Kitabı oxu: «Modelo de Orientación Educativa en el Sistema de Educación Media Superior»

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» Índice

Introducción

Contexto de la Orientación Educativa en el SEMS

Fundamentos teóricos de la Orientación Educativa

Caracterización de la Orientación Educativa

Orientación Educativa en el SEMS

Antecedentes de la Orientación Educativa

La Orientación Educativa en el marco de la Reforma Integral de Educación Media Superior (RIEMS)

Procedimientos generales

Elaboración y entrega de informes

Líneas de acción de Orientación Educativa

Referencias

Anexos

Anexo 1. Ficha básica de registro

Anexo 2. Ficha de atención individual

Anexo 3. Ficha de derivación interna

Anexo 4. Ficha de seguimiento

Anexo 5. Ficha de abandono escolar

Decálogo del orientador

Autores


» Introducción

El Modelo de Orientación Educativa en el Sistema de Educación Media Superior es un recurso de apoyo en el que se enmarcan las acciones del orientador educativo en las Escuelas Preparatorias del SEMS de la Universidad de Guadalajara, conformado por los siguientes contenidos.

En primer lugar se encuentra el contexto de la Orientación Educativa, en el cual se hace referencia al nivel medio superior en la Universidad de Guadalajara, se definen sus modalidades educativas y la labor del orientador educativo en el logro del perfil de egreso en los diferentes bachilleratos.

El segundo apartado del documento describe sucintamente, las teorías de apoyo que dan soporte a las acciones de Orientación Educativa, tales como la teoría sistémica, la teoría de la resiliencia y el riesgo, la teoría humanista y la del aprendizaje social.

Una vez contextualizado institucional y teóricamente, el lector encontrará la caracterización de la Orientación Educativa, donde se conceptualiza el área, se habla de los actores educativos que intervienen en sus acciones, sus modalidades y tipos de atención, se refieren los procedimientos que lleva a cabo el orientador educativo, así como la descripción de las líneas de trabajo a través de las cuales se establecen los servicios de Orientación Educativa.

Finalmente se dan a conocer algunos instrumentos para el trabajo de diagnóstico en las líneas de Orientación Académica, Orientación Familiar, Desarrollo Humano y Orientación Vocacional; así como algunos formatos para la atención, seguimiento y derivación de estudiantes.

Para obtener mayor información respecto a las acciones de Orientación Educativa, se puede consultar a la Unidad de Orientación Educativa del Sistema de Educación Media Superior.


» Contexto de la Orientación Educativa en el SEMS

La Orientación Educativa ha cobrado especial relevancia en el nivel medio superior en México debido a las modificaciones curriculares que han hecho énfasis en los procesos de acompañamiento de alumnos; al respecto, en el Acuerdo Secretarial 442 del Comité Directivo (2008) se le considera una estrategia para hacer frente a los retos de la Educación Media Superior (EMS) de manera exitosa, tales como la reprobación y el abandono escolar a través de la atención a las necesidades de los estudiantes, además de ser un mecanismo de apoyo para el logro de las competencias en el bachiller.

La Secretaría de Educación Pública (SEP: 2003), en los lineamientos psicopedagógicos para la elaboración de programas de estudio del componente de formación básica, señala que el estudiante de bachillerato debe ser capaz de manejar algunas herramientas adecuadas para el análisis y la resolución de problemas, al tiempo que se le ofrece una formación que corresponda a las necesidades de su edad. Asimismo, promover que el bachiller asimile y participe en los cambios que acontecen en su entorno, en su país y en el mundo; aspectos que son promovidos desde la Orientación Educativa.

La Orientación Educativa es un proceso continuo dentro del acto educativo, que implica tanto a los educadores como a los educandos; con la posibilidad de atender los aspectos académicos, vocacionales, personales y sociales. Según Álvarez y Bisquerra (1996) lo que da identidad a la orientación es: “la integración de todos los aspectos en una unidad de acción coordinada”.

Orientar es: a) educar para la vida, b) asesorar sobre opciones y alternativas, c) desarrollar habilidades (toma de decisiones, estrategias de aprendizaje, habilidades sociales), d) atender a la diversidad (MEC, 1992: 16-18).

La Orientación Educativa da respuesta a la propuesta hecha por la Comisión Internacional sobre la Educación para el siglo XXI, presidida por Jacques Delors, ante la UNESCO (1997), en la que se hace énfasis en que la educación debe apoyarse en cuatro pilares: 1) aprender a conocer, 2) aprender a hacer, 3) aprender a vivir juntos y 4) aprender a ser.

En el Sistema de Educación Media Superior (SEMS), de la Universidad de Guadalajara (UdeG), la Orientación Educativa tiene la finalidad de facilitar el logro de los objetivos en cada modalidad de Bachillerato, es por ello que se trabaja con estudiantes del Bachillerato General por Competencias (BGC), Bachilleratos de educación Tecnológica (BT) y el Bachillerato General por Áreas Interdisciplinarias (BGAI).

La Orientación Educativa se divide en cuatro líneas de acción: Orientación para el Desarrollo Humano, Orientación Académica, Orientación Vocacional y Orientación Familiar. Dentro de cada una de éstas se cuenta con diversas estrategias para propiciar el desarrollo del perfil del bachiller, mismas que serán explicadas más adelante.

Opciones curriculares de nivel medio superior que oferta la Universidad de Guadalajara

Por sus características el BGC, BGAI, BT y TP, requieren del desarrollo de estrategias específicas que permitan solventar las necesidades de estas modalidades y aunque se trabaja en las cuatro líneas de acción sin distinción, cabe hacer mención de algunas precisiones respecto a los servicios de Orientación Educativa por modalidad.

Bachillerato General por Competencias (BGC)

“El Bachillerato General por Competencias de la Universidad de Guadalajara es un programa educativo de nivel medio superior, formativo y propedéutico con un alto sentido humanista, centrado en el aprendizaje, con un enfoque en competencias y orientado hacia el constructivismo. Está dirigido a la población que ha concluido el nivel básico, con el propósito de dotarla de una cultura general que le permita desempeñarse en los ámbitos científico, tecnológico, social, cultural y laboral” (SEMS: 2015).

La modalidad es presencial y representa el grueso de la población estudiantil de la Universidad de Guadalajara. Se trabaja en las cuatro líneas de acción.

Bachillerato General por Áreas Interdisciplinarias (BGAI)

“El Bachillerato General por Áreas Interdisciplinarias (BGAI) en modalidad mixta es un programa de duración de dos años que se oferta en 34 escuelas preparatorias de la Universidad de Guadalajara. En este bachillerato, el estudiante asiste de forma regular algunas horas a la semana y el resto del trabajo se realiza en línea. La metodología se basa en el Aprendizaje Basado en Proyectos (ABP), lo que permite que el estudiante aprenda haciendo. Esta opción educativa va dirigida a aquellas personas que por cuestiones de tiempo, trabajo y otras ocupaciones no pueden asistir de forma regular a clases los cinco días de las semana” (ídem).

El estudiante de esta modalidad requiere un manejo básico de las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC) y habilidades de aprendizaje autogestivo.

Por la naturaleza de la modalidad, los horarios de las sesiones presenciales variarán de acuerdo a las opciones, necesidades y recursos de cada escuela preparatoria. Asimismo las sedes podrán ser distintas al espacio físico del plantel.

Para que los alumnos de esta modalidad, tengan acceso a los servicios de Orientación Educativa, se han desarrollado estrategias virtuales que permiten a los alumnos contactar con dichos servicios a través de la URL campusvirtual.SEMS.udg.mx, administrada por la Dirección de Educación Continua y a Distancia (DECAD), en vinculación con la Unidad de Orientación Educativa del SEMS.

Dentro del espacio virtual se cuenta con herramientas para el trabajo en las cuatro líneas de Orientación Educativa adaptadas a las necesidades de los alumnos del BGAI, los contenidos del espacio son integrados por el orientador educativo de la escuela, ya que no es posible integrar apoyos desde una perspectiva centralizada, porque las escuelas tienen necesidades y recursos particulares que no permiten uniformar estrategias.

Como ya se mencionó, los alumnos del BGAI en su mayoría son adultos que no dependen de la figura de los padres, incluso ellos son padres de familia, por lo tanto, las actividades de la línea de Orientación Familiar se ofertarán para ellos en su rol de jefes de familia o cuando como hijos requieran asesoría.

Educación Tecnológica

La Universidad de Guadalajara ofrece “los Bachilleratos Tecnológicos que se cursan en 3 años y los Tecnólogos Profesionales que se cursan en 4 años. Al término, el estudiante obtiene, un Certificado de Preparatoria que permite concursar por un lugar a la licenciatura en igualdad de condiciones que los egresados de otras modalidades de bachillerato, el cual será acompañado por las constancias de los Módulos Formativos Profesionales correspondientes a cada Programa Educativo. Además, si cumple con los lineamientos de alguna de las modalidades de titulación establecidas por el Reglamento de Titulación para el Sistema de Educación Media Superior de la Universidad de Guadalajara, recibe su título.

En la formación del técnico, los alumnos son acompañados por docentes para realizar actividades fuera de la escuela, los cuales son escenarios para la aplicación del conocimiento y el desarrollo de habilidades, destrezas y actitudes en la atención de los pacientes. Estas actividades se llevan a cabo en hospitales del Sector Salud (IMSS, SSA, ISSSTE), la Cruz Roja, hospitales particulares, servicios médicos municipales, DIF, asilos, servicio de enfermería en plantas industriales, etc.

En todos los planes de estudio se realiza servicio social, prácticas profesionales y se desarrolla una actividad relacionada con el campo ocupacional en el que se forma el estudiante; se fortalece la práctica “in situ” donde se logran las competencias alcanzadas del perfil profesional en formación y se generan proyectos de innovación tecnológica.

Para llevar a cabo estas acciones, los estudiantes cuentan con el apoyo del jefe de Departamento Tecnológico y el coordinador de Carrera para desarrollar:

Prácticas profesionales: son una actividad que incumben a la Dirección de Educación Técnica en conjunto con los jefes de Departamento Tecnológico y los coordinadores de Carrera elaborarán los lineamientos que regirán el desarrollo de las prácticas profesionales, dado que es una actividad que permita a los estudiantes fortalecer su formación profesional.

Proyectos de aplicación e innovación tecnológica: como parte de la formación en estas modalidades, los estudiantes desarrollan proyectos de aplicación tecnológica, como en el caso anterior, la responsabilidad de la administración de esta estrategia le corresponde a los jefes de Departamento Tecnológico y los coordinadores de Carrera.

En estas actividades el orientador educativo participará únicamente en los casos donde la escuela considere que requiere de su intervención, siempre y cuando las acciones a realizar se ajusten a las estrategias de las cuatro líneas de acción de Orientación Educativa, tal es el caso de la línea de Orientación Vocacional, donde el orientador educativo contribuye a integrar las prácticas profesionales como parte del proyecto de vida de los estudiantes, ya que estas serán trascendentales para la vida formativa del estudiante, así como para la trayectoria profesional de éste; asimismo en la línea de Orientación Académica se debe coadyuvar para que los estudiantes realicen un acercamiento para el desarrollo de proyectos de innovación relacionados con la ciencia y la tecnología.


» Fundamentos teóricos de la Orientación Educativa

La Orientación Educativa en el SEMS se fundamenta en las teorías constructivista, sistémica, de la resiliencia y el riesgo, humanista y del aprendizaje social; que sirven de base para el planteamiento y ejecución de estrategias de intervención. A continuación se describen sucintamente algunos aspectos de estas teorías.

Teoría de la psicología constructivista

Se considera a Jean Piaget (Martorell: 2002), como el psicólogo constructivista más influyente. Entre sus tesis y conceptos principales se encuentran los siguientes:

1. El conocimiento no surge ni del objeto ni del sujeto, sino de la interacción entre ambos.

2. La competencia es la capacidad de proporcionar algunas respuestas; el aprendizaje dependerá de la evolución de las competencias.

3. El conocimiento es una construcción perpetua, no una mera copia de la realidad; toda comprensión implica cierto grado de intervención puesto que el conocimiento exige del sujeto, actuar sobre lo conocido y por tanto, transformarlo. Nuestro conocimiento (que siempre es construcción) nos va aproximando cada vez más a la realidad, aunque nunca la alcanzaremos totalmente.

4. Las funciones cognitivas que son invariables a través del desarrollo, son dos: organización y adaptación:

a) La organización es un atributo que posee la inteligencia, y está formada por las etapas de conocimientos que conducen a conductas diferentes en situaciones específicas.

b) La adaptación se puede realizar en dos momentos o con base en dos vías:

 Asimilación, se da cuando incluimos lo externo en lo ya existente en nosotros.

 Acomodación, se da cuando modificamos lo existente en nosotros para poder asumir lo externo.

5. Las estructuras cognitivas son variables a lo largo del desarrollo y cambian como consecuencia de las funciones anteriores, adaptación y organización: nuevos niveles de adaptación y de organización harán inútiles las estructuras existentes en un momento dado y promoverán otras.

Las unidades de las estructuras son los esquemas y estos son precisamente los que cambian a través del desarrollo. Los esquemas provocan la regularidad observada en la conducta de las personas; con ellos incorporan los datos que experimentan y que actúan de modo consistente. Los esquemas cambiarán cuando no se logre la adaptación al medio. Asimilar es incluir un acontecimiento en los esquemas ya existentes; la acomodación se da cuando la aplicación de éstos a los datos produce inconsistencia, lo que lleva a modificar los mismos.

Factores que influyen en el desarrollo de los esquemas:

1. El entorno.

2. La maduración neurológica.

La equilibración: es un factor interno de autorregulación y se refiere a la tendencia a construir nuevos esquemas que superan las contradicciones internas y las inconsistencias entre esquemas y datos.

Teoría sistémica

Considerar el enfoque sistémico al interior de las escuelas, no sólo implica un cambio conceptual, sino de procesos y formas de concebir la escuela, por ejemplo, mientras que en el enfoque clínico, se atienden los casos de alumnos de manera aislada, el enfoque sistémico propone verlos como parte de una totalidad que es, en este caso, la escuela.

De acuerdo con Hall y Fagen; Watzlawick en Selvini (1986), un sistema es “un conjunto de objetos y de relaciones entre los objetos y entre sus atributos. Los objetos son componentes del sistema, los atributos son las propiedades de los objetos y las relaciones mantienen unido al sistema”.

Vista la escuela como un sistema, Selvini refiere que la escuela es un amplio sistema dentro del cual se pueden identificar muchos subsistemas que se entrecruzan y se comunican entre sí y en relación a los cuales la escuela constituye un ambiente, donde los docentes son subsistemas abiertos, ya que intercambian informaciones entre ellos y su ambiente.

Desde esta perspectiva, los docentes como parte del sistema, forman parte de las posibilidades de solución de los conflictos que se pueden generar al interior del sistema.

Un problema dentro del enfoque sistémico es una posibilidad de cambio y crecimiento. El manejar una situación de manera aislada, roba la posibilidad de crecimiento, por lo que habrá de incluirse al sistema de pares, áulico, escolar, de docentes, de acuerdo a la naturaleza del problema.

La visión sistémica propone lo siguiente:

1. Negar validez a cualquier intento de explicación de un fenómeno aislado y cosificado.

2. Los problemas se tratan desde la óptica del aquí y el ahora.

3. El concepto de patología, el modelo lineal de investigación causal y la arbitraria puntuación de una secuencia de hechos, resultan estériles en relación al cambio que se quiere provocar.

4. El modelo de circularidad.

En este enfoque el orientador educativo en un agente de cambio que concibe al individuo como parte de un sistema, desde esta perspectiva se indaga el síntoma no como una manifestación de una patología, sino en el marco de un sistema relacional, donde dicho sistema se caracteriza por ser dinámico y circular.

La labor del orientador educativo en el enfoque sistémico es:

1. Promover comunicaciones funcionales y por tanto de contextos también funcionales.

2. Frente a los directivos es un gestor.

3. Priorizar la funcionalidad de las comunicaciones.

4. Es un colaborador.

Un orientador educativo que se ubica dentro de este enfoque buscará, a través de las acciones que implementa, generar cambios que afecten a todo el sistema y que por tanto lo cambien, pugnando por la capacidad de transformación (fundada en la capacidad de recibir y asimilar retroalimentaciones positivas).

Teoría de la resiliencia y el riesgo

Se considera a Kobasa y Maddi (2009), como los autores que desarrollan el concepto de resiliencia, el cual se refiere a la capacidad que tienen algunas personas para sobreponerse a las experiencias negativas y muy frecuentemente se fortalecen en el proceso de superarlas. La teoría de la resiliencia se basa en numerosas investigaciones que demuestran que la mayoría de las personas que experimentan estrés, traumas y riesgos en su vida pueden sobreponerse a ellos. Promueve centrarse en los puntos fuertes y no en el déficit de las personas.

Se consideran pilares para la resiliencia: la autoestima consistente, la introspección, la independencia, la capacidad para relacionarse, la iniciativa, el humor, la creatividad, la moralidad y el pensamiento crítico.

Henderson (2003), señala que de las investigaciones sobre la resiliencia, surgen seis pasos para mitigar riesgos y promoverla, los cuales son:

1. Enriquecer los vínculos, fortaleciendo las conexiones entre los individuos y cualquier persona o actividad pro-social.

2. Fijar límites claros y firmes, que hace referencia a la importancia de explicitar las expectativas de conducta existentes.

3. Enseñar habilidades para la vida, que incluyen cooperación, resolución de conflictos, estrategias de resistencias y asertividad, destrezas comunicacionales; habilidades para resolver problemas y adoptar decisiones y un manejo sano del estrés.

4. Brindar afecto y apoyo, que implica proporcionar respaldo y aliento incondicionales, que puede venir de padres, docentes, vecinos o trabajadores.

5. Establecer y transmitir expectativas elevadas, pero que a la vez sean realistas, que permitan convertirse en motivadores eficaces.

6. Brindar oportunidades de participación significativa, implicando a los alumnos, a sus familias y al personal escolar una alta cuota de responsabilidad por lo que ocurre en la escuela, dándoles oportunidades de resolver problemas, tomar decisiones, planificar, fijar metas y ayudar a otros.

Teoría humanista

El humanismo influyó en el ámbito escolar desde el final de la Edad Media, cuando se replanteó al ser humano, como un ente integral, en el sentido de que materia y espíritu retomaban la misma importancia; pero es hasta el siglo XX, con los avances alcanzados en psicología y educación, en el que se define una postura más clara del paradigma humanista, que según García Fábela (2009), contempló dentro de la educación, un modelo antiautoritario, que incorporó aspectos del existencialismo como:

1. El ser humano es selectivo, por ende, capaz de elegir su propio destino.

2. El ser humano es libre para establecer sus propias metas de vida.

3. El ser humano es responsable de sus propias elecciones.

Así también ha tomado en cuenta los siguientes postulados:

1. El ser humano es una totalidad.

2. El ser humano tiende naturalmente a su autorrealización formativa.

3. El ser humano es un ser inserto en un contexto humano y vive en relación con otras personas.

4. El ser humano es consciente de sí mismo y de su existencia.

Desde este punto de vista, la educación y en este caso la Orientación Educativa debe centrarse en ayudar a los alumnos para que se apropien de esa libertad de decisión y de autorrealización, tomando en cuenta que son seres que además de participar cognitivamente, también participan con sus afectos, intereses y valores particulares, a quienes debe considerarse en forma integral; y donde orientadores, tutores y docentes deben ser personas que:

1. Fomenten en su entorno el espíritu cooperativo.

2. Sean auténticos y genuinos, y así se muestren con sus alumnos.

3. Intenten comprender a sus estudiantes poniéndose en el lugar de ellos.

4. Rechacen las posturas autoritarias y egocéntricas.

5. Pongan a disposición de sus alumnos sus conocimientos y experiencias.

Teoría del aprendizaje social

Estas teorías son importantes en la orientación, porque explican la influencia recíproca que existe entre el sujeto y su ambiente, para el desarrollo de conductas específicas. Las representaciones mentales que desarrolla el sujeto sobre una situación o evento inciden en sus acciones y sentimientos; lo que a su vez determina la forma en que lo tratarán los demás. A esto Bandura le nombró Determinismo Recíproco (Meece: 1997).

Las teorías del aprendizaje social, están basadas en los principios del condicionamiento operante desarrollado por Skinner, quien parte de que la conducta está regulada por las consecuencias del medio en el que se desarrolla dicho comportamiento. El esquema de cómo aprendemos según este modelo es el siguiente: estímulo-respuesta-consecuencia (positiva o negativa). Con base en este esquema, nuestra conducta está en función de unos antecedentes y unas consecuencias que si son positivas, refuerzan nuestro comportamiento.

El aprendizaje de conductas se produce siempre en un marco social, en el que no sólo influyen las reacciones que con nuestros actos provocamos en los demás, sino que también se adquieren modelos de comportamiento con base en la observación e imitación de aquellas personas que, por su aceptación social, lugar importante en su mundo, etc., se convierten en modelos de conducta.

Por su parte, Bandura introduce al tema del aprendizaje de conductas, el concepto de autoeficacia, como la autopercepción de la capacidad que tiene una persona para afrontar sus retos cotidianos. Las conductas se refuerzan por las consecuencias positivas o negativas que se aprecian. La fijación de conductas puede ser reforzada por medio de ensayos, ya que si se ensayan mentalmente o se ejecutan patrones de respuesta modelada, existen más probabilidades de que estas conductas se queden grabadas, ello explica la importancia de las técnicas interactivas.

El valor que concede Bandura a las expectativas es la clave para entender la perspectiva cognitiva de su teoría; quien distingue entre expectativas de autoeficacia y de resultados. Así, un estudiante puede creer que haciendo una tarea le llevará a conseguir unos determinados objetivos (expectativas de resultados), pero no la hace porque duda de su habilidad para realizarla (expectativas de autoeficacia). Estas expectativas de autoeficacia están influenciadas por la experiencia propia (éxitos y fracasos personales), la experiencia.

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Yaş həddi:
0+
Litresdə buraxılış tarixi:
22 oktyabr 2025
Həcm:
77 səh. 12 illustrasiyalar
ISBN:
9786077427346
Müəllif hüququ sahibi:
Bookwire
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