Kitabı oxu: «El juego infantil y su metodologia. SSC322_3»
| El juego infantil y su metodología. SSC322_3 Fco Manuel Venegas Rubiales Ma del Pilar García Ortega Ana María Venegas Rubiales |
ic editorial
El juego infantil y su metodología. SSC322_3
© Fco Manuel Venegas Rubiales
© Ma del Pilar García Ortega
© Ana María Venegas Rubiales
2ª Edición
© IC Editorial, 2018
Editado por: IC Editorial
c/ Cueva de Viera, 2, Local 3
Centro Negocios CADI
29200 Antequera (Málaga)
Teléfono: 952 70 60 04
Fax: 952 84 55 03
Correo electrónico: iceditorial@iceditorial.com
Internet: www.iceditorial.com
IC Editorial ha puesto el máximo empeño en ofrecer una información completa y precisa. Sin embargo, no asume ninguna responsabilidad derivada de su uso, ni tampoco la violación de patentes ni otros derechos de terceras partes que pudieran ocurrir. Mediante esta publicación se pretende proporcionar unos conocimientos precisos y acreditados sobre el tema tratado. Su venta no supone para IC Editorial ninguna forma de asistencia legal, administrativa ni de ningún otro tipo.
Reservados todos los derechos de publicación en cualquier idioma.
Según el Código Penal vigente ninguna parte de este o cualquier otro libro puede ser reproducida, grabada en alguno de los sistemas de almacenamiento existentes o transmitida por cualquier procedimiento, ya sea electrónico, mecánico, reprográfico, magnético o cualquier otro, sin autorización previa y por escrito de IC EDITORIAL; su contenido está protegido por la Ley vigente que establece penas de prisión y/o multas a quienes intencionadamente reprodujeren o plagiaren, en todo o en parte, una obra literaria, artística o científica.
ISBN: 978-84-9198-404-7
Nota de la editorial: IC Editorial pertenece a Innovación y Cualificación S. L.
Presentación del manual
La Cualificación Profesional es el conjunto de competencias profesionales con significación en el empleo que pueden ser adquiridas mediante formación modular u otros tipos de formación, así como a través de la experiencia laboral. Desde un punto de vista formal, la cualificación es el conjunto de competencias profesionales (conocimientos y capacidades) que permiten dar respuesta a ocupaciones y puestos de trabajo con valor en mercado laboral, y que pueden adquirirse a través de formación o por experiencia laboral.
El elemento mínimo acreditable es la Unidad de Competencia. La suma de las acreditaciones de las unidades de competencia conforma la acreditación de la competencia general.
Una Unidad de Competencia se define como una agrupación de tareas productivas específica que realiza el profesional. Las diferentes unidades de competencia de una cualificación profesional conforman la Competencia General, definiendo el conjunto de conocimientos y capacidades que permiten el ejercicio de una actividad profesional determinada.
Cada Unidad de Competencia lleva asociado un Módulo Formativo, donde se describe la formación necesaria para adquirir esa Unidad de Competencia.
El presente manual desarrolla el Módulo Formativo MF1030_3: El juego infantil y su metodología,
asociado a la unidad de competencia UC1030_3: Promover e implementar situaciones de juego como eje de la actividad y del desarrollo infantil,
de la Cualificación Profesional Educación infantil (SSC322_3).
Índice
Portada
Título
Copyright
Presentación del manual
Índice
Prólogo
Módulo 1 Juego y desarrollo infantil
Unidad Didáctica 1 Concepto y naturaleza del juego
1. Introducción
2. Definición de juego
3. Características del juego
4. Resumen
Ejercicios de repaso y autoevaluación
Unidad Didáctica 2 Teorías del juego
1. Introducción
2. Teorías clásicas
3. Teorías modernas
4. Resumen
Ejercicios de repaso y autoevaluación
Unidad Didáctica 3 Tipos y clases de juego
1. Introducción
2. Principios generales para la planificación y diseño del juego
3. Tipos de juego
4. Clasificación de los juegos según distintos criterios
5. Resumen
Ejercicios de repaso y autoevaluación
Unidad Didáctica 4 Juego y aprendizaje escolar
1. Introducción
2. Marco legislativo
3. El juego como recurso metodológico en el aula
4. La función del educador
5. La evaluación en el juego
6. Resumen
Ejercicios de repaso y autoevaluación
Unidad Didáctica 5 Relación con la evolución infantil
1. Introducción
2. El juego y la evolución infantil
3. Estadio sensorio-motor: el juego funcional
4. Estadio preoperacional: el juego simbólico
5. Estadio de las operaciones concretas: el juego de reglas
6. El juego de construcción y su importancia en el desarrollo del niño
7. Resumen
Ejercicios de repaso y autoevaluación
Unidad Didáctica 6 Implicación del juego con las dimensiones afectiva, social, cognitiva y sensorial y afectiva
1. Introducción
2. Desarrollo psicomotor del niño en el juego
3. Desarrollo cognitivo del niño en el juego
4. Desarrollo afectivo del niño en el juego
5. Desarrollo social del niño en el juego
6. Resumen
Ejercicios de repaso y autoevaluación
Módulo 2 Proyectos de intervención lúdico- creativos en la infancia
Unidad Didáctica 1 La observación en el juego
1. Introducción
2. Definición de observación aplicada al juego infantil
3. Objetivo de la observación
4. Observación directa y diferida y observación individual y colectiva
5. Diferentes instrumentos de observación
6. Resumen
Ejercicios de repaso y autoevaluación
Unidad Didáctica 2 Técnicas y recursos del modelo lúdico
1. Introducción
2. Concepto y características del modelo lúdico
3. El recurso lúdico: generación y renovación
4. La intervención del educador/a en el juego de los niños/as
5. Organización de los espacios: creación de ambientes lúdicos
6. Organización por rincones y/o zonas de juego
7. Tipos de rincones
8. Resumen
Ejercicios de repaso y autoevaluación
Unidad Didáctica 3 Juegos y juguetes
1. Introducción
2. Juguetes y nivel de desarrollo
3. Valor que confiere el niño o la niña al juguete
4. Influencia de los medios de comunicación en los juegos y juguetes de los niños y niñas
5. Juegos y juguetes no sexistas
6. Legislación sobre juguetes
7. Resumen
Ejercicios de repaso y autoevaluación
Unidad Didáctica 4 Materiales y recursos para los juegos escolares y extraescolares
1. Introducción
2. Organización de los recursos materiales
3. Disposición, utilización y conservación de los materiales y juguetes
4. Mantenimiento y renovación
5. Desarrollo de las actividades
6. Resumen
Ejercicios de repaso y autoevaluación
Unidad Didáctica 5 Aplicación de la programación a las actividades lúdicas
1. Introducción
2. Elementos de la programación de actividades lúdicas
3. Ejemplos de programaciones
4. Resumen
Ejercicios de repaso y autoevaluación
Unidad Didáctica 6 La atención a la diversidad educativa
1. Introducción
2. Ley Orgánica para la mejora de la calidad educativa
4. Estrategias de intervención educativa en alumnos con necesidades educativas especiales
5. La intervención del educador dependiendo de la limitación del niño
6. Juegos y juguetes según el déficit del niño o niña
7. El tiempo, el espacio y los recursos atendiendo a la diversidad
8. Resumen
Ejercicios de repaso y autoevaluación
Módulo 3 Programas e instituciones de oferta lúdica infantil
Unidad Didáctica 1 Sectores productivos de oferta lúdica
1. Introducción
2. Diferenciación entre educación formal, informal y no formal
3. La educación no formal
4. Resumen
Ejercicios de repaso y autoevaluación
Unidad Didáctica 2 Servicios y organizaciones de carácter lúdico
1. Introducción
2. Propuestas de ocio
3. Otra clasificación
4. Resumen
5. Anexo
Ejercicios de repaso y autoevaluación
Unidad Didáctica 3 Aspectos organizativos y legislativos
1. Introducción
2. Marco legal de las actividadesde ocio y tiempo libre
3. Aspectos organizativos de las instituciones de oferta lúdica
4. Resumen
5. Anexo 1
6. Anexo 2
7. Anexo 3
Ejercicios de repaso y autoevaluación
Unidad Didáctica 4 El juego en los programas de educación social
1. Introducción
2. Socialización e integración social
3. Niños y jóvenes en situación de riesgo social
4. Juego e integración social
5. Resumen
Ejercicios de repaso y autoevaluación
Unidad Didáctica 5 El impulso de la igualdad de mujeres y hombres a través del juego
1. Introducción
2. Objetivos a conseguir con niños y niñas
3. Juegos para fomentar la educación para la igualdad
4. La escuela mixta
5. Actividad física y movimiento
6. Los juegos
7. Los materiales
8. Servicio de orientación de los comercios jugueteros
9. Bases legales en las que se apoya la igualdad entre hombres y mujeres
10. Resumen
11. Anexo
Ejercicios de repaso y autoevaluación
Unidad Didáctica 6 Sectores de la integración social
1. Introducción
2. El trabajo con la infancia desde el ocio: la ludoteca
3. Educación social especializada, integración y deporte
4. Resumen
Ejercicios de repaso y autoevaluación
Unidad Didáctica 7 Distintos procesos evolutivos y situaciones de riesgo social
1. Introducción
2. Ocio y educación
3. Aportaciones del juego al desarrollo afectivo
4. Aportaciones del juego al desarrollo social
5. La infancia en riesgo social
6. Hacia una reconceptualización de la infancia en situación de riesgo social
7. Cómo detectar a la nueva infancia en riesgo social
8. Los nuevos colectivos en situación de riesgo social
9. Resumen
Ejercicios de repaso y autoevaluación
Unidad Didáctica 8 Programas y proyectos de integración social y uso del juego
1. Introducción
2. Planificación de las actividades
3. Partes en las que se divide un proyecto
4. Clasificación de programas y proyectos sobre el juego
5. Programa de integración social para infancia y familia
6. Resumen
Ejercicios de repaso y autoevaluación
Unidad Didáctica 9 Adaptaciones en los recursos y ayudas técnicas
1. Introducción
2. Soluciones tecnológicas destinadas a mejorar la situación educativa de los alumnos con discapacidad visual
3. Ayudas técnicas destinadas a mejorar la situación educativa de los alumnos con discapacidad auditiva
4. Resumen
Ejercicios de repaso y autoevaluación
Bibliografía
Prólogo
En la elaboración de este manual se ha pretendido usar un lenguaje no sexista, que incluya ambos géneros y elimine diferencias. Aun así, en ocasiones se ha preferido evitar tal dicotomía con la intención de facilitar la lectura, no pretendiendo con ello establecer diferencia alguna o discriminación de género.
Módulo 1
Juego y desarrollo infantil
Unidad Didáctica 1
Concepto y naturaleza del juego
1. Introducción
La palabra juego aparece de manera cotidiana en el lenguaje hablado o escrito, al usar expresiones como, por ejemplo, juego limpio o juego sucio, abran juego, jugarse la vida, es un juego de niños, etc. Sin embargo, tratar de definir con precisión qué es el juego es una tarea mucho más compleja, ya que bajo esa denominación englobamos una enorme variedad de conductas que, examinadas al detalle, presentan altas diferencias entre sí.
Los investigadores refieren que el origen de la palabra juego procede de dos vocablos en latín: iocum y ludus-ludere. Ambos hacen referencia a chiste, broma, diversión, y se suelen usar indistintamente junto con la expresión actividad lúdica.
Analizando la etimología del concepto de juego, podemos resumir las aportaciones de varios autores, a modo de ejemplo:
1 En los idiomas semíticos, la palabra juego está denominada por una raíz que significa reír o burlar.
2 En hebreo, además de su significado inicial de reír y llorar, también significa burlarse y divertirse.
3 En el antiguo anglosajón, se asocia juego con saltar, moverse, además de sacrificio y ofrenda.
4 En la antigua Grecia, el juego se refería a las acciones de los niños, o lo que también llamamos niñerías.
5 Según Corominas (1973), el vocablo juego procede del latín vulgar jocus, que significa broma, chanza, diversión.
6 Para Menéndez Pidal (1945), procede el latín y significa bromear.
Como podemos observar, todas las aportaciones tienen en común el significado intrínseco de juego como concepto de esparcimiento y recreo.
El juego es una actividad natural del hombre, y especialmente importante en la vida de los niños, porque es su forma natural de acercarse y de entender la realidad que les rodea. Resulta fácil reconocer la actividad lúdica, sabemos perfectamente cuándo un niño está jugando o está haciendo otra cosa.
A lo largo de la historia, el juego ha estado siempre presente en todas las culturas, y en todas las épocas los niños han jugado, aunque pueden identificarse diferencias en la forma y significado. Por tanto, desde el punto de vista de la antropología cultural se afirma que el juego infantil posee unas características diferentes dependiendo de la cultura en la que se estudia, aun teniendo carácter universal y presentando una evolución según la edad de los niños. Estas particularidades son el resultado del hecho de que cada cultura tiene unos elementos que la caracterizan y que afectan a la experiencia lúdica de los niños.
En definitiva, el juego ha existido en todas las culturas y sociedades, incluso en las más primitivas. Ha formado, está formando y formará parte de los sucesos y actividades de la vida diaria.
2. Definición de juego
Definir el juego es algo complicado, pero sí podemos decir que es una actividad imprescindible para el desarrollo del niño. Si observamos a un grupo de niños de educación infantil jugando, veremos que es muy distinto al concepto que tenemos de juego en adultos. Cuando los niños juegan en la alfombra, en el patio o en cualquier lugar lo hacen por el simple hecho de jugar.

Sabía que...
El trabajo infantil era una práctica común en las primeras sociedades industriales. La finalidad de los niños era contribuir con su salario a la economía familiar. Las horas y espacios para el juego eran mínimos, incluso estaba mal considerado por su improductividad, pero no por ello se dejaba de jugar..
El juego es toda acción voluntaria y lúdica de recreación que exige y libera energía, ya que supone un esfuerzo físico y/o mental. Se realiza en un espacio y en un tiempo limitado y está reglado, aunque se puede adaptar a las necesidades. El juego es ficción y, a pesar de no ser necesaria una razón para jugar, este es necesario para el pleno desarrollo de la persona.

Las muñecas son un juguete de antaño, y no se puede precisar su origen, aunque sí sabemos que se remonta a épocas prehistóricas. En la época grecorromana era habitual que las fabricaran de barro, de marfil, hueso e incluso de madera.
Se han enunciado innumerables definiciones sobre el juego. Así, el diccionario de la Real Academia Española lo contempla como un ejercicio recreativo sometido a reglas, en el cual se gana o se pierde. Sin embargo, la propia polisemia de este y la subjetividad de los diferentes autores implican que cualquier definición no sea más que un acercamiento parcial al fenómeno lúdico. Se puede decir que el juego, como cualquier realidad sociocultural, es imposible de definir en términos absolutos, y, por ello, las definiciones solo describen algunas de sus características.
Entre las definiciones más conocidas, destacamos la que realiza desde el punto de vista filosófico Huizinga, J.:
El juego es una acción o una actividad voluntaria, realizada en ciertos límites fijos de tiempo y lugar, según una regla libremente consentida pero absolutamente imperiosa, provista de un fin en sí, acompañada de una sensación de tensión y de júbilo, y de la conciencia de ser otro modo que en la vida real. El juego es el origen de la cultura.
Por su parte, Vigotsky afirmaba, desde un punto de vista psicológico que:
El juego constituye el motor del desarrollo, donde crea las zonas de desarrollo próximo y parte de los deseos insatisfechos que se resuelven en una situación ficticia.
Según el primero, hay que tener plena libertad para decidir jugar o no. Lo importante del juego no es el fin, sino el proceso. Para Vigotsky, el juego es la base para que el niño desarrolle todas sus capacidades, además de que, a través de este, se pueden cumplir los deseos insatisfechos.
Otras definiciones destacables que se han realizado sobre el juego pueden clasificarse en tres categorías:
1 Aquellas que destacan como elemento específico del juego la libre elección del mismo (Sully y Millar).
2 Las que definen el juego como participación activa en actividades físicas o mentales para conseguir una satisfacción emocional (Bülher, Russell y Avedon-Sutton-Smith).
3 Las que entienden el concepto de juego como medio para asimilar la realidad (Piaget).
3. Características del juego
Para diferenciar lo que es juego de lo que no lo resumiremos las características principales de este, según los distintos autores:
1 El juego debe ser libre, espontáneo y voluntario: es una actividad que se realiza por propia iniciativa y no necesita ninguna planificación. Es elegido sin presiones por quien lo realiza y no debe ser impuesto, ya que perdería su entidad como tal. El niño no debe sentirse coaccionado para jugar a algo. Si esto fuera así,la actividad no sería juego.
2 El juego produce placer: la diversión, la risa, la broma, las relaciones sociales, el hecho de ganar... son conductas asociadas al juego. Son gratificantes por sí mismas, y es este carácter el que convierte el deseo de jugar en el verdadero objetivo del juego. El placer inmediato que proporciona el juego lo convierte en una necesidad, es decir, este da respuesta a aquellos deseos y necesidades no satisfechas. Algunos autores coinciden en que el juego es la necesidad de satisfacer deseos inmediatos.
3 El juego es innato: jugar es algo innato y se identifica por ser propio de la infancia. Interviene directamente en el proceso de aprendizaje de los niños, ya que estos necesitan jugar para explorar y conocer el mundo que les rodea. Muchos juegos se realizan de forma casi automática, no necesitan explicación. Desde que nacen, los niños juegan con su cuerpo, en la etapa simbólica se inventan historias y objetos para jugar. El juego será la ocupación más importante de sus vidas hasta aproximadamente los diez años. La característica principal de los niños es que viven y aprenden jugando. A partir de esta premisa,podemos señalar que, si queremos que tengan un crecimiento sano y feliz, los niños deben jugar.
4 El juego implica actividad: aunque no todos los juegos requieren ejercicio físico, el jugador siempre está psíquicamente activo durante su desarrollo. Algunas capacidades asociadas al juego son explorar, pensar, deducir, moverse, imitar y relacionarse con los demás.
5 El juego favorece la socialización y tiene una función compensadora de desigualdades, integradora y rehabilitadora: los juegos pueden ser abiertos y flexibles, permitiendo, así, la adaptación de niños de diferentes edades, sexos, razas, culturas, etc. Gracias a la cooperación, comunicación y competición en el juego, se facilitan procesos de inserción social, así como normas de convivencia, de relación... Por todo ello, el juego posee una función compensadora de desigualdades socioculturales y una función rehabilitadora frente a situaciones desfavorables, ya que constituye un medio para reflexionar sobre la realidad cotidiana. Con el juego, los niños aprenden a cooperar, a compartir, a conectar con los demás, a preocuparse por los sentimientos ajenos, a trabajar para superarse progresivamente, además de crear lazos afectivos.
6 El juego es un elemento motivador: utilizando el juego como recurso metodológico, hacemos atractiva cualquier actividad. Podemos conseguir que el niño alcance determinados objetivos didácticos mediante la realización de una tarea lúdica. Esto facilita que el niño aprenda jugando.
7 El juego tiene un fin en sí mismo: del juego no se espera nada en concreto, no importa el beneficio que pueda reportar. El juego se efectúa por simple placer. Lo importante del juego es el proceso y no el resultado final, ya que si se convierte en un medio para conseguir un fin pierde el atractivo y el carácter de juego.
8 El juego se desarrolla en una realidad ficticia: la ficción es la premisa principal del juego. En este cada uno puede ser lo que quiera, sin límites en un mundo imaginario donde todo se puede alcanzar. Podemos crear nuestras propias normas y reglas, podemos expresar nuestras emociones sin temor, y nuestros actos no tendrán ninguna repercusión.
9 El juego es una actividad propia de la infancia y nos muestra en qué etapa evolutiva se encuentra el niño: el juego es una actividad que surge de forma natural en los niños y que constituye una manera de relacionarse con el entorno. Como hemos comentado anteriormente, es algo innato, aunque esto no quiere decir que los adultos no ocupen su tiempo libre escogiendo determinados juegos. Al mismo tiempo que el niño crece y se desarrolla, los juegos que realiza van variando en función de las características evolutivas de este. A través del juego, el niño desarrolla los sentidos, estimula el lenguaje, mejora sus movimientos, favorece su imaginación...
10 El juego permite al niño afirmarse: muestra a los niños un camino para la resolución de conflictos. A través de los juegos de rol (jugar a los médicos, a los papás y a las mamás, a los maestros/as...) los niños comienzan a entender a los adultos, aprenden a reflejar su percepción de sí mismos, de otras personas y del mundo que les rodea. El juego ayuda al niño a afirmar su personalidad y a mejorar su autoestima.
11 Los juegos están limitados en el tiempo y en el espacio: el tiempo dedicado al juego depende de lo atractivo que sea este y de la motivación del que juega. El espacio estará determinado por el lugar en el que se encuentre el niño (colegio, parque, casa...).
12 En el juego el material no es indispensable: los objetos y los juguetes son solo un instrumento para el juego. Estos se pueden eliminar, sustituir, cambiar o adaptar a las necesidades de cada juego o de cada jugador. A cualquier objeto se le puede otorgar una función simbólica.

Ejercicio práctico
1. Indique qué características del juego hacen referencia a cada una de las siguientes premisas.
1 A través del juego el niño desarrolla los sentidos, estimula el lenguaje, mejora sus movimientos...
2 Algunas capacidades asociadas al juego son: explorar, pensar, moverse e imitar.
3 Los objetos y juguetes se pueden adaptar a las necesidades de cada juego en cada jugador.
4 El juego es un recurso metodológico.
5 Es una actividad que se realiza porque se quiere y no necesita de ninguna planificación.
6 El juego estará determinado por el lugar en el que se encuentre el niño.
7 El juego da respuesta a aquellos deseos y necesidades no satisfechas.
8 En el juego se puede desarrollar un mundo imaginario donde todo se puede alcanzar.
9 El juego mejora la autoestima.
10 Los niños/as viven y aprenden jugando.
11 Los juegos permiten la adaptación de niños de diferentes edades, sexos, razas, culturas...
12 Lo importante del juego es el proceso y no el resultado.
2. Según las características que definen el juego, este debe ser libre, espontáneo y voluntario, debe ser un elemento motivador, tiene un fin en sí mismo, etc. Por lo tanto, ¿es posible que un educador utilice el juego como herramienta educativa para conseguir un objetivo determinado? ¿Si el educador propicia la actividad, perdería el carácter libre, espontáneo y voluntario, y dejaría de considerarse como juego?
SOLUCIÓN
1 El juego es una actividad propia de la infancia y nos muestra en qué etapa evolutiva se encuentra el niño.El juego implica actividad.En el juego el material no es indispensable.El juego es un elemento motivador.El juego debe ser libre, espontáneo y voluntario.Los juegos están limitados en el tiempo y en el espacio.El juego produce placer.El juego se desarrolla en una realidad ficticia.El juego permite al niño afirmarse.El juego es innatoEl juego favorece la socialización y tiene una función compensadora de desigualdades, integradora y rehabilitadora.El juego tiene un fin en sí mismo.
2 Juego y educación no son polos opuestos, sino que pueden y deben combinarse. Que la capacidad de aprendizaje de los niños en sus primeros años es muy elevada y que en esos años el juego es de vital importancia son dos hechos que están fuera de toda duda. Por lo tanto, el deseo e interés del niño por el juego debe perseguir el desarrollo de su capacidad intelectual y el perfeccionamiento y entrenamiento de las habilidades que paulatinamente adquiere. El educador debe proporcionar situaciones de juego con objetivos educativos (aprendizaje de los números, desarrollo de la autonomía, perfeccionamiento de las habilidades sociales...), pero sin olvidar que éste debe cumplir con las características propias del juego:Debe ser voluntario: el niño debe elegir libremente participar en el juego y no debe sentirse obligado.Debe producirle placer: el niño debe disfrutar con la actividad, por el mero hecho de participar en ella, sin ser consciente de que adquiere conocimientos.Debe implicar actividad: el niño debe ser partícipe de la actividad, y no mero espectador.Debe ser motivador: si la actividad se ajusta a las necesidades e intereses del niño, éste querrá participar.Debe tener un fin en sí mismo: el niño puede no ser consciente de la meta educativa propuesta, sino que la finalidad que persigue con su participación es la simple acción de jugar.Debe desarrollar una realidad ficticia: un juego es una realidad en continuo cambio, que se ajusta a las necesidades del momento, y que huye de la lógica para rodearse de todo un mundo de posibilidades.Debe permitir la autoafirmación: el niño debe sentir en la actividad la posibilidad de afirmar su personalidad. El niño debe sentir libertad en su actuación, sin que las premisas establecidas sean demasiado rígidas.Además, la actividad debe estar limitada en el tiempo y en el espacio, sin llegar a perder su atractivo y sin que resulte monótona.
4. Resumen
El juego es una actividad natural del hombre, y especialmente importante en la vida de los niños, porque es su forma natural de acercarse y de entender la realidad que les rodea.
El juego, como cualquier realidad sociocultural, es imposible de definir en términos absolutos, y, por ello, las definiciones solo describen algunas de sus características.
Las características principales del juego son que es libre y espontáneo, produce placer, es innato, implica actividad, favorece la socialización y tiene una función compensadora de desigualdades, es un elemento motivador, tiene un fin en sí mismo, desarrolla una realidad ficticia, nos muestra la etapa evolutiva en la que se encuentra el niño, le permite al niño afirmarse, está limitado en el tiempo y en el espacio y el uso de material no es indispensable.

Ejercicios de repaso y autoevaluación
1. El Diccionario de la Real Academia Española, define el juego como...
1 ... una acción voluntaria y lúdica que libera energía y supone un esfuerzo físico.
2 ... un ejercicio recreativo sometido a reglas en el cual se gana o se pierde.
3 ... una actividad natural del hombre e importante en la vida de los niños.
4 ... una actividad recreativa que cuenta con la participación de uno o más jugadores.
2. Para Huizinga, el juego es:
1 La base para que el niño desarrolle todas sus capacidades.
2 La participación activa en actividades físicas o mentales placenteras.
3 Una acción voluntaria realizada en ciertos límites fijos de tiempo y lugar, provista de un fin en sí.
4 Una acción que permite asimilar e incorporar la realidad, además de hacer posibles los deseos insatisfechos.
3. El juego es socializador porque...
1 ... con él se aprende a compartir, cooperar, a preocuparse por los demás, además de crear lazos afectivos.
2 ... no se espera nada en concreto de él, no importa el beneficio que pueda reportar.
3 ... es gratificante por sí mismo.
4 ... cada uno puede ser lo que quiera en un mundo imaginario donde todo se puede alcanzar.
4. ¿Qué característica del juego lo utiliza como recurso metodológico?
1 El juego como fin en sí mismo.
2 El juego como elemento motivador.
3 El juego permite al niño afirmarse.
4 El juego es innato.
5. El tiempo y el espacio dedicado a un juego estará determinado por...
1 ... la comunicación, la competición y la cooperación que exista en él.
2 ... los objetos y los juguetes que se puedan utilizar.
3 ... el número de jugadores.
4 ... lo atractivo que sea el juego, por la motivación del que juega y por el lugar en el que se realice.
Unidad Didáctica 2
Teorías del juego
1. Introducción
Las teorías del juego son modelos que pretenden satisfacer los interrogantes sobre este comportamiento tan natural. Estas teorías han sido un recurso para la Ciencia, al margen incluso del propio juego.
Todavía no se ha resuelto el problema de la elaboración de una única teoría que haya convencido a los estudiosos. Es lógico, ya que los modelos teóricos pertenecen a los grandes campos de pensamiento, es decir, las explicaciones son próximas a la corriente de la cual dependen.
Trataremos dos grupos de teorías: primero, aquellas que se consideran clásicas y, por otro lado, las que recientemente han incorporado nuevas visiones del juego.
2. Teorías clásicas
Se consideran teorías clásicas porque han permanecido durante muchos años siendo la referencia principal sobre la explicación del juego. Algunas de ellas fueron producto del interés de los estudiosos del siglo XIX por la infancia. Con anterioridad, el juego estaba relacionado a la filosofía y la pedagogía.
2.1. Teoría metafísica (Platón, 427-347 a.C.) (Aristóteles, 384-322 a.C.)
Platón es uno de los primeros autores que escribieron sobre el juego. En su teoría centra el punto de atención en el arte y en la expresión del ser humano. Este relaciona el arte y el juego, es decir, considera que al hacer poesía y pintura se imita la realidad, y lo hacemos a modo de juego.
Platón defiende el juego y el ejercicio como fuente de placer. Según él, las almas jóvenes no pueden soportar el trabajo, por lo que se les hace hablar y se les ocupa con juegos y cantos. Además, sostiene que los jóvenes son incapaces de mantenerse en reposo y tienen que jugar entre sí.
Para Platón, el juego debía ser un instrumento que preparase a los niños para el ejercicio de la vida adulta. Observó que el proceso de socialización y de transmisión de valores está implícito en el juego. El juego es un conducto para que los niños asimilen la cultura de donde proceden.
Aristóteles, por su parte, señala la necesidad de que los niños se habitúen a realizar jugando todas aquellas actividades que tendrán que hacer cuando sean mayores.
Este autor aporta al juego un carácter medicinal, pues afirma que, median-te el juego, se compensa la fatiga producida por el trabajo, porque, a través del placer que produce, se obtiene el descanso y la relajación.

El juego enseña a los niños y niñas a vivir, desarrollando actitudes, conductas, emociones..., es decir, les enseña a saber disfrutar de la vida, a integrarse en la sociedad, a relacionarse con el medio que les rodea, etc.
2.2. Teoría de la potencia superflua o Teoría del recreo (Fiedrich von Schiller, 1793)
Fiedrich von Schiller (1759-1805) trata de explicar, mediante esta teoría, que el juego permite disminuir la energía que no consume el cuerpo. Así, el juego se considera un placer relacionado con el exceso de energía. Plantea el juego como una actividad en la que no se satisfacen las necesidades naturales, sino que su finalidad es el recreo. El placer es para este autor un elemento intrínseco del juego. Su concepción de este es sobre todo estética y orientada al ocio.

Sabía que...
Marco Fabio Quintiliano (30-95 d.c.), pedagogo hispanorromano, fue el primer autor que trató el juego como elemento motivador. Aconsejaba evitar que el niño se cansara pronto del estudio y, para ello, proponía que el proceso educativo se resolviera como cosa de juego.
Se atribuye a Schiller la frase: “El hombre solo es plenamente hombre cuando juega”. Gruppe, en 1976, comenta el significado de la frase, aduciendo que el arte, la teoría y la filosofía son juego para Schiller, y que los juegos capaces de movilizar estas artes son aquellos cuyo objetivo no es pasar el tiempo, sino que incluyen prácticas necesarias y útiles para el perfeccionamiento de nuestra existencia.
2.3. Teoría de la energía sobrante (Herbert Spencer, 1855)
Esta teoría fue planteada por el inglés Herbert Spencer (1820-1903). La conclusión de este autor es que el juego tiene por objeto liberar las energías que se acumulan en las prácticas utilitarias. Según Spencer, las personas tienen una cantidad de energía limitada para consumir en un día, pero no todas las especies gastan esta de la misma manera. Así, podemos decir que este autor explica el juego desde una perspectiva evolucionista.
La teoría de Spencer se fundamenta en el principio de selección natural, lo que supone la lucha por la vida de todas las especies y la capacidad de desarrollo y adaptación al medio. Las especies superiores no necesitan consumir tanta energía como las especies inferiores para cubrir sus necesidades básicas. A medida que avanza la especie, se necesitará menos consumo de energía para cubrir estas necesidades y, así, quedará una parte de energía destinada a otras actividades.
Defiende el juego como el camino para conducir los instintos del niño. Según él, existe un excedente de energía que es necesario eliminar a través del impulso del juego.
Esta teoría conduce a los estudios posteriores del juego motor, en el que se consume bastante energía.
2.4. Teoría del descanso (M. Lazarus, 1883)
Es una teoría psicológica, también llamada de Relajación, formulada por el filósofo alemán Moritz Lazarus (1824-1903). Para él, el juego es una compensación de las actividades fatigosas. Esta idea nos lleva a la paradoja de que una actividad, en muchos casos cansina, sirve para el descanso. Lazarus observa el efecto recuperador del juego.
Esta teoría, por tanto, explica por qué un niño se dedica al juego, a pesar de haber realizado alguna actividad fatigosa, además de por qué un adulto se dedica al juego con actividad física después de haber concluido una jornada de intenso trabajo.
Por lo tanto, para este filósofo, el juego es una compensación de la fatiga producida por la realización de otras actividades menos atractivas.
2.5. Teoría del trabajo (W. Wundt, 1887)
Para este autor, el juego nació del trabajo. Wundt dice que la necesidad de subsistir del hombre le lleva al trabajo y, poco a poco, va aprendiendo a considerar la aplicación de la propia energía como fuente de gozo, es decir, a transformar el trabajo en juego.
El niño aprende en el juego a emplear sus fuerzas para que en su etapa adulta pueda aplicarlas al trabajo.
Uno de los aspectos más importantes de la teoría de Wundt es que contextualiza el juego dentro de las relaciones humanas, como hemos mencionado antes en el trabajo.
2.6. Teoría del ejercicio preparatorio o de la anticipación funcional (K. Gross, 1899)
Esta teoría también es conocida como la Teoría Pragmática y del Preejercicio. El autor alemán Karl Gross (1861-1946) sostiene que el juego es una forma de ejercitar o practicar una serie de destrezas, conductas e instintos que serán útiles para la vida adulta. Por tanto, el juego parte de una predisposición innata, que lleva a las personas a estar activas y a potenciar sus cualidades y sus funciones biológicas con el fin de adaptarse al medio.
El juego es una forma primordial de aprendizaje. Esta interpretación del juego se inspira en la teoría de Darwin. Gross hace la siguiente deducción: si los animales juegan es porque con ello obtienen ventaja en la lucha por la supervivencia. Esta idea, aplicada a la infancia, le lleva a pensar que los niños, cuando juegan, mueven sus dedos, su cuerpo, parlotean y gritan, y en ese proceso aprenden a controlar su cuerpo, aspecto que le será muy útil en la vida adulta.
Para Gross, las personas y los animales en las primeras etapas de su vida hacen dos tipos de actividades: las dirigidas a cubrir sus necesidades básicas, facilitadas por sus progenitores, y las dirigidas a adquirir un cierto grado de madurez de los órganos mediante la práctica. Estas actividades las realizan protegidos y acompañados por los adultos, y ahí es donde se ubican los juegos.
En esta teoría, el juego es uno de los elementos más importantes en el desarrollo. El instinto es lo que obliga al ser humano a ser activo y le impulsa a continuar desarrollándose. Las personas adultas continúan jugando porque el juego ha sido siempre una experiencia agradable durante su juventud.
La teoría del juego de K. Gross ha sido a lo largo del siglo XX una de las más estudiadas y defendidas desde las distintas disciplinas. A partir de esta, al juego se le concede la importancia que tiene en el desarrollo general de los individuos.
Gross probó que una actividad hasta entonces considerada inútil puede tener una finalidad biológica importante, pues todas las funciones naturales del organismo se pueden desarrollar en el juego y durante este.
2.7. Teoría del atavismo o de la recapitulación (Stanley Hall, 1904)
También llamada Teoría Antropológica, fue formulada por el psicólogo americano Stanley Hall (1846-1924). Basándose en las ideas de Darwin, Hall explicó el orden de aparición de los distintos tipos de juego en la vida del niño, argumentando que este imita actividades de la vida de sus antepasados, de tal forma que representa simbólicamente las diferentes etapas de la evolución del hombre:
1 Durante la etapa animal, los niños trepan o se columpian como los primates.
2 En la etapa salvaje realizan actividades de rastreo, caza y escondite como los depredadores.
3 En la etapa nómada se interesan por los animales.
4 En la etapa neolítica juegan a las muñecas o a cavar en la arena, como las primeras sociedades agrícolas.
5 Y, finalmente, en la etapa tribal juegan organizados en equipos.
Según Hall, el niño juega para eliminar las funciones rudimentarias que se han convertido en inútiles en la vida actual y propiciar, así, el desarrollo posterior.
Esta teoría se basó en la idea de que un organismo hereda las habilidades aprendidas por su antecesor, aunque estas premisas fueron desarticuladas por investigaciones posteriores realizadas acerca de la función de los genes en la herencia.
Años más tarde, Hall completó su primera teoría matizando que las actividades lúdicas sirven también de estímulo para el desarrollo, es decir, tienen una función preparatoria para la vida adulta
2.8. Teoría catártica y Teoría del ejercicio complementario (H. A. Carr, 1925)
H. A. Carr (1873-1954) fue uno de los fundadores del funcionalismo americano. Afirma que el juego es una expulsión liberadora que encuentra espacio para realizarse en la irrealidad del propio juego.
Para Carr, la conducta del ser humano es de adaptación o ajuste de la experiencia, por lo que la reconducción de los hábitos es primordial. El juego sirve como simulador de situaciones que desprenden consecuencias y que educan sin necesidad de pasar por experiencias a veces desagradables. También se atribuye a Carr la Teoría del Ejercicio Complementario, que sostiene que el juego tiene como función la fijación de los nuevos hábitos adquiridos, refrescándolos para ser mejor conservados. Esta función del juego permitirá asegurar la constante actividad, así como los hábitos operativos que ayudan al perfeccionamiento del individuo.

Ejercicio práctico
Cuando se piensa en algunas de las anteriores teorías explicativas del juego, es fácil tratar de identificar las argumentaciones de éstas en la observación real que podemos hacer de niños y niñas jugando. A continuación, se le presentan algunos juguetes que determinarán unos juegos clásicos. Relacione mediante flechas estos con las teorías que expresan dicho juego y explique por qué:
1 Reproductor de cd con micrófono | a) Teoría de la Energía Sobrante |
2 Balón de fútbol | b) Teoría Metafísica |
3 Cocina de juguete | c) Teoría del Ejercicio Preparatorio |
4 Parque infantil | d) Teoría del Trabajo |
SOLUCIÓN
1 b) La Teoría Metafísica relaciona el arte y la poesía con el juego. Platón consideraba que los niños sentían gran interés por las canciones, porque, además de ocuparles el tiempo, era una manera de transmisión de valores culturales. Aristóteles consideraba este tipo de juego con carácter medicinal.
2 a) La Teoría de la Energía Sobrante consideraba el juego como un instrumento para eliminar la energía que no se ha gastado durante el día. El juego motor, por tanto, consume mucha energía y encuentra su explicación en esta teoría.
3 d) La Teoría del Trabajo afirma que el niño aprende en el juego a emplear sus fuerzas en tareas que le serán útiles en la vida de adulto. Así, los juegos de imitación, en los que se adquieren destrezas de la vida cotidiana o el trabajo encuentran en esta teoría su principal apoyo.
4 c) La Teoría del Ejercicio Preparatorio afirma que cuando un niño juega persigue adquirir cierto grado de madurez de los órganos mediante la práctica. Una actividad, como la ejercida por los niños en un parque, puede ser considerada inútil o falta de fin, pero desde esta teoría se afirma que puede tener una finalidad biológica importante.
3. Teorías modernas
Las teorías modernas se caracterizan por tratar las corrientes de pensamiento propias de nuestra época y por entrar más en discusión con otras interpretaciones sobre el mismo problema: el juego, su origen y su explicación como fenómeno.
3.1. Teoría de la ficción (Claparède, 1934)
E. Claparède (1873-1940), psicólogo suizo, fue discípulo de Gross. Para él, la definición de juego viene dada por quien juega y por su modo de interaccionar con el entorno. Define el juego como una actitud del individuo ante la realidad.
La clave del juego es la ficción, es decir, la forma en la que las personas representan la realidad y reaccionan ante ella. Las reacciones son distintas porque dependen de cada persona (influye la edad, la cultura, el sexo, el contexto social, etc.).
Para Claparède, lo importante es la ficción que crea el juego y la manera en la que el jugador transforma la conducta real en una conducta lúdica.
El juego puede ser el refugio donde se cumplen los deseos, los anhelos de jugar con lo prohibido. En el juego se satisfacen tendencias profundas y deseos prohibidos que en la vida real serían más difíciles de cumplir.
Gross y Claparède establecieron una categoría llamada juegos de experimentación, en la que agrupan los juegos sensoriales, motores, intelectuales y afectivos.
3.2. Teoría de la infancia (F.J.J. Buytendijk, 1935)
También llamada Teoría General del Juego, elaborada por F.J.J. Buytendijk (1887-1974). Este autor hizo un nuevo y original intento de crear una teoría general del juego. Defiende que la infancia explica el juego, ya que el niño juega porque es joven. Para Buytendijk, las distintas peculiaridades del juego se explican en los cambios de la conducta en la infancia.
Esta teoría es el punto de partida más radicalmente opuesto a la de K. Gross. Las dos objeciones principales que Buytendijk hace a la Teoría del Preejercicio son:
1 En primer lugar, que no hay demostración alguna de que un animal que no haya jugado nunca posea instintos en menor grado de percepción. Por lo tanto, el ejercicio no tiene para el desarrollo de la actividad instintiva la importancia que le atribuye Gross, ya que la actividad psicomotora no necesita ser ensayada.
2 En segundo lugar, afirma que los ejercicios preparatorios existen pero que, mientras son preparatorios, no constituyen juego, es decir, cuando el niño aprende a andar sus intentos son reales, aunque imperfectos, y sólo cuando sabe caminar puede jugar a andar.
Buytendijk basa su teoría en principios opuestos a la tesis de Gross. Si para este, el juego explica la importancia de la niñez, para Buytendijk, la infancia explica el juego, es decir, dentro de las características de la infancia se puede situar el juego.
Para este autor “el niño juega porque es niño”, su carácter infantil no le permite desarrollar una actividad seria y sistemática como el trabajo del adulto. La infancia tiene rasgos y características distintas de la adultez, y el niño juega porque su carácter no le deja hacer nada más que jugar.
Esta teoría reduce a cuatro rasgos principales los cambios de conducta en la infancia, que son los que posibilitan el juego en la infancia:
1 La ambigüedad de los movimientos, ya que, cuando los niños juegan, no se observa una finalidad clara en sus movimientos.
2 El carácter impulsivo de los movimientos, pues el niño nunca está quieto.
3 La actitud ante la realidad, ya que el niño se distrae y se deja llevar por estímulos.
4 La timidez y la presteza en avergonzarse no es producto del miedo.
Buytendijk también critica la idea del juego como manifestación de instintos, y considera que la base del juego no está constituida por estos, sino por impulsos. En esta cuestión influyó mucho la teoría general de Sigmund Freud, y señaló tres impulsos de partida que conducen al juego:
1 El impulso de libertad, el juego satisface el deseo de autonomía individual.
2 El deseo de fusión, de ser como los demás.
3 La tendencia a la reiteración, o de jugar siempre a lo mismo.
Este autor afirmó que el juego es consecuencia de las características propias de la infancia, que son completamente diferentes de las de la edad adulta.
Para Elkonin, con Buytendijk terminan los teóricos preocupados por la construcción de una teoría global sobre el juego, aunque para otros autores, como Claparède, este autor es algo parcial, en cuanto a que no explica el juego de los adultos.
3.3. Teoría freudiana sobre el juego (S. Freud, 1898-1932)
Sigmund Freud (1856-1939), neurólogo y psiquiatra austriaco, formuló la teoría clásica en psicología del Psicoanálisis.
Para este autor, el juego está ligado al sueño, por medio del recuerdo de las emociones placenteras que intentan expresarse. Consideró el juego como un medio para expresar y satisfacer las necesidades. Por eso, lo vinculó a la expresión de los instintos y, en particular, al instinto de placer.

Sabía que...

Freud vivió con su nieto de dieciocho meses durante un tiempo y lo observó en sus momentos de juego. Fue a partir de aquí cuando reconoció que en el juego también actúan las experiencias reales y no solo la realización de los deseos.
Pero, el juego también puede cumplir la función de medio de expresión de los sentimientos reprimidos, las proyecciones del inconsciente y la realización de los deseos. Mediante la actividad lúdica, el niño manifiesta sus deseos insatisfechos y puede incluso revivir experiencias desagradables.
El juego simbólico permite un proceso análogo de realización de deseos insatisfechos y proporciona una oportunidad de expresión de la sexualidad infantil, semejante a la que el sueño brinda al adulto. Así, el juego es la expresión de sentimientos inconscientes.
Freud, además, reconoció que en el juego también actúan las experiencias reales, y no sólo las proyecciones del inconsciente y la realización de los deseos. Los niños en el juego repiten las experiencias que les han impresionado y, de esta forma, van soportándolas mejor hasta llegar a dominar los acontecimientos que para ellos fueron traumáticos y que, en un momento dado, les dominaron (catarsis).
Esta teoría reconoce que el juego cumple la función de expresión de sentimientos reprimidos por el niño en el proceso educativo, y que el juego del niño está influido por el deseo de ser adulto y de querer ser como el adulto (policía, médico, padre...).
3.4. Teoría del placer funcional (K. Bühler, 1924)
Para Karl Bülher (1879-1963), el juego es aquella actividad en la que hay placer funcional y es sostenida por este placer, independientemente de las motivaciones que puedan existir. El autor no reconoce que el juego pueda ser objeto de sí mismo, puesto que consiste en el mismo placer. No admite la explicación de la transmisión del juego tradicional si no existiera en el niño una voluntad de aprender.
Bühler explica que el placer no está en la repetición, sino en el progreso ganado en cada repetición y en el dominio del acto.
La teoría de K. Bühler se construye sobre el principio de la inmadurez evolutiva como causa y origen de la actividad. Defiende para el juego un proyecto de futuro más que una ligazón con hechos pasados.
Justifica el aprendizaje a través del principio “aspiración a una forma perfecta”, por el que el perfeccionamiento es buscado por el niño y, de ahí, su movimiento y juego constante.
3.5. Teoría piagetiana del juego (J. Piaget, 1932-1966)
La obra sobre el juego de J. Piaget (1896-1980) es muy valiosa por haber proporcionado un conocimiento del juego infantil hasta entonces desconocido, como era el relativo a cómo el juego evoluciona con arreglo al desarrollo del conocimiento. Este estudio sirvió para explicar cómo al juego se accede por grados de capacidades, que dependen de la evolución del pensamiento infantil.

Mediante el juego los niños y niñas desarrollan todo tipo de pensamientos, permitiéndoles madurar de una forma global. El juego forma parte de su desarrollo integral.
Aunque no es una teoría general del juego, se le reconoce su valiosa incorporación al mundo del conocimiento científico. Una de las variables más importantes en la explicación del juego infantil reside en el desarrollo.
El juego y la imitación son parte integrante del desarrollo de la inteligencia, y ambos pasan por los periodos de asimilación y de adaptación.
Piaget describió el desarrollo intelectual y lo dividió en una serie de estadios:
1 Estadio Sensorio-motor (0-2 años), donde el juego se caracteriza por ser funcional.
2 Estadio Pre-operacional (2-6 años), el juego es simbólico
3 Estadio Operacional Concreto (6-12 años), el juego es reglado.
4 Estadio de Operaciones Formales (12 o más), su juego se caracteriza también por ser reglado.
Según Piaget, las estructuras cognoscitivas se desarrollan al relacionarse el niño con su entorno, mediante las experiencias a las que es sometido a lo largo de su vida. Los distintos estadios de juego por los que pasa el niño son consecuencia directa de dichas estructuras intelectuales.
Para este autor, las personas tienen tres formas de interactuar con la realidad que les rodea:
1 El niño intenta adaptarse a las situaciones externas.
2 El niño utiliza sus capacidades para modificar las condiciones del medio en el que vive en función de los propios deseos.
3 Mediante comportamientos adaptados, en un momento dado, será el niño quien imponga sus deseos y, en otros momentos, será el medio el que se imponga al niño.
A partir de aquí, Piaget explica el paso del juego funcional al reglado por asimilación funcional: una vez aprendida la acción, esta se repetirá para adaptarse y consolidar su resultado, dando lugar al juego simbólico. Posteriormente, se asimilan e integran las experiencias emocionales del niño, apareciendo el juego de reglas, ya que con el desarrollo de los juegos estos van acompañándose de reglas que los regulen.

Sabía que...

Piaget fue el sucesor de Claparède en la dirección Instituto Rousseeau de Ginebra.
3.6. Teoría Sociocultural del juego (L.S. Vygotsky, 1933 y D.B. Elkonin, 1980)
L.S. Vygotsky (1896-1934) defiende que el juego no debe apreciarse como una actividad placentera en sí misma, ya que existen otras actividades más placenteras. Los juegos solamente son placenteros si el niño alcanza el resultado apetecido. Por consiguiente, el juego puede ser placentero, pero no siempre. El juego es más una necesidad que está presente durante la actividad lúdica. Es el pensamiento el motor capaz de mover al juego, y el juego es el que permite la maduración.
Este autor opina que no es posible comprender por qué se juega basándonos simplemente en la explicación madurativa, sino que es necesario explicar este comportamiento por la naturaleza del juego.
Toda explicación de la Escuela Soviética reside en el juego simbólico, pues puede explicar la actividad lúdica anterior (sensoriomotriz) como el balbuceo del juego simbólico, y puede explicar el juego de reglas, que procederá a través de la representación protagonizada. El juego es una adaptación a la realidad y al medio, que pretende al mismo tiempo dominar lo que no se conoce.
Un concepto que se debe tener claro para entender lo que Vigotsky piensa sobre el juego es el concepto de zona de desarrollo próximo. Esta zona es la distancia que hay entre el nivel real de desarrollo, determinado por la capacidad de resolver un problema sin ninguna ayuda, y el nivel de desarrollo potencial, determinado por la capacidad de resolver un problema con ayuda. Vigotsky considera que el juego constituye el motor del desarrollo en la medida en que crea la zona de desarrollo próximo.
El origen del juego es la acción espontánea del niño, pero orientada socialmente. Los juegos adquieren un valor socializador y son transmisores de cultura, es decir, mediante el juego, el niño aprende de una manera suave y relajada los valores y detalles de la vida cotidiana.
Para este autor, el juego nace de la necesidad, del deseo de saber, de conocer y de dominar los objetos y eso es lo que impulsa al niño al juego de la representación. A medida que el niño va creciendo, el juego va evolucionando.
Por otra parte, D.B. Elkonin (1904-1984), discípulo de Vigotsky, defiende que es necesario estudiar el juego en la historia para explicar el actual papel del juego en el desarrollo psicológico del niño. Los niños en sus juegos muestran comportamientos que tienen su referencia en la sociedad en la que viven.
Este autor coincide con su predecesor, en cuanto al origen del juego, ya que se debe buscar en la relación particular con los objetos y con las personas, bajo la orientación de los adultos. La acción lúdica es un tránsito determinado por el objeto, pasando por una acción representada y ligada a las acciones de la vida real de las personas. El adulto posee un papel esencial en la transmisión cultural y en la acción educativa.
Para Elkonin, sería posible organizar una teoría general del juego infantil en la que la acción sería el origen de este, el símbolo sería el significado de la anterior y, por último, la regla constituiría el marco estable de convenios que haría posible las relaciones.
Este autor enuncia unas características generales del juego:
1 Tiene reglas internas que le proporcionan su naturaleza específica.
2 Lo importante es el juego en sí, ya que los juguetes son auxiliares y no imprescindibles.
3 El juego evoluciona con la edad.
4 El adulto tiene un papel importante, si actúa de forma lúdica y positiva.
| TEORÍAS SOBRE EL JUEGO | |||
| TEORÍAS CLÁSICAS | Idea Principal | TEORÍAS MODERNAS | Idea Principal |
| Teoría metafísica (Platón, 427-347 a. c.) (Aristóteles, 384-322 a.c.) | El juego debe ser un instrumento que prepare a los niños para la vida adulta. | Teoría de la Ficción (Claparède, 1934) | Está basada en la transformación de la conducta real en lúdica, a través de una representación particular de la realidad. |
| Teoría de la potencia superflua (Teoría del recreo) (Fiedrich von Schiller, 1793). | El juego intenta disminuir la energía que no consume el cuerpo. | Teoría de la infancia (F.J.J. Buytendijk, 1935) | El niño juega para ser autónomo, pero está determinado por los impulsos de libertad, fusión reiteración y rutina. |
| Teoría de la energía sobrante (Herbert Spencer -1855-) | El fin del juego es liberar las energías que se acumulan en la actividad diaria. | Teoría Freudiana sobre el juego (S. Freud, 1898-1932) | El juego es un medio para expresar y satisfacer las necesidades propias. |
| Teoría del descanso (M. Lazarus, 1883) | EL juego aparece como compensación y relajación de la fatiga producida al realizar otras actividades. | Teoría del placer funcional (K. Bühler, 1924) | El juego es una actividad sostenida por el placer funcional. |
| Teoría del trabajo (W. Wundt, 1887) | Contextualiza el juego dentro de las relaciones humanas. | Teoría piagetiana del juego (J. Piaget, 1932-1966) | El juego evoluciona con respecto al desarrollo del conocimiento. Se accede al juego por grados de capacidades que dependen de la evolución del pensamiento del niño. |
| Teoría del ejercicio preparatorio o de la anticipación funcional. (K. Gross, 1899) | El juego es una forma de ejercitarse y practicar una serie de destrezas, conductas e instintos que serán útiles para la vida adulta. | Teoría sociocultural del juego (L.S. Vygotsky, 1933 y D.B. Elkonin, 1980) | El juego nace de la necesidad de conocer los objetos del entorno, creando zonas de desarrollo próximo. |
| Teoría del Aaavismo o de la recapitulación. (Stanley Hall, 1904) | El niño imita y rememora actividades de la vida de sus antepasados, reflejando la evolución de la especie humana. | ||
| Teoría catártica y teoría del Ejercicio complementario (H.A. Carr, 1925). | El juego le sirve al ser humano para canalizar aquellos comportamientos que actualmente son considerados antisociales. | ||

Ejercicio práctico
Igual que se ha realizado en el anterior ejercicio práctico, a continuación le presentamos una serie de juguetes que servirán de recurso o instrumento para que el niño o niña desarrolle un juego, que encontrará la explicación en alguna de las siguientes teorías explicativas. Únalas con flechas y explique por qué.
1 Disfraz de princesa | a) Teoría freudiana sobre el juego |
2 Marionetas de mano | b) Teoría de la ficción |
3 Puzzle de encajables | c) Teoría del placer funcional |
SOLUCIÓN
1 b) La Teoría de la ficción considera el juego como el refugio donde se cumplen los deseos, los anhelos.
2 a) La Teoría freudiana sobre el juego afirma que el juego tiene una función en la expresión de los sentimientos reprimidos, las proyecciones del inconsciente y la realización de los deseos. Las marionetas o los muñecos son muy usados para observar a los niños y poder detectar sentimientos o situaciones que no expresan verbalmente.
3 c) La Teoría del placer funcional afirma que el placer obtenido por el juego no está en la repetición, sino en el progreso ganado en cada repetición y en la mejora del dominio del acto. La fascinación que sienten los niños por realizar puzles encuentra su explicación en esta teoría, que subraya el interés del niño por aprender y por perfeccionar su realización.
4. Resumen
Aún no hay unanimidad entre los estudiosos de la materia en la elaboración de una única teoría del juego. Por ello, para llegar a la mayor comprensión posible de este concepto, en el capítulo se han tratado dos grupos de teorías. Por un lado, las clásicas, que han permanecido durante muchos años siendo la referencia principal sobre la explicación del juego:
1 Teoría metafísica (Platón, 427-347 a.C.) (Aristóteles, 384-322 a.C.)
2 Teoría de la potencia superflua o Teoría del recreo (Fiedrich von Schiller, 1793)
3 Teoría de la energía sobrante (Herbert Spencer, 1855)
4 Teoría del descanso (M. Lazarus, 1883)
5 Teoría del trabajo (W. Wundt, 1887)
6 Teoría del ejercicio preparatorio o de la anticipación funcional (K. Gross, 1899)
7 Teoría del atavismo o de la recapitulación (Stanley Hall, 1904)
8 Teoría catártica y Teoría del ejercicio complementario (H. A. Carr, 1925)
Y, por otro lado, las teorías modernas, que recientemente han incorporado nuevas visiones del juego.
1 Teoría de la ficción (Claparède, 1934)
2 Teoría de la infancia (F.J.J. Buytendijk, 1935)
3 Teoría freudiana sobre el juego (S. Freud, 1898-1932)
4 Teoría del placer funcional (K. Bühler, 1924)
5 Teoría piagetiana del juego (J. Piaget, 1932-1966)
6 Teoría Sociocultural del juego (L.S. Vygotsky, 1933 y D.B. Elkonin, 1980)

Ejercicios de repaso y autoevaluación
1. Señale si las siguientes afirmaciones son verdaderas o falsas.
1 Vigotsky fue uno de los primeros autores que escribió sobre el juego.VerdaderoFalso
2 Aristóteles señaló la necesidad de que los niños se habitúen a realizar, jugando, todas aquellas actividades que tendrán que hacer cuando sean mayores.VerdaderoFalso
3 A la Teoría de la Energía Superflua se le llama también Teoría del Recreo.VerdaderoFalso
4 Herbert Spencer formuló la Teoría Metafísica.VerdaderoFalso
2. ¿Quién formuló la Teoría del Descanso?
1 Platón
2 Fiedrich van Schiller
3 W. Wundt
4 M. Lazarus
3. ¿Qué teoría se fundamenta en la concepción de que el juego sirve para practicar una serie de destrezas, conductas e instintos que serán útiles para la vida adulta?
1 Teoría Metafísica
2 Teoría del Pre-ejercicio
3 Teoría de la Energía Sobrante
4 Teoría del Trabajo
4. Señale cuál de estos rasgos no pertenece a la Teoría de la Infancia de Buytendijk.
1 La ambigüedad de los movimientos.
2 El carácter impulsivo de los movimientos.
3 La actitud ante la realidad.
4 El juego como movimiento.
5. Señale Verdadero o Falso.
1 La Teoría de Piaget sobre el juego es una teoría clásica.VerdaderoFalso
2 Para Bühler, el placer no está en la repetición, sino en el progreso ganado y en el dominio del acto.VerdaderoFalso
3 A partir de la Teoría de Gross al juego se le concede la importancia que tiene en el desarrollo de los individuos.VerdaderoFalso
4 Herbert y Claparède establecieron una categoría llamada juegos de experimentación.VerdaderoFalso
Unidad Didáctica 3
Tipos y clases de juego
1. Introducción
Ha quedado demostrada la importancia del juego en el desarrollo de la personalidad del niño. Las teorías de los diferentes autores, como Piaget, Vigotsky, Freud, Elkonin, etc., permiten considerar el juego como una pieza clave en el desarrollo individual y social del niño.
No se puede dudar de la necesidad que tienen los niños de jugar para poder lograr un progreso equilibrado. Es necesario que el educador sea consciente de la herramienta que se tiene en el juego. Por eso, este se debe incluir en las actividades diarias de los niños.
Es importante tener claro qué tipos de juegos se han de proponer y cuáles son sus utilidades, para después valorar cuáles son los más adecuados en cada momento del desarrollo.
2. Principios generales para la planificación y diseño del juego
Clasificar los juegos es agrupar tanto los que el niño realiza espontáneamente como aquellos que le podemos enseñar. Cualquier clasificación va a ser limitada, ya que se pueden encontrar juegos que pertenezcan a más de una categoría, debido al carácter global que posee el juego. La clasificación conforma un esquema mental que nos permite comprender mejor los juegos que los niños realizan y que nos ayuda a seleccionar las propuestas.
En el momento de programar una sesión de juegos se ha de tener presente una serie de acciones generales para planificarlo:
1 Escoger el juego: la elección dependerá de la edad y el número de los participantes, del espacio y el material del que se dispone, del contexto social en el que se desarrolla, de los objetivos a conseguir y de la experiencia lúdica de los participantes.
2 Ambientación: a través de elementos motivadores intentaremos crear un ambiente para que los niños se involucren.
3 Presentación: se debe explicar el juego de forma clara, utilizando ejemplos para facilitar la comprensión.
4 Asimilación de las normas: es positivo realizar una prueba del juego, antes de comenzar el desarrollo del mismo, para comprobar que los participantes han entendido las normas.
5 La realización: es contraproducente dejar que el juego se alargue más de lo necesario, ya que podría provocar el aburrimiento. Es mejor que los participantes se queden con más ganas de jugar.
6 Evaluación: el juego debe acabar con una reflexión sobre la actividad desarrollada y una valoración sobre si se han cumplido las expectativas o no.
Además de estos principios generales para la planificación de un juego, el adulto debe realizar una observación de los participantes durante el juego para valorarlo.

Es muy beneficioso que los niños y niñas puedan investigar, descubrir, experimentar, aprender y disfrutar del mundo por ellos/as mismos, a través del juego, cambiando así su perspectiva, y estimulando su creatividad, …
Para diseñar un juego debemos tener en cuenta los siguientes aspectos:
1 Determinar los objetivos que se pretenden conseguir con ese juego.
2 Pensar qué juego se desea proponer.
3 Dar nombre al juego.
4 Tener presente la edad de los jugadores y el número de participantes.
5 Estimar el tiempo de su realización.
6 Tener en cuenta el espacio y los recursos materiales necesarios.
7 Ofrecer una explicación clara del juego. Es conveniente realizar una representación gráfica del juego, si este lo permite.
8 Tener presentes las posibles variaciones del juego.
9 Observar y reconocer situaciones en las que pueda surgir algún peligro.
10 Evaluar el juego.

Sabía que...
Con los juguetes adecuados el niño se divertirá y aprenderá, pero ningún juguete puede sustituir los beneficios del tiempo y atención prestados por un adulto.
3. Tipos de juego
A continuación, se exponen los diferentes tipos de juego, según el orden cronológico de aparición en el desarrollo infantil, tomando como referencia la teoría de Piaget.
3.1. Juegos motores y de interacción social
En la primera infancia, se desarrollan principalmente los juegos motores y de interacción social. El juego comienza a ser una actividad importante en los niños pequeños desde los primeros meses de vida. A medida que el niño logra el control de su propio cuerpo, van apareciendo los primeros juegos: agarrar, chupar, golpear, etc. Estos juegos propios de los dos primeros años de vida son los llamados juegos funcionales o juegos motores.

Sabía que...
Permitir que un bebé chupe los juguetes, sus manos, sus pies, etc. es un buen ejercicio que preparará todo su aparato fono-articulatorio.
Un juego típico de un niño o niña de pocos meses es soltar y recuperar el chupete repetidamente. Más tarde, llegando ya al final de este periodo, este juego motor simple dará lugar a otros más complejos, como abrir y cerrar la puerta o subir y bajar escaleras.
La evolución de este tipo de juegos viene determinada por la propia evolución del comportamiento infantil.
Entre los primeros objetos por los que se interesa el niño podemos destacar a la propia madre o cuidador principal. Los pequeños exploran el contexto e interaccionan con otros seres humanos. Aparecen los llamados juegos de interacción social (dar palmadas, esconderse, reaparecer...), que también experimentan una curiosa evolución. Al principio, es el adulto quien le lleva las manos al niño, lo oculta, le hace reaparecer..., pero en pocos meses el pequeño invertirá los papeles, tomando la iniciativa.

El juego es una herramienta para que el niño interactúe con las personas que le rodea, su primer contacto social va a ser su madre/padre y familiares.
Por otra parte, la estructura de diálogo, de intercambio verbal, que aparecerá con las primeras conversaciones, tiene aquí un curioso precedente de cambios de turno, respecto al correspondiente interlocutor.
El ser humano desarrolla objetos que estimulan y facilitan las primeras exploraciones del mundo físico (sonajeros, móviles, etc.), además de tener instrumentos cotidianos adaptados a sus cuerpos pequeños y aún poco hábiles (andadores, tronas, cubiertos, etc.).

Sabía que...
Si se le ofrece al bebé objetos que suenen al golpearlos entre sí, se divertirá mientas aprende que sus acciones tienen consecuencias en su entorno.
El juego, desde el placer que proporciona, pone a prueba todas las posibilidades de la función motora. Mediante el juego motor, los niños se exploran a sí mismos y conocen lo que son capaces de hacer, examinan su entorno, descubren a los demás... los juegos motores ayudan a desarrollar la lateralidad, el equilibrio, la relajación, la organización espacial, el ajuste corporal y el control tónico. Además, sirven para que los niños tomen conciencia de todas las partes de su cuerpo y les ayudan al desarrollo de los sentidos.

Los primeros juegos del bebé, le sirven para tener conciencia de su propio cuerpo, del entorno más cercano, y obtener respuestas de sus actos.
3.2. Juegos de ficción o simbólicos
Hacia los dos años, el juego experimenta un cambio profundo, aparecen los juegos de ficción o juegos simbólicos. Los niños empiezan a representar aquello que no está presente. Los objetos se transforman para simbolizar otros que no están (un palo hace de caballo, un dedo extendido es una varita mágica, una muñeca es una niña...).
A partir de ahora, lo fundamental no son las acciones sobre los objetos, sino estos en sí y lo que representan. El lenguaje se inicia en esta edad y será favorable a esta nueva capacidad de representación.
Entre los dos y los siete años, los juegos de ficción alcanzarán su apogeo, y pasarán a ser complejos guiones interpretados en colaboración con otros niños.
Hay diferentes tipos de juego, pero se suele considerar el de ficción o simbólico como el más típico de la infancia y el que reúne sus características más importantes. Muchos de los objetos a los que llamamos juguetes se fabrican para apoyar y potenciar este tipo de actividades. Jugar a fingir, en solitario o en compañía, abre a los niños un nuevo modo de relacionarse con la realidad.
El juego de ficción o simbólico se trata del juego por excelencia y ha constituido un terreno especialmente abonado para importantes debates teóricos.
Con independencia de si las fantasías ocupan con anterioridad un lugar o no en la mente infantil, lo cierto es que hasta el segundo año de vida no aparecen las primeras manifestaciones de fingir (comer de un plato vacío, aparentar dormir...). Generalmente, es la propia sonrisa del niño la que expresa el carácter ficticio de la acción.
La mayoría de estos juegos de ficción son individuales y, aunque se realicen en presencia de otros niños, el juego se caracteriza por sucederse en paralelo, es decir, cada jugador desarrolla su propia ficción con esporádicas alusiones al compañero.
Esta ausencia de cooperación entre jugadores es el motivo por el que Piaget caracteriza al juego simbólico como egocéntrico.

Nota
Desde las épocas más antiguas, el juego en muchos casos ha tenido el objetivo de preparar y familiarizar a los/as pequeños/as con las tareas que deberían desempeñar en un futuro, preparándolos así para la vida como, por ejemplo se emplean pequeñas miniaturas de casas, armas y muñecas.

Se podrían establecer dos grandes categorías respecto a los temas o contenidos de los juegos de ficción: una sería la formada por una versión simplificada de la realidad vivida o experimentada (jugar a las casitas, a las tiendas, a los médicos, al colegio...), y la otra sería la formada por un mundo de ficción (jugar a los superhéroes, a los vaqueros, a los extraterrestres...).
Este mundo imaginario del juego de ficción va integrando la participación de otros compañeros. Los requisitos para coordinar la acción lúdica con la de otros niños son más exigentes que los que se necesitan en el juego de ficción solitario. Por ejemplo, guardar silencio para que no se despierte la muñeca dormida tiene un carácter de mayor dificultad si lo realizan varios niños a la vez.
Una aportación fundamental de este tipo de juegos es la de descubrir que los objetos no sirven solo para lo que fueron hechos, sino que pueden utilizarse para otras actividades más interesantes. Para el niño pequeño, lo importante no es el objeto, sino la acción que se realiza con él. Por ello, se consideran juguetes inadecuados aquellos ideados por los alumnos que reducen la actividad del niño a la mera contemplación pasiva.
Se ha de valorar el juguete por la adecuación de este al desarrollo del niño y por su valor sobre el aprendizaje. No siempre un juguete atractivo, realizado con buenos materiales y caro, es un buen juguete.
3.3. Juegos sociales tradicionales: los juegos de reglas
El juego de reglas aparece en los últimos años de la educación infantil (3-6 años), y tiene también una enorme importancia en el desarrollo psicológico.
La edad a la que los niños comienzan a jugar a este tipo de juego depende en gran medida del medio en el que se mueven y de los posibles modelos que tengan a su disposición. Tener hermanos mayores y asistir a los centros de Educación Infantil facilita la sensibilización del niño hacia este tipo de juegos.
Si en los juegos simbólicos cada jugador podía inventar nuevos personajes, introducir otros temas, etc., en los juegos de reglas se sabe con antelación lo que se tiene que hacer, son obligaciones aceptadas voluntariamente. La competición tiene lugar dentro de un acuerdo, que es la definición de las propias reglas.
La obligatoriedad de estas reglas no aparece en el niño menor de seis años como derivada del acuerdo entre jugadores, sino que tiene un carácter de verdad absoluta. Creen quesolo existe una forma de jugar cada juego, la que conocen.
Son necesarios años de práctica para llegar a descubrir que en otros lugares se puede jugar de un modo diferente y que, por ello, una modalidad de juego no es más verdadera que otra. En muchos juegos de reglas tradicionales los propios jugadores constituyen el elemento fundamental del juego. Solo es necesario un mínimo de espacio físico para poder desarrollarlo. Todos estos juegos tienen un componente motor fundamental, aunque subordinado a la regla. En cambio, en los llamados juegos de mesa, la acción motora queda reducida al mínimo para dejar paso a factores de azar y estrategia.
3.4. Juegos de construcción
Los juegos de construcción no son característicos de una edad determinada, varían en función de los intereses lúdicos predominantes a lo largo del desarrollo del niño.
Las primeras construcciones están sujetas a los juegos motores: derribar torres, insertar piezas, meter y sacar objetos. Durante la etapa de los juegos de ficción, el niño también juega a las construcciones, ya que hará castillos, casitas, granjas, etc., dependiendo del escenario fingido.
Los juegos de construcción y manipulativos estimulan el desarrollo del pensamiento abstracto, fomentan la concentración y promueven la capacidad creadora, todo ello debido a su gran flexibilidad.

Nota
Los juegos de reglas o normas en la infancia van apareciendo progresivamente, teniendo estos muchos beneficios: los infantes van descubriendo poco a poco las normas sociales, les ayuda a la socialización en sus relaciones personales y con sus iguales, en sus relaciones interpersonales, en el sentido de la responsabilidad. Intervienen en su proceso psicoevolutivo, reforzando distintas capacidades y competencias, además ayudarán a detectar algunas dificultades como por ejemplo los trastornos de neurodesarrollo, problemas de conducta, del lenguaje, antisociales...

Ejercicio práctico
A continuación, se presenta una serie de juguetes. Determine a qué tipo de juego pertenecen y la edad de la que son característicos.

SOLUCIÓN
1 Tipo de juego: juego de reglas. Edad: 3-6 años.
2 Tipo de juego: juego funcional o motor. Edad: 0-2 años.
3 Tipo de juego: juego de construcción. Edad: este tipo de juego no es característico de ninguna edad determinada, sino que estará presente en cada una, adaptado al desarrollo del niño.
4 Tipo de juego: juego de ficción o juego simbólico. Edad: 2-7 años.
4. Clasificación de los juegos según distintos criterios
Los juegos se pueden clasificar atendiendo a diferentes criterios. Por tanto, no podemos hablar de una única clasificación. Las distintas clasificaciones de juegos se elaboran para orientar y ayudar a los educadores. Es una guía en el desarrollo de las funciones de estos, pero nunca se debe utilizar de forma rígida y exigir una actividad lúdica adecuada a lo prefijado, según la clasificación que se esté utilizando.
El deber de los educadores es observar al niño cuando juega, de forma libre o espontánea, cuando elige un juguete o se lo da un compañero, ya que esto determina sus necesidades, sus gustos y sus preocupaciones.
Dicha observación, al compararla con la clasificación elegida, puede ayudar a conocer la etapa de desarrollo en la que se encuentra el niño. Es decir, mediante el juego, el niño muestra su momento evolutivo de forma espontánea y sincera, sin sentirse estudiado.
La clasificación que presentamos a continuación está realizada según los siguientes criterios:
1 El espacio en el que se realiza el juego.
2 El número de participantes.
3 El papel que desempeña el adulto.
4 La actividad que realiza el niño.
5 El momento en el que se encuentra el grupo.
4.1. Juegos según el espacio en el que se realizan
Según el espacio en el que se realizan, podemos distinguir entre juegos de interior y juegos de exterior.
Hay juegos que son especialmente adecuados para realizarlos en espacios reducidos. estos serían los juegos de interior, que suelen ser juegos que, aunque requieran movimiento, pueden realizar los niños estando sentados.
Los juegos verbales, los de razonamiento lógico y de memoria, los manipulativos y los de imitación, generalmente requieren poco espacio y no provocan mucho ruido, por tanto, son juegos adecuados para realizarlos en espacios interiores.
A partir de los dos años, los niños empiezan a desarrollar los juegos motores, necesitando lugares muy espaciosos para jugar. Los niños requieren espacio suficiente para correr, esconderse, montar en bici, trepar, tirarse por un tobogán... Por ello, todas estas actividades son propias del espacio exterior.

El juego es beneficioso en cualquier espacio donde se realice. Debemos ser conscientes de que el espacio que utilicemos, influirá en el desarrollo y comportamiento del discente.
Otros juegos que necesitan espacios abiertos para su desarrollo, son, por ejemplo, lanzarse un disco, los juegos de comba, los de pelotas, etc. Además de la amplitud, el espacio exterior da la posibilidad de jugar con otros elementos, como la tierra y el agua, por los que tienen predilección los niños a estas edades.
Durante la educación infantil, existen multitud de juegos que pueden realizarse tanto en espacio interior como exterior. Esto dependerá principalmente de la edad de los niños y de la inadecuación de algún juego para realizarlo en otro espacio del aconsejado.

Nota
Jugar en el patio, al aire libre interactuando con la naturaleza, no solo cambia la actitud del infante hacia el juego, también cambia las formas de relacionarse con sus compañeros/as, y con ellos mismos, aportando multitud de beneficios. Todos juegan a juegos más comunes entre ambos géneros, les refuerza la identidad personal, les reafirma la autoestima, la autodisciplina y la autoconfianza..., aprenden a calcular el riesgo de realizar una acción y volver a repetirla para conseguir su objetivo o sorprendiéndose al conseguirlo, existiendo menos conflictos.
El/la educador/a deberá conocer la zona donde se va a realizar el juego, los peligros que pueda encontrar para solventarlos en la medida de lo posible, y enseñarles a respetar el entorno.
4.2. Juegos según el número de participantes
Podemos distinguir entre juego individual, juego de pareja, juego paralelo y juego de grupo.
El niño es capaz de jugar solo. Esto no quiere decir que no le guste sentir la compañía del educador y estar acompañado por otros niños.
El juego individual lo realiza el niño cuando juega sin interactuar con otro niño, aunque esté en compañía. El niño juega individualmente explorando y ejercitando su propio cuerpo. Gran parte de los juegos de razonamiento lógico, algunos juegos simbólicos y muchos juegos motores son juegos en los que, generalmente, el niño juega solo.
Cuando hablamos en la etapa infantil de juegos de pareja nos referimos a los juegos que el niño realiza con el educador.
Estos juegos son principalmente de interacción social, como los juegos de dar y tomar, juegos de regazo...
Denominamos juego paralelo al que realiza el niño individualmente pero en compañía de otros niños. Los niños parecen “estar jugando juntos”, pero si se les observa con atención veremos que, aunque realicen juegos parecidos, no hay interacción entre ellos, juegan unos junto a otros sin compartir el mismo juego.
A partir de los tres años, los niños comienzan a jugar en grupo con algunos compañeros. En los juegos de grupo aparecen tres niveles de relación:
1 En el primer nivel, llamado relación asociativa, los niños se divierten con otros niños o adultos, pero no se establecen relaciones sociales. Por ejemplo, los niños imitan los gestos que hace un educador al cantar una canción, se divierten juntos, pero no interacciones entre ellos mismos.
2 En el segundo nivel, llamado relación competitiva, los niños juegan con los otros niños, pero existe una rivalidad. Por ejemplo, es habitual que los niños jueguen a ver quién llega primero.
3 En el tercer nivel, llamado relación cooperativa, los niños se divierten en grupo de forma organizada y con un objetivo común, como, por ejemplo, al jugar al corro.

Nota
Los/as niños/as deben tener su espacio para jugar. Debemos respetar su decisión de jugar solos, en pareja o en grupo, al igual que sus tiempos y sus ritmos. Elija el tipo de juego que elija, el docente debe observarlo de forma indirecta por si necesitara o tuviera que ir en su ayuda, pero siempre, se debe dejar que el niño o niña (o grupo) intente solventar el problema o la dificultad que se pueda encontrar de manera autónoma, aprendiendo a ser más resolutivos.
4.3. Juegos según el papel que desempeña el adulto
Según este criterio, diferenciamos entre juego libre, juego dirigido y juego presenciado.
El juego es un comportamiento habitual en la vida infantil. Los niños juegan espontáneamente. Siempre que se den las condiciones necesarias para que el niño se exprese y actúe libremente, aparecerá el juego libre.
Cuando el educador toma la iniciativa y dirige el juego, se está realizando el juego dirigido, debido a que existen aprendizajes que se transmiten mejor mediante juegos. En estos, el papel del educador será el de enseñar y dirigir el juego, a través de canciones con gestos, juegos de imitación, juegos tradicionales...
Cuando el niño juega solo, pero necesita que el educador esté presente, aunque no intervenga directamente en el juego, se trata de juego presenciado. El niño necesita confianza y seguridad para poder concentrarse en sus juegos y esto lo recibe del educador.

El/la niño/a, al igual que el adulto, necesitará en momentos puntuales la ayuda de otra persona para poder seguir avanzando y desarrollándose.
4.4. Juegos según la actividad que promueve en el niño
Continuamente, los educadores necesitan emplear juegos para fomentar en los niños determinados conocimientos y aprendizajes concretos. Según la actividad que el juego provoca en el niño, podemos establecer los siguientes tipos de juego: juegos sensoriales, juegos motores, juegos manipulativos, juegos de imitación, juegos simbólicos, juegos verbales, juegos de razonamiento lógico, juegos de relaciones espaciales, juegos de relaciones temporales, juegos de memoria y juegos de fantasía.
Los juegos sensoriales
Aquellos juegos en los que los niños ejercitan los sentidos se denominan juegos sensoriales. Los juegos sensoriales se inician desde los primeros días del nacimiento hasta los dos años de edad, generalmente son juegos de ejercicios específicos del periodo sensoriomotor.
Según el sentido en el que se centre principalmente la actividad del juego, podemos distinguir entre juegos visuales (diferenciar colores, tamaños, formas...), auditivos (reconocer voces, cajas de música...), táctiles (experimentar con diferentes texturas, volúmenes, temperaturas...), olfativos (distinción de frutas olorosas, de plantas aromáticas...) y gustativos (diferenciar sabores, texturas...). Cuando se trabaja más de un sentido en el mismo juego, o se entrena la coordinación sensoriomotriz de sentidos y movimiento, se establecen los juegos audiovisuales (identificar sonidos con sus imágenes...), audiomotores (moverse al ritmo del pandero, el corro...) y visomotores (coordinación óculo-manual).
Cuando promueven una coordinación entre la vista y el movimiento de la mano se denominan juegos visomanuales (recortar, ensartar bolas en un cordón, juegos de puntería...).
En la vida diaria continuamente se promueve el desarrollo de los sentidos de los niños. Además, hay gran cantidad de materiales y juegos en el mercado cuyo objetivo es el ejercicio de los sentidos. Por ejemplo, cuando un niño salta al ritmo de una canción está trabajando la coordinación audiomotriz.

Nota
Con el juego libre el niño se desarrolla, experimenta, aprende y siente de una forma globalizada. Aprende a conocerse a sí mismo (fortalece su autoestima, construye su propia identidad y subjetividad) y a su entorno. Debemos fomentar que este juego aparezca de forma espontánea.
Los juegos motores
Los movimientos y gestos involuntarios que se producen en los niños desde las primeras semanas del nacimiento se pueden considerar juegos motores. estos tienen una gran evolución durante toda la infancia y adolescencia, pero su desarrollo se produce principalmente durante los dos primeros años de vida. En la edad adulta también se desarrollan en forma de juegos y actividades deportivas.
El juego motor desarrolla la percepción y orientación espacial (lejos, cerca, a un lado...) y la percepción de la velocidad (lento, rápido...).
Los juegos de corro, de comba, el escondite y otros muchos juegos tradicionales son juegos motores, pudiendo realizarse en ocasiones combinados con juegos simbólicos (policías y ladrones, indios y vaqueros...).
La pelota, la cuerda, los toboganes, etc., son objetos que favorecen el juego motor.

Los juegos de experimentación son muy beneficiosos, pues generan un pensamiento científico, crítico, reflexivo y analítico en los infantes; desarrollando así la capacidad esencial del pensamiento científico.
Los juegos manipulativos
Estos juegos están relacionados e intervienen directamente en acciones como apretar, sujetar, coger, agarrar, abrochar, picar, ensartar, golpear y enroscar.
Desde los tres o cuatro meses, los niños consiguen sujetar el sonajero cuando se lo colocamos entre las manos. De modo progresivo, irá cogiendo todos los objetos que tiene a su alcance. Más tarde, sujetará cualquier objeto que le demos y se lo llevará directamente a la boca. Y antes de cumplir el año, el niño será capaz de sujetar la cuchara para intentar comer solo. Todas estas acciones del niño se basan en el desarrollo de la manipulación y este lo hace jugando.
El juego manipulativo necesita materiales específicos en relación con las actividades que deseemos realizar con los niños. Por ejemplo, para entrenar las acciones de abrochar, picar, apretar, golpear, modelar o recortar necesitaremos materiales como botones, punzones y herramientas de plástico, moldes, tuercas...
Los juegos de imitación
En los juegos de imitación, como su propio nombre indica, los niños tratan de copiar, imitar los sonidos, los gestos o cualquier acción.
A los siete meses de edad, el bebé produce las primeras imitaciones, para ir ampliando y perfeccionando esta habilidad durante toda la infancia. Los cinco lobitos es un ejemplo claro de juego de imitación: el educador realiza el movimiento con las manos y el niño lo imita tras observarlo.
Para que el niño pueda imitar debe desarrollar antes algunas capacidades, como son las de atender, discriminar y memorizar, para, de esta manera, poder dar respuesta a los gestos del adulto.
En los juegos de imitación se trabajan con los niños acciones que deberán reproducir (como saltar como una rana, nadar como peces, volar como pájaros...), imitar sonidos de la naturaleza y del entorno (como el ruido del tráfico, un trueno, sonidos de animales, la lluvia, el ruido de un cristal al caer...) y, por último, reproducir los sonidos de roles sociales (como imitar a un policía, a mamá o papá...).
Una actividad muy interesante en este sentido es cantar canciones acompañadas por gestos para que ellos los imiten. Los educadores cantan una canción y los niños cantan al mismo tiempo que responden con gestos. Un ejemplo de este tipo de canción es el siguiente:
Yo se palmear, con mis manos palmeo así...
Yo se palmear, en mis piernas yo palmeo así...
Yo se palmear, en la mesa yo palmeo así...
Yo se palmear, en el suelo yo palmeo así...
Con esta pequeña canción, cantada por el educador, los niños van memorizando la letra y los gestos para poder reproducirlos cada vez con más precisión.

Con los juegos de imitación podemos enseñar y ayudar a los niños a entender, comprender, gestionar y reconocer los sentimientos de los demás y los suyos propios.

Nota
El juego heurístico proviene de la palabra griega eurisko, que significa descubrir. Es una actividad que se realiza con niños en edades comprendidas entre 12 y 24 meses de edad, entre sus objetivos están: descubrir, investigar, experimentar nuevas sensaciones, explorar, reforzar, afianzar la libertad de movimiento, etc. Su propósito es despertar los sentidos, texturas, formas, tamaños y aspectos, por lo que el niño o niña se desplaza hacia los distintos puntos donde están colocados los objetos y los manipulan libremente. El material puede ser muy diverso, como, por ejemplo: objetos naturales, materiales de la naturaleza, madera, metálicos, papel y cartón, tela, piel, goma y fieltro, esponjas...
El juego simbólico
El juego simbólico es un claro ejemplo de juego de ficción. En este, los niños dan nuevos y variados significados a los objetos que se presentan en el entorno, por ejemplo, dos niños que juegan a celebrar una corrida de toros en donde uno es el torero y el otro, el toro, o un palo de escoba transformado en un caballo, o cuando juegan a los médicos y un niño pone inyecciones a otro, etc.
Este tipo de juegos se inicia aproximadamente hacia los dos años.
Gracias al juego simbólico, el niño desarrolla conocimientos sobre los roles sociales y aprende a controlar sus emociones.
En el juego simbólico, los niños pueden jugar solos y en grupo. Para que esto ocurra, el niño anteriormente ha debido tener experiencias similares a las que representa mediante el juego. Es decir, para poder imitar, antes ha tenido que poder observar la conducta en un modelo.

Ejemplo
Cuando los niños juegan a las casitas, cada uno tiene su rol (padre, madre, hijo, incluso, a veces, alguno hace de animal de compañía). Otro ejemplo cotidiano puede observarse cuando el niño coge el teléfono de juguete y finge llamar a su madre para que venga a recogerlos a la escuela infantil (control de emociones).
Los juegos verbales
Los juegos verbales estimulan el desarrollo del lenguaje. Se inician desde los pocos meses, cuando los papás hablan a los bebes y, posteriormente, se imitan estos sonidos.
Existen distintos tipos de juegos verbales:
1 Juegos de expresión oral: se inician con los juegos preverbales, como son el balbuceo, los gorjeos, las vocalizaciones..., en los que se imitan y repiten los sonidos reproducidos. Los juegos de preguntas y respuestas o los de vocabulario son ejemplos claros de este tipo de juegos. Un cuento es un buen recurso para este tipo de juegos, ya que, gracias a la lectura de un cuento, se pueden aprender palabras nuevas y podemos hacer preguntas sobre él, favoreciendo la expresión oral del niño.
2 Juegos de comprensión oral: a través de los cuales podemos evaluar el reconocimiento y la diferenciación de las expresiones orales de los niños. Cuando le decimos a un niño que llame a otro estamos utilizando la comprensión oral, ya que es necesario que comprenda nuestra orden para realizarla. Por ejemplo, si le preguntamos a un niño “¿dónde está Marcos?” Esperamos que identifique a Marcos, lo localice y responda el lugar en el que se encuentra. También se consigue entrenar la comprensión oral cuando se cuenta un cuento y se realizan preguntas tras él, que los niños deben contestar.
3 Juegos para la mejora de la pronunciación y la articulación de los sonidos: aquí podemos utilizar como recursos didácticos las poesías, los trabalenguas, las retahílas, las rimas y algunas palabras que inciden en la pronunciación en determinados sonidos.
4 Juegos de onomatopeyas: las onomatopeyas que más les llaman la atención son las referentes a los animales y las que se presentan en su entorno más inmediato.

Los juegos de soplar (pompas de jabón, velas, molinillos de papel, ...) además de ser muy divertidos, son ejercicios recomendados para controlar el soplo, las salidas de aire, la respiración, aprender a modular la boca, y entrenar los músculos bucinadores, ... favoreciendo así la pronunciación.

Sabía que...
Hablarle frecuentemente a un bebé, cantarle, leerle cuentos... estimula su capacidad para hablar.
Juegos de razonamiento lógico
Estos juegos favorecen el conocimiento lógico-matemático. En ellos interviene la capacidad de los niños para relacionar objetos con sus características o con las de otros. Los juegos de asociación, clasificación, numeración, etc. son específicos para trabajar el razonamiento lógico. Pero, es importante tener en cuenta que los niños necesitan estar concentrados y lo más atentos posibles a la actividad realizada.
Estos juegos deben evitar las ambigüedades y utilizar características claras para que no confundan al niño. Si utilizamos dos cualidades en positivo o en negativo, el juego será más complejo y requerirá una mayor concentración del niño.
Las tablas de doble entrada se utilizan bastante en este tipo de juegos. En ellas el alumno deberá ir identificando los objetos según sus características y rellenar las filas y las columnas. Otro tipo de juegos de razonamiento lógico son aquellos en los que el niño o niña debe relacionar parejas por sus características.

Juegos de relaciones espaciales
Este tipo de juegos puede realizarse en grupo o individualmente, con apoyo de juegos educativos creados con este objetivo o con cualquier tipo de material. Según el planteamiento que se haga, los juegos de relaciones espaciales pueden estar vinculados con los juegos visuales y con los motores.
Todos los juegos que requieren reproducir escenas o imágenes, como pueden ser los puzles, le exigen al niño observar y reproducir las relaciones espaciales implicadas entre las piezas.
También en el juego motor se experimentan sensaciones espaciales, como acercarse, alejarse, ponerse al lado, subirse encima, esconderse detrás... En algunos juegos verbales los niños deben ir colocándose de acuerdo con la orden dada: encima del banco, detrás de la silla, dentro del armario, etc.
Juegos de relaciones temporales
Estos juegos están estrechamente ligados a los auditivos. Los juegos sonoros y musicales son propicios para percibir las nociones temporales, por ejemplo, solicitándole al niño que diferencie la duración de un sonido, señalando cuándo empieza y cuándo termina.
El juego motor mejora la percepción de la velocidad (despacio, rápido).
Existen materiales para favorecer la percepción temporal. Son materiales con secuencias temporales, como pueden ser las historias secuenciadas, las viñetas de los comics, etc.

Para entrenar el manejo de la medida del tiempo existen materiales, como relojes y calendarios, que ayudan a conocer los días de la semana, los meses del año, las estaciones y el uso del reloj, aunque no será hasta después de la etapa de infantil cuando estos aprendizajes sean asimilados correctamente por los niños.
| LUNES | MARTES | MIÉRCOLES | JUEVES | VIERNES | |
![]() | ![]() | ![]() | ![]() | ![]() | ![]() |
![]() | ![]() | ![]() | ![]() | ![]() | ![]() |
![]() | ![]() | ![]() | ![]() | ![]() | ![]() |
![]() | ![]() | ![]() | ![]() | ![]() | ![]() |
Ejemplo de calendario con pictogramas para educación infantil
Juegos de memoria
La repetición es un requisito indispensable para que la memorización sea posible. Es difícil pensar que los niños recuerden un juego sin haberlo repetido varias veces.
Existen varios tipos de juegos que desarrollan la capacidad para reconocer experiencias anteriores. Los niños, gracias a su memoria, aprenden los juegos de otros niños o de su educador.

Sabía que...
Es aconsejable hacer varias veces la misma actividad o cantar la misma canción o contar el mismo cuento, etc., ya que los niños disfrutan con la repetición de lo conocido, a la vez que les ofrece seguridad.
Hay diferentes tipos de memoria y cada una de ellas nos permite reconocer y recordar nuestras experiencias anteriores relacionadas con la percepción de los sentidos, así podemos diferenciar entre memoria visual, memoria auditiva, memoria táctil, memoria gustativa y memoria olfativa.

Para que los niños y niñas no se frustren y se desanimen a la hora de los estudios, es muy importante trabajar la memoria a corto y largo plazo, empezando desde pequeños con canciones, rimas, trabalenguas, pareados, cadenas de palabras, parejas de imágenes, imágenes descriptivas, ... y finalmente enseñarles las reglas nemotécnicas.
Para estimular la memoria visual en clase, usaremos a los propios niños, para que se observen unos a otros y, en base a esa observación, contesten a preguntas formuladas por el educador, relativas a las características físicas de sus compañeros. Un buen momento para aprovechar y entrenar este tipo de memoria es en una excusión o salida al exterior, formulándoles preguntas sobre lo que ven.
La memoria auditiva se trabajará pidiendo al niño o niña que trate de recordar diferentes sonidos, aprendiendo canciones, poesías sencillas, trabalenguas... Otras actividades para desarrollar la memoria auditiva pueden ser aquellas basadas en reconocer el sonido de diferentes instrumentos, del entorno más cercano.
Para afianzar la memoria táctil, podemos realizar una actividad consistente en introducir diferentes objetos en una bolsa que no se transparente. A los niños se les mostrarán estos objetos antes de que sean introducidos en la bolsa y, después, irán metiendo la mano y tocándolos para intentar reconocerlossolo por el tacto. Una variante de este juego puede ser introducir el mismo objeto con distintos tamaños y el alumno deberá reconocer por el tacto el tamaño que este representa (si es el cuadrado pequeño, mediano o grande, por ejemplo).
En los juegos de memoria olfativa y memoria gustativa los niños tratarán de reconocer e identificar olores y sabores.

Sabía que...
La estimulación del sentido auditivo aumenta la conexión entre neuronas en el cerebro del bebé.
Juegos de fantasía
Estos juegos sumergen al niño en un mundo imaginario, en el que se da rienda suelta a la fantasía creando historias.
Los juegos de exterior permiten al niño desarrollar bastante el juego de fantasía y les lleva a crear mundos fantásticos según el entorno en el que se encuentren y los recursos que tengan.
Para el juego de fantasía realizado en interiores es aconsejable que los niños puedan disponer de disfraces, telas y trapos viejos, que les permitan convertirse en personajes fantásticos.
4.5. Juegos según el momento en el que se encuentra el grupo
Como es lógico, las actividades grupales deberán realizarse cuando los niños tengan capacidad para interactuar con el grupo. esta normalmente se adquiere a partir de los 3 años. Por este motivo, son juegos adecuados para el segundo ciclo de educación infantil. Antes de los tres años pueden usarse adaptaciones de juegos grupales, siempre bajo la forma del juego dirigido.
Dentro del tipo de juegos según el momento en el que se encuentra el grupo, podemos distinguir entre los juegos de presentación, los juegos de conocimiento, los juegos de confianza, los juegos de cooperación, los juegos de resolución de conflictos y los juegos de distensión.
1 Los juegos de presentación sirven para que cada uno de los participantes aprenda el nombre de los otros niños. Se utilizan en los primeros encuentros del grupo, sobre todo al inicio de curso.
2 Los juegos de conocimiento posibilitan que los niños conozcan algo más de sus compañeros, como sus juguetes favoritos, su color favorito, el nombre de sus padres...
3 Los juegos de confianza promueven que los niños tengan un acercamiento físico. El contacto físico para este tipo de juego es fundamental.
4 Los juegos de cooperación, como su propio nombre indica, tienen como objetivo fundamental la cooperación de todos los participantes para colaborar en la realización de la actividad. Todo el grupo tiene la misma finalidad: conseguir el objetivo con los mejores resultados. Los juegos con paracaídas son característicos de este tipo.
5 Los juegos de resolución de conflictos deben servir para enseñar a los niños a resolver situaciones problemáticas. A pesar de la enorme utilidad de este tipo de juegos, su complejidad los hace inadecuados para usarlos en la etapa de infantil.
6 Los juegos de distensión pretenden hacer reír, tomar contacto con los demás, disfrutar y liberar energía.
Finalmente, fuera de esta clasificación, y para concluir el capítulo, distinguiremos entre otros tipos de juegos: los juegos tradicionales, los juegos de las nuevas tecnologías y los juegos multiculturales.
Los juegos tradicionales son aquellos que se transmiten espontáneamente de generación en generación, pasando a formar parte de la memoria colectiva. Dentro de estos juegos están los llamados juguetes tradicionales, como son los sonajeros de metal o mimbre, los palos con cabeza de caballo, las muñecas de cartón, los trenes de hojalata o madera, las casas de muñecas, las peonzas, los aros, los cromos, los recortables... también se consideran juegos tradicionales aquellos colectivos que no requieren un material específico y que se rigen por unas reglas de juego que los niños mayores o adultos transmiten a los más pequeños.

Sabía que...
Se considera Juego Tradicional aquel que se practica desde hace mucho tiempo. Juego Popular es aquel que se práctica por una gran número de personas.
Algunos ejemplos son el escondite, el burro, policías y ladrones, saltar a la cuerda, etc.
Los juegos de las nuevas tecnologías se clasifican según el soporte eléctrico que utilicen, pudiendo diferenciarse entre:
1 Juegos con ordenador, que incluyen a su vez juegos de CD-ROM y los juegos en internet online y en red.
2 Juegos con pequeños ordenadores, que son los considerados juguetes, y que tienen generalmente carácter educativo e instructivo.
3 Juegos con consolas, que se utilizan principalmente en el hogar y que generalmente son los que menos utilidad educativa tienen.
Los juegos multiculturales son un conjunto de juegos tradicionales y populares que se realizan en una determinada cultura. La continua llegada de niños procedentes de distintos lugares del mundo a nuestro país ha dado lugar a una creciente coexistencia de culturas, que requiere del educador una especial atención hacia el fomento de los valores interculturales, el respeto a la diversidad y la no discriminación.

Ejercicio práctico
Complete la siguiente tabla rellenando las celdas vacías, según las características del juego concreto. Observe la primera fila que se ha cumplimentado como ejemplo, y realice las siguientes :
| TIPO DE JUEGO | ||||
| Según el espacio | Según el número de participantes | Según el papel del adulto | Según la actividad que promueve | |
| Jugar a policías y ladrones | Exterior | En grupo | Libre | Motor |
| Jugar con plastilina sin una tarea concreta | ||||
| Cantar canciones realizando gestos | ||||
| Jugar a las tiendas | ||||
| Realizar un puzle | ||||
SOLUCIÓN
| TIPO DE JUEGO | ||||
| Según el espacio | Según el número de participantes | Según el papel del adulto | Según la actividad que promueve | |
| Jugar a policías y ladrones | Exterior | En grupo | Libre | Motor |
| Jugar con plastilina sin una tarea concreta | Interior | Individual | Libre | Manipulativo |
| Cantar canciones realizando gestos | Interior | Paralelo | Dirigido | Imitación |
| Jugar a las tiendas | Interior | Pareja o grupo | Dirigido | Simbólico |
| Realizar un puzle | Interior | Individual | Libre, dirigido o presenciado | Relaciones Espaciales |
5. Resumen
Los niños necesitan jugar para lograr un progreso equilibrado. Es necesario que el educador sea consciente de la herramienta que se tiene en el juego. Por eso, este se debe incluir en las actividades diarias de los niños.
Para programar una sesión de juego se ha de tener presente la elección del juego, la ambientación, la presentación, la asimilación de las normas, la realización y la evaluación.
Los tipos de juego según el orden cronológico de aparición en el desarrollo infantil son juegos motores y de interacción social, juegos de ficción o simbólicos, juegos sociales tradicionales o de reglas y juegos de construcción.
Los juegos, por otro lado, también se pueden clasificar según el espacio en el que se realizan, el número de participantes, el papel que desempeña el adulto, según el momento en el que se encuentra el grupo y la actividad que promueve en el niño (que pueden ser sensoriales, motores, manipulativos, de imitación, simbólicos, verbales, de razonamiento lógico, de relaciones espaciales, de relaciones temporales, de memoria y de fantasía).

Ejercicios de repaso y autoevaluación
1. Seleccione si las siguientes afirmaciones son verdaderas o falsas.
Para elaborar un juego debemos tener en cuenta los siguientes aspectos:
1 Pensar qué tipos de juegos se desea proponer.VerdaderoFalso
2 Tener presentes las posibles variaciones del juego.VerdaderoFalso
3 Realizar una prueba a los participantes para ver si entienden el juego.VerdaderoFalso
4 Tener presente la edad de los jugadores y el número de participantes.VerdaderoFalso
5 Clasificar el juego al que pretendemos jugar.VerdaderoFalso
2. ¿De los siguientes, cuál no es un tipo de juego?
1 Juegos motores y de interacción social.
2 Juegos de ficción o fantasía.
3 Juegos de barrio o calle.
4 Juegos de construcción.
3. ¿Cuándo suelen aparecer los juegos sociales tradicionales o juegos de regla?
1 En los últimos años de la educación infantil.
2 A los dos años de edad.
3 No aparece este tipo de juego en la etapa de infantil.
4 A los dieciocho meses.
4. Señale qué criterio para la clasificación de los juegos de los siguientes no es correcto.
1 El número de participantes.
2 El papel que desempeña el adulto.
3 La actividad que realiza el niño.
4 La edad del que realiza el juego.
5. ¿Qué tipos de juego se pueden dar según el espacio en el que se realizan?
1 Juegos libres.
2 Juegos de ficción o simbólico.
3 Juegos de interior y juegos de exterior.
4 Juegos según el número de participantes.
6. Los juegos sensoriales son aquellos en los que...
1 ... intervienen acciones como apretar, enroscar, etc.
2 ... los niños ejercitan los sentidos.
3 ... los niños dan nuevos y variados significados a los objetos.
7. ¿Qué son los juegos multiculturales?
8. Completa:
En los juegos de memoria olfativa y memoria ______________ los niños /as tratan de reconocer e identificar ________________ y sabores.
9. ¿Qué juegos podemos realizar en clase para mejorar la memoria visual?
10. Indica dos materiales para favorecer la percepción temporal.
Unidad Didáctica 4
Juego y aprendizaje escolar
1. Introducción
El juego es una actividad humana que se desarrolla en varios ámbitos, y uno de ellos es el escolar. Todo juego conlleva aprendizajes y, dentro del contexto escolar, el docente es quien plantea las actividades lúdicas para que los niños construyan aprendizajes escolares. La actividad lúdica no es solo una estrategia metodológica o un recurso didáctico, sino también son formas de organizar la enseñanza y estrategias de intervención con los niños.
En multitud de ocasiones, el juego se ha utilizado con fines educativos. El juego, como elemento motivador, facilita el aprendizaje. Se deben trasladar, a las situaciones escolares, características lúdicas como la danza, la música, la resolución imaginativa, etc.
El educador es el que debe dirigir los juegos para dar el sentido educativo a la actividad lúdica. A veces, es difícil saber si los juegos y juguetes educativos son verdaderos juegos o situaciones manipuladas con apariencia de juego.
Para la pedagogía moderna, el juego es un objetivo educativo por sí mismo, ya no es un simple recurso didáctico, y constituye una actividad insustituible para el desarrollo psicosocial.
No jugamos con la intención de aprender, sino que aprendemos como consecuencia del juego. Para el niño, el juego es una necesidad vital que le ayuda en su proceso de desarrollo. Por tanto, una de las principales finalidades de la educación infantil es facilitar que el niño juegue, ofreciéndole recursos y todas aquellas condiciones necesarias para que se produzca el juego.
El método de intervención educativa se basa en el juego, ya que este se considera un modelo de conducta que caracteriza el aprendizaje de la infancia. Dicha concepción del juego es exclusiva del educador, y no del niño que juega.
El educador debe estar bien preparado y, además, disfrutar jugando. En todo momento, se han de marcar unos objetivos educativos y se ha de conducir el juego hacia esos objetivos, de los que el niño no debe ser consciente.
El educador/a tiene una función muy importante en la etapa de la Educación Infantil, debe tener la capacidad para motivar e inspirar a los discentes a que desarrollen sus aptitudes y actitudes, etc.
2. Marco legislativo
El juego es un elemento metodológico que ha sido tratado en prácticamente todas las leyes de educación que han salido en los últimos años.
Así pues, la LOGSE, Ley de Ordenación General del Sistema Educativo, en su artículo 9.5, dice:
“La metodología educativa se basará en las experiencias, las actividades y el juego, en un ambiente de afecto y de confianza”.
En 2002, la LOCE, Ley orgánica de Calidad de Educación, sigue manteniendo el juego como principio metodológico en Educación Infantil.
La actual Ley Orgánica para la mejora de la calidad educativa, sigue manteniendo el juego como principio metodológico en Educación Infantil. El actual sistema educativo continúa considerando al juego como un recurso metodológico para la educación en Educación Infantil, de esta manera la Ley Orgánica de Educación 2/2006, de 3 de mayo, en su Título I- Las Enseñanzas y su Ordenación- Capítulo I Educación Infantil, Artículo 4, Ordenación y principios pedagógicos, punto 6, dice:
Los métodos de trabajo en ambos ciclos se basarán en las experiencias, las actividades y el juego y se aplicarán en un ambiente de afecto y confianza, para potenciar su autoestima e integración social.

Dirigiendo el juego hacia la consecución de los objetivos marcados, el educador debe valorar el aprendizaje y fomentar una educación individualizada.

Nota
En la Ley Orgánica para la mejora de la calidad educativa, el currículo estará integrado por los siguientes elementos:
1 Los objetivos de cada enseñanza y etapa educativa.
2 Las competencias, o capacidades para aplicar de forma integrada los contenidos propios de cada enseñanza y etapa educativa, con el fin de lograr la realización adecuada de actividades y la resolución eficaz de problemas complejos.
3 Los contenidos, o conjuntos de conocimientos, habilidades, destrezas y actitudes que contribuyen al logro de los objetivos de cada enseñanza y etapa educativa y a la adquisición de competencias. Los contenidos se ordenan en asignaturas, que se clasifican en materias, ámbitos, áreas y módulos en función de las enseñanzas, las etapas educativas o los programas en que participen los alumnos y alumnas.
4 La metodología didáctica, que comprende tanto la descripción de las prácticas docentes como la organización del trabajo de los docentes.
5 Los estándares y resultados de aprendizaje evaluables.
6 Los criterios de evaluación del grado de adquisición de las competencias y del logro de los objetivos de cada enseñanza y etapa educativa.
3. El juego como recurso metodológico en el aula
Para favorecer el aprendizaje dentro del aula, se realizará una metodología educativa mediante la planificación de actividades y de los recursos, con el objetivo final de que el niño adquiera unas habilidades que le permitan un desarrollo integral de sus capacidades.
Cada intervención educativa presenta dificultades específicas y necesita de estrategias metodológicas ajustadas a sus necesidades. Dichas características van relacionadas con el juego, ya que se presentan de forma atractiva para que se diviertan y aprendan a la vez.
Para llevar a cabo una intervención educativa satisfactoria, el educador tendrá en cuenta los factores de componente lúdico y los de componente educativo, así como el juego dirigido y el juego libre, que guiaran esta planificación didáctica.
Los educadores deben poseer unas capacidades, habilidades y actitudes especiales para conseguir que las actividades programadas sean actividades lúdicas para el niño, y que las realice de forma libre y placentera.
Para conseguir esto, se pueden ayudar de ciertos recursos organizativos que favorecerán la adquisición de las capacidades básicas explicitas en el currículo de la Educación Infantil.
De entre los recursos, podemos destacar el espacio, los materiales, el grupo y la contextualización de los contenidos.
En cuanto al espacio, la planificación del lugar en el que los niños realizan el aprendizaje a través del juego facilitará esta práctica educativa. Podemos destacar los rincones, los talleres... Otros espacios, como son el patio, el comedor, la zona de aseo..., son de igual importancia que el aula.
Todos los materiales didácticos y objetos del centro pueden ser convertidos en un juguete en un determinado momento, es decir, los objetos se pueden convertir en facilitadores de un juego dependiendo del uso que se haga de ellos.
La actividad lúdica favorece la actividad grupal. El educador programará los agrupamientos con flexibilidad o con rigidez, según sea conveniente.
Es importante la actitud que muestre el educador hacia sus alumnos, ya que es el ejemplo social para estos. Las vivencias sociales que tienen los niños son asimiladas a través de la contextualización de los contenidos.

Sabía que...
En el momento que el educador o educadora observe que el juego favorece a los distintos aprendizajes, podrá utilizar estos como un recurso didáctico en el aula.

Aplicación práctica
Has planificado varias actividades para la adquisición de los conceptos de arriba – abajo en tu aula de dos años. Cuando vas a realizarla te das cuenta que no te has traído el material que tenías preparado. Improvisa qué materiales utilizarías en la clase y cómo realizarías el juego, para poder trabajar dichos conceptos.
SOLUCIÓN (Posible solución)
A la hora de realizar estas actividades, tenemos que tener en cuenta que podemos trabajarla de diferentes formas, todo va a depender en este caso de la imaginación del educador/a. Al principio de todo juego o actividad se recordarán las normas de estos para poder jugar todos en armonía. Se exponen algunos ejemplos.
Con el juego de construcción, colocamos todas las piezas encima de una mesa alejada de donde estamos, al ritmo de la música “Levantando las manos” los discentes se moverán por el aula realizando los movimientos de la canción, (sin correr) cuando el educador/a de un toque de silbido los alumnos/as deberán coger una pieza y colocarla debajo de una mesa, cuando el educador/a de dos toques de silbidos los niños y niñas deberán coger una pieza y colocarla encima de la mesa, realizada la acción seguirán moviéndose por la sala.
Al finalizar para volver a la calma se comentará el juego entre todos.
Todos en círculos con pañuelos de colores, empieza el juego con música de fondo y el educador/a da una orden, ejemplo: pañuelos arriba y pasa la niño o niña de la derecha que vuelve a dar otra orden pañuelos abajo.
4. La función del educador
La función del educador en Educación Infantil está dirigida hacia la planificación de actividades lúdicas para potenciar el desarrollo de todos los ámbitos del niño.
La principal herramienta didáctica que posee el educador es la de la metodología basada en la actividad lúdica. Este tiene que organizar situaciones donde el juego sea variado y enriquecedor, utilizando la diversidad existente de juegos psicomotrices, juegos simbólicos, juegos cooperativos, juegos tradicionales y juegos multiculturales, bien sea en grupo o individualmente, utilizando material didáctico o sin material.
El educador debe intentar que el juego sea placentero y divertido y tener presente que es más importante que el niño asimile los procesos de aprendizaje, tanto explícitos como implícitos, que el resultado final.
La actitud del educador debe provocar en los niños una conducta de libertad, de independencia y autonomía, además de potenciar la creatividad para que los niños inventen y elaboren sus propios juegos y juguetes.
Para que la intervención del educador tenga la máxima eficacia, este debe tener presente los siguientes aspectos:
1 Debe elaborar los contenidos y las estrategias a partir del momento evolutivo en el que se encuentra el niño. Los contenidos adaptados a la etapa evolutiva guiarán la planificación, favoreciendo así el aprendizaje significativo.
2 El grado de dificultad que se exige en los juegos debe ser el idóneo, y el educador debe estar seguro de ello. Se han de proponer a los niños actividades complejas, pero superables, ya que si fueran demasiado difíciles lo frustrarían, y si fuesen demasiado fáciles provocarían la falta de atención de los alumnos. El juego, como metodología, permite la utilización del sistema ensayo-error, ya que el educador guiará las respuestas y acciones del niño cuando se equivoque para no provocar en este un sentimiento de fracaso.
3 Para que el niño viva las actividades como un juego, el educador debe presentárselas de forma atractiva. Una buena planificación de las actividades ha de partir de situaciones reales y del entorno cercano al niño. Los recursos deben ser variados y el ambiente debe favorecer los estímulos pero sin excederse, ya que provocaría falta de seguridad y dispersión. El educador debe estar informado sobre la variedad existente de juegos y juguetes, para utilizar el más adecuado según los aprendizajes y estrategias que se quieran desarrollar. Para que se produzca una intervención educativa efectiva, esta dependerá de que la elección y puesta en práctica de los juegos y juguetes sea la adecuada.
4 Cuando el educador conoce las necesidades educativas de los niños, es capaz de personalizar la ayuda para conseguir su aprendizaje. Mediante la observación se conoce a los niños y es posible ofrecerles actividades lúdicas que respondan a sus necesidades respetando su ritmo y tiempo de aprendizaje. El autoritarismo no es positivo para el desarrollo del juego. Una actitud relajada será más eficaz para que los niños mejoren y perfecciones sus habilidades, con el fin de ir desarrollando la autonomía del pequeño.
5 El educador ha de favorecer un ambiente donde los niños interaccionen mediante las actividades lúdicas. Debe planificar los recursos didácticos para facilitar el aprendizaje entre iguales mediante las actividades grupales. Utilizando, sobre todo, el refuerzo verbal, debe estimular a los niños para que se desenvuelvan solos lo máximo posible, fomentando así su independencia del adulto.
6 A lo largo de la educación infantil, el niño debe aprender a aprender y, para ello, el educador debe favorecer el aprendizaje significativo. La mayoría de los contenidos que deben aprender son de carácter procedimental, y estos requieren unas actividades secuenciadas y su puesta en práctica a través de la observación, experimentación, manipulación, etc.
Por tanto, el papel del educador dentro del contexto de pedagogía lúdica, es el de figura organizadora de ambiente de enseñanza-aprendizaje. Debe prestar atención tanto a la organización espacial del aula y del centro, como a la selección y distribución de los recursos.
En los centros, donde el juego es una premisa principal para el aprendizaje, se debe tener en cuenta que los espacios sean estimulantes, acondicionados al niño, libres para actuar en ellos, etc. Por otro lado, se les ofrece a los niños tiempo para jugar y, además, los juguetes y materiales seleccionados responden a las necesidades, intereses, y ritmos de desarrollo de los niños.

“El juego es la más alta forma de desarrollo en la niñez, porque es en sí mismo la más libre expresión de lo que habita en el alma del niño”. Friedrich Froebel (1782-1852).

Sabía que...
Los educadores y educadoras deben provocar en los niños y niñas estímulos que favorezcan la seguridad de estos.
El papel del educador es el de garantizar estas condiciones para que el juego se lleve a cabo. Por ejemplo, en los juegos motores o simbólicos, el educador proporcionará a los niños experiencias positivas que les ayuden a crecer como personas. En los juegos de construcción, ayudará a superar las dificultades motrices y de orientación. En los juegos de regla, el educador debe explicar las normas del juego. En los juegos al aire libre debe fomentar la transmisión oral.
5. La evaluación en el juego
Como hemos visto anteriormente, el juego es el principal medio de intervención en la educación infantil. A través de este, se ponen de manifiesto los progresos, dificultades y limitaciones del niño. Por todo esto, la actividad lúdica es la experiencia más adecuada para llevar a práctica la evaluación.
La evaluación nos informa sobre si se han cumplido los objetivos previstos y sobre la calidad y la adecuación de la intervención realizada.
La técnica más adecuada para la recogida de estos datos durante la actividad lúdica será la observación.
Esta observación permite al educador obtener información de las características de los pequeños y de los diferentes elementos de la intervención educativa.
A partir de la información obtenida de la observación de las actividades lúdicas, el educador reflexiona sobre el grado de acierto de su intervención o de la necesidad de adaptar algún elemento didáctico utilizado. De esta forma, el educador realiza una auto-evaluación de su trabajo educativo.
A lo largo de la actividad lúdica, el educador realizará la observación directa y sistemática de las conductas y situaciones de los niños. Todo ello será analizado y servirá para evaluar la efectividad o no de la práctica educativa y guiará las decisiones que se tomen al respecto.
La evaluación irá en función de las características personales de cada niño, es decir, el educador prestará más o menos ayuda dependiendo de las necesidades de los niños. El educador debe ir conociendo el avance del niño para readaptar las actividades a las necesidades de estos y así conseguir el grado de aprendizaje que se pretende.
Es necesario saber lo que ocurre en la intervención educativa en cada momento. Por esto, la evaluación será global, continua y formativa. Global en cuanto deberá referirse al conjunto de capacidades expresadas en los objetivos generales de la etapa, adecuados al contexto sociocultural del centro y a las características propias del alumnado. Tendrá un carácter continuo al ser un proceso en el que el tutor o tutora recoge, de modo continuo, información sobre el proceso de enseñanza y aprendizaje. Y asimismo, tendrá un carácter formativo, al proporcionar una información constante que permitirá mejorar tanto los procesos como los resultados de la intervención educativa.
Además de estas características, dependiendo del momento en el que se lleve a cabo la evaluación, esta se hará de forma inicial, continua y final.
1 La evaluación inicial se llevará a cabo al comienzo de la fase educativa y de cada aprendizaje.
2 La evaluación continua se llevará a cabo diariamente en cada una de las actividades lúdicas y a lo largo de todos los procesos de enseñanzaaprendizaje.
3 La evaluación final se realiza al final de la fase de aprendizaje y nos informa de los progresos del niño, de su grado de aprendizaje y de sus dificultades.
Para concluir este apartado, indicamos la necesidad de realizar por parte del educador una autoevaluación de su práctica educativa. Esta información servirá como reflexión y análisis del educador mediante la valoración de:
1 Si los diferentes elementos de la intervención educativa (programación, actividades, recursos,...) han sido adecuados para lograr los objetivos propuestos.
2 Si el alumno ha alcanzado los objetivos didácticos o si, por el contrario, es necesario una adaptación de la intervención realizada.
| Evaluación inicial | Evaluación continua | Evaluación formativa | |
| Qué evaluar | El conocimiento que tiene del nuevo aprendizaje. | La progresión de los distintos aprendizajes. | El grado de aprendizaje de los contenidos propuestos. |
| Cuándo evaluar | Al comienzo de la actividad. | Durante la actividad. | Al terminar la actividad. |
| Cómo evaluar | Observación directa. | Observación directa. | Observación directa. |
6. Resumen
Todo juego conlleva aprendizajes y, en el centro escolar, el docente es quien plantea las actividades lúdicas para que los niños construyan aprendizajes escolares. Sí, el educador es el que debe dirigir los juegos para dar el sentido educativo a la actividad lúdica.
Dada la importancia del juego, ha sido tratado en prácticamente todas las leyes de educación que han salido en los últimos años.
La función del educador en Educación Infantil estará dirigida hacia la planificación de actividades lúdicas para potenciar el desarrollo de todos los ámbitos del niño.
El educador realizará la observación directa y sistemática de las conductas y situaciones de los niños a lo largo de la actividad lúdica. Todo ello será analizado y servirá para evaluar la efectividad o no de la práctica educativa y guiará las decisiones que se tomen al respecto. Dependiendo del momento en el que se lleve a cabo la evaluación, esta se hará de forma inicial, continua y final.
Además, es necesario que el educador practique una autoevaluación con el fin de tratar de corregir posibles errores metodológicos.

Ejercicios de repaso y autoevaluación
1. Una de las principales finalidades de la educación infantil es...
1 ... ayudar al niño en el juego, para que se divierta.
2 ... ofrecer al niño experiencias y actividades lúdicas.
3 ... motivar al niño para que le guste la escuela.
4 ... ofrecer al niño el material necesario para el juego.
2. ¿Qué aspecto, para que la intervención del educador tenga la máxima eficacia, es falso?
1 Partir del momento evolutivo.
2 El grado de dificultad que se exige en los juegos.
3 La contextualización de los contenidos.
4 El niño debe aprender a aprender.
3. La evaluación continua se lleva a cabo...
1 ... al comienzo de la fase educativa y de cada aprendizaje.
2 ... en cada trimestre.
3 ... diariamente en cada una de las actividades lúdicas.
4 ... al final del aprendizaje.
4. Completa.
Para llevar a cabo una ________ _________ satisfactoria, el _______ tendrá en cuenta los factores de componente _______ y componente_________.
5. Completa.
El educador/a debe intentar que el juego sea __________ y _________.
Unidad Didáctica 5
Relación con la evolución infantil
1. Introducción
Juego y trabajo, desde el punto de vista de las leyes de la evolución humana, son fenómenos con una estrecha interdependencia. El comportamiento del niño en el juego nos informa sobre la manera en la que se integrará más tarde a la vida. La única distinción entre el juego del niño y el trabajo del adulto es que el trabajo se basa en la utilidad que de este exige el mundo externo, y el juego nace de impulsos y sin necesidad de defender la utilidad de esta actividad frente al mundo.
La misma tranquilidad que el niño manifiesta en el juego, cuando sea adulto, se observará en su trabajo. En el juego, el niño imita lo que vive y experimenta a través del mundo de los adultos, aprende a andar y a hablar por imitación. Así pues, es importante que los adultos realicen las actividades ante los niños de forma que despierten los impulsos que necesitan.
2. El juego y la evolución infantil
Aproximadamente hasta los siete años, el juego constituye para los niños su manera de aprender. Así pues, la enseñanza intelectual es inadecuada y prematura en esta etapa.
En la mayoría de los casos, los padres adoptan una manera de instruir que corresponde a su propio estado de conciencia adulta, ya que les resulta más cómodo, pero es necesario que los adultos aprendan a jugar de nuevo. Así el niño, que actúa por imitación, si ve jugar a los padres, jugará también y podrá adquirir facultades más fácilmente. En este sentido, se debe tener en cuenta el carácter formativo de aspectos tales como las buenas costumbres, la moralidad y la fantasía, que deben inculcarse dentro del juego.
Los primeros siete años de la vida del niño se distinguen por tres periodos de juego. Estos periodos se caracterizan por una conquista del mundo mediante el juego activo. Esta actividad le ofrece multitud de sensaciones, impresiones sensoriales, observaciones prácticas y, de ahí, representaciones, experiencias y conocimientos. Este aprendizaje es universal y se revela al adulto mediante la observación.
Una característica importante de estos primeros años de vida del niño es su entrega total al mundo que le rodea. Esto se manifiesta principalmente en su gran capacidad de imitación y en el hecho de que los sentimientos infantiles, ahora más que nunca, están relacionados con los sucesos y objetos de su alrededor.
Por todo esto, es fácil comprender la importancia de las impresiones que el niño tiene del contacto directo con las personas que le rodean.

Los niños deben unir las experiencias libremente sin ser reforzados.
Teniendo en cuenta la importancia del juego en la etapa de infantil, por ser una actividad vital e imprescindible para el desarrollo de las capacidades básicas del niño, será necesario explicar cómo evolucionan niños y juegos, y cuáles son las características de cada juego a lo largo de los distintos estadios que definen la etapa infantil.
La mayoría de los autores está de acuerdo en la teoría de Piaget. Por esto, se utilizará como base para la clasificación de juego.
Los tipos de juego que analizaremos serán los siguientes:
1 El juego funcional.
2 El juego simbólico.
3 El juego de reglas.
4 El juego de construcción.

Los juegos deben ser siempre acordes al desarrollo evolutivo del niño/a.
Relacionando los estadios evolutivos con los diferentes tipos de juego, recordaremos la siguiente clasificación:
1 Estadio sensorio-motor (de 0 a 2 años). El juego funcional es característico de esta edad.
2 Estadio preoperacional (de 2 a 6 años). El juego simbólico es característico de esta edad, el juego funcional continúa en este periodo.
3 Estadio de operaciones concretas (de 7 a 12 años). Este periodo no está dentro de la etapa de Educación Infantil, pero es necesario hablar de él para completar el conocimiento de otros juegos como el de regla.
De manera análoga, se tratará el juego de construcción, el cual estará presente en todas las edades.
3. Estadio sensorio-motor: el juego funcional
El juego funcional, según Jean Piaget, es la actividad lúdica por excelencia del estadio sensorio-motor. En este estadio, el niño actuará mediante actos reflejos, a través de acciones repetitivas para obtener placer, ejercitando sus esquemas mentales centrando estos en la repetición de un resultado interesante que le produzca placer, presentando los primeros rasgos de intencionalidad, egocéntricamente, y construirá imágenes mentales de la actividad lúdica para crear medios que le permitan alcanzar una solución.
En este periodo (sensorio-motor de 0 a 2 años), el juego funcional en el niño se desarrollará a través de las acciones del niño y dependiendo de sus capacidades y limitaciones.
La actividad lúdica se presenta en el niño a través de una conducta principalmente motora, sin representación interna de los acontecimientos externos. Dado que el niño no piensa en conceptos, usará sus sentidos y sus capacidades motrices para jugar.
También se debe tener en cuenta el juego de construcción, que aparecerá a partir de los primeros 12 meses de vida, para permanecer en todos los estadios que trataremos.
Subestadio I: Reflejos (0-1 mes)
Desde que nace, se observan en el niño los actos reflejos. El recién nacido aprende a llamar la atención con rapidez.
Los papás y las mamás son las primeras personas con las que el niño inicia su actividad lúdica. Este actúa de forma innata, sin intencionalidad. Así, dado que el juego se caracteriza por ser intencional, es muy difícil observar juego en este subestadio.
Subestadio II: Reacción circular primaria (1-4 meses)
Aunque todavía no se puede considerar que el niño tenga intención de jugar, en este subestadio es evidente que el niño emite respuestas a los estímulos que le hacen sentir placer.
Todavía el niño no es capaz de dominar las manos para coger las cosas, así que se distrae observando los rostros que hay a su alrededor, los sonidos que escucha, etc.
En estas edades, para el niño, cualquier objeto es parte de él mismo. Si pierde el contacto con él, dejará de interesarle. Su propio cuerpo es un objeto de juego, principalmente las manos (las abre y las cierra, entrelaza los dedos, mira las manos, las junta, las separa...). Por otro lado, las personas que están a su alrededor también hacen la función de juguete, la forma de moverse y los tonos de voz hacen que el niño preste más o menos atención según tenga una sensación agradable o no.
El niño comienza a mantener los sonajeros, los muñecos..., y los mira con atención, comienza a repetir conductas por puro placer, es decir, se lame los dedos y, si ha tenido una sensación agradable, lo volverá a repetir.
Subestadio III: Reacciones circulares secundarias (4-8 meses)
Las primeras manifestaciones de actividad lúdica en este periodo, seguirán centradas en el logro y repetición de un resultado interesante, que le produzca placer. El tiempo de juego estará relacionado con la satisfacción que encuentre el niño al realizar la actividad.
En este periodo, es capaz de llevarse objetos a la boca, acercárselos y mantener la mirada fija sobre algo que le interese. Descubre los pies y los utiliza para jugar con ellos.
El niño demuestra alegría jugando con las personas que conoce, por ejemplo, cuando la mamá le hace una carantoña y el niño responde sonriendo.

El primer juguete del bebé es su cuerpo.
Cuando el niño pierde de vista un objeto (juguete), este deja de existir para él, el niño debe visualizar sus actos y los objetos, para diferenciarlos como algo externo a él. El niño, además, reconoce un objeto viendo parte de este.
En este periodo, el niño necesita tener objetos a su alcance, no solo su cuerpo. El bebé necesita utilizar sus manos para el desarrollo de la actividad lúdica. Debe obtener placer de su juego y esto lo conseguirá sobre todo con acciones manipulativas como, tocar, chupar, gritar, etc... El niño explora y vive sus experiencias a través de los sentidos.
En este periodo, además de utilizar como juguete su propio cuerpo y el de las personas de su entorno, sería conveniente que pudiera utilizar bolas de plástico de colores, llaves de plástico, anillos mordedores, peluches..., todo esto sería bueno colocarlo en una manta y a su alcance.

Sabía que...
Sobre los seis o siete meses el niño es capaz de distinguir entre sus seres conocidos y otros no conocidos.
Subestadio IV: Coordinación de esquemas secundarios (8-12 meses)
En este periodo se puede decir que el juego evoluciona, aumenta la curiosidad del niño y este se desplaza para conseguir el objeto que le resulta llamativo.
El niño comienza a ser autónomo en sus movimientos y empieza a comprender los sucesos (primeros actos inteligentes). Presenta los primeros rasgos de intencionalidad. El bebé disfruta con las sensaciones táctiles y con los ruidos que se producen al golpear los objetos.

Las sensaciones táctiles son la primera vía de comunicación de los bebés, estas experiencias son muy importantes para su desarrollo futuro y está directamente relacionada con la comunicación no verbal.
En el juego, el niño inicia conductas repetitivas para conseguir un resultado ansiado. Coge con destreza los juguetes y se los pasa de una mano a la otra, dedica gran parte del tiempo a explorar, observar e investigar.
Uno de los juegos con los que más disfruta el niño en esta edad es el lanzamiento de objetos para escuchar el ruido que hace al golpear, también le encanta golpear dos objetos entre sí. Esta acción es muy repetitiva en niños de estas edades.
El juego con los objetos empieza a afianzarse, aunque las personas de su entorno siguen siendo fundamentales para el desarrollo de su actividad lúdica. Los objetos comienzan a tener valor por sí mismos y el niño es capaz de encontrar un objeto escondido detrás de algo cuando lo ha visto anteriormente. Este periodo es un excelente momento para poner objetos al alcance del niño, para que sean explorados por él. El bebé se interesará por sus cualidades y características, a través de las cuales descubrirá nuevas sensaciones.
Las dramatizaciones de cuentos y las situaciones del día a día en el salón, en la cocina, en el baño, etc., deben ser representadas y trabajadas por el educador o educadora. Estos deben animar al niño a cantar canciones de cuna, a observar cuentos ilustrados y deben presentarle al niño diferentes situaciones de la vida cotidiana.
Los juguetes adecuados para esta edad deben ser juguetes que se pueden apilar, de diferentes formas, colores y tamaños, tazas, cubos y otros contenedores irrompibles, espejos irrompibles de diferentes tamaños, juguetes para la bañera, que flotan, que se puedan apretar y/o en los que colocar agua, grandes bloques, juguetes que se aprieten y emitan sonidos, muñecas y títeres grandes, coches, camiones y otros vehículos de juguete hechos de algún material flexible y sin puntas o partes que puedan soltarse, pelotas de todos los tamaños, libros de cartón que son fáciles de manipular para los niños con imágenes grandes y coloridas, cajas vacías, revistas viejas, cartón, botellas de plástico vacías, etc.

Hoy en día existen multitud de juguetes en el mercado para la estimulación temprana del niño y la niña. Estos deben ser una herramienta complemetaria o de apoyo.
Subestadio V: Relaciones circulares terciarias (12-18 meses)
El niño actúa y se mueve cada vez de forma más autónoma, el juego se presenta como un proceso en el que el niño realiza la acción porque sí, sin un objetivo en concreto, solo porque le gusta. Poco a poco el niño va descubriendo los espacios y la relación de los objetos con estos.
En el desarrollo de este periodo, el juego del niño se basará en arrastrar y desplazar juguetes, meter y sacar objetos de un recipiente, jugar con juguetes de ruedas. Todo esto, a través de la exploración, manipulación y observación.
Los juguetes con ruedas son muy deseados por los niños de estas edades. Es nuestra labor facilitar al niño variedad de juguetes para que el juego se desarrolle mejor.
Los niños a esta edad entienden bastante más de lo que pueden expresar. En este periodo no entienden aún las relaciones familiares, el aprendizaje social se centra en el yo y en sus propias actividades lúdicas.
Subestadio VI: Imágenes simbólicas (18-24 meses)
El niño, en esta etapa, comienza a desarrollar el juego simbólico, y realiza juegos en los que finge acciones. Esto lo consigue gracias a representaciones previas de conductas. Sus exploraciones no paran y el uso del lenguaje es reducido.
Todo lo que se pone a su alcance es inspeccionado gracias a sus habilidades manipulativas descubiertas. Comienza a darse cuenta de que los juguetes representan cosas y personas de la realidad.
Los juguetes que se arrastran y desplazan, los que se meten y se sacan de recipientes, los peluches, las pelotas, etc., continúan siendo necesarios para el desarrollo de la actividad lúdica del niño. Pero ahora tomaran una importancia clave los juguetes de ruedas, los trenes, camiones, todos los objetos manipulativos que sean grandes y llamativos, en los que el niño se pueda montar y que pueda coger con facilidad.
Los juegos de apilar, encajar, destapar, montar, cuentos ilustrados, palas de madera o juegos de construcción serán los que más llamen la atención al niño.

Nota
Todos los beneficios del juego se ven aumentados si son en familia o con los iguales (favoreciendo el desarrollo de competencias esenciales para el futuro de los niños).

Ejercicio práctico
¿Cuál es el subestadio en el que aparecen los primeros actos inteligentes?
1 Coordinación de esquemas secundarios. Subestadio IV.
2 Actos reflejos. Subestadio I.
3 Reacción circularia primaria. Subestadio II.
4 Reacciones circularias terciarias. Subestadio V.
SOLUCIÓN
1 Coordinación de esquemas secundarios, subestadio IV
4. Estadio preoperacional: el juego simbólico
Esta es la etapa del pensamiento y del lenguaje, donde se gradúa la capacidad del niño de pensar simbólicamente. El niño imita juegos de conducta, hace dibujos, inventa imágenes mentales y empieza a desarrollar el lenguaje hablado.
A partir de los dos años, sus juegos tienden a ser de representación y de simulación de lo experimentado o de lo inventado. El niño se convierte en cualquier personaje imitando a los adultos. El niño reproduce situaciones que ha visto, pero adaptadas a sus necesidades y deseos.
Gracias al juego simbólico, explora y conoce las posibilidades y limitaciones de los objetos y actúa como regulador emocional de sus miedos y fantasías. Se inicia el simbolismo colectivo, con la característica principal de que los papeles se diferencian acentuadamente y se hacen complementarios.
Aunque en etapas anteriores ya había juegos de papeles, no era muy claro qué rol desempeñaba cada niño, sino más bien eran juegos con varios sujetos, pero sin mucha interrelación. Al llegar al simbolismo colectivo se hace evidente la congruencia de cada papel con relación al total del juego. Esto se debe a dos razones principales:
1 Primera, el niño tiene cada vez mayor relación social con otros sujetos, es decir, se adquiere una mayor socialización.
2 Segunda, los progresos de las estructuras mentales le permiten al niño ser más coherente con sus acciones e ideas.
En esta etapa se siguen manteniendo el juego de construcción y el juego funcional, pero a un nivel más complejo.
Estadio preconceptual (2-4 años)
Las actividades lúdicas empiezan a ser cada vez mas complicadas, el niño se muestra cada vez más ágil en la actividad motriz. Le gusta levantar objetos, transportar cosas, saltar, correr, deslizarse, columpiarse... Y todo esto, gracias al avance que ha tenido en su actividad motora.
El juego es un medio perfecto para el aprendizaje en esta etapa. Los niños desarrollan al máximo sus capacidades cuando juegan. Los educadores y educadoras deben conocer esta realidad.
Las actividades lúdicas en las que los niños aprenden a simbolizar comienzan cuando tienen el nivel de comprensión que les permite imitar situaciones reales, como jugar a los papás y a las mamás, a hacer la cama, jugar a hacer la compra, a limpiar la casa, etc. A través de la representación, los niños asimilan y comprenden las situaciones que viven en la vida real.
Los educadores y educadoras deben fomentar este tipo de juego en los niños, jugando con ellos y animándolos a usar juguetes que potencien el juego simbólico.
En esta etapa, el juego simbólico se presenta primero mediante las propias acciones de los niños, representado en sus movimientos propios, y posterior-mente, sus conductas son proyectadas hacia los objetos y los adultos.
Los juegos simbólicos son característicos de la etapa preconceptual (2-4 años). Implican la representación de un objeto por otro. El lenguaje, que también se inicia a esta edad, ayudará poderosamente a esta nueva capacidad de representación. Otro cambio importante que aparece en este momento es la posibilidad de los juegos de ficción: los objetos se transforman para simbolizar otros que no están presentes. Así, un cubo de madera se convierte en un camión, una muñeca representa una niña, etc. Lo fundamental no son ya las acciones sobre los objetos, sino lo que estos y aquéllas representan. El niño empieza a hacer como si, es decir, atribuye a los objetos toda clase de significados más o menos evidentes, simula acontecimientos imaginados interpreta escenas creíbles mediante roles y personajes ficticios o reales, y coordina, a un nivel cada vez más complejo, múltiples roles y distintas situaciones. Estas formas de juego evolucionan, acercándose cada vez más con los años a la realidad que representan. La mayor parte de los juegos simbólicos implican movimientos y actos complejos que pudieron, anteriormente, ser objeto de juegos de ejercicio sensorio-motor en secuencias motrices aisladas (atornillar, apretar, golpear, etc.). Estos movimientos se subordinan, en el contexto del juego simbólico, a la representación y a la simulación, que ahora se convierten en la acción predominante.

El escondite es un juego tradicional y universal.
En esta etapa del desarrollo, la interiorización de los esquemas le permite al niño un simbolismo lúdico puro. El proceso de pensamiento, hasta ahora unido estrechamente a lo inmediato, al presente, a lo concreto, se vuelve más complejo. El niño tiene ahora acceso a los acontecimientos pasados y puede anticiparse a los que van a venir. Sus juegos están marcados entonces por la máxima utilización de esta nueva función: simulación, ficción y representación, invención de personajes imaginados y reproducción de acontecimientos pasados que acompañan la actividad lúdica en el transcurso de esta etapa, caracterizando las conductas particulares.

Sabía que...
El niño practica los juegos simbólicos por el placer de ejercer sus poderes y revivir sus experiencias. Son un modelo de expresión y afirmación del yo.
Con respecto a las relaciones sociales, el juego simbólico facilita las interacciones sociales y la resolución de conflictos, las relaciones familiares y de las diferentes profesiones.
Los instrumentos y materiales musicales, junto con el material de expresión irán adquiriendo en el niño de esta edad en adelante importancia, ya que los movimientos del niño comienzan a mostrar más precisión y madurez.

Ejercicio práctico
¿Qué juegos son característicos de la etapa preconceptual?
1 El juego simbólico.
2 El juego de construcción.
3 El juego motor.
4 El juego de reglas.
SOLUCIÓN
1 El juego simbólico
Estadio intuitivo (4-6 / 7 años)
En esta etapa, empieza a aparecer el juego en grupo, lo que lleva consigo una complejidad en los tipos de juego que se utilizan. En cuanto a la dimensión social del juego, los niños utilizan todas sus categorías.
A partir de la etapa intuitiva; (4-7 años) el simbolismo puro va perdiendo terreno a favor de juegos de fantasía más socializados, que, al realizarse más frecuentemente en pequeños grupos, aproximan al niño a la aceptación de la regla social. El pensamiento intuitivo es una clase de pensamiento con imágenes que conduce al inicio de la lógica. Las actividades lúdicas de este nivel implican un interés por la manipulación sobre los conjuntos, por los reagrupamientos ordenados de manera lineal según un solo principio de orden, y por el montaje de elementos múltiples y la organización de las partes de un conjunto.
Sin embargo, las características mismas del nivel intuitivo ponen en evidencia el límite del razonamiento de los niños de esta edad, ya que estos tienden a centrarse sobre un solo aspecto de la situación y a desestimar otras dimensiones presentes, además de ser poco dados a considerar los objetos o acontecimientos desde un punto de vista distinto al suyo.

En los juegos compartidos los niños y niñas interactúan de forma natural.
Los juegos de construcción o montaje hacen de puente entre los diferentes niveles de juego y las conductas adaptadas. Así, cuando un conjunto de movimientos, de manipulaciones o de acciones está suficientemente coordinado, el niño se propone inmediatamente un fin, una tarea precisa. El juego se convierte entonces en una especie de montaje de elementos que toman formas distintas. Si el mismo trozo de madera, en el transcurso de la etapa anterior, servía para representar un barco, un coche, etc., puede ahora servir para construirlo, por la magia de las formas lúdicas recurriendo a la capacidad de montar varios elementos y de combinarlos para hacer un todo.
Durante el desarrollo de esta etapa (4 a 6/7 años), los juegos de reglas aparecen de manera muy progresiva y confusa. Su inicio depende en buena medida, del medio en el que se mueve el niño, de los modelos que tenga a su disposición. La presencia de hermanos mayores y la asistencia a aulas de infantil situadas en centros de Educación Primaria facilitan la sensibilización del niño hacia este tipo de juegos.

Nota
Los juegos con sus iguales son muy beneficios para los niños, porque descubren que hay reglas o normas que deben seguir si quieren que los demás jueguen con ellos. Además, a la vez que aprenden a respetar, cooperar, controlar y gestionar sus emociones, aprenden también que a veces se gana y otras se pierde, pero lo que al final importante es participar y divertirse.
5. Estadio de las operaciones concretas: el juego de reglas
Es sobre todo durante el periodo de las operaciones concretas (7-12 años), cuando se desarrollan los juegos de reglas simples y concretas, directamente unidas a la acción y apoyadas generalmente por objetos y accesorios bien definidos. Los juegos de reglas, al contrario de otros tipos de juego que tienden a atenuarse, subsisten y pueden desarrollarse en el adolescente y en el adulto tomando una forma más elaborada. Se recurre entonces a los juegos de reglas complejas, generalmente a partir de los doce años, más independientes de la acción y basados en combinaciones y razonamientos puramente lógicos, en hipótesis, estrategias y deducciones interiorizadas (ajedrez, damas, cartas, juegos de estrategia, juegos deportivos complejos, etc.). Según Piaget, “El juego de reglas aparece tardíamente porque es la actividad lúdica propia del ser socializado”. A través de los juegos de reglas, los niños y niñas desarrollan estrategias de acción social, aprenden a controlar la agresividad, ejercitan la responsabilidad y la democracia.
Las reglas obligan también a depositar la confianza en el grupo y, con ello, aumenta la confianza del niño en sí mismo.
6. El juego de construcción y su importancia en el desarrollo del niño
Los juegos de construcción son de los que mayor éxito tienen entre los niños, y quizá los que acompañan la actividad lúdica de los pequeños durante más tiempo. Se trata de un conjunto de piezas, que pueden ser de formas iguales o diferentes, con las que pueden hacerse múltiples combinaciones, creando distintas estructuras.
Alrededor del primer año, el niño empieza a descubrir de qué tratan, hasta cerca de los cinco o seis años, cuando ya se han vuelto expertos en el arte de montar y encastrar.
Los juegos de construcción le plantean al niño problemas que en su desarrollo involucran diversidad de factores (motores, intelectuales, afectivos) y, además, le estimulan el desarrollo de la capacidad creadora y de su imaginación. Este tipo de juego le posibilita al niño la formación de hábitos de orden, le ayuda a mantener el interés por una actividad, a organizar esquemas mentales respecto a los elementos y cosas que va descubriendo y le da un mejor manejo de formas, colores, texturas y soluciones.
A los niños les encantan los juegos de bloques y cubos para meter uno dentro de otro, apilarlos, encajarlos, clasificarlos y, sobre todo, derribarlos. Se trata de una fase de investigación de los objetos, aprenden a diferenciarlos por el tamaño y por el color, y a relacionarlos entre sí. En las primeras etapas se trata más que nada de un proceso de manipulación de las piezas.
Más adelante, a medida que el niño va dominando la técnica, comienza a manejar el concepto de encastre para armar objetos, escenarios y elementos que tratan de asemejar la realidad. A la vez que el niño crece, la dificultad del juego va aumentando, debiendo coordinar de forma cada vez más precisa sus manos y sus dedos con su vista, favoreciendo la destreza y el dominio de la motricidad fina. Por un lado, evoluciona en su desarrollo cognitivo y, por otro, aprende a conocer la estructura de los materiales empleados.
A través de juegos de construcción, los niños:
1 Adquieren nociones básicas para la comprensión del mundo que les rodea.
2 Desarrollan sus habilidades motrices manipulando las piezas, ayudándoles a adquirir conceptos espaciales como el volumen, grande-pequeño, alto-bajo, corto-largo, formas geométricas, etc.
3 Desarrollan la atención y la comprensión.
4 Serán más organizados, pues el juego mismo hace que se acostumbre a ordenar y a clasificar las piezas.
Pero no solamente son beneficiosos para su desarrollo motriz e intelectual, sino también para su desarrollo cognoscitivo y emocional.
Este tipo de juegos ayuda a que el niño acepte que existen ciertas reglas físicas que debe acatar, que no todo es como él quisiera. Esto le ayudará en el futuro a adaptarse mejor a las normas en todas las situaciones de la vida.

Sabía que...
Rudolf Steiner afirmó que “la manera en que un niño se hará valer en un futuro, puede deducirse de su manera de jugar. Un niño que juega con lentitud, será lento cuando tenga veinte años, un niño que es superficial en el juego, también lo será en el futuro”.
Los juegos de construcción no son solamente un montón de piezas que desparramar. Además de entretenerlos, tienen múltiples ventajas para su desarrollo integral, por lo que se convierten en un gran aliado de los niños en edad preescolar.
| PERÍODO | ESTADIO | EDAD |
| Etapa Sensoriomotora (0-2 años) La conducta del niño es esencialmente motora, no hay representación interna de los acontecimientos externos, ni piensa mediante conceptos. El niño usa sus sentidos y sus capacidades motrices para conocer aquello que le rodea. Juego Funcional, a partir del año Juego de Construcción. | a. Estadio de los mecanismos reflejos congénitos. | 0 - 1mes |
| b. Estadio de las reacciones circulares primarias | 1 – 4 meses | |
| c. Estadio de las reacciones circulares secundarias | 4 – 8 meses | |
| d. Estadio de la coordinación de los esquemas de conducta previos. | 8 – 12 meses | |
| e. Estadio de los nuevos descubrimientos por experimentación. | 12 - 18 meses | |
| f. Estadio de las nuevas representaciones mentales. | 18-24 meses | |
| Etapa Preoperacional (2-7 años) Es la etapa del pensamiento y la del lenguaje que gradúa su capacidad de pensar simbólicamente, imita objetos de conducta, juegos simbólicos, dibujos, imágenes mentales y el desarrollo del lenguaje hablado. Juego simbólico y Juego de construcción | Estadio preconceptual. | 2-4 años |
| Estadio intuitivo. | 4-7 años | |
| Etapa de las Operaciones Concretas Los procesos de razonamiento se vuelen lógicos y pueden aplicarse a problemas concretos o reales. En el aspecto social, el niño ahora se convierte en un ser verdaderamente social y en esta etapa aparecen los esquemas lógicos de seriación, ordenamiento mental de conjuntos y clasificación de los conceptos de casualidad, espacio, tiempo y velocidad. Juego de reglas y Juego de construcción. | 7-11 años | |
Pulsuz fraqment bitdi.
Reproductor de cd con micrófono
Disfraz de princesa






















