Kitabı oxu: «La anatomía de las lesiones deportivas (Color)»
La anatomía de las
lesiones deportivas
Brad Walker
Autor de Anatomía & estiramientos
Incluye 119 explicaciones de fácil comprensión sobre lesiones deportivas.

Publicado según acuerdo con North Atlantic Books
Copyrigh de la obra original: © 2005 by Simeon Niel-Asher.
Título original: The anatomy of sports injuries
Revisión técnica: Dr. Carles Pedret Carballido.
Dr. en Medicina especialista en Medicina del Deporte
Traducción: Mónica Günther Bell
Diseño cubierta: Rafael Soria
© 2017, Brad Walker
Editorial Paidotribo
www.paidotribo.com
E-mail: paidotribo@paidotribo.com
2ª reimpresión de la 1ª edición
ISBN: 978-84-9910-019-7
ISBN EPUB: 978-84-9910-120-0
BIC: MMS
Fotocomposición: Editor Service, S.L.
Quedan rigurosamente prohibidas, sin la autorización escrita de los titulares del copyright, bajo las sanciones establecidas en las leyes, la reproducción parcial o total de esta obra por cualquier medio o procedimiento, comprendidos la reprografía y el tratamiento informático, y la distribución de ejemplares de ella mediante alquiler o préstamo públicos.
Índice
Introducción
Capítulo 1. Explicación de la lesión deportiva
¿Qué constituye una lesión deportiva?
¿Qué está afectado en una lesión deportiva?
¿Cómo saber si una lesión deportiva es aguda o crónica?
¿Cómo se clasifican las lesiones deportivas?
¿Cómo se clasifican los esguinces/distensiones?
Capítulo 2. Prevención de la lesión deportiva
Introducción a la prevención de la lesión deportiva
Calentamiento
Relajación
El principio FITT
Sobreentrenamiento
Desarrollo de la condición física y la habilidad
Estiramientos y flexibilidad
Instalaciones, reglas y sistemas de protección
Capítulo 3. Tratamiento y rehabilitación de la lesión deportiva
Introducción a la gestión de la lesión deportiva
Recuperación de los componentes de la condición física
Capítulo 4. Lesiones deportivas de la piel
1. Cortes, abrasiones, rozaduras
2. Quemaduras solares
3. Congelación
4. Pie de atleta
5. Ampollas
6. Callos, callosidades y verrugas plantares
Capítulo 5. Lesiones deportivas de la cabeza y el cuello
Agudas
7. Conmoción cerebral, contusión, hemorragia, fractura
8. Esguince cervical, fractura, contusión
9. Síndrome del estiramiento del nervio cervical
10. Latigazo cervical
11. Tortícolis (contractura cervical aguda)
12. Hernia discal (patología aguda de disco cervical)
13. Pinzamiento de nervio (radiculitis cervical)
14. Espondilosis cervical
15. Dientes
16. Ojo
17. Oído
18. Nariz
Capítulo 6. Lesiones deportivas de las manos y los dedos
Agudas
19. Fracturas del metacarpo
20. Esguince del pulgar (ligamento colateral cubital)
21. Dedo en martillo (tendón del extensor largo)
22. Esguince de dedo
23. Luxación de dedo
Crónicas
24. Tendinitis de mano/dedo
Capítulo 7. Lesiones deportivas de la muñeca y el antebrazo
Agudas
25. Fractura de muñeca y antebrazo
26. Esguince de muñeca
27. Luxación de muñeca
Crónicas
28. Síndrome del túnel carpiano
29. Síndrome del túnel cubital
30. Quiste sinovial en la muñeca
31. Tendinitis de muñeca
Capítulo 8. Lesiones deportivas del codo
Agudas
32. Fractura de codo
33. Esguince de codo
34. Luxación de codo
35. Rotura del tendón del tríceps braquial
Crónicas
36. Codo de tenista
37. Codo de golfista
38. Codo de lanzador
39. Bursitis del codo
Capítulo 9. Lesiones deportivas del hombro y el brazo
Agudas
40. Fractura (clavícula, húmero)
41. Luxación de hombro
42. Subluxación de hombro
43. Luxación acromioclavicular
44. Luxación esternoclavicular
45. Rotura del tendón del bíceps braquial
46. Hematoma en el bíceps braquial
47. Esguince muscular (bíceps braquial, pectoral)
Crónicas
48. Síndrome de atrapamiento
49. Tendinitis del manguito de los rotadores
50. Bursitis de hombro
51. Tendinitis bicipital
52. Inflamación de la inserción del músculo pectoral
53. Hombro congelado (capsulitis adhesiva)
Capítulo 10. Lesiones deportivas de la espalda y la columna
Agudas
54. Esguince muscular de la espalda
55. Distensión de ligamentos de la espalda
56. Contusión torácica
Crónicas
57. Hernia discal
58. Protrusión de disco
59. Fractura de vértebra por estrés
Capítulo 11. Lesiones deportivas del pecho y el abdomen
Agudas
60. Fractura de costillas
61. Tórax inestable
62. Esquince de los músculos abdominales
Capítulo 12. Lesiones deportivas de las caderas, la pelvis y la ingle
Agudas
63. Esguince del flexor de la cadera
64. Hematoma pélvico
65. Fractura por avulsión
66. Esguince inguinal
Crónicas
67. Osteitis púbica
68. Fractura por estrés
69. Síndrome del piriforme
70. Tendinitis del psoasilíaco
71. Tendinitis de los aductores
72. Síndrome de la cadera de resorte
73. Bursitis trocantérea
Capítulo 13. Lesiones deportivas de los isquiotibiales y el cuádriceps
Agudas
74. Fractura del fémur
75. Esguince del cuádriceps
76. Esguince de los isquiotibiales
77. Hematoma en el muslo (contusión)
Crónicas
78. Síndrome de la cintilla iliotibial
79. Tendinitis del cuádriceps
Capítulo 14. Lesiones deportivas de la rodilla
Agudas
80. Esguince del ligamento colateral medial
81. Esguince del ligamento cruzado anterior
82. Desgarro del menisco
Crónicas
83. Bursitis
84. Plica (pliegue) sinovial
85. Síndrome de Osgood-Schlatter
86. Osteocondritis disecante
87. Síndrome de dolor femororrotuliano
88. Tendinitis rotuliana (rodilla de saltador)
89. Condromalacia rotuliana (rodilla de corredor)
90. Subluxación de la rótula
Capítulo 15. Lesiones deportivas de la pierna
Agudas
91. Fracturas (tibia, peroné)
92. Esguince de pantorrilla
93. Esguince del tendón de Aquiles
Crónicas
94. Tendinitis del tendón de Aquiles
95. Síndrome de dolor tibial medial
96. Fractura por estrés
97. Síndrome del compartimiento anterior
Capítulo 16. Lesiones deportivas del tobillo
Agudas
98. Esguince de tobillo
99. Fractura de tobillo
Crónicas
100. Tendinitis del tibial posterior
101. Subluxación del tendón del peroneo
102. Tendinitis del peroneo
103. Osteocondritis disecante
104. Supinación
105. Pronación
Capítulo 17. Lesiones deportivas del pie
Agudas
106. Fractura del pie
Crónicas
107. Bursitis retrocalcánea
108. Fractura por estrés
109. Tendinitis del extensor y el flexor
110. Neuroma de Morton
111. Sesamoiditis
112. Juanete
113. Dedo en martillo
114. Hiperextensión del dedo gordo
115. Pie cavo
116. Fascitis plantar
117. Espolón calcáneo
118. Uña negra (hematoma subungueal)
119. Uña encarnada
Glosario
Direcciones anatómicas
Bibliografía
Índice alfabético
Introducción
A medida que la práctica del deporte aumenta en la sociedad, mayor es también la posibilidad de sufrir una lesión deportiva. En consecuencia, es necesario tener referencias detalladas y de fácil comprensión para prevenir, tratar y gestionar este tipo de lesiones.
Pese a que existen muchos libros que tratan sobre este asunto, muy pocos son capaces de presentar la información anatómica detallada de manera comprensible para todo el mundo, desde el aficionado al deporte hasta el deportista profesional, desde el entrenador personal principiante hasta el entrenador deportivo veterano, o desde el recién graduado universitario hasta un experto médico deportivo.
Por ello destaca La anatomía de las lesiones deportivas. Mezclando la experiencia práctica de la vida real con un libro de conocimientos teóricos, el autor presenta un complejo de estrategias de prevención, tratamiento y gestión que todo el mundo puede entender. La información detallada e incluso simple ayudará al lector a prevenir las lesiones deportivas y, en caso de que sufra una, ayudará a tratarla con efectividad para permitir la vuelta a la actividad lo antes posible.
Pero eso no es todo, La anatomía de la lesión deportiva va un paso más allá. Mediante el uso de ilustraciones a color, el libro transporta al lector al interior del cuerpo, aportando una ayuda visual que permite una mayor comprensión del trabajo del cuerpo humano durante el proceso de una lesión deportiva.
La anatomía de las lesiones deportivas da una visión panorámica de las lesiones relacionadas con el deporte. En el capítulo 1 se da un repaso general sobre qué es una lesión deportiva y se definen varios conceptos. En el capítulo 2 se explica la clave de las estrategias de prevención para ayudar a reducir la posibilidad de sufrir una lesión deportiva. En el capítulo 3 se detalla un programa de tratamiento y rehabilitación que ayudará a asegurar una pronta y completa recuperación.
Finalmente, en los capítulos 4-17, el punto fuerte de este libro, se detallan 119 lesiones deportivas en un formato fácil de entender. Clasificadas según las diversas áreas clave del cuerpo, las explicaciones de las diferentes lesiones comprenden: la anatomía y fisiología que se ven implicadas particularmente en la lesión, posibles causas, síntomas, complicaciones, tratamiento inmediato, procedimientos de rehabilitación y pronóstico a largo plazo.
Dirigido a los entusiastas del fitness y a profesionales de la salud de cualquier nivel, La Anatomía de las lesiones deportivas también proporciona ejercicios aconsejables de fuerza y flexibilidad para ayudar a la prevención, el tratamiento y la rehabilitación de la lesión deportiva. Estos ejercicios no son para nada exhaustivos, sino que simplemente proporcionan una orientación. Consulte a su médico para un programa personalizado que encaje con sus necesidades individuales.
Nota
Suele haber confusión sobre si se debe hablar de tendón rotuliano o de ligamento rotuliano. El ligamento rotuliano (ligamentum patellae) se prolonga desde la rótula hasta la tuberosidad tibial. Si uno piensa en la rótula como en un hueso por derecho propio, entonces debería naturalmente llamarlo ligamento rotuliano, ya que conecta dos huesos (la rótula a la tibia). Sin embargo, si considera la rótula un hueso sesamoideo que vive dentro del tendón del cuádriceps, entonces también parece correcto llamarlo tendón rotuliano (porque conecta un músculo a un hueso). Otra sugerencia sería que, a medida que el tendón envejece, se vuelve más ligamentario. Así que para más claridad me he referido a él como ligamento (tendón) rotuliano en todo el libro.
1
Explicación de la lesión deportiva

¿Qué constituye una lesión deportiva?
¿Qué está afectado en una lesión deportiva?
¿Cómo saber si una lesión deportiva es aguda o crónica?
¿Cómo se clasifican las lesiones deportivas?
¿Cómo se clasifican los esguinces/distensiones?
Nadie duda de los beneficios de practicar deporte de forma regular y estructurada: mejor función cardiovascular, incremento de la fuerza muscular y aumento de la flexibilidad, todo ello contribuye a una mayor calidad de vida. Sin embargo, uno de los poquísimos inconvenientes del ejercicio es una mayor propensión a las lesiones deportivas.
A medida que aumentan los índices de participación en el deporte y el ejercicio, lo cual es algo bueno, los índices de lesión también van en aumento. De hecho, la Comisión de Seguridad de Productos de Consumo de Estados Unidos estima que “entre 1991 y 1998 las lesiones en la práctica del golf y la natación aumentaron un 110%; las lesiones en patinaje sobre hielo y levantamiento de peso, 75%; las lesiones en fútbol, 55%; en ciclismo, 45%; en voleibol, 44%, y en fútbol americano, 43%.”
¿Qué constituye una lesión deportiva?
Mientras que una lesión física en general puede ser definida como cualquier tensión en el cuerpo que impide que el organismo funcione adecuadamente y da como resultado que el cuerpo precise un proceso de reparación, una lesión deportiva se puede definir además como cualquier tipo de lesión, dolor o daño físico que se produce como resultado del deporte, la actividad física o el ejercicio.
Aunque el término lesión deportiva puede ser utilizado para definir una lesión ocasionada como resultado del deporte, se suele usar para lesiones que afectan el sistema musculoesquelético, compuesto por músculos, huesos, tendones, cartílagos y tejidos asociados.
Las lesiones más graves, como los traumatismos en cabeza, cuello o médula espinal, se suelen considerar aparte de las lesiones deportivas corrientes, como los esguinces, las distensiones, las fracturas y las contusiones.
¿Qué está afectado en una lesión deportiva?
Las lesiones deportivas se asocian comúnmente al sistema musculoesquelético, que comprende músculos, huesos, articulaciones y sus tejidos asociados, como los ligamentos y los tendones. A continuación se explican brevemente los componentes que forman el sistema musculoesquelético.
Músculos
El músculo está compuesto por un 75% de agua, 20% de proteína y 5% de sales minerales, glucógeno y grasa. Hay tres tipos de músculos: esquelético, cardíaco y liso. El tipo de músculo implicado en el movimiento es el esquelético (también conocido como estriado o voluntario). Los músculos esqueléticos implican un control voluntario y sujetan y cubren el esqueleto óseo. Los músculos principales son los cuádriceps en la zona anterior del muslo y el bíceps braquial en la zona anterior del brazo.

Figura 1.1. Estructura del músculo esquelético / estriado / voluntario, ilustrada con el bíceps braquial.
Huesos
Las células óseas se sitúan en cavidades llamadas lagunas rodeadas por capas circulares de matriz muy dura que contiene sales de calcio y fibras de colágeno en mayores cantidades. Los huesos protegen los órganos internos y facilitan el movimiento. Juntos forman una estructura rígida llamada esqueleto. Los huesos principales son el fémur en el muslo y el húmero en el brazo.

Figura 1.2. Estructura del hueso, ilustrada con los componentes de un hueso largo.
Articulaciones
Las articulaciones están compuestas por cartílago, bolsa(s) (bursa[ae]), ligamentos y tendones, y tienen dos funciones: mantener los huesos juntos y dar movilidad al esqueleto rígido. Las articulaciones fibrosas tienen poco o ningún movimiento y las articulaciones cartilaginosas son inamovibles o ligeramente movibles. Ninguna de ellas tiene cavidad articular. Las articulaciones sinoviales poseen una cavidad articular que contiene líquido sinovial. Son libremente movibles y por ello constituyen las articulaciones más frecuentemente implicadas en lesiones deportivas. Las principales articulaciones sinoviales son la rodilla, la cadera, el hombro y el codo.

Figura 1.3. La articulación de la rodilla; pierna derecha, vista mediosagital.
Cartílago
El cartílago es un tejido conectivo especializado y fibroso. Algunos ejemplos son: el hialino, el fibrocartílago y el elástico. El más importante es el cartílago hialino (articular), que está hecho de fibras de colágeno y agua, y cubre la superficie articular de la mayor parte de articulaciones (ver figura 1.2). La fuerza del cartílago es principalmente una función de la fuerza del colágeno, y su principal fin es proporcionar una superficie suave para el movimiento de las articulaciones y absorber el impacto y la fricción cuando los huesos se golpean o rozan entre sí.

Figura 1.4. Estructura del cartílago: a) cartílago hialino, b) fibrocartílago blanco, c) cartílago amarillo elástico.
Bolsas
Una bolsa (bursa) es un pequeño saco lleno de un líquido viscoso, que se suele encontrar en el punto de la articulación donde el músculo y el tendón se deslizan sobre el hueso. El trabajo de la bolsa es reducir la fricción y proporcionar un movimiento suave para la articulación (ver figura 1.3).
Ligamentos
Los ligamentos son los tejidos conectivos fibrosos que conectan hueso con hueso. Compuestos por un denso tejido conectivo regular, los ligamentos contienen más elastina que los tendones y, por lo tanto, son más elásticos. Los ligamentos proporcionan estabilidad a las articulaciones y, junto a los huesos, tanto permiten como limitan el movimiento de las extremidades (ver figura 1.3).
Tendones
Los tendones son los tejidos conectivos fibrosos que conectan el músculo con el hueso. Sus fibras de colágeno están dispuestas en un patrón paralelo, lo cual permite la resistencia de altas cargas tensionales unidireccionales cuando el músculo adyacente se contrae. Los tendones trabajan junto con los músculos para ejercer fuerza en los huesos y producir el movimiento (ver figura 1.3).
¿Cómo saber si una lesión deportiva es aguda o crónica?
Independientemente de en qué parte del cuerpo se produzca la lesión, o de la gravedad de ésta, las lesiones deportivas se clasifican comúnmente en dos tipos: agudas o crónicas.
Lesiones agudas
Se refieren a las lesiones deportivas que se producen de repente. Los ejemplos más comunes de lesiones agudas son las fracturas de hueso, las distensiones de músculos y tendones, los esguinces de ligamentos y las contusiones. Las lesiones agudas normalmente producen dolor, hinchazón, edema, fragilidad y la imposibilidad de usar o cargar el área lesionada.
Lesiones crónicas
Se refieren a las lesiones deportivas que se mantienen durante un período prolongado de tiempo y son también llamadas lesiones por uso excesivo. Ejemplos comunes de lesiones crónicas son la tendinitis, la bursitis y las fracturas por estrés. Las lesiones crónicas, como las agudas, también producen dolor, hinchazón, sensibilidad, fragilidad y la imposibilidad de usar o cargar el área lesionada.
¿Cómo se clasifican las lesiones deportivas?
Del mismo modo que una lesión deportiva se clasifica en aguda o crónica, también se puede clasificar según su gravedad en tres grados: leve, moderada o grave.
Leve
Una lesión deportiva leve produce un dolor e hinchazón mínimos. No afectará negativamente el rendimiento deportivo y el área afectada no estará sensible ni se deformará de ningún modo.
Moderada
Una lesión deportiva moderada produce algo de dolor e hinchazón. Tendrá efecto en la limitación del rendimiento deportivo y el área afectada estará medianamente sensible. También puede presentarse algún cambio de color en la zona de la lesión.
Grave
Una lesión deportiva grave producirá un importante dolor e hinchazón. No sólo afectará el rendimiento deportivo, sino también las actividades diarias habituales. La zona de la lesión normalmente está muy sensible y son comunes también los cambios de color y las deformidades.
¿Cómo se clasifican los esguinces/distensiones?
El término esguince hace referencia a una lesión de los ligamentos, en contraposición a la distensión, que hace referencia a una lesión del músculo o tendón. Recuérdese que los ligamentos unen el hueso al hueso, mientras que los tendones unen el músculo al hueso.
Las lesiones de los ligamentos, músculos y tendones suelen clasificarse en tres categorías, y estos tipos de lesiones se denominan esguinces y distensiones de primero, segundo o tercer grados.
Primer grado
Un esguince/distensión de primer grado es el menos grave. Es el resultado de un estiramiento menor de los ligamentos, músculos o tendones, y viene acompañado de un leve dolor, algo de hinchazón y rigidez de la articulación. Normalmente tiene como consecuencia muy poca pérdida de estabilidad de la articulación.
Segundo grado
Un esguince/distensión de segundo grado es el resultado de un estiramiento y también algo de desgarro de los ligamentos, músculos o tendones. Hay un aumento de la hinchazón y del dolor asociados a los esguinces y distensiones de segundo grado, y una moderada pérdida de estabilidad alrededor de la articulación.
Tercer grado
Un esguince/distensión de tercer grado es el más grave de los tres. Un esguince/distensión de tercer grado es el resultado de un desgarro o rotura de uno o más ligamentos, músculos o tendones, y provocará hinchazón masiva, dolor intenso y una patente inestabilidad.
Un punto interesante de los esguinces/distensiones de tercer grado es que, poco después de la lesión, la mayor parte del dolor localizado puede desaparecer. Esto es a consecuencia del daño producido en las terminaciones nerviosas, que causa una falta de sensibilidad en la zona lesionada.