Kitabı oxu: «La arquitectura del paratexto en los trabajos de investigación»

Alicia María Zorrilla
La arquitectura
del paratexto en los trabajos de investigación

| Zorrilla, Alicia MaríaLa arquitectura del paratexto en los trabajos de investigación / Alicia María Zorrilla.- 1a ed.- Ciudad Autónoma de Buenos Aires : Libros del Zorzal, 2022.Libro digital, EPUBArchivo Digital: descarga y onlineISBN 978-987-599-836-01. Lingüística. I. Título.CDD 415.01 |
© 2014. Alicia María Zorrilla
© 2021. Libros del Zorzal
Buenos Aires, Argentina
© 2021. Libros del Zorzal, SL
España
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A los correctores que día a día se esfuerzan por saber mejor.
Mi agradecimiento a Nélida Norris por su apoyo incondicional.
Índice
Prólogo | 11
Las partes del libro | 14
Uso de la letra cursiva | 28
Su uso | 28
Abreviaturas | 35
Epígrafes, Títulos y subtítulos | 45
Epígrafes | 45
Títulos | 45
Título de la tapa | 45
Título de capítulo | 47
Subtítulos | 48
Sistema de citación tradicional o latino | 49
Citas, referencias o notas bibliográficas | 49
Tipos y características de las citas a pie de página | 49
Citas en el cuerpo del texto | 55
Citas breves | 55
Distintas formas de presentar la cita literal en el cuerpo del texto | 56
Cita dentro de otra cita | 57
Citas extensas | 57
Omisión de texto en las citas centradas | 58
Citas bibliográficas a pie de página | 59
Cita de obras a pie de página o al final del trabajo | 64
Modo de componer la Bibliografía | 73
Cita de un libro en la bibliografía | 74
Ejemplos de citas electrónicas en la bibliografía | 75
Datos de publicación faltantes | 76
Alfabetización de los apellidos en la bibliografía | 77
Normas para alfabetizar apellidos de autores de acuerdo con su origen | 81
Otras normas para citar nombres propios | 82
Composición del Índice | 87
Distintas clases de índices | 87
El índice general | 88
Sistema de citación Harvard, Anglosajón o Americano | 92
Características | 92
En el cuerpo del texto | 92
La presentación de la bibliografía en el Sistema Harvard | 97
Cita de obras al final del trabajo | 100
Citas electrónicas | 103
El artículo académico de investigación | 105
Introducción | 105
El tema elegido | 106
El título | 107
La estructura | 107
1. Introducción | 108
2. Desarrollo o demostración | 108
3. Conclusión | 111
Citas | 111
Notas | 111
Bibliografía | 111
Resumen y palabras clave | 112
Paratexto de la Tesis Doctoral | 114
El paratexto | 114
Las partes de la tesis | 115
El formato | 117
ERRATAS Y BARBARISMOS TIPOGRÁFICOS | 134
Las erratas | 134
Barbarismos tipográficos | 135
Abreviaturas | 135
Coma | 137
Comillas | 138
Corchetes | 140
Dos puntos | 141
Guion | 141
Mayúsculas | 141
Nota a pie de página | 142
Número | 142
Número plural | 142
Números romanos | 143
Paréntesis | 143
Punto | 144
Puntos suspensivos | 146
Punto y coma | 147
Raya | 147
Sangría | 149
Siglas | 150
Signo de porcentaje | 150
Signos de exclamación | 151
Signos de interrogación | 151
Símbolos | 152
Bibliografía | 153
Un libro, [...], no es una expresión o una concatenación de expresiones, sino literalmente un volumen, un prisma de seis caras rectangulares hecho de finas láminas de papel que deben presentar una carátula, una falsa carátula, un epígrafe en bastardilla, un prefacio en una cursiva mayor, nueve o diez partes con una versal al principio, un índice de materias,
un ex libris con un relojito de arena y con un resuelto latín, una concisa fe de erratas, unas hojas en blanco, un colofón interlineado y un pie de imprenta: objetos que es sabido constituyen el arte de escribir. Algunos estilistas (generalmente los del inimitable pasado) ofrecen además un prólogo del editor, un retrato dudoso, una firma autógrafa, un texto con variantes, un espeso aparato crítico, unas lecciones propuestas por el editor, una lista de autoridades y unas lagunas, pero se entiende que eso no es para todos...
Jorge Luis Borges
«Las Misas Herejes», Evaristo Carriego
Prólogo
El título de nuestra obra es La arquitectura del paratexto en los trabajos de investigación. La elección de la palabra arquitectura (en griego, ‘tejido principal’) responde a que nos habla del arte de construir. Paratexto proviene del griego y denota ‘junto al texto, al lado del texto’. En síntesis, el arte de crear lo que está junto al texto, junto a ese tejido de letras, palabras y oraciones, junto a esa delicada trama de seda que es el libro, según los chinos.
El concepto de paratexto fue introducido por Gérard Genette para describir “aquello por lo cual un texto se hace libro y se propone como tal a sus lectores, y, más generalmente, al público. Más que de un límite o de una frontera cerrada, se trata aquí de un umbral [...], que ofrece a quien sea la posibilidad de entrar o retroceder”1.
El paratexto comprende, entonces, todo lo que no es el texto propiamente dicho, es decir, todo lo que no es contenido de la obra: la elección del formato del libro, los cortes, el forro, el título, el subtítulo, la tapa, la retiración de tapa, el lomo, las páginas de guarda, la portadilla, la contraportada, la portada, la página de créditos, la dedicatoria, la página de agradecimientos, el epígrafe, el prólogo, la introducción, el epílogo o ultílogo, las notas, las ilustraciones, los apéndices, el glosario, los índices, la bibliografía, la lista de abreviaturas, la fe de erratas, el colofón, la contratapa, la retiración de contratapa, las diferentes tipografías (cuerpos, estilos de letras), los espacios, el gramaje del papel. Todos estos elementos pertenecen al texto, lo rodean, son su marco, constituyen el paratexto interior; pero existen también otros, como carteles, entrevistas al autor, notas periodísticas sobre la obra, presentaciones televisivas o en la editorial, gacetillas, reseñas, que también se consideran paratexto, constituyen el paratexto exterior. Nosotros nos referiremos específicamente al paratexto interior, al significante, que es el paratexto del autor2 o del investigador propiamente dicho, el paratexto verbal, pues el paratexto editorial (solapas, tapas, contratapas, etc.) —como bien dice Maite Alvarado— «se ocupa de la transformación del texto en mercancía, y los diversos elementos que lo integran son marcas de ese proceso»3.
El cuerpo del texto es el significado. El paratexto sostiene el mensaje; es la caja que lo guarda y que lo presenta. No hay libro sin paratexto, pero puede haber paratexto sin libro, por ejemplo, cuando solo nos quedan algunos datos (título, índice, etc.) de una obra perdida. En este caso, el paratexto nos permite reconstruir idealmente ese libro.
No tiene una estructura fija, pues hay obras que carecen de portadilla, de dedicatoria, de epígrafe y hasta de bibliografía. “Las vías y medios del paratexto —dice Genette— se modifican sin cesar según las épocas, las culturas, los géneros, los autores, las obras, las ediciones de una misma obra...; ... todo contexto hace paratexto”4. Esto corrobora su carácter funcional.
Leer significa reescribir un texto desde nuestra cultura, desde nuestra sensibilidad y también desde sus aparentes fronteras. A veces, emprendemos un verdadero viaje iniciático desde la ilustración que en perpetua vigilia guarda e ilumina5 el silencio de la tapa y, al mismo tiempo, conlleva un discurso profundo y único, pues allí, aunque no lo advirtamos de inmediato, empieza la aventura. Otras veces las notas, los títulos y hasta los resaltes reconstruyen realidades que ni siquiera presentimos. La misma ceremonia de la lectura nos incita a trazar sobre la página rayas, cruces, paréntesis, flechas u otros signos que, sin darnos cuenta, son la génesis de un paratexto personal, el que creamos como lectores, necesario para sentir que lo que leemos es nuestro y solo nuestro, una nueva obra.
Los trabajos de investigación también nos permiten fundar circunstanciadamente el texto y su paratexto, concretar una labor minuciosa y casi artesanal. Ninguno precede al otro. Van creciendo simultáneamente; van haciéndose mediante una especie de diálogo lúdico que no solo apunta al juego, sino también a lo estético y a lo poético, y que ordena el andamiaje científico e intelectual.
Si libro proviene del latín librum, que etimológicamente denota la ‘corteza interior de un árbol’ en la que se escribía, la otra corteza, la que vemos, es la metáfora del paratexto. Y también puede convertirse en un librito como este.
Alicia María Zorrilla
Las partes del libro
Un libro consta de las siguientes partes:
• Cortes. El libro presenta tres cortes: el superior o de cabeza, el inferior o de pie y el delantero, que se opone al lomo. Si este es redondeado o plano, el corte delantero toma la misma forma.
• Camisa o forro. La camisa o forro es la envoltura que protege la obra; en ella suele reproducirse el contenido de la tapa. Puede separarse del libro. Tiene dos solapas; en una de ellas aparece, generalmente, la fotografía y el currículo del autor, y en la otra, la nómina de algunas obras del mismo autor o de otros autores también publicadas por el sello editorial.
En ocasiones, las solapas son prolongación de la tapa, no de la cubierta.
• Cubiertas. Las cubiertas son la tapa, la contratapa y el lomo.
• Tapa, cubierta anterior o portada exterior. En la tapa, aparecen el nombre del autor, el título de la obra, una ilustración (no siempre) y el nombre de la editorial que la publica (a veces, con su logotipo o distintivo tipográfico).
• Retiración de tapa. La retiración de tapa es la parte trasera de la tapa.
• Lomo. En el lomo, se repite el nombre del autor, el título de la obra y el logotipo de la editorial. En algunos libros, solo aparece el título de la obra, el número de la colección a la que pertenece y el logotipo. El lomo puede ser plano o redondeado.
• Páginas de guarda, de respeto o de cortesía. Las páginas de guarda, de respeto o de cortesía (dos al principio del libro y dos al final) son hojas en blanco que acompañan la obra a modo de protección.
• Anteportada, portadilla o falsa portada. En la anteportada o portadilla, suele aparecer solamente el título de la obra en caracteres menores que los que aparecen en la tapa. A veces, el libro carece de portadilla.
• Contraportada. La contraportada es el reverso de la portadilla. Generalmente, aparece en blanco. En ocasiones, se indica allí el nombre de la colección a la que pertenece el libro.
• Portada. Según las características de la obra, en la portada, aparecen el nombre del autor, el nombre del coordinador o de los coordinadores, el título del libro, el subtítulo (si lo tiene), el nombre del prologuista, el número de edición (aunque no siempre), el número de volumen cuando forma parte de una colección y el nombre de esta, los datos editoriales (generalmente, solo el nombre de la casa editora).
• Frontispicio o frontis. El frontispicio o frontis es la portada con grabados, alegorías u otras decoraciones tipográficas.
• Página de créditos, de derechos, de propiedad o legal. La página de créditos se halla en el reverso de la portada. Deben aparecer allí todos los datos que por ley debe contener una obra: la propiedad intelectual que, generalmente, corresponde al autor responsable de la obra, quien posee los derechos de autor6; el nombre de la editorial y su dirección; el número de depósito legal; el número de ISBN (sigla de International Standard Book Number, Número internacional normalizado de libros)7; el lugar de impresión de la obra; el número de edición; el número de reimpresión. Además —esto varía según las editoriales—, suelen consignarse los nombres del diseñador del libro (diseño de cubierta y de interiores), del corrector o revisor del texto, del traductor y hasta del encuadernador.
• Dedicatoria. La dedicatoria se coloca después de la portada y de la página de créditos. Como señala el Diccionario académico, dedicar es ‘dirigir a alguien, como obsequio, un objeto cualquiera, y principalmente una obra literaria o artística’. La dedicatoria es una muestra de afecto y de respeto.
• Página de agradecimientos. En la página de agradecimientos, el autor reconoce la valiosa ayuda de quienes colaboraron con él en la composición del libro.
• Epígrafe. El epígrafe —generalmente, una cita de autor reconocido— resume el contenido de la obra.
• Advertencia. Como su nombre lo indica, la advertencia es un llamado de atención al lector acerca del contenido de la obra o, si es una reimpresión, sobre el posible cambio estructural de aquella.
• Prólogo, proemio, prefacio o presentación. En el prólogo, el autor presenta su obra. A veces, está escrito por una personalidad de su ámbito profesional, que sobresale en el tema tratado. Sus palabras destacan los valores intelectuales del libro.
• Introducción. En la introducción, el autor suele hablar del contenido de la obra, de su método de trabajo, del objetivo de la investigación y del aporte que representa para la cultura de su país.
• Cuerpo del texto. El cuerpo del texto contiene el trabajo propiamente dicho; suele dividirse en partes y en capítulos.
• Conclusión, epílogo o ultílogo. La conclusión, epílogo o ultílogo contiene el resultado de las investigaciones realizadas por el autor.
• Apéndices o anexos. En los apéndices o anexos, se guarda el material que no debe aparecer en el cuerpo del texto, pero que, por su valor documental, lo enriquece.
• Glosario. Según el Diccionario académico, el glosario es un ‘catálogo de palabras oscuras o desusadas’, o un conjunto de vocablos definidos y comentados que pertenecen a una misma disciplina. No todas las obras presentan un glosario.
• Índice general, de contenidos o tabla de materias. El índice de contenidos es una guía para el lector, pues le permite encontrar fácilmente los temas que desea leer. Cada tema está unido a un número de página que señala dónde comienza su desarrollo.
• Índice temático, analítico o alfabético. En el índice temático o alfabético, aparecen, ordenados alfabéticamente, los temas tratados en la obra.
• Índice onomástico. Como su nombre lo indica, el índice onomástico contiene los nombres propios de los autores tratados en el cuerpo del texto. Se ordenan alfabéticamente.
• Índice de ilustraciones. En algunas obras, aparece el índice de ilustraciones, que contiene el título de ilustraciones, cuadros o figuras que corroboran o ilustran las afirmaciones del autor.
• Bibliografía. La bibliografía es el conjunto de obras que ha consultado el autor para escribir su libro. Puede dividirse en general y específica.
• Lista de abreviaturas. La lista de abreviaturas contiene, por orden alfabético, las que el autor empleó en su obra.
• Fe de erratas. La fe de erratas advierte al lector que se han cometido errores tipográficos o de contenido. Cada uno de ellos aparece con las correspondientes correcciones.
pág. 37, líneas 10/11:
dice
sitio que en las iglesias está detrás del atar
debe decir
sitio que en las iglesias está detrás del altar
pág. 61, línea 12:
dice
Rubén Darío murió en 1918
debe decir
Rubén Darío murió en 1916
• Colofón. El colofón (del griego, ‘término, fin’), está al final del libro. Es el pie de imprenta. Indica el nombre del impresor y el lugar y la fecha de la impresión. A veces, allí se destaca también la tirada, tiraje o número de ejemplares de que consta una edición:
Se terminó de imprimir en
Gráfica Su Impres de Stella Maris Navarro
Tucumán 1480, Buenos Aires, Argentina
C. e.: imprenta@suimpres.com.ar
Tel./fax: 4371-0029/0212
www.suimpres.com.ar
Julio de 2014
• Contratapa. En la contratapa, se presentan datos del contenido del libro, de su autor o de ambos. A veces, no contiene ninguna clase de datos.
• Retiración de contratapa. La retiración de contratapa es la parte delantera de la contratapa








Uso de la letra cursiva
La letra cursiva, también llamada bastardilla e itálica, tiene su origen en la escritura a mano. La palabra cursiva proviene del verbo latino curro, -is, -ere, cucurri, cursum, que significa ‘correr’, pues es la clase de letra que surge de la escritura apresurada. Su rasgo es inclinado hacia la derecha. En el Diccionario académico, se define así:
‘la de mano que se liga mucho para escribir de prisa’. Se distingue de la redonda, pues esta es vertical y circular.
Su uso
1. Títulos de libros
Consulté el Diccionario panhispánico de dudas.
Leímos la novela Cien años de soledad, de Gabriel García Márquez.
Si el título de la obra forma parte de otro título, se escribirá en letra redonda.
La muerte de Artemio Cruz: una novela de denuncia y traición, de María Stoopen.
Si en el título de una obra aparecen los títulos de otras dos, las palabras que corresponden a la primera van en cursiva; las que corresponden a la segunda, en redonda; y las de la tercera, entre comillas:
Anotaciones sobre Análisis histórico de «Crimen y castigo».
Las comillas denotan aquí que, en la segunda obra, se habla sobre Crimen y castigo (metalenguaje).
2. Títulos de tesis, tesinas o monografías
Las máscaras en la obra de Manuel Mujica Lainez.
3. Títulos de diarios y de revistas
La Nación
Noticias
4. Títulos de obras de arte, canciones, danzas, esculturas, obras musicales
Desayuno en la hierba, de Claude Monet.
Oratorio de Navidad, de Johann Sebastian Bach.
5. Títulos de películas
Gladiador
Las aguas bajan turbias
The monster and the woman
Si el título de la película extranjera carece aún de traducción definitiva en español, esta se escribirá entre paréntesis y en letra redonda:
Monster house (La casa del monstruo)
Si la traducción ya es conocida, ya se ha difundido, se usará la letra cursiva:
The monster and the woman (El monstruo y la mujer)
6. Títulos de programas de radio y de televisión
Bailando por un sueño
Tiene la palabra
7. Acotaciones de obras teatrales
LÍA (Riéndose maliciosamente).— ¿No lo sabías?
8. Acotaciones en discursos
Finalmente, hablaremos del estado actual de nuestra educación (Aplausos).
9. Siglas que representan títulos de libros
DPD
DRAE
10. Extranjerismos (palabras o locuciones en latín o en otros idiomas)
Ese programa televisivo no tiene rating.
Recuérdese que las voces extranjeras que corresponden a nombres propios geográficos, de personas, organismos, empresas, etcétera, se escriben en letra redonda (Firenze, Toulouse, Washington; Johnson & Johnson, Philips).
También se escriben en redonda los extranjerismos españolizados (biquini, bisutería, bufé, buqué, casete, chip, clip, clíper, clon, croché, disquete, escáner, estatus, estrés, güisqui, haraquiri, iceberg, parqué, petimetre, vermú, yogui, yogur, etc.).
11. Para destacar en un trabajo palabras, prefijos, sufijos
(metalenguaje)
Nos referiremos a los sustantivos epicenos.
El prefijo des- aparece en palabras como desenterrar.
La palabra estratosfera puede escribirse también estratósfera.
12. Para transcribir citas en el cuerpo de un trabajo, en reemplazo de las comillas
Dice José Martínez de Sousa: Hasta alrededor de 1540 no se empieza a utilizar la cursiva como complemento de la redonda...
13. Nombres de objetos espaciales, de satélites
Habló del cohete Scud.
Saturno tiene un satélite llamado Titán.
Europa es una de las lunas de Júpiter.
14. Nombres propios de instituciones (este uso es facultativo)
Estudia en el Colegio Manuel Belgrano o Estudia en el Colegio Manuel Belgrano.
15. Nombres propios de aviones, barcos, trenes
Viajé a España en el avión Juan Ramón Jiménez.
El popular nombre tren Bala es una traducción occidental del término japonés dangan ressha, un apodo que se le dio al proyecto cuando aún estaba en fase de debate, en los años treinta.
Continúan subastando objetos del barco Titanic.
16. Nombres latinos de especies animales o vegetales
Gunneraceae
Pseudomonas aeruginosa
Staphylococcus
17. Los ejemplos en diccionarios, enciclopedias, manuales escolares
perder. prnl. 14. No hallar camino ni salida. Perderse en un bosque, en un laberinto.
18. Palabras o sintagmas erróneos que quieran destacarse8
Cuando haiga pan, espero que me dea.
19. Palabras que se usan como remisiones
v. hipocorístico.
20. Dedicatorias y epígrafes. También pueden escribirse en redonda.
21. Signos de exclamación, de interrogación, comillas, corchetes y paréntesis, si pertenecen al texto citado en cursiva.
La tensión se restablece, y la voz “tú” puede proclamar: “te venzo”...9.
Observación. No se usará la cursiva en la puntuación que acompañe palabras en cursiva, salvo que formen parte de una cita textual10. Tampoco en el número voladito al final de la cita.
*Señaló la necesidad de subrayar en el texto sustantivos, adjetivos, verbos.
Corrección: Señaló la necesidad de subrayar en el texto sustantivos, adjetivos, verbos.
*Las vocales (a, e, i, o, u) se estudiarán después.
Corrección: Las vocales (a, e, i, o, u) se estudiarán después.
El desarraigo cultural de Artemio Cruz por fin encuentra la única expresión legítima que le pertenece, la del barroco3.
Corrección: El desarraigo cultural de Artemio Cruz por fin encuentra la única expresión legítima que le pertenece, la del barroco11.
De aquí nace el barroco americano, [...]; aquí encuentra su justificación y su legitimidad12.
En la oración precedente, los corchetes y los puntos encorchetados pueden aparecer en cursiva porque representan el texto omitido. La coma y el punto y coma en cursiva son correctos porque pertenecen a la cita textual.
No es erróneo que los puntos encorchetados aparezcan en redonda:
De aquí nace el barroco americano, [...]; aquí encuentra su justificación y su legitimidad.

Abreviaturas
Según el Diccionario académico, la abreviatura es un «tipo de abreviación que consiste en la representación gráfica reducida de una palabra mediante la supresión de letras finales o centrales, y que suele cerrarse con punto»13. Dado que en los trabajos de investigación es muy frecuente que aparezcan abreviaturas, siglas y otras abreviaciones, es importante atender a su correcto uso:
• No deben abreviarse las palabras cortas.
• Para abreviar una palabra pueden suprimirse dos o tres letras.
• No deben inventarse abreviaturas, salvo que no exista una para esa palabra que se desea abreviar.
• Las oraciones no deben comenzar con abreviaturas. Tampoco deben hacerlo con números arábigos o romanos, sino con palabras que los representen: Cuarenta alumnos recibirán el diploma. Incorrecto: *40 alumnos recibirán el diploma.
• Para definir una abreviatura o una sigla, se escriben las palabras completas entre paréntesis: p. (página); ovni (objeto volador no identificado); Ms. (manuscrito); AAL (Academia Argentina de Letras).
A continuación, se expone un listado con las abreviaturas específicas más usadas en los trabajos de investigación:









Epígrafes, Títulos y subtítulos
Como regla genérica, el texto presentado por los autores en una editorial deberá estar escrito a doble espacio, en papel tamaño DIN A4, con letra de cuerpo 12 (Times New Roman) y en una sola carilla. Las páginas estarán numeradas de manera consecutiva en el ángulo superior o inferior derecho. Para las notas, deberá usarse letra de cuerpo 10, y para la bibliografía, letra de cuerpo 11. A continuación, se describen las características de los epígrafes y las de los títulos y subtítulos:
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