Kitabı oxu: «Palabras tendidas»

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© Del texto, los autores, 2020

© De esta edición: Publicacions de la Universitat de València, 2020

Publicacions de la Universitat de València

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Ilustración de la cubierta:

Diseño de la cubierta: Celso Hernández de la Figuera

Maquetación: Arantxa Pérez

ISBN: 978-84-9133-320-3

Edición digital

ÍNDICE

Presentación

Manuel Carrera Díaz

Cultura española y compromiso en Vittorio Bodini

Mª Consuelo de Frutos Martínez

Alle origini della «vocazione ispanofila» di Vittorio Bodini: il Diario romano e altri scritti (1944-1946)

Carolina Tundo

Corriere spagnolo (1947-1954): Vittorio Bodini intérprete de la vida española

Juan Carlos de Miguel y Canuto

Un Diario spagnolo inedito di Vittorio Bodini: il Quaderno verde

Antonio Lucio Giannone

«Nella città della nostra giovinezza». Sulle tracce di un ipotetico Bildungsroman bodiniano

Paolino Nappi

Il sodalizio Alberti-Bodini

Simone Giorgino

De las lágrimas de Góngora a la retórica de Calderón: Vittorio Bodini o la lúcida hermenéutica de un hispanista

Evangelina Rodríguez Cuadros

«Una rallentata conversazione col testo»: Bodini y Don Quijote

Eva Muñoz Raya

La fortuna critica dell’opera di Vittorio Bodini in Spagna

Pantaleo Luceri

PRESENTACIÓN

Manuel Carrera Díaz

Universidad de Sevilla

La de Vittorio Bodini (1914-1970) es una extraordinaria figura de intelectual creativo, prolífico y polifacético en el doble ámbito hispanoitaliano y en la franja central del siglo XX. Y ello fundamentalmente, aunque no solo, en su calidad de poeta, crítico e historiador literario, traductor y mediador cultural, desde su perspectiva de hispanista italiano, entre dos mundos, el de España y el de Italia. Y como todos los que tienen dos patrias (así consideraba él también, para sí mismo, a España) es merecedor de que cada una de ellas valore y reconozca en su integridad los frutos obtenidos y los méritos conseguidos tanto en un solar como en el otro. Y aunque varias facetas de su labor (sobre todo la de hispanista y la de traductor, menos la de poeta) hayan sido reconocidas y valoradas ya en vida del autor (corta, porque desafortunadamente murió a las 56 años) y posteriormente por el mundo cultural hispanoitaliano, era ya hora de que estos reconocimientos fueran colectivos y solemnes.

Así ha sido, justamente, en estos últimos años, coincidiendo con el centenario de su nacimiento. Hubo un precedente ilustre, el importante congreso itinerante que se celebró en diciembre de 1980 en Roma, Bari y Lecce sobre Le terre di Carlo V. Studi su V. Bodini.1 Y ya en 2014 tuvieron lugar, a ese respecto, tres eventos notables: se celebró en la universidad de Parma una exposición biobibliográfica titulada Vittorio Bodini e la Spagna, bajo la dirección de Laura Dolfi y Antonio Minelli, al tiempo que se le dedicó una sección en el congreso L’ermetismo e Firenze, celebrado en Florencia y organizado por Anna Dolfi. Y antes de que finalizara ese año se organizó entre Lecce y Bari, bajo la dirección de Antonio Lucio Giannone, el congreso internacional titulado Vittorio Bodini fra Sud ed Europa (1914-2014). De los tres eventos se ha derivado la publicación de actas o documentación2 sobre Vittorio Bodini que se mencionan repetidamente en la páginas de este volumen.

Bodini fue, en palabras de Vincenzo Consolo, un «sommo ispanista»,3 valoración de la que no discreparía ninguno de los que conocen su obra. Pero hasta ahora, aparte de algunos interesantes trabajos sueltos –el último, un artículo con abundante y precisa información sobre Bodini del que es autor Giovanni Albertocchi publicado en el número de diciembre de 2019 de Quaderns d’Italià4 en España, a cuya literatura, historia y forma de vida Bodini dedicó tanto trabajo y pasión, no se le había rendido ninguno de esos homenajes colectivos a los que nos venimos refiriendo. Hubo que esperar a marzo de 2018, cuando Juan Carlos de Miguel organizó en la Universitat de València una jornada de estudio dedicada a Vittorio Bodini: tra l’Italia e la Spagna.

Y precisamente de los desvelos de Juan Carlos de Miguel en torno a la rememoración y revalorización de la obra de Bodini nace este volumen de Palabras tendidas: Vittorio Bodini entre España e Italia, con nueve trabajos que, resaltando básicamente la faceta hispanista de nuestro autor, ofrecen detallados análisis y abundante información no solo sobre la obra, sino también sobre la biografía de Bodini, así como sobre el clima literario, cultural e histórico de la España e Italia de aquellos años.

El itinerario vital e intelectual de Vittorio Bodini queda detalladamente reflejado en el trabajo introductorio de Mª Consuelo de Frutos Martínez, en el que, sobre la urdimbre de la situación política, social y cultural de los dos países, se enumeran y analizan las etapas biográficas, los intereses intelectuales y el permanente compromiso cívico del autor, con particular atención a su perfil de hispanista y a sus lazos y relaciones con los poetas españoles.

España fue para Bodini un ámbito de estudio, pero también una pasión y el objeto de una admiración y curiosidad insaciables. Cuándo se produjeron y cómo se manifestaron las primeras pulsiones de esa hispanofilia es a lo que responde en su contribución Carolina Tundo, que bucea, con el apoyo de la pertinente documentación, en esa embrionaria empatía y en esa casi aún inconsciente e inexplicable atracción que ejercía sobre él el sonido fresco de palabras como yerba, estrella, noche o caracola o la verde imagen de la España de los atlas. Qué es la literatura para Bodini ha sido la pregunta más frecuente entre los estudiosos, y por tanto no es en absoluto ocioso que esta autora indague ahora qué fue para él, también, la lengua, aunque sea sobre la imagen tan lábil y primaria de esos recuerdos remotos.

«La Spagna è un paese meraviglioso, al di là delle mie stesse aspettative. Se dovessi dirti perché non saprei da dove cominciare». Eso le decía Bodini al crítico literario Enrico Falqui en una carta del 27 de noviembre de 1946, recién llegado a Madrid, donde permanecería hasta abril de 1949. Uno de los testimonios más interesantes para conocer su relación vital y no solo literaria con España es el conjunto de veinte artículos sobre España, previamente publicados en la prensa italiana entre 1947 y 1954 y reunidos y reeditados en 2013 por A. L. Giannone bajo el título de Corriere spagnolo. De ellos se ocupa en su trabajo incluido en el presente volumen Juan Carlos de Miguel, que analiza no solo sus características formales y temáticas, sino también los elementos autobiográficos o testimoniales contenidos en ellos, las conclusiones de las comparaciones culturales que entre España e Italia observa Bodini, o su visión sobre los rasgos idiosincráticos de los españoles, y todo ello sobre el cañamazo de los factores histórico-políticos y los aires postbélicos del momento.

Antonio Lucio Giannone, que por su dedicación y contribución al conocimiento y revalorización de la figura y la obra de Bodini casi ha asumido el perfil ideal de uno de sus principales albaceas intelectuales, ofrece en su trabajo dos distintas aunque complementarias perspectivas. En primer lugar recuerda la labor creativa, tanto en verso como en prosa, de Vittorio Bodini y analiza las causas por las que, pudiendo y mereciendo ocupar un puesto relevante en el ámbito de la literatura italiana del siglo XX, aparece sin embargo relegado o casi ignorado por la crítica en ese sector. En segundo lugar, y ello constituye el cuerpo central de su trabajo, analiza el contenido del Diario romano (o Quaderno verde), un manuscrito aún inédito de Vittorio Bodini donde este, a modo de diario de los dos primeros meses de su estancia en Madrid, da detallada relación y cuenta de cómo va conociendo y de qué va hablando con los grandes escritores españoles de ese momento, según los va tratando en las tertulias o cafés literarios donde se reúnen.

A esa parte creativa, en el ámbito de la prosa italiana, se refiere el trabajo de Paolino Nappi, que estudia una novela incompleta que Bodini escribió en los años cuarenta del pasado siglo titulada Il fiore dell’amicizia, situándola en el marco de su narrativa. Un Bildungsroman, como lo define en este trabajo, donde se explora el momento de llegada a la vida adulta del casi aún adolescente Vittorio, en conflictiva relación con su ciudad y el mundo externo, un poliédrico panorama que enlaza con el de otros escritos en prosa como el del posterior relato también incompleto titulado Il duello del contino Danilo.

De entre los muchos poetas y escritores españoles de su tiempo que Bodini conoció y trató fue quizás Rafael Alberti aquel con el que tuvo una más intenso y amistoso –casi familiar, como señala Laura Dolfi– entendimiento. Simone Giorgino da detallada cuenta en su trabajo de las circunstancias y características de esa relación literaria (Bodini fue el traductor casi oficial de la obra de Alberti al italiano) y personal, que duró desde que se conocieron en 1961 hasta la temprana muerte de Bodini en 1970. Una relación en la que se evidencia un gran aprecio mutuo, como se deduce de los juicios elogiosos de Alberti («un traductor genial, un hombre genial, un poeta genial», dijo de su amigo) y de la admiración que Bodini siempre profesó hacia el poeta español.

El estudio de la labor de crítico literario y estudioso de la literatura española realizada por Bodini está en este volumen a cargo de Evangelina Rodríguez Cuadros, quien resalta la novedad que supuso en su momento, al comienzo de los años setenta, la presencia en España de la perspectiva estructural en el análisis literario, que en Italia se veía afirmando con fuerza (como recordaría, casi con un sentimiento de nostalgia, el título del volumen editado en 1999 por Gian Luigi Beccaria, Quando eravamo strutturalisti). Las reflexiones de la profesora Rodríguez Cuadros sobre el siglo de Oro y los hispanistas italianos o sobre la interpretación del teatro calderoniano por parte de Bodini, en su relación también con la crítica literaria europea y española, configuran y ofrecen un extraordinariamente interesante cuadro de los estudios literarios en España e Italia durante las décadas del trabajo crítico de Bodini e incluso de más adelante.

Una de las facetas en las que más activa y duraderamente destacó Vittorio Bodini fue en la de traductor al italiano de grandes obras de la literatura española, desde El Lazarillo de Tormes a la poesía de Rafael Alberti, pasando por el teatro de García Lorca o los poemas de Pedro Salinas, o desde los sonetos de Quevedo a las obras de Vicente Aleixandre o Juan Larrea. Pero la traducción a la que definitivamente ha quedado ligado su nombre es a la del Don Quijote. Teniendo en cuenta sus preferencias literarias, algunos estudiosos han echado de menos una igualmente poderosa traducción de Góngora, que efectivamente Bodini nunca llevó a cabo. A este respecto, quizás pueda encontrarse una explicación, al menos parcial, en una anécdota que cuenta Vicenzo Consolo: «Anni orsono, in un incontro a Milano con Rafael Alberti, María Teresa León, Leonardo Sciascia e Vittorio Bodini, quest’ultimo, sommo ispanista, ci diceva dell’impossibilità di tradurre Góngora, che mai egli si sarebbe azzardato a farlo. Sì, Góngora, eccelso e irraggiungibile».5 Cautela que no deja de ser llamativa en quien ha sido capaz de realizar una de las más ejemplares traducciones de la gran obra cervantina.

A este respecto, en nuestro volumen se incluye un detallado y preciso estudio de Eva Muñoz Raya sobre la traducción del aparato paratextual del Don Quijote, precedido de unas oportunas consideraciones sobre la concepción de la operación de traducir de Bodini, que en este caso la autora no considera totalmente neutra, sino en cierta medida condicionada por las exigencias editoriales de obtención de un texto más fácilmente legible.

Al importante aspecto de la recepción de la obra de Bodini está dedicado el trabajo de Pantaleo Luceri, que ofrece datos muy precisos sobre el conocimiento, la difusión y el influjo de las obras de nuestro autor en España. Como era de esperar, apenas es conocida la faceta de poeta, prosista y escritor en italiano, aunque algunos de sus poemas se han publicado en España. Pero sí que tuvieron notable relevancia, entre otras, obras como I poeti surrealisti italiani, muy citada y objeto en su momento de distintas controversias, así como, sobre todo entre los estudiosos españoles del Siglo de Oro, su en aquel entonces novedoso Estudio estructural de la literatura clásica española, al que se refiere también en su trabajo Evangelina Rodríguez, o su análisis sobre la calderoniana La vida es sueño. Sus traducciones de grandes obras españolas al italiano han sido objeto también de numerosas referencias y recensiones, desde la edición italiana de la Versión celeste de Juan Larrea al teatro de Lorca o, sobre todo, a su versión de Don Quijote.

Las Palabras tendidas de este volumen son, pues, gracias a la apropiada y justa iniciativa de Juan Carlos de Miguel y a la generosa y sabia colaboración de los ocho autores que lo acompañan, como los puentes o las manos tendidas que unen, como Vittorio Bodini unió en sí y para los demás, literaria y afectivamente, a dos grandes países como Italia y España.

Sevilla, 10 de diciembre de 2019

1 Oreste Macrì-Ennio Bonea-Donato Valli (eds.), Le terre di Carlo V. Studi su V. Bodini. Atti del convegno di Roma (1, 2, 3 dic.1980), Bari (9 dic. 1980), Lecce (10, 11, 12 dic. 1980), Galati-na-Lecce, Congedo Editore, 1984.

2 Laura Dolfi (ed.), Vittorio Bodini e la Spagna. Itinerario bio-bibliografico, Parma, Università di Parma (UniPR Co-lab), 2015 (e-book descargable en dspace-unipr.cineca.it); Anna Dolfi (ed.), L’ermetismo e Firenze. Atti del convegno internazionale di studi, Florencia, University Press, 2016; Antonio Lucio Giannone (ed.), Vittorio Bodini fra Sud ed Europa (1914-2014). Atti del Convegno Internazionale di Studi, Lecce, Edizioni Besa, 2017, 2 vols.

3 Vincenzo Consolo, «Frammenti d’amore», en M. A. Cuevas, 47 frammenti, Caltagirone, Altavoz, 2005, p. 7.

4 Giovanni Albertocchi, «Vittorio Bodini, ‘Un traductor genial, un hombre genial, un poeta genial’», Quaderns d’Italià, 24, 2019, pp. 161-174.

5 Vincenzo Consolo, ibidem.

CULTURA ESPAÑOLA Y COMPROMISO EN VITTORIO BODINI

Mª Consuelo de Frutos Martínez

Universidade de Santiago de Compostela

Nombrar a Vittorio Bodini (Bari 1914-Roma 1970) significa hablar de un intelectual de prestigio de la segunda mitad del siglo XX: poeta, narrador, periodista, docente universitario, hispanista (en su doble faceta de traductor y de crítico literario); todo ello aderezado con un fuerte compromiso cívico-social, tal y como tendremos ocasión de demostrar a lo largo de este trabajo, en el que nos centraremos principalmente en su faceta de hispanista, es decir, de mediador cultural entre España e Italia, dando a conocer en versión italiana un gran número de primeras espadas de las letras hispanas (con su correspondiente comentario crítico) pero sin descuidar también la denuncia ante el mundo cultural e intelectual italiano de las circunstancias políticas y de censura por la que atravesaba su país de acogida.

VITTORIO BODINI Y SU VINCULACIÓN CON LA CULTURA ESPAÑOLA

Años de formación

Nuestro autor, con 23 años, llega a Florencia en 1937 para completar sus estudios universitarios. Florencia es en esos momentos una ciudad cosmopolita, abierta a Europa y a la literatura europea y en ella residen Montale, Vittorini, Pratolini, Romano Bilenchi, etc. La relación de Vittorio Bodini con la cultura y las letras hispanas no es temprana, pues en un primer momento muestra más admiración por otras literaturas europeas. De hecho existe una narración autobiográfica titulada precisamente Firenze y no hay la más mínima alusión a la cultura y literaturas españolas, aunque sin duda en Florencia habrá oído comentarios sobre la guerra civil española, sobre el asesinato de García Lorca y, posteriormente, de la muerte de Antonio Machado (Bodini, 1980).

Conviene tener presente la situación española dentro del contexto internacional en esa época. Hasta los años treinta España ocupaba un puesto de segunda fila en el panorama europeo, pues estaba fuera del circuito de los países importantes; no había participado en la Primera Guerra Mundial, económica y socialmente estaba muy atrasada y desde un enfoque cultural era (aparentemente) poco interesante. Es cierto que había casos aislados de amantes de la literatura española contemporánea, pero se trataba más de hispanófilos que de verdaderos hispanistas.

Todos los críticos, entre ellos Carlo Bo y Vittorini, señalan un hecho fundamental para que esta situación de desinterés por la cultura española cambiase, y es el estallido de la guerra civil española (Sartore, 2015: 60-68). La guerra fratricida entre españoles iniciada en julio del 1936 y la muerte de García Lorca provocan un mayor interés en Europa y en el mundo por la cultura contemporánea española. Como consecuencia de todo ello la situación de España entra de lleno en los debates y es en esos momentos cuando los intelectuales toscanos descubren la literatura española contemporánea y en especial a la Generación del 27. Carlo Bo traduce y lee en público el poema Lamento per Ignazio Sánchez Mejías (Letteratura, 6 abril 1938) y dos años después publica Poesie di Lorca (Guanda, 1940). Vittorini por su parte traduce el Llanto en 1942. Montale, a su vez, era uno de lo pocos abonados en Italia a la Revista de Occidente y disponía de la antología de Gerardo Diego de 1932.1

Bodini en Lecce

Con la declaración de guerra por parte de Mussolini (10 de junio de 1940) Bodini, recién licenciado, ha de regresar a su tierra pues no es fácil encontrar trabajo como docente en esas circunstancias. En esta época estrecha relación con su paisano Oreste Macrì que también había estudiado en Florencia y asistido a las reuniones en el café Giubbe Rosse (lo conocerá en diciembre de 1940 en Maglie donde Macrì enseñaba) y gracias a este encuentro, que marcará el inicio de una larga amistad con algunos altibajos (Bodini / Macrì, 2016), el futuro poeta se abre a la cultura hispánica. Poco a poco Bodini, junto con Macrì, se sumergirá en el mundo de la traducción al italiano y de la crítica de textos hispanos (L. Dolfi, 2016b). Ambos amigos coordinarán la tercera página del semanal Vedetta Mediterranea,2 en cuyas páginas el joven aspirante a hispanista publicará dos poesías de Juan Ramón Jiménez y de Juan Larrea, ambos poetas exiliados por su posicionamiento a favor de la República (Giannone, 2018: 87).

En febrero de 1941 empieza a tomar forma el proyecto de elaboración conjunta de una antología de poesía española contemporánea con sus correspondientes versiones en italiano.

Del 1941 al 1944 se dedica a la política, militando primero en el Partito d’Azione y después en el Partito Democratico del Lavoro. Pero en Lecce el estudioso y poeta no se encuentra a gusto, se siente demasiado lejos de la Europa literaria.

Años romanos (1944-1946)

En estos años Bodini trabajará en Roma como Secretario particular de Meuccio Ruini, por aquel entonces político importante del Partito Democratico del Lavoro. En este período el salentino ahonda en su interés hacia la literatura española, a la vez que intensifica su actividad de traductor, publicando dichas versiones y comentarios críticos en diversas revistas y periódicos de la capital. Entre las traducciones más importantes podemos citar un cuento de Gustavo Adolfo Bécquer, Miserere, Il teatrino di don Cristobal, de Lorca y también textos de López de Rueda, Gabriela Mistral, Rafael Alberti y algunos sonetos de Dionisio Ridruejo.3

El 23 de marzo de 1945 en la sección «Corriere Spagnuolo» de Domenica, nuestro autor recoge noticias relativas al mundo cultural español. Además de mencionar la última novela de Azorín y los textos teatrales de Benavente y los hermanos Álvarez Quintero, entre otros, se pone claramente del lado de la cultura antifranquista al denunciar el enorme número de exiliados como consecuencia de la situación política española:

Il 15 novembro di quest’anno scadranno i termini di due importanti concorsi letterari banditi a suo tempo attraverso il Bollettino ufficiale dello Stato: uno intitolato a Francisco Franco per un romanzo sulla vita degli spagnoli all’estero. L’altro consacrato al nome di Primo de Rivera, per un saggio politico. Per quanto non siano stati inclusi nella giuria, chissà che fino a tale data non abbiano modo di far sentire anche la loro opinione i 254.000 fuoriusciti spagnoli. Sarebbe interessantissimo soprattutto riguardo al romanzo. Se si pensi che sono fra loro Ortega y Gasset, Alberti, Juan Ramón, Ramón Gómez (L. Dolfi, 2014: 84).

El uno de abril del mismo año, siempre en Domenica, publica una reseña de la primera novela de Camilo José Cela, La familia de Pascual Duarte, en versión italiana de Salvatore Battaglia.

En sus años romanos Vittorio Bodini conoce, a principios de 1946, a Juan Ramón Masoliver, que desde 1944 dirigía la revista Entregas de poesía. Rápidamente escribe a Macrì para contarle de su nueva amistad, dado que podría ser de gran ayuda para su antología a cuatro manos, trabajo para el que ya habían seleccionado los poetas que entrarían en ella, caso de Villalón y Cernuda:

sarebbe un Falqui spagnolo: direttore della rivista «Poesía», ch’è molto bella […], parla dei poeti come un organizzatore di corride parlerebbe di toreros e di espadas […] ha disapprovato la presenza di Villalón e, senza sapere che lo avevamo incluso, ha sparlato di Cernuda. Vero è che è un settario (L. Dolfi, 2014:29)

Dicha relación con Masoliver,4 con repetidos encuentros posteriores en Italia y en España, será decisiva para contactar personalmente con otros poetas contemporáneos, como es el caso de Ridruejo, además de permitir a Bodini y a diversos poetas italianos darse a conocer en nuestro país.

Por otro lado, en julio de 1946 en la revista romana Poesia. Quaderni internazionali, dirigida por Enrico Falqui, se publica una antología de poesía española contemporánea con traducciones a cargo de O. Macrì, L. Panarese, V. Bodini, C. Vian y F. Tentori. Los poetas españoles presentes en dicha antología son: A. Machado, J.R. Jiménez, J. Moreno Villa, P. Salinas, J. Guillén, D. Alonso, G. Diego, F. G. Lorca, R. Alberti, F. Villalón, V. Aleixandre, M. Altolaguirre, D. Ridruejo, R. Morales, J.M. Alfano (Sartore, 2015: 55). Muchos de estos poetas era la primera vez que se presentaban ante el público italiano. Los autores traducidos por Bodini son Gerardo Diego, F. García Lorca, R. Alberti, José Moreno Villa, Pedro Salinas, Vicente Aleixandre, Manuel Altolaguirre y Dionisio Ridruejo (Giannone, 2018: 87).

Bodini unos meses más tarde, durante su estancia madrileña, le comentará a Falqui en una misiva que dicha selección antológica, por otra parte su tarjeta de presentación en los círculos literarios de la capital, había sido causa de cierto resquemor por parte de algunos intelectuales madrileños, especialmente por la no presencia de poetas jóvenes que sí consideraban importantes (Bodini, 2013: 32).

Antes de su viaje a España había traducido, además de las obras ya mencionadas, el Lazarillo de Tormes (entregado a Einaudi en 1946), versión que se publicará póstuma. Ya era más o menos el traductor oficial de la casa Einaudi para la literatura española.

BODINI EN ESPAÑA

La permanencia española del crítico salentino será fundamental para su labor de hispanista, pero también repercutirá en muchas otras facetas de su actividad intelectual, especialmente en su poesía. En principio consigue una beca de seis meses concedida por el Ministerio de Asuntos Exteriores para preparar la tantas veces anhelada antología de poesía española contemporánea, algo que al gobierno franquista le interesaba sobremanera para mostrar su deseo de apertura dentro del contexto europeo. La permanencia del crítico salentino en nuestro país se prolongará más allá de los seis meses de la beca, hasta abril de 1949, con un breve paréntesis de vuelta a Roma en el verano de 1947. Para mantenerse tendrá que trabajar en oficios tan dispares como el de anticuario o el de contrabandista (Giannone, 2018: 89).

Cuando Bodini llega a España, a finales de 1946, apenas han transcurrido siete años desde el fin de la guerra civil (L. Dolfi, 2016a). El país se encuentra aislado internacionalmente, hay represión, censura en todos los medios, hambre, racionamiento, estraperlo, nacionalcatolicismo, bombas, maquis. Sin embargo, a pesar de todo lo señalado, nuestro autor se muestra entusiasta con la España de posguerra que se abre antes sus ojos, la considera un paese meraviglioso (Bodini, 2013: 31, 34).

Es cierto que cuando Bodini se establece en España, las cosas han mejorado ligeramente, pues tras el fin de la Segunda Guerra Mundial y la derrota de sus antiguos aliados, Franco se muestra algo más tolerante de cara al exterior. Así por ejemplo, desde 1945 ya no existe la censura para los corresponsales extranjeros y las obras de García Lorca en teoría ya pueden circular.

En Madrid desarrolla una actividad frenética: visita museos, asiste a las tertulias en cafés y librerías, pasea por sus calles y en poco tiempo consigue introducirse en los ambientes literarios madrileños. Así en apenas unos días que está en España escribe a Enrico Falqui: «Fra vecchi e giovani ho già conosciuto diversa gente» (Bodini, 2013: 31). En la capital española conoce a Aleixandre, Gerardo Diego, Dámaso Alonso, a J.L. Cano pero también contacta con literatos más o menos afectos al régimen: García Nieto, Ridruejo, Panero, Rosales, etc., pues los poetas y escritores del 98 y del 27, con la salvedad de Gerardo Diego y Baroja, o estaban muertos (Lorca, Machado), o exiliados (Alberti, Salinas, Cernuda, Guillén, Larrea) o vivían en el exilio interior (Aleixandre). Existe un diario inédito de Bodini, al que denominó Diario verde, escrito en sus primeros meses de permanencia en Madrid, en el que recoge y comenta todo lo que ve y los encuentros realizados en esas fechas (Giannone, 2018: 88). Es indudable que su publicación sería de gran interés tanto para los estudiosos de la poesía española de ese período como para el mundo del hispanismo italiano.

También tuvo ocasión de conocer a Camilo José Cela que en aquel tiempo residía en la calle de Alcalá y había publicado obras como La familia de Pascual Duarte (1942, reseñada desde Italia por Bodini en 1945), Pabellón de reposo (1943) y Nuevas andanzas y desventuras del Lazarillo de Tormes (1944), aunque también probaba suerte en el mundo de la pintura. Probablemente Bodini acudió en diciembre de 1947 a la presentación de una de sus exposiciones en la madrileña Librería y Sala de Exposiciones Clan, local que cita en uno de sus artículos de contenido español, concretamente el titulado «Amici e nemici del poeta andaluso» (Giannone, 2013: 79-82). En otra ocasión, en compañía de Cela, al que denomina el Moravia español, se acerca a saludar a Pío Baroja con motivo de su cumpleaños, argumento que tratará en su crónica «Don Pío Baroja», publicada el 30 de enero de 1947 en La Fiera letteraria y finalmente recogida en su obra póstuma Corriere Spagnolo (Bodini, 2013: 46-48). Oreste Macrì señala que durante su periplo español también entró en contacto con antifranquistas como Tierno Galván (Luceri, 2017:47).

Las primeras crónicas periodísticas enviadas desde Madrid por parte del becario italiano son de carácter político, muy técnicas y para nada complacientes con la realidad política española (Bodini, 1984: 167-186). Pero Mario Pannunzio, director del periódico Risorgimento Liberale le recomienda que le mande reportajes de contenido más cotidiano, en las que se hable de la vida en España, de sus comidas y costumbres, etc. (Giannone, 2013: 11).

En dichas crónicas españolas de carácter más costumbrista el crítico italiano se muestra más interesado por lo que él considera, con ojos lorquianos, la España auténtica, profunda, por lo que prefiere retratar las figuras de gitanos, cantaores y toreros, intentando de este modo entrar «nell’inconscio popolare e collettivo della Spagna» (Pagliara, 2013: 79). Bodini llegó a España con dos lentes deformantes: Lorca y Lecce. Va a focalizar su interés en lo que ya interpretó Lorca y en todo aquello que sea más próximo a la cultura de su región de origen.

Cuando apenas llevaba unos meses residiendo en la capital es testigo de un funeral de Estado, evento que dará ocasión a una de sus crónicas, «A Madrid è morto un poeta» (Risorgimento liberale, 2 febrero 1947). El poeta fallecido es Manuel, el hermano de Antonio Machado. Mientras que los periódicos del régimen le dedican encendidos elogios y a sus exequias acuden el ministro de Educación y diversas autoridades por su condición de académico de la lengua, el joven investigador en su crónica no muestra especial simpatía hacia el escritor tanto por motivos estéticos como ideológicos.

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9788491333203
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