Kitabı oxu: «Gente de tango. Tomo 1»

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Carlos Federico Torres

Gente de tango

Biografía de 306 personajes que engrandecieron al género musical que nos indentifica

Tomo I

Biografías 1 a 102


Gente de tango. Tomo I

Torres, Carlos Federico

Gente de tango : Tomo I / Carlos Federico

Torres - 1.a ed. - Santa Fe : Universidad Católica de Santa Fe, 2020.

Libro digital, EPUB

Archivo Digital: descarga y online

ISBN 978-950-844-152-2

1. Tango. I. Título

cdd 793.3

© Torres, Carlos Federico, 2016-2020

© Universidad Católica de Santa Fe, 2016-2020

Echagüe 7151, Santa Fe (s3004jbs), República Argentina.

Todos los derechos reservados.

Prohibida la reproducción total o parcial por cualquier medio sin previa autorización por escrito.

Queda hecho el depósito que marca la ley 11.723

Corrección a cargo de Mirta Rosa de Papini Dirección editorial: María Graciela Mancini

Diseño editorial: Carlos Federico Borra, Matías Ariel Libonati

Epub: Mariel mambretti

Fotografías de portadas en los tres tomos a cargo de Mikele Borra


Índice

Prólogo

Presentación

Biografías

1. Abramovich, Mario

2. Acquarone, Armando

3. Adamini, Santiago

4. Agri, Antonio Pablo

5. Aguilar, José María

6. Aguirre, Carlos

7. Ahumada, Julio

8. Aieta, Anselmo Alfredo

9. Alessio, Enrique Carmelo

10. Amadori, Luis César

11. Arcieri, Antonio María

12. Arenas, Alberto

13. Arolas, Eduardo

14. Arona, Antonio Oscar

15. Aróstegui, Manuel Gregorio

16. Arrieta, Roberto

17. Artola, Héctor María

18. Aznar, Abel

19. Baffa, Ernesto Guillermo

20. Bahr, Carlos

21. Bajour, Synmia (Tito Simón)

22. Balcarce, Emilio

23. Barbieri, Guillermo Desiderio

24. Bardi, Agustín

25. Basso, José Hipólito

26. Battistella, Mario

27. Bayardo, Lito

28. Belusi, Alfredo

29. Berlingieri, Osvaldo

30. Berón, Raúl

31. Berto, Augusto Pedro

32. Bevilacqua, Alfredo Antonio

33. Biagi, Rodolfo Alberto

34. Blasco, Armando (El cieguiTo Blasco)

35. Blázquez, Eladia

36. Bonessi, Eduardo

37. Bragato, José

38. Brameri, Emilio Dionisio

39. Brignolo, Ricardo Luís

40. Buglione, Antonio

41. Bustos, Mario

42. Cabarcos, Fernando Horacio

43. Cadícamo, Enrique

44. Caldara, Jorge

45. Caló, Miguel

46. Caló, Roberto

47. Campos, Enrique

48. Canaro, Francisco (Pirincho)

49. Canaro, Juan

50. Cantó, Antonio

51. Carabelli, Adolfo

52. Cárdenas, Ángel

53. Carlos Dante

54. Caruso, Juan Andrés

55. Casal, Jorge

56. Casares, Horacio

57. Castellanos, Horacio Antonio (PinTín Castellanos)

58. Castillo, Alberto

59. Castillo, Cátulo

60. Celenza, Alberto

61. Centeya, Julián

62. Chanel, Roberto

63. Charlo

64. Clausi, Gabriel (El chula Clausi)

65. Cobián, Juan Carlos

66. Cobos, Juan Carlos

67. Condercuri, Ángel Félix

68. Contursi, José María

69. Contursi, Pascual

70. Cordoba, Abel

71. Coria Peñaloza, Gabino

72. Corsini, Ignacio

73. Cúfaro, Orestes

74. Cupo, Armando Oscar

75. D’Alessandro, Antonio

76. D’Agostino, Ángel Domingo Emilio

77. D’Arienzo, Juan

78. Dames, José

79. De Ángelis, Alfredo

80. De Bassi, Arturo Vicente

81. De Caro, Francisco

82. De Caro, Julio

83. De Lío, Ubaldo Aquiles

84. De Rosas, Héctor

85. Del Bagno, Rafael (El rafa Del Bagno)

86. Del Carril, Hugo

87. Del Piano, Eduardo

88. Del Río, Alfredo

89. Delfino, Enrique Pedro

90. Demarco, Mario

91. Demarco, Vicente

92. Demare, Lucio

93. Demaría, Carlos

94. Di Paulo, Alberto

95. Di Sarli, Carlos

96. Díaz, Ángel (El Paya Díaz)

97. Díaz, Enrique (Kicho Díaz)

98. Díaz, Fernando

99. Díaz, Roberto

100. Discépolo, Enrique Santos

101. Dizeo, Enrique

102. Do Reyes, Joaquín

Bibliografía

Prólogo

Este trabajo, digámoslo desde ya, es de una singularidad especial, pues no hay muchas publicaciones que se refieran a compilar detalles salientes de quienes han protagonizado papeles preponderantes en el mundo del tango. En ese sentido, les anticipo, él no viene a competir con esos otros tratados, ni tampoco ha sido esa la intención del autor, sino que, obviamente, viene a completarlos y a aportar nuevos elementos.

Tiene, sin embargo, la ventaja sobre las anteriores publicaciones, de ofrecernos datos que no figuraban en éstas, —por una razón del tiempo en que se escribieron— y que ahora están totalmente actualizados, lo cual le otorga a esta enciclopedia una significación de consulta altamente fiable.

Salida de la inspiración y de la facundia de Carlos Federico Torres, recopila la rica y densa historia de los totems tangueros más selectos. Por su extensión y amplitud, este libro, se constituye en una verdadera obra didascálica de nuestra música popular.

No sería exagerado si digo que los 305 bloques que completan estas páginas se han constituido ya en una verdadera Biblia del tango, que seguramente los píos devotos de la tanguería saborearán con el fervor de esta devoción no tan pagana como con simpleza, se cree.

A ella, igual que a la Biblia, en realidad no se la debería leer literalmente según fechas o hechos, sino que usarse y bucear más allá de su estricta labor biográfica, pues desde el primer instante de su nacimiento, se ha convertido ya en esto que hoy llamamos la biblia del tango, que como tal, rescata y narra a través de personajes, historias y composiciones, todo un verdadero patrimonio cultural nacional y, en muchos casos, —he aquí el valor que hay que acreditar a la prosa del autor— rescata, repito, de la orilla del olvido a muchos protagonistas que la historia oficial no ha nominado.

Es que Carlos, se propuso precisamente eso, llegar más allá de los grandes que figuran en las marquesinas y sus 305 biografías constituyen todo un acervo patrimonial de nuestra historia cultural, al que, solo el tiempo le dará su amplio y rico valor que hoy, en la cotidianeidad de los hechos quizás, no alcancemos a discernir en toda su dimensión.

Debemos saludar calurosamente este esfuerzo verdaderamente ciclópeo que ha llevado años de búsquedas, de seleccionar y hurgar en archivos y en la memoria colectiva… pero que, afortunadamente podemos hoy exclamar, como aquel recordado «¡Sésamo ábrete!»: felizmente ¡ya está!… ¡ya nació!… y está en medio de nosotros, en las manos de todos… al alcance de los inquietos buceadores, esperando nada más, que nuevos investigadores y difusores quieran ampliar sus saberes, o que, aficionados y oyentes amantes del tango, quieran conmocionarse con historias de tres minutos, que están ahí a la espera que alguien las vuelva a la vida. Todos ellos, encontrarán en este libro, líneas en donde enriquecerse en este exigente, enjundioso y riguroso trabajo que Carlos se prometió a sí mismo un día y que justamente hoy nace a la vida, con el destino iniciático de nacer, desarrollarse, crecer, multiplicarse… y… ¡servir!

Conocer y compilar los nombres de quienes crearon tantos tangos, tantas milongas, tantos valses, excede a una simple enunciación de fechas y títulos para convertirse en una verdadera enciclopedia del sentir y del saber de un pueblo… En estas páginas están condensados los latidos emocionados de los argentinos jóvenes o viejos, varones o mujeres, porteños o del interior, académicos o analfabetos, ricos o pobres, allí en esas páginas que usted amigo lector está por abrir, están las demandas de las más variadas situaciones humanas. Con algunas de ellas se alegrará, con otras llorará, o se sentirá en soledad, beberá el amargor del abandono y de la pérdida, se abrazará con el arrepentimiento amigo, con lealtades enormes, o se hundirá con esas traiciones que duelen hasta lo eterno… toda esta lectura será un repaso de las vicisitudes vividas por los hombres y por la misma sociedad argentina, en sus diferentes etapas históricas reflejadas en estos 150 años que Torres ha sintetizado en su antología que de pronto, se convierte en un verdadero tratado socio–antropológico en clave musical.

Ni que decir de la utilidad que significará este compendio para investigadores, estudiosos y difusores de nuestra música popular. Es que esta publicación asegura sin duda, la supervivencia en el tiempo del mismo sentir que otrora, otras generaciones vivieron, por eso puedo afirmar con mucha alegría que este trabajo es una garantía de intemporalidad y se constituirá con el paso de los años, en un valioso incunable del tango.

Debemos bendecir ese momento mágico en que Carlos Torres decidió dejarse llevar por ese elam que le exigió, desde lo profundo de su interior, dedicarse de lleno a producir su herencia cultural…

Y a esta tarea se aplicó con entusiasmo, paciencia, ahínco y una meticulosa rigurosidad y ascetismo que son afines a su propio carácter, a escribir y compilar nada menos que 305 historias biográficas… y lo hizo con la capacidad del orfebre que cincela pulso a pulso, una obra plena de vida y belleza.

Me he preguntado: ¿Cómo fue posible esto? Y es que Carlos es una persona común con todo lo que uno tiene de común, pero a la vez… ¡fuera de lo común! hay ahí un plus que le es propio… su tenacidad puesta al servicio de un proyecto de vida.

Su profesión de Contador Público Nacional, le entregó esa impronta de precisión matemática… su innato amor por lo documental como respaldo de seguridad y veracidad.

Y su militancia docente que pasea y distribuye su arte contable por las más diversas aulas de universidades de todas las regiones del país, le otorgó esa clara actitud generosa de transferencia de conocimientos, en este caso, de cultura, en un virtuoso sesgo de apertura al otro, lamentablemente tan escasa hoy, que nos hace valorar mucho más esa entrega al servicio desinteresado y por amor al tango.

Toda esta práctica profesional tan alejada de las humanidades como los fríos dictámenes del comercio: el que debe… ¡debe pagar!, el que compra… ¡debe pagar!, ¿tenés recursos? ¡podés comprar!, ¿no tenés?… ¡arreglatela como puedas! Hoy no se fia… ¡mañana si!, se da crédito al que tiene respaldo... y el que no… ¡va a la cola! Te presto pero si tienes valores hipotecables, y todas esas situaciones materiales y frías) no impidieron que Torres realizara un gran salto cualitativo… todas aquellas hieráticas ecuaciones fueron superadas por un espíritu exquisito que se zambulló en las metáforas del tango. Esto mismo refuerza que él no está en la escala de lo común.

Supe de su distinción por una deducción simple y casi baladí pero que tiene una lectura más profunda. La voy a relatar así: quien suma más de 60 años, seguramente es un amante del tango… porque en la casa, en las estaciones de radio en el cine, en el barrio… todo respiraba el romanticismo atrapador de su música y su poesía… pero ya en las septuagenarias décadas ese recuerdo empalideció anémica y diría, anoréxicamente. La juventud bailaba otros ritmos, la radio y el nuevo juguete, la TV exhalaban otras melodías, desconocidas pero nuevas… La sociedad ebullecía de otros compases, de otros ídolos, otros músicos, otros instrumentos… Pero una burbuja —donde hay ebullición hay burbujas— nacía en un espíritu en ese mismo tiempo de extranjerías… ahí estaba Carlos que quien sabe por que clase de rayo telúrico, se dejó expropiar por el tango ausente… y allí nació el coleccionista, el radialista de las magistrales audiciones de tango que resaltan los valores y su cultura, el historiador paciente que golpe a golpe va esculpiendo su obra en detalles, el que canta los deberes y los haberes inventariados con voz de tango, el que liquida los impuestos con el sonido fueyero del 40… El que escribe tratados de contabilidad agraria con la voz de fondo de los troveros nacionales… el que rigoriza los números de los balances con los arpegios del místico sonido del violín tanguistico… el que en medio de una clase de apenas años jóvenes, supo responder al profesor un nombre de tango ante la sorpresa no tanto de sus condiscípulos de la nueva ola, sino del profesor mismo…

La excelencia es una compañera inseparable y querida en la vida de Carlos Torres, por eso es un excelente defensor del tango, inquieto buceador de nuevas formas contables, es un excelente difusor e historiador, excelente y querido docente, el excelente amigo y el tierno y ejemplar hijo… Por eso, él mismo debió colocarse en la fila de los creadores ilustres que ilustran estas páginas… claro que su romántica humildad no se lo permitiría… pero entonces, lo hago yo hoy, ¡con todas las letras!

Desfilan en estas páginas nombres ya conocidos y famosos, pero el investigador encontrará también otros nombres que aunque no están en el olimpo de la tanguería, sin embargo, contribuyeron grandemente a la excelsitud de nuestra música, hoy felizmente, de extensión globalizada y que han sido, sin duda, gestores fundamentales, desde el lugar que les deparó la historia, de esa contrarrevolución cultural que es el tango.

El autor nos ha querido transmitir algo mas que fechas y nombres… y así hay que interpretar la lectura de esas páginas, ya que en ellas están contenidos hechos que fueron pasiones, fechas con hechos que fueron protagonizados por hombres y mujeres de carne y hueso, títulos que fueron inspiraciones… versos que fueron dolores… abajo de la tinta de este libro hay vida, esencia, movimiento, tragedias, amores, traiciones, amistades, historias inéditas, sangre de soledades, incomprensiones, sonidos de guitarras tristes, lamentos quejumbrosos de fueyes… detrás de cada fecha hay energías indecibles, detrás de cada nombre, hay secretos innombrables, detrás de cada verso hay dichas y llantos teñidos de encuentros y desencuentros… viñetas impregnadas del esplín escondido en la cortada.. Glosas tímidas plenas de abrazos y sollozos, detrás de cada título hay secretos respetables… ¡que nunca fueron dichos!

Porque recordar a los que se fueron… es… ¡volverlos a la vida!… es así como deben evocarse esas jugosas biografías. Plenas de riquezas escondidas en palabras. En esas letras están presentes duendes y fantasmas de cosas y personas que vuelven a palpitar ante nuestros ojos. Ojos que regresan para evocar de nuevo la reja, la hiedra y el viejo balcón… o preguntarnos absortos por qué en aquella casa que tiene setena balcones, no hay ninguna flor… y escucharemos a la vuelta de cualquier página los pasos que retumban en el viejo callejón que ya no está… reverberará ante nuestras retinas aquella piba de arrabal luciendo mohines con su vestidito nuevo de percal… desfilarán las rondallas de míticas serenatas, la que nunca tuvo novio… la guitarra en el ropero… las trenzas de ella… las campanas llamando a Misa de once… las cuitas del carretero… los cadeneros del cuarteador… El aria de Volver… las penas de Bettinotti… las sombras del payador… irrestrictas promesas de amores… estíos de la larga espera… el organito y la pata de palo que marca el compás… bailarán espíritus reconocibles los viejos valsecitos criollos… y quizás emergerán escenas de algún nocharniego bailongo… y cientos… miles de nombres y títulos que seguirán sonando sin parar desde el surco de viejos discos con marbetes que se niegan a morir.

Es tan detallista y perfecta cada biografía… es tan completa, que, apelando al sentido del humor diría que sólo le ha faltado describir el color de la camisa, la marca de los zapatos o el de las medias, o el quilate de los anillos… usados por cada no de los personajes.

Me separan de él varios largos años de generaciones, pero las coordenadas de nuestras vidas estaban signadas para encontrarse… tarde, pero seguras. De la respetuosa y cariñosa amistad que luego de los años de vivir en la misma ciudad sin encontrarnos hemos construido… me felicito y me enorgullezco… y constituye para mí un auténtico honor poder contar con su aprecio. Y qué amables y queribles son aquellos momentos cornucorpianos de compartir con él los latidos de la misma pasión: la demiurgia del tango.

Su medular trabajo, que hoy prologo, se ofrece como fiel puerto de llegada para todos aquellos que quieran investigar, o soslayarse a fondo con la comprensión de nuestra cultura popular, o penetrar en el secreto de los 44 años de Gardel, y de Manzi, los 50 de Discépolo, los treinta y pico de Rosana, los 39 de Magaldi y de tantos otros jóvenes que hicieron, tocaron, compusieron, cantaron el tango como lo que eran: jóvenes…

Pero también coloca a Carlos, su autor, definitivamente en la galería de los notables del tango… aunque no resida en Buenos Aires y viva a la vuelta de la esquina en cualquier barrio de esta Santa Fe de la Veracruz.

Raul E. Suffriti Gualtieri

Santa Fe, 8 de marzo de 2011

Presentación

Pa’ que se callen los que andan divulgando

que el tango es triste, que es danza y son del fango,

pa’ que se callen les voy pasando el dato

que el tango es danza triste pero es canción de rango.

Pa’ que se callen les mando en dos por cuatro

esta cadencia viril que se hace canto

si son sensibles sabrán que no es del fango

aquel que envuelve en tangos su corazón.

(José María Suñé, letra de Canción de rango)

Si de algo estoy seguro al presentar este libro, es que para los lectores interesados en el tango soy un absoluto desconocido. Es lógico que así sea: nunca he pasado de ser un aficionado al género que aprendí a querer desde niño y por eso me ha parecido que Presentación es la palabra más adecuada encabezar su inicio. De todos modos no es necesario que me extienda demasiado en ella, teniendo en cuenta la generosa descripción de mi persona que ha realizado Raúl Sufritti en el prólogo que la antecede.

No esta demás sin embargo que les cuente a los lectores que este libro fue gestándose paulatinamente a través de los apuntes que semanalmente preparaba para la audición radial que los días sábados por la tarde compartía con Ricardo Gandini.

Debo entonces referirme ahora a esta audición, a la que Ricardo denominó De tangos y otras yerbas cuando comenzó a irradiarla por la filial Santa Fe de Radio Nacional desde mediados del año 2000 en el horario de 18 a 20 horas de los días sábados, hasta que su inesperado fallecimiento, producido el viernes 22 de enero de 2010.

Ricardo fue el que en septiembre de 2004 me ofreció incorporarme a su audición, surgiendo así en forma espontánea mi primer y más importante reconocimiento hacia el recuerdo de quien con su generosa invitación me abrió las puertas para que yo comenzara a gestar este libro.

Con él compartí el micrófono desde entonces y hasta ese abrupto final de sus días. Producido este lamentable acontecimiento en enero de 2010, continué al frente del programa hasta el último sábado del mes de agosto de ese mismo año.

Mi afán de escritor vocacional me ha permitido ir recopilando una importante base de información, a la que cuando mis tiempos laborales me lo han permitido he ido agregando el producto de otros datos originados en diversas fuentes a las que he podido recurrir, como mi propia biblioteca, en la que las obras y publicaciones referidas al tango comparten lugar con las referidas a contabilidad y también a la historia, tanto argentina como mundial, otra de mis grandes pasiones.

Sin embargo, no hubiese podido elaborar este libro sin contar con la base que me da una inquietud que me acompañó desde niño: el irrefrenable afán de acumular datos, fechas y cualquier tipo de información sobre la gente que algo ha hecho por el tango. Asi fui guardando viejos apuntes escritos en ya amarillentos cuadernos, surgidos a medida que escuchaba los comentarios de los conductores de históricos programas radiales dedicados al tango, desde aquellos días de los años sesenta cuando siendo adolecente seguía siendo un asiduo oyente de este tipo de audiciones. Y ni hablar de los recortes de diarios y revistas, a los que jamás dejé de identificarlos con el día de su publicación.

De este modo, desde 2004 hasta hoy he ido plasmando este homenaje, por demás modesto, a aquellos personajes que de un modo u otro contribuyeron a la consolidación del que hoy es uno de nuestros más importantes capitales culturales, un género musical y un sentimiento que constituye una de las tarjetas de presentación del país en el mundo.

Es posible desde ya que existan errores en la información contenida en las biografías, como asimismo que existan injustas omisiones de algunos nombres que hicieron sobrados méritos para ser incluidos en el libro.

Desde ya, tales errores y omisiones son de mi absoluta responsabilidad, aunque quiero aclarar que en el caso de estas últimas, los que no están no es ni olvido ni falta de reconocimiento, sino la necesidad de dar un corte a mi trabajo, esperando más adelante poder agregar algunas biografías más. Soy conciente en tal sentido que para que este trabajo pueda considerarse como medianamente completo deberían agregarse como mínimo unos cien personajes más.

Comenzarán a partir de ahora a desfilar en estas páginas trescientos seis personajes de nuestro tango. Sus historias de vida están ordenadas alfabéticamente de acuerdo al apellido real o artístico del protagonista, según cual de ellos haya sido el que se utilizó para identificarlo. Sólo en tres casos he tenido en cuenta para ese ordenamiento los nombres de pila o el apodo, porque ha sido por ellos como han sido conocidos a lo largo de sus trayectorias. Estas excepciones han correspondido a Carlos Dante y a José Ricardo, quienes utilizaban sus respectivos nombres y prescindieron del apellido, y a Charlo, a quien siempre se lo identificó por este apodo.

El desfile lo iniciará el violinista Mario Abramovich y lo ha de finalizar el también ejecutante del violín Roberto Zerrillo, aquel músico uruguayo que, vaya ironías del destino, manifestaba en un reportaje realizado en 1935 que por culpa del abecedario él «estaba último en casi todas las listas».

No puedo cerrar esta presentación sin agradecer a mi amigo y colega de profesión Raúl Suffriti, el prólogo que ha escrito para este libro, un honor que no es fácil agradecer con palabras.

Raúl, presidente del Ateneo Carlos Gardel de Santa Fe, es un hombre que ha desarrollado y sigue haciéndolo, múltiples actividades en el quehacer cultural, social, político y gremial de Santa Fe. Se trata de una auténtica personalidad de la ciudad, más allá que su modestia y su bajo perfil no hayan permitido dar la trascendencia que merece toda la obra que día a día lleva adelante.

Al finalizar la presentación de mis libros sobre temas contables, es habitual que exprese mi aspiración de que el contenido del mismo «resulte útil para mis colegas profesionales, docentes y alumnos de los cursos avanzados de las Facultades de Ciencias Económicas». En este caso en cambio, mi aspiración es más sencilla: deseo tan solo que mi trabajo guste a los que tienen «el corazón envuelto en tangos», como gráficamente expresa el estribillo de José María Suñé que precede a esta presentación.

Carlos Federico Torres

Santa Fe, 28 de julio de 2012

23,77 ₼

Janr və etiketlər

Yaş həddi:
0+
Litresdə buraxılış tarixi:
15 noyabr 2024
Həcm:
551 səh. 3 illustrasiyalar
ISBN:
9789508441522
Müəllif hüququ sahibi:
Bookwire
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