uno recrear su propia música y alcanzar, en el ritmo de la intimidad, una interpretación personal.

El impulso de la innovación dramática, la búsqueda sobre la lengua y una mirada muy política y sin complacencia sobre nuestro mundo contemporáneo presidieron el espíritu de esta publicación.

En tiempos marcados por la multiplicación frenética de eventos verticales, esta edición le garantiza al autor una perennidad y una forma de estabilidad y horizontalidad. Tintas Frescas es un vasto proyecto de colaboración dramática, de traducciones e intercambios entre Francia y América del Sur, dentro de los cuales se encuentra también el festival Mousson d’été. Permite que, de ambos lados del Atlántico, estas tintas que no han secado encuentren múltiples resonancias, complicidades y espacios en los que puedan imprimirse y gravarse de manera duradera.

Más allá de las creaciones y producciones, los libros de teatro y sus infinitas riquezas son indispensables para la elaboración, la construcción y el equilibrio de una biblioteca. Y así, durante mucho tiempo, garantizan infinitas alegrías.

Michel Didym


Lola Molina nació en 1984. Escribe obras de teatro.

Después de un máster en estudios teatrales en la Université Sorbonne Nouvelle en 2007 dirigido por Jean-Pierre Sarrazac, fundó junto a Lélio Plotton la Compagnie Léla.

Sus primeros textos, Jocaste y Jean Triste et Lauretta Pring, fueron representados por Lélio Plotton en 2008 y 2009. Teen Spirit (premio del comité de lectura de Fontenay-sous-Bois) fue representado por Jean-Luc Paliès durante el Printemps des Inédits 2015. En 2015, Love-in, un breve texto radiofónico que Lola Molina escribió para una instalación sonora de Lélio Plotton y Bastien Varigault fue publicado en el número 3 de la revista Le Bruit du monde.

Su texto para público juvenil Ils divorcèrent et n’eurent que moi fue finalista del Premio Annick-Lansman 2016.

Seasonal Affective Disorder / Trouble affectif saisonnier, publicada por Éditions Théâtrales en 2017, recibió el premio de las Jornadas de Lyon de Autores de Teatro 2017 y el Premio Godot de estudiantes de liceo (Panta-théâtre, rectorado de Caen). Fue escogida por los comités de lectura À Mots Découverts y Textes en Cours y presentada en la Mousson d’Été y en los Mardis Midi du Théâtre 13. Fue representada en el teatro Lucernaire en 2018 con puesta en escena de Lélio Plotton, con Anne-Lise Heimburger y Laurent Sauvage, y ganó el Premio Lucernaire de la Asociación de la Crítica de Teatro, Música y Danza. Alexandre Plank y Lélio Plotton realizaron una versión radiofónica, emitida en 2018 en el Atelier Fiction de la radio France Culture.

Nous n’avons pas vu la nuit tomber fue escrita con apoyo de la asociación Beaumarchais -Sociedad de Autores y Compositores Dramáticos (sacd), de Escrituras Teatrales en Obra de la Comédie Poitu-Charentes y del Centro Nacional de Escrituras de Espectáculo (cnes) de la Chartreuse (Villeneuve-lez-Avignon). Hizo parte de las selecciones de À Mots Découverts, Textes en Cours y France Culture.

Adeno Nuitome (que será representada en 2021 con una puesta en escena de Lélio Plotton) recibió un apoyo del Centro Nacional del Libro y del cnes.

Seasonal Affective Disorder / Trastorno afectivo temporal

I am

Doll eyes

Doll mouth

Doll legs

I am

Doll arms

Big veins

Dog baits

[…]

They really want you, but I do too

I want to be the girl with the most cake.

Hole, “Doll Parts”

Personajes

Vlad

Dolly

Sol de medianoche

Vlad.– Pensaba que todo estaría oscuro y tendría frío.

Me había preparado para quedarme inmóvil, digamos: mucho tiempo. Cuando mi cuerpo era mi cuerpo, era mío y al final me sentía bastante apegado a él. Se me ocurrió entonces prepararlo

Dolly.– sí

Vlad.– y realmente traté de imaginar la inmovilidad. El frío. Intenté convencerme de que si imaginaba lo suficiente esta situación lograría encontrarle algo aceptable.

Qué más podía hacer de todas formas

Dolly.– sí

Vlad.– y al final es verdad que existen la inmovilidad y el frío, pero la oscuridad no, para nada

Dolly.– sí

Vlad.– Eras como el sol.

Estoy acostado inmóvil con los ojos cerrados, estoy ocupado contemplando el resto de tu centelleo, el recuerdo de tu resplandor proyectado sobre mis párpados.

Ella era como el sol.

Inicio de temporada

Dolly.– En la barra. Ahí te vi. Cuando te diste vuelta hacia la sala.

Te vi tan claro como si te hubieran inyectado un medio de contraste.

Vlad.– Dudaba si pedir otro trago.

Dolly.– ¿Qué fue lo primero que pensaste cuando me viste?

Vlad.– Que era alucinante ser capaz de tomar un chocolate caliente al mismo tiempo que mascabas un chicle y fumabas. También me pregunté qué gusto tendría.

Dolly.– No es verdad.

Vlad.– No, no es verdad.

Después le pregunté Qué edad tienes, ella me dijo Tú qué piensas, tengo dieciocho… diecinueve…

Dolly.– Diecinueve sí.

¿Qué?

Vlad.– Nada.

Dije: ¿Nos vamos?

Dolly.– Necesito hacer una llamada, ve tú, nos vemos afuera.

Dudo un poco frente al teléfono. Se me vienen varias mentiras a la mente, la más segura es decir que voy a pasar la noche en el hospital con los otros, pero no logro decidirme. No llamo a nadie y salgo. Aguanto la mirada inquieta del barman más paternal del mundo, intento devolverle una sonrisa valiente pero esa noche no me sale.

Tengo ganas de que todo el mundo esté muerto.

***

Frente al boliche.

Vlad.– ¿Qué te da risa?

Dolly.– No sé por qué de pronto me dio susto salir y verte mear en un árbol

Vlad.– De pronto me siento medio idiota diciéndole Tengo el auto acá al lado

Dolly.– ¿Vives lejos?

Vlad.– Sí, no. No podemos ir a mi casa

Dolly.– ¿Podemos ir a algún lado igual?

Vlad.– Ven.

Dolly.– En su auto, hay una caja de pañuelos de papel, una botella de agua mineral, mapas de carreteras y un alcohol en gel con aroma de manzana.

En uno de los mapas hay caminos marcados en amarillo fluorescente: París/Saint-Malo, París/Quiberon, París/Grasse.

De pronto el estacionamiento del Etap Hôtel me parece más bien oscuro.

Vlad.– El ascensor está por acá.

Dolly.– Tengo frío, me pregunto hacia dónde va el ascensor

Vlad.– Llegamos al piso de la recepción, de lejos veo que el recepcionista es un hombre, eso me da algo de confianza, pero tomé bastante y no estoy seguro de qué parecemos, no quiero que nos jodan

Quédate seria.

Dolly.– Obedezco. Pongo una cara lo más relajada posible del tipo Mira, la empresa nos mandó al mismo hotel que en el seminario de 2012.

Vlad.– ¿“Seminario”, de verdad?

Dolly.– Qué, así se dice, ¿no?

Vlad.– Sí, sí

Dolly.– Bueno pásame la llave

Vlad.– Toma

Dolly.– Mierda

¿Cómo funciona?

Vlad.– Le muestro. Se impresiona.

Revolotea por la pieza, la miro agacharse para mirar por todos lados, su espalda sus hombros mientras abre todas las puertas, sus manos que dan vuelta todas las muestras gratis, sus caderas cuando sube la escalera de la cama de una plaza arriba de la cama doble.

Dolly.– Vlad, ¿dónde está el minibar?

Vlad.– Estamos en un hotel de suburbio no en el Ritz.

Dolly.– Oh.

Vlad.– Le enrollo un porro. La ayudo a recostarse en medio de la cama.

Prende el porro.

Vlad.– Toma.

Levanto su camiseta y enrollo otro sobre su estómago. No te muevas. En su ombligo se forma un ligero hueco perfecto, hago una línea con la mezcla, pongo los papelillos encima. Date vuelta. Ella se levanta un poco y recupero el porro. Lamo las pocas briznas que se pegaron a su piel.

Dolly.– Vlad. Vlad.

Suena como una especie de nombre maldito, ¿no es el nombre de Satán en otra lengua? Un poco como el nombre secreto del demonio. El nombre que da mala suerte si lo pronuncias en voz alta, o que solo puede pronunciar una virgen en las noches sin luna. Vlad.

Vlad.– No soy yo el que tiene sangre por todos lados.

Dolly.– ¿Qué?

Vlad.– Sangre. Tienes unas manchas minúsculas de sangre en la nuca y el pelo.

Dolly.– Mierda, oh mierda a ver

Vlad.– Ahí, mira

Dolly.– Me las puedes sacar por favor sácalas

Vlad.– Encuentro una vela, la prendo y la pongo en una esquina del lavamanos.

Ella entra en la bañera y se sienta en el borde, dándome la espalda cruza los brazos para sacarse la camiseta. Me recuerda a las muchachas que vienen a tatuarse después de una violación. Una decisión que se tomó en dos segundos pero con más seguridad que las otras. La sangre se va con algo de agua tibia. No sé si es el humo de sus puchos que me quema los ojos pero

poso mis labios suavemente en cada centímetro de piel limpia.

Seco sus hombros, su espalda con mis manos. La noche pasa así, le hago tatuajes imaginarios, rosetones sobre el estómago, abajo de su espalda flores mil millones de flores, rosas, dalias, magnolias, lazos en los hombros y el cuello para poder ahorcarla cuando ella me lo pida, grabo la fecha y hora por todos lados, me obsesiono con la hora universal, las zonas horarias, bajo sus pechos grabo 5h17 Greenwich Mean Time sobre sus hombros indico la posición exacta de los planetas que me dicta, asomada por la ventana del doceavo piso del Etap Hôtel en la puerta de Bagnolet,

Dolly.– Mercurio y Júpiter en Capricornio, Aries en el Levante, Marte en Escorpio, Urano en 12 grados 36, un sextil Sol-Plutón y un cuadrado Sol-Marte, la Hidra al sur de Cáncer, Casiopea, Orión, el Cisne

Vlad.– no me queda lugar, está repleta de estrellas, me toca meter el pico del cisne en sus labios y adentro de las mejillas, en la lengua le pinto un pequeño revólver para mi uso personal, un juguetito plateado, una verdadera pistola de señorita, pero es pequeño, apretado, el gatillo está nuevo, muy nuevo, disparo, un balazo, los planetas se alinean, cambiamos de trópico y hemisferio para caer en las grandes mareas, y cuando habíamos vuelto a pescar a pie, tranquilos y pacientes, nos traga una ola que no vimos venir, nos dormimos.

***

Vlad.– ¿Dolly?

Dolly.– No sale el sol.

Vlad.– ¿Qué?

Dolly.– El sol. No sale. Hace un buen rato que miro. Mira ahí, al final de la plaza atrás del hotel, hay una oficina del correo, necesito ir a sacar dinero. En el correo, solo en el correo, mi tarjeta no funciona en otros cajeros. Espero que salga el sol, el correo debe abrir a la hora en que sale el sol en estos días. Pero no sale.

Vlad.– Está nublado

Dolly.– No está nublado, es de noche pero un poquito más claro

Vlad.– Bajo a tomar el desayuno tengo hambre ¿vienes?

Dolly.– —

Vlad.– ¿Te traigo algo?

¿Dolly?

¿Croissants? ¿Café?

Dolly.– Croissants sí café

***

Dolly.– Me lanzo sobre él para no tomarme el café. Incluso con tres de azúcar…

Digo cosas como preferiría otro tipo de desayuno. Sí.

Desabotono su camisa y es interminable, cómo puede ser tan grueso y grande su torso, me inclino hacia su cuello miro la etiqueta. Le hago cosquillas con mis dedos ligeros como una mariposa, no da más de tan ligera que soy, tan grácil, mientras el auto era un bodrio en cambio la camisa es un lujo y recomendada para el lavado en seco, pienso en la lavandera que debe pasarle su camisa “lista” el sábado en la mañana (risas ligeras y gráciles)

Vlad.– En ese momento me parece que la luz de la noche, ahora un poco más clara, es absolutamente perfecta. Apagada para ella y prendida para mí.

***

Dolly.– Vlad

Vlad.– Dolly, mierda dónde te metiste pensé que te habías largado

Dolly.– El correo. Estaba en el correo. Ese que se ve ahí. Te dije que necesito dinero, pero estaba cerrado, se me ocurrió usar el cajero afuera, nunca lo uso y pensé que desde las ventanas del hotel me veías, pensé que me escondería para teclear el código, ves, pensé si me pongo bien al frente, si agito todos los dedos como para teclear en diferentes lados pero solo pongo mi código, pero cuando ya me decidí pensé en el chip

Vlad.– ¿El chip?

Dolly.– El chip electrónico. De la tarjeta. De la tarjeta a mi nombre.

Vlad.– ¿Cuál es el problema Dolly?

¿Me puedes decir por qué no puedes usar tu tarjeta?

Dolly.– —

Vlad.– ¿Tiene algo que ver con las manchitas de sangre?

Dolly.– —

No fui a una cita que me dieron. Creo.

No entiendo por qué no sale el sol, así no logro saber la hora, tenía que presentarme a primera hora. Pero ¿primera hora de qué? Del día me imagino, ¿no, Vlad? Pero no me dieron un documento con la hora exacta de la cita, la gente así debería dar un documento, ¿no? Los policías deberían hacer igual que los médicos o los laboratorios, ¿no crees? ¿Vlad?

Vlad.– Es verdad que cuando pasas la noche, una noche, con una mujer está el riesgo de que termine mal. Lo recuerdo como un refrán olvidado tontamente. Pero confieso que ahora lo recuerdo bien fuerte y puedo sentir el golpe que lo acompaña. Me sacude.

Voy a buscar un café a la máquina en el pasillo. ¿Quieres uno?

Ok. Quédate aquí. No te muevas.

***

Pasillo de hotel.

Vlad.– Dolly dónde vas te dije que volvía ahora mismo

Dolly.– No me puedo quedar Vlad voy a tratar de presentarme allá quizá no sea realmente un problema por lo del sol, Vlad se me ocurre que quizá ellos tampoco han abierto todavía por cómo está el cielo entonces

Vlad.– No vas a ninguna parte Dolly nos vamos a tomar un café y le encontraremos la vuelta ya es la tarde, pasó hace mucho la hora de tu cita vuelve a la pieza

Dolly.– Hace frío en la pieza

Vlad.– Prende la calefacción. Ahora vuelvo.

***

Vlad.– Dime

Dolly.– —

¿Por qué no pasó nadie a limpiar la pieza?

¿No deberíamos… dejar la pieza o…?

Vlad.– Dos noches. Pagué dos noches más.

Si te hace falta quédate en la pieza, no hay problema.

Dolly.– ¿Y tú?

Vlad.– No me puedo quedar esta noche. Un poco. Pero no toda la noche.

Dolly.– Vale.

Vlad.– Dolly. Si quieres decirme lo que pasó, lo que está pasando, puedes.

Dolly.– No puedo decírtelo así.

—

Creo que una chica se va a morir y creo que estoy contenta.

Vlad.– ¿Por qué tenías que ir a la policía?

Dolly.– Porque yo era la única ahí cuando pasó. Para contarlo.

Vlad.– ¿Contar qué?

Dolly.– Me pidió que la acompañara al baño. Teníamos esa costumbre del pie bajo la puerta. La que vigila pone un pie bajo la puerta para que la que está en el baño sepa que no la dejaron tirada. Entonces yo estaba ahí porque ella me lo pidió. Se pegó un balazo. En algún lado en la cabeza. Me quedé con ella hasta que llegaron los bomberos, la ambulancia y la policía. Le dije no te preocupes todo va a salir bien.

Vlad.– Pero no crees que salga bien.

Dolly.– Creo que eres lo mejor que podía pasarme. Creo que una chica que acaba de ver la muerte y que va a sentarse sola en una vereda, un banco, un bar, realmente sola, creo que esa chica siempre debiera verte llegar para raptarla.

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Yaş həddi:
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Litresdə buraxılış tarixi:
31 mart 2025
Həcm:
72 səh. 5 illustrasiyalar
ISBN:
9789875996397
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