Kitabı oxu: «Problemas»

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BIBLIOTECA CLÁSICA GREDOS, 320


Asesor para la sección griega: CARLOS GARCÍA GUAL .

Según las normas de la B. C. G., la traducción de este volumen ha sido revisada por PALOMA ORTIZ GARCÍA

© EDITORIAL GREDOS, S. A.

Sánchez Pacheco, 85, Madrid, 2004.

www.editorialgredos.com

REF. GEBO401

ISBN 9788424936976.

INTRODUCCIÓN

«Existe una obra de Aristóteles titulada Problemas físicos , obra extremadamente agradable y llena de enseñanzas escogidas sobre todo tipo de temas». Ésta es la opinión que le merece nuestra obra a Aulo Gelio (Noches áticas XIX 4).

Aunque compartimos su gusto por este texto, conviene señalar antes que nada el escaso interés que ha suscitado en comparación con otros tratados de Aristóteles. Quizá se puede afirmar que ha sido el menos leído y estudiado 1 , a excepción de alguna sección concreta, como la dedicada a los problemas de música, sobre la que más adelante hablaremos.

Se sabe que gozó de gran éxito en la Antigüedad, éxito atestiguado por la abundancia de citas y referencias a esta obra que encontramos en autores como Cicerón, Séneca, Plinio el Viejo, Plutarco, Aulo Gelio, Ateneo, Galeno... Su fama llegó hasta el Renacimiento, época en que fue muy cultivado el género de la miscelánea, y los Problemas pudieron servir de referencia a algunos autores, como el español Pedro Mexía en su Silva de varia lección (1550-1551), donde Aristóteles es citado noventa y ocho veces y hay once menciones a los Problemas .

Pese al desinterés de los investigadores hacia esta obra (han sido muy escasas las ediciones y traducciones modernas), consideramos que merece una mayor atención y debemos valorarla ante todo por el inmenso caudal de información que nos proporciona, en concreto sobre el nivel de conocimientos de la época en determinadas ciencias y, además, sobre costumbres y prácticas de la vida cotidiana de los griegos.

En primer lugar, se trata de uno de los tratados más extensos del corpus aristotélico, sólo precedido por la Historia de los animales y la Metafísica. Pero su interés no radica en su extensión, sino en la variedad de asuntos que abarca. Se trata de una colección de cuestiones ordenadas por temas que se agrupan en treinta y ocho secciones. Los temas son de lo más variopinto: desde medicina y fisiología hasta problemas psicológicos, de ciencias naturales, matemáticas, astronomía, óptica, música, cuestiones judiciales...

Dada esta amplitud de temas, nos atreveríamos a decir que quizá sean los Problemas la obra que mejor refleje el espíritu universalista de la enseñanza impartida en el Liceo. Salvando las distancias, podemos considerar este tratado como una especie de manual enciclopédico que agruparía la mayoría de conocimientos que el hombre culto de la época debería conocer, en un momento en que todavía no se había dado la especialización de las ciencias, a la que asistiríamos un siglo después.

Ese interés enciclopédico por el mundo en su conjunto, esa viva curiosidad y ese gusto por la observación minuciosa de los pequeños detalles, que permea toda la obra de Aristóteles, lo encontramos también en los Problemas , que encarnaría el afán por conseguir esa unidad del conocimiento buscada por el Perípato.

Datación y autoría

Una de las razones principales que explican la escasa atención que ha suscitado esta obra es que ha sido considerada generalmente apócrifa.

La obra tal como ha llegado a nosotros es, sin duda, postaristotélica, aunque sabemos con seguridad que el propio Aristóteles reunió una colección de cuestiones basadas, bien en observaciones personales, bien en lecturas de textos médicos o filosóficos, o bien derivadas de su estancia en la Academia. Muchas de estas cuestiones revelan un estilo poco cuidado, propio de notas esbozadas ligeramente sin ningún afán literario y con la única finalidad de ser utilizadas como ejercicio de escuela para ser discutidas con los alumnos.

¿Qué certeza podemos tener sobre la autenticidad de una parte importante de los Problemas? En primer lugar, la obra aparece mencionada en todos los catálogos antiguos de las obras de Aristóteles 2 . Y, como segundo dato, no menos importante, tenemos el propio testimonio de su autor, que remite claramente a esta obra en otros tratados 3 . Por otra parte, hay también en los mismos Problemas referencias a otras obras del corpus, aunque sin mencionarlas directamente 4 , sino usando expresiones como «la causa ya se ha explicado en otro sitio».

Además del testimonio del propio Aristóteles, contamos con otras fuentes en las que apoyar ese elemento genuinamente aristotélico de los Problemas. Se trata de las numerosas citas encontradas en otros autores 5 , entre los que destacamos los siguientes:

Plutarco menciona los Problemas en diferentes obras, pero es, sobre todo en Charlas de sobremesa (que, incluso, imita la forma de nuestra obra presentando los temas en forma de preguntas) donde es citada con más frecuencia la autoridad de Aristóteles, en referencia a alguna cuestión común a ambas obras. Plutarco se inspiró en los Problemas (especialmente en el campo de la fisiología, biología y ciencias naturales), que él consideraba auténticos y que eran tenidos en su época por un manual selecto para gentes cultivadas.

Aulo Gelio no solo cita varias veces los Problemas 6 en sus Noches áticas , sino que traduce literalmente alguno de ellos (el 37 de la sección XXVI). En otra ocasión da, incluso, el texto griego íntegro (el 7 de la sección XXVIII), precedido de las siguientes palabras: «yo cito a propósito de este tema un texto del filósofo Aristóteles, a fin de que la autoridad de este hombre célebre, de este hombre ilustre, nos aparte de estos placeres miserables (el gusto y el tacto).»

Ateneo, en su Banquete de los eruditos (X 434), cita el problema 4 de la sección III, a propósito de la infertilidad de los borrachos, como sigue: «Aristóteles dice en los Problemas físicos que el esperma de las personas ebrias se vuelve agua».

Aunque se podrían mencionar otros autores, cuyos testimonios apelarían a la legitimidad de la obra de Aristóteles, solo queremos insistir aquí en el común acuerdo existente sobre la autoría aristotélica del famoso problema l de la sección XXX, que desarrolla el tema de la relación entre el temperamento melancólico (dominado por la bilis negra) y la genialidad. Cicerón, en Tusculanas (I 33), dice: Aristoteles quidem ait omnes ingeniosos melancholicos esse... Séneca, en Sobre la tranquilidad del alma , remite también a Aristóteles antes de expresar la siguiente idea: nullum magnum ingenium sine mixtura dementiae fuit. Plutarco, en la Vida de Lisandro , también remite al problema aristotélico, dado que este personaje es uno de los ejemplos citados entre los melancólicos históricos.

Pero, dejando a un lado los abundantes testimonios que encontramos en la Antigüedad que confirman la participación de Aristóteles en la redacción de la obra, también está claro que una miscelánea de este tipo siempre es susceptible de ser ampliada y retocada en épocas posteriores, lo que sucedió en el transcurso del s. III a. C., en el que los miembros del Liceo la fueron enriqueciendo con nuevas cuestiones.

Las secciones que, a juicio de P. Louis, pueden ser consideradas como auténticas y habrían sido redactadas durante la estancia de Aristóteles en la Academia serían las siguientes: I (problemas médicos), II (el sudor), VII (la simpatía), X (resumen de problemas físicos), XIV (los climas), XV (teoría matemática), XX (arbustos y hortalizas), XXVI (los vientos), XXVIII (la moderación y el exceso), XXX (la prudencia y la inteligencia), XXXII (las orejas), XXXIII (la nariz), XXXV (el tacto) y XXXVI (la cara) 7 . Esta atribución no impediría que alguno de los problemas de estas secciones no fuera aristotélico o que, por el contrario, alguno de cualquier otra sección hubiera sido redactado por el maestro, dado que se trata de una compilación que se ha ido elaborando a lo largo de un dilatado espacio de tiempo y sin tener en cuenta el criterio de autenticidad.

El peripatético Andrónico de Rodas, que estuvo al frente de la escuela entre los años 70-50 aproximadamente, publicó los escritos didácticos de Aristóteles, entre los que se encontraban los Problemas , sin distinguir entre los que eran auténticos y los que no lo eran. Ésta es la edición que pudieron consultar Cicerón, Séneca, Plinio, Plutarco, Aulo Gelio. Sin embargo, no es ésta la versión de la obra que ha llegado a nosotros, ya que en estos autores aparecen referencias a cuestiones concretas de los Problemas , que no están presentes en la edición que conservamos. Esta nueva edición data del s. II d. C. y supuso una remodelación bastante considerable respecto a la de Andrónico. Algunos problemas fueron suprimidos y se introdujeron otros, cuyo origen no puede remontarse más allá del s. II d. C. La principal novedad que aporta es la clasificación de los problemas por temas, manteniendo la división de la obra en treinta y ocho libros, como estaba tradicionalmente desde el s. III a. C.

Como vemos, la colección conservada es una miscelánea de problemas que, sin tener el mismo origen, ya que se extienden a lo largo de seis siglos 8 , responden a una misma tradición peripatética y continúan la práctica iniciada por el maestro.

Título y definición de problema

El título de Problemas (Problḗmata) es el que utiliza normalmente Aristóteles cuando remite a esta obra en otros tratados. Pero, es a partir del s. III a. C. cuando se empieza a emplear el título más concreto de Problemas físicos (Problḗmata physiká) , para distinguirlos de otras colecciones que fueron apareciendo sobre diferentes asuntos que ya no tenían que ver con las ciencias naturales. Éste es el título con el que se conocen en época de Plutarco, y así citan la obra (como hemos visto más arriba) Ateneo y Aulo Gelio. Este último también menciona la obra en una ocasión con el título de Problḗmata enkýklia , cuyo significado ha sido objeto de diversas interpretaciones. Si se descarta el sentido de «enciclopédico» para el adjetivo enkýklia por el uso que hace Aristóteles de esta palabra en otras ocasiones, parece más acertado entenderlo como «algo que está en circulación y al alcance de todo el mundo».

En cualquier caso, el título con el que la obra aparece mencionada normalmente en los catálogos antiguos y el que figura en los manuscritos de la Edad Media y el Renacimiento es el de Problemas físicos 9 .

Respecto al término «problema» (que literalmente significa «algo que se arroja delante», o sea, «una cuestión propuesta»), conviene señalar que para Aristóteles tiene un significado muy concreto, que nos explica claramente en Tópicos (104b1-18): «Un problema dialéctico es la consideración de una cuestión... acerca de la cual, o no se opina ni de una manera ni de otra, o la mayoría opina de manera contraria a los sabios, o los sabios de manera contraria a la mayoría, o bien cada uno de estos grupos tiene discrepancias en su seno» 10 . Es decir, los problemas plantean asuntos discutibles, dada la dificultad, si no imposibilidad, de encontrarles una solución.

Clasificación y estructura de la obra. Método de investigación

Tradicionalmente, se clasifica la obra de Aristóteles en tres grandes grupos 11 : 1) escritos de divulgación, dirigidos al gran público; 2) tratados científicos y filosóficos, que constituyen lo que llamamos Corpus Aristotelicum , y 3) un conjunto de memoranda y colecciones de materiales, planteado como un trabajo de grupo dentro de la escuela, por encargo y dirección del propio Aristóteles. Los Problemas entran dentro de este tercer apartado.

Este tipo de trabajo en equipo, que ya había practicado Aristóteles para componer su tratado Historia de los animales o para recopilar las Constituciones de los Estados griegos , refleja un elemento fundamental en la metodología de la investigación científica desarrollada en el Liceo, consistente en la búsqueda de materiales con el fin de elaborar principios generales sobre un determinado tema.

Los Problemas están divididos en treinta y ocho libros o secciones, que contienen un total de ochocientos noventa y un problemas. Las secciones son de extensión muy variada (la más breve sólo tiene tres cuestiones y la más extensa sesenta y siete).

Cada sección lleva un título que hace referencia al tema común de los problemas que agrupa. Este título procede de la última edición de la obra (s. II d. C.) y aparece en la mayoría de los manuscritos, donde se especifica que la clasificación se ha hecho kat’ eîdos (por materia). Casi siempre los títulos empiezan por las palabras hósa perì... , es decir, «todos los problemas relativos a...».

Los problemas, excepto cuatro, están introducidos por una pregunta, que casi siempre presenta la fórmula estereotipada dià tí? , «¿por qué?». La respuesta adopta también la forma interrogativa, en forma de preguntas retóricas: ḕ hóti... ?/ ḕ dióti...? , «¿es porque...?» 12 . A veces se dan dos o tres posibles respuestas.

Este procedimiento expositivo lo encontramos también en la Mecánica y, seguramente, responde a una práctica real de un método didáctico, basado en el contacto directo entre maestro y alumnos, sin la mediación de texto alguno. La enseñanza consistiría en poner encima de la mesa una determinada cuestión para someterla a debate. El maestro expone unas ideas que deben ser comentadas y desarrolladas ante los discípulos y, se supone, con su participación. Los Problemas , por tanto, no pueden ser considerados propiamente un manual de transmisión de conocimientos, dado que las cuestiones no quedan zanjadas; sino que más bien hay que entenderlos como un instrumento didáctico, que plantea asuntos polémicos sobre los que no hay una opinión clara y para los que se ofrecen varias posibles soluciones, de forma que la discusión permanece abierta.

En la más pura tradición de la ciencia griega, Aristóteles se pregunta por las causas de los fenómenos que observa. Persigue el conocimiento del mundo real y no desprecia ninguna faceta de la realidad, por insignificante o vulgar que pueda parecer a primera vista (sirvan de ejemplo sus observaciones sobre el hipo, el estornudo, las cosquillas o la dentera). No le basta con la mera descripción, dado que el conocimiento científico es causal. Esa indagación de las causas sigue un proceso inductivo que va de lo particular a lo general.

Contenido de los Problemas

En primer lugar, hay que resaltar que el editor de los Problemas no ha demostrado mucha destreza en la selección del material recopilado. Parece que lo único que le ha interesado es publicar todo lo que tenía a mano, sin hacer ningún tipo de purga ni importarle demasiado que los mismos problemas aparezcan repetidos en secciones diferentes, o, incluso, dentro de la misma sección. Estas repeticiones se dan en diferentes formas: bien se trata de una copia literal, bien se expone el mismo problema en una variante abreviada o alargada, o bien se plantea la cuestión concreta desde un planteamiento diferente.

Además de las abundantes repeticiones, se observan a lo largo de la obra incoherencias de doctrina, de modo que el mismo fenómeno puede encontrarse explicado por causas contrarias. Por ejemplo, la afirmación de que «todo lo que está quieto se pudre» (I 52, V 34, XXXV11 3) alterna con su contraria de que «se pudre todo lo que se mueve» (XXII 4, XXV 17). También en los Problemas encontramos afirmaciones que se contradicen con ideas expuestas en tratados auténticos, lo que da pie a considerar que esa sección concreta no ha sido redactada por Aristóteles.

Por otro lado, la ordenación de las secciones no responde a ningún plan previo. Se suceden una detrás de otra sin ninguna conexión. En resumen, no parece que estuviera en la mente del editor ofrecer una obra armónica y coherente, sino más bien, sacar a la luz todo el material del que disponía.

También nos gustaría llamar la atención sobre la desigual calidad de unas cuestiones y otras. Podemos encontrar problemas de gran interés, desarrollados con exhaustividad y todo lujo de detalles, como el que defiende el principio legal de in dubio pro reo (XXIX 13) y aboga por la presunción de inocencia, un valor jurídico de primer orden. O el problema 1 de la sección XXX —el más conocido de toda la colección—, que, entroncando con la teoría humoral hipocrática, expone minuciosamente que todos los hombres excepcionales deben su genialidad a que la mezcla de humores en su organismo está dominada por la presencia de la bilis negra.

Por otro lado, no solo merecen destacarse los problemas que, como los anteriores, desarrollan cuestiones de gran calado moral o psicológico, sino también aquellos que analizan asuntos tan prosaicos como pueden ser la dentera (VII 5) o las cosquillas (XXXV 1), pero que hacen gala de un ingenio y una capacidad de observación dignas de encomio.

En contraste con estos tenemos, por ejemplo, las secciones XXIII (el agua salada y el mar) y XXIV (las aguas calientes), donde nos sorprenden afirmaciones como la de que el agua del mar es la única que arde (XXIII 15, 32). O se dan por hechos algunos fenómenos que serían fácilmente refutables: por ejemplo, que el fondo de las vasijas con agua hirviendo no quema (XXIV 5, 8), que las cosas calientes se enfrían más al sol que a la sombra (XXIV 13), o que para lavarse es más saludable el agua calentada al fuego que al sol (XXIV 14).

En otras secciones, como la VI, sobre las posturas corporales, la ingenuidad de algunas cuestiones suscitan la sonrisa del lector, cuando se pregunta por qué el estar sentado a unos les engorda y a otros les adelgaza, por qué es mejor acostarse con el cuerpo doblado, por qué el vértigo se produce más al ponerse de pie que al sentarse, o por qué el sueño nos viene antes si nos acostamos sobre el lado derecho.

Este contraste entre las distintas secciones se hace evidente no solo en el tema escogido, sino también en la forma de desarrollarlo, ya que en algunos casos llama la atención la alta calidad literaria y en otros la torpeza de la expresión, con frases demasiado elípticas o, por el contrario, extremadamente largas y farragosas.

Pasamos a continuación a exponer el contenido de las secciones que consideramos de mayor interés, y a destacar algunas de las ideas que nos parecen más representativas del tratado, sea por su valor intrínseco, sea por su originalidad, por su agudeza de observación, o quizá porque es la primera vez que aparecen expuestas en un texto clásico.

Medicina y fisiología

Las cuestiones relacionadas con la medicina y la fisiología ocupan un lugar preeminente en el conjunto de los Problemas. Y aunque en la mayoría de las secciones podemos encontrar reflexiones en relación con estos temas, son las once primeras secciones las que entran de lleno en el terreno de la ciencia médica y los problemas físicos. Los temas tratados son los siguientes: la medicina y la enfermedad, el sudor, el consumo del vino y sus excesos, las relaciones sexuales, la fatiga, las posturas corporales, la simpatía y el contagio, el frío y el escalofrío, los remedios para magulladuras y cardenales; la sección X es un compendio de temas fisiológicos variadísimos (la tos, el sangrado de la nariz, el estornudo, el tartamudeo, el estrabismo, el enanismo, la generación espontánea, el pelaje, la domesticación de animales y plantas salvajes, la forma del ombligo, la multiparidad, la longevidad...). Y, por último, dentro de este apartado, la sección XI trata de la voz y el sonido.

La primera sección, dedicada a problemas médicos, empieza definiendo la enfermedad y la salud, antes de pasar a exponer las causas concretas que dan origen a estados mórbidos y los remedios posibles para determinadas dolencias.

La enfermedad consiste en un exceso o en una carencia (I 1). Por tanto, la salud es el mantenimiento del equilibrio de los elementos contrarios que componen el organismo: lo caliente, lo frío, lo húmedo y lo seco. Esta definición de la salud como un equilibrio y la enfermedad como la ruptura del equilibrio causada por la preeminencia de un elemento sobre los demás, fue formulada por primera vez por Alcmeón de Crotona, contemporáneo de Pitágoras, y asumida posteriormente por la medicina hipocrática 13 .

Todas las ideas desarrolladas en esta sección presuponen un conocimiento muy riguroso de las teorías médicas expuestas en el Corpus hippocraticum. Por ejemplo, los tres conceptos básicos (pépsis, krísis y apóstasis , cocción, crisis y depósito) en los que la escuela de Cos apoya la teoría de la enfermedad, los vemos utilizados por Aristóteles a lo largo de todo el tratado. Y basándose en ellos, explica tanto los estados enfermizos como su posible recuperación. Así, gracias a la pépsis o cocción, que se produce por medio del calor interno o pneúma , se logra tanto la digestión de los alimentos como la cocción y posterior eliminación de los residuos sobrantes. De hecho, cuando se da una abundancia de residuo (por exceso de humedad, por ejemplo), el calor interno no es capaz de cocer el elemento superfluo, de forma que se pudre y provoca enfermedades o incluso la muerte (I 6, 19, 20...). Por eso, leemos en repetidas ocasiones que lo mejor es librarse cuanto antes de los residuos (I 52): la eliminación de la enfermedad por la secreción de flujos.

La crisis es otro de los conceptos fundamentales en el desarrollo de la enfermedad. Consiste en un cambio drástico en la evolución del enfermo, hacia la recuperación o hacia la muerte.

La correspondencia entre fenómenos astronómicos y fenómenos patológicos es otra herencia hipocrática que encontramos con frecuencia en nuestros problemas (I 3). La aparición de enfermedades viene asociada a los cambios de estaciones, de vientos, de aguas o a la salida de determinados astros. Cualquier alteración se considera insana (I 15) por su capacidad de perturbar el equilibrio del organismo, y un cambio violento puede ser letal (I 8). La dieta puede colaborar al restablecimiento del equilibrio contrarrestando los efectos causados por el cambio de estación (por ejemplo, en verano hay que comer poco y beber mucho para compensar la sequedad del clima, I 39 ). El exceso de alimento y la falta de ejercicio provocarían una abundancia de residuo que acarrearía la enfermedad (I 46).

Aristóteles apela a menudo a la teoría de que los contrarios se destruyen mutuamente. Por eso, en el último problema de la sección I afirma que unas enfermedades provienen del fuego y otras de la humedad y se curan con su contrario correspondiente.

Abundando en esta idea de que la combinación de los elementos da origen a las distintas disposiciones físicas, encontramos repetidas veces que se asocia la enfermedad, igual que la vejez, con la sequedad y el frío: por eso en invierno muere más gente, porque es como añadir fuego al fuego, pŷr epì pyrí (I 17). Por tanto, la vida dependerá del calor y la humedad, lo mismo que el sexo, ya que el esperma procede de lo húmedo y lo caliente (IV 28).

En estas primeras secciones dedicadas a asuntos fisiológicos, se dan también ciertos consejos para conseguir un estado saludable: conviene habitar en lugares bien aireados, igual que mantener los cuerpos porosos en lugar de prietos, para facilitar la secreción de los residuos (I 52); es mejor correr y sudar desnudos; hay que dormir un tiempo moderado, porque los que duermen mucho tienen peor color (II 30); las relaciones sexuales son buenas por la evacuación de los residuos (IV 29); los ejercicios gimnásticos y los masajes reducen el vientre porque consumen la grasa, que es algo adquirido y no necesario (V 14).

También nos parecen dignas de mención algunas observaciones curiosas de la sección IV, dedicada a los placeres sexuales:

El abuso del sexo tiene un efecto pernicioso sobre la capacidad de visión (2, 3, 32).

La relación sexual es placentera no solo por necesidad (porque todo lo que es conforme a la naturaleza es placentero) sino con cierta finalidad, para que haya generación de seres vivos (15). Recordemos que para Aristóteles nada se debe a la casualidad o al azar, ya que la naturaleza está regida teleológicamente.

Los hombres son secos y calientes, y las mujeres frías y húmedas. De esta diferente constitución corporal se deriva que los hombres tienen mayor deseo sexual en invierno y las mujeres en verano, porque tanto los unos como las otras intentan equilibrar el exceso o defecto del frío y calor internos con la temperatura medioambiental (25, 28).

A propósito del papel activo o pasivo en una relación sexual, leemos la afirmación de que la costumbre llega a ser como una naturaleza (afirmación que encontramos también en otros problemas), puesto que el hábito genera el recuerdo y el recuerdo produce placer (26).

La sección VII se ocupa de los efectos que produce la simpatía, en su doble sentido, físico y anímico. Es decir, el contagio de enfermedades, la repetición involuntaria de un gesto observado en otra persona, o la compasión que nos produce el dolor de alguien. Es esta una de las secciones más interesantes de toda la obra y, aunque breve, merece la pena destacarla.

Algunas de las cuestiones planteadas son: ¿Por qué bostezamos cuando vemos bostezar a alguien, pero no imitamos otros movimientos, como levantar la mano o el pie, si vemos hacerlo? (1,2).

¿Por qué la contemplación del fuego o del agua en movimiento provocan ganas de orinar? (3).

¿Por qué se contagia la enfermedad pero no la salud? (4).

¿Por qué compartimos el dolor con alguien que ha sufrido algún daño? (7).

La sección X, que es la más extensa de la colección, puede considerarse ella misma como una especie de minitratado que recoge una serie de problemas sobre los más variados temas de fisiología humana y animal. Podemos encontrar en ella cuestiones capaces de despertar el interés y la curiosidad de cualquier lector, mínimamente aficionado a las ciencias naturales. Por ejemplo, ¿por qué unos animales tosen y otros no? (1), ¿por qué el hombre es el único animal que sangra por la nariz? (2), ¿por qué el hombre es el único animal que tartamudea y que bizquea? (40, 50), ¿por qué todos los animales tienen un número par de pies? (26), ¿por qué existen los enanos? (12)...

Aparte de la diversidad de temas planteados en esta sección, hay que señalar que algunos de ellos ya han sido objeto de estudio en los tratados biológicos, aunque no siempre hay coincidencia en la explicación ofrecida. Por ejemplo, la lactancia, las causas de la multiparidad, los diferentes periodos de gestación, el mayor tamaño de los machos con respecto a las hembras, la generación espontánea, el pelaje, el parecido de los hijos con sus padres, la enfermedad blanca, los monstruos... son temas tratados en la Reproducción de los animales.

Las secciones XII y XIII, sobre los buenos y malos olores respectivamente, aunque no tratan propiamente temas de fisiología, las incluimos aquí porque, al intentar dar una definición del olor, en XII 10, se plantea el origen del olfato preguntando si llega algo desde el órgano sensorial hasta los objetos o desde estos se propaga alguna emanación hasta el órgano.

Este es el mismo problema que el de la visión 14 , en el que los griegos, incluido el propio Aristóteles, no se ponen de acuerdo en si se trata de rayos visuales que parten del ojo y, al dar en los objetos, hacen que los veamos; o, por el contrario, hay algo que sale de los objetos y que impresiona nuestra vista. Estas dos opiniones las vemos repartidas por igual a lo largo de los Problemas , aunque en 872b3 se afirma que «sería lo mismo que el objeto se moviera hacia la vista o que la vista se moviera hacia él».

La sección XIV, sobre los climas, recoge la tradición típicamente hipocrática de la medicina meteorológica, es decir, la influencia que ejerce el medio ambiente sobre la disposición física y moral de las personas. Esta teoría se engarza en una concepción global de la naturaleza, según la cual, las distintas constituciones físicas dependen de la mezcla de los cuatro elementos que conforman el mundo natural —tierra, agua, aire y fuego— y de las distintas combinaciones de las cualidades relacionadas con ellos —lo seco, lo húmedo, lo frío y lo caliente—, en consonancia con las ideas de los filósofos de la naturaleza, como Empédocles. Estas ideas son las mismas que inspiran el tratado de Galeno Las facultades del alma siguen los temperamentos del cuerpo. Así, leemos afirmaciones como la de que los vientos del sur producen más hembras porque el esperma es más líquido (5). Recordemos que para Aristóteles, las hembras son frías y húmedas, mientras que los varones son secos y calientes. Los habitantes de los lugares cálidos y bien aireados son más longevos porque la muerte es la destrucción del calor (10). El valor se relaciona con el calor interno y la cobardía con el frío. Son valientes las gentes del norte porque su carne está compacta debido al frío exterior y tienen el calor encerrado en su interior. Son cobardes los que habitan lugares cálidos porque se han enfriado debido a que su calor sale fuera por tener los cuerpos porosos.

Por último y, para finalizar este capítulo de temas fisiológicos, queremos mencionar las ocho últimas secciones del libro (XXXI-XXXVIII), dedicadas a partes del cuerpo: los ojos, las orejas, la nariz, la boca y lo que hay en ella, el sentido del tacto, la cara, el cuerpo en su conjunto y el color de la piel.

No encontramos en estos problemas ningún afán científico por explicar el funcionamiento de los distintos órganos de que se trata, ni tampoco hay descripciones anatómicas de los mismos. Más bien, están llenos de observaciones curiosas y anecdóticas que, en algunas ocasiones responden a creencias populares o a prejuicios que también están presentes en otros tratados de Aristóteles 15 .

Entre los fenómenos curiosos, resaltamos el entrecruzamiento de los dedos 16 (XXXI 11, XXXV 10), que produce la falsa impresión de que se tocan dos cosas cuando se trata de una sola, conocido como «ilusión de Aristóteles».

Llaman especialmente nuestra atención esas acertadas observaciones sobre cuestiones muy concretas, como la de que el ojo, siendo la parte más débil del cuerpo, es la única que no pasa frío 17 (XXXI 22). O el hecho de que nadie se hace cosquillas a sí mismo, porque somos más receptivos a las sensaciones producidas por otro que por uno mismo (XXXV 1,6).

Por otro lado, volvemos a leer en estas secciones algunas teorías erróneas, repetidas en otros lugares del corpus, que solo obedecen a opiniones preconcebidas y que no resistirían el más mínimo análisis. Nos referimos, por ejemplo, a la convicción de la superioridad del lado derecho. Este prejuicio no encaja con el hecho, reconocido por el propio Aristóteles, de que cualquier sensación nos llegue con la misma intensidad por la derecha que por la izquierda, por ejemplo que veamos igual con los dos ojos. Por ello, Aristóteles se verá obligado a ensayar una explicación que compatibilice la primacía de la derecha con la igualdad de ambos lados en la capacidad sensorial (XXXI 12-13, 18). Tal predilección por la derecha le lleva a dar como probado que las partes izquierdas son más húmedas y más femeninas (XXXII 7).

Otra creencia popular, admitida sin más, es la de que los hombres viven más que las mujeres y, en general, los machos más que las hembras, porque tienen mayor número de dientes 18 (XXXIV 1).

En contraste con estas ideas equivocadas, tanto en la sección XXXII (6), sobre las orejas, como en la XXXIII (1), sobre la nariz, encontramos el acierto de poner en conexión la sordera y la mudez, observación que ya leímos en la sección XI, al tratar de la voz.

Además y curiosamente, en dos ocasiones (963a30-l, 965a20) se afirma que el órgano sensorial está en la cabeza, afirmación indiscutible, pero que se halla en flagrante contradicción con la idea, sostenida en los tratados biológicos de que es el corazón la sede de los sentidos. Relacionada con esta idea de que la cabeza es el órgano rector, está la afirmación de que es la parte más divina del cuerpo porque de ella procede el razonamiento (962a23). Esta cualidad divina de la cabeza le sirve a Aristóteles para justificar que el estornudo (aire que proviene de la cabeza) tenga el carácter profético que le atribuye la tradición y sea considerado de buen augurio, pero no pase lo mismo con otros aires que salen del cuerpo, como la ventosidad o el eructo, que proceden de otras zonas menos nobles, como son el vientre o el estómago (XXXIII 7, 9).

Matemáticas

Son las secciones XV y XVI las que agrupan la mayoría de las cuestiones relacionadas con lo que los griegos denominaron «matemáticas», ciencia que incluía muchas más ramas que en la actualidad.

Aunque la sección XV lleva por titulo «Problemas relativos a la teoría matemática», ninguna de las trece cuestiones que agrupa esta sección tiene que ver propiamente con la matemática pura. Los dos primeros problemas tratan un tema lingüístico, como es la definición de la diagonal. El problema tres intenta explicar por qué todos los pueblos utilizan la numeración decimal, basándose en razonamientos tomados de los pitagóricos (la perfección del número diez). El problema cuatro es de astronomía y plantea si la Tierra está en el centro del universo. Y los restantes problemas tratan de óptica: cuestiones relativas a las sombras que producen el sol y la luna, y fenómenos meteorológicos que causan ilusiones ópticas.

En la XVI, sobre los objetos inanimados, se tratan los siguientes temas: la forma semiesférica de las burbujas sobre el agua (1, 2), el movimiento de un objeto de peso no uniforme (3, 12), el rebote de un cuerpo en una superficie plana (4, 13), el dibujo que describen un cilindro y un cono al desplazarse sobre un plano (5), la sección recta y oblicua de un rollo de papiro (6), la apariencia de un todo y sus partes (7), la explicación del funcionamiento de la clepsidra (8), el predominio de la forma circular sobre cualquier otra (9, 10) y el movimiento de un objeto circular (11).

Como se puede ver, la mayoría de los problemas de estas dos secciones forman parte de la matemática aplicada (nuestra física). Son textos que han interesado siempre a los historiadores de las matemáticas, tanto antiguos como modernos (Biancani, Heath... 19 ).

Si recordamos el texto de las Definitiones de Herón (s. I d. C.) en el que habla de las partes de la matemática y distingue entre una matemática «más honorable y primera», formada por la aritmética y la geometría, y otra «que se ocupa de lo sensible» y que consta de seis partes: la logística, la geodesia, la canónica, la óptica, la mecánica y la astronomía 20 , vemos que nuestros problemas pertenecen a este segundo grupo «menos honorable» 21 . Lo que cuadra bastante bien con los intereses de Aristóteles, que se centraban en las ciencias fundamentalmente empíricas.

Música

En la cultura griega, la música, en su doble dimensión matemática y ética, formaba parte fundamental de la paideía. Por eso, no es de extrañar que una de las secciones de nuestra obra esté consagrada a cuestiones musicales. Se trata de la sección XIX, que comprende cincuenta problemas y ha sido considerada por algunos estudiosos (W. S. Hett, por ejemplo) como la más interesante de la colección. En cualquier caso, ha sido objeto de distintos trabajos de investigación y análisis 22 , tanto porque la música es uno de los elementos más importantes de la cultura griega (baste recordar que fue el soporte de todas las manifestaciones artísticas), como porque todavía algunos aspectos están lejos de ser comprendidos claramente. En concreto, varios problemas de esta sección son de lectura difícil, por lo que su traducción no puede ser satisfactoria. El interés que ha suscitado siempre esta sección se explica también porque es uno de los textos teóricos sobre música más antiguos que se conservan 23 , y ofrece un panorama muy amplio sobre el conocimiento y la práctica musical anteriores al tratado, más científico, desarrollado por Aristóxeno, en el s. IV a. C.

En el libro VIII de la Política , dedicado a la educación de los jóvenes, Aristóteles justifica que la música forme parte de la enseñanza fundamental junto con la gramática y la gimnasia, por dos razones: la primera, que hay que educar el ocio, y la música es una diversión propia de hombres libres (1338a22-4); y la segunda y más importante, que la música no solo proporciona placer por sí misma, sino que contribuye a la formación del carácter y del alma (1340a 1-10). La capacidad de la música para modelar el espíritu de las personas e influir en el comportamiento de los ciudadanos es una convicción muy arraigada en el pensamiento griego, y que Aristóteles recibió de Platón, quien desarrolló estas mismas ideas en la República (III 401d) 24 .

Respecto a la sección que nos ocupa, Louis piensa que no todos los problemas incluidos en ella proceden de la misma mano, sino que algunos de ellos, en concreto los más próximos a las teorías pitagóricas, serían del propio Aristóteles, y los demás habrían sido obra de un discípulo suyo de comienzos del s. III . Se observan, por otra parte, ciertas incoherencias de doctrina entre unos problemas y otros que quizá se deban en último extremo al editor que acabó de organizar la compilación en el s. II .

Los temas tratados en esta sección abarcan casi todos los aspectos relacionados con la ejecución musical: efectos acústicos (2, 11, 14, 24, 42), denominación, número y valor de las notas en la escala (7, 25, 32-33, 44, 47), música vocal (3-4, 21, 26, 33, 37, 46), canto coral (22, 45), acompañamiento instrumental (9, 43), características de las consonancias (13, 16-19, 34-35, 39, 41, 49-50), fabricación y afinación de los instrumentos (20, 23, 36), modos musicales empleados en la tragedia (30-31, 48), sentimientos y emociones producidas por la música (1, 5-6, 10, 27, 29, 38, 40) y música de otras épocas (15, 28, 31).

Ni Aristóteles ni su posible discípulo son expertos en música y, por tanto, a falta de una teoría personal, lo que nos ofrecen estos problemas es una visión de conjunto de lo que era la música griega, además de valiosas aclaraciones sobre cuestiones muy concretas: por ejemplo, el problema 23 explica la técnica de construcción y afinación de las flautas de Pan; el 36 expone el modo de afinación de la lira y la cítara a partir de la cuerda medial (la mésē ): la entonación dada a esta cuerda determinaba el sonido de las demás.

Aparte de este tipo de observaciones prácticas, en otros problemas vemos reflejados algunos de los fundamentos básicos de la música griega, como es el hecho de que fuera monofónica. En el problema 18, al hablar del canto, independientemente del número de voces, se explica que suena una única melodía, cantando al unísono o a la octava; y, si hay acompañamiento, el instrumento desarrolla la misma línea melódica. La música griega desconoce la armonía, por lo menos en el sentido moderno del término, pero prestaron mucha atención a las consonancias, definidas desde Pitágoras por relaciones numéricas. Aristóteles dedica un grupo importante de problemas al tema de las consonancias, afirmando la superioridad de la consonancia de octava, que considera, siguiendo a sus maestros pitagóricos, como la más perfecta porque está definida por números enteros (problema 35). El concepto de consonancia va unido al de mezcla y, en el problema 38, Aristóteles comenta que disfrutamos con la música porque es una mezcla de elementos contrarios que tienen una relación entre ellos. Y todo lo que está mezclado es más agradable que lo que no lo está. El ritmo es un movimiento ordenado, regido por un número conocido y fijo, que nos produce placer por ser algo conforme a la naturaleza, dado que sería un reflejo del equilibrio y la armonía que rigen el cosmos.

La preeminencia de la tesitura grave sobre la aguda es algo que aparece de forma recurrente en los problemas (8, 12) y que refleja el carácter viril de la música coral griega. Tanto la monodia lírica como los coros de la tragedia y la comedia eran cantados exclusivamente por hombres. De hecho, las voces de mujer no tuvieron en Grecia más que un uso local, muy restringido (por ej. en los partenios beocios). Pero lo que para nosotros resulta más curioso, es que la tesitura grave llevara la melodía y la voz aguda el acompañamiento, una práctica contraria a la tradición de la música occidental.

Por otro lado, respecto al timbre agudo y grave, tanto en esta sección como en la XI, dedicada a la voz, se asume el teorema del pitagórico Arquitas de Tarento, según el cual, «el agudo proviene de la rapidez y el grave de la lentitud del movimiento aéreo» 25 . El timbre agudo es el resultado de poner en movimiento una pequeña cantidad de aire, que, por eso, se mueve con rapidez. Son las personas débiles —niños, mujeres, eunucos, ancianos— los que tienen una voz aguda por su poca capacidad para mover una gran cantidad de aire (problemas 6 y 16 de la sección XI). Esta teoría choca de pleno con el problema 37 de la sección XIX que plantea la dificultad de cantar los tonos agudos, ya que necesitan un esfuerzo y una energía propias de personas bien constituidas.

Merece la pena reseñar, por último, el interés del problema 48 para el conocimiento de los modos musicales empleados en la tragedia, con unas informaciones muy precisas sobre los tipos de música adecuados a los actores o al coro, según inciten a la acción o despierten, más bien, sentimientos y pasiones.

Cuestiones judiciales

La sección XXIX, dedicada a asuntos relacionados con la justicia y la injusticia nos parece destacable por varios motivos, aunque, según Louis, su autor no puede ser Aristóteles, sino que más bien habría que retrasar la redacción de esta sección al s. II d. C.

El autor, aparte de hacer gala de un estilo literario esmerado, demuestra que, si no era jurista, al menos conocía con detalle todo lo relacionado con los procesos judiciales, ya que nos presenta una serie de casos concretos, analizando y justificando por qué unos delitos deben considerarse más graves que otros, en atención a lo que nosotros llamaríamos agravantes y atenuantes.

Por ejemplo, el abuso de confianza o la situación de inferioridad de la víctima son considerados agravantes porque añaden indignidad a la comisión de la falta (2, 9). Es más grave la ofensa a un magistrado que a un particular, porque en el primer caso se ofende a la ciudad, de modo que el daño es público (14). Es más culpable el que delinque con premeditación que el que lo hace sin ella (952a1-2). Por el contrario, a veces los delitos se cometen por necesidad, por ignorancia o por casualidad, lo que atenuaría la gravedad (952a4-5).

En el problema 3 se hace referencia a lo que en derecho civil se llama «la legítima», es decir, la herencia debida al parentesco, cuando se afirma que algunos tribunales atienden más a los lazos familiares que a las disposiciones testamentarias, dado que estas se pueden falsificar.

Pero, sin hacer de menos todas estas interesantísimas apreciaciones, es destacable el problema 13 como uno de los más atractivos de toda la obra, tanto por el tema desarrollado (la presunción de inocencia y la absolución del acusado en caso de duda), como por la exposición minuciosa y detallada de los argumentos aducidos. Se hace hincapié especialmente en que siempre hay que elegir el error menor y, por tanto, cuando hay duda es preferible absolver a un delincuente que condenar a un inocente, por la dificultad que habría de reparar el posible error.

Este problema es de una calidad moral y literaria que lo haría digno de ser incluido en cualquier programa educativo, dado que sus argumentos no solo incumben al ámbito del derecho penal sino que pueden considerarse una lección social.

Melancolía

Con la sección XXX, dedicada a la prudencia, la inteligencia y la sabiduría, llegamos al problema que podemos considerar, bajo todos los conceptos, la joya de la colección. Se trata del problema 1, que, tanto por su extensión como por el tema desarrollado, ha sido objeto de numerosos comentarios y análisis desde la Antigüedad, pasando por el Renacimiento (Marsilio Ficino, haciéndose eco del problema aristotélico, retoma la asociación entre el genio y la melancolía 26 ) hasta épocas recientes 27 .

La pregunta que nos introduce de lleno en el tema es la siguiente: ¿por qué todos los hombres que han sobresalido en filosofía, política, poesía o arte, parecen tener un temperamento dominado por la bilis negra? La conexión entre melancolía y excepcionalidad se plantea como una evidencia que el autor tratará de ejemplificar con la enumeración de una serie de personajes famosos, tanto míticos como históricos, destacando aquellos aspectos que demuestran su constitución melancólica. Heracles es, dentro de los héroes, el que mejor responde a este temperamento, dado que en él se dan tanto las manifestaciones físicas (la aparición de úlceras) como las psíquicas (la locura que le lleva a matar a sus hijos). Áyax también sufrió la locura, y Belerofonte se extravió por los desiertos buscando las soledades. En cuanto a personajes históricos, salen a relucir hombres de estado como el espartano Lisandro, al que también le salieron llagas, o el rey Arquelao de Macedonia; filósofos, como Empédocles, Sócrates y Platón; poetas y adivinos. La excepcionalidad de los melancólicos, que los convierte en seres excesivos, deriva de ese residuo superfluo, sobrante, cuyo desbordamiento se hace manifiesto bien en la aparición de úlceras o de síntomas epilépticos, bien en forma de delirios que conducen a la creación artística o a la locura.

La cuestión que plantea este problema se enmarca dentro de la teoría humoral, doctrina que tiene sus orígenes en el tratado hipocrático Naturaleza del hombre , y a través de Galeno (recuérdese su obra Las facultades del alma siguen los temperamentos del cuerpo) pasará a constituir uno de los pilares básicos de la medicina occidental hasta los siglos XVII y XVIII .

El tema básico es la relación entre la fisiología y la psicología, es decir, cómo el predominio de uno de los cuatro humores corporales (sangre, flema, bilis amarilla y bilis negra) puede determinar el carácter del individuo y convertirlo en sanguíneo, flemático, bilioso o melancólico. Normalmente, la salud consiste en la buena mezcla humoral. Pero, curiosamente, lo que plantea nuestro texto es que el predominio de la bilis negra no sólo produce individuos enfermizos sino también geniales. El desequilibrio y la enfermedad quedan asociados al genio creativo en este texto, que podemos considerar fundacional de la teoría melancólica.

El melancólico es un ser inestable, proclive a la enfermedad, pero capaz de grandes obras —filosóficas, poéticas, heroicas...—. Su excepcionalidad tiene una causa puramente fisiológica, material. Estamos lejos del «entusiasmo» que Platón atribuye a los poetas. La inspiración divina se ha convertido en un mero humor corporal. Los poetas y los profetas no están poseídos por la divinidad, sino por la bilis negra.

Esta teoría clásica de la melancolía, reinterpretada por Ficino en el Renacimiento, fuente inspiradora de Huarte de San Juan en su Examen de ingenios , posible clave para explicar la vida contemplativa de los místicos 28 , asimilada por el espíritu romántico, se mantiene viva en nuestros días, formando parte de nuestro imaginario cultural.

Con este repaso dado al conjunto de las secciones, ha sido nuestro propósito ofrecer una visión, si no completa por el inmenso caudal de datos que contiene la obra, por lo menos representativa de su variedad e interés. Y, desde luego, estamos convencidos de que cualquier lector, no necesariamente especializado, será capaz de disfrutar no sólo de la información contenida en los Problemas , sino también de la cantidad de anécdotas y curiosidades, que no se encuentran en ningún otro texto clásico.

No quiero acabar esta introducción sin expresar mi agradecimiento a Paloma Ortiz, que no solo ha revisado la traducción del texto, sino que además me ha aportado una serie de comentarios y observaciones, sobre todo en relación con los problemas matemáticos, que, sin duda, han mejorado el texto. También doy las gracias a Javier Estrada, cuyas indicaciones respecto a los problemas de música ayudarán a comprenderlos mejor. Algunas de las notas incluidas en estas secciones se las debo a ellos.

1 Ya LUDOVICO SETTALA en el prefacio a sus Comentaria in Aristotelis Problemata, Francfurt, 1652, decía: «Sed Problemata ista quam pauci legunt, quam pauci intelligunt!... Amoenissimus hic et fertilissimus quaestionum philosophicarum ager, velut sterile herediolum, paene incultus et intactus remansit». Cit. en G. MARENGHI , «Per una identificazione e collocazione storica del fondo aristotélico dei Problemata physica» , Maia (1961), 35.

2 Estos catálogos son tres: el de DIÓGENES LAERCIO (V 22), el que está incluido en la Vita Menagiana y otro transmitido por fuentes árabes y que se basa en el Corpus Aristotelicum editado por Andrónico de Rodas. Para una información más detallada, cf. P. MORAUX , Les Listes anciennes des ouvrages d’Aristote, Lovaina, 1951.

3 Hay, al menos, siete referencias: Acerca de la juventud y de la vejez (470a18), Acerca del sueño y de la vigilia (456a29), Partes de los animales (676a18), Meteorológicos (363a24) y Reproducción de los animales (747b5, 772b11, 775b37). Excepto la cita de Meteorológicos, que parece ser una referencia general a la sección XXVI, dedicada a los vientos, las demás se refieren a cuestiones que no se encuentran en los Problemas, tal como han llegado a nosotros.

4 En X 67 parece remitir sin duda al tratado Acerca de la respiración (475a20 y ss.); en XX 7 hace referencia seguramente a Acerca de la longevidad. Estos dos pasajes se consideran aristotélicos. En IV 18, la referencia parece ser a Partes de los animales 658b19 y ss., aunque, según la opinión de P. Louis (ARISTOTE , Problèmes, París, 1991, pág. 79), la redacción de esta sección habría sido mucho más tardía.

5 Para elaborar este apartado me he basado en E. S. FORSTER , «The Pseudo-aristotelian Problems : their nature and composition», en Classical Quarterly XXII (1929), 163-165. Y en P. LOUIS , op. cit., págs. XI-XVIII.

6 Se dará cuenta de ellas en el pasaje correspondiente.

7 Cf. P. LOUIS , op. cit., págs. XXVIII-XXIX.

8 Para una información más precisa sobre la cronología de cada una de las secciones, remitimos a la obra citada de P. Louis, que, basándose en la comparación entre las ideas expuestas en los Problemas y las desarrolladas en los tratados considerados auténticos, así como en el análisis lingüístico, sugiere la datación posible de cada sección en la introducción correspondiente. Sobre todo este asunto de la datación y autoría de la obra, también es muy interesante el artículo de G. MARENGHI , «Per una identificazione storica...», págs. 34-50.

9 Para una información más detallada sobre la cuestión del título de la obra, remitimos a P. LOUIS , op. cit., págs. XVIII-XX.

10 Trad. de M. CANDEL (ARISTÓTELES , Tratados de lógica (Órganon), B.C.G., 51, Madrid, 1982, pág. 106.

11 Cf. la Introducción de T. CALVO en ARISTÓTELES , Acerca del alma, Madrid, 1983 (B.C.G., 14, págs. 12 y ss.)

12 Esta forma literaria recibe el nombre de erotapócrisis y es propia de la literatura didáctica, como vemos en las Moralia de PLUTARCO o en la Tabla de Cebes. Cf. la Introducción de P. ORTIZ a la Mecánica en ARISTÓTELES , EUCLIDES , Sobre las líneas indivisibles, Mecánica, Óptica, Catóptrica, Fenómenos, B.C.G., 277, Madrid, 2000, pág. 64.

13 Cf. la Introducción de C. GARCÍA GUAL a los Tratados hipocráticos I (B.C.G. 63), Madrid, 1983, págs. 48 y ss.

14 Véase el problema 9 de la sección III y nota 71. Cf. también la sección XXXI, dedicada a los ojos, donde las dos teorias sobre la visión son utilizadas indistintamente.

15 No obstante lo dicho, aunque puede que un lector actual no conceda mucho valor científico a estos problemas, no debemos olvidar que la sección XXXI, dedicada a los ojos, fue objeto de atención y estudio durante los siglos XVI y XVII , tal como lo acredita, entre otros, el ejemplo de Kepler, que menciona no pocos de los problemas relativos a los ojos en su Ad Vitellionem paralipomena quibus astronomica pars optica traditur... (citado en J. BERTIER , «Les apocryphes mathématiques du corpus aristotélicien», en J.-Y. GUILLAUMIN (ed.), Mathématiques dans l’Antiquité, Saint-Étienne, 1992 (págs. 30-31).

16 Mencionado también en Acerca de los ensueños 460b20 y en Metafísica 1011a34.

17 Afirmación recogida también en Acerca de la sensación 438a23.

18 Creencia recogida asimismo en Investigación sobre los animales 501b19-24 (B.C.G. 171) y en el tratado hipocrático Epidemias II 6, 1.

19 G. BIANCANI , Aristotelis loca mathematica ex universis ipsius operibus collecta et explicata, Bolonia, 1615. T. HEATH , Mathematics in Aristotle, Oxford, 1949. El artículo de J. BERTIER , «Les apocryphes mathématiques...» (págs. 27-42), da información muy detallada sobre estudios y comentarios acerca de estos problemas.

20 Véase la Introducción de P. ORTIZ a ARISTÓTELES , EUCLIDES , Sobre las líneas indivisibles, ..., págs. 7-8.

21 En el cual se deberían incluir también los problemas de música (canónica) y los de óptica de la sección XXXI (sobre los ojos).

22 Destacamos, entre otros, los de F. A. GEVAERT y J. C. VOLLGRAFF , Les problèmes musicaux d’Aristote: texte grec avec traduction française, notes philologiques, commentaire musical et appendice, Osnabrück, 1977. C. E. RUELLE , «Problèmes musicaux d’Aristote», Revue des Études grecques IV (1891), 231-267. Ambas obras nos han sido de gran utilidad tanto para la introducción, como para las notas a pie de texto.

23 Otros tratados clásicos sobre teoría musical son: la Armónica y la Rítmica de ARISTÓXENO ; la División del Canon de EUCLIDES ; la Armónica de CLAUDIO PTOLOMEO ; el Manual de Armónica de NICÓMACO de GERASA ; Sobre la música de PS . PLUTARCO ; Sobre la música de ARÍSTIDES QUINTILIANO ; Introducción a la música de ALIPIO . Para más información sobre ediciones de estos textos y otros escritos sobre música, cf. la Introducción de J. G.a LÓPEZ a ARÍSTIDES QUINTILIANO , Sobre la música, Madrid, 1996 (B.C.G., 216, págs. 10-11 y nota 3).

24 Esta doctrina ética de la música fue recogida y transmitida a Occidente gracias a los textos de Arístides Quintiliano, Martianus Capella y Boecio.

25 Esta misma explicación para el timbre agudo y grave la encontramos en Reproducción de los animales V 786b25. Pero esta teoría es errónea. En la producción sonora intervienen dos factores: el elemento vibrador y el elemento resonador (en el caso de la voz son las cuerdas vocales y la cavidad bucal respectivamente). La relación agudo-grave depende de la mayor o menor frecuencia de vibraciones de las cuerdas vocales en una determinada unidad de tiempo. A una mayor frecuencia corresponde un sonido más agudo; a una menor, un sonido más grave.

26 Cf. MARSILIO FICINO , De vita libri tres, citado en C. MÜLLER , Ingenio y melancolía, Madrid, 2002, págs. 47-52.

27 Recuérdense las referencias a este problema de Cicerón, Séneca y Plutarco, mencionadas en las primeras páginas de la Introducción. Dentro de los estudios actuales sobre el tema, sirvan de muestra el ya clásico de R. KLIBANSKY , Saturno y la melancolía, Madrid, 1991, con una primera parte dedicada a la idea de melancolía y su desarrollo histórico, incluyendo el texto completo del problema aristotélico con traducción y notas (págs. 42-53). Y el más actual de J. PIGEAUD , El hombre de genio y la melancolía, Barcelona, 1996, que ofrece, aparte del texto y la traducción, un análisis muy pormenorizado y sugerente, además de abundantes notas aclaratorias de carácter tanto fílológico como histórico. Véase, infra, la bibliografía, donde se dan más títulos sobre el tema.

28 Hay quienes consideran que la melancolía sirve de método interpretativo de la experiencia mística. Cf. R. BARTRA , Cultura y melancolía. Las enfermedades del alma en la España del Siglo de Oro, Barcelona, 2001, págs. 73-87.

NOTA TEXTUAL

La presente traducción se basa en la edición crítica de P. Louis, Aristote, Problèmes , París, Les Belles Lettres, 1991. También he seguido de cerca la versión de W. S. Hett, Aristotle, Problems , Londres, Loeb Classical Library, 1953, que usa el texto de C. A. Ruelle, editado por H. Knoellinger y J. Klek en Teubner, Leipzig. A continuación detallo los pasajes en los que me he separado del texto de Louis. Las variantes adoptadas coinciden con el texto usado por Hett.


BIBLIOGRAFÍA

Ediciones y traducciones

A continuación se ofrece una breve selección por orden cronológico (con omisión, entre otras, de la edición princeps Aldina de 1497, o de las generales, como la de Bekker).

T. GAZA , Aristotelis problemata , traducción latina, Roma, 1475 (reed. Lión, 1505).

FR. SYLBURG , Aristotelis, Alexandri et Cassii problemata , Francfurt, 1585.

L. SEPTALI , Aristotelis problemata graece et latine cum commentariis , 3 vol., Lión, 1632.

J. BARTHÉLÉMY- SAINT HILAIRE , Les problèmes d’Aristote , París, 1891.

C. E. RUELLE , H. KNOELLINGER , J. KLEK , Aristotelis Problemata , Leipzig, 1922.

F. GALLACH , Problemas , en Aristóteles: Obras completas , vols. VIII, IX, Madrid, 1932.

W. S. HETT , Aristotle's Problems , Londres, 1936 (reed. 1953, 1961, 1970, 1993).

H. FLASHAR , Aristoteles, Werke in deutscher Übersetzung. Bd. 19, Problemata Physika , Berlín, 1962 (reed. 1975, 1983, 1991).

F. A. GEVAERT , J. C. VOLLGRAFF , Les problèmes musicaux d’Aristote (texto griego con traducción francesa, notas filológicas, comentario musical y apéndice), Osnabrück, 1977.

P. LOUIS , Aristote. Problèmes (3 vols.), París, 1991 (edición, traducción y notas).

Bibliografía relacionada con los Problemas

ARÍSTIDES QUINTILIANO , Sobre la música , Madrid, 1996.

ARISTÓTELES , El hombre de genio y la melancolía. Problema XXX, 1. Prólogo y notas de J. PIGEAUD. Trad. de C. SERNA. Barcelona, 1996.

ARISTÓTELES , La «melanconia» dell’uomo di genio , a cura di C. ANGELINO ed E. SALVANESCHI , Génova, 1981.

ARISTÓXENO , Harmónica , Roma, 1954.

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J. L. HEIBERG , Geschichte der Mathematik und Naturwissenschaften im Altertum = La ciencia natural y matemática en la antigüedad clásica [trad. E. LUSTIG ], Buenos Aires, 1948.

R. KLIBANSKY , E. PANOFSKY , Saturn and Melancholy = Saturno y la melancolía [trad. M. L. BALSEIRO ], Madrid, 1991.

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C. E. RUELLE , «Problèmes musicaux d'Aristote», Revue des Études Grecques 4 (1891), 233-267.

Para estudios generales sobre Aristóteles, véase la extensa bibliografía de la Introducción general a Aristóteles de T. CALVO que encabeza su traducción al tratado Acerca del alma (B.C.G., 14), Madrid, 1978 (reimpr. 1983).

SECCIÓN I

RELATIVOS A LA MEDICINA 1

1. ¿Por qué los grandes excesos son nocivos? ¿Es porque [859a ] producen un sobrante o una carencia? Y en esto consiste la enfermedad.

2. Pero ¿por qué muchas veces se curan las enfermedades cuando alguien se desvía bastante de sus hábitos? Incluso [5] tal es el tratamiento de algunos médicos, ya que curan con excesos de vino, de agua, de sal, de alimento o de ayuno. ¿Quizá porque los causantes de la enfermedad son opuestos entre sí? Y entonces, cada uno de ellos conduce al otro al justo medio.

3. ¿Por qué los cambios de estación y los vientos intensifican o hacen cesar las enfermedades, las conducen a una [10] crisis 2 y las provocan? ¿Es porque las estaciones son calientes o frías y húmedas o secas, y las enfermedades son excesos de estos elementos, mientras que la salud es un equilibrio 3 de ellos? Por tanto, si la enfermedad es por causa de humedad o enfriamiento, la estación contraria termina con ella. Pero si no viene a continuación una estación contraria, el clima 4 idéntico supondría un elemento añadido que [15] agravaría la enfermedad y provocaría la muerte. Por eso también los cambios estacionales enferman a los que están sanos, porque con el cambio se rompe el equilibrio; y esto se acrecienta con las estaciones propicias a la vez que con las edades y lugares. Por lo que en los cambios hay que mantener muy firme el timón. Lo que se acaba de decir en general respecto a las estaciones vale también como causa en los casos particulares. Pues los cambios de vientos, de [20] edades y de lugares son en cierto modo cambios de estación. Por eso también estos factores intensifican, paran, llevan a crisis y provocan las enfermedades, igual que las estaciones y las apariciones de los astros como Orión, Arturo, las Pléyades y el Perro, del mismo modo que los cambios de vientos, de aguas, de buen tiempo, de mal tiempo o de calores.

4. ¿Por qué en los cambios de estación no hay que recurrir [25] a los vómitos? ¿Es para que no tenga lugar un trastorno al mismo tiempo que se producen diferencias en las secreciones debidas a los cambios de estación?

5. ¿Por qué los que tienen ictericia y los que padecen [859b ] de hambre tienen los pies hinchados? ¿Es en ambos casos a causa de la consunción? Unos se consumen por hambre debido a no recibir alimento en absoluto, y en los que sufren de ictericia, la causa está en que no les aprovecha nada del alimento que toman.

6. ¿Por qué, aunque las enfermedades derivadas de la [5] bilis se dan en el verano (pues hay más fiebres en verano), las que se agudizan por causa de la bilis se producen más en el invierno? ¿Es porque, al presentarse con fiebre, son agudas porque son violentas, y la violencia va en contra de la naturaleza? Y es que cuando se humedecen ciertos lugares, se produce una inflamación caliente; y esta inflamación, que [10] es un exceso de calor, provoca las fiebres. Así pues, en el verano las enfermedades son secas y calientes, mientras que en el invierno húmedas y calientes y, por eso, agudas; pues rápidamente matan, ya que no es posible la cocción debido a la cantidad de residuo.

7. ¿Por qué entonces la peste es la única enfermedad [15] que infecta sobre todo a los que se acercan a los enfermos necesitados de atención? ¿Porque es la única enfermedad común a todos, de modo que por eso transmite el contagio en primer lugar a todos los que tienen una salud precaria? [20] Pues, de hecho, debido al calor que la enfermedad hace salir de los pacientes, sus cuidadores son atacados rápidamente por ella.

8. ¿Por qué, cuando ha habido un invierno con viento del norte, si la primavera se presenta lluviosa y con viento del sur, entonces el verano resulta insano con fiebres y enfermedades de los ojos? 5 . ¿Es porque el verano recibe los cuerpos [25] con una abundancia de humedad ajena a ellos, y la tierra y el lugar en el que habitan están muy húmedos y tal como se describen los lugares permanentemente insanos? Pues bien, en primer lugar se producen las oftalmias cuando se disuelve el residuo que hay en tomo a la cabeza, a continuación [860a ] vienen las fiebres. Y es que hay que comprender que la misma cosa puede llegar a estar muy caliente o muy fría, como el agua o la piedra: una hierve y la otra quema más. Así pues, en el aire hay bochorno cuando el aire se calienta por causa de su espesor, y del mismo modo en los cuerpos [5] se producen sofoco y calores, y este calor en el cuerpo es fiebre y en los ojos oftalmias. Hablando en general, el cambio si es violento destruye los cuerpos, cuando, siendo el aire húmedo, de repente llega el verano caliente y seco. Pero todavía es más grave si también el verano se presenta lluvioso. [10] Pues el sol tiene una materia a la que hará hervir tanto en los cuerpos como en la tierra y en el aire: por eso se producen las fiebres y las oftalmias.

9. ¿Por qué, si el invierno es lluvioso y con viento del sur y la primavera seca y con viento del norte, la primavera y el verano resultan insanos? 6 . ¿Es porque en el invierno, a [15] causa de la calidez y la humedad, los cuerpos presentan una disposición física idéntica a la de la estación? Pues están necesariamente húmedos y sin firmeza. Al encontrarse en esta situación, la primavera fría los cuaja y endurece por su sequedad, de modo que las embarazadas a las que les toca parir en primavera suelen tener abortos debido al calor y a los espasmos producidos por el frío seco, ya que la humedad [20] no se segrega, y los bebés que nacen son débiles y malformados por el exceso de frío. Así, sucede entonces que los niños gestados en época de buen tiempo adquieren consistencia y se alimentan dentro de la madre. En cambio a los otros, como en la primavera la flema no fue expulsada debido a su gran cantidad, cosa que ocurre cuando es caliente, [25] sino que se coaguló por el frío, cuando llega el verano y el calor la disuelve violentamente, a los que son biliosos y secos, por no tener cuerpos húmedos sino una naturaleza seca, les sobrevienen humores, aunque ligeros, de modo que padecen de oftalmias secas; y sin embargo, los que tienen mucha [30] flema sufren de bronquitis y catarros de pulmón. A las mujeres les sobrevienen disenterías a causa de la humedad y frialdad de su naturaleza, y a los ancianos apoplejías, cuando toda la humedad liberada y acumulada les cae encima y se solidifica por la debilidad de su calor innato.

10. ¿Por qué, si el verano es seco y con viento del norte, [35] y el otoño lo contrario, húmedo y con viento del sur, en el invierno sobrevienen dolores de cabeza, bronquitis y toses, [860b ] y terminan en tisis? 7 . ¿Es porque el invierno recibe mucha materia, hasta el punto de que le supone un esfuerzo solidificar la humedad y producir flema? Efectivamente, cuando hay humedad en las cabezas, produce pesadez y, si es abundante y fría, convulsiones. Y, si debido a la cantidad no [5] se solidifica, fluye al lugar contiguo, por lo que sobrevienen las toses, las bronquitis y las consunciones.

11. ¿Por qué, si el verano es seco y con viento del norte, igual que el otoño, les va bien a los flemáticos y a las [10] mujeres? 8 . ¿Es porque la naturaleza en ambos casos se excede en un sentido, de modo que la estación, tirando hacia el lado contrario, restaura el equilibrio? Y al punto se encuentran en un estado saludable, si es que no cometen por su cuenta algún error, y no llegan al invierno húmedos, teniendo reservas de calor para el frío.

[15] 12. ¿Por qué para los de naturaleza biliosa es insano que el verano y el otoño sean secos y con viento del norte? ¿Es porque su cuerpo y las estaciones tienden a lo mismo, de modo que es como añadir fuego al fuego? Pues al secarse [20] los cuerpos y evaporarse lo más dulce de ellos, como se sobrecalientan de forma excesiva, necesariamente debido a los procesos de disolución se producen oftalmias secas, y debido a lo bilioso de su constitución los humores permanecen; al sobrecalentarse estos, sobrevienen fiebres agudas, puesto que la bilis es sin mezcla, y se dan casos de locura en algunos, [25] en aquellos en cuya naturaleza hay bilis negra. Pues esta viene a la superficie cuando los humores contrarios se secan.

13. ¿Por qué dicen que el cambio de aguas es nocivo y el de aire no? ¿Es porque el agua es un alimento, y los hombres se alejan del agua que toman y disfrutan, mientras que no pasa eso con el aire? Además, existen muchos tipos de agua y diferentes entre ellos, sin embargo de aire no, de modo [30] que también esta es una razón. Pues incluso cuando se está lejos de casa, se continúa más o menos dentro del mismo aire, pero con otras aguas. Por eso parece correcto decir que el cambio de agua es nocivo.

14. ¿Por qué el cambio de agua es más nocivo que el de [35] alimentos? ¿Es porque consumimos muchísima más agua? Pues aunque en la bebida está la mayor parte del agua, también se encuentra en los alimentos y en los platos cocinados.

15. ¿Por qué el cambio es insano? 9 . ¿Es porque todo [861a ] cambio, sea de estación o de edad, propicia el movimiento? Efectivamente, los extremos son móviles, por ejemplo los comienzos y los finales. De modo que también los alimentos, al ser diferentes, se perjudican mutuamente, pues unos son asimilados en el momento, y los otros no de inmediato. Además, igual que el alimento variado es nocivo 10 (pues la [5] digestión es agitada y no simple), también sucede que, al cambiar de agua, se utiliza un alimento variado de bebida: y tal alimento es más importante que el seco porque es mucho más abundante y porque la humedad procedente de los mismos cereales también es alimento.

16. ¿Por qué el cambio de aguas hace que los que tienen [10] piojos tengan más? ¿Es porque la falta de cocción del elemento líquido, debido a la perturbación que tiene lugar por causa de la diversidad de aguas en los que cambian a menudo, produce humedad, y sobre todo en el lugar propenso a ello? El cerebro es húmedo: por eso también es siempre [15] la cabeza lo más húmedo. Esto es evidente porque es sobre todo en ella donde están los pelos. Y la humedad de este lugar es la que produce los piojos. Se ve claro en los niños: pues tienen la cabeza húmeda, y muchas veces padecen catarros o sangran por la nariz, y es en esta edad cuando se tienen más piojos 11 .

[20] 17. ¿Por qué sobre todo desde las Pléyades 12 al céfiro es cuando mueren los que padecen largas enfermedades, y más los ancianos que los jóvenes? ¿Acaso porque se dan dos factores muy dañinos, el exceso y el frío? Pues la vida [25] es calor, y esta estación posee ambas características: ya que es fría y el invierno se encuentra en su máximo apogeo, pues en seguida viene la primavera. ¿O es porque los que padecen largas enfermedades se encuentran en una situación similar a los ancianos? De hecho una larga enfermedad viene a ser como la vejez: pues en ambos casos el cuerpo está seco y frío, en unos debido a la edad y en otros a la enfermedad. [30] El invierno y las heladas son un exceso de frío y sequedad. Así que el invierno, para los que necesitan muy poco para desequilibrarse, es como fuego añadido al fuego, y por eso mata.

18. ¿Por qué en las regiones pantanosas las heridas de la cabeza se curan rápidamente, y con dificultad, sin embargo, las de las piernas? ¿Es porque la humedad es pesada por [35] ser terrosa, y lo pesado tiende hacia abajo? De ahí que las partes altas estén depuradas, porque se ha dado una evacuación hacia abajo, y las partes inferiores estén llenas de residuo y material en proceso de putrefacción.

19. ¿Por qué, si el verano ha sido demasiado seco después [861b ] de haber tenido un invierno con viento del norte y una primavera con viento del sur y lluviosa, el otoño resulta mortal para todos, pero sobre todo para los niños, y en la misma época los demás padecen disenterías y fiebres cuartanas crónicas? ¿Es porque, si sobreviene la lluvia en verano [5] de forma moderada, la humedad que hierve en nosotros, toda la que se acumuló durante la primavera húmeda, se enfría y cesa, pero de no ser así, los niños, por ser húmedos y calientes de natural, hierven en exceso por la enfermedad, porque no se ha producido el enfriamiento? Todo lo que no se enfrió en verano, rompe a hervir en el otoño. Si los residuos [10] que se producen en torno al pulmón y a la tráquea no matan inmediatamente (pues se forman primero en la zona superior porque nos calentamos por la acción del aire; por eso también aparecen las oftalmias antes que las fiebres en un verano insano), entonces, si, como se ha dicho, los residuos [15] que hay en las zonas superiores del cuerpo no matan al punto, bajan al vientre sin cocer, y esto es la disentería, porque lo húmedo no se segrega a causa de su cantidad. Y si cesan estos síntomas, a los que se salvan les sobrevienen fiebres cuartanas: pues el sedimento de lo que queda sin cocer [20] es muy persistente y ejerce una acción intensa sobre el cuerpo, como la bilis negra.

20. ¿Por qué, si el verano ha sido lluvioso y con viento del sur, y el otoño también, el invierno resulta insano? 13 . ¿Es porque el invierno recibe los cuerpos muy húmedos, y además el cambio es grande después de un excesivo calor, [25] y no gradual, por haber sido también caluroso el otoño, de modo que por fuerza algunos padecen enfermedades agudas si no son porosos sus cuerpos? 14 . Efectivamente, en tales personas los residuos húmedos se acumulan sobre todo en la zona superior, porque estos lugares tienen espacio, mientras que los de abajo son diferentes. Así pues, las personas de [30] carnes prietas no admiten muchos residuos. Y, al enfriarse el residuo en las partes superiores del cuerpo, como sucede a las personas ebrias cuando se enfrían, sobrevienen las mencionadas enfermedades 15 . Pero, cuando se presentan fiebres en personas de cuerpos más porosos, las fiebres producidas [35] por una gran falta de cocción llegan a ser ardientes, porque en tales personas la humedad está más extendida por todo el cuerpo que en los de carnes prietas, y, al contraerse su carne por efecto del invierno, la humedad calentada produce fiebres. [862a ] Pues el calor excesivo en todo el cuerpo es fiebre. Y, al intensificarse el calor por la cantidad de humedad que hay en ellos, la fiebre se vuelve ardiente.

21. ¿Por qué cuando sale mucho vapor de la tierra por [5] efecto del sol, el año se vuelve pestífero? ¿Es porque el año se manifiesta necesariamente húmedo y lluvioso, y la tierra por fuerza está húmeda? Es como si se reside en un lugar pantanoso. Tal residencia es insana. Y los cuerpos tienen entonces necesariamente mucho residuo, de modo que en el verano poseen materia nociva.

22. ¿Por qué los años son insanos cuando hay abundancia [10] de las ranas pequeñas parecidas a los sapos? ¿Es porque cada uno prospera en el lugar adecuado a su naturaleza? Y estos animales son desde luego húmedos de natural, de modo que eso significa que el año es lluvioso y húmedo. Tales [15] años son insanos: pues los cuerpos, al estar húmedos, tienen mucho residuo, que es la causa de las enfermedades.

23. ¿Por qué los vientos del sur secos y sin agua producen fiebres? 16 . ¿Es porque causan una humedad y un calor extraños? Pues ellos son por naturaleza húmedos y calientes, y esto es lo que produce la fiebre: pues la fiebre proviene [20] de un exceso de ambas cosas. Entonces, cuando soplan sin agua, provocan en nosotros esta disposición; sin embargo, cuando vienen con agua, el agua nos refresca. Los vientos del sur que vienen del mar convienen también a las plantas 17 : pues llegan a ellas ya refrescados por el mar. El [25] añublo 18 se produce por efecto de una humedad y calor extraños.

24. ¿Por qué durante los vientos del sur los hombres se encuentran más pesados y débiles? ¿Es porque de una pequeña cantidad de humedad pasa a haber mucha, al disolverse por efecto del calor, y de un viento ligero surge una humedad pesada? Además, nuestra fuerza está en las articulaciones, [30] y estas se relajan por los vientos del sur. Los crujidos de las cosas que están pegadas lo demuestran. Pues lo viscoso, solidificado en las articulaciones, nos impide movemos, pero si es demasiado líquido, impide la tensión.

[35] 25. ¿Por qué se enferma más en verano, pero los enfermos mueren más en invierno? ¿Es porque en invierno, al concentrarse el calor en el interior de los cuerpos debido a su densidad, y sufriendo más si no podemos cocer, cuando [862b ] se forman en nosotros los residuos, el comienzo de la enfermedad tiene que ser violento, y siendo así, es natural que sea letal? En cambio en el verano, como todo el cuerpo está poroso y refrescado, y flojo para los esfuerzos, necesariamente se dan más comienzos de enfermedades por causa del [5] cansancio y la falta de cocción de los alimentos ingeridos (pues es el momento de los frutos frescos), pero no son tan violentas. Por eso se pueden curar con facilidad.

26. ¿Por qué muere más la gente en los cien días siguientes a ambos solsticios? ¿Es porque cada uno de los dos excesos, el del calor y el del frío, se mantiene todo ese [10] tiempo? Y el exceso causa en la gente débil las enfermedades y la muerte.

27. ¿Por qué la primavera y el otoño son insanos? ¿Es porque los cambios son insanos? Pero el otoño tardío es más nocivo que la primavera, porque enfermamos más cuando el [15] calor se enfría que cuando el frío se calienta. Pues bien, en la primavera el frío se calienta, y en el otoño el calor se enfría.

28. ¿Por qué en el invierno hay menos enfermedades que en el verano, pero son más mortíferas? ¿Es porque en el verano las enfermedades aparecen por una causa mínima, pero no ocurre así en el invierno? Pues nosotros estamos en [20] mejores condiciones de realizar la cocción y nos encontramos más sanos, de modo que es lógico que las enfermedades que surgen por una causa más importante sean más graves y más destructivas. Vemos esto mismo también entre los atletas y en general entre la gente que goza de un estado saludable: pues o no cogen enfermedades, o rápidamente mueren, ya que ellos precisan de una causa importante.

29. ¿Por qué en el otoño y en el invierno las fiebres ardientes [25] son más recurrentes en los periodos fríos, y en cambio en el verano, cuando hace tanto calor, son molestos los enfriamientos? ¿Es porque en el hombre la bilis es caliente, y la flema fría? Pues bien, en el verano lo frío se disuelve y, una vez esparcido, origina escalofríos y temblores. Sin embargo, [30] en el invierno lo caliente se encuentra enfriado por el predominio que ejerce la estación. Las fiebres ardientes son más molestas en el invierno y en el otoño, porque a causa del frío lo caliente se contrae en el interior, y la fiebre procede de dentro y no está en la superficie: entonces lógicamente las fiebres ardientes se producen en esta estación. Esto se podría examinar con más exactitud en el caso de las [35] personas que se bañan con agua fría en el invierno y las que se lavan con agua caliente, porque los que se lavan con agua fría, tiemblan de frío durante poco tiempo, mientras se lavan, y el resto del día no sienten nada de frío, pero los que utilizan el agua caliente se mantienen más sensibles al frío. Y es que la carne de los que se lavan con el agua fría se [863a ] aprieta y el calor se concentra en el interior, pero la carne de los que toman baños calientes se hace porosa y el calor se desvía hacia el exterior.

[5] 30. ¿Cuál es la virtud de una cataplasma? ¿Quizá es por su poder disolvente, aunque provoque sudor y exhalación?

31. ¿Cómo se sabe cuando hay un absceso? ¿Quizá si se produce algún cambio al derramar agua caliente encima, entonces hay absceso, y si no, no?

[10] 32. ¿En qué situaciones hay que cauterizar, y en qué otras hay que cortar? ¿Quizá las heridas con una gran abertura y que no se cierran rápidamente, esas hay que cauterizarlas, para que caiga la costra que hay allí? 19 . Pues así no habrá acumulación interna de pus.

33. ¿Cuál es la virtud de un hemostático? ¿Ser capaz de secar la herida y controlar el residuo siguiente sin que se [15] forme una costra ni que se pudra la carne? De este modo se evitaría la inflamación y se cerraría la herida. Pues, al no fluir nada a la superficie, no habrá inflamación, y estando seca la herida, se cerrará: mientras fluya humedad, no se cerrará. Por eso la mayoría de los hemostáticos son astringentes, o sea, que tienen el poder de contraer.

34. ¿En qué situaciones hay que cortar y en qué otras cauterizar, y en cuáles no hay que hacerlo, sino utilizar fármacos? [20] ¿Quizá los males localizados en las axilas y las ingles deben tratarse con un medicamento? Pues después de una operación quirúrgica, unos son dolorosos y otros peligrosos. Hay que cauterizar los tumores extendidos y con mucha protuberancia, y los que están en zonas venosas y poco carnosas. Hay que cortar los que terminan en punta y los que no están en zonas duras.

35. ¿Por qué, si alguien se corta con un instrumento de [25] bronce, se cura más fácilmente que si el corte es con hierro? 20 . ¿Quizá porque es más liso, de modo que desgarra menos y hace menos herida? ¿O si el hierro está más afilado, el corte es más fácil y menos doloroso? Ciertamente, el bronce tiene propiedades medicinales, y su principio activo es vigoroso; por tanto, al actuar el fármaco en el mismo [30] momento del corte, hace que la herida cierre más rápidamente.

36. ¿Por qué incluso las quemaduras hechas con bronce se curan más deprisa? ¿Porque es menos compacto y con menos cuerpo? Y el calor es superior en los cuerpos más duros.

37. ¿Es la tisana de cebada más ligera y mejor para las [35] enfermedades que la de trigo? Algunos creen que es ésta y [863b ] dan como referencia a los que se dedican a la harina, y dicen que están mucho más saludables los que trabajan con harina de trigo que los que lo hacen con harina de cebada 21 . Además de que la cebada es más húmeda, y lo más húmedo necesita mayor cocción. ¿Quizá nada impide que posea algunos elementos más difíciles de digerir y otros más útiles por su ligereza? Pues la cebada no sólo es más húmeda que [5] el trigo, sino también más fría. Es necesario que la papilla y lo que se ofrezca al que padece de fiebre sea de tal clase que proporcione un alimento ligero y que le refresque; y la tisana de cebada tiene este efecto: pues, por ser más húmeda [10] que densa, aporta poco y eso es refrescante.

38. ¿Por qué la verdolaga 22 y la sal calman la dentera? ¿Es porque la primera tiene cierta humedad? Esto es evidente para los que la mastican y si se estruja durante un cierto tiempo, pues se extrae la humedad. Y lo viscoso que [15] entra hace salir la acidez. Además de otra razón, que es la afinidad: lo indica la acidez, pues el jugo de la planta tiene cierta acidez. La sal, por su parte, saca también la acidez fundiéndola. ¿Por qué, entonces, la ceniza y el nitro no producen lo mismo? ¿Es porque son astringentes y no funden?

[20] 39. ¿Por qué se deben curar las fatigas veraniegas con un baño, y las de invierno con una friega de aceite? 23 . ¿En el caso de la friega se debe a los escalofríos y los cambios derivados? Pues hay que solucionarlo con calor, que hará que la persona se caliente. Y el aceite es caliente. Sin embargo, en el verano hay que humedecerse bien: pues la estación es seca, y los escalofríos no son de temer por la tendencia al [25] calor. En verano se come poco y se bebe en abundancia. Lo primero debería hacerse siempre, lo segundo más en verano. La bebida en verano es algo general por causa de la sequedad, y el comer poco es común a todas las estaciones, pero más frecuente en verano: pues la gente se calienta a causa de la estación y por efecto de los alimentos.

[30] 40. ¿Por qué unos fármacos sueltan el vientre y no la vejiga, y otros relajan la vejiga pero no el vientre? ¿Quizá todos los que son húmedos por naturaleza y llenos de agua, si son medicinales, relajan la vejiga? Pues allí se depositan los líquidos no digeridos, ya que la vejiga es el receptáculo [35] del líquido que no se cuece en el estómago, que no se queda allí, sino que se evacua antes de producir o sentir cualquier efecto. Sin embargo, todo lo que sea terroso por naturaleza, si es medicinal, suelta el vientre: pues allí tienden las sustancias terrosas. De modo que, si es capaz de remover, produce [864a ] una perturbación.

41. ¿Por qué unos remedios mueven el estómago y otros el vientre, como por ejemplo, el eléboro mueve el estómago y la escamonea el vientre, pero otros actúan sobre [5] ambos, como el cohombrillo y el jugo de la tapsia? 24 . ¿Es porque, de los fármacos que mueven el vientre, unos son calientes y otros fríos? De modo que unos, por su calor, al momento de estar en el estómago, son llevados de allí hacia la zona superior, y desde ahí disuelven sobre todo los elementos [10] más extraños y menos asimilados, y si el fármaco es fuerte o si se administra más cantidad de la que corresponde a la naturaleza, traslada esos elementos y algún residuo que hubiera hacia el estómago y, debido al calor, el abundante soplo interior producido por el fármaco causa alteraciones y, al provocar un bloqueo, hace vomitar. Por el contrario, los fármacos que son fríos por naturaleza, debido a su peso y [15] antes de sufrir o producir cualquier efecto, son llevados hacia abajo, y partiendo desde allí llevan a cabo la misma acción que los de arriba: pues subiendo desde allí por los conductos y moviendo los residuos y productos de disolución 25 que pueden dominar, los llevan por el mismo camino. Respecto a los fármacos que participan de ambas cualidades y están mezclados de las propiedades medicinales del calor y [20] del frío, producen ambos efectos gracias a cada una de sus potencias, como también ahora los preparan los médicos mezclando unos con otros.

42. ¿Por qué los fármacos purgan y, en cambio, otras cosas que son más amargas y más agrias, y que exceden en [25] otras propiedades semejantes, no purgan? ¿Quizá porque no son purgantes por tales cualidades, sino porque son indigeribles? De hecho, todas las cosas que por exceso de calor o de frío, aunque sean de poco volumen, son indigeribles y capaces de dominar y no ser dominadas por el calor de los animales, y se disuelven fácilmente por las dos cavidades [30] del vientre, estas sustancias son fármacos. Pues cuando entran en el vientre y se disuelven, son llevados por los mismos conductos que el alimento a las venas, pero como no son digeridos sino que prevalecen, salen fuera llevándose lo que se les pone por delante: y esto se llama purga. El bronce, la plata y cosas similares no pueden ser cocidas por el [35] calor de los animales, pero no se disuelven fácilmente en [864b ] sus vientres. Sin embargo, el aceite, la miel, la leche y los alimentos semejantes purgan, pero no por su cualidad sino por su cantidad: pues cuando, por su cantidad, se hacen indigeribles, entonces purgan, si es que lo hacen. Pues por dos causas puede haber falta de cocción, por la cualidad o por la cantidad. Por eso, ninguna de las cosas mencionadas es un [5] fármaco: pues no purga por su capacidad. Acritud y amargura son características de los fármacos, y también mal olor, pues la medicina es lo contrario al alimento. De hecho, lo cocido por la naturaleza se asimila al cuerpo y se llama alimento. Pero lo que por naturaleza no se deja dominar, lo que entra en las venas y provoca una alteración por exceso de calor o de frío, eso es la naturaleza de un fármaco. [10]

43. ¿Por qué la pimienta en gran cantidad relaja la vejiga, pero si es poca relaja el vientre; y, en cambio, la escamonea en abundancia relaja el vientre y, si es poca y vieja, la vejiga? ¿Es porque cada cosa es más activa en cada una [15] de las zonas? De hecho, la pimienta es diurética y la escamonea purgante. Así pues, la pimienta, cuando es abundante, es llevada a la vejiga y no se dispersa en el vientre; pero en poca cantidad es dominada, suelta el vientre y se convierte en un fármaco de este. Por su parte, la escamonea en [20] abundancia es dominada hasta el punto de disolverse, y una vez disuelta se convierte en fármaco por la causa mencionada en las líneas anteriores. Pero, si es poca, se absorbe con la bebida por los conductos y, antes de provocar una alteración, es llevada rápidamente hacia la vejiga, y allí por su propia capacidad arrastra los residuos y los productos de disolución que están en la superficie. Si es mucha, como se ha [25] dicho, y debido a su fuerza ha permanecido mucho tiempo, provoca una purga abundante y terrosa.

44. ¿Por qué las mismas inflamaciones unos las curan enfriándolas y otros las cuecen con calor? Pero estos se sirven [30] de un calor externo, y los que enfrían contraen su propio calor.

45. ¿Por qué hay que cambiar las cataplasmas? ¿Quizá porque así se sienten más? Pues los fármacos habituales, igual que pasa con las comidas, dejan de ser medicina para convertirse en alimento, y lo mismo ocurre con las cataplasmas. [35]

[865a ] 46. ¿Por qué es saludable reducir la alimentación y trabajar más? 26 . ¿Es porque la causa de la enfermedad es una abundancia de residuo, y esto sucede cuando hay un exceso de alimento o una falta de ejercicio?

47. ¿Por qué los fármacos amargos y los de mal olor [5] por regla general son purgantes? ¿Es porque todas las cosas de mal olor y amargas son indigeribles? Por eso también los fármacos son amargos y de mal olor: de hecho son fármacos por ser indigeribles y entrar en acción con ayuda de su amargor. Y si la dosis es mayor de la requerida, matan. Todas las cosas que aun en pequeñas dosis son destructivas, a esas no se les llama fármacos sino venenos. Y todas aquellas que no purgan por su propia cualidad, tampoco son [10] fármacos. Y es que muchos alimentos producen el mismo resultado si se toman en una cierta cantidad, como por ejemplo la leche, el aceite, el mosto: todas estas cosas purgan porque no son de fácil digestión, y purgan precisamente a aquellas personas a las que no les resulta fácil digerirlas. Pues unas cosas son de fácil digestión para unos e indigeribles [15] para otros. Por eso no para todas las personas son medicinales las mismas cosas, sino que para alguna gente hay fármacos específicos. Pues, en general, es preciso que el fármaco no sólo no se digiera sino que también sea un motor, igual que el ejercicio físico, que ya venga de fuera o de dentro, expulsa los elementos extraños gracias al movimiento.

[20] 48. ¿Por qué son diuréticas las semillas y plantas de buen olor? 27 . ¿Es porque son calientes y fáciles de digerir, y tales cosas son diuréticas? Pues el calor que poseen hace rápida la digestión, y el olor no es corpóreo, pues incluso las plantas muy olorosas, como el ajo, por su calor son diuréticas, pero sobre todo tienen capacidad de disolución. Y las semillas de buen olor son calientes.

49. ¿Por qué a las llagas que no son limpias y además [25] malsanas hay que aplicarles fármacos secos, acres y agrios; y, en cambio, a las limpias y en proceso de curación, únicamente remedios húmedos? ¿Quizá porque de las que no son limpias es necesario extraer algo? Eso que hay que extraer es la humedad ajena. Los fármacos adecuados son los [30] picantes, acres y astringentes, y lo seco más que lo húmedo. Sin embargo, las llagas limpias sólo necesitan cicatrizar.

50. ¿Por qué a las enfermedades que provienen de la flema les van bien los excesos sexuales? 28 . ¿Es porque el esperma es la secreción de un residuo y parecido por su naturaleza a la flema, de modo que, al expulsarse mucha cantidad de algo parecido a la flema, el coito resulta beneficioso? ¿Es mejor ofrecer alimento al comienzo o después? [35] ¿Quizá al comienzo, para que la inflamación no encuentre a una persona ya muy debilitada? Así pues, el enfermo tiene que adelgazar inmediatamente, o se le debe administrar la comida del siguiente modo: primero hay que recuperarlo con las papillas; pues son más suaves, blandas y fáciles de [865b ] disolver, y es fácil para un cuerpo débil obtener así el alimento. De hecho, no es necesario que los alimentos sufran su primera modificación en el vientre, es decir, se disuelvan y se calienten, lo que conlleva una fatiga para el cuerpo. [5]

51. ¿Por qué hay que observar las señales que proporciona la orina, interrumpiendo la evacuación, más que orinando de forma continua, si se quiere saber si la cocción ha sido completa o no? ¿Quizá porque si fuera de color rojizo, es señal de que ha habido cocción? Pero esto se da más cuando hay interrupción. ¿O es porque todo líquido llega a [10] ser reflectante del color, más en pequeña cantidad que si es mucho? Pues en una gran cantidad de líquido se observan las formas, pero en una pequeña los colores, por ejemplo en el rocío, en las gotas de lluvia y en las lágrimas sobre las pestañas. De hecho, cuando la descarga es continua llega a ser más abundante, pero si es discontinua, admite mejor los [15] colores; de modo que, aunque la orina fuera de tal color debido a la cocción, todavía es más evidente al producirse la reflexión y ser visible en una superficie reflectante gracias a la división 29 .

52. ...porque en relación con la salud, la carne no debe estar prieta sino porosa 30 . Pues igual que una ciudad y un lugar son saludables si están abiertos al viento (por eso también [20] el mar es saludable), del mismo modo un cuerpo bien aireado es más saludable. Y es que o no debe haber ningún residuo, o hay que librarse de él lo más rápidamente posible, y que el cuerpo se encuentre siempre en tal estado que cuando reciba un residuo inmediatamente lo segregue, y que esté [25] en movimiento y no en reposo. Pues lo que permanece quieto se pudre, como el agua que no se mueve, y lo podrido provoca enfermedades. En cambio, lo segregado se separa antes de corromperse. Pues bien, esto no ocurre cuando la carne está muy prieta (ya que es como si los conductos estuvieran bloqueados), sin embargo ocurre cuando la carne es porosa. Por eso no se debe pasear desnudo al sol: pues la carne se contrae y se seca completamente, y el cuerpo se vuelve más húmedo. Y es que lo interno se mantiene, pero [30] lo de la superficie es eliminado, como pasa con las carnes asadas más que con las hervidas. Ni tampoco hay que pasear con el pecho desnudo: pues el sol detrae de las partes mejor constituidas del cuerpo lo que menos necesitado está de detracción; sin embargo, más tendría que pasar en las [35] partes internas. Pues bien, de allí, por estar lejos, a no ser con esfuerzo no es posible sacar sudor; sin embargo, de la zona externa es fácil por estar a mano.

53. ¿Por qué para los sabañones es beneficiosa tanto el [866a ] agua fría como la caliente? ¿Es porque los sabañones se producen por un exceso de humedad? Pues bien, el frío condensa y endurece la humedad, mientras que el calor la evapora y proporciona una salida al aire, haciendo porosa la carne.

54. ¿Por qué el frío provoca y hace desaparecer los sabañones, [5] y el calor causa y hace cesar las quemaduras? ¿Es por lo mismo? Lo provocan por un proceso de disolución, y lo hacen cesar por desecación.

55. En las fiebres hay que dar bebida muchas veces y en pequeñas cantidades. Pues mucha cantidad se desagua, pero [10] poca y a menudo, empapa y pasa a las carnes. Igual ocurre en la tierra: si el agua llega en abundancia, fluye rápidamente, pero si es en poca cantidad, sólo moja. Lo mismo pasa también en las fiebres. Pues las aguas corrientes, si alguien las conduce poco a poco, el canal las bebe; pero si se [15] mete la misma cantidad de agua toda a la vez, esta fluye por donde se la dirija. Además, que el paciente esté acostado todo lo inmóvil que pueda; inmóvil, porque también el fuego, evidentemente, si alguien no lo remueve, se consume. Pero que no se acueste de cara a una corriente, porque el viento reaviva el fuego y, atizado el fuego, de poco que era [20] se convierte en mucho. Hay que arroparlo por la razón de que, si no se le da un respiradero al fuego, se extingue. Y que no se despoje de sus vestidos, hasta que aparezca la humedad: pues la humedad apaga el fuego evidente. Lo relativo a estas cuestiones también es igual en la naturaleza. En las fiebres intermitentes hay que preparar de antemano al [25] enfermo bañándole y aplicándole compresas calientes en los pies, y que descanse bien envuelto, para que esté lo más caliente posible antes de que se presente el acceso. Y es que donde hay mucho fuego, una lámpara no podrá arder: pues el fuego abundante atrae hacia sí el escaso. Por esta razón hay que preparar mucho fuego en el cuerpo, porque la fiebre [30] contiene poco fuego, de modo que el fuego abundante atrae a sí el escaso.

56. En las fiebres cuartanas no hay que hacer que el fuego disminuya sino que entre en los cuerpos. Es preciso también hacer ejercicios físicos. El día del acceso hay que bañarse primero y no pretender dormir. Por eso también es conveniente una dieta caliente, porque la fiebre cuartana es [35] débil: pues si no fuera débil, no aparecería cada cuatro días. ¿Lo ves? Donde hay mucho fuego, no puede arder una lámpara: [866b ] pues lo abundante se apodera de lo escaso 31 . Por eso hay que meter mucho fuego en el cuerpo, porque la fiebre tiene poco fuego. El régimen diario es introducir en el cuerpo a veces fuego y a veces humedad.

57. Unas enfermedades provienen del fuego, y otras de [5] la humedad. Las enfermedades del fuego se curan con humedad, y las de la humedad con fuego, pues seca la humedad.

1 A lo largo de toda esta sección se ve muy clara la influencia de los tratados hipocráticos, que Aristóteles debía conocer muy bien. Recuérdese que su padre fue médico y quizá el ambiente familiar debió favorecer en él su interés por los estudios de anatomía, biología y ciencias afines.

2 Este sentido del verbo krínō pertenece a la terminología médica y su significado no es otro que el de cambio, tal como está definido en el tratado hipocrático Sobre las afecciones 8: «Hay crisis en las enfermedades cuando éstas o se hacen mayores o decrecen, o se transforman en otras enfermedades, o desaparecen». (Trad. de J. M.a LUCAS DE DIOS en Tratados hipocráticos III , Madrid, 1986, B.C.G. 91, pág. 148.)

3 El término usado es isótēs. Se trata de una de las formulaciones fundamentales de la medicina hipocrática, que afirma que la salud se debe al equilibrio de los elementos constituyentes de la naturaleza humana y la enfermedad a la ruptura de ese equilibrio. Esta idea expuesta en el tratado Sobre la naturaleza del hombre 4, 7, ya la planteó Alcmeón de Crotona, quien definió la salud como el equilibrio (isonomía) de las cualidades fundamentales. Cf. Tratados hipocráticos VIII , Madrid, 2003 (B.C.G. 307, pág. 27).

4 El término griego es krásis , «mezcla» (de lo frío, lo caliente, lo húmedo y lo seco). Véase sección XIV y notas 338 y 339. En cambio, en la línea 16 este mismo término aparece traducido como «equilibrio», conforme al significado usual en los tratados hipocráticos, donde designa el equilibrio de la mezcla de las diversas cualidades —lo frío, lo cálido, lo húmedo y lo seco— y de los humores que integran la naturaleza del ser humano —sangre, flema, bilis amarilla y bilis negra—. Este equilibrio es lo que constituye la salud.

5 Véase la misma observación en los tratados hipocráticos Sobre los aires, aguas y lugares 10 (B.C.G. 90) y en Aforismos III 11 (B.C.G. 63).

6 Cf. Sobre los aires... 10 y Aforismos III 12. También CLAUDIO ELIANO , Historia de los animales XII 17 (B.C.G. 67).

7 Cf. Sobre los aires... 10 y Aforismos III 13.

8 Cf. Sobre los aires... 10 y Aforismos III 14.

9 Cf. Sobre los humores 15 (B.C.G. 90).

10 Cf. PLUTARCO , Charlas de sobremesa IV 1, 661C (B.C.G. 109).

11 Cf. El tratado aristotélico Investigación sobre los animales V 31 (B.C.G. 171).

12 Se refiere al ocaso de las Pléyades, que tiene lugar en noviembre Cf. Sobre los aires... 11.

13 Cf. Sobre los aires... 10.

14 Sobre lo ventajoso de los cuerpos porosos para la salud, véase el problema 52.

15 Sobre las consecuencias del frío en las personas ebrias, véanse en la sección III los problemas 1 y 6.

16 Véase el mismo tema en el problema 50 de la sección XXVI.

17 Véase XXVI 17.

18 Honguillo parásito que ataca las cañas, hojas y espigas de los cereales, formando globulillos a manera de postillas de color oscuro, que luego se hacen negras, sin dar mal olor (D.R.A.E.).

19 Cf. Aforismos VII 87.

20 Cf. PLUTARCO , Charlas de sobremesa III 659D, donde se cita a Aristóteles a propósito de este problema.

21 Véase el mismo argumento en el problema 24 de la sección XXI y en el 10 de la XXXVIII.

22 Véase el mismo problema en VII 9.

23 Véase V 38.

24 Cf. TEOFRASTO , Historia de las plantas IV 5, 1 y notas (B.C.G. 112, pág. 239); IX 9, 4-6; 14, 1-2.

25 El producto de la disolución (sýntēgma) es defínido, en el tratado Reproducción de los animales I 724b27-8, como «la secreción que se produce como consecuencia del crecimiento, por causa de una descomposición contra la naturaleza» (B.C.G. 201, pág. 97). Este mismo término lo encontramos en el problema 43, y también en Acerca del sueño y de la vigilia 456b35 (B.C.G. 107). Es, por otro lado, muy usual en los tratados hipocráticos.

26 El mismo problema en V 33.

27 El mismo problema en XII 12 y en XX 16.

28 Véase IV 16.

29 Cf. Meteorológicos III 372a30-b6; 374a35 (B.C.G. 229).

30 El principio de este problema falta en todos los manuscritos. Véase XXXVII 3.

31 Sobre esta misma idea ya expresada en el problema anterior, cf. también Acerca de la generación y la corrupción 323b 8 y Acerca de la juventud y de la vejez 469b31 (B.C.G. 107).

SECCIÓN II

RELATIVOS AL SUDOR 32

1. ¿Por qué no se produce sudor ni cuando la gente está en tensión ni cuando se contiene el aliento, sino más bien cuando se suelta? ¿Es porque el aliento contenido llena los [10] vasos sanguíneos de tal modo que le impide salir, como pasa con el agua de las pipetas 33 cuando alguien bloquea la salida del agua estando llenas? Pero cuando el sudor sale, es abundante porque se ha ido acumulando poco a poco durante la misma retención.

2. ¿Por qué no sudan las partes del cuerpo que están en [15] agua caliente, ni aunque estén calientes? ¿Porque el agua les impide fundirse? Entonces el sudor es el agua mal incorporada a la carne, que le impide fundirse, cuando se segrega debido al calor.

[20] 3. ¿Por qué el sudor es salado? ¿Es porque se produce por efecto de un movimiento y de un calor que separan todo aquello que es extraño en el proceso de asimilación del alimento a la sangre y las carnes? Pues esto es rápidamente apartado por no serle familiar al organismo, y fuera se evapora. Es salado porque lo más dulce y más ligero se ha aprovechado para el cuerpo, pero lo más ajeno y difícil de [25] cocer se expulsa. Esto mismo, cuando se deposita en la parte baja, se llama orina, y en la carne sudor. Ambos son salados por la misma razón.

4. ¿Por qué las partes superiores sudan más que las inferiores? ¿Acaso el calor de arriba no sólo sube sino que se queda allí, y es este calor el que trae la humedad a la parte [30] alta? ¿O es porque el aire interno causa el sudor, y este está en las zonas superiores? ¿O es porque el sudor es un líquido sin cocer, y tal líquido está en las partes altas? Pues de hecho la mezcla 34 se produce arriba.

5. ¿Por qué se produce sudor especialmente cuando se hacen ejercicios con los brazos, si el resto de los miembros permanece en la misma posición? ¿Es porque tenemos la [35] fuerza sobre todo en este lugar? Pues contenemos el aliento precisamente en ese lugar que es el más próximo al de la fuerza; es esforzándonos cuando tenemos más fuerza: y es [867a ] en esta situación cuando retenemos más el aliento. Y además, nos fatigamos más con la fricción del brazo que cuando friccionamos cualquier otra parte: pues tanto si recibimos una fricción como si la efectuamos, hacemos ejercicio físico con la retención del aliento.

6. ¿Por qué el sudor de la cabeza o no huele o huele [5] menos que el del cuerpo? ¿Es porque la zona de la cabeza está bien aireada? Es evidente que es porosa por el crecimiento de los cabellos. En cambio, son malolientes los lugares y todo lo que contengan que no esté aireado.

7. ¿Por qué los deportistas, si luchan después de haber descansado un rato, sudan más que si lo hacen de forma continuada? 35 . ¿Es por la acumulación del sudor mientras [10] descansan? A continuación, la lucha posterior expulsa este sudor. Sin embargo, la lucha continuada seca, como el sol.

8. ¿Por qué suda más la gente cuando no ha sudado durante mucho tiempo? ¿Es porque los sudores no se producen sólo por humedad, sino también porque los poros están más abiertos y los cuerpos no son compactos? Por tanto, los poros [15] están cerrados cuando la gente no suda, y se abren cuando hay sudoración.

9. ¿Por qué, aunque el sol calienta más a los desnudos que a los vestidos, sudan más los vestidos? 36 . ¿Acaso porque [20] el sol, al quemar, hace cerrarse los poros? ¿O porque seca los vapores? Y en cambio, esto ocurre menos si se está vestido.

10. ¿Por qué sudan más las caras? ¿O es que todas las [25] partes porosas y húmedas sudan más? El sudor circula a través de ellas. La cabeza parece ser una fuente de humedad: por eso también crecen los pelos, por la mucha humedad. La zona es porosa y delgada; así que la humedad la atraviesa de forma natural.

11. ¿Por qué no se suda más cuando el fuego se concentra todo de una vez ni cuando disminuye poco a poco, sino cuando aumenta cada vez más? 37 . De hecho los que están en los baños de vapor sudan más que si tal cantidad de [30] calor la recibieran de golpe. ¿Es porque la debida proporción actúa en cada cosa? Entonces, si una cantidad determinada actúa, una mayor no lo hará en mayor medida o a lo mejor actúa de forma contraria, porque el efecto se consigue por haber una proporción. Así que por eso no se suda más a mayor calor, porque para cada situación hay una proporción [35] diferente, y lo que ha actuado ya no volverá a hacerlo aunque se añada más cantidad. Pues no es la misma cosa la que da acceso a cada situación y predispone a estar en condiciones, y la que efectivamente produce ese efecto, sino que es otra diferente. Por lo tanto, una pequeña cantidad más que una grande prepara de antemano y predispone el cuerpo a [867b ] sudar; pero es necesaria una proporción diferente y mayor para conseguirlo. Y eso que había actuado, ya no lo hace, sino que a continuación lo que viene después necesita de otra proporción.

12. ¿Por qué, si la gente se raspa con la estrígila 38 , les corre más el sudor que si lo dejan que permanezca? ¿Acaso [5] porque si no, se enfría por efecto del exterior? ¿O es porque el sudor externo llega a ser como una tapa sobre los poros, de modo que impide la salida del sudor interno?

13. ¿Por qué la ruda y algunos perfumes hacen que los sudores sean malolientes? 39 . ¿Es porque esas sustancias que [10] tienen un olor pesado, al mezclarse con los fluidos residuales, hacen que el olor sea más desagradable?

14. ¿Por qué sudamos más por la espalda que por delante? ¿Es porque en la parte de delante hay un lugar interno hacia el que se canaliza la humedad, y en la parte de detrás no lo hay, sino que es necesario que la secreción vaya fuera? La misma causa vale también para el hecho de que sudemos [15] menos en el vientre que en el pecho. Además de que la espalda y las partes posteriores son más aptas para conservar el sudor que las partes delanteras por el hecho de que éstas se enfrían más que las de detrás. Lo que precisamente [20] es también la causa de que las axilas suden muy rápidamente y mucho: pues se enfrían lo mínimo. Además la zona de la espalda es más carnosa que la de delante, de modo que es más húmeda. Hay mayor humedad en las partes posteriores: pues la médula, que está en la espina dorsal, produce mucha humedad 40 .

[25] 15. ¿Por qué no sudamos en las partes sobre las que nos acostamos? ¿Es porque al estar caliente el lugar con el que estamos en contacto, impide que salga el sudor? Pues lo seca. Además se comprime, y, por efecto de la presión, la sangre se dispersa: cuando ocurre esto hay más enfriamiento. [30] El letargo es una prueba: pues el síntoma es un enfriamiento, y sobreviene por una presión o por un golpe.

16. ¿Por qué se suda más al dormir? 41 . ¿Es por la reacción debida a la presión? Pues el calor acumulado dentro expulsa la humedad.

17. ¿Por qué se suda mucho en la cara, a pesar de no [35] ser apenas carnosa? 42 . ¿Es porque las partes que son de algún modo húmedas y porosas transpiran con más facilidad, y así es la cabeza? Pues tiene una gran cantidad de humedad propia. Lo demuestran los vasos sanguíneos que se extienden desde allí, y los fluidos que bajan de ella, aparte de que el cerebro es húmedo y tiene muchos poros. Los cabellos son una prueba de que hay muchos poros y llegan hasta el [868a ] exterior. Por tanto, el sudor no surge de las partes inferiores, sino de la cabeza. Por eso se suda primero y sobre todo en la frente: pues está situada justo debajo, y la humedad fluye hacia abajo y no hacia arriba.

[5] 18. ¿Por qué los que sudan, si se enfrían por causa de agua o de aire, tienen náuseas? ¿Acaso la humedad que antes no permanecía quieta porque fluía, cuando se enfría se detiene y se concentra? ¿O es el aire interno, que al salir fuera se convertía en sudor por causa del enfriamiento, y este aire, si se enfría dentro antes de salir, se convierte en un líquido que, al presentarse, produce la náusea?

19. ¿Por qué los sudores se dan sobre todo en la cabeza [10] y en los pies al estar calientes? ¿Es porque la parte calentada atrae hacia sí la humedad, y esta humedad no tiene donde consumirse por ser huesudas estas zonas? Entonces se derrama hacia fuera.

20. ¿Por qué los que hacen un esfuerzo, cuando paran, [15] sudan? 43 . Pues, si realmente el esfuerzo es la causa, debían sudar cuando están realizándolo. ¿Acaso es porque, durante el esfuerzo, los vasos sanguíneos hinchados por el aire interno hacen que los poros se cierren, pero una vez cesado el esfuerzo, los vasos se relajan, de modo que a través de los poros más anchos pasa la humedad más fácilmente? ¿O es [20] porque mientras se realiza el esfuerzo, el movimiento separa de la humedad congénita el aire, y debido al calor que provoca el movimiento, lo húmedo se convierte en aire en la superficie; pero cuando cesa el esfuerzo, al mismo tiempo cesa también el calor, y del aire condensado surge una humedad, el llamado sudor?

21. ¿Hay que procurar sudar más en verano que en invierno? 44 . [25] ¿O mejor cuando los cuerpos están más húmedos y sería más difícil sin un esfuerzo, de modo que haría más falta en invierno, cuando el cambio es grande y los residuos no son digeridos? Al contrario, si el cuerpo está todavía enfriado, [30] es antinatural lo de sudar en invierno. Por lo tanto, está claro que hay que sudar más en verano. Pues todos los fluidos se pudren más en verano: por eso hay que echarlos fuera entonces. Y por eso también todos los antiguos lo decían.

[35] 22. ¿Por qué, cuando el cuerpo tiene un flujo permanente y se produce una evacuación de los residuos, el cuerpo no se aligera si no suda? 45 . ¿Acaso porque la secreción es demasiado escasa? Pues cuando se produce una transformación de líquido en aire, surge una cantidad mayor de [868b ] una inferior; pues el líquido segregado aumenta. De modo que la secreción dura más tiempo. Por eso y porque la secreción se realiza a través de conductos menores. Además lo viscoso y lo pegajoso se expulsan en una mezcolanza junto [5] con el líquido, pero con el aire no pueden hacerlo. Eso es sobre todo lo molesto. Por lo cual también alivian más los vómitos que los sudores: porque ayudan a expulsar ese elemento viscoso, al ser más espesos y corpóreos, y porque ese lugar donde están lo viscoso y lo pegajoso se encuentra lejos de la carne, de modo que supone un esfuerzo trasladarlos, [10] pero está cerca del estómago: pues de hecho se producen dentro de él o cerca. Por eso es una materia difícil de expulsar de otro modo.

23. ¿Por qué la gente suda menos mientras hace un esfuerzo que cuando se relaja? 46 . ¿Es porque durante el ejercicio están en acción, pero una vez terminado el esfuerzo han concluido la actividad? Entonces es lógico que se segregue más: pues primero se forma la secreción, y después ya está [15] formada. ¿O es porque durante el esfuerzo los poros de la carne se cierran debido a la retención del aire, y cuando se relajan, se abren? Por eso también al retener el aire se suda menos 47 .

24. ¿Por qué el sudor no es mayor cuando corremos rápido y cuando el cuerpo está en movimiento, sino cuando paramos? ¿Es porque entonces, igual que por medio de la [20] mano o de cualquier otra cosa es posible bloquear un agua que corre concentrándose desde todos los puntos y, cuando se deja, sale una mayor cantidad que al principio, del mismo modo igual que con la mano, por medio del aire se puede interceptar el agua, como en la pipeta 48 , y que de nuevo vaya a la vejiga? Pues la retiene dentro. Así pues, de igual [25] forma, cuando hay mucho movimiento, el aire queda encerrado; por eso también los vasos sanguíneos se distienden al no poder salir la humedad. Pero como el líquido se retiene en cantidad, cuando el aire se relaja, sale todo de una vez.

25. ¿Por qué cuando la gente bebe, suda menos si come [30] también? ¿Es porque la comida absorbe la humedad como una esponja que cayera encima? Es posible impedir el movimiento del sudor en gran medida, como en los cursos de agua, al interceptar los conductos introduciendo el alimento.

26. ¿Por qué la gente que está angustiada suda por los [35] pies, pero no por la cara? 49 . De hecho sería más lógico que cuando todo el cuerpo sudara, entonces sudaran también los pies, pues es la parte más fría y por eso, la que menos suda. Y los médicos, en las enfermedades, mandan sobre todo cubrir los pies, porque se enfrían con mucha facilidad, de modo [869a ] que desde el principio producen enfriamientos fácilmente también al resto del cuerpo. ¿Es porque la angustia no es un traspaso de calor, como en el miedo, de los lugares superiores a los inferiores (por eso precisamente los vientres de los atemorizados se relajan), sino un aumento de calor, como en [5] la indignación? Pues el enfado es una ebullición del calor que rodea al corazón: y el angustiado no padece por miedo ni por frío, sino por lo que va a venir.

27. ¿Por qué la gente enrojece en el rostro, y sin embargo no suda? ¿Acaso es por el hecho de estar más calientes, [10] de tal modo que el calor superficial seca la humedad en la cara, mientras que funde la de los pies por ser este calor menor, aunque mayor que el que había allí antes de forma natural?

28. ¿Por qué se suda más durmiendo que despierto? 50 . ¿Es porque el principio del sudor viene del interior, y las partes internas son más calientes, de modo que el calor interno, [15] dispersándose, expulsa la humedad interior, porque siempre parece fluir algo del cuerpo, pero pasa inadvertido por no haber ningún sitio al que caiga y allí sea captado? La prueba es que las partes cóncavas del cuerpo siempre sudan.

[20] 29. ¿Por qué en los baños de vapor se suda más cuando hace frío? ¿Es porque el calor no sale fuera debido a la envoltura de frío (pues hace de barrera), sino que, encerrado dentro y permaneciendo allí, disuelve los líquidos que hay en nosotros y de ellos produce sudor?

30. ¿Por qué es más beneficioso, aunque sea poco, el [25] sudor que se produce corriendo desnudo que yendo vestido? 51 . ¿Porque en general esforzarse es mejor que no esforzarse, y el sudor con esfuerzo es mejor que el que se produce sin esfuerzo, y el que va acompañado de mayor esfuerzo es mejor que el que conlleva un esfuerzo menor? El sudor de un corredor desnudo se produce con más esfuerzo. Pues [30] a no ser que corra con una gran tensión, no puede sudar estando desnudo; de hecho, yendo vestido, aunque se corra con mucha moderación, rápidamente se suda por el calor que da la ropa. Y tienen mejor color los que corren desnudos en verano que los que van vestidos, porque, igual que todos los que viven en los lugares mejor aireados tienen un aspecto más saludable que los que habitan en sitios poco ventilados, del mismo modo, la propia persona, cuando está [35] como al aire puro, entonces tiene mejor color que cuando está asfixiada y rodeada de un calor excesivo, lo que le sucede especialmente al que corre vestido. Por eso también [869b ] los que duermen mucho tiempo tienen menos color que los que duermen un tiempo moderado: pues el que duerme también está falto de aire.

31. ¿Por qué los que sienten angustia sudan por los pies [5] pero no por la cara 52 , mientras que en las demás situaciones de la vida nosotros sudamos mucho más por la cara y menos por los pies? ¿Es porque la angustia es una especie de miedo ante el comienzo de una acción, y el miedo es un enfriamiento de las partes superiores 53 ? Por eso también los que sienten angustia tienen la cara pálida. Se mueven y bailan [10] con los pies; de hecho hace eso la gente que está angustiada y es como hacer gimnasia: por eso probablemente sudan por esas partes con las que hacen ejercicio. Y se frotan las manos, se encogen, se estiran, se sobresaltan y no están tranquilos en absoluto; pues están ansiosos de acción a causa de habérseles concentrado el calor en la zona del pecho, que es [15] la mejor constituida; desde donde dispersándose por todas partes el calor y la sangre, sobreviene un movimiento continuo y variado. Sudan especialmente por los pies, porque estos se encuentran en un ejercicio continuo, sin embargo las otras partes del cuerpo gozan de reposo por los cambios de postura y de movimiento.

[20] 32. ¿Por qué en los baños de vapor no se suda más ni cuando el fuego está concentrado, ni cuando disminuye paulatinamente, sino cuando aumenta? 54 . Pues, al irse añadiendo calor en los baños, se suda más que si la misma cantidad de fuego estuviera justo desde el principio. ¿O el fuego abundante desde el principio, al encontrar seca la carne [25] de la superficie, quema la piel y la hace dura como una concha, y en tal estado retiene los sudores? Sin embargo, el fuego escaso, aflojando más la carne, la hace porosa, y es como si ablandara las partes internas con vistas a la secreción y evacuación. De este modo, cuando se produce esta situación, un calor introducido en mayor cantidad y que penetra [30] hasta el fondo de la carne debido a su porosidad, hace que se evaporen los fluidos previamente ablandados, y segregando sus partes ligeras, las expulsa junto con el aire.

33. ¿Hay que procurar sudar más en verano que en invierno? 55 . ¿Acaso en invierno el calor, concentrándose en el interior, produce una cocción y convierte en vapor los fluidos que hay en nosotros (por eso, al consumirse todos esos [35] humores o la mayoría, ninguno necesita de una secreción propia); y sin embargo, en verano, debido a la porosidad de la piel, el calor sale fuera y cuece menos los fluidos de nuestro interior, por lo que es necesaria su expulsión? Pues, si se quedan, se corrompen debido a la estación y provocan enfermedades. De hecho, todo lo que se corrompe lo hace [870a ] por causa de un calor ajeno 56 , mientras que, gracias al calor propio, se produce la cocción. Pues bien, en el verano el calor ajeno domina (por eso se corrompe todo especialmente en esta época), y en el invierno prevalece el propio: por eso el invierno no corrompe. [5]

34. ¿Por qué temblamos a raíz de ciertos sudores, sean producidos por el calor interno o por el que sobrevenga del exterior? ¿Acaso porque debido al calor interno, cuando salen de una zona extensa a una pequeña, se concentran en [10] el contorno del cuerpo y bloquean completamente los pasajes del calor, y entonces se produce el temblor? Aparte de que, al quedarse la carne totalmente empapada y salir el calor interno, el calor que sobreviene de fuera en primer lugar vuelve porosa la piel, y después el calor natural interno, segregándose, provoca el temblor.

35. ¿Por qué los sudores calientes se consideran mejores [15] que los fríos? ¿Es porque todo sudor es la secreción de un residuo? Y es lógico que un residuo escaso se caliente, mientras que un residuo abundante no lo haga de la misma forma, de modo que el sudor frío sería la prueba de un residuo [20] abundante: por eso también es un indicio de enfermedades más largas.

36. ¿Por qué, si los sudores se producen por el calor, sudamos menos frente a un fuego abundante? 57 . ¿Es porque, al estar muy caliente el cuerpo, los líquidos se disuelven en vapor, o porque, al salir el líquido y secarse rápidamente, no [25] percibimos la sensación?

37. ¿Por qué, calentando más el sol si no llevamos ninguna ropa, se producen sudores cuando vamos protegidos con vestidos? 58 . También sobre esta cuestión diremos lo mismo que en el caso anterior.

[30] 38. ¿Por qué, si los movimientos rápidos parecen calentar más, y los lentos menos, las marchas ascendentes, siendo más lentas, provocan más sudores y cortan la respiración, como si calentaran más que las bajadas? ¿Es porque para los cuerpos pesados lo natural es ir hacia abajo, mientras [35] que hacia arriba es antinatural? Así pues, la naturaleza del calor que nos lleva hacia abajo no va asociada a ningún esfuerzo, pero hacia arriba es la que continuamente lleva el peso. De modo que, debido a tal movimiento se calienta, [870b ] hace segregar más los sudores y corta la respiración. También en las marchas, la curvatura del cuerpo contribuye en parte a que el aliento no salga recto, entorpeciéndolo.

39. ¿Por qué, produciéndose los sudores cuanto más se cubre uno, no sudan más los que se ponen más cantidad de ropa? También sobre este tema diremos lo mismo que arriba 59 . [5]

40. ¿Por qué, si los cuerpos están más secos en verano que en invierno, somos más propensos a sudar en verano? ¿Es porque en verano, al estar porosos los cuerpos, el calor natural no se retiene mucho (por tanto disuelve los líquidos en aire), y en cambio, en invierno, cuando los cuerpos se [10] contraen en el exterior, el calor natural, retenido en gran cantidad, no disuelve los líquidos en aire? Además, también en verano tomamos líquido en abundancia, y en invierno lo contrario.

41. ¿Por qué los sudores que se producen de forma espontánea en la gente sana parecen ser peores que los causados por esfuerzos? ¿Es porque los esfuerzos, expulsando [15] continuamente el líquido sobrante, hacen la carne más seca, de modo que las cavidades de los poros están sanas y no hay ningún obstáculo al filtro del calor; en cambio, los sudores [20] llamados espontáneos, que se producen por necesidad cuando los poros naturales se encuentran empañados por un exceso de humedad y el calor no se retiene completamente, sino que puede oponer resistencia y expulsar el líquido, parecen ser lógicamente una señal de enfermedad? Pues entonces la [25] persona se enfría debido a una mayor humedad de la que corresponde por naturaleza, y la carne, quedando totalmente empapada, adopta la peor disposición para la salud.

42. ¿Por qué hay menos sudores en invierno, y nosotros no queremos procurarlos, a pesar de que los cuerpos están más húmedos en invierno? 60 . ¿Acaso sudamos menos porque los fluidos en invierno se coagulan y se vuelven muy [30] sólidos? Y por lo tanto, más difíciles de disolver. Suponemos que no hay que provocar el sudor en invierno, porque tal disposición es saludable. Sin embargo, el que provoca sudores disuelve y perturba el estado corporal; además, haciéndolo más poroso de lo que conviene y segregando el [35] calor interno, éste disminuye, de modo que no es capaz de enfrentarse del mismo modo al frío circundante. Y la humedad externa se introduce con más facilidad en los cuerpos, al estar los poros más abiertos debido a las sudoraciones.

32 Teofrasto se inspiró en esta sección para redactar su tratado Sobre el sudor.

33 La pipeta (klepsýdra) es un utensilio que se usaba para pasar pequeñas cantidades de líquido de un recipiente a otro. Su forma era la de un tubo con un agujero en lo alto, que podía taparse con la mano, y una base con agujeros. Este objeto es descrito por Empédocles en un texto citado en Tratados breves de historia natural 473b8 y ss. Véase B.C.G. 107, pág. 339 y nota 44.

34 La mezcla de humores que condiciona la disposición física.

35 El mismo tema en el problema 20.

36 Véase el problema 37.

37 Véase el problema 32.

38 Utensilio, a modo de raspador, que se utilizaba en el baño o después de los ejercicios en la palestra para quitar el aceite y suciedad de la piel.

39 El mismo problema en XX 33.

40 La médula se estudia en Investigación sobre los animales III 521b 4 y ss., y en Partes de los animales II 651 b20-652a23 (B.C.G. 283).

41 El mismo tema en el problema 28.

42 Véase el problema 10 de esta misma sección y también XXXVI 2.

43 El mismo tema en los problemas 7 y 23.

44 El mismo tema en los problemas 33 y 42.

45 Véase la sección XXXVII 1 y 2.

46 El mismo tema del problema 20.

47 Véase el problema 1.

48 Véase el problema 1 y nota.

49 Véase el problema 31.

50 El mismo tema en el problema 16.

51 El mismo tema en el problema 3 de la sección XXXVIII.

52 Véase el problema 26.

53 Cf. Partes de los animales II 650b27 y IV 692a24.

54 Véase el problema 11.

55 Véanse los problemas 21 y 42.

56 La causa de la putrefacción se explica en Meteorológicos IV 379a16-18 y en Reproducción de los animales V 784b7-8.

57 Resumen de los problemas 11 y 32.

58 Resumen del problema 9.

59 Problema 36.

60 El mismo tema tratado en los problemas 21, 33 y 40.

SECCIÓN III

RELATIVOS A LA INGESTA DE VINO Y LA EMBRIAGUEZ

[871a ] 1. ¿Por qué los que se emborrachan, aunque el vino esté caliente, son sensibles al frío, y rápidamente padecen de [5] pleuresía y de otras enfermedades semejantes? 61 . ¿Es porque una gran cantidad de líquido, si se enfría, llega a producir mucho frío, hasta el punto de prevalecer sobre el calor natural? De hecho, ocurre lo mismo que si un vestido estuviera empapado por un líquido frío: así está la carne del interior.

2. ¿Por qué no son los muy borrachos los que tienen mal vino, sino más bien los que lo están ligeramente? 62 . ¿Es [10] porque ni han bebido tan poco que estén igual que los sobrios, ni tanto que se debiliten, lo que les pasa a los que han bebido mucho? Además, los sobrios tienen una capacidad de juicio más correcta, sin embargo los que están muy borrachos ni siquiera intentan emitir un juicio. Pero los que están un poco bebidos hacen juicios porque no están completamente borrachos, pero son erróneos porque no están [15] sobrios, y rápidamente desprecian a unos y creen ser menospreciados por otros.

3. ¿Por qué se intoxican más los que beben vino algo mezclado que los que lo beben totalmente puro? 63 . ¿Quizá por su ligereza el vino mezclado penetra más en mayor número de lugares y más estrechos, y el vino puro menos, de modo que el vino mezclado es más difícil de expulsar? ¿O [20] porque beben menos cantidad de vino puro porque no pueden, y lo vomitan más? Además, como el vino puro está más caliente, ayuda a la digestión de los demás alimentos, y él mismo se digiere; en cambio, el mezclado con mucha agua lo contrario.

4. ¿Por qué el esperma de los que se dan a la bebida no es fértil por lo general 64 ? ¿Es porque la composición de su [25] cuerpo está saturada de líquido? Los espermas líquidos no son fértiles, sino los densos y con consistencia.

5. ¿Por qué tiemblan los ebrios, y más cuando beben vino puro? 65 . El vino tiene propiedades caloríficas, y el temblor se produce sobre todo por el frío (por eso los que tienen [30] frío son los que más tiemblan). Pero ya a muchos que tomaban sólo vino puro por alimento les sobrevinieron fuertes temblores, hasta el punto de repeler a los que les sujetaban, y lavándose con agua caliente, quedaban insensibles. ¿Es porque el temblor se produce por enfriamiento, que se debe o a que el calor interno se retira hacia el interior por causa [35] del frío externo, como en invierno, o a que el calor natural se extingue, eliminado por su contrario, sea por causa del tiempo, como en la vejez, sea por el exceso del calor ajeno, que sobreviene al que se quema al sol o con fuego?

Esto les ocurre también a los que toman vino puro, pues [871b ] al estar caliente, cuando se excede en potencia por mezclarse con el calor propio del cuerpo, lo extingue: y una vez extinguido y enfriado el cuerpo, sobrevienen los temblores. [5] Pero además de todo lo dicho hay también otro tipo de enfriamiento. Cuando se destruye la materia de la que se alimenta el calor en cada individuo, sucede que también el calor desaparece. En el caso de los objetos inanimados esto es evidente en la lámpara (pues una vez consumido el aceite, se apaga la luz); pero en los seres animados este mismo efecto lo produce tanto la vejez como las enfermedades largas [10] y que consumen. De hecho, si se destruye o reduce el alimento del calor, resulta que este desaparece. Pues el calor se alimenta de humedad 66 , pero no de cualquiera, sino de una suave y abundante. Por eso a los que padecen las enfermedades [15] mencionadas y también a los ancianos, cuando desaparece tal humedad y se altera (pues se vuelve agria y seca en lugar de suave y grasienta) les falta el calor. Prueba de lo dicho son los remedios que se dan a los que pierden la vida por consunción: pues si se les instila algún líquido nutritivo, se les recupera, y su apariencia demuestra que la consunción se debía a la falta de tal humedad. Parece que [20] esta es la causa en el caso de los que beben vino puro. De hecho el vino, al estar caliente, junto con el calor existente por naturaleza consume más los recursos de que dispone el cuerpo para su calor propio. Por eso resulta que unos padecen de hidropesía, otros de flujos y otros del vientre. Pues [25] los líquidos que les quedan son agrios, y los que entran de fuera son blandos por causa de la debilidad del calor propio y no se espesan. Es débil el calor por ser así la materia en donde todavía se conserva, como el fuego hecho con cañas: pues este, por la debilidad de la materia, es más débil que el [30] de madera.

6. ¿Por qué los que se emborrachan, aunque el vino sea caliente, son sensibles al frío y rápidamente padecen de pleuresía y de otras enfermedades semejantes? 67 . ¿Es porque si [35] se enfría una gran cantidad de líquido se produce mucho frío, hasta el punto de dominar al calor natural, y todas las cosas, cuanto más húmedas, más frías son por naturaleza? La prueba es que el calor se produce por factores externos, la humedad no. Si el calor disminuye, es evidente que faltará más rápidamente el calor que la humedad, de modo que, al quedar los fluidos fríos, es normal que los que se emborrachan [872a ] pasen más frío y sufran las afecciones propias del frío.

7. ¿Por qué a los niños, que son calientes, no les gusta el vino, y en cambio a los escitas y a los hombres valientes, [5] que son calientes, sí les gusta? ¿Es porque estos son calientes y secos 68 (pues así es la constitución del varón), y sin embargo, los niños son húmedos y calientes, y el gusto por la bebida es un deseo de algo húmedo? Pues bien, la humedad impide que los niños estén sedientos, ya que el deseo es una cierta carencia.

8. ¿Por qué estando borrachos distinguimos más claramente [10] las aguas saladas y las que están en mal estado, y estando sobrios menos? 69 . ¿Es porque lo familiar es insensible frente a lo familiar y lo de su misma disposición, y en cambio los contrarios son muy sensibles a los contrarios? Por tanto, el borracho tiene dentro de él jugos dulces (pues así parece ser el vino), y es más sensible a los malos jugos; [15] en cambio, el sobrio los tiene agrios y salados. Entonces, una vez digerido el alimento, los elementos residuales salen a la superficie. Estos son insensibles frente a sus semejantes, y hacen así al que los posee.

9. ¿Por qué a los muy borrachos les parece que todo gira, y cuando ya la ebriedad se apodera de ellos no son capaces [20] de ver las cosas lejanas? 70 ;. Por eso también algunos consideran esto una señal de ebriedad. ¿Es porque la vista se mueve con mucha frecuencia por el calor del vino? De hecho, no hay ninguna diferencia entre que se mueva la vista o el objeto visto 71 : pues produce el mismo efecto en relación con el fenómeno mencionado.

Puesto que sucede que la vista de los ebrios se engaña respecto a lo que está cerca, es lógico que esto pase más con [25] las cosas lejanas. Por eso precisamente, estos objetos no se ven en absoluto, mientras que las cosas cercanas no se ven en el lugar en que están. Parece que dan vueltas, y que no están cerca o lejos, porque el rayo visual es más incapaz de desplazarse hacia lo lejos debido al movimiento en círculo. Pues no es fácil hacer cosas contrarias al mismo tiempo. El [30] movimiento hacia lo lejano va en línea recta, mientras que el movimiento en círculo se manifiesta en una figura como su nombre indica. Así que, por lo dicho, ‹el rayo visual› no se desplaza a lo lejos; y si se desplazara hasta lo cercano y lo lejano, no vería estos objetos. Pues dejaría detrás en el momento siguiente el objeto visto en el mismo lugar y, al [35] dejarlo detrás, no lo vería. Pero ‹el rayo visual› se mueve en círculo por la constitución que tiene la visión: pues es un [872b ] cono, cuya base es un círculo 72 , donde, al moverse ‹el rayo visual›, ve el objeto porque este nunca falta, pero se engaña respecto al lugar porque no siempre recae sobre el objeto el mismo rayo visual. Así que sería lo mismo que el objeto se moviera hacia la vista o que la vista se moviera hacia él.

10. ¿Por qué a los borrachos a veces cuando ven una [5] sola cosa les parece que son muchas? ¿Acaso, como se ha dicho, al moverse la vista, sucede que ni un solo momento el mismo rayo visual permanece fijo sobre el mismo objeto, y lo que en un momento dado es visto de una manera, más tarde parece ser de otra? Pues lo que es visto se ve mediante el contacto con el rayo visual, pero es imposible tocar con muchos rayos al mismo tiempo el mismo objeto. Al ser inapreciable el intervalo de tiempo en el que la visión entra en [10] contacto y se aparta del objeto visto, parece que es un solo instante en el que se ha producido el contacto y el apartamiento. De modo que, al tocar en el mismo momento el mismo objeto muchos rayos visuales, parece que son más las cosas vistas, por el hecho de que es imposible que esos objetos sean tocados del mismo modo.

[15] 11. ¿Por qué los que están borrachos son incapaces de tener relaciones sexuales? ¿Acaso porque es necesario que cierta zona se caliente más que el resto del cuerpo? Sin embargo, ellos no pueden hacerlo por la cantidad de calor que hay en todo su cuerpo. Pues el calor producido por el movimiento [20] se extingue por el que le rodea, que es mayor, ya que la humedad no cocida es abundante en estas personas. Además el esperma proviene del alimento, y el alimento se cuece todo: cuando se está satisfecho de este, es cuando se tienen ganas de relaciones sexuales. Por eso algunos prescriben para esta práctica comer mucho y cenar poco, para [25] que sea menor el alimento no digerido que el digerido.

12 . ¿Por qué el vino dulce, el puro y la poción de cebada bebidos alternativamente hacen a la gente sobria, y por qué se emborrachan menos cuando beben en las copas grandes? 73 . ¿No será la misma causa para todo, el control del calor superficial? Pues hay borrachera cuando el calor se [30] encuentra en las zonas en tomo a la cabeza.

13 . ¿Por qué, aunque el vino dulce sube a la superficie, si alguien ya borracho bebe además vino dulce, el vino existente se digiere y perjudica menos? 74 . ¿Es porque el vino [35] dulce es lubrificante y viscoso (por tanto obstruye los poros), y el seco es áspero, y este facilita la subida al calor, mientras que el dulce lo contiene, al cerrar los poros? Ya se [873a ] ha dicho que la ebriedad se da cuando se calientan las zonas superiores. Además, el vino dulce es inodoro, y el seco no: cualquier olor hace que la cabeza pese.

14. ¿Por qué después de beber vino mezclado, pero bastante puro, por la mañana duele más la cabeza que después de tomar vino sin mezclar? 75 .¿E s porque el vino sin mezcla, [5] al estar formado por partes densas, no entra él mismo hasta los poros en tomo a la cabeza, que son estrechos, sino que es su potencia la que penetra, el olor y el calor? Sin embargo, el vino mezclado, diluido con el agua ligera, penetra él [10] mismo, pero, al tener cuerpo y mucha de la potencia del vino puro, es más difícil de digerir. Pues los líquidos son los elementos más difíciles de digerir, y las sustancias materiales son más difíciles que las potencias que hay en ellas.

15. ¿Por qué tiene más capacidad de beber hasta llegar a la borrachera la gente que no hace gimnasia que la que [15] hace, y además se libran de ella más fácilmente? ¿Es porque los que tienen materia residual y humedad dentro de ellos son propensos a orinar más? Lo que precisamente hace que puedan beber y después estar ligeros porque no les queda mucha cantidad de líquido vinoso. De hecho, los que no hacen ejercicio son húmedos y llenos de residuos, mientras que los que hacen gimnasia son secos, de modo que a estos [20] la humedad vinosa les llega al cuerpo. Así pues, este movimiento retiene la orina, y después, al quedarse este líquido en el cuerpo, produce pesadez.

16. ¿Por qué el vino vuelve a los hombres cegatos y locos? Pues la disposición física es la contraria: en el último [25] caso se está más en movimiento, y en el otro menos. ¿Como dijo Queremón 76 «el, vino se mezcla con los modos de ser de los que lo toman»? Así pues, produce efectos contrarios no en las mismas cosas, sino en las que no son iguales, como también el fuego, que seca unas cosas y humedece otras, pero no las mismas, por ejemplo funde el cristal y solidifica [30] la sal. También el vino (pues es húmedo por naturaleza) pone en tensión a los más lentos y los hace más rápidos, pero relaja a los más rápidos. Por eso algunos de temperamento atrabiliario 77 por naturaleza llegan a estar completamente relajados en las borracheras. Igual que el baño, que a los rígidos de cuerpo y duros los hace ágiles de movimiento, y a [35] los ágiles y húmedos los debilita, así el vino, como si lavara lo de dentro, consigue lo mismo.

17. ¿Por qué la col elimina el dolor de cabeza de la borrachera? ¿Es porque tiene un jugo dulce y purgante (por [873b ] eso también los médicos lavan el vientre con él 78 ), y además es fría? La prueba es que los médicos la utilizan para las diarreas fuertes, hirviéndola mucho, quitándole las fibras leñosas y enfriándola. Ocurre que en los que tienen dolor de [5] cabeza por borrachera, el jugo de la col arrastra hacia el vientre los líquidos que hay en ellos, vinosos y sin digerir, mientras que la col misma, quedándose en el estómago, enfría el cuerpo. Una vez enfriado, los líquidos ligeros van a la vejiga. De modo que, al segregarse los líquidos por ambos modos a través del cuerpo, y enfriándose este, lógicamente [10] desaparece el dolor de cabeza; pues el vino es húmedo y caliente. Además sucede que, arrastrados y segregados los líquidos hacia abajo, también traen con ellos un vapor, que, procedente únicamente del vino, llega hasta la cabeza, y produce el letargo y el dolor de cabeza. Pero si este vapor [15] marcha hacia abajo y se enfría el cuerpo por las razones mencionadas, el dolor producido por la borrachera desaparece. Pues el dolor de cabeza es una especie de ebullición y una inflamación que cesa. Molesta más que la borrachera, porque esta les trastorna, mientras que el dolor de cabeza les [20] produce sufrimiento estando en plenas facultades. Es igual que los que sufren ataques de fiebre, que se divierten más que padecen, pero cuando ellos vuelven a su ser y están aliviados de su afección, entonces sienten dolor. Así que lo mismo ocurre con el dolor de cabeza y la borrachera.

[25] 18 . ¿Por qué el vino aguado da más ganas de vomitar que el agua o el vino puro? ¿Es porque hacen vomitar sobre todo las sustancias que flotan en el estómago y todas las que son desagradables? El vino, por un lado, ejerce presión hacia abajo; y el agua es ligera y no desagradable. Así pues, por ser ligera se va rápidamente hacia abajo, y por no ser [30] desagradable no provoca ardor de estómago. En cambio, el vino demasiado mezclado con agua no es ligero como para fluir rápidamente, y además, por tener poca cantidad de vino es desagradable, pues altera la percepción por producir más movimientos en ella, el procedente del vino y el del agua: de hecho ambos son perceptibles. Sin embargo, el vino bien mezclado elimina la percepción del agua, y da la [35] sensación de ser un vino suave: por eso se bebe con agrado. Pero el vino aguado, como es desagradable, flota en el estómago: tal vino es el que hace vomitar.

19. ¿Por qué estando borrachos distinguimos más claramente las aguas saladas y las que están en mal estado, y [874a ] estando sobrios menos? 79 . ¿Es porque las cosas molestas son más evidentes para los que no sienten deseo, pero se les escapan a aquellos que lo tienen? Así pues, el que está necesitado es igual que el que desea: el sobrio es así; en cambio, el borracho está satisfecho.

20 . ¿Por qué a los que están muy borrachos les parece [5] que todo da vueltas, y cuando ya la ebriedad más les afecta, no son capaces de contar las cosas lejanas? 80 . Por eso algunos también consideran esto como una señal de ebriedad. ¿Es porque la vista es movida con mucha frecuencia por el calor del vino? Por tanto, igual que cuando uno coloca algo bajo el ojo, parece que son dos cosas, así también les pasa a [10] los ebrios. Pues no hay ninguna diferencia entre colocar algo debajo o mover la vista, ni tampoco si el movimiento es desde fuera o desde dentro. Pues en ambos casos la vista experimenta lo mismo, de forma que parecerá que el objeto visto no permanece quieto, y lo alejado todavía más. Pues, cuando el rayo visual se prolonga, tiene menos fuerza, y [15] este movimiento cercano hace mayor la distancia en el extremo de la visión. Y si el ojo es movido con fuerza y de forma regular arriba y abajo, controlará menos el objeto lejano. Todo lo que está tensado se mueve en círculo, por ejemplo las flechas y las cosas suspendidas. Y entonces, por debilidad, a la visión le pasa lo mismo que si fuera llevada lejos. No hay ninguna diferencia entre mover la vista o el objeto visto: pues produce la misma sensación. [20]

21. ¿Por qué, cuando se bebe mucho de golpe, el estómago se vuelve más seco, cuando debiera humedecerse más debido a la gran cantidad de líquido? ¿Es porque el estómago no asimila lo que llega en gran cantidad y de golpe, sino que este líquido se va al lugar que le corresponde sin verse [25] afectado? 81 . La vejiga es el lugar de un líquido sin digerir. En cambio, el estómago asimila y digiere las cantidades pequeñas, de modo que, al permanecer allí, lo humedece.

22. ¿Por qué tienen más dolor de cabeza los que beben [30] vino bien mezclado que los que lo beben puro? ¿Acaso por su ligereza el vino mezclado penetra en más lugares, como en los vestidos, y es más difícil de evacuar? El agua está compuesta de partes más ligeras, pero sale fácilmente. ¿O es porque vino puro se bebe menos por no poder beber mucho, y se vomita más? Además ayuda a la digestión del resto. Es el mismo problema 82 .

[35] 23. ¿Por qué se muere la gente por causa del vino puro, si, habiendo adelgazado previamente, se bebe mucha cantidad; y, no habiendo adelgazado, muchos de los amantes de la bebida se vuelven secos al beber una gran cantidad de golpe? En efecto, el vino y la vida parecen ser de las cosas calientes por naturaleza, mientras que la muerte es un enfriamiento 83 .[874b ] ¿Es como lo que pasa también con la cicuta, que el calor propio del cuerpo se extingue poco a poco, pero de otro modo? Pues la cicuta solidifica lo húmedo y caliente por su frialdad; en cambio, el vino, por su propio calor, consume [5] el calor natural. Igual que el fuego pequeño se extingue bajo el efecto de una gran cantidad de fuego y de sol, así se extingue el calor de los cuerpos por efecto del calor del vino, si es excesivo.

24. ¿Por qué los borrachos son más llorones? ¿Es porque se vuelven calientes y húmedos? De hecho son incapaces de dominarse, hasta el punto de alterarse por pequeñas cosas.

25. ¿Por qué se emborrachan menos cuando beben en [10] las copas grandes? 84 . La causa de todo esto es la misma, la presión hacia abajo, esto es, la presión del calor superficial. Pues la borrachera se produce en las zonas en torno a la cabeza.

25bis. ¿Por qué a los borrachos no les entra sueño? ¿Es porque para el sueño hace falta que haya humedad caliente? Pues esta es de fácil cocción. Pero si no existe una cantidad [15] pequeña de humedad o es de difícil cocción, no viene el sueño. Por eso, en los esfuerzos y después de las comidas y las bebidas la gente está muy soñolienta por causa del calor. La falta de sueño la sufren los de temperamento atrabiliario y los que toman grandes baños de vapor, unos porque tienen enfriado el elemento húmedo, y los otros porque no tienen o es escaso. Es evidente, pues, que en uno y otro caso hay que [20] tener en cuenta estas cuestiones.

26. ¿Por qué tiemblan los ebrios, y más cuando beben vino puro? 85 . Sin embargo, el vino tiene poder calorífico, y el temblor sobreviene principalmente por el frío (por eso los que tienen frío son los que más tiemblan). Pero ya a muchos [25] que tomaban sólo vino puro por alimento les sobrevinieron fuertes temblores, hasta el punto de repeler a los que les sujetaban, y bañándose con agua caliente, quedaban insensibles. Otros que llevaban este régimen de vida, recibían masajes y tomaban carne por alimento, llegaron a tener ataques [30] de apoplejía. A estos los temblores les sobrevenían en menor medida debido a su inmovilidad, pero el dolor era fuerte y ya no podían estar tranquilos.

Además, la causa del temblor es la frialdad: pues, como ya se ha dicho 86 , son los que tienen frío y los muy ancianos los que padecen esto. En el primero de estos dos casos, la [35] afección es el frío, en los otros es la edad. Sin embargo, el vino es muy calorífico, de modo que debería producir un efecto contrario. ¿O nada impide que se dé el mismo resultado debido a causas contrarias, si no actúan de la misma manera? Por ejemplo, uno se quema tanto por efecto de los hielos como por el calor, cuando el hielo hace que el calor [875a ] se concentre. Entonces, hay unas veces en que se produce el mismo efecto por causas contrarias, y en otras ocasiones se produce lo mismo por la misma causa.

El temblor surge por una falta de calor, no de cualquier calor sino del propio. El calor se destruye o por consunción o por extinción 87 : por extinción bajo el efecto de los contrarios,[5] el frío y la humedad, y por consunción debido a falta de alimento —como las lámparas, cuando no tienen combustible ni aceite— o por un calor extraño —como el fuego al sol y las lámparas junto al fuego—. Así, los que tienen frío tiemblan porque se ha extinguido el calor debido al frío. [10] Por eso también a quienes se les ha vertido agua caliente les sobrevienen los temblores: pues el frío, encerrado en el interior, por reacción hace que se levanten los pelos. Y el frío que sobreviene cuando se empieza a tener fiebre se debe a la misma causa. En la vejez el calor se consume porque le falta el alimento. El alimento del calor es la humedad, pero [15] la vejez es fría.

Los ebrios tiemblan porque se consume su calor natural, y aunque algunos otros padezcan esto por causa del vino, no les sucede del mismo modo que a los que les sobreviene por vejez, sino que hay un tercer modo de destrucción del calor. Pues cuando en el cuerpo hay un exceso de vino, siendo [20] muy abundante el calor, o extingue o debilita el calor natural, del que nos viene la fuerza: sucede cuando el motor no domina el objeto movido; por ejemplo, cuando alguien no sujeta con fuerza un madero grande y largo, tiembla el extremo. Ocurre esto o por ser mayor el objeto o por ser menor el motor. Resulta que, cuando el calor se extingue (pues [25] parece que esta es la causa del movimiento en los animales), la naturaleza no prevalece. La prueba de que esta afección sobreviene a los ebrios y a los ancianos debido a la frialdad 88 , es que el temblor se produce sin frío.

27. ¿Por qué el hombre que está ligeramente borracho hace más tonterías que el más borracho y el sobrio 89 ? ¿Es [30] porque el sobrio tiene buen juicio, mientras que el completamente borracho, por estar sus percepciones perturbadas, como no puede soportar la pesadez, no juzga? Y no juzgando, no hace tonterías. Sin embargo, el ligeramente borracho juzga y por causa del vino juzga mal, de modo que hace tonterías. Como Sátiro, el de Clazómenas 90 , aficionado a insultar,[35] que, llevado a juicio, con el fin de que hablara en defensa del asunto en cuestión y no insultara, le taparon las orejas, para que, al no escuchar, no cayera en el insulto. Cuando su adversario terminó, se las destaparon; pero, como oyó todavía un poco al que hablaba, no se reprimió sino [40] que le insultó, porque era capaz de percibir, pero juzgaba mal.

[875b ] 28. ¿Por qué la gente no se emborracha con vino dulce, siendo más agradable? ¿Es porque el vino dulce no tiene un sabor propio sino ajeno? Entonces, el que se deja dominar por este vino será más un aficionado a lo dulce que al vino.

[5] 29. ¿Por qué los borrachos encuentran mucho placer calentándose al sol 91 ? ¿Es porque necesitan cocción? Pero además es por estar enfriados. Por eso también las parálisis y los letargos se producen muy rápidamente después de beber.

30. ¿Por qué a veces a los borrachos cuando ven una [10] sola cosa les parece que son muchas 92 ? ¿Es porque los principios de los rayos visuales en el interior son movidos por el vino, igual que la cabeza entera, y cuando se mueven los principios, los rayos visuales no confluyen en el mismo sitio, sino que es como si cayeran en cada una de las partes del objeto visto? Por eso parecen dos. Ocurre esto mismo [15] también si se presiona el ojo por abajo 93 : pues se mueve el principio de la visión, hasta el punto de no confluir ya en el mismo sitio un rayo visual con el otro. Pues bien, tal movimiento proviene de fuera, mientras que el del vino procede de dentro. Pero no se diferencian en nada, pues se producirá el mismo resultado sea cual sea el modo en que se mueva el rayo visual.

31. ¿Por qué la lengua de los borrachos tartamudea 94 ? [20] ¿Acaso porque igual que el cuerpo entero vacila en la borrachera, así también la lengua, al vacilar, tartamudea y no puede articular las palabras? ¿O es que la carne de la lengua es esponjosa? Entonces, al humedecerse, se hincha. Y cuando ocurre esto, a causa del espesor de su masa, es más difícil de mover y no puede pronunciar con precisión. ¿O es [25] porque ni podemos hablar en el agua por falta de aire, ni cuando tenemos líquido en la boca? Así que, en la borrachera no pronunciamos bien porque la lengua está inmersa en mucho líquido: no pronunciar bien es tartamudear. ¿O es porque en las borracheras la mente tartamudea por simpatía? Entonces, al padecer esta afección la mente, es lógico [30] que también la lengua se vea afectada de la misma manera: pues el principio del habla parte de la mente. Por eso también, sin borrachera, cuando la mente sufre de algo, también la lengua comparte la afección, como en el caso de los que están atemorizados.

32. ¿Por qué los borrachos y las gentes del mar disfrutan [35] con el sol 95 ? ¿Es porque los borrachos necesitan cocción, y al mismo tiempo algunas zonas de su cuerpo están enfriadas? Por eso también se producen parálisis y letargos después de las bebidas. Por su parte, la gente del mar actúa igual por estar siempre en un medio húmedo.

33. ¿Por qué los borrachos no pueden tener relaciones [40] sexuales 96 ? ¿Es porque es necesario que cierta zona esté [876a ] más calentada que el resto del cuerpo, y ellos son incapaces por tener abundancia de calor? Así pues, el calor que proviene del movimiento es extinguido por el calor que le rodea. ¿O es porque son las zonas inferiores las que deben estar calentadas, y el vino, sin embargo, es llevado hacia [5] arriba de forma natural, de modo que allí provoca el calor, pero se lo lleva de la otra parte? Después de las comidas es cuando se tienen menos deseos sexuales, y recomiendan comer mucho al mediodía, pero cenar poco. Pues cuando los alimentos están sin digerir, lo caliente y lo húmedo son llevados hacia arriba, y cuando ya están digeridos, van hacia abajo: y la formación del semen procede de estos elementos 97 . [10] Y los que están fatigados tienen poluciones nocturnas, porque la fatiga es húmeda y caliente: así que, si se forma el residuo en esa zona, tienen lugar las poluciones. Por la misma razón sucede también en las enfermedades, a quienes les ocurre. Y se produce igualmente en los que tienen miedo y los que están muriendo.

[15] 34. ¿Por qué los jóvenes se orinan más en la cama, cuando están borrachos, que los ancianos? ¿Es que, por ser calientes y húmedos, el residuo que fluye es abundante, porque el cuerpo no consume la humedad, de modo que se desborda? Sin embargo en los ancianos, por su sequedad, el cuerpo retiene el excedente. ¿O es porque los jóvenes son [20] más propensos al sueño que los ancianos? Por eso, a los jóvenes, estando profundamente dormidos, les pasa inadvertido el flujo de la orina que les sale antes de que se despierten; pero a los ancianos no, como tampoco les pasa inadvertido ninguno de los movimientos del exterior en menor medida que a los jóvenes. Esto es evidente: los mismos jóvenes [25] se orinan en la cama sobre todo durante los sueños más profundos.

35. ¿Por qué el aceite es conveniente para las borracheras, y el tragarlo capacita para beber? ¿Es porque es diurético y prepara el camino para la bebida?

61 Mismo tema que en el problema 6.

62 La misma idea en el 27. Cf. PLUTARCO , Charlas de sobremesa III 8, 656C.

63 La misma cuestión en los problemas 14 y 22. Cf. PLUTARCO , Charlas de sobremesa VI 9, 696D.

64 Para este problema y el siguiente, cf. PLUTARCO , Charlas de sobremesa III 5, 652D.

65 La misma cuestión que en el 26.

66 También en Meteorológicos encontramos esta idea de que lo húmedo es alimento para el fuego (II 355a5; IV 387b27-30).

67 Véase el problema 1.

68 Sin embargo, el tratado hipocrático Sobre los aires ... 20, 21 sostiene que la naturaleza de los escitas es húmeda.

69 Compárese con el problema 19.

70 Compárese con el problema 20.

71 Todo este problema se ocupa de un tema algo espinoso, que es el de la visión: los griegos en general (entre otros, Platón, Euclides, Ptolomeo y Galeno) pensaban que los rayos visuales salen del ojo y al toparse con el objeto nos hacen verlo; otros, minoritarios, como Demócrito y los epicúreos creían que los rayos salen del objeto y vienen a impresionar el ojo. Aristóteles rechaza ambas posiciones en Acerca de la sensación 438b y piensa que la visión es una forma de movimiento: «sea luz o sea aire lo que hay entre el objeto visto y el ojo, es el movimiento a través de ello lo que produce la visión» (aun cuando a lo largo de los Problemas aparecen repetidamente textos en los que se da a entender que se trata de rayos que salen del ojo y, también repetidamente se dice que da igual que los rayos vayan del ojo al objeto o viceversa). Junto a esta teoría aristotélica, que ayuda a situar el presente problema en su contexto preciso, tenemos el hecho de que el término griego ópsis puede significar, según los contextos, «visión», o sea, acción de ver; «vista», o sea, sentido corporal que nos permite ver; «rayo visual», es decir, algo —no se sabe bien qué— que se va moviendo entre el ojo y el objeto visto (este último es el significado más frecuente). Véase I. L. HEIBERG , Geschichte der Mathematik und Naturwissenschaften im Altertum, Múnich, 1925; y A. LEJEUNE , Euclide et Ptolémée: deux stades de l'optique géométrique grecque, Lovaina, 1948.

72 Véase el problema 6 de la sección XV.

73 Véase el problema 25.

74 Véase PLUTARCO , Charlas de sobremesa III 7, donde se cita a Aristóteles a propósito de este problema.

75 La misma cuestión que en los problemas 3 y 22.

76 Poeta trágico de mediados del siglo IV . Es mencionado también en la Retórica 1400b 25, 1413b 12. Y en la Poética 1447b 20.

77 El término griego es melancholikós, que no admite una única traducción en español, ya que indica no sólo un estado físico (el exceso de bilis negra en el organismo), sino también el carácter impulsivo y nervioso de las personas que padecen esa afección. Véase sección XXX 1.

78 Hipócrates habla varias veces de las propiedades laxantes de la col: Sobre la dieta II 54; Sobre las afecciones 55.

79 La misma cuestión que en el problema 8 pero con distinta respuesta.

80 Véase el mismo tema en el problema 9.

81 Véase PLUTARCO , Charlas de sobremesa III 3, donde se cita a Aristóteles a propósito de esta cuestión.

82 El mismo que en los problemas 3 y 14. Véase PLUTARCO , Charlas de sobremesa VI 9, 696D, donde se menciona a Aristóteles en relación con este tema.

83 Véase Acerca de la juventud... 469b19-20 (B.C.G. 107).

84 La misma cuestión en el problema 12.

85 La misma cuestión que en el problema 5.

86 En el problema 5, 871a33 y ss.

87 Véase Acerca de la juventud... 469b23.

88 Debido a la frialdad interior.

89 La misma cuestión del problema 2.

90 La anécdota sobre este personaje la cuenta PLUTARCO en Sobre el control de la cólera 458F-459A.

91 Véase el problema 32.

92 Compárese con el problema 10.

93 Véase el problema 20.

94 Véase el problema 14 de la sección VIII.

95 Véase el problema 29.

96 Véase el problema 11.

97 Aristóteles explica con detalle la formación del semen en Reproducción de los animales I 725a3 y ss.

SECCIÓN IV

RELATIVOS A LOS PLACERES SEXUALES

1. ¿Por qué cuando se tienen relaciones sexuales y cuando [30] se está muriendo, se suben los ojos, y al dormir, se bajan? ¿Es porque el calor que sale de la parte de arriba hace volver los ojos al lugar de donde parte el movimiento; mientras que en el sueño, el calor se concentra abajo (por eso los ojos se inclinan hacia abajo)? Los ojos se cierran porque ya no hay humedad.

2. ¿Por qué en el caso de las personas que tienen demasiadas [35] relaciones sexuales se hunden de forma muy evidente los ojos 98 y las nalgas, estando éstas cerca y los otros lejos? ¿Acaso porque en el coito mismo estas partes colaboran muy claramente contrayéndose en el acto de la emisión del esperma? Entonces sale por la presión toda la parte del [876b ] alimento que hay allí bien disuelta. ¿O es porque se funde sobre todo lo que se calienta en exceso, el coito produce calor, y se calientan especialmente esas partes, que se mueven [5] en el acto sexual? Y los ojos y la zona de las nalgas colaboran de forma evidente en el esfuerzo. Pues ni es posible eyacular sin contraer las partes de alrededor de las nalgas, ni tampoco con los ojos bajados. Pues la zona de las nalgas, al contraerse, ejerce presión, como pasa con la mano cuando [10] presiona el líquido de la vejiga, y la contracción de los ojos presiona la zona del encéfalo. Que los ojos y su zona poseen una gran fuerza en lo que respecta a la procreación, lo demuestra la prueba del ungüento en los ojos de las mujeres estériles y fértiles, en la idea de que es necesario que la [15] fuerza pase al esperma por ahí. Ambas partes, el trasero y los ojos, son siempre grasas en todas las personas: así que, por su colaboración participan del calor y, gracias a este, se aligeran y se produce mucha secreción para el esperma. Pues, si no hubiera grasa, el calor no licuaría igual, ni tampoco si hubiera grasa pero no contribuyera en el esfuerzo, [20] como pasa en el vientre. Pero son los riñones los que más lo perciben por su proximidad. Y el mismo paso del esperma junto a estas zonas, es muy evidente que es capaz de aligerarlas: pues, al acercarse, detrae pero no añade nada.

3. ¿Por qué tanto los que abusan de las relaciones sexuales como los eunucos, que no las tienen, ambos por igual [25] tienen dañada la agudeza de visión? ¿Es porque a unos por su lascivia, y a otros por su mutilación, las partes superiores se les secan más de lo que conviene, cosa muy evidente en esas partes cuya función es precisa, y así es la vista? Cuando los fluidos son arrastrados hacia abajo, las partes superiores [30] se secan. Pues bien, es evidente que el acto sexual produce esto. A los eunucos, las piernas se les hinchan y el hinchan y el vientre se les relaja con facilidad pues la humedad se desplaza hacia abajo.

4. ¿Por qué sólo el hombre desarrolla los signos de la pubertad, cuando comienza a poder tener relaciones sexuales, lo que no les pasa a ninguno de los demás animales que tienen pelo? ¿Es porque con la edad los animales cambian [35] hacia su contrario? Pues la voz pasa de aguda a grave, y de estar privados de pelo se hacen peludos 99 . Es evidente, pues, que los animales peludos de nacimiento perderían el pelo, y no ganarían más cuando fueran capaces de procrear. Pero esto no ocurre porque los animales que procrean se vuelvan más secos y porosos, condiciones para que crezca el pelo. [877a ] Es evidente por el hecho de que los pelos no crecen en las cicatrices 100 : pues las cicatrices son coberturas impermeables, no porosas. Tampoco les crece el pelo a los niños pequeños ni a las mujeres, pues ambos son húmedos y no secos.

5. ¿Por qué ir descalzo no es conveniente para las relaciones [5] sexuales? ¿Es porque el cuerpo que va a tener relaciones debe estar caliente y húmedo en su interior? Así está en el sueño más que en la vigilia. Por eso también las poluciones nocturnas se producen rápidamente y sin esfuerzo, pero cuando se está despierto van acompañadas de fatiga. Mientras que el cuerpo está en esta situación, también los [10] pies están más húmedos y más calientes. La prueba es que, cuando se duerme, los pies están calientes, encontrándose en las mismas condiciones que las partes internas. Pero el ir descalzo produce lo contrario, pues seca y enfría. De modo que, ya sea imposible o bien difícil tener relaciones sexuales sin tener los pies calientes, necesariamente no conviene para [15] la práctica del sexo.

6. ¿Por qué es el hombre el animal que más se debilita después de una relación sexual 101 ? ¿Quizá porque es el que más cantidad de esperma expulsa en relación con su cuerpo? ¿Pero por qué es el que más expulsa? ¿Quizá porque es el que menos elabora el alimento y es por naturaleza el más [20] húmedo y caliente de los animales? La primera de estas cualidades hace que haya mucho esperma, y la segunda hace que la naturaleza sea procreadora: pues también el esperma es así mientras se conserva.

7. ¿Por qué si el acto sexual se produce por el calor, y [25] el miedo y la muerte traen frío, algunas personas, cuando se encuentran en estas circunstancias, expulsan esperma? ¿Es porque cuando algunas zonas se enfrían otras se calientan, teniendo su calor propio y asumiendo el calor de las partes enfriadas, de modo que, cuando se tiene frío, tiene lugar la [30] expulsión, pero no por enfriarse, sino por calentarse? Es evidente también a la vista: pues a los que tienen miedo, las partes altas se les vacían de sangre, las bajas se les humedecen, y el vientre y la vejiga se relajan. Pues bien, como el calor durante el miedo va hacia abajo, y en la muerte va de abajo arriba, al producir humedad por su calor causa la salida del esperma.

8. ¿Por qué sin estar excitado no hay que tener relaciones [35] sexuales, ni vomitar, ni estornudar ni echar ventosidades? ¿Es porque sin excitación nos encontramos igual que las plantas arrancadas de la tierra, a las que se les agrega algo ajeno que también ha sido arrancado, o a las que les falta alguna parte rota? Todo lo que debe ser arrancado pero queda [877b ] mutilado, producirá dolor durante más tiempo. Y si uno pone en movimiento algo ajeno, esto producirá dolor, al no estar en su propio lugar: es lo que les ocurrirá a los que no estando excitados hagan alguna de las cosas mencionadas.

9. ¿Por qué la gente que ayuna realiza el acto sexual más rápidamente? ¿Es porque los conductos del cuerpo están [5] más vacíos en la gente que ayuna, y llenos en los que están saciados? Por lo tanto, impiden que la humedad pase al esperma. Es evidente en la vejiga: pues, cuando está llena, no pueden hacer el acto sexual rápidamente 102 .

10. ¿Por qué los jóvenes, cuando por primera vez comienzan a tener relaciones sexuales, odian después del acto [10] a aquellas con las que se unieron? ¿Quizá porque el cambio que se produce es grande? Pues, al acordarse del desagrado que viene a continuación, huyen de la mujer con la que tuvieron la relación, como si ella fuera la causa.

11. ¿Por qué los que cabalgan frecuentemente son más propensos a mantener relaciones sexuales 103 ? ¿Quizá porque [15] debido al calor y al movimiento experimentan la misma sensación que en el coito? Por eso también, con el crecimiento que se produce debido a la edad en la zona de las partes sexuales, esas partes se hacen mayores. Así que, los que practican continuamente ese movimiento tienen los cuerpos con los poros abiertos y están predispuestos para el acto sexual.

[20] 12. ¿Por qué, cuando se empieza a poder tener relaciones sexuales, las pieles huelen, pero antes de la pubertad no huelen ni los hombres ni las mujeres 104 ? ¿Es porque las sustancias sin cocer tienen siempre peores sabores (o más ácidos, o más salados o más amargos) y los olores más desagradables; mientras que las sustancias cocidas o son dulces [25] o menos amargas, y con olores más agradables o menos desagradables? Esto es evidente si se observa en todo, plantas y animales. En efecto, cuando se detraen las sustancias bien cocidas, lo que queda está sin cocer: por ejemplo, en las cenizas, cuando se ha consumido lo dulce, el polvo es [30] amargo, y el sudor es salado. El calor natural cuece el esperma, que, aun siendo escaso, tiene mucha potencia; pues una pequeña cantidad es destilada a partir de una grande. Por eso, cuando sale, la gente, por lo general, se debilita más y se enfría. De modo que, los jugos se cuecen menos, al [35] estar los poros dilatados por causa de la secreción. Así que, los sudores son más salados que los de los niños y huelen peor por la falta de cocción. Y si la naturaleza es de tal modo que el sedimento del sudor tiene un olor desagradable, es más manifiesto en esos casos y sobre todo en esos lugares, como la axila, en donde hay más sudor, y también en otros.

[878a ] 13. ¿Por qué, si de nuestro esperma nace un ser vivo, este es nuestro descendiente, pero si se forma de cualquier otra cosa, parte o secreción, no es nuestro? Pues nacen muchos seres de las sustancias putrefactas 105 , igual que del esperma. Entonces, ¿por qué, si ese ser es igual que nosotros, [5] es nuestro, pero si es diferente, no? Pues nos pertenece todo o nada. ¿Es en primer lugar porque en un caso se origina de algo nuestro, y en el otro nace de algo ajeno, o sea, todo lo que proviene de una purga o de una secreción; y en general, ninguna de las partes de un animal engendra a otro animal excepto el esperma? Lo perjudicial y lo malo no es propio [10] de nadie, ni tampoco lo ajeno. Pues no es lo mismo ser una parte de algo que ser ajeno a eso, o ser otra cosa diferente o ser dañino. Las secreciones y las putrefacciones no son nuestras, sino que son otra cosa diferente y ajena a nuestra naturaleza. Pues no todo lo que se forma en el cuerpo hay que considerarlo del cuerpo, ya que también se forman tumores, que se eliminan y expulsan. Y en general, todo lo que es [15] contra la naturaleza, es ajeno; pero muchas cosas, incluso de las que se originan en nosotros, son contra la naturaleza. Así que, si de esa única parte de nosotros se forma un ser vivo, realmente sólo sería nuestro descendiente el que naciera de esa parte. Y si del esperma se formara cualquier otra cosa, como un gusano de un esperma putrefacto, o como los llamados [20] monstruos 106 de un esperma que se corrompe en la matriz, a estos no hay que llamarlos descendientes. Pues, en general, los seres que se forman de un semen corrompido ya no se originan de nuestro ser, sino de algo ajeno, como lo que surge de las secreciones, por ejemplo, del excremento. Una prueba de que todos los seres de este tipo nacen de algo [25] corrompido es que, de una sustancia no corrompida nace un ser parecido a aquel de donde viene el esperma, si de un caballo, un caballo, si de un hombre, un hombre. Y no valoramos el propio esperma, ni todo lo que se lleva a cabo en el proceso de la generación; pues en algún momento se convierte [30] en líquido, en cierta masa y en carne... 107 por no poseer todavía su naturaleza, sino solo esa parte de su naturaleza, que está en condiciones de formar a partir de sí un ser parecido a nosotros. En cambio, de algo corrompido no nace nada parecido. Por eso, ni de otra parte de las nuestras, ni del esperma corrompido o imperfecto saldrá un descendiente que sea nuestro.

[35] 14. ¿Por qué los hombres en el agua son menos capaces de mantener relaciones sexuales? ¿Es porque en el agua no se disuelve ninguna de las cosas que se disuelven con el fuego, como el plomo o la cera? Y el semen está claro que se disuelve con el calor, pues antes de que el frotamiento caliente, no se disuelve. Los peces, por otro lado, no copulan por frotamiento.

[878b ] 15. ¿Por qué la relación sexual es muy placentera? ¿Y es por necesidad o con alguna finalidad por lo que ocurre así entre los animales? ¿Es placentera porque el esperma proviene de todo el cuerpo 108 , como algunos afirman, o no viene de todo el cuerpo, pero pasa a través de esa parte a la cual se dirigen todos los conductos de las venas 109 ? Así [5] pues, siendo el placer el mismo que el que se da en la excitación, es como si viniera a través de todo el cuerpo. La excitación es placentera cuando hay una salida de líquido lleno de aire que estaba encerrado de forma antinatural. El acto de la generación es una salida de este tipo con una finalidad de acuerdo con la naturaleza. Es placentero tanto por [10] necesidad como con cierta finalidad: por necesidad, porque el camino que va de acuerdo con la naturaleza es placentero, si es perceptible; y con cierta finalidad, para que haya generación de seres vivos. Y es por causa del placer por lo que los animales más tienden a la unión sexual.

16 . ¿Por qué a algunas enfermedades que provienen de la flema les van bien los excesos sexuales 110 ? ¿Es porque se [15] trata de una salida de residuo, de modo que al mismo tiempo se libera una gran cantidad de materia superflua? Y es que la flema es un residuo 111 .

17 . ¿Por qué las relaciones sexuales enfrían y secan el vientre? ¿Lo enfrían porque se segrega el calor durante el coito? Y el coito seca: pues hay evaporación cuando sale el calor, pero sale cuando se produce el enfriamiento. Además, [20] también el calor durante el coito seca.

18. ¿Por qué son lascivos aquellos a los que se les caen las pestañas 112 ? ¿Es por la misma razón por la que también lo son los calvos 113 ? Pues estas dos partes proceden del [25] mismo sitio. La razón es la siguiente: todos los cabellos congénitos que ya no crecen cuando la persona se hace mayor, padecen esta afección debido a la lascivia. Y es que el pelo de la cabeza, de las cejas y de las pestañas es congénito. De estos, sólo a algunas personas se les espesan las cejas cuando se hacen ancianos (la causa ya se ha explicado en otro sitio 114 ), sin embargo, los otros dos tipos de pelo faltan [30] por la misma causa. La razón es que la lascivia enfría las partes superiores, que tienen poca sangre, de modo que esa zona no cuece el alimento; así que los pelos, al no recibir alimento, se caen.

19. ¿Por qué cuando se tienen ganas de orinar no se puede realizar el coito 115 ? ¿Es porque los conductos se encuentran [35] llenos? Lo que está lleno de líquido no admite otro líquido.

20. ¿Por qué las varices impiden engendrar a los que las tienen, sean hombres o cualquier otro animal? ¿Es porque la variz se produce cuando el aire interno cambia de lugar? Por eso también beneficia en los casos de bilis negra. [879a ] El coito va unido a una salida de aire 116 . Pues bien, si el impulso de este se abre camino mientras el coito tiene lugar, no hace que el esperma se ponga en movimiento, sino que lo enfría: entonces elimina la tensión del pene.

21. ¿Por qué, cuando se tienen relaciones sexuales, la gente se afloja y se encuentra más débil por lo general 117 ? [5] ¿Acaso por el hecho de que el esperma es una secreción que proviene de todas las partes 118 , de modo que, igual que los entramados de un edificio, así también la composición del cuerpo se ve perturbada porque algo se ha marchado, como si se saliera la sangre o cualquier otra parte completa? Tan [10] esencial es lo que sale, y tan poco lo que resulta de una gran cantidad de alimento, como el almidón de la harina.

22. ¿Por qué los que están en pleno coito y tienen ganas de orinar están en erección? ¿Es porque, al estar repletos de líquido los conductos, el esperma, que se abre paso en un lugar reducido, hace que el volumen sea mayor y lo levanta? Pues el pene está situado sobre los conductos.

23. ¿Por qué se produce la tensión y el aumento del pene? [15] ¿Es por dos razones, porque el peso que se añade a la parte trasera de los testículos lo levanta (pues los testículos se convierten en una palanca), y porque los conductos están llenos de aire? ¿O, al aumentar el líquido y cambiar de lugar, o a partir de un fluido que se forma, el volumen aumenta? Pero los que son demasiado grandes se levantan menos [20] porque el peso está más alejado de la palanca.

24. ¿Por qué los que tienen relaciones sexuales o los que están en tal disposición huelen mal (pero no los niños) y tienen el llamado olor a cabra? ¿Es que de los aires internos, como ya se ha dicho 119 , los de los niños cuecen la humedad [25] y los sudores, mientras que los sudores de los hombres quedan sin cocer?

25. ¿Por qué en el verano los hombres son menos capaces de realizar el coito y las mujeres más 120 , y como dice el poeta, que en la época del cardo «las mujeres están muy sensuales, y en cambio los hombres muy débiles» 121 ? ¿Acaso [30] porque los testículos caen más que en el invierno? Y es necesario, si se va a realizar el coito, que se levanten. ¿O es porque las naturalezas calientes en el verano se abaten por exceso de calor, mientras que las frías se calientan? El hombre es seco y caliente, y la mujer es fría y húmeda 122 . Así [35] que, la fuerza del hombre se encuentra debilitada, y la de las mujeres florece al equilibrarse con su contrario.

26. ¿Por qué gozan algunos siendo objeto del acto sexual, y unos son activos al mismo tiempo y otros no? ¿Es [879b ] porque para cada residuo hay un lugar en el que por naturaleza se segrega y, cuando hay un esfuerzo, el aire interno, al salir, produce una hinchazón y ayuda a que se produzca la secreción; por ejemplo, la orina va a la vejiga, el alimento desecado va al vientre, la lágrima a los ojos, los mocos a las narices, y la sangre a las venas? Del mismo modo, el semen [5] va a los testículos y al pene. En aquellos cuyos conductos no están dispuestos conforme a la naturaleza, sino que o por estar obstruidos los que conducen al pene, como les ocurre a los eunucos y a los impotentes, o por cualquier otra razón, tal secreción fluye hacia el trasero; pues por ahí sale. La [10] prueba es la contracción de esta zona en el coito y la disolución de lo que hay en tomo al trasero. Así que, si alguien se excede en lascivia, entonces la secreción se concentra en esa zona, de modo que cuando surge el deseo, esa parte en la que se concentra anhela el frotamiento.

El deseo proviene tanto de los alimentos como del pensamiento. [15] Pues cuando es excitado por cualquier causa, entonces el aire interno se concentra y el residuo correspondiente fluye hacia donde corresponde. Y si fuera ligero o lleno de aire, una vez que ha salido, cesa la tensión —a veces sin que se segregue ningún líquido, tanto en los niños como en los adultos— *** 123 cuando la humedad desaparece. Si ninguna de estas dos cosas sucede, el deseo persiste [20] hasta que se dé alguna de las dos situaciones.

Pero los de naturaleza afeminada están conformados de tal modo que no tienen secreción o muy escasa allí donde se produce en las personas que son conforme a natura, sino que la tienen en ese lugar 124 . La causa es que están conformados contra natura: pues siendo varones, tienen tal disposición que por fuerza esa zona de su cuerpo se encuentra mutilada. Una mutilación supone la destrucción completa o [25] una desviación. Pues bien, el primer caso no es posible, pues se convertirían en mujer. Así que es necesario que haya una desviación y un impulso hacia algún otro sitio diferente de la secreción seminal. Por eso son también insaciables, como las mujeres: pues la secreción es escasa, no es [30] violenta su salida, y se enfría rápido. Todos aquellos cuya secreción se dirige al trasero, desean ser pasivos, y aquellos en los que la secreción va a ambos lugares, desean ser activos y pasivos; pero donde haya más, ahí tienen más deseo.

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