Kitabı oxu: «Orientación vocacional para las nuevas generaciones»

Orientación vocacional para las nuevas generaciones
Prácticas innovadoras escolares y fichero por áreas de conocimiento para fomentar vocaciones científicas en la juventud y la niñez

Publicación financiada con recursos PROFEXCE 2020
Orientación vocacional para las nuevas generaciones : prácticas innovadoras escolares y fichero por áreas de conocimiento para fomentar vocaciones científicas en la juventud y la niñez / Gizelle Guadalupe Macías González, coordinadora. - - México : Universidad de Guadalajara : Red de Ciencia, Tecnología y Género A.C. : Juan Pablos Editor, 2021
1a. edición
389 p. : ilustraciones ; 17 x 23 cm
ISBN: 978-607-571-174-4 Universidad de Guadalajara
ISBN: 978-607-99445-0-6 Red de Ciencia, Tecnología y Género
ISBN: 978-607-711-628-8 Juan Pablos Editor
T. 1. Orientación profesional y vocacional T. 2. Juventud - Asesoramiento de
HF5381 O75
ORIENTACIÓN VOCACIONAL PARA LAS NUEVAS GENERACIONES.
PRÁCTICAS INNOVADORAS ESCOLARES Y FICHERO POR ÁREAS DE CONOCIMIENTO
PARA FOMENTAR VOCACIONES CIENTÍFICAS EN LA JUVENTUD Y LA NIÑEZ
de Gizelle Guadalupe Macías González (coordinadora)
Primera edición, 2021
D.R. © 2021, Gizelle Guadalupe Macías González (coordinadora)
D.R. © 2021, Universidad de Guadalajara
Avenida Rafael Casillas Aceves número 1200,
Tepatitlán de Morelos, Jalisco, México
D.R. © 2021, Red de Ciencia, Tecnología y Género, A.C.
Calle Matamoros No. 78-3 San Nicolás Totolapan,
Magdalena Contreras, Ciudad de México
D.R. © 2021, Juan Pablos Editor, S.A.
2a. Cerrada de Belisario Domínguez 19, Col. del Carmen
Alcaldía de Coyoacán, 04100, Ciudad de México
<juanpabloseditor@gmail.com>
Diseño de portada: Juan Luis González Cervantes
ISBN: 978-607-571-174-4 Universidad de Guadalajara
ISBN: 978-607-99445-0-6 Red de Ciencia, Tecnología y Género
ISBN: 978-607-711-628-8 Juan Pablos Editor
Esta publicación fue arbitrada por pares académicos, recibida por el Comité Editorial del Centro Universitario de los Altos de la Universidad de Guadalajara el día 20 del mes octubre del año 2020 y aceptada para su publicación el día 8 del mes diciembre del año 2020. Así como también consideró los lineamientos de publicaciones de la Red de Ciencia, Tecnología y Género, A.C.
Impreso en México/Reservados los derechos
Juan Pablos Editor es miembro de la Alianza de Editoriales Mexicanas Independientes (AEMI)
Distribución: TintaRoja <www.tintaroja.com.mx>
ÍNDICE
Agradecimiento y dedicatoria
Presentación Carmen Enedina Rodríguez Armenta
Introducción Gizelle Guadalupe Macías González y Claudia Islas Torres
SECCIÓN I. CAPÍTULOS
PRÁCTICAS INNOVADORAS DESDE LA EXPERIENCIA DOCENTE PARA FOMENTAR LA ORIENTACIÓN VOCACIONAL EN INFANTES Y JÓVENES
Frankenstein, Hércules Poirot, Miss Marple. Estrategias para forjar aspiraciones vocacionales en ciencia a través de la literatura Lourdes Consuelo Pacheco Ladrón de Guevara
Propuesta de taller de orientación vocacional apoyado en el trabajo colaborativo Carlos Javier Cruz Franco, Ignacio Pérez Pulido y Oscar Ulises Reynoso González
El cine como recurso educativo para el fomento de las vocaciones científicas en las áreas de ciencias Juan Francisco Caldera Montes, María del Rosario Zamora Betancourt y Minerva Penélope Moreno Ruiz
El café filosófico como práctica de acercamiento a la psicología (y otros temas) Carolina Olvera Castillo
Vocación por la docencia, viviendo del arte de enseñar María del Rocío Carranza Alcántar, Alma Azucena Jiménez Padilla y Claudia Islas Torres
PRÁCTICAS INNOVADORAS PARA EL FOMENTO DE VOCACIONES STEM Y HUMANIDADES, EN ESTUDIANTES DE EDUCACIÓN BÁSICA, MEDIA SUPERIOR Y SUPERIOR
Cómo fomentar vocaciones en infantes y jóvenes en México para cursar carreras STEM Gizelle Guadalupe Macías González, Fermín Sánchez-Carracedo y Nuria Salán Ballesteros
Fomento de vocaciones ingenieriles en estudiantes de bachillerato: reto potencial para el sistema educativo universitario Claudia Islas Torres, Sergio Franco Casillas y Víctor Hugo Pérez López
La metodología STEAM para la capacitación docente y el fomento de vocaciones científicas en poblaciones vulnerables de educación media superior Rebeca Del Pino Peña y María Amparo Oliveros Ruiz
Estrategias para sensibilizar en humanidades, ciencia y tecnología en la Universidad Politécnica de Sinaloa, en la ingeniería de tecnologías de la información e ingeniería mecatrónica Juana Gaviño Contreras e Ismaylia Saucedo Ugalde
PRÁCTICAS INNOVADORAS DESDE LA PERSPECTIVA DE GÉNERO Y LA TRANSDISCIPLINARIEDAD EN PREESCOLAR, SECUNDARIA, BACHILLERATO Y UNIVERSIDAD
Taller para promover la equidad de género en la enseñanza de la ciencia en preescolar Silvia Evelyn Ward Bringas
Elementos para la ampliar la visión transdisciplinar y con perspectiva de género del alumnado de nivel secundaria Lorena Romero Salazar, Melissa María Monroy Hernández y María del Rosario Flores González
Los estereotipos de género y su efecto en la definición de vocaciones científicas Judith Zubieta García
Didáctica crítica con perspectiva de género. Propuesta para eliminar los sesgos de género en la institución escolar Alma Rosa Sánchez Olvera y Mariana Bucio Noble
PRÁCTICAS INNOVADORAS DESDE EL EJERCICIO DE EQUIDAD E INTERCULTURALIDAD PARA LA NIÑEZ Y JUVENTUD
Construcción de la equidad social en un contexto culturalmente situado Virginia Ivonne Sánchez Vázquez y Verónica Gutiérrez Villalpando
Guión para diseñar actividades de divulgación en espacios interculturales Sandra Aurora González Sánchez y Edna Morales Coutiño
SECCIÓN II. FICHERO POR ÁREAS DE CONOCIMIENTO
Fichas del área I. Físico-matemáticas y ciencias de la tierra Silvana Guadalupe Navarro Jiménez, María Guadalupe Simón Ramos y Gizelle Guadalupe Macías González
Fichas del área II. Biología y química Sandra Aurora González Sánchez
Fichas del área III. Ciencias médicas y de la salud Neyda Ma. Mendoza Ruvalcaba María Guadalupe Díaz Rentería y Yesica Sughey González Torres
Fichas del área IV. Humanidades y ciencias de la conducta Liliana Ibeth Castañeda Rentería, Silvia Evelyn Ward Bringas, Elva Rivera Gómez, Lilia Esthela Bayardo Rodríguez, Elisa Cerros Rodríguez, Claudia Tania Rivera Mendoza, María del Rosario Zamora Betancourt y Héctor Claudio Farina Ojeda
Fichas del área V. Ciencias sociales María Luisa García Bátiz, Deneb Elí Magaña Medina, María Gómez Rueda Carmen Mínguez García, Martha del Carmen González Palacios, Gizelle Guadalupe Macías González, Edith Guadalupe Baltazar Díaz, Teresa de Jesús Villaseñor Leal, María del Rocío Carranza Alcántar, Erika Cecilia Montoya Zavala, María Guadalupe Medina González, Alma Azucena Jiménez Padilla, Dolores del Carmen Chinas Salazar y María Amelia Solórzano Peña
Fichas del área VI. Biotecnología y ciencias agropecuarias María Mayra de la Torre Martínez, Gizelle Guadalupe Macías González, Elizabeth Martín Jiménez y Carmen Leticia Orozco López
Fichas del área VII. Ingeniería y tecnología Carmen Enedina Rodríguez Armenta, Lorena Romero Salazar, Melissa María Monroy Hernández, Claudia Islas Torres, Elizabeth Martín Jiménez, y Carmen Leticia Orozco López
Anexo
AGRADECIMIENTO Y DEDICATORIA
A la maestra Karla Planter Pérez, rectora del Centro Universitario de los Altos de la Universidad de Guadalajara, por su valioso apoyo e interés en que esta obra se publique y llegue a su objetivo de acrecentar la orientación vocacional en la región de Los Altos Sur y, a su vez, en otras latitudes.
Al Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología, por haber valorado como aprobado este libro, dentro del proyecto de fomento a vocaciones científicas, tecnológicas y humanidades en la convocatoria 2020.
A cada una de las personas: investigadoras, investigadores, académicas y académicos de las diversas áreas del conocimiento, por haber compartido en este libro sus prácticas innovadoras para alentar vocaciones científicas y por cada una de sus palabras estimulantes para sensibilizar a jóvenes e infantes. La obra realza por su gran aporte desde la visión de su valiosa trayectoria académica y científica.
Con dedicación especial
A las y los jóvenes, niñas y niños que se inquietan o no, en visualizar su futuro, deseando encuentren en este libro algunas respuestas e intereses que les conduzcan y permitan acercarse a una acertada toma de decisiones.
A nuestro apreciado personal docente, a quienes les hemos reunido diversas experiencias para llevar a cabo en su práctica, tratando de contribuir a su abanico de posibilidades para incrementar las acciones de orientación vocacional de las nuevas generaciones que cada ciclo está en sus manos.
PRESENTACIÓN
Nuestro presente es una emocionante aventura de constelaciones de redes de información que interconectan nuestras vidas profundamente. Es un hecho indiscutible que vivimos en la sociedad de la información y el conocimiento; nuestro mundo se define por el cambio permanente que proviene de la tecnología, lo social y cultural, por eso nos definimos como una sociedad del aprendizaje y la vocación científica es una de las más nobles e importantes tareas que debemos asumir con la infancia y la juventud.
La complejidad de la realidad nacional y mundial en ocasiones resulta avasallante, nos deja sin aliento; pero, al mismo tiempo, motiva nuestra creatividad y espíritu crítico para enfrentar los retos y necesidades de la sociedad respecto a la igualdad de género, el derecho humano a la salud y la educación, así como ese amplio espectro que comprende la seguridad humana.
Esta condición de nuestro presente conlleva la urgencia de preparar a la niñez y la juventud en una alta cualificación profesional, dado que las claves para el desarrollo de la humanidad están fundamentadas en el devenir científico y en la innovación tecnológica, las cuales hablan el lenguaje del futuro.
Esta preparación científica de alto nivel debe ir de la mano del ejercicio efectivo de los derechos colectivos e individuales de las mujeres, a partir de un diálogo intercultural en el que se incluya a toda la humanidad, sobre todo las niñas y las jóvenes que se encuentran en desventaja social, educativa o económica.
Porque hoy, hablar de ciencia e innovación tecnológica es hablar también de equidad de género e igualdad sustantiva, y nuestra misión es formar científicas y científicos con esta visión integral.
La pandemia del Covid-19 ha colocado a las ciencias y a la educación en un reto de escala planetaria, no sólo porque la ciencia está llamada a desempeñar un papel protagónico en la construcción de ese mundo que viene después de la pandemia, también las escuelas deben aprender de sí mismas y replantearse nuevos retos para formar vocaciones científicas para ese mundo que desde hoy estamos construyendo.
La Universidad de Guadalajara (UdeG), como una institución que asume cabalmente su responsabilidad social y lo expresa en esta publicación, está vinculada permanentemente con las comunidades y sus necesidades, es por ello que a través de esta obra, que presentan la comunidad académica y de investigación de la UdeG y de otras instituciones educativas nacionales e internacionales, así como las académicas integrantes de la Red de Ciencia, Tecnología y Género, A.C. (Citeg, antes Mexciteg), se presentan experiencias innovadoras desde el ejercicio docente para el fomento de vocaciones STEM y de humanidades, desde la perspectiva de género y su transdisciplinariedad, así como desde la innovación educativa y el ejercicio de equidad e interculturalidad en estudiantes de educación básica, media superior y superior.
El sistema de valores imperante en una comunidad determinará el sentido y la existencia del campo vocacional. También el contexto social influye en cuanto a los sistemas de gratificación respecto al nivel de ingresos de los distintos profesionales, pero sobre todo con otras formas de gratificación que las personas puedan encontrar en su tarea diaria.
El contexto familiar es un factor fundamental que incide en la construcción de carreras científicas desde la niñez; por ello, un análisis pedagógico y socio-familiar adecuado y oportuno resulta imprescindible para comprender la situación de aquellas personas que van a elegir una vocación científica.
¿Cómo hacemos para que una niña o un niño vean en la ciencia un sentido profundo de vida y no sólo un trabajo a elegir?
Es a partir del tipo de preguntas que les enseñamos a hacerse desde muy temprano y cómo las vincula con la realidad lo que les permitirá una conciencia crítica de sus elecciones. Podemos decir que una vida o una sociedad se define a partir del tipo de preguntas que construye, así como las decisiones que adopta al respecto.
Quiero resaltar el cuidado que la investigadora Gizelle Guadalupe Macías González ha tenido para seleccionar su equipo de viaje en este libro: Orientación vocacional para las nuevas generaciones. Prácticas innovadoras escolares y fichero por áreas de conocimiento para fomentar vocaciones científicas en la juventud y la niñez.
Por este motivo, desde la Dirección General de Educación Superior Universitaria e Intercultural de la Secretaría de Educación Pública del Gobierno de México, me congratula presentar esta obra cuya perspectiva innovadora e incluyente, estoy cierta que será de gran beneficio y acompañamiento para las nuevas generaciones, el equipo docente, personal directivo y experto de la orientación vocacional, en su práctica profesional cotidiana.
Carmen Enedina Rodríguez Armenta
INTRODUCCIÓN
La presente obra colectiva es una compilación documental, donde se expone desde la visión y experiencia de distintas autoras y autores, la forma en que puede promoverse la orientación vocacional entre la infancia y la juventud, en los diferentes niveles educativos. En este sentido, dicha obra está dirigida, por una parte, a las nuevas generaciones: jóvenes e infantes, así como también al personal directivo, docente y de orientación vocacional que en su práctica cotidiana y desde su labor, promueven para la comunidad estudiantil el abanico de posibilidades profesionales a las que podrían acceder en el futuro.
El material que se integra en este libro contiene información sobre distintas áreas de conocimiento, por lo que puede usarse también por el estudiantado y profesorado, ya que la información que incluye es comprensible para el nivel básico, medio superior, incluso superior, sirviendo como una guía vocacional que brinda información sobre aspectos relevantes de diversas profesiones clasificadas por áreas de conocimiento.
La elaboración de esta compilación tuvo como objetivo coadyuvar en las tareas de motivación y concientización que realiza el profesorado y el personal encargado de la orientación vocacional, respecto a las diferentes áreas de conocimiento y profesionalización por las que puede optar una persona al momento de elegir una profesión. El hecho de dar a conocer esta información al estudiantado desde edades tempranas fortalece su formación y desarrollo integral, abonando a sus trayectorias académicas e informándoles sobre las vocaciones científicas, tecnológicas y en humanidades.
Asimismo, esta obra sirve como fuente de consulta para el estudiantado interesado en conocer de entre la diversidad de oportunidades, cuál es la que se acerca a su perfil o a su afinidad por una disciplina. Además, quien tenga este libro en sus manos encontrará algunas sugerencias alentadoras, propuestas de profesionales con experiencia relevante, que se desarrollan en la academia y en la investigación, pudiéndoles inspirar al momento de adoptar una decisión.
Cabe mencionar que la elaboración de esta obra surge como un intento de acercar a la comunidad estudiantil un medio informativo, fácil de comprender y utilizar; por lo que personal académico y de investigación de distintas universidades, liderado por una investigadora del Centro Universitario de los Altos, de la Universidad de Guadalajara, quien cultiva en una de sus líneas la educación, género y sociedad; pusieron en marcha sus habilidades de argumentación para exponer a lo largo de varios capítulos, sugerencias de prácticas innovadoras, experiencias y estrategias, que sirvieran como referente para quien guíe procesos de orientación vocacional y, sobre todo, para que docentes en activo las lleven a cabo en su cotidianidad. Además de que el estudiantado use la información en su beneficio para esclarecer inquietudes y decidir respecto a su futuro. Está oportunidad surge después de haber realizado en el año 2015, el proyecto de investigación-acción “Mujeres, hombres y campo profesional”, del cual se obtuvieron algunos hallazgos, como la necesidad de proponer prácticas innovadoras para que se lleven a cabo en la formación temprana de la niñez y de la juventud a través de la actividad de enseñanza-aprendizaje habitual; que se pueden consultar en Macías, Caldera y Salán (2019).
Las personas que participaron en la concreción de esta obra pertenecen a distintas universidades, agrupaciones, redes o cuerpos académicos dedicados en su mayoría a la investigación. Tal es el caso de las académicas integrantes de la Red de Ciencia, Tecnología y Género (Citeg, antes Mexciteg), que agrupa a una comunidad consolidada y en proceso de consolidación en la investigación de diversas áreas de conocimiento, que intercambian experiencias previas y realizan actividades en el marco de la ciencia, humanidades y tecnología desde una perspectiva de género, además de formular y recomendar acciones en los niveles local, regional y nacional para garantizar la equidad en la ciencia, así como la promoción y visibilización de la participación de las mujeres. De igual manera, cada integrante del cuerpo académico consolidado “Educación y sociedad” (CA-UDG-433) de la Universidad de Guadalajara, cuyo reconocimiento ante Conacyt y Prodep, da evidencia y seguridad de que la información que se expone tiene calidad académica, lo anterior respaldado por sus trayectorias como investigadoras e investigadores en proceso de consolidación o consolidados y, en su mayoría, integrantes del Sistema Nacional de Investigadores (SNI), que desarrollan líneas de investigación como tendencias actuales en educación y procesos innovadores en el proceso de enseñanza-aprendizaje.
Por lo que respecta al orden y coherencia de la estructura de este libro, se procedió a clasificar en dos secciones, la primera integra los capítulos en función de la temática que abordan, así como desde la perspectiva que lo hacen. El resultado de este proceso se expone a continuación:
• Primero, se contemplaron los escritos cuyo contenido expone la aplicación de prácticas innovadoras desde la experiencia docente, considerando entre ellas juegos, talleres de colaboración basados en el aprendizaje colaborativo, usar el cine como recurso educativo para fomentar vocaciones, prácticas de acercamiento literario y filosófico a las ciencias y la experiencia de vivir el arte de enseñar.
• La segunda clasificación corresponde a los textos que en su desarrollo exponen el fomento a las vocaciones STEM (Science, Technology, Engineering and Mathematics) y humanidades, enfocados a los niveles educativos básico, medio superior y superior. En este conjunto de capítulos, las y los lectores, encontrarán sugerencias de cómo fomentar vocaciones en la infancia y la juventud que desean cursar carreras STEM, algunas estrategias para dar a conocer áreas de conocimiento del ámbito ingenieril al estudiantado de nivel medio superior, el fomento a las vocaciones STEM en poblaciones vulnerables y la importancia de forjar una conciencia humanista en el estudiantado con vocación hacia las ingenierías.
• Finalmente, dos secciones más que encierran en su haber perspectivas de género, transdisciplinariedad, así como la equidad e interculturalidad para la niñez y juventud. Los textos que en estos apartados se exponen involucran experiencias de orientación vocacional que promueven la equidad de género, cómo la didáctica crítica, la visión de las transdisciplinas, así como también visibilizan los estereotipos de género y su efecto en la definición de vocaciones científicas. También se habla de la equidad social y de cómo generar divulgación desde los espacios interculturales.
La segunda sección apoya a la juventud en observar un panorama de las áreas de conocimiento a través de indagar en algunas carreras que se integran en dichas áreas, partiendo de una frase otorgada por la experiencia que comparten académicas y académicos para motivar a la juventud en sus vocaciones.
EL PORQUÉ DE LAS PRÁCTICAS TEMPRANAS DE ORIENTACIÓN VOCACIONAL
La argumentación de esta obra se apoya en tres elementos. Por una parte, su fundamentación se enmarca en la educación y la psicología vocacional, donde las instituciones escolares son parte de los contextos sociales que brindan recursos y oportunidades de intervención para promover la exploración y el aprendizaje intencional sobre las vocaciones conforme lo señalan diversos autores/as, como Sánchez y Valdés (2003); Araújo y Taveira (2009); Vondracek y Porfeli (2008). A su vez, el razonamiento de llevarlas a cabo procede de considerar los estudios de la elección de carrera de Ginzberg (1952) y Osipow (1990) y las teorías sobre el desarrollo vocacional a través del ciclo de vida de las personas de Super (1980) y Bronfenbrenner (1987), en este caso del estudiantado en su trayectoria escolar.
Asimismo, el texto brinda información que amplía el abanico de posibilidades de formación profesional del alumnado durante su trayectoria académica, terminando con la escasa orientación vocacional en el plan de estudio de México y su consideración desde la educación básica, conforme Diez-Martínez y Ochoa (2009), contemplando que aún permean estereotipos sociales, en especial de género, de acuerdo con Rosado (2012). Del mismo modo, activa los recursos educativos y didácticos de las personas que participan como autoras y autores de los capítulos, porque comparten experiencias, prácticas, estrategias y sugerencias educativas innovadoras que se llevan a cabo en el fomento de vocaciones. La obra, al reflexionar en varios de sus capítulos la perspectiva de género, permite vislumbrar la necesidad de considerar la equidad en los procesos formativos tanto para mujeres como para hombres, puesto que la cultura mexicana impone ciertas restricciones para el ejercicio de algunas profesiones, por la visión errónea que se tiene respecto a sus características y campos de acción.
De igual manera, se pretende activar y movilizar recursos educativos y didácticos de las personas que participan como autores y autoras de los capítulos, ya que al conocer otras experiencias o prácticas podrán innovar en lo propio y compartirlo ante las y los responsables de la orientación vocacional de los distintos niveles educativos. Como se observará a lo largo del texto, la incidencia de la red Citeg (Mexciteg) en la construcción de la obra es notoria, puesto que su multidisciplinariedad científica y el objetivo de considerar la perspectiva de género, la equidad y la visibilización de las mujeres permanece de manera explícita en prácticamente todos los capítulos; aunado a esto se integraron las recomendaciones de las personas expertas en educación en cuanto a que los contenidos abordados, deberían brindar aportes interesantes para la promoción de las vocaciones y que fueran aplicables en los distintos entornos y contextos, permitiendo, así, extrapolarlos a otros países.
Por lo que respecta a la organización de las prácticas innovadoras para el fomento de vocaciones científicas de infantes y jóvenes, cabe resaltar que el equipo de autoría de los distintos capítulos está conformado por personal académico y que en su mayoría realiza investigación, proviniendo de diversas áreas del conocimiento, por lo que la riqueza de la obra es aún mayor, ya que sus visiones desde las disciplinas que manejan les permitió aportar información de gran valor.
Como puede observarse, la primera sección de este libro cuenta con una riqueza de contenidos multitemáticos que darán, a quien le lea, un panorama amplio sobre cómo, dónde, quién y bajo qué circunstancias puede promoverse la orientación vocacional. En este sentido, esta obra colectiva enriquecida de experiencias, sugerencias y prácticas innovadoras permitirá que la comunidad escolar tenga, a la mano, información actualizada y veraz. La autoría de estos textos proviene de 12 académicas integrantes de la red Citeg y de 19 investigadoras e investigadores de diversas instituciones nacionales, en su mayoría, e internacionales.
En la segunda sección el público lector encontrará un conjunto de fichas informativas sobre distintas áreas de conocimiento integradas por carreras, de las que podrán conocer en la generalidad su campo de acción, perfil de egreso, así como algunas características más específicas. La información de cada ficha proviene, por lo general, de la oferta académica de la Universidad de Guadalajara y un par de ellas de otras universidades,1 ejemplificando lo que se requiere; no obstante, dichas generalidades fueron revisadas por académicas/os y docentes de 12 universidades, pertenecientes a diversas facultades, sedes, centros e institutos. De igual manera tendrán la oportunidad de considerar las frases alentadoras que 11 académicas de la red Citeg y 22 docentes e investigadoras/es de otras instituciones del país, y algunas de nivel internacional, señalan, pretendiendo instar a la juventud hacia la realización profesional, a través de esas palabras estimuladoras que proceden en su mayoría de personas con experiencia en el área. Estas fichas se organizaron en función de las siete áreas del conocimiento que promueve Conacyt: I. Físico matemáticas y ciencias de la tierra; II. Biología y química; III. Ciencias médicas y de la salud; IV. Humanidades y ciencias de la conducta; V. Ciencias sociales; VI. Biotecnología y ciencias agropecuarias, y VII. Ingeniería y tecnología.
Así, entonces, esta obra colectiva pone en sus manos la posibilidad de disminuir los escasos niveles de orientación vocacional que existen en México y brinda, de forma concreta y estructurada, elementos de interés para la comunidad escolar.
Gizelle Guadalupe Macías González* y Claudia Islas Torres**
BIBLIOGRAFÍA
Araújo, A. y M. Taveira (2009), “Study of Career Development in Children from a Developmental-Contextual Perspective”, en European Journal of Education and Psychology, vol. 2, núm. 1, Almería, Universidad de Almería, pp. 49-67.
Bronfenbrenner, U. (1987), La ecología del desarrollo humano. Cognición y desarrollo humano, Barcelona, Paidós.
Diez-Martínez, E. y A. Ochoa (2009), “Las aspiraciones ocupacionales en adolescentes mexicanos”, en Revista Mexicana de Orientación Educativa, vol. 6, núm. 17, julio-diciembre, pp. 25-32.
Ginzberg, E. (1952), “Toward a Theory of Occupational Choice”, en Occupations: The Vocational Guidance Journal, vol. 30, núm. 7, pp. 491-494.
Macías, G.; J. Caldera y N. Salán (2019), “Orientación vocacional en la infancia y aspiraciones de carrera por género”, en Convergencia-Revista de Ciencias Sociales, vol. 26, núm. 80, pp. 1-23.
Ochoa, A. y E. Diez-Martínez (2009), “Las aspiraciones ocupacionales en el bachillerato: una mirada desde la psicología educativa”, en Perfiles Educativos, vol. 31, núm. 125, pp. 38-61.
Ospinow, S. (1990), Teorías sobre la elección de carreras, 2a. ed., México, Trillas.
Rosado, A.M. (2012), “Género, orientación educativa y profesional”, en Revista Mexicana de Orientación Educativa, vol. 9, núm. 22, pp. 36-41.
Sánchez, P. y A. Valdés (2003), Teoría y práctica de la orientación en la escuela: un enfoque psicológico, México, Manual Moderno.
Super, D.A. (1980), “Life-Span, Life-Space Approach to Career Development”, en Journal of Vocational Behavior, vol. 16, núm. 3, pp. 282-298.
Vondracek, F.W. y E.J. Porfeli (2008), “Social Contexts for Career Guidance Throughout the World. Developmental-Contextual Perspectives on Career across the Lifespan”, en International Handbook of Career Guidance, Dordrecht, Springer, pp. 209-225.
1 Universidad Nacional Autónoma de México, Instituto Politécnico Nacional, Universidad Autónoma del Estado de México, Universidad Autónoma de Nuevo León, Universidad Autónoma de San Luis Potosí, Universidad Anáhuac, Universidad Autónoma de Yucatán, Universidad Autónoma de Sinaloa, Universidad Autónoma de Aguascalientes y Universidad Autónoma de Chihuahua.
* Doctora en Ciencias, profesora-investigadora de tiempo completo del Centro Universitario de los Altos de la Universidad de Guadalajara. Integrante de la Red de Ciencia, Tecnología y Género, A.C.; del cuerpo académico consolidado “Educación y sociedad” (CA-UDG-433), de la Academia Jalisciense de Ciencias, A.C. y del SNI-Conacyt, en nivel I.
** Doctora en Sistemas y Ambientes Educativos, profesora-investigadora de tiempo completo del Centro Universitario de los Altos de la Universidad de Guadalajara. Coordinadora de la maestría en Procesos Innovadores para el Aprendizaje (PNPC, Conacyt). Integrante del cuerpo académico consolidado “Educación y sociedad” (CA-UDG-433) y del SNI-Conacyt, en nivel I.
SECCIÓN I. CAPÍTULOS
Poner a la mano de las personas, estrategias para llevar a cabo acciones de orientación vocacional para jóvenes e infantes es el interés de esta sección, la cual se ha preparado con el objetivo de que el personal docente pueda consultar estrategias innovadoras para instar a la orientación vocacional a su alumnado. También puede utilizarse en la familia, al echarse andar actividades didácticas de promoción de vocaciones que recomienda el personal académico y de investigación, a través de su valiosa experiencia.
En un primer apartado se integran cinco capítulos considerando la literatura, el trabajo colaborativo, el cine, el café filosófico y las estrategias innovadoras que pueden llevarse a cabo en el aula como acciones cotidianas para promover vocaciones.
En el segundo apartado se pueden ubicar cuatro prácticas innovadoras para promover vocaciones STEM y en humanidades, tanto para infantes como para jóvenes, desde el nivel básico hasta el medio superior y superior, con acciones de distintos niveles en donde se puede dar una mirada a estas áreas.
En el tercer apartado se indican prácticas que apoyan el echar a andar acciones para la formación de vocaciones científicas desde una perspectiva de género, motivando a mujeres y hombres de distintas edades para optar por sus preferencias cuidando eliminar sesgos o estereotipos tradicionales.
En el cuarto y último apartado de esta sección se detallan actividades que se pueden desarrollar considerando la equidad social y los escenarios interculturales, apoyando el impulso de vocaciones científicas.
Prácticas innovadoras desde la experiencia docente para fomentar la orientación vocacional en infantes y jóvenes
FRANKENSTEIN, HÉRCULES POIROT, MISS MARPLE. ESTRATEGIAS PARA FORJAR ASPIRACIONES VOCACIONALES EN CIENCIA A TRAVÉS DE LA LITERATURA
Lourdes Consuelo Pacheco Ladrón de Guevara *
INTRODUCCIÓN
¿Es posible incentivar vocaciones científicas a partir de la literatura?, ¿qué relaciones existen entre literatura y ciencia? El presente texto pretende mostrar la posibilidad de realizar análisis de obras literarias con una perspectiva científica como una estrategia que puede utilizar el personal docente para incentivar las vocaciones científicas en la educación media superior. Asimismo, se propone la posibilidad de realizar obras literarias con contenido científico que puedan ayudar a la divulgación de la ciencia.
Para el presente texto se seleccionaron obras literarias que se fundamentan en los avances científicos de la época en que fueron escritas. Inicia con Frankenstein (1818), de Mary Shelley (1797-1851), a partir del principio de la electricidad y continúa con la novela detectivesca de Agatha Christi de (1890-1976).
Se entiende por “ciencia” una forma de pensamiento que tiene su origen en el Renacimiento pero que adquiere categoría de discurso válido durante la Ilustración, a partir del método desarrollado por Descartes (1596-1650), denominado “escepticismo metodológico”, lo que significa que la generación de conocimiento se realiza a partir de cuestionar aquellas ideas que se creen firmemente fundamentadas. Descartes propone cuatro etapas del método: la primera se refiere a la duda y evidencia sistemática, lo que significa tener claro si existen evidencias reales de lo que se estudia. La segunda se refiere a la descomposición o división del objeto o fenómeno que se estudia en sus unidades más pequeñas, lo que actualmente conocemos como proceso de análisis. El tercero, tiene que ver con lo que Descartes denomina composición, lo que lleva a agrupar nuevamente las unidades estudiadas, lo que actualmente conocemos como proceso de síntesis y el cuarto, se refiere a la enumeración y verificación, lo que conduce a revisar, enumerar y concluir a partir de los principios utilizados.
Por su parte, se entiende por “literatura” el arte de la palabra por oposición a los usos funcionales del lenguaje, propuesto por Madame de Staël (1766-1817), lo que incluye poesía, cuento, novela, teatro, cartas y, actualmente, la cyberliteratura. La literatura se ha caracterizado por la creatividad, la imaginación y, sobre todo, el estilo, la forma, ya que no todo lo que se escribe es literatura. Aunque se considera que la ciencia es imaginativa y depende de la subjetividad de quien lo realiza, lo cierto es que tiene un sustrato en los conocimientos, la ciencia, las expectativas, los deseos, las aspiraciones de la época en que se escribe.
La relación de la literatura con la ciencia tiene un campo amplio y variado. Basta con citar la anticipación de descubrimientos científicos por la literatura, como los viajes espaciales de Julio Verne, cuya novela De la Tierra a la Luna fue publicada por entregas en el periódico Diario de Debates Políticos y Literarios de París durante los meses de septiembre a octubre de 1865, mientras que el viaje a la luna tuvo lugar un siglo después, en 1969. Lo mismo ocurre con la técnica de rayos láser patentados en 1960 pero descrita por George Wells, en La guerra de los mundos, en 1898, y otros más que se pueden enumerar.
La relación más clara queda en el binomio de ciencia-ficción, literatura que incluye logros científicos y técnicos, el dominio de elementos como el aire, la energía, la velocidad. Generalmente se trata de relatos ubicados en un lugar y situación imaginaria cuya verosimilitud se fundamenta en las ciencias químicas, físicas, naturales y sociales.
DESARROLLO: PROPUESTAS DE LECTURAS
La búsqueda científica del Dr. Víctor Frankenstein
Seguramente todos y todas conocemos la historia de Frankenstein o el moderno Prometeo, novela de la escritora inglesa Mary Shelley, que fue publicado el 1 de marzo de 1818. Esta novela narra la historia del Dr. Víctor Frankenstein, quien deseaba conocer los secretos que le condujeran a crear vida. Recordemos que a principios del siglo XIX, las teorías creacionistas disputaban sus argumentos con una serie de teorías, que, en ese entonces se referían al “transformismo”, postulado por Lamarck, antes de que Charles Darwin enunciara la teoría de la evolución.
¿Cómo procede el Dr. Frankenstein para demostrar que puede insuflar vida a materia carente de ella?, forma un ser a partir de partes de cuerpos de hombres muertos. De esta manera crea un gigante de más de dos metros de altura. ¿Cómo logra el Dr. Frankenstein otorgar vida a ese ser? La escritora Mary Shelley se vale de las propiedades atribuidas a las descargas eléctricas y al galvanismo, que en su época estaba en boga. El galvanismo debe su nombre a Luigi Galvani (1737-1798), quien postuló la base eléctrica de los impulsos nerviosos, para lo cual hacía experimentos en sapos muertos que se movían al recibir una descarga eléctrica. Estos espectáculos formaban parte de la vida social del círculo de amigos en que se movía Mary Shelley, interesados en los avances científicos de la época.
En la novela, Víctor Frankenstein es originario de Ginebra, proviene de una familia dedicada a la justicia. En ese lugar pasa una infancia muy agradable en compañía de sus hermanos y, sobre todo, de Elizabeth, su prima. Narra el origen de su vocación por la filosofía natural a partir de leer un libro de Cornelius Agrippa:
Cuando tenía 13 años fui de excursión con mi familia a un balneario que hay cerca de Thonon. La inclemencia del tiempo nos obligó a permanecer todo un día encerrados en la posada, y allí, casualmente, encontré un volumen de las obras de Cornelius Agrippa. Lo abrí con aburrimiento, pero la teoría que intentaba demostrar y los maravillosos hechos que relataba pronto tornaron mi indiferencia en entusiasmo. Una nueva luz pareció iluminar mi mente, y lleno de alegría le comunique a mi padre el descubrimiento […] Mi padre ojeó distraídamente la portada del libro y dijo:
¡Ah, Cornelius Agrippa! Víctor, hijo mío, no pierdas el tiempo con esto, son tonterías (1818:44).
Víctor siguió estudiando en libros que encontraba en casa, forjando un deseo: “qué fama rodearía al descubrimiento si yo pudiera eliminar de la humanidad toda enfermedad y hacer invulnerables a los hombres a todo, salvo a la muerte violenta” (1848:46). Posteriormente, presenció una tormenta eléctrica que lo impresionó, vio como un trueno desapareció un árbol y al preguntarle a su padre por el origen de los truenos y relámpagos le contestó: “Es la electricidad, me contestó, a la vez que me describía los diversos efectos de esa energía” (1818:48).
A los 17 años, su padre decidió que debía estudiar en una universidad extranjera, por lo que lo envían a Ingolstadt, en Alemania, a orillas del río Danubio a fin de que estudiara medicina en su famosa universidad. Ahí escuchó la conferencia del señor Waldman:
Empezó su conferencia con un resumen histórico de la química y los diversos progresos llevados a cabo por los sabios, pronunciando con gran respeto el nombre de los investigadores más relevantes. Pasó entonces a hacer una exposición del estado actual en el que se encontraba la ciencia, y explicó muchos términos elementales. Tras algunos experimentos preparatorios concluyó con un panegírico de la química moderna, en términos que nunca olvidaré:
—Los antiguos maestros de esta ciencia —dijo— prometían cosas imposibles, y no llevaban nada a cabo. Los científicos modernos prometen muy poco; saben que los metales no se pueden transmutar, y que el elixir de la vida es una ilusión (1818:62).
Más adelante, el Dr. Frankenstein visita al conferencista en su casa, donde le pide consejo sobre nuevas lecturas que le permitieran ampliar su campo de visión:
—Me alegra haber ganado un discípulo —dijo el señor Waldman—, y si su aplicación va pareja a su capacidad, no dudo que tendrá éxito. La química es la parte de la filosofía natural en la cual se han hecho y se harán mayores progresos; precisamente por eso la escogí como dedicación. Pero no por ello he abandonado las otras ramas de la ciencia. Mal químico sería el que se limitara exclusivamente a esa porción del conocimiento humano. Si su deseo es ser un auténtico hombre de ciencia y no un simple experimentadorcillo, le aconsejo encarecidamente que se dedique a todas las ramas de la filosofía natural, incluidas las matemáticas.
Me condujo entonces a su laboratorio y me explicó el uso de sus diversas máquinas, indicándome lo que debía comprarme. Me prometió que, cuando hubiera progresado lo suficiente en mis estudios como para no deteriorarlo, me permitiría utilizar su propio material. También me dio la lista de libros que le había pedido y seguidamente me marché.
Así concluyó un día memorable para mí, pues había de decidir mi futuro destino (1818:65).
El estudiante Víctor continúa leyendo y experimentando hasta que logra encontrar la forma de crear vida en cuerpos inertes:
Tras noches y días de increíble labor y fatiga, conseguí descubrir el origen de la generación y la vida; es más, yo mismo estaba capacitado para infundir vida en la materia inerte. La estupefacción que en un principio experimenté ante el descubrimiento pronto dio paso al entusiasmo y al arrebato (1818:73).
La autora de la novela se apoyó en el personaje de Andrew Crosse, quien hacía experimentos con cadáveres y electricidad para volverlos a la vida. Mary Shelley estaba al tanto de tales experimentos ya que acudía junto con su esposo a las demostraciones de Crosse, quien se decía científico, pero que no era aceptado del todo por la sociedad científica de su época.
Una vez seguro de su descubrimiento, el Dr. Frankenstein se dedica a recolectar partes de cadáveres para crear un ser con vida. Esta tarea le consume, prácticamente, todo el tiempo, de tal manera que descuida su aspecto personal y olvida comunicarse con su familia. El afán de concluir su experimento le agota las fuerzas pues lograr la meta que se ha fijado lo lleva a obsesionarse con su idea:
¿Quién puede concebir los horrores de mi encubierta tarea, hurgando en la húmeda oscuridad de las tumbas o atormentando a algún animal vivo para intentar animar el barro inerte? Ahora me tiemblan los miembros con sólo recordarlo; entonces me espoleaba un impulso irresistible y casi frenético […] Recogía huesos de los osarios, y violaba, con dedos sacrílegos, los tremendos secretos de la naturaleza humana (1818:76).
En noviembre logra darle vida a la criatura. Lo describe de la siguiente manera:
Era ya la una de la madrugada; la lluvia golpeaba las ventanas sombríamente, y la vela casi se había consumido, cuando, a la mortecina luz de la llama, vi cómo la criatura abría sus ojos amarillentos y apagados. Respiró profundamente y un movimiento convulsivo sacudió su cuerpo […] Ahora que lo había conseguido, la hermosura del sueño se desvanecía y la repugnancia y el horror me embargaban (1818:82).
A pesar del afán para otorgar vida a un ser inerte, se percata que no ha dado vida a un ser armónico, sino que realmente lo que hizo fue crear un monstruo, puesto que a pesar de que escogió partes amables de los distintos cadáveres, el conjunto resultó un ser sin sentido. Después que se percata del monstruo que ha creado, se arrepiente, pero es en vano: el monstruo existe. El Dr. Frankenstein trata de alejarse de él para lo cual regresa con su familia, pero el ser creado por Frankenstein lo persigue a donde quiera que va porque desea ser amado por su creador. En el camino siembra el terror por los lugares que atraviesa. El Dr. Frankenstein trae la desdicha a su familia, el monstruo mata a los integrantes de su familia y el día de la boda, mata a su esposa Elizabeth. Finalmente, el Dr. Víctor muere tratando de atrapar al monstruo para darle muerte, pero éste desaparece entre glaciares del polo norte.
A partir de la narración se pueden destacar los siguientes elementos en la carrera de un joven que desea ser científico a fin de llevar a cabo un descubrimiento/experimento exitoso:
• Curiosidad por encontrar respuestas a un enigma.
• Desprecio de los adultos en quienes confía, en este caso, su padre.
• Búsqueda de apoyo en científicos que comparten sus propias creencias.
• Descubrimiento de un método a partir de la lectura y la observación.
• La decisión de llevar a cabo el experimento.
• El establecimiento de metas de investigación.
• El interés en lograr demostrar el experimento, lo cual se convierte en obsesión.
• Experimentar una y otra vez en la lógica ensayo-error.
• Realización del experimento.
• Arrepentimiento: el ser creado es pavoroso.
• Valoración ética de lo que ha creado a partir de la ciencia.
• Dedicación de su vida a deshacer el experimento.
El relato de Frankenstein introduce el método experimental como el procedimiento capaz de llegar a encontrar la verdad de lo que se pretende buscar. El ambiente donde ocurre adquiere verosimilitud a partir de la fundamentación en los descubrimientos científicos de la época.
Agatha Christie: “Nunca nada es lo que aparenta ser”
Los personajes creados por la escritora Agatha Christie para resolver crímenes se han convertido en iconos de la novela policiaca a través del detective Hércules Poirot, egocéntrico, vanidoso, implacable, confiado de sí mismo, y de la señora Jane Marple, una anciana de pelo blanco, bondadosa y de ojos azules. El primero confía en su inteligencia, en sus cualidades deductivas y en su capacidad de encontrar las conexiones para lograr descifrar los crímenes que se le van presentando. Mientras que la segunda se apoya en el conocimiento de las actitudes humanas que ha aprendido a lo largo de la vida. Ambos tienen una gran capacidad intelectual y agilidad mental, aunque los métodos que utilicen sean diferentes. En cuanto a las características personales de ambos detectives, debe decirse que son mayores de edad, educados y solteros, por lo que pueden dedicarse de lleno a la resolución de los crímenes.
Una de las características de las novelas de Agatha Christie es que otorga a quien lee, los mismos datos que tienen Jane Marple o Hércules Poirot para resolver el caso. Antes de que ocurra el desenlace, la autora increpa al público lector para que realice sus propias conclusiones; con ello, se ubica como la primera escritora que realiza literatura de interacción.
Agatha Christie escribió 66 novelas y 70 relatos cortos. Generalmente están ambientados en la Inglaterra victoriana; sin embargo, el conocimiento de diversas regiones del mundo le permite ubicar escenas y personajes en ambientes que van desde Rusia hasta las islas Baleares. Para el caso que nos ocupa, haremos alusión al método que sigue la escritora para plantear los enigmas en cada una de sus novelas.
1. Los crímenes ocurren y se convierten en el enigma a resolver.
2. Las huellas que aparecen como las más obvias para resolver el crimen son despreciadas por Hércules Poirot y Miss Marple, puesto que su claridad produce conclusiones demasiado rápidas, la verdad se encuentra en lo que no se ve a primera vista.
3. Ambos prefieren las huellas insignificantes, las que pasan desapercibidas por los policías y detectives convencionales.
4. A partir de encontrar una incoherencia entre los personajes o entre documentos, siguen una o diversas pistas hasta dar con quien ha cometido el asesinato.
5. La observación es clave para la resolución de los enigmas. Observan a las personas, los escenarios, los escritos, la comida, etcétera.
6. El razonamiento que los conduce a resolver el crimen es estrictamente lógico y deductivo.
El asesinato de Rogelio Ackroyd
Se ha escogido la novela El asesinato de Roger Ackroyd (1926) para ilustrar el método policial y sus semejanzas con el método científico. El caso está ubicado en un pueblo ficticio, donde Roger Ackroyd es asesinado poco después de que Mrs. Ferrars se suicida, pues es víctima de un chantaje. La novela está escrita como un diario por el médico del pueblo, el Dr. Sheppard, quien va llevando a quien lee, de la mano de los descubrimientos que tanto él como Hércules Poirot realizan. Para esto, se indica que el detective Poirot se encuentra en ese pequeño poblado con el afán de descansar de la metrópoli; sin embargo, le piden intervenga en la resolución del caso, lo cual realiza con disgusto pues altera su pretendido descanso. La forma como procede Hércules Poirot es la siguiente:
1. Acude al lugar de los hechos donde observa tanto la escena del crimen como las reacciones de las personas que se encuentran en el lugar.
2. Toma nota de los elementos que aparentemente pasan desapercibidos para el inspector, quien debería resolver el caso.
3. Entrevista por separado a cada una de las personas que pudieran estar involucradas en el asesinato, estudia los rasgos de personalidad, las intercomunicaciones entre ellos, los antecedentes familiares, las manías y costumbres de cada una.
4. Realiza una investigación pormenorizada de lo que cada quien argumenta sobre lo que estaba haciendo alrededor de la hora en que ocurrió el crimen, tanto de las personas involucradas como de personas mencionadas por cada una. Es importante resaltar que, para este detective, todas las personas son sospechosas.
5. Pide diversos análisis especializados e información precisa, que no puede recabar en el pueblo, la que le es proporcionada por expertos.
6. Realiza comparaciones entre los discursos de las personas, analogías entre sus parecidos, voces, etcétera, lo que lo lleva a descubrir alianzas o encubrimientos no explícitos.
7. Realiza una reconstrucción de la escena del crimen que le lleva a descubrir vacíos en las entrevistas dadas por los sospechosos.
8. Posteriormente, reúne a todos los involucrados frente a los cuales realiza una síntesis de sus deducciones estrictamente lógicas, que le permiten descubrir al asesino.
Hércules Poirot dice que se dedica al “estudio de la naturaleza humana”. A lo largo de la novela, hace alusión a la necesidad de proceder siempre con método:
—Hay que proceder siempre con método (1926:158).
—Todo es sencillo si se ordenan los hechos con método (1926:164).
—Es posible, después de todo […] Sí, es posible, pero entonces debo ordenar mis ideas de nuevo. ¡Método, orden! Nunca lo he necesitado tanto. Todo tiene que encajar en su sitio o, de lo contrario, sigo una pista falsa (1926:236).
—Compréndanme bien: quiero llegar a la verdad. Ésta, por fea que sea en sí, es siempre curiosa y siempre resulta hermosa para el que la busca con afán (1926:270).
Su método estaba inspirado en su profundo conocimiento de la naturaleza humana (1926:309).
El detective procede a la búsqueda de la verdad como un auténtico científico, por eso se ajusta a que se lea como un proceso meticuloso donde las diversas pruebas se van articulando para llegar a un desenlace de acuerdo con lo que realmente ocurrió. La novela en cuestión está considerada como uno de los cien mejores libros del siglo XX, según el periódico parisino Le Monde.
Un puñado de centeno
En la novela Un puñado de centeno (1953), quien resuelve tres crímenes es Miss Marple, la cual es presentada como una mujer apacible, soltera, con buena fama por sus deducciones. Esta obra inicia con la muerte por envenenamiento de Rex Fortescue, a la que le sigue la muerte de su esposa Adele y de la doncella Gladys. El veneno utilizado en el asesinato del señor Fortescue es la taxina que se obtiene de los árboles que rodean la finca. A su vez, la señora Adele fue envenenada con cianuro, en tanto que Gladys fue estrangulada. Miss Marple llega a la finca de Los Tejos debido a que Gladys fue su doncella antes de trabajar en esa casa y está interesada en que hagan justicia ante lo que considera una muerte injusta. Cuando llega Miss Marple, encuentra que los hechos encajan en una canción tradicional inglesa que habla del rey y el puñado de centeno, la reina muere comiendo miel y la doncella con una pinza en la nariz.
Miss Marple resuelve los crímenes utilizando el acercamiento con las diversas personas involucradas en el caso, fundamentalmente con las mujeres, para lo cual articula diversas pistas en una secuencia diferente a la que realiza el inspector Neele, quien lleva el caso. El inspector se pregunta quién se beneficia de las muertes, en tanto que Miss Marple se interroga por las razones que llevaron a cometer los crímenes, la forma en que se han realizado y la manera en que se encuentran entrelazados. El inspector enfoca la investigación en los herederos, excluyendo a la servidumbre, pues considera que éstos no tienen nada que heredar. En cambio, Miss Marple no discrimina a nadie en la búsqueda de la solución.
La descripción de Miss Marple en la novela dice:
La señorita Marple era una viejecita tan encantadora, inocente, blanca y sonrosada, que consiguió entrar en aquella casa, ahora convertida en fortaleza, en estado de sitio, sin mucha más facilidad de lo que nadie hubiera creído (s/f:194).
Para el inspector:
La señorita Marple podía resultarle útil. Era una persona de rectitud impecable y tenía, como otras damas de su edad, mucho tiempo y un oído especial para pescar fragmentos de conversaciones (s/f:205).
Ella se da cuenta que el inspector no da mucho valor a sus descubrimientos, por lo que adopta una postura de subordinación ante quien sabe que tiene el poder para desacreditarla. Dice:
Bueno, es usted muy amable. Lo diré. A pesar de que como le digo, lo hago con todos mis respetos, porque sé que soy muy vieja y bastante tonta, y mis ideas no valen mucho, pero lo que quiero decirle es esto. ¿Ha investigado usted el asunto de los mirlos? (s/f:217).
Miss Marple se incorpora a la familia Fortescue con un interés legítimo y de la manera más natural posible. Desde ese lugar puede hablar con la cocinera, va a felicitarla por el postre de la cena y en esa conversación se entera de aspectos fundamentales acaecidos a Gladys. También, conversa con la esposa del hijo del señor Fortescue a partir de ver juntas un atardecer, lo que le permite atisbar aspectos de la relación de pareja, así como de los movimientos que han realizado en los últimos tiempos. Todo ello le va proporcionando la información necesaria para saber cómo ocurrieron los asesinatos.
Al acercarse a las personas, expresa empatía con ellas:
—Sé lo que siente usted —dijo la señorita Marple (s/f:351).
—Es usted muy inteligente, querida —la señorita Marple continuó tejiendo mientras contaba por o bajo: tres derechos, dos revés, […] (s/f:359).
Ocurren cosas muy curiosas, como en cualquier otro sitio. La naturaleza humana es la misma en todas partes, ¿no cree? (s/f:362).
El método que emplea es de acercamiento, diferente al método del inspector, que consiste en ir directo al grano:
Fui a felicitarla por los pasteles y el delicioso souflé de ayer noche. Tiene muy buenas manos. Sabe, siempre he pensado que es mejor llegar a la cuestión que interesa dando un pequeño rodeo, ¿no le parece? Ya comprendo que eso no reza con usted, porque más o menos tiene que ir directamente al grano para hacer las preguntas que desea. Pero una anciana como yo, que tiene todo el tiempo que quiere, es de esperar que charle mucho y sin necesidad. Y la mejor manera de llegar al corazón de una cocinera, yo diría que es alabando su repostería (s/f:396).
Algunas expresiones que utiliza sobre cómo lleva a cabo la investigación son:
De modo que hubo un método, ¿verdad? He estado pensando mucho sobre ello, y se me ocurrieron varias ideas (s/f:403).
Lo que hay que evitar principalmente es el tener una mente confiada (s/f:405).
[…] demostrando cómo y quién lo hizo, dentro de una lógica (s/f:421).
Cuando Miss Marple le comenta la solución al atónito inspector Neele:
La señorita Marple le dirigió una mirada amorosa; como la tía que alienta a un sobrino inteligente convencida de que aprobaría el examen escolar.
—Lo probará —le dijo—. Usted es un hombre muy… muy inteligente, inspector Neele (s/f:442).
Las líneas que cierran la novela equiparan el método a la ciencia:
Después, rechazando ambas emociones, se dibujó en sus labios una sonrisa de triunfo al contemplar la prueba que necesitaba […] la sonrisa de triunfo de algunos naturalistas cuando han podido reconstruir un animal de especie ya extinguida, guiándose sólo por un fragmento de quijada y un par de dientes (s/f:463).
Los elementos anteriores son los necesarios para llevar a cabo investigaciones, sobre todo, investigaciones sociales:
• Quien investiga tiene interés en lo que está investigando.
• Se incorpora a las comunidades de estudio desde un lugar donde puede realizar la investigación.
• Hace alusión a productos de la cultura, como el caso de la canción infantil.
• Trata de comprender las razones, más que explicar lo que ocurrió, lo que la acerca a la sociología de comprensión más que de exposición.
• Asume una postura de no saber, desde ese lugar se abre a nuevos conocimientos y, sobre todo, a no ser desacreditada por quien tiene poder para decidir quién sabe y quien no sabe.
• Empatiza con las personas, con sus emociones y perspectivas, les toma parecer en sus propias opiniones, les infunde confianza en sí mismos.
Los métodos seguidos por los detectives Hércules Poirot y Miss Marple tienen puntos en común y otros en que divergen. Poirot no quería involucrarse en la resolución del asesinato, pero se ve obligado a hacerlo; por lo tanto, asume una actitud distante y al principio, contrariada. En cambio, Miss Marple tiene un interés específico en el caso, lo que la hace acudir al lugar donde ocurrieron los crímenes. Hércules Poirot es percibido por la comunidad como un detective en búsqueda de respuestas, en tanto que Miss Marple lo es como una persona cuyas preguntas son totalmente inofensivas. A Poirot se le da el crédito de la resolución del crimen, en tanto que Miss Marple da la solución al detective, quien lo “resuelve”, en tanto que ella se retira a su casa sin llevarse ningún crédito, sólo la satisfacción de haber resuelto el misterio.
CONCLUSIONES
Tanto la ciencia como la literatura son campos de creación de conocimiento que se realiza siguiendo métodos. El primero, el método científico, y el segundo, métodos escriturales que tienen diversas variaciones dependiendo del género literario que corresponda. En el caso de la novela policiaca o, la que tiende a resolver un enigma, el método de búsqueda es muy parecido al que debe seguir quien investiga en ciencia. En ambos, se utiliza la deducción.
La construcción de la novela de Mary Shelley, al crear el personaje del doctor Víctor Frankenstein, y las novelas de Agatha Christie, al crear los personajes detectivescos de Hércules Poirot y Miss Marple, tienen rasgos que pueden ser vistos como correspondientes al método científico. Por lo tanto, la propuesta que expongo en este escrito es proponer al profesorado de educación media superior utilizar la literatura como una manera de incentivar vocaciones científicas entre el estudiantado. Para ello, se podrán realizar análisis de novelas, o en su caso, de películas o cualquier otro material, para analizar 1) cuáles son los conocimientos científicos en los que se asienta la narrativa y 2) cómo se involucran las personas con la ciencia.
Al mismo tiempo, se podrán hacer ejercicios de los pasos que siguen los personajes para llegar a la solución de un enigma y realizar comparaciones con las etapas de una investigación científica. Ello es particularmente útil en las novelas policiacas o de misterio, lo que puede habituar la mente del estudiantado a la búsqueda de soluciones a partir de métodos diversos.
En el presente texto se ponen de manifiesto al menos tres métodos: el primero, que sigue el Dr. Frankenstein para proporcionar vida a materia inerte; se trata de un método experimental cuya base radica en la prueba y el error. El segundo se refiere al método seguido por Hércules Poirot, a partir de evidencias precisas, observaciones meticulosas tomando distancia de los hechos y las personas y, el tercero, el método de Miss Marple, basado en la inmersión en la situación, la comprensión de las motivaciones de las personas que están involucradas, donde todas ellas tienen la misma importancia.
En la literatura, la actividad científica ha tenido diversas valoraciones; por una parte, quien hace ciencia se considera héroe, pues con sus descubrimientos contribuye al bienestar humano, el progreso de la humanidad, la curación de enfermedades, lo que ha dado lugar a muchas utopías. Por la otra, la ciencia que busca controlar el mundo, lo que ha provocado tiranías, y la tercera, la ciencia como causante de desastres mundiales al no tener control sobre las fuerzas que desata, y por ello mismo amenazante para la vida sobre la tierra, lo que viene a conformar una distopía.
Al utilizar la literatura para incentivar vocaciones científicas, el profesorado podrá abordar cuestiones de ética que son planteadas en cada una de las obras, porque tanto la literatura como la ciencia abordan decisiones que debemos adoptar como seres humanos y cuyas consecuencias van más allá de quien las decide.
BIBLIOGRAFÍA
Christie, A. (1926), El asesinato de Rogelio Ackroyd, e-pub, editor digital Titivillus, disponible en <https://docer.com.ar/doc/xx1c0e>.
Christie, A. (s/f), Un puñado de centeno, editor digital Le Libros, Selecciones de Biblioteca Oro, disponible en <http://LeLibros.org>.
Shelley, M. (1818), Frankenstein, Madrid, Luarna Ediciones, disponible en <http://www.ataun.eus/BIBLIOTECAGRATUITA/Clásicos%20en%220Español/Mary%20Shelley/Frankenstein.pdf>.
Staël, Madame de (1915), De la literatura considerada en sus relaciones con las instituciones sociales, Córdoba, Editorial Berenice.
* Doctora en Ciencias Sociales por la UNAM. Investigadora adscrita a la Universidad Autónoma de Nayarit. Coordinadora del cuerpo académico consolidado “Sociedad y región” (UAN-CAC59), SNI-Conacyt, en nivel III.
PROPUESTA DE TALLER DE ORIENTACIÓN VOCACIONAL APOYADO EN EL TRABAJO COLABORATIVO
Carlos Javier Cruz Franco *
Ignacio Pérez Pulido **
Oscar Ulises Reynoso González ***
En este capítulo se presenta una propuesta de taller de orientación vocacional dirigido a estudiantes de preparatoria y sustentado en la metodología “jigsaw” o “rompecabezas” (Aronson, Blaney, Stephin, Sikes y Snapp, 1978) de trabajo colaborativo. En primera instancia se reflexiona sobre la relevancia de la elección de carrera para la juventud inscrita en este nivel educativo y la importancia de que esta decisión se adopte de manera informada y consciente. Posteriormente, se analizan las características y beneficios generales del trabajo colaborativo en el aprendizaje del alumnado y, en específico, las ventajas de dicha técnica para fomentar una elección de carrera consciente y bien informada. Acto seguido se expone paso a paso la propuesta del taller de orientación vocacional, para ello se detallan las acciones a seguir por parte del personal docente y del alumnado en cada etapa del curso-taller. Por último, se concluye con una reflexión sobre las ventajas y alcances de esta técnica para el acompañamiento del estudiantado durante su proceso de elección de carrera.
LA ORIENTACIÓN VOCACIONAL EN EL ESTUDIANTADO DE BACHILLERATO
Uno de los procesos más relevantes para el estudiantado de preparatoria es la elección de carrera, ya que representa una decisión transcendental para su futuro (Di Gresia, 2009). A pesar de la importancia que implica esta decisión, es común que el estudiantado carezca de la información necesaria para una adecuada elección de carrera y universidad (Guzmán, 2013).
En este sentido, se debe considerar que la elección de carrera es un proceso multifactorial en el que intervienen diversos elementos, tales como la vocación (Castañeda y Solorio, 2014), las aspiraciones económicas del estudiante (Ramírez, 2013), su situación económica (García y Moreno, 2012), el prestigio de la universidad (Bourdieu, 2013), las oportunidades de estudio que brinda el lugar de residencia (Castañeda y Solorio, 2014), las recomendaciones de familiares y amigos (Mancera, 2013), entre otras.
Es importante reconocer que dichos componentes interactúan entre sí y que el estudiantado cuenta con características sociales, económicas y culturales diferentes, por ello, la elección de carrera termina siendo una combinación única que surge de las particularidades de cada sujeto (Pérez, 2016), situación que ha fomentado el surgimiento de investigaciones enfocadas en el estudiantado entendiéndolo como actores, lo que ha permitido una mayor comprensión del proceso de elección de carrera (Guzmán, 2013).
Lo anterior hace evidente la complejidad del proceso de elección de carrera, esto puede provocar incertidumbre en los estudiantes y que sus decisiones sean poco reflexionadas e influidas por el azar, carentes de información adecuada y asesoradas por personas poco preparadas y alejadas del medio universitario (Ramírez, 2013), lo que puede acarrear dificultades como bajo rendimiento e incluso la deserción durante sus estudios universitarios.
Por el contrario, se ha demostrado fehacientemente que el rendimiento académico en la universidad se ve favorecido cuando el estudiantado elige su carrera de manera consciente y reflexionada (González, 2009). Esto hace evidente que no es recomendable dejar al estudiantado toda la responsabilidad de la elección de carrera y que se hace necesario un proceso de acompañamiento en el que se consideren los diferentes factores que intervienen en este proceso, donde se incluyan personas con experiencia capaces de orientar y ayudar al alumnado (García y Moreno, 2012).
Una de las estrategias más utilizadas para apoyar al estudiantado durante su elección de carrera ha sido incluir en los planes de estudio de bachillerato la orientación vocacional; esto con el fin de fomentar decisiones conscientes e informadas y con ello elevar el rendimiento académico y disminuir la deserción en la universidad.
La orientación vocacional ha sido definida como un proceso enfocado en el estudiantado con el fin de ayudarlo a conocer sus intereses, actitudes y habilidades profesionales (Castañeda y Solorio, 2014). En este proceso, el orientador asume la responsabilidad de capacitar y ubicar a la juventud para que elijan una carrera universitaria, esto con el apoyo de diferentes instrumentos con el fin de facilitar su trayectoria escolar (De León y Rodríguez, 2007).
Por su parte, Leyva (2007), se enfoca en identificar las necesidades e intereses del estudiantado, esto con la intención de maximizar los beneficios de la orientación vocacional. En este mismo sentido, Corominas (2006) plantea un esquema básico de orientación vocacional que busca apoyar al estudiantado durante su elección profesional a través de cuatro etapas: a) el conocimiento de sí misma/o; b) el conocimiento de la oferta del entorno; c) la adopción de decisiones, y d) la implementación de la decisión. Uno de los principales aportes de estas visiones es el considerar las características del estudiantado y también de su entorno y con base en ello brindarle condiciones para decidir de manera consciente e informada.
Como se aprecia en los párrafos anteriores, es evidente la necesidad de que las escuelas promuevan mecanismos innovadores de acompañamiento. Atendiendo a lo anterior, las técnicas de trabajo cooperativo fomentan en el estudiantado la adquisición de conocimientos y habilidades de reflexión que les permitan una mejor comprensión del campo universitario.
El aprendizaje cooperativo se desprende de la teoría constructivista de la educación; por lo tanto, parte de la premisa de que el individuo construye sus conocimientos conforme va avanzando su vida, de manera que los conocimientos previos sirven como base de los nuevos. En este sentido, el trabajo cooperativo fomenta el aprendizaje a partir de las experiencias de los otros miembros del grupo, lo que permite alcanzar mejores resultados en comparación con el trabajo individual (Guitert y Giménez, 2000).
Una de las técnicas para fomentar el aprendizaje cooperativo es el rompecabezas, la cual consiste en conformar equipos, determinar un objetivo a alcanzar y repartir información y responsabilidades entre las y los integrantes para lograr la meta propuesta. Esta técnica fomenta la interdependencia positiva y la interacción cara a cara; además contribuye al desarrollo de habilidades sociales al convivir con su grupo de trabajo (Jiménez, Vargas y Santamaría, 2007).
Atendiendo lo planteado líneas arriba, a continuación se presenta una propuesta de taller de orientación vocacional basado en la técnica del rompecabezas, esto con el objetivo de desarrollar estrategias innovadoras que permitan involucrar, activamente, al estudiantado en su proceso de elección de carrera y que a la vez promuevan en un periodo relativamente corto el conocimiento y la comprensión del campo universitario y sus carreras, con el fin de que las y los estudiantes cuenten con las condiciones necesarias para adoptar decisiones pertinentes respecto a su futuro profesional.
ESTRUCTURA DEL TALLER DE ORIENTACIÓN VOCACIONAL APOYADO EN LA TÉCNICA DEL ROMPECABEZAS. PREPARATIVOS PARA EL TALLER
Antes de comenzar con el taller de orientación vocacional se deben trabajar distintos aspectos importantes. Para la metodología de trabajo que se utiliza es necesario conformar equipos de cuatro personas para promover el intercambio de información de manera adecuada.
Los equipos de trabajo se realizan mediante la aplicación de la prueba de aptitud CHASIDE (RIASEC), diseñada por Holland, en 1959, la cual muestra los intereses y las aptitudes del alumnado. La prueba tiene dos matrices de resultados: la primera detecta los intereses del alumnado y la segunda identifica sus aptitudes. Esta prueba permite separar al estudiantado por áreas profesionales, a las cuales se nombraron “familias de carreras” y se organizan de la siguiente manera: administrativas/contables, humanísticas/sociales, artísticas, medicina/ciencias de la salud, ingeniería/computación, defensa/seguridad.
La prueba mencionada se aplica al iniciar el semestre, como parte de un curso propedéutico. Es pertinente concientizar al alumnado sobre la importancia de contestar el instrumento con sinceridad, ya que si sus respuestas se guían por el azar o son deshonestas los resultados no serán válidos, lo que afectaría tanto a las y los estudiantes al generar información distorsionada, como a los equipos de trabajo ya que quedarán desequilibrados.
Una vez obtenidos los resultados del test, se conforman los grupos de trabajo a partir de la matriz “intereses del alumno”. Cada estudiante se integra a la familia de carrera en la que obtuvo el puntaje más alto. Debido a que los equipos admiten un máximo de cuatro integrantes, las y los estudiantes restantes se integraran a la familia en donde obtuvieron el segundo puntaje más alto, esto con el fin de que nadie quede asilado y sin equipo de trabajo. La integración de los equipos se da a conocer durante la primera sesión del taller de orientación vocacional.
SESIÓN 1: CONFORMACIÓN DE EQUIPOS Y EXPLICACIÓN DEL ÁRBOL PROFESIONAL
La primera actividad del taller consiste en la entrega, a cada estudiante, de sus resultados de la prueba de orientación vocacional y se les hace saber el equipo al que se integrarán y la familia de carreras que trabajarán durante el taller. Es pertinente mencionar que es posible que alguien manifieste la intención de integrarse a otro equipo, ya sea por afinidad con sus compañeros/as o por su interés en otra familia de carreras; en estos casos se invita a cada alumno/a a permanecer en la familia que arrojó el instrumento, pues la intención es que conozcan de primera mano las carreras afines a su perfil profesional; además, se les hace saber que en distintos momentos del taller tendrán oportunidad interactuar con los integrantes de los otros equipos, lo que les permitirá conocer las características de las demás carreras.
Una vez conformados los equipos, el facilitador/a del taller explica a los participantes la dinámica del “árbol genealógico profesional”, la cual tiene como finalidad que cada estudiante identifique las actividades profesionales de familiares y amigos/as cercanos/as; es importante aclarar se deben considerar las profesiones de todos, incluso aquellas que no requieren estudios universitarios. Este ejercicio permite hacer conscientes los apoyos sociales de cada estudiante.
Por último, el facilitador/a hace saber a los estudiantes que en la siguiente sesión cada quien realizará su propio árbol profesional y les solicita los materiales que deberán llevar para elaborarlo; además, se pide que investiguen las profesiones y máximo grado de estudios de las personas que colocarán en su árbol.
SESIÓN 2: ELABORACIÓN DEL ÁRBOL PROFESIONAL
La sesión inicia con la realización del árbol genealógico, para ello, con los materiales y la información solicitada previamente se indica a cada estudiante que dibuje un árbol y al centro escriban su nombre. El facilitador/a pide a los equipos que escriban en las ramas los nombres de los familiares y amigos/as, de manera que las personas que coloquen más cerca de ellos sean quienes tienen un significado más especial en su vida y quienes estén más lejos son personas menos allegadas pero siguen siendo importantes.
Además del nombre, deben escribir su parentesco y profesión, en la parte posterior de la cartulina deben responder dos preguntas sencillas, pero con mucho significado para ellos: “¿A quién colocaste más cerca de ti?” y “¿Por qué?”. Una vez terminado el árbol se deben juntar con el grupo de trabajo que se les asignó en la sesión anterior y comentar con sus compañeros cuáles son las cinco mejores y peores profesiones de su árbol. Una vez que todos hayan participado elegirán las cinco profesiones más destacadas de aquellas que fueron mencionadas en el equipo.
Posteriormente se conforman equipos secundarios, para ello se recomienda que cada integrante se numere del 1 al 4 y se incorpore al equipo que le corresponda. Una vez conformados los equipos secundarios cada participante debe mencionar las cinco profesiones o carreras que se habían elegido en su equipo original. Este trabajo concluye con la elección de las cinco carreras que crean más interesantes. Después regresan a su equipo original y comentan las carreras que eligieron y porqué, realizan una conclusión y uno de ellos pasa al frente a comentarla al grupo.
SESIÓN 3: PROFESIONES EN MI COMUNIDAD
En esta sesión se trabaja con las profesiones de la comunidad en la que vive el estudiantado. Para ello, éste debe investigar previamente las universidades que se encuentran cerca de su localidad, las carreras que ofrecen y de qué trata cada una de ellas, para elaborar un profesiograma por cada familia de carreras. La investigación de las universidades y carreras debe apegarse a la familia de carreras a la que pertenecen.
Para comenzar la sesión, cada estudiante se reúne con su equipo original para compartir y organizar la información recabada de manera individual. Posteriormente se reúnen con el equipo secundario, conformado en la sesión anterior, para comentar la información obtenida por cada familia de carreras. Una vez que cada estudiante comparte su información con el equipo secundario, cada participante debe anotar al menos diez de las carreras mencionadas por sus compañeros y después seleccionar las tres que a su criterio personal sean las más relevantes.
Una vez terminada esta actividad regresan a su grupo original, comparten las tres carreras que eligieron y explican las razones de su elección, para finalizar con una conclusión por equipos, es importante señalar que es posible que las carreras elegidas correspondan a familias distintas a las del equipo original.
SESIÓN 4: CARTEL PUBLICITARIO
Para esta sesión cada estudiante debe investigar de manera previa el perfil profesiográfico y la demanda laboral de las tres carreras que eligieron en la actividad anterior. Con estos insumos, el estudiantado se integra a su equipo original para elaborar un cartel publicitario en donde sólo coloquen tres carreras de las 12 que tienen como equipo. El cartel debe incluir la universidad donde se ofrece la carrera, costos de inscripción y colegiatura, así como un resumen del perfil de ingreso y egreso.
Posteriormente, se reúnen con el equipo secundario en donde muestran el anuncio a las y los integrantes y comparten sus opiniones y regresan a su grupo original para comentar la experiencia con los demás. Para finalizar la sesión debe pasar una o un integrante de cada equipo a mostrar su cartel a todo el salón y en sesión plenaria el alumnado elegirá el cartel con mejor información y diseño.
SESIÓN 5: COMPARACIÓN DE PERFILES Y PROFESIOGRAMAS
En esta sesión cada estudiante elige una carrera de las tres seleccionadas en la sesión anterior y con sus propias palabras plasma sus conocimientos sobre la misma. Se busca que escriba las actividades que se realizan en dicha carrera, los lugares de trabajo relacionados con la misma y las posibilidades de desarrollo profesional para quienes eligen esta carrera. Después comparan lo que escribieron con el profesiograma que elaboraron en la tercera sesión y realizan una conclusión personal, la cual comparten con el equipo original. En caso de que un o una estudiante elija una carrera de una familia diferente el profesiograma a utilizar será el de la familia que le corresponda.
A continuación se toman unos minutos para compartir sus conclusiones con los y las integrantes del equipo secundario. Al regresar al grupo original reflexionan lo que escucharon de los y las integrantes del otro equipo y elaboran una conclusión sobre cuáles son las licenciaturas que brindan mejores oportunidades de desarrollo.
SESIÓN 6: FERIA DE LAS PROFESIONES
Como trabajo previo a la sexta sesión, el alumnado debe preparar una feria de profesiones; para ello, cada equipo invitará a un o una profesionista de la familia que le corresponde para que comparta con el grupo su experiencia profesional. Además, todos y todas deberán coordinarse para organizar la logística del evento (pausa para el café, recepción de invitados especiales, materiales requeridos para la exposición, orden de los ponentes, etcétera). Es pertinente aclarar que el alumnado será quien se responsabilice del evento y contará con el apoyo del facilitador o facilitadora en caso de que lo requieran.
Durante la feria de profesiones cada expositor/a contará con un tiempo aproximado de 10 minutos, en los cuales participará en una entrevista semiestructurada que contemplará las siguientes preguntas: 1) ¿cómo fue su elección de carrera? y 2) ¿la carrera cumplió con sus expectativas? Esta actividad tiene el objetivo de que cada participante en el taller cuente con información relevante y de primera mano que le permita comprender mejor las diferentes familias profesionales.
SESIÓN 7: SIMULACIÓN DEL MÓDULO DE TRÁMITES
En esta sesión el estudiantado realizará un simulacro de módulo de trámites de ingreso a la universidad. Previo a ello, cada equipo deberá llevar los materiales necesarios para establecer su propio módulo, así como la información que brindarán a sus compañeros/as. Por ejemplo: costos de inscripción y matrícula, ubicación de la universidad a la que representan, requisitos de inscripción, documentación requerida, etcétera.
Para iniciar la actividad, cada equipo cuenta con 10 minutos para armar su módulo de trámites, en el que pondrán a la mano de los demás los materiales informativos que hayan elaborado. Una vez iniciada la dinámica, los y las participantes acudirán a cada módulo a solicitar información. La labor de atención del módulo será rotativa, de manera que cada 10 minutos un miembro diferente del equipo se encargue de esta función, esto con la finalidad de que cada estudiante tenga oportunidad de acudir a los diferentes módulos para recibir la información de cada equipo. El objetivo de este ejercicio es ayudar al estudiantado a disminuir la sensación de nerviosismo al momento de hacer trámites, además de fomentar la convivencia con sus compañeros/as de clase.
SESIÓN 8: EVALUACIÓN DEL TALLER
En la octava y última sesión se realiza una evaluación con la finalidad de conocer las opiniones del alumnado sobre el taller. Para ello el facilitador formula distintas preguntas encaminadas a conocer las experiencias de los y las participantes. Esta actividad busca identificar las fortalezas y las debilidades del taller con el fin de establecer estrategias de mejora en el futuro.
CONCLUSIÓN
El presente trabajo tuvo la finalidad de dar a conocer una propuesta de taller de orientación vocacional, apoyado en la técnica de trabajo colaborativo del rompecabezas, esto en atención a la imperiosa necesidad de desplegar estrategias innovadoras que a través del trabajo en equipo involucren, activamente, al estudiantado de bachillerato en su proceso de elección de estudios universitarios. Para ello se describen las actividades y materiales utilizados a lo largo del taller.
Esta propuesta pretende brindar al estudiantado las herramientas necesarias para responsabilizarse de sus propios procesos de elección, esto a través de la comprensión de sus intereses y habilidades personales y la detección de información relevante referente a los perfiles profesionales de las carreras de interés, así como de las instituciones universitarias a su alcance. Todo ello con la intención de fomentar una elección adecuada a los intereses y necesidades de cada estudiante y, así, evitar la deserción y elevar su rendimiento durante sus estudios universitarios.
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* Estudiante de la maestría en Procesos Innovadores en el Aprendizaje, Universidad de Guadalajara.
** Doctor en Educación, adscrito a la Universidad de Guadalajara, cuerpo académico “Educación y sociedad” (UGU-433).
*** Doctor en Psicología, adscrito a la Universidad de Guadalajara, SNI-Conacyt, en nivel I.
EL CINE COMO RECURSO EDUCATIVO PARA EL FOMENTO DE LAS VOCACIONES CIENTÍFICAS EN LAS ÁREAS DE CIENCIAS
Juan Francisco Caldera Montes *
María del Rosario Zamora Betancourt **
Minerva Penélope Moreno Ruiz ***
INTRODUCCIÓN
La ciencia es, sin duda, un campo que emociona debido entre otras razones a la posibilidad de resolver problemas complejos, al diseño o fabricación de tecnologías que satisfacen determinadas necesidades o puramente el disfrute de conocer los distintos fenómenos de la realidad. Pero no en todos los casos ni en todas las personas la ciencia y sus resultados son motivo de entusiasmo, ya que también coexisten personas (especialmente jóvenes estudiantes) que la perciben, en especial a ciertas disciplinas (como las matemáticas, la física o la química) como asuntos demasiado complicados, desvinculados de la realidad y de muy poca o nula utilidad (Pérez, 2017). Frente a ello, cabe reflexionar sobre las razones de dichas nociones y, por ende, a la cada vez menos frecuente incorporación de la juventud a profesiones vinculadas con las mismas (Solbes, 2011).
Sobre tal interrogante, autores como Solbes, Montserrat y Furió (2007) han expresado las razones siguientes:
• Se consideran excesivamente difíciles y aburridas, alejadas del día a día, con pocas posibilidades de éxito y sin futuro profesional.
• En numerosas ocasiones se asocia la ciencia a aspectos negativos, como por ejemplo la contaminación, el desarrollo de armas, dejando de lado aspectos positivos de la ciencia, como pueden ser la mejora de la calidad de vida, los valores que puede aportar con su buen uso y el compromiso por el bien común de la sociedad.
• Otro aspecto sería el descenso en alumnas matriculadas en estas áreas, se piensa que tal vez es debido al desconocimiento que hay en la sociedad de las científicas que ayudaron a la construcción de la ciencia, de las cuales se debería hablar más porque sería una manera de que las alumnas se identifiquen con ellas; desgraciadamente se obvia el papel de las científicas en la ciencia y se contribuye a una imagen de la ciencia un tanto machista.
• No se buscan vías didácticas para incentivar/motivar al alumnado a pesar de que sea patente este descenso de estudiantes.
• Un alto contenido matemático para realizar los problemas de esta asignatura, incluso por encima de lo que viene estipulado por la legislación educativa.
• No se tratan los valores o finalidades de la ciencia en clase, incluso entre el profesorado este aspecto se ha demostrado que está poco arraigado.
• El propio sistema educativo les da la espalda a las asignaturas de ciencias por el hecho de quitarles horas a la semana, dando así una mala imagen de las ciencias, de tener poco valor.
• No se relacionan los conceptos enseñados en la ciencia con el entorno del alumnado, predomina una memorización excesiva de los conceptos científicos, sin relacionarlos con la realidad.
• Finalmente, según el alumnado hay poco trabajo en el laboratorio y poca historia de la ciencia.
Ante dichas realidades y con la pretensión de convertir a tales disciplinas más atrayentes y accesibles para el estudiantado (y así motivarlos a su estudio formal, incluso profesionalmente) se debe dar contexto a los diversos contenidos abordados, en particular vincularlos con la realidad y en especial materializarlos con vivencias que les sean seductoras.
Al respecto conviene referir que en la actualidad ya se cuenta con una enorme cantidad de opciones y maneras de llevar a cabo este tipo de estrategias y técnicas pedagógicas, como por ejemplo visitas guiadas, empleo de materiales didácticos atractivos, actividades en talleres o laboratorios y algo que hoy en día resulta especialmente relevante, como es el empleo de las tecnologías de la información y la comunicación. Por ello y con el afán de explicitar más concretamente una de esta opciones o recursos, en este trabajo se plantea la propuesta de la utilización del cine como una herramienta didáctica que facilite la exposición de contenidos que se abordan en las aulas, contextualice dichas nociones y haga más llamativo o motivador su estudio o abordaje.
En tal sentido caber referir lo señalado por José López quien concretamente refiere:
La ciencia, y su correlato, la actividad que la crea y la destina a la sociedad —la investigación— es una manifestación presente en el arte, en la literatura y, naturalmente, en el cine. Cine y ciencia constituyen un fértil binomio desde el siglo pasado. Sin duda, la imagen en movimiento y el conocimiento científico establecen reciprocidades beneficiosas, al menos, en tres apartados: el científico utiliza la técnica cinematográfica en muchos casos; el cine se sirve de las innovaciones tecnológicas para su desarrollo y, finalmente, el cine es un magnifico instrumento para la divulgación de la ciencia (López, 2017:17).
Pero antes de entrar en detalles de cómo se puede utilizar este recurso educativo para el fomento de las vocaciones científicas entre la juventud, vale la pena clarificar lo que en la literatura especializada se entiende por el denominado “séptimo arte” y lo que se concibe como vocación científica.
EL CINE
A partir del siglo XX al cine se le reconoce como un arte por excelencia. Al referirse a él, se alude al reconocimiento de distintos apoyos técnicos y patrones de consumo, a su relación con los espacios, las instituciones y los distintos discursos que se retoman del arte, a la fecunda era de las vanguardias históricas, a la incursión de variados artistas visuales donde experimentan con las posibilidades formales y creativas de las renovadas y posmodernas propuestas cinematográficas (Jacobsen, 2009).
Hoy en día el cine se ha globalizado, dividido, pluralizado y se ha hecho multicultural (Jacobsen, 2009). Este autor retoma las palabras de Lipovetsky y Serroy para indicar que el cine es una industria que emergió de manera ingenua y no demandada de un arte. En relación con su evolución, existen distintas formas de clasificar o abordar su historia, desarrollo y los géneros que del mismo se han derivado.
Para consignar algunas etapas de la historia del cine vale la pena retomar las establecidas por Lipovetsky y Serroy (2009):
La primera es denominada como la “modernidad primitiva”. Se ubica en los años veinte del siglo pasado y se apoyó en el desarrollo de otras expresiones del arte, como el teatro. En especial de sus manifestaciones más conocidas como el vodevil y el teatro dramático.
A la segunda se le conoce como “modernidad clásica”, la cual se posiciona entre las décadas de 1930 y 1950. Los rasgos de la tradición clásica se establecieron en los primeros 50 años de la historia del cine y se cristalizaron en la década de 1940. Zavala (2013) señala que en esta época se da la forma de expresión más clásica del cine, convirtiéndose en una parte fundamental de la producción del cine en Occidente. En esta etapa se distingue la introducción del sonido y agregaciones técnicas como el color y las grandes pantallas.
Una tercera etapa es la considerada entre las décadas de 1950 y 1970; en particular, en la década de los sesenta. En ella se enfatizan las vanguardias cinematográficas y surgen las nuevas “olas” del cine occidental, se desarrolla una novedad audaz y bienhechora, que busca espacios de libertad creativa y emancipadora.
La última y cuarta etapa es la moderna. Inició desde finales de la década de 1970 y comienzos de los años ochenta; según Zavala (2013) se caracteriza por multiplicidad y heterogeneidad de autores e industrias del cine, lo que implica que se está lejos de la estandarización del pasado y se privilegia un cine prácticamente a la carta.
Para finalizar este apartado es necesario advertir que la expansión del cine hacia el espacio del arte está en proceso. De las etapas antes mencionadas se develan paradigmas en su clasificación y se producen nuevas variantes que desafían cualquier tipología. Sin embargo, y con la intención de clarificar en términos bastante amplios su clasificación actual, a continuación se presente la realizada por Zavala (2013):
Los paradigmas temáticos (erotismo, biografías, violencia).
Los paradigmas estilísticos (neo-noir, noir, post-noir).
Los paradigmas genéricos (infantil, fantástico, ciencia-ficción, terror, musical y romance).
Los paradigmas del documental (didáctico, poético, híbrido).
LAS VOCACIONES CIENTÍFICAS
La vocación científica y tecnológica se define como el interés que tiene una persona hacia la elección de una carrera o ámbito de la ciencia, especialmente por la intención de convertirse en científica o científico y la pretensión de trabajar en el campo de las tecnologías (Vázquez y Manassero, 2015).
Por tales razones, las instituciones académicas y sus ejecutantes son conocidos hoy en día como profesionales (científicos/as, técnicos/as o ingenieros/as) que pueden promover cambios positivos para la sociedad, ya que no sólo comparten los aspectos más generarles de una actividad profesional, sino que incorporan identidades propias y, probablemente, particulares de la ciencia y las tecnologías, a saber, el conocimiento profundo de mundo natural y la transformación del entorno (Vázquez, 2013).
Por ello, la enseñanza y el desarrollo de capacidades profesionales en ciencia y tecnología requieren de un perfil profesional específico y compromiso ético y moral hacia el estudiantado y la sociedad, respetando las aptitudes e intereses profesionales de cada persona, lo que recoge con mayor fidelidad el concepto de orientación vocacional y profesional (Fouad, 2007).
DESARROLLO: JUSTIFICACIÓN DE LA PROPUESTA
Como es bien sabido, la actualidad la juventud está sometida a una gran variedad de estímulos visuales, como por ejemplo las computadoras, la televisión, los teléfonos celulares, el internet y los videojuegos. Por ello se puede plantear que la juventud está conformada por “nativos/as digitales”, que han madurado junto con dichos medios y, por ende, los entienden como una parte natural de su entorno cultural (Pérez, 2017).
En especial el cine, si bien es verdad que recientemente ha perdido cierta supremacía (siendo suplido, principalmente, por el internet), continua siendo un escenario de gran influencia para dicho grupo etario, por lo que este recurso de comunicación todavía puede ser empleado de manera atractiva y, por qué no decirlo, natural.
Enseguida se esbozan algunos de los motivos por los que los productos cinematográficos pueden ser efectivos como un recurso pedagógico, en específico para la enseñanza de las ciencias.
Especialmente María Pérez (2010) señala los beneficios siguientes:
• Favorece la observación de fenómenos y por tanto su la comprensión.
• Refuerza la atención, ya que provoca sensaciones emocionales en sus consumidores.
• Sensibiliza sobre determinados problemas e incluso favorece la evasión.
• Soporta la reflexión y el debate.
• Complementa conocimientos.
• Particularmente, sirve de punto de partida para el abordaje de temas complejos (por ejemplo un fenómeno o ley física), ello evidentemente sin sustituir a la lectura profunda de los temas.
Sobre este último punto, Roman Gubern (1996) refiere que el cine, debido a sus características propias (color, iluminación, fotografía, música, formas, etcétera), ofrece múltiples posibilidades didácticas para cualquier campo de formación, pero es especialmente útil en ámbitos de alta complejidad intelectual, como la química, la física o las matemáticas.
ANTECEDENTES DE INVESTIGACIÓN
Por todos estos motivos, el cine ha sido estudiado y empleado como recurso en la enseñanza en ámbitos muy diversos. Poe ejemplo, en las ciencias de la salud (García-Sánchez, 2002); el derecho (Sáez, 2013); la historia (Breu, 2012), y la física (Calvo, 2015; Quirantes, 2011). También cabe destacar una gran proporción de trabajos que estudian el género de la ciencia-ficción y sus implicaciones didácticas en la enseñanza de las ciencias (García-Borrás, 2006; Palacios, 2007) o los efectos especiales del cine (Pinto, Prolongo y Alonso, 2017) como recurso didáctico en física y química, respectivamente.
También conviene referir que los estudios no se limitan a los ámbitos educativos superiores, como en los casos antes señalados, sino que también existen interesantes investigaciones en el ámbito de la educación secundaria obligatoria y del bachillerato, como es el caso del estudio de Pilar Bacas y colaboradores (1993).
PROPUESTAS O SUGERENCIAS PARA EL EMPLEO DEL CINE COMO RECURSO DIDÁCTICO EN LA ENSEÑANZA DE LAS CIENCIAS
Ya se señalaron las bondades del cine como recurso didáctico para la enseñanza de las ciencias en los espacios educativos; pero a la hora de llevar el cine a los salones de clase, se pueden plantear múltiples dificultades o dudas. Por ejemplo, Pérez (2017) advierte que quizás una de las preguntas más obvias es si es posible llevar a cabo la visualización completa de una película en una clase, cuya duración excede los tiempos programado de clase. Al respecto, dicho autor sostiene que este tipo de examen sería la mejor forma de usar el cine en el aula, puesto que además de trabajar los contenidos puramente científicos, se podría trabajar el contexto histórico y social, los valores transmitidos, los detalles artísticos de la película o las capacidades de debate y razonamiento del alumnado. Sin embargo, en el mejor de los casos, el análisis de una película completa abarcaría dos clases y, siendo realistas, lo más probable es que ocupe tres, sin contar el tiempo dedicado a trabajar sobre la película.
A partir de dicha consideración, y tomando en cuenta el hecho de que la presentación del material cinematográfico puede consistir en el análisis de ciertos fragmentos o llevarse a cabo mediante la exposición completa de una película, a continuación se presentan dos tablas que contienen una serie de recomendaciones puntuales en torno a ciertas dudas que se pueden presentar en cada uno de los casos. Cabe mencionar que dichas recomendaciones se obtuvieron (aunque con ciertas adecuaciones) del trabajo elaborado por el autor anteriormente mencionado.
TABLA 1
RESPUESTAS A INTERROGANTES MÁS COMUNES EN EL USO EDUCATIVO DE FRAGMENTOS DE PELÍCULAS SEGÚN PÉREZ (2017)
| Duda o interrogante | Respuestas o recomendaciones |
| ¿Cómo preparar el material? | Para realizar la selección de las escenas es conveniente atender a varios factores: • Curso y nivel del alumnado. Las escenas escogidas deben representar o ilustrar los conceptos científicos en un nivel más o menos sencillo, y adaptado al nivel de la clase. Asimismo, es importante atender al carácter de la asignatura donde se vayan a usar. • Conexión con el temario y los conceptos que se están abordando en clase. Es evidente que las escenas escogidas tienen que representar y ejemplificar de forma fiel los conceptos teóricos que se estén estudiando, pero también es importante escoger escenas donde dichos conceptos se representen aislados o en conexión con otros conceptos que sean también conocidos. • Fidelidad a la realidad. Si lo que se busca es una forma de ejemplificar, contextualizar y concretar un concepto para facilitar su aprendizaje, se deben buscar escenas donde dicho concepto esté representado fielmente, de manera realista, aunque casi siempre es posible permitir una cierta licencia artística. Por el contrario, una vez que los y las estudiantes tienen una mayor comprensión de estos conceptos, también es posible presentarles escenas inverosímiles para debatir y discutir cuáles son sus errores. • Longitud de las escenas. Las escenas escogidas no deberían tener una longitud superior a tres minutos. Al mismo tiempo, tampoco deberían ser excesivamente cortas, pues es adecuado incluir también algo del contexto de la escena, de forma que el alumnado tenga tiempo de adaptarse al cambio de actividad y comprenda mejor qué está pasando en la escena. • Valor artístico y seductor de la escena. Es conveniente seleccionar escenas que les resulten atractivas y llamativas al alumnado, ya sea por la belleza del escenario y de la banda sonora, por el suspenso o adrenalina de una escena de acción, por el sentido del humor, o porque el alumnado pueda sentirse identificado con la situación. Lo ideal es escoger una película doblada al español y seleccionar personalmente. • Contenido adyacente. Aunque a la hora de escoger escenas sueltas este punto no es tan importante, sí se debe, como mínimo, evitar aquellas escenas que puedan resultar violentas para el alumnado, ya sea por su contenido explícito (escenas sangrientas o sexuales) o por su contenido implícito (actitudes violentas, sexistas o intimidatorias, valores poco éticos, etcétera). |
| ¿Cómo presentar el material? | Para la presentación de las escenas a los y las estudiantes es necesario disponer de un sistema de proyección en una pantalla dentro del salón de clase. Hoy en día, gran parte de las escuelas disponen de cañones de proyección en las aulas, por lo que esto no debería suponer un problema. Otras alternativas, aunque desaconsejables, serían el empleo de una televisión o pantalla portátil (su reducido tamaño puede impedir ver bien a los que se sientan atrás) o llevar al alumnado a una sala de audiovisuales (puede no merecer la pena si sólo se va a proyectar una o dos escenas sueltas). Respecto a cuándo proyectar la escena o escenas, es conveniente realizarlo hacia la mitad o un poco más tarde de la clase, de forma que se aproveche la primera mitad de la misma, cuando el estudiantado está más atento, para las actividades normales del curso. Posteriormente, se presentará la actividad a realizar en dos o tres minutos, repasando brevemente los conceptos que se quieren ejemplificar, resumiendo las características y argumento de la película y contextualizando la escena que se va a ver. |
| ¿Cómo trabajar con el alumnado? | A la hora de proyectar fragmentos de películas el objetivo buscado es elaborar un concepto científico más fácil de entender para los y las estudiantes, verlo desde distintos ángulos para mejorar su comprensión. En esta línea debe ir el trabajo posterior. Al igual que la escena, el trabajo ha de ser ameno en la medida de lo posible, adecuado al curso y contenidos de la asignatura y al nivel del estudiantado y no muy largo. Algunos ejemplos de actividades que se pueden realizar tras el visionado son: • Comentarios y debate. Es interesante preguntar a los y las jóvenes que expliquen con sus palabras qué ha pasado, o por qué ha sucedido lo que ocurre, y contrastarlo con sus concepciones previas si éstas fueran diferentes. • Planteamiento de situaciones hipotéticas. Otra forma de trabajo relacionada con la anterior, aunque de un nivel algo superior, es el planteamiento de problemas cualitativos relacionados con la escena vista. En otras palabras, se trata de que el estudiantado piense, deduzca y responda a la pregunta: ¿qué pasaría si…? |
FUENTE: Pérez (2017).
TABLA 2
RESPUESTAS A INTERROGANTES MÁS COMUNES EN EL USO EDUCATIVO DE PELÍCULAS COMPLETAS SEGÚN PÉREZ (2017)
| Duda o interrogante | Respuesta |
| ¿Cómo seleccionar la película? | Antes que nada se recomienda, para seleccionar la película, verla más de una vez. Además de supervisar los siguientes criterios: • Adecuación al curso académico. Aquí no sólo es necesario tener en cuenta el nivel de los contenidos científicos que aparecen en la película, sino también si el lenguaje de los personajes es fácil de seguir o no, si el contexto y la ambientación general es más o menos conocida, o si la estructura de la película es lineal y fácil de seguir. • Conexión con el temario. Los conceptos y leyes científicas que aparecen en la película han de ser conocidos o cercanos a los que se han estudiado en clase, para que la experiencia sea útil para el aprendizaje del alumnado. También es interesante si aparecen en la película aplicaciones prácticas o consecuencias de dichos conceptos para una posterior discusión. • Fidelidad a la realidad, tanto científica como social o histórica, en la medida de lo posible. Es evidente que siempre hay presente un componente de ficción en todas las películas, pero no son recomendables aquellas películas en las que resulte difícil distinguir qué es realidad y qué es ficción. • Idioma y calidad técnica. Es altamente recomendable (salvo que se plantee como experiencia bilingüe) que la película esté doblada al español, pues el hecho de tener subtítulos dificulta la visión de las escenas (pues la vista se dirige hacia el texto durante las conversaciones) y hace más cansada y menos disfrutable la experiencia. De igual forma, es recomendable la proyección de películas más o menos actuales, con buena calidad de imagen y de sonido. • Valor artístico y seductor de la película. Esto es de especial importancia a la hora de proyectar un largometraje; la película ha de enganchar al alumnado, y no sólo eso, ha de mantener esta motivación, esta atracción durante una hora y media o dos horas, algo difícil de conseguir con estudiantes jóvenes. Asimismo, no es recomendable elegir películas muy largas. • Contenido no científico. Este aspecto también es importante, pues es el objetivo principal de proyectar una película completa. La personalidad y motivaciones de cada personaje, el contexto o impacto social o histórico de una idea son algunos de los elementos que deben buscar en una película. |
| ¿Cómo presentar el material? | A la hora de planificar la visualización de la película hay que tener en cuenta el tiempo disponible. Además, antes de la proyección es conveniente explicar a grandes rasgos en qué va a consistir, mediante una breve introducción del tema y el contexto de la película y algunos datos técnicos o de interés, así como una breve recapitulación de lo que se quiere ver o conseguir con la película. En cualquier caso, el objetivo es que los y las jóvenes disfruten de la película, pues sólo si disfrutan conseguirán aprender. Por ello es importante que la proyección sea seguida (sin interrumpir en diversas escenas; es mejor comentarlas al final), que la luz sea tenue (aunque sin estar completamente a oscuras) y que el ambiente sea relajado. |
| ¿Cómo trabajar con el alumnado? | En primer lugar, justo al acabar la película, se pueden comentar las impresiones generales. En segundo lugar, no mucho después de ver la película (uno o dos días como mucho, para que la tengan reciente), se pueden analizar los elementos subjetivos: cómo son los personajes, cuál es su personalidad y motivaciones, qué elementos le han llamado la atención a cada estudiante, qué relación, semejanzas y diferencias hay entre el mundo de la película y el mundo real, qué moraleja (si existe) se puede extraer de la película o de sus escenas, que implicaciones para la sociedad o para las personas puede tener un invento tecnológico o un descubrimiento científico. En tercer lugar, es posible realizar una selección de escenas interesantes de la película por diversos motivos, y analizarlas una a una, algunas por encima, simplemente para comentar algo o relacionarlas con algún concepto ya visto o que se vaya a ver en el futuro, y otras más en detalle, mediante el debate, la reflexión o el planteamiento de problemas y situaciones hipotéticas de la forma vista en el apartado anterior. En último lugar es recomendable que esta actividad sea evaluada y que los y las jóvenes tengan que elaborar un material escrito para asentar sus reflexiones y consolidar el aprendizaje. |
FUENTE: Pérez (2017).
EJEMPLOS
A continuación se describen esquemáticamente dos materiales cinematográficos (del género de ciencia-ficción) que pueden ser útiles para trabajar contenidos científicos en el aula. Esto con la intención de ilustrar, como algunos autores sugieren, su uso o aplicación en contextos educativos concretos. Cabe señalar que dichos ejemplos retoman fielmente las propuestas de trabajo de investigadores expertos en su empleo e indagación.
TABLA 3
ESQUEMA QUE DESCRIBE LAS CARACTERÍSTICAS Y POSIBLE USO DE LA PELÍCULA INTERSTELLAR PARA ABORDAR FENÓMENOS O PRINCIPIOS CIENTÍFICOS. PROPUESTA DE PETIT Y SOLBES (2017)
| Nombre de la película: Interstellar |
| IMAGEN DE LA CIENCIA: la ciencia se perfila como la respuesta y la solución a los problemas que han surgido debido a los efectos del cambio climático en la Tierra. Sin embargo, la labor de los científicos no es apreciada por la población. El control del trabajo científico se realiza desde el poder político. No obstante, se sigue manteniendo una cierta independencia en cuanto a la realización y puesta en práctica de las soluciones encontradas. |
| IMAGEN DE LOS CIENTÍFICOS: los científicos están representados en esta película por las personas que trabajan en lo que queda de la NASA. Esas personas viven recluidas buscando la solución a los problemas a los que se enfrentará la humanidad en breve. Entre ellos, el profesor Brand es el más veterano y el precursor de la teoría que podría salvar a situación. A pesar del trabajo en equipo se presenta al profesor como una persona individualista. Tanto los componentes de la primera como de la segunda expedición son científicos que arriesgan sus vidas para encontrar un planeta habitable para la humanidad. Por otro lado, Amelia Brand, hija del profesor Brand, y Murph, son científicas, la primera muy ortodoxa y la segunda autodidacta. |
| IMAGEN DEL FUTURO: la película tiene como situación inicial un futuro con los días contados para la humanidad en la Tierra. La vida en el planeta está condenada a causa del cambio climático. El poder político, mediante el control de la educación, se presenta como el gestor de las soluciones para el planeta. Los científicos, representados por lo que queda de la NASA permanecen confinados y ocultos, buscando la solución de un modo independiente y ajeno. |
| IDEAS ALTERNATIVAS: esta película ha contado con la colaboración de Kip Thorne como asesor científico, por lo que la mayor parte de las situaciones en las que intervienen fenómenos físicos entran dentro de lo que se denomina como física especulativa. Entre ellas, la posibilidad de vida orbitando un agujero negro, idea ya planteada por G. Bendford en su ciclo “Centro galáctico”. Sin embargo, no olvidando que se trata de una película, algunas de esas situaciones se han exagerado fuera de los parámetros que podrían considerarse como físicamente plausibles. Sin embargo, no es físicamente posible (con la física que se conoce hasta ahora) el viaje a través de un agujero negro y, por otro lado, se necesitaría un universo pentadimensional para manejar la gravedad y resolver algunas de las situaciones que se plantean en la película. |
| POSIBLES ACTIVIDADES: la situación de inicio de la película permitiría la realización de debates sobre el cambio climático. Una situación que seguro motiva y divierte al alumnado es el planteamiento de la duda sobre los paseos lunares y los alunizajes de las naves Apolo. En cuanto a actividades, se podrían plantear algunas de relatividad simple para calcular velocidades a las que se viaja si se conocen los intervalos temporales de dos sistemas de referencia. |
FUENTE: Petit y Solbes (2017).
TABLA 4
ESQUEMA QUE DESCRIBE LAS CARACTERÍSTICAS Y POSIBLE USO DE LA PELÍCULA GRAVITY PARA ABORDAR FENÓMENOS O PRINCIPIOS CIENTÍFICOS. PROPUESTA DE PETIT Y SOLBES (2017)
| Nombre de la película: Gravity |
| IMAGEN DE LA CIENCIA: la actividad científica es la base de la trama de esta película. Los trabajos de mantenimiento que se desarrollan en el satélite en órbita se presentan como actividad científica rutinaria, salvo que en este caso, el laboratorio está ubicado en el espacio. Sin embargo, la Dra. Stone también habla de su trabajo rutinario en el hospital dando a entender que la ciencia puede desarrollarse en lugares y de formas muy diferentes. |
| IMAGEN DE LOS CIENTÍFICOS: en esta película los científicos están representados por la Dra. Ryan Stone. Una mujer polivalente, valiente, sistemática, pero también solitaria, atormentada por la muerte de su hija. |
| IMAGEN DEL FUTURO: en la película se muestra un futuro muy cercano. La situación de hecho es posible y está teorizada: síndrome de Kessler. En el caso que nos ocupa está provocado por la destrucción de un satélite por parte de los rusos con un misil, lo que sugiere un control militar separado de la acción científica. |
| IDEAS ALTERNATIVAS: la película en general es muy correcta desde el punto de vista científico. Aun así aparecen errores como por ejemplo el pelo de la astronauta que no experimenta la ingravidez. Por otro lado, la situación de inicio es ya inviable debido que la diferente altura sobre la superficie terrestre del Hubble y la Estación Espacial Internacional (EEI) hace imposible los “paseos” entre las diferentes estructuras de la Dra. Stone. |
| POSIBLES ACTIVIDADES: se pueden plantear diferentes problemas sobre alturas, velocidades orbitales, cambios de órbitas. Por otro lado, se pueden hacer trabajos de búsqueda de información sobre diferentes órbitas según las alturas y los usos de los satélites situados en ellas. Se puede también buscar información sobre la EEI y la vida en ella. Los satélites que se mencionan en la película son reales, por lo que se puede comparar la información de la película con la información real. |
FUENTE: Petit y Solbes (2017).
CONCLUSIONES
Hoy en día es bien sabido que como parte de los determinantes de la selección de unidades de aprendizaje (materias), relacionadas con las ciencias y la consecuente incorporación a profesiones relacionadas con ellas (además de la tecnología), es justamente la percepción que el estudiantado tiene de las mismas y de sus actores (los científicos). Por ende, queda claro que una buena y atractiva visión de las mismas podría evitar que los aprendices se conviertan en personas que desconozcan la labor científica, cómo se desenvuelve, quiénes la desarrollan, bajo qué condiciones y qué significa a la sociedad y, muy especialmente, para el porvenir de la humanidad (Solbes y Traver, 2003).
Por lo tanto, emplear recursos didácticos que hayan probado su eficiencia (como en este caso el cine) para dar a conocer las ciencias y sus actores, debieran ser promovidos entre las distintas comunidades escolares y, particularmente, entre el personal docente de las mismas, el cual debiera ser capacitado para su correcto uso o implementación.
Con más precisión, se puede concluir, a partir de los distintos aspectos abordados en el presente trabajo, que mediante el empleo adecuado de material cinematográfico se puede facilitar la comprensión por parte del alumnado, de conceptos científicos (en especial de disciplinas de alto nivel de complejidad y abstracción como la física, la química y las matemáticas) y con ello, fomentar vocaciones profesionales que hoy en día son en extremo prioritarias para el desarrollo económico y social del total de las países del planeta.
A partir de lo anterior, se espera que el presente escrito contribuya a combatir la antipatía que en múltiples ocasiones presentan los y las estudiantes ante las áreas científicas aquí abordadas, y pueda ser de utilidad para el personal docente que se dedique a su enseñanza o aprendizaje.
Finalmente, se recomienda que quienes estén interesados en el uso del cine como recurso didáctico, se den a la tarea de buscar mayor información sobre el tema, debido a que, afortunadamente, de manera frecuente se reportan en la literatura especializada más resultados positivos sobre su empleo y periódicamente aparecen nuevos contenidos cinematográficos que pueden aprovecharse favorablemente como recursos educativos.
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* Doctor en Ciencias, profesor de tiempo completo en el Departamento de Estudios Jurídicos, Sociales y de la Cultura del Centro Universitario de los Altos de la Universidad de Guadalajara, coordinador del cuerpo académico consolidado “Educación y sociedad” (CA UDG-433), SNI-Conacyt, en nivel I.
** Doctora en Educación por el Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Occidente, profesora de tiempo completo en el Departamento de Ciencias de la Salud del Centro Universitario de los Altos de la Universidad de Guadalajara, participa en el cuerpo académico consolidado “Educación y sociedad” (CA UDG-433), SNI-Conacyt, candidata.
*** Estudiante de la maestría en Tecnologías para el Aprendizaje por parte de la Universidad de Guadalajara, actualmente es profesora de tiempo parcial en la preparatoria número 9 de la misma universidad.
EL CAFÉ FILOSÓFICO COMO PRÁCTICA DE ACERCAMIENTO A LA PSICOLOGÍA (Y OTROS TEMAS)
Carolina Olvera Castillo *
INTRODUCCIÓN
El ser, la conciencia, el pensamiento, la mente humana; todas estas provocaciones son susceptibles de ser indagadas, descritas o profundizadas por la psicología, y ¿qué es la psicología? Para algunas personas estudiosas de la misma, se puede clasificar como ciencia de la conducta (Ardila, 2019 y Fierro, 2020); para otras, no es una ciencia, sino una disciplina (Kenneth, 1998) que se practica, o también, una serie de conocimientos de la propia vida psíquica que son tan valiosos como particulares (Pavón-Cuéllar, 2019).
Lo que pretende el título del presente capítulo no es confundir a la lectora o lector, sólo se trata de incitar a su curiosidad. Por lo tanto, primero nos gustaría aclarar que el tema principal es el conocimiento de la psicología como disciplina, apoyándose en la práctica de los “cafés filosóficos”. En segundo lugar, también es pertinente tener en cuenta que los “filocafés” alientan el asombro y la curiosidad hacia temas de reflexión libre, entre ellos, tópicos psicológicos que se comparten con la filosofía. Finalmente, a lo largo de estas páginas encontrará que el ejercicio de reflexión se encuentra afirmado por un tema transversal, que es la perspectiva de género como marco de referencia filosófico y científico para conocer e interpretar realidades.
Esta primera sección la dedicaremos a la presentación de la psicología, recordando su relación con la filosofía y su multiplicidad de propuestas a través del tiempo. Así pues, comencemos recordando que la filosofía y la psicología están íntimamente relacionadas, de hecho, se afirma que la psicología proviene de la filosofía (Barriga, 2020, Muelas, 2017), ambas indagan sobre la humanidad y sus comportamientos, además se hacen las mismas preguntas, tales como ¿qué es la inteligencia?, ¿qué es la conciencia? o ¿qué es la mente?, sólo por citar algunos ejemplos.
Y si son tan parecidas, ¿entonces qué es lo que las diferencia? Muchas veces escucharemos que la psicología presenta su línea divisoria en el método que utiliza para dar respuesta a las preguntas filosóficas; es decir, el método empírico (Barriga, 2020); o lo que ahora conocemos como el método basado en la observación, experimentación y recolección de datos o evidencias, aceptando-rechazando hipótesis. También se procura que la psicología tenga una aplicación en la resolución de problemas humanos, ya sea individuales o en comunidad (Ardila, 2019), esto es, no sólo se plantea preguntas, sino que requiere de una acción o impacto en la vida de las personas más allá de lo académico (Maslow, 2016), del aula, de lo descriptivo sin ser necesariamente explicativo, para ser aplicada personal y colectivamente, aunque como más adelante lo veremos, de ser vista como una ciencia, no es exacta.
A continuación se expondrán una serie de eventos y propuestas psicológicas que, para darle una lógica de presentación, se explicarán en un orden más o menos cronológico, ya que muchas de ellas coexisten al mismo tiempo. Recordemos que conocer la historia nos permite entender los orígenes del propio presente como área de conocimiento, es parte de su identidad y de los rumbos futuros de la misma.
Una aclaración antes de comenzar con nuestro recorrido es que muchas de estas propuestas se han ligado a nombres de personajes icónicos, apoyados por los relatos históricos; sin embargo, de estos relatos han sido desdibujadas las mujeres y sus aportaciones, así que considero que los rostros de la psicología son múltiples, elaborados, construidos y criticados por mujeres y hombres. De forma similar, lo aquí expuesto también tiene un sesgo europeo y estadounidense, no es que en América Latina y el Caribe no exista producción e historia psicológica, más bien, se presentan los que dentro de esta disciplina son momentos cruciales, antecedentes de lo que en nuestra región se construye como psicología.
Una de las ideas novel nace en la época de Descartes (siglo XVII), se trata de la separación de la mente del cuerpo. En parte, del intenso ejercicio epistolar con Isabel de Bohemia (Salmerón, 2009), los postulados de René Descartes se ven obligados a profundizarse, ampliarse o perfeccionarse, entre estos pensamientos está el dualismo de la materia y del espíritu.
Esta idea establece los cimientos para una psicología temprana, que poco a poco comienza a tomar una forma más independiente de la filosofía, no por la separación mente-cuerpo como si fuesen entes independientes; más bien por las preguntas posteriores que hará sobre la relación entre ambas, cómo interactúa la una con la otra, si la mente puede ser observada y cómo debería ser esa observación. Las primeras respuestas vienen de ciencias como la fisiología, la medicina e incluso de las teorías de la evolución darwinianas, que por un lado utilizan el método científico y, por el otro, dan pistas sobre lo que existe para ser observado.
Después, alrededor del siglo XVIII (Kenneth, 1998), el método científico, o método paso a paso con evidencias observables y resultados, comenzó a ser aplicado para cuestiones como la sensación, la memoria, el aprendizaje o aquellos fenómenos considerados “de la mente”. Sin embargo, esta propuesta resulta optimista ya que trata de medir lo que es observado y observable por medio de las conductas, también supondría una predicción y control de las mismas. A la fecha, tanto usted como yo sabemos que, en general, no hay principios o leyes que predicen o rijan el comportamiento o el pensamiento humano, de lo contrario habríamos encontrado una forma de erradicar conflictos culturales o sociales, incluso prevenir y subsanar el sufrimiento psíquico de por vida.
Ahora pues, cómo olvidar los trabajos de Anna Freud, Sigmund Freud o Melanie Klein (finales del siglo XIX), tres personajes destacados del psicoanálisis, el cual fue desarrollado como una forma de terapia para tratar a personas con trastornos mentales (Eysenck, 2019; Jaramillo, 2020), probablemente el nombre que más destaca es el de Sigmund Freud, quien en su momento supuso y propuso que los trastornos mentales tienen su origen en factores psicológicos más que en los físicos, específicamente a lo que no tenemos en la conciencia; es decir, son detonados por el inconsciente.
Como tal, el psicoanálisis no es lo mismos que la psicología y ninguna de ambas disciplinas es igual a la psiquiatría, aunque las tres tienen raíces similares. A menudo se encontrará en el plan de estudios de la licenciatura en psicología de las universidades que el psicoanálisis es parte de la psicología. No obstante, al psicoanálisis es recomendable tratársele como un soporte epistémico de la psicología (Jaramillo, 2020), puesto que es también una forma rigurosa de investigación y de cómo conocer el mundo (APM, 2020).
Sigamos entonces con la psicología, que se define como disciplina independiente a finales del siglo XIX y se encarga de indagar las cuestiones de la mente y los mecanismos que producen los comportamientos humanos (Ardila, 2019; Verdejo, 2018), esto va de la mano con el trabajo de Johan Friedrich Herbart en 1824, que inaugura a la psicología como independiente de la fisiología (Ardila, 2020).
Por otro lado, y por convención, se encontrará una y otra vez en el recorrido histórico de la psicología, que la creación del primer laboratorio experimental en 1879 por Wilhelm Wundt (Ardila, 2019; Eysenck, 2019) es el parteaguas de la psicología como disciplina consolidada; en este laboratorio se practicó un ejercicio llamado “introspección”, el cual consistía en pedirles a las personas participantes que hicieran un reporte y registro de sus propios pensamientos conscientes.
Aunque como todo devenir cultural e histórico, otras posturas encuentran a los métodos psiquiátricos, al psicoanálisis y a la introspección como perfectibles, de tal manera que en la década de 1940 (Fierro, 2020) surgen iniciativas que se enfocaron en observar la conducta; es decir, posturas “conductistas” que plantean incluso la factibilidad de la modificación de ciertas conductas simples o complejas como las fobias; entre sus principales exponentes están Watson, Skinner y Pavlov (Eysenck, 2019).
Al poco tiempo, en la década de 1950, las respuestas que da el conductismo parecieran despertar el interés en aquello que no es tan evidente y que sucede en la mente; se desarrollan las corrientes cognitivas de la psicología que se aproximan al procesamiento, adquisición, almacenamiento y transformación de la información (Ardila, 2019; Eysenck, 2019). Quizá estas palabras nos recuerden ahora a las ciencias computacionales; pues bien, de forma similar a estos sistemas, la mente es vista como un área compleja en donde se llevan a cabo procesos mentales como la memoria, la solución de problemas, el razonamiento, el lenguaje o la percepción.
Más cerca de las posturas actuales, no podemos ignorar el carácter social de la psicología (Ardila, 2019; Kenneth, 1998), de hecho, la psicología por sí misma es social, no solamente individual, ya que la individualidad se construye en cierta medida en relación con las otras personas. Allport (Eysenck, 2019) distingue justamente dos corrientes de la psicología social, una con herencia cognitiva estadounidense y otra con foco social, más europea y que a la fecha ha sido bien acogida por psicólogas y psicólogos de América Latina, ya que presta más atención a la vida social e interactiva que a los procesos cognitivos de las sociedades.
Como tal, las y los profesionales de la psicología surgen a mediados del siglo XX (Ardila, 2019), recordemos que en su mayoría las personalidades anteriormente vistas ejercían profesiones que aportaron las bases de la psicología como la conocemos; de hecho, Carl Rogers es un psicólogo pionero, ya que fue el autor del primer libro sobre psicoterapia escrita por un psicólogo (Fierro, 2020).
Como es de esperarse, la psicología, siendo parte de cada persona, adquiere matices distintos según la región, cultura y momento histórico, como lo muestran los párrafos anteriores. Entonces, en medida que las culturas, sus cosmovisiones y sus prácticas cambian, también lo hace la visión de la psicología (Ardila, 2019; Kenneth, 1998). Por ejemplo, en la actualidad, es de esperarse que la psicología que vivimos esté teñida por contextos de migración, globalización, tecnologías de la información, de la metainformación, crisis, deterioro y recuperación ambiental y conflictos ya no locales, sino mundiales que se transmiten en cuestión de segundos, lo cual supone un desafío tan complejo como la (pos)modernidad, más allá del sentido efímero y “líquido” de Bauman (2003).
¿Qué más puede esperarse de la psicología? La investigación y aplicación psicológica tiene un amplísimo potencial: neuropsicología, psicología del aprendizaje, psicología social (de herencia cognitiva y sociológica), psicología organizacional, evolutiva, del desarrollo, psicometría, lenguaje y comunicación, psicología cultural, psicología política, psicología y género, psicología forense, psicosexología; es decir, en cualquier aspecto de la vida y que en parte hace que los enfoques de la psicología sean tan numerosos y diversos (Eysenck, 2019).
Ahora bien, si nos enfocamos en las personas a las que irá dirigida, entonces podemos visualizar la psicología infantil, hacia las y los deportistas o la psicología gerontológica, también, si lo deseamos tenemos la aplicación de terapias específicas como las terapias de pareja, familiar, de grupos, de rehabilitación y reinserción, por mencionar tan sólo algunas.
Hablando sobre terapias, quizá una de las expectativas del imaginario general que se tiene del quehacer de la psicóloga o del psicólogo es, justamente, del tratamiento de las problemáticas o trastornos. Vale la pena señalar que no toda persona que estudia psicología es terapeuta, ya que se requiere de una formación específica para atender correcta y éticamente esta área de la psicología. Como ya lo veníamos anunciando en el recorrido anterior, una de las preocupaciones de la psicología es la intervención, por lo que una primera respuesta ante las necesidades de la sociedad es la creación y diseño de terapias psicológicas.
En la actualidad, más que hablar de una mente con enfermedad, que es la herencia psiquiátrica tradicional, la forma de ver (y por consiguiente, de tratar) las psicopatologías ha ido variando, desde algo intrínseco y personal hasta reconocer la influencia y las reacciones de la sociedad hacia las formas desadaptativas del comportamiento, dependiendo del contexto y momento (Huertas, 2019).
Piense en el siguiente ejemplo de la concepción de la homosexualidad, que antes era clasificada erróneamente como una “enfermedad mental” (APA, 2002); luego como una “desviación sexual” (APA, 1973), para después ser incluida en las “perturbaciones en la orientación sexual” (APA, 2002), hasta descalificarla, poco a poco, como una enfermedad o trastorno. Imagine ahora diez años en el futuro, en donde lo que ahora vemos como una “enfermedad” será conceptualizada en algo que todavía no conocemos, lo que ahora nos estremece será susceptible de ser reformulada por las generaciones siguientes.
La proyección de la psicología dentro de diez años no sólo se limita a la salud o a la enfermedad, de hecho ya comienza a verse un sinfín de posibilidades. Entre las que más entusiasman la imaginación son las posibles aplicaciones transhumanas y poshumanas, que no sólo se refieren a prótesis o implantes, también a las formas artificiales de reproducción, a la hibridación entre máquina y ser humano/a, a la trascendencia del cuerpo físico hacia una conciencia digital, individual o colectiva.
O, por qué no hablar de la vigencia que tiene y seguirá teniendo en la salud, específicamente en los contextos de pandemia. Simplemente en lo que va del siglo, en México (y el mundo) se han experimentado dos pandemias que han resultado letales: la del H1N1 y la del Covid-19. La primera de ellas nos hizo pensar en las posibles modificaciones en el comportamiento personal y colectivo para evitar la enfermedad; la segunda, nos demostró de forma contundente que el cambio conductual es cuestión de vida en el cuidado de la salud individual y colectiva (Vera, 2020).
A la psicología le queda claro que hay que ir más allá de la cognición, la emoción y la conducta para que, en cierta medida, ayude a explicar, prevenir e intervenir (Urzúa, Vera, Caqueo y Polanco, 2020) en la psique humana y, por supuesto, en las consecuencia mentales y emocionales de la población en general y de las y los cuidadores del sector salud, en donde estos eventos nos hacen repensar la realidad y lo que consideramos como “normal” en nuestro quehacer diario.
Por otro lado, lo que le concierne al presente, y a los próximos años, del estudio de la psicología es deconstruir y reconstruir experiencias psíquicas e historias en y desde nuestras condiciones y posiciones como habitantes latinoamericanos, como mujeres con nuestras antecesoras, como pueblos y personas indígenas, con historias de migración o como disidentes y diversas en lo sexual y en lo afectivo.
Éstas son historias abundantes y profundas que necesitan, en algunos casos, ser reivindicadas; en otros, ser deconstruidas, visibilizadas y, por qué no, necesitan romper con la tradición psicológica, que en algún momento desgraciadamente ayudó a formar historias de discriminación, como lo es el caso de la arcaica idea de una diferencia psicológica entre hombres y mujeres, en donde unos son los racionales y las otras las emocionales, como si fuese cosa de genética o como si la intuición no fuese tan valiosa como la lógica.
A modo de cierre de esta sección quisiéramos proponer que se vea a la psicología como un potencial de todo lo que acaba de leer, pero también como algo de la vida cotidiana (Højholt y Schraube, 2016), en nuestros propios pensamientos, comportamientos y en nuestras interacciones con las demás personas. También quisiéramos que se haga a la idea que usted ya tiene en sí misma/o conocimientos psicológicos sobre su propia cultura, estilo de vida, hábitos, sus problemas, sus reacciones, etcétera; porque es un punto de vista sobre lo que nos hace ser humanas y humanos y que a su vez integramos una comunidad.
Probablemente esta propuesta vulgarizada de la disciplina (o ciencia si así lo prefiere) resulte chocante y criticable, y que buen ejercicio sería éste para quien decida tomarlo, ya que no está de más practicar el asombro, como principio del saber (Guiu, 2000) o la pregunta filosófica de donde surge precisamente la psicología. Y es precisamente en la siguiente sección en donde se incita a practicar estas preguntas que podrían despertar el interés del estudiantado en la psicología.
¿UN CAFÉ FILOSÓFICO EN EL AULA?
Los cafés filosóficos son espacios de asombro, reflexión, escucha y diálogo (Brenifier, 1998; Galván, 2013, 2020). Sus orígenes pueden identificarse claramente en París, hacia el año 1992 con el filósofo Marc Sautet (Arnaiz, 2005; Brenifier, 1998), en donde como el mismo profesor lo menciona, un filocafé comenzó como un grupo de amistades que se juntaban en un café para reflexionar y discutir sobre temas libres. A partir de este momento, los cafés filosóficos se multiplican por distintas partes del mundo, incluyendo México. La intención es acercar la filosofía a las calles, a la comunidad, más allá del salón de clases en donde se había quedado por mucho tiempo. Curiosamente la práctica filosófica regresa al aula de forma didáctica.
Hasta ahora hemos apelado a la compatibilidad de la psicología y la filosofía, así que no es de extrañarse que la actividad que aquí les presentamos sea sobre filosofía aplicada. La siguiente propuesta forma parte de lo que las filósofas y los filósofos han llamado “prácticas filosóficas” (Arnaiz, 2007); en el sentido estricto de la palabra, este ejercicio idealmente debe de ser mediado por una filósofa o un filósofo; sin embargo, no existe una metodología concreta de aplicación.
Lo que sí es recomendable es que antes de comenzar nos preguntemos si nos interesa la filosofía, ya que en palabras de Víctor Hugo Galván (2020), es fundamental que como mínimo, quien anime el café filosófico debe estar interesado/a en la filosofía para, así, realizar preguntas verdaderamente filosóficas. Ya que queda claro que no todo café filosófico es filosófico en sí mismo, como lo diría Brenifier (1998).
¿Qué hace que una pregunta sea filosófica? Observe la diferencia entre estas dos preguntas: ¿qué es el tiempo? y ¿cuánto tiempo tarda realmente la Tierra en dar la vuelta al Sol? La pregunta que no tiene una respuesta rápida será una pregunta más adecuada para un café filosófico, en este caso la primera. La segunda pregunta por su parte en apariencia también es compleja, pero es una pregunta que en sí misma nos está dando una respuesta y ésa no es la intención per se; otro ejemplo de pregunta falazmente compleja es ¿por qué es tan fácil amar?, en lugar de ¿qué es el amor?
Dicho esto, pasemos a la propuesta con sus respectivas indicaciones; esta actividad está apoyada en una metodología general (Arnaiz, 2007; Galván, 2013; Tozzi, 2001) de cafés filosóficos que presentan sus variaciones dependiendo del lugar, la persona que anima la sesión, el público y los temas.
Nombre sugerido de la actividad: “A traer el (filo)café para la clase”:
• Finalidad: pensar juntas y juntos (Brenifier, 1998), tratando de salir del punto de vista usual para percibir lo poco habitual ayudado por las participaciones de las demás personas.
• Participantes: esta propuesta se orienta al estudiantado de secundaria, preparatoria o nivel superior. Su número varía según la propuesta; sin embargo, para esta actividad se sugieren alrededor de 30 estudiantes, aunque pueden ser más, dependiendo del manejo efectivo del moderador/a.
• Duración: dos horas por sesión, pueden ser las sesiones que la profesora o el profesor decida, aunque existen propuestas en población de bachillerato y secundaria que sugieren que sea una vez al mes (Peñasco, 2018). Se recomienda traer preparada las propuestas de pregunta(s) antes de comenzar, al igual que dejar preparado el salón.
• Espacio: como su nombre lo indica, los filocafés se suelen llevar a cabo en un café, estando dentro de un contexto escolar se incita a la persona que organiza y a las y los participantes que traigan su propia bebida, e incluso refrigerios de forma individual o para compartir. El salón de clases puede ser adaptado para que se forme un círculo en donde se integrarán las y los jóvenes. Las condiciones deben estar listas antes de comenzar el café.
• Moderador/a: la persona que modere puede ser un filósofo o filósofa o el mismo profesor o profesora. Serán sus funciones: abrir el café con la pregunta elegida por el grupo, puede llevar una serie de preguntas posibles que le permitan la continuación al diálogo para un momento de indagación. Preferentemente no deberá emitir su opinión personal ya que podría influir en las respuestas de las y los estudiantes. En dado caso, también será su función redirigir el diálogo cuando las participaciones se conviertan en confrontaciones y/o estén presentes los insultos, los cuales están terminantemente prohibidos.
• Materiales: refrigerios y si se considera necesario que cada quién tenga a la mano con qué y en donde anotar.
• Reglas: la primera regla, que incluso es considerada como regla de oro en el filocafé es que está prohibido interrumpir la participación de otra persona, lo que implica practicar la habilidad de escucha activa (Tozzi, 2001). Después, se debe levantar la mano para participar, además la participación deberá estar exenta de insultos y discriminación ya sea por género, etnia, orientación y preferencia sexuales, etcétera.
• Procedimiento:
1. En un primer momento hay que apelar a la capacidad de asombro de las y los estudiantes, ya que deben de ser temas relevantes para ellas y ellos, idealmente quienes participan en el café deciden qué tema tratar. En esta propuesta puede hacerse una lista exhaustiva de temas relacionados con la psicología, por ejemplo: la percepción, la voluntad, la inteligencia, el alma, los sentimientos, la realidad, la conciencia, la maldad, la bondad, la muerte, la felicidad, la belleza, la fealdad, la existencia, la locura, la enfermedad, la identidad, la persona, el amor, entre otros.
2. La moderadora o moderador da inicio al café filosófico con la pregunta elegida por el grupo, turnando las participaciones de las personas conforme levanten la mano.
3. Las participaciones deben de ser lo más concisas posibles para dar oportunidad de hablar al resto del grupo.
4. La persona que modere deberá seguir generando preguntas para abrir el diálogo, como lo haría una niña o un niño por ejemplo: si la pregunta inicial fue ¿qué es la conciencia?, preguntas posteriores a la participación de las y los estudiantes pueden ser ¿tienes conciencia?, ¿estás consciente?, ¿cómo lo sabes?, ¿la conciencia es o existe, o ambas?, ¿en dónde está la conciencia?, ¿existe una conciencia colectiva?, ¿entonces, hay conciencia individual?, ¿los animales tienen conciencia? Evitando juicios como, ¿por qué es tan difícil perdonar?, o ¿por qué las mujeres son más comunicativas?, ya que como puede observarse, ambas preguntas ya vislumbran la orientación de sus respuestas y dejan ver un sesgo sexista en el segundo caso. Otro ejemplo puede ser, ¿qué son las emociones?, ¿es la emoción lo mismo que sentimiento?, ¿qué son los sentimientos?, ¿qué sientes ahora?, ¿cuáles son las emociones?, ¿cuáles son los sentimientos?, ¿es posible perder sentimientos?, ¿las emociones y sentimientos se aprenden?, ¿cómo surgen las emociones?
5. Cuando se esté agotando el tiempo de la actividad, se le dará cierre, agradeciendo las participaciones sin dar una respuesta a la pregunta inicial ya que la finalidad es provocar un análisis introspectivo, seguir generando asombro en las personas participantes y, sobre todo, dejar más preguntas que respuestas.
CONCLUSIONES
A las personas que animan y atienden los cafés filosóficos o que se valen de los mismos como método didáctico en el aula, les queda claro que no es una forma rápida de conocer y aprender, que lleva su tiempo y que es a su vez una forma de construir colectiva y colaborativamente aprendizajes realmente significativos (Arnaiz, 2007). Por lo que el ejercicio que aquí se propuso es uno de constante ejecución para despertar paulatinamente el conocimiento que existe ya en el estudiantado. La promoción de la psicología vinculada a la filosofía nos hace recordar sus orígenes, que son el asombro y la fascinación por la mente humana, integrando por supuesto las experiencias personales, emociones, creencias o valores; al mismo tiempo que conocen lo que sus compañeras y compañeros tienen que decir y no necesariamente coincidir. Es así que la filosofía nos ayuda a vislumbrar los orígenes del conocimiento y cómo se crea el mismo (Braun, 2005).
Ni la psicología, ni alguna otra ciencia o disciplina es completamente impersonal, exacta o ascética, ya que justamente quienes hacemos ciencia somos personas con mentes distintas y afectos diferentes. Entonces, la forma de mirar al mundo, con nuestros propios sesgos y creencias, se verá directamente reflejada en nuestro quehacer personal y profesional. Como muestra de ello tenemos algunos sesgos en ciencias como la medicina, que tomó por mucho tiempo como modelo anatómico al hombre (un hombre europeizado, completamente habilitado física y cognitivamente), sin contar con las particularidades de las mujeres, trayendo como consecuencia ignorar algunos síntomas y signos particulares de las mujeres. Qué diferente hubiese sido la historia si la opinión y los conocimientos de las científicas y mujeres que practicaban la medicina hubieran estado presentes.
Pues bien, la práctica filosófica tiene este potencial de pluralidad de voces, y su aplicación en el aula permite el empoderamiento de las y los estudiantes. Así como ésta, existen muchas otras formas de apoyarnos en didácticas pedagógicas y filosóficas para la promoción de la disciplina psicológica, como los llamados dilemma training (IPP, 2018), que consisten justamente en la enseñanza colaborativa a través de los dilemas éticos; o los talleres filosóficos, y por qué no, expandir la mirada hacia poblaciones con una curiosidad filosófica casi intacta, como lo son las niñas y los niños, claro está que ya existen propuestas orientadas hacia ellas y ellos (Llano, Quintero, González y Machado, 2015).
Finalmente, no está de más recordar que las y los jóvenes que desean ingresar a la psicología como opción de estudio y profesional, ya poseen un conocimiento igual o más valioso que el conocimiento sistematizado de los planes de estudio.
Como se ha dicho anteriormente, se trata del conocimiento situado que poseen de sus experiencias e historias, su propia psique y subjetividad. ¿Qué es la subjetividad?, se preguntará usted, pues bien, justamente la construcción de la(s) subjetividad(es) es una experiencia original (Pavón-Cuéllar, 2019) y personal en donde las ideas se vuelcan sobre sí mismas, es por eso que no puedo ni debo decirle qué es la subjetividad. Éste es el ejercicio que se le propone en las páginas anteriores, que fortuitamente también será un ejercicio filosófico. De algún modo, despertando el interés hacia la psicología estaremos regresando a la filosofía de la vida, no como retroceso sino con nuevos ojos para mirar nuestros futuros.
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* Doctora en Psicología por la Universidad de Guanajuato; profesora de la Facultad de Psicología en la Universidad Autónoma de San Luis Potosí, SNI-Conacyt, candidata.
VOCACIÓN POR LA DOCENCIA, VIVIENDO DEL ARTE DE ENSEÑAR
María del Rocío Carranza Alcántar *
Alma Azucena Padilla Jiménez **
Claudia Islas Torres ***
INTRODUCCIÓN
Resulta común que al terminar el bachillerato surjan diversos cuestionamientos sobre qué estudiar, es cuando llega el momento de elegir una carrera, y se presenta la llamada “vocación”, lo cual está relacionado con el deseo, el sentimiento y la valoración personal de una profesión o carrera. De tal manera que es evidente que, para estudiar cualquier carrera, es necesario un mínimo de interés, de agrado y de apreciación, tanto por la profesión elegida, como por todo lo que implica habilitarse en la misma y todo lo relacionado con ella.
Entonces, la toma de decisiones que el estudiantado realice en el ámbito vocacional supone, en la mayoría de las ocasiones, que ha superado sus conflictos internos respecto a la elección de su carrera, pues la mejor decisión será aquélla gracias a la cual el alumnado logra cumplir sus objetivos, metas y exceptivas deseadas (Sánchez, 2002).
Lo anterior indica la importancia que tiene conocer e identificar la vocación, pues es a partir de esto que se toma una de las decisiones más importante para la vida de una persona. Reconocer el gusto por una profesión no ha sido una tarea fácil, de tal forma, que es necesario documentarse y aprender todo lo relacionado con el objetivo que se busca cumplir en el mundo laboral y profesional, y que esto se convierta en el referente principal para la elección de una carrera.
En particular, las humanidades comprenden diversas carreras entre las que sobresale la educación, en la cual se forman profesionales que tienen la responsabilidad de enseñar a las y los estudiantes cómo tener un país competitivo, pues es a través del profesorado, como eje importante en la sociedad, que se enseña cómo aprovechar lo mejor posible todos los recursos con los que se cuenta; se logra también que el estudiantado desarrolle la creatividad y que cuenten con las herramientas indispensables para modificar la realidad (Arámburo, Morales, Torres y Pino, 2018).
De lo anterior se desprende la importancia de formar educadores con convicción y vocación por enseñar, que tengan un sentido humanista y, por consecuencia, un impacto en el desarrollo social, económico, tanto en el nivel individual como en el colectivo. Esa vocación debe ser “[…] el motivo más importante para dedicarse a la enseñanza, junto a otras razones como el humanismo de la profesión o la facilidad y conveniencia de la carrera de profesora o profesor” (González y González,1993:75).
Para comprender la naturaleza y las tareas de la educación, se puede señalar a Protágoras, pues según Abbagnano y Visalberghi, (1992), es a través de este filósofo que se encuentra el mejor y más fácil camino para entender la educación:
Como un fenómeno que puede asumir las formas y las modalidades más diversas, según sean los diversos grupos humanos y su correspondiente grado de desarrollo; pero en esencia es siempre la misma cosa, esto es, la transmisión de la cultura del grupo de una generación a la otra, merced a lo cual las nuevas generaciones adquieren la habilidad necesaria para manejar las técnicas que condicionan la supervivencia del grupo. Desde este punto de vista, la educación se llama educación cultural en cuanto es precisamente transmisión de la cultura del grupo, o bien educación institucional, en cuanto tiene como fin llevar las nuevas generaciones al nivel de las instituciones, o sea, de los modos de vida o las técnicas propias del grupo (Abbagnano y Visalberghi, 1992:6).
De esta manera, desde una visión filosófica, la educación y en particular la pedagogía, incluye el hecho que la concepción de saber y la cultura forman parte de una misma esfera, y que ésta a su vez trata las circunstancias sociales, económicas y políticas que se viven en la colectividad; esto se hace partiendo de la concepción que se tenga del hombre, de la sociedad y del mundo en general (Moreno, Martínez, Moreno, Fernández y Guadalupe, 2017).
Sería complicado comprender la enseñanza separada de su componente material-social, de tal manera que es ineludible incluir la parte social e histórica como sus dimensiones constituyentes (Pallarés-Piquer y Chiva, 2017). De esta manera
[…] la educación otorga preponderancia a la realidad, que no es externa al propio objeto de conocimiento, y propugna una reflexión basada en la acción que invita a conocer, a interactuar unos sujetos con otros; es reflexionar sobre el aquí y el ahora, es saber ser y estar en el mundo, en su realidad (Martín Sánchez, 2014:81, en Pallarés-Piquer y Chiva, 2017).
Sin embargo, a pesar de que se ha mencionado la importancia de visualizar a la educación como un fenómeno social e histórico, también se considera necesario ampliar esta mirada, pues educar implica mucho más que eso, resulta trascendental reconocer que es también, a partir de esta ciencia, que se analizan las relaciones contingentes entre educación y sociedad, de tal forma que se presenta una emergencia para establecer el formato escolar como forma legitimada de instruir, así como las prácticas cotidianas de quienes participan en las escuelas, considerando las ataduras institucionales, pero también la potencialidad de cambio que existen en la mismas(Borel e Ysbitzky, 2011).
En este sentido, a la educación, en el contexto actual, le resulta necesario asumir las teorías educativas abiertas, transversales y concisas que auxilien a la pedagogía a encauzar aquellos aspectos realmente aprovechables para la formación y los aprendizajes del estudiantado (Pallarés-Piquer, 2014). De esta manera, la función fundamental de la escuela y su quehacer pedagógico que se desarrolla en el día a día radica en comprender, concebir y reestructurar instancias interpretativas de carácter educativo (Pallarés-Piquer, 2018).
Es por lo anterior que resulta significativo señalar que el arte de enseñar es para quienes tienen la vocación para ser profesora o profesor, sobre todo en la actualidad, pues se requiere un nuevo modelo de docente, que tenga competencias como la tolerancia, la comunicación, la paciencia y la motivación, pero que también tenga una formación en contenidos; es importante resaltar que durante la formación de esta profesión se encuentran muchos elementos que pueden potenciar un sentido vocacional en la enseñanza, como es el esfuerzo, la voluntad, la autoestima, la motivación y, sobre todo, reconocerse profesor o profesora (Sánchez, 2002).
El arte para ser docente se aprende mediante el estudio, el entrenamiento y el ejemplo, por lo que educar también se considera como una técnica y un talento; de tal manera que quien se dedique a esta profesión necesita tener vocación para ejercer esta función, pues se convierte además en mediador o mediadora entre la ciencia y la cultura y el estudiantado, ayudando a las nuevas generaciones en su proceso de desarrollo humano (Marques, 2006).
Para estudiar o entrenar la vocación de educar es necesario enfocarse en aspectos fundamentales que requiere esta actividad, como es el caso de conocer el campo de acción, los espacios en los que el personal docente puede desempeñarse y sobre todo el abanico de posibilidades que brinda esta carrera o profesión, por lo que a continuación se presentan algunas de las metodologías innovadoras a partir de las cuales se puede fomentar la vocación para educar.
METODOLOGÍAS INNOVADORAS PARA PROMOVER LA VOCACIÓN DE LA DOCENCIA
Como ya se ha mencionado, la vocación es un elemento determinante en el proceso que el estudiantado lleva para profesionalizarse, la cual es cimentada en los ámbitos educativos tanto formales como no formales (Mujica y Orellana, 2016). En particular, para el espacio formal resulta importante centrarse en que el alumnado conozca de manera directa lo que implica ser educadora o educador, de ahí que se consideren diversas dinámicas que permitan la motivación y, sobre todo, la visualización de lo que implica formar parte de esta profesión.
Para implementar estrategias innovadoras enfocadas al aprendizaje, es preciso suponer que se demanda de un aspecto fundamental como es la creatividad, de tal forma que la responsabilidad académica que el profesorado realiza con el alumnado debe considerar un cambio con el propósito de integrar todas las necesidades de formación profesional, expectativas y motivaciones, y en este caso, de manera específica, la vocación para educar.
En primer lugar y previo a diseñar metodologías innovadoras, es necesario contar con un repertorio didáctico que pueda ser aplicado a los contenidos que se revisarán, elaborando a su vez la dosificación de las actividades que se aplican en el curso formativo para las vocaciones. Esto se transforma en un instrumento útil para lograr las competencias y los niveles de aprendizaje esperado dentro del aula (Cepeda, 2004).
Para lograr que el estudiantado ocupe un papel activo para cimentar su conocimiento y, sobre todo, para que conozca la profesión en la que desea incurrir, el facilitador o la facilitadora deberá focalizar la atención en el aprendizaje a través de las metodologías aplicadas, escenario que exige un cambio en la manera de diseñar y precisar las estrategias de enseñanza.
A partir de las premisas anteriores, a continuación se presentan propuestas de metodologías innovadoras para el aprendizaje con el objetivo de fomentar las vocaciones, en particular la de educar o también conocida como la profesión de ser docente. Dichas metodologías pueden ser implementadas por quienes están a cargo de la orientación vocacional del estudiantado, además de que toman poco tiempo, una o dos sesiones como máximo, logrando de manera más eficiente el aprendizaje sobre la carrera o profesión que desean cursar.
APRENDIZAJE BASADO EN PROBLEMAS
Al trabajar con el aprendizaje basado en problemas (ABP) la tarea gira alrededor de la discusión de un problema, en este caso sobre el campo de acción en el que se desenvuelve el profesorado y las complicaciones que esta carrera puede tener; es decir, el alumnado debe trabajar sobre ese problema, lo harán de manera individual y a partir del planteamiento relacionado con el tema.
Aplicando el método ABP se provoca el autoaprendizaje, permitiendo la práctica del estudiantado al afrontarlo a escenarios reales y a identificar sus carencias de conocimiento (ITESM, 2018). De acuerdo con Miniland (2018), el ABP se detalla como una metodología centrada en el aprendizaje, en la investigación y en la meditación que el alumnado debe continuar para llegar a una solución de un conflicto que fue planteado por el profesorado. En esta estrategia el orientador o la orientadora guía al alumnado, quienes, ya sea de manera individual o en grupo, se comprometen encontrar la solución a partir de entender y aplicar los conceptos, de tal forma que la solución de problemas se hace aplicando conocimientos que son empleados de manera crítica y no memorística, de esta forma el estudiantado desarrolla competencias como la creatividad y el razonamiento (Carranza et al., 2018).
FIGURA 1
PROCESO DE APRENDIZAJE BASADO EN PROBLEMAS

FUENTE: DIDE (2005).
Del mismo modo, los y las pupilas deberán investigar sobre la problemática presentada, así como en las posibles soluciones, brindando alternativas que le permitan reconocer la situación del profesorado frente a las complicaciones que se le pueden presentar durante su carrera y, sobre todo, en el ejercicio de su profesión. El instructor/a puede recomendar las fuentes que los y las estudiantes quieran consultar, ya sean bibliográficas o a través de trabajo de campo, como entrevistas a profesionales de la educación.
EL APRENDIZAJE COLABORATIVO
Para aplicar la metodología del aprendizaje colaborativo (AC) es importante ejecutar tareas de aprendizaje que el estudiantado realiza en conjunto, desarrollando trabajos en equipo, tanto dentro como fuera del aula; el objetivo es que el alumnado interactúe entre ellos para conseguir un mismo objetivo común; para el caso que nos ocupa el tema puede ser el campo de acción del docente, las posibilidades laborales que tiene y dónde puede desempeñarse.
El aprendizaje colaborativo, al igual que todas las metodologías que se presentarán en este documento, se ubica dentro de las conocidas como pedagogías activas, en las que el aprendizaje se apoya en la acción del alumnado y el profesor/a actúa sólo como facilitador. De acuerdo con Gros (2013), el AC se presenta como la situación en la que varias personas aprenden e intentan instruirse en algo de forma conjunta y lo hacen cuando los participantes interaccionan para investigar elementos de su interés formativo.
La forma en la que se puede llevar a cabo esta actividad es dentro del aula, en donde el alumnado se divide en pequeños grupos que trabajan la temática relacionada con el campo de acción de un profesor/a; previo a esto, el facilitador/a puede recomendarles diversos artículos que se encuentran publicados en la web, aunque también es conveniente solicitarle y sugerirle al estudiantado que haga una búsqueda para completar la información que se les ha pedido y sobre la que aprenden, todo esto mediante la colaboración de todo el alumnado que integran el equipo.
EL INTERROGATORIO
Cuando se utiliza esta metodología de enseñanza se indaga sobre los conocimientos que el alumnado tiene sobre la carrera o profesión de ser docente, esto ayuda para establecer el equilibrio durante las actividades que se realicen durante las clases. Por un lado, beneficia y ayuda para que el estudiantado reflexione y repase lo que ya sabe y, por el otro, les ayuda para que relacionen la nueva información que se les brindará.
Antes de iniciar la actividad, quien esté a cargo de la orientación vocacional deberá preparar un interrogatorio, la literatura muestra que los y las docentes más eficaces usan un mayor número de preguntas abiertas con el propósito de generar destrezas en el pensamiento del estudiantado, aunque una de las notaciones principales para llevar a cabo esta metodología es combinar las preguntas abiertas y cerradas de acuerdo con los temas que se revisarán durante la actividad, los cuales también deberán ser congruentes con el objetivo de la actividad (Murillo, Martínez y Hernández, 2011).
En este sentido, se sugiere entregar previamente a los y las estudiantes el material en el que se encuentre la información relacionada con la profesión de ser docente; por ejemplo, las universidades en las que se estudia la carrera, el perfil que solicitan para ingresar, las principales materias que cursarán, el ámbito en donde se desempeña un profesor/a, sus principales tareas, el promedio de los sueldos que puede recibir, las complicaciones a las que se pueden enfrentar, entre otras. Posteriormente, y previo a la dinámica de la clase, el orientador o la orientadora vocacional prepara una serie de preguntas relacionadas con el material entregado, para que el alumnado las responda, durante la dinámica también se puede generar un ambiente en el que se invite al estudiantado para que ellos también realicen preguntas a sus compañeros, esto permite que todos/as participen, aprendan y además aprendan a argumentar, a comunicarse y a desarrollar un pensamiento crítico.
SIMULACIÓN DE PROCESOS
Al aplicar esta estrategia se logra simular los procesos profesionales de manera pormenorizada, con el objetivo de contextualizar el manejo idóneo en situaciones reales (ITESCA, 2007). Para este caso en particular, es necesario que el alumnado visualice y forme conciencia de las situaciones que vive un profesor durante su formación y la práctica viviendo el trabajo que llevarán a cabo como profesionistas (Tobón, 2003).
Para llevar a cabo esta técnica con éxito y lograr el cometido principal se requiere que el profesorado formule con claridad las instrucciones a seguir, encauzando al estudiantado para que la simulación del escenario sea lo más específica posible (Carranza et al., 2018). Se sugiere, entonces, que dicha simulación se realice a través de un sociodrama en el cual se muestre la labor docente; previo a este escenario, quien esté a cargo de la orientación educativa deberá entregar material con el cual el alumnado se documente y conozca las diferentes situaciones que pueden representar.
Con esta metodología se logra la construcción de conocimientos en situaciones reales, desarrollando además la comunicación como una táctica esencial para llevar a cabo la simulación.
JUEGO DE ROLES
Esta metodología de enseñanza reside en personificar, de manera espontánea, una situación real o posible en la que se muestra una problemática o situación a la que puede enfrentarse el o la docente. Cada alumno o alumna encarna un papel, pero además pueden intercambiarse los roles y de esta manera abarcar desde diferentes aspectos una misma realidad (Carranza et al., 2018).
Para conducir el juego de roles, el o la orientadora educativa, durante una clase pueden llevar a cabo una completa improvisación o una actuación que haya sido diseñada con un pequeño guión; para tal efecto se recomienda facilitar a las y los participantes tarjetas con instrucciones, pero se debe cuidar que el juego no se extienda por mucho tiempo para no caer en el aburrimiento (ITESCA, 2007).
De esta manera, el estudiantado durante una sesión puede reconocer diversas situaciones que tendría que vivir si decidiera ser docente, esto permite que el alumno o la alumna tenga un panorama amplio para conocer también el campo de acción de profesor.
FOROS DE DISCUSIÓN
La incorporación de las tecnologías de la información y la comunicación (TIC) en el ámbito educativo, ha permitido el desarrollo de foros de discusión mediante diferentes herramientas tecnológicas; se ha transformado en una demanda educativa, la cual permite la interactividad y transmisión de información (Carranza et al., 2018). De tal manera que la metodología se apoya en foros de discusión y puede resultar una opción importante para promover la vocación de educar.
El trabajo que debe realizar el personal docente encargado de la orientación es que a través de estas herramientas se entable comunicación de manera interactiva (foros) con el estudiantado, fomentando un ambiente de colaboración que permita la participación de todos los interesados por conocer más sobre la carrera de un o una docente, dónde estudiar, el ámbito de competencia y diversas situaciones que ayuden a promover la vocación para ser profesora o profesor.
Las plataformas que pueden empelarse para el impulso de estos foros de discusión pueden ser, además de las conocidas como pedagógicas, también las de uso libre, abarcando además las redes sociales como es el caso de Facebook, Twitter y Whatsapp; lo más significativo es que las y los orientadores educativos tengan claro los temas que se discutirán, así como que las instrucciones también sean precisas para que el alumnado pueda llevar a cabo dicha labor con total libertad al momento de discutir.
Con los foros de discusión, el estudiantado puede establecer reflexiones juiciosas respecto a lo que representa estudiar la carrera para educar; es decir, de la información analizada lograrán conocer el impacto social, cultural e ideológico, de ser un profesor o una profesora, creando sus propios juicios de valor y hechos encaminados a comprometerse en la toma de decisiones (Estrada, 2016).
Además de promover las habilidades presentadas, la incorporación de las tecnologías en la educación, y concretamente en la didáctica, apoya la comunicación entre el alumnado, la información y su uso profundo para desarrollar habilidades cognitivas, de análisis, síntesis, aplicación y evaluación de la información, además de favorecer la interconexión de ideas y la creación de nuevo conocimiento (Murillo, Martínez, y Hernández, 2011).
CONCLUSIONES
Las metodologías innovadoras presentadas en el apartado anterior buscan, entre otros aspectos, fomentar un interés significativo para que el estudiantado desarrolle su vocación por educar, por convertirse en un profesor o profesora, al mismo tiempo en que está promoviendo la interacción comunicativa y de argumentación para expresar y defender su punto de vista respecto a la carrera o profesión que desean estudiar; de igual forma se trabaja de manera colaborativa y se desempeñan roles, lo que permite que el alumnado promueva actitudes, valores, sensibilidad emocional y de persistencia en la tarea realizada (Carranza et al., 2018).
Para lograr lo anterior y, sobre todo, para que el estudiantado quede convencido de su vocación, las metodologías de enseñanza que se utilicen deben ser diseñadas, planeadas y llevadas a cabo por parte de los y las orientadores educativos, quienes tendrán que establecer las metas que pretende cumplir, así como lo que desea lograr con cada una de ellas.
Es importante señalar que si los y las orientadores vocacionales llevan a cabo diferentes tipos de metodologías en al menos dos o tres sesiones, el alumnado podrá tener una visión más amplia de lo que será estudiar la carrera para ser docente. Lo anterior es importante porque dicha profesión ha sido poco valorada, pues como lo ha señalado De Miguel (2017), esto sucede debido a que muchas personas sin vocación deciden equivocadamente dedicarse a la docencia. De ahí que quienes no consideran un arte el enseñar, hacen las cosas diferentes, convirtiendo al alumnado en víctimas de su irresponsabilidad, lo que se considera una consecuencia directa de su falta de vocación (De Miguel, 2017).
Es por lo anterior que se deben implementar diversas estrategias que permitan atraer a más y mejores aspirantes; esto es, que el estudiantado tenga motivaciones intrínsecas y trascendentes, ya que son elementos fundamentales para escalar las complicaciones que la carrera docente trae consigo. Existe la necesidad de identificar las motivaciones de quienes desean formarse como docentes, pues se ha considerado que en gran medida de esto dependerá que hagan las cosas bien (García-Poyato, Cordero y Jiménez, 2017).
De igual forma, al utilizar metodologías innovadoras se involucra al estudiantado en las mismas, provocando un aprendizaje activo, lo que en el futuro, de elegir ser profesor/a, les beneficiará de manera importante, pues el o la docente actual debe estar consciente de que forma parte de una sociedad del conocimiento que exige una cantidad de competencias que les permitan crear ambientes de aprendizajes significativos para el alumnado (Gaitán, 2018).
De lograrse lo anterior, el país podrá tener mejores niveles de bienestar para todos sus ciudadanos, ya que ser profesor/a es sinónimo de contribución al cambio, a un mundo mejor (APPF.es, 2018), pues son los responsables de formar a los y las profesionales del futuro. La importancia de esta profesión es porque son los y las docentes quienes no sólo transmiten conocimientos, sino que a través de su importante labor construyen valores, apoyan el crecimiento de las naciones y, además, desarrollan la personalidad y la capacidad para adoptar decisiones de sus pupilos.
Finalmente, se puede concluir que para poner en práctica el arte de enseñar es necesario tener vocación, porque es ésta la que se necesita para dedicarse íntegramente a la docencia. Es a partir de fomentar el interés del estudiantado para que se formen como profesores/as, que se podrá tener un buen resultado al momento en que elijan dicha carrera, pues quienes lleven por dentro el don de la enseñanza y la pasión por ella, se verá reflejado en una mayor productividad y competitividad en el país (Navarrete et al., 2019), de ahí la urgencia de trasformar e invertir en la ciencia y la tecnología, ya que de esto dependerá, en gran medida, acceder a una economía de prosperidad, cimentada en el conocimiento.
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* Doctora en Sistemas y Ambientes Educativos; profesora-investigadora de la Universidad de Guadalajara; cuerpo académico consolidado “Educación y sociedad” (CA UDG-433). Coordinadora de la red RIDMAE, SNI-Conacyt, en nivel I.
** Maestra en Enseñanza de las Ciencias; profesora de tiempo completo en el Departamento de Estudios Organizacionales de la Universidad de Guadalajara.
*** Doctora en Sistemas y Ambientes Educativos; profesora-investigadora de la Universidad de Guadalajara, SNI-Conacyt, en nivel I.
Prácticas innovadoras para el fomento de vocaciones STEM y humanidades, en estudiantes de educación básica, media superior y superior
CÓMO FOMENTAR VOCACIONES EN INFANTES Y JÓVENES EN MÉXICO PARA CURSAR CARRERAS STEM
Gizelle Guadalupe Macías González *
Fermín Sánchez-Carracedo **
Nuria Salán Ballesteros ***
INTRODUCCIÓN
Las y los estudiantes mexicanos que desean entrar en la universidad se encontrarán, a sus 17 o 18 años de edad, eligiendo el rumbo de su educación universitaria, y vida profesional, al tener que seleccionar entre un amplio catálogo de carreras la disciplina que mejor se ajuste a sus intereses y posibilidades de estudio.
Podría pensarse que esta elección se realiza libremente, pero las estadísticas demuestran que en México, y en otros países, las carreras STEM (Science, Technology, Engineering and Mathematics) tienen un déficit de matriculación de estudiantes frente a otras carreras, especialmente en el caso de las mujeres. Este problema no se debe a una única causa, sino a un conjunto de situaciones. Entre ellas se encuentran la segregación laboral por género y los estereotipos sociales —en especial los de género. Por ello, la población infantil y juvenil mexicana debe recibir orientación vocacional escolar en la teoría y en la práctica y así elegir a partir de sus gustos, actitudes y habilidades (Rosado, 2012).
En este texto trataremos de enunciar los fundamentos epistemológicos de las vocaciones y las situaciones que provocan el déficit de matriculación en las carreras STEM; presentaremos soluciones que se están implantando en el mundo para solventar este problema, y haremos una propuesta de acciones a realizar, que en el caso de México involucra fomentar vocaciones en edades tempranas.
Sobre el fundamento teórico de esta propuesta, se señalan a continuación algunas teorías que enfatizan al contexto y a la evolución de las personas durante su ciclo de vida. En un inicio se enuncia la psicología vocacional, que hace hincapié en el dinamismo y la interactividad de diversas instancias, como lo son la familia, la escuela y el entorno de las personas que se vinculan con la infancia, además de confirmar su influencia en las pretensiones ocupacionales y en la selección de cierta vocación, por lo que estas instancias son entornos propicios para promover el aprendizaje intencional a través de la intervención del profesorado o de las personas encargadas de la orientación educativa (Macías, Caldera, Salán, 2019).
Conviene también señalar los factores que más inciden en las decisiones ocupacionales e intereses sobre las vocaciones (Osipow, 1990; Sánchez y Valdés, 2003). La teoría sobre la elección de carrera, o también señalada como la decisión ocupacional (Ginzberg, 1951; Super, 1980), destaca entre los elementos relevantes las situaciones determinantes en las que se encuentra el ser humano, como por ejemplo las condiciones históricas y socioeconómicas que sin lugar a duda impactan en los primeros ciclos de vida de las personas. Estas teorías ocupacionales consideran a la elección como un proceso donde tiene cabida la influencia de las interacciones que se presenten en un marco temporal. En esta sintonía, las teorías del contenido identifican al individuo y al contexto, y otras contemplan el contenido y el proceso de interacción entre las personas. Por otra parte, los fundamentos teóricos sobre la ecología del desarrollo humano integran las posturas metateóricas del contextualismo del desarrollo de los seres humanos (Bronfenbrenner, 1987; Vondracek y Porfeli, 2008; Araújo y Taveira, 2009), en donde el proceso profesional se da como consecuencia de las interacciones que se presentan entre las personas y el contexto. Es aquí donde tiene sentido la promoción de relaciones para lograr ese desarrollo profesional, sustentado en la vinculación de las ciencias de tipo psicológico, social y biológico, por lo que las interacciones que se presenten en relación con la persona producirán su desarrollo de carrera.
En otro sentido, la autoconceptualización es una cuestión relevante. Las y los infantes valoran actividades en las que se sienten competentes y no, por lo que la asignación de valor que realizan está vinculada con las tareas específicas que han conceptualizado. No obstante, en la infancia, por el aumento de habilidades cognitivas se construyen esquemas menos rígidos, por lo que las experiencias ambientales tempranas y la capacidad cognitiva deben permitirles hacer lo que les guste y les parezca bien en lugar de limitarles, pues difícilmente después esto se pueda revertir (Solbes, Valverde, Herranz, 2020). Así que es valiosamente importante reconocer que las elecciones de carrera resultan de los cambios cualitativos y cuantitativos con los que interactúa el ser humano, visualizado en un contexto y en un cierto tiempo, ya que en los primeros años los intereses pueden cambiar rápidamente (Araújo y Taveira, 2009). En este sentido, convendría estar siempre al tanto de que las y los infantes puedan probar diversas actividades en espacios de tiempo cortos, previos a identificar cuáles de dichas actividades disfrutan. Por lo tanto, convendría señalar que es urgente poner en marcha diversas prácticas de distintas áreas de conocimiento para darles la oportunidad de ensayarse.
La teoría de la elección de carrera propuesta por Ginzberg en 1951, citado por Macías, Caldera, Salán (2019), rescata dicha deliberación como un proceso humano que comienza desde el nacimiento y continúa, incluso, hasta la muerte. Para analizarlo mejor, se identifican tres periodos: uno previo a los 11 años de edad, donde las elecciones son nombradas “de fantasía”; dos, entre los 11 y los 17 años, con elecciones tentativas, y tres, las elecciones “reales”, que se presentan después de los 17 años. El paradigma de este mismo autor con respecto al periodo de la fantasía sostiene que las niñas y los niños pueden imaginarse desempeñar la profesión que deseen, por lo que serán sus impulsos y necesidades las que guíen sus “elecciones”. ¿Pero qué ocurre cuando la decisión se torna un poco más seria hasta llegar a lo “tentativo”? La teoría psicosocial sobre el desarrollo de la personalidad del clásico psicoanalista Erik Erikson (1968) refiere que en la etapa posterior a los 11 años de edad, justo en la adolescencia, el ser humano se encuentra en una crisis de identidad personal, donde la pregunta frecuente es ¿quién soy yo? Es en esta fase del desarrollo donde el individuo buscará establecer, entre otros aspectos, la representación que se tiene sobre sí mismo/a, contemplando capacidades cognitivas, físicas, aspectos corporales y su propia seguridad. Por ello, los proyectos y aspectos vocacionales se elegirán a partir de la autocontemplación, conforme la proyección del Yo, lo que implicaría la necesidad de experimentación con distintos roles, plantearse metas, la perspectiva temporal y la coordinación de las experiencias, que recaerían en dar sentido a lo que sucede, es decir, lo que se elige.
¿QUÉ SE ESTÁ HACIENDO EN EL MUNDO PARA FOMENTAR CARRERAS STEM?
En este apartado se detallan algunas de las causas y soluciones propuestas en la literatura para solucionar las bajas tasas de matrícula en carreras STEM, especialmente de mujeres.
Libro blanco de las mujeres en ámbitos tecnológicos
El Libro blanco de la mujeres en ámbitos tecnológicos, elaborado por el Ministerio de Economía y Empresa de España (2019), recoge los principales tópicos que “apartan” a las jóvenes de profesiones STEM, y destaca la estrecha relación entre la ausencia de modelos y de visibilidad con la ausencia de vocaciones en estos entornos. La dificultad de este tipo de carreras, los estereotipos y la falta de referentes femeninos son las tres principales causas identificadas, por lo que es necesario eliminar dichos estereotipos y visualizar estos referentes, que existen en todas las profesiones pero que han sido borrados, a veces de forma intencionada, para potenciar el papel de los hombres.
Mentoría entre mujeres
El mentoring o la mentoría entre generaciones es un método ampliamente utilizado y que ha demostrado ser muy eficaz para empoderar a generaciones que se inician en una determinada disciplina o ámbito profesional y/o personal.
En el momento en que los cargos de responsabilidad, o con capacidad de decisión, han sido ocupados por varones se han establecido, de manera natural, programas de mentoría o mentoring entre varones generándose vínculos sólidos entre mentor y mentorado. Con la supervisión y el seguimiento implícitos en un programa de mentoría se busca trasladar valores y habilidades de una generación a la generación de relevo. Esta mentoría o mecenazgo (en los que un joven varón de recursos económicos escasos obtiene soporte económico e institucional para adquirir competencias y conocimientos) no ha sorprendido en tanto que se ha interpretado como algo natural que una persona válida y competente (varón) busque, a través de estas mentorías o mecenazgos, preparar un relevo natural en la figura del mentorado.
Lo que no ha sido tan habitual es encontrar que un hombre actúe como mentor de una mujer, y sería un éxito localizar algún nombre de mujer de escasos recursos que haya sido dotada de apoyos económicos y sociales, en algún programa de mecenazgo, por parte de personas con recursos. Esta escasez de modelos de mujeres mentoradas se puede asociar al hecho de que las mujeres, una vez que han contraído matrimonio, se retiraban de la vida profesional (incluso, en algunas profesiones, se exigía que la candidata fuese soltera). Por ello, en las últimas dos décadas se han creado numerosos programas de empoderamiento de mujeres para fortalecer sus habilidades y competencias en entornos en los que son minoría, como los directivos, de investigación o de profesiones STEM. En todos los ejemplos de programas de mentoría identificados en la tabla 1 se aprecian elementos comunes que destacan la fortaleza de las mujeres como “red”:
TABLA 1
EJEMPLOS DE PROGRAMA DE MENTORÍAS PARA MUJERES
| Programa | Sitio web |
| How Mentoring Can Benefit Women in Leadership? ¿Cómo la tutoría puede beneficiar a las mujeres en el liderazgo? | <https://www.insala.com/blog/5-ways-mentoring-can-benefit-women-in-leadership> |
| 4 Ways Women Mentoring Women Can Change The World. 4 maneras en que las mujeres mentoras pueden cambiar el mundo | <https://www.forbes.com/sites/lizelting/2018/11/26/4-ways-women-mentoring-women-can-change-the-world/#1c0fad463813> |
| Programa Women Mentoring de Barcelona Activa | <http://emprenedoria.fidem.info/programa-women-mentoring-program-barcelona-activa/> |
| Global Mentoring (Women in Payments). Mentoría global (mujeres en recompensa) | <https://www.womeninpayments.org/opportunities/global-mentorship-women-mentoring-women> |
| Mentoring Women in Business Programme. Programa de mentoría para mujeres en los negocios | <https://cherieblairfoundation.org/programmes/mentoring/> |
| Million Women Mentors (mwm). Millones de mujeres mentoras | <https://www.millionwomenmentors.com/> |
| Programa Mentor Women. Programa de mujeres mentoras | <https://talent-girl.com/mentor-woman/> |
| Programa M2m de la UPC-BarcelonaTECH | <https://stemwomen.eu/programa-m2m/> |
| Women in STEM Mentorship Program. Programa de mentoría de mujeres en STEM | <https://www.wismp.org/> |
| Why Girls Need More Mentors in STEM? ¿Por qué las niñas necesitan más mentoras en STEM? | <https://www.redbookmag.com/life/a26755800/why-girls-need-stem-mentors/> |
FUENTE: recopilación de varios sitios web.
Los programas de mentoría proporcionan habilidades de liderazgo y empoderamiento a generaciones jóvenes de mujeres para que se adapten a sus entornos profesionales, en los que normalmente son minoría. La Figura 1 muestra a una de las autoras en un programa de mentorías en los que, al ser impartidos por una mujer, las niñas tienen un role-model.
FIGURA 1
IMAGEN DE UN PROGRAMA DE MENTORÍA PARA INFANTES

FUENTE: fotografía propia.
Otras propuestas
En la literatura se han planteado diversas soluciones para el problema de la baja matrícula de mujeres y de hombres en carreras STEM. A continuación se proponen algunas que señalan Olmedo-Torres et al. (2018):
• Integrar actividades tecnológicas en niveles preuniversitarios del currículo, desde los ciclos iniciales de educación.
• Producción de series de televisión acerca de mujeres ingenieras/STEM para generar role-model.
• Diseñar acciones en positivo para animar a las estudiantes a considerar las STEM como futuro.
• Incluir en la escuela más ciencias e ingenierías como materias, vinculadas con las mejoras sociales y la mejora de la calidad de vida de la sociedad.
ACTIVIDADES TEMPRANAS EN ÁREAS STEM PARA INFANTES Y JÓVENES EN MÉXICO
A partir de las soluciones propuestas en la literatura y mencionadas en el apartado anterior, en éste se analiza la situación en México y se proponen algunas soluciones que se están aplicando o se pueden aplicar de forma local.
Actividades que se están realizando
Para el caso de México, en el nivel medio superior el programa “Síguele, caminemos juntos”, de la Secretaría de Educación Pública (SEP), en 2011, incluía el objetivo de proporcionar elementos generales para la planeación y organización de actividades de orientación vocacional en el bachillerato. El programa buscaba conseguir un acompañamiento integral para jóvenes que se encontraban estudiando un bachillerato general, tecnológico y profesional técnico (SEP, 2011) e integraba estrategias de intervención y acciones de seguimiento y evaluación; como por ejemplo la elaboración de materiales didácticos y programas de capacitación.
“Decide tus estudios” es otro sitio web que está vigente (SEP, 2020) y que ha tenido diversas actualizaciones. Actualmente representa “El portal del modelo de orientación vocacional-ocupacional” para apoyar al alumnado de bachillerato y de educación secundaria. Integra orientación a los y las estudiantes, egresados/as, al personal docente, padres y madres de familia. Incluye materiales para que la persona orientadora-vinculadora se apoye en una guía de actividades vivenciales para dichos/as estudiantes, test vocacionales, buscador de carreras profesionales y guías de seguimiento para el estudiantado.
En el caso específico de las mujeres en áreas STEM, con el objetivo de promover en niñas y adolescentes el convencimiento de que son capaces de emprender carreras exitosas en ciencias, tecnología, ingenierías y matemáticas, con independencia de su condición de género, se les empodera en reconocer y usar sus conocimientos y habilidades. La Guía para las autoridades educativas locales: intervenciones de mentoría en los campos de ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas (STEM) para niñas y jóvenes fue publicada por la SEP (2017) conforme al modelo educativo de 2017 para la educación obligatoria. Dicha guía incluía experiencias mexicanas de la iniciativa: “NiñasSTEM Pueden” (Red de Mentoras, OCDE-SEP-Academia) y una propuesta donde se describían:
• Las intervenciones de mentoría STEM y el sistema de coordinación que involucraba entre escuelas, SEP, autoridades e instituciones de educación superior (IES), públicas y privadas;
• Los perfiles de las mentoras;
• Una guía de pláticas para mentoras;
• Ejemplos de programas de trabajo;
• Escenarios y actividades de intervención; y
• Los cuestionarios para recabar opiniones antes y después de las pláticas.
Además, el Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación (INEE, 2019) proponía acciones para fomentar las carreras STEM: mentorías y modelos a seguir, talleres focalizados, campañas de promoción del modelo STEM desde el hogar, políticas públicas incluyentes y vinculación entre actores clave. Como ejemplos podemos citar: “Un viaje por el cosmos con retos para mejorar la Tierra”, “El Profesor Chiflado (que animaba fiestas infantiles con juegos de experimentos de ciencia —haciendo que algo explote, provocar el vapor, hacer jabón)”. También se proponían herramientas en el aula para la enseñanza STEM, como la televisión educativa y el ecosistema STEM de 2019.
Hoy en día, debido a las tendencias globales y a la situación actual del periodo de pandemia, no sólo es fundamental el fomento de vocaciones, sino que también se está valorando incluir herramientas educativas digitales, con la llamada “educación STEM” como parte fundamental del currículum con el fin de que dicha educación apoye a comprender el mundo.
Hay acciones concretas que deberían estar en las aulas de la educación básica mexicana, y que aparecen en los consejos técnicos escolares del ciclo escolar 2019-2020, que señalan: “Buenas prácticas para la nueva escuela mexicana, escuela y familias dialogando”. Por ejemplo, en la ficha 2, la estrategia denominada: “Paso a pasito…, lograrán sus sueños. ¡Y con la familia, más!”, pretende sensibilizar a las familias de que las hijas e hijos tengan expectativas altas de sí mismas/os, por lo que se sugiere conducir diversas actividades para soñar sobre su futuro, viendo videos de niñas STEM y haciendo reflexiones sobre cómo reaccionaría su familia si fuesen una de ellas. Además, se sugiere realizar talleres con las familias para que identifiquen los sueños y metas de sus hijos e hijas (SEP, 2019a y b).
Por otro lado, en México también se incentivan las vocaciones científicas con algunas propuestas particulares, como el caso de González (2020), quien ha publicado una colección de libros orientados a promover las vocaciones científicas y tecnológicas entre niñas de cinco a ocho años. Los libros incluyen seis historias en las que participan dos científicas, una ingeniera y tres inventoras con un cuaderno de trabajo; la intención es visibilizar las aportaciones de algunas mujeres a la ciencia y la tecnología, para que las niñas “sientan” que éstas son carreras interesantes con las que se pueden identificar y, sobre todo, comprender que también son carreras para mujeres.
Sin embargo, Macías, Caldera y Salán (2019) señalan experiencias sobre la orientación vocacional y la infancia, como la de Ochoa y Diez-Martínez (2009), en las que se apunta que infantes y adolescentes están adoptando (o no) decisiones que influyen en su elección ocupacional y profesional sin criterio suficiente, por lo que se requiere personal orientador en la escuela que ayude en esta toma de decisiones y, sobre todo, que se deben integrar contenidos escolares de orientación sobre la aspiración ocupacional desde la educación básica.
Propuesta de actividades educativas para fomentar las vocaciones STEM en México
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