Kitabı oxu: «Estrategias para la evaluación de la condición física en niños y adolescentes»

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Editores: E. Villa González, J. D. Secchi, G. C. García, C. R. Arcuri

Título original de la obra: Estrategias para la evaluación de la condición física en niños y adolescentes

Dirección editorial: Rafael Paredes, Editorial Universidad Adventista del Plata

Corrección editorial: Noely Stocco, Viviana Marsollier de Lehoux, Editorial Universidad Adventista del Plata

Diseño de tapa y diagramación: Mauro Perasso, Editorial Universidad Adventista del Plata

Es propiedad © Editorial Universidad Adventista del Plata (2017)

MMXVII – 750

Estrategias para la evaluación de la condición física en niños y adolescentes / Emilio Villa González ... [et al.] ; compilado por Emilio Villa González. - 1a ed . - Libertador San Martín : Universidad Adventista del Plata, 2017.

219 p. ; 23 x 15 cm.

ISBN 978-987-1378-79-1

1. Evaluación. 2. Desarrollo del Niño. 3. Fitness. I. Villa González, Emilio II. Villa González, Emilio, comp.

CDD 613.71

Editorial Universidad Adventista del Plata

25 de Mayo 99, Libertador San Martín

E3103XAC Entre Ríos, ARGENTINA

Teléfono: 54 343 491 8000, int. 82 1230

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Dirección de correo electrónico: direccioneditorial@uap.edu.ar

Sitio web: editorial.uap.edu.ar


Índice

Editores y autores de la obra

Prólogo

SECCIÓN I

1. Evaluación de la condición física relacionada con la salud en el marco escolar

2. Valoración de la condición física escolar a través de la batería ALPHA-Fitness

3. Course Navette de 20 m; la prueba indirecta para valorar el componente cardiorrespiratorio en niños y adolescentes

SECCIÓN II

4. El desplazamiento activo al colegio: una oportunidad para mejorar la salud en jóvenes

5. Entrenamiento de fuerza: una propuesta de intervención efectiva y segura en jóvenes

6. Desarrollo del sistema aeróbico a través del método intermitente en adolescentes

Bibliografía

Editores y autores de la obra

Editores

Emilio Villa González

Jeremías David Secchi

Gastón Cesar García

Carlos Rodolfo Arcuri

Autores por capítulos

Villa González, Emilio (Ph.D.)

PROFITH “PROmoting FITness and Health through physical activity” grupo de investigación, Departamento de Educación Física y Deportiva, Facultad de Ciencias del Deporte, Universidad de Granada, Granada, España.

Barranco Ruiz, Yaira (Ph.D.)

Departamento de Educación Física Deportiva, Universidad de Granada.Instituto de Nutrición y Tecnología de los Alimentos. Centro de Investigación Biomédico, Facultad de Ciencias del Deporte, Universidad de Granada, Granada, España.

Rodríguez López, Carlos (M.Sc.)

PROFITH “PROmoting FITness and Health through physical activity” grupo de investigación, Departamento de Educación Física y Deportiva, Facultad de Ciencias del Deporte, Universidad de Granada, Granada, España.

Herrador Colmenero, Manuel (M.Sc.)

PROFITH “PROmoting FITness and Health through physical activity” grupo de investigación, Departamento de Educación Física y Deportiva, Facultad de Ciencias del Deporte, Universidad de Granada, Granada, España.

Huertas Delgado, Francisco Javier (Ph.D.)

PROFITH “PROmoting FITness and Health through physical activity” grupo de investigación, Departamento de Educación Física y Deportiva, Facultad de Ciencias del Deporte, Universidad de Granada, Granada, España.

Chillón, Palma (Ph.D.)

PROFITH “PROmoting FITness and Health through physical activity” grupo de investigación, Departamento de Educación Física y Deportiva, Facultad de Ciencias del Deporte, Universidad de Granada, Granada, España.

Secchi, Jeremías David (M.Sc.)

Profesorado de Educación Física. Universidad Adventista del Plata. Libertador San Martín, Entre Ríos, Argentina.

García, Gastón César (Lic.)

Profesorado de Educación Primaria e Inicial. Instituto Superior de Formación Docente, Escuela Normal Mercedes Tomasa de San Martín de Balcarce 9-003. San Rafael, Mendoza, Argentina.

Arcuri, Carlos Rodolfo (Lic.)

Licenciatura de Educación Física. Facultad de Ciencias de la Salud. Universidad Nacional de Catamarca. Catamarca, Argentina.

Prólogo

En la actualidad, el crecimiento exponencial de la mortalidad y la morbilidad asociada a enfermedades de origen cardiometabólico es uno de los problemas que genera mayor preocupación en la sociedad. Además, la aparición de dichas enfermedades no solo se produce en etapas adultas, sino que están latentes ya desde etapas infantiles. Los determinantes que más se asocian a esta problemática en la población pediátrica son el incremento de las tasas de inactividad física, el bajo nivel de condición física, así como los deficientes hábitos nutricionales. Por ello, la detección temprana de estos factores de riesgo cobra un papel muy importante en la prevención de diferentes problemas futuros de salud en la población infanto-juvenil.

El entorno educativo es un espacio propicio para el desarrollo y la integración de hábitos de salud y, asimismo, para el descubrimiento de factores de riesgo asociados a problemas de salud en esta población. Por tanto, el docente de Educación Física debería primeramente evaluar el estado de condición física, así como prescribir una “dosis” adecuada de ejercicio físico (dentro y fuera del entorno educativo) según las características de cada joven. Además, idealmente este proceso tendría que estar coordinado con otros agentes de la salud, tales como médicos, entrenadores deportivos e incluso familias que brindarían el apoyo y el entorno adecuados para que el desarrollo del joven fuera integral. Sin embargo, aunque la prevalencia de enfermedades cardiometabólicas —como la obesidad— sigue incrementándose cada día a nivel mundial en los jóvenes, en el panorama actual se plantean diversos enigmas y preguntas que generan dudas a la hora de intervenir de una manera eficaz:

 ¿Se evalúa la condición física en la escuela?

 ¿Cómo evaluar la condición física asociada a la salud a través de métodos actualizados a las nuevas tendencias e investigaciones científicas?

 ¿Se utilizan test de campo apropiados para esta población?

 ¿Se realizan programaciones didácticas de acuerdo con las observaciones y los datos recogidos a través de los test?

 ¿Cómo incrementar los niveles de actividad física diaria en esta población?

 ¿Cómo se incentiva a los jóvenes a la práctica de actividad física y ejercicio físico a través de la escuela?

 ¿Cómo mejorar los diferentes marcadores de salud y reducir los factores de riesgo a través de propuestas de intervención efectivas?

 ¿Cómo estructurar un programa de ejercicio físico planificado, estructurado y seguro en la población pediátrica?

Algunas de las recomendaciones que se han evidenciado en la literatura científica en los últimos años pasan por el incremento de los niveles de actividad física diaria o la mejora de la condición física general, y obligan a que se deban iniciar diferentes medidas y actuaciones encaminadas a modificar los hábitos de vida de esta población. Sin embargo, estas recomendaciones han sido hasta la fecha algo genéricas. Se necesita una mayor profundización, así como un consenso entre los diversos profesionales, para trazar un plan estratégico basado en la evidencia científica actual que asegure resultados tangibles para la salud del joven. Paralelamente, los diferentes campos de la ciencia vinculados con el área de ciencias de la salud —ciencias de la actividad física y el deporte, ciencias biomédicas o ciencias de la educación, entre otras— se encuentran inmersos en un continuo cambio de paradigmas gracias a las nuevas, rigurosas y continuas investigaciones que surgen cada día. Este hecho hace que los profesionales vinculados a las ciencias de la salud —ya sean médicos, docentes de educación física, o entrenadores deportivos— deban mantenerse en continuo reciclaje sobre las nuevas tendencias y su aplicación metodológica en la búsqueda de soluciones efectivas para enfrentarse a los problemas de salud que afectan cada vez más a la población joven.

Para ello, dada la problemática actual, se desarrollan respuestas a muchas de las preguntas anteriormente planteadas. La presente obra se divide en dos grandes bloques centrados principalmente en (a) la evaluación de la condición física y en (b) propuestas de intervención para el incremento de los niveles de actividad física y ejercicio físico en la población pediátrica.

A lo largo de los capítulos de este libro, se plasman diferentes propuestas teóricas y herramientas prácticas científicamente contrastadas. Estas acercan al profesional —de una manera más global y multidisciplinar— a la magnitud de este problema y le permiten abarcar un mayor conocimiento y aplicación de las ciencias a la situación real y actual de la población joven. Para entender la forma en la que podemos actuar como profesionales, se deben tener en cuenta algunas consideraciones a las que, bajo nuestro punto de vista, no se les ha prestado toda la importancia que realmente albergan. En este sentido, los autores de esta obra defienden que la evaluación de la condición física en edades tempranas es necesaria y clave para poder recomendar y prescribir de una forma individualizada y segura la práctica de ejercicio físico o actividad física con el objetivo de reducir los factores de riesgo anteriormente mencionados y preservar la salud presente y futura de nuestros jóvenes.

Emilio Villa González, Ph.D.

SECCIÓN I

Evaluación de la condición física

I

Evaluación de la condición física relacionada con la salud en el marco escolar

Secchi, J. D., García, G. C., Arcuri, C. R., Villa González, E.

Introducción

La evaluación de la condición física en niños y adolescentes siempre ha sido un tema de interés para docentes de educación física, entrenadores, preparadores físicos y científicos del ejercicio y la salud (Cureton & Warren, 1990; Kraus & Hirschland, 1953; Ruiz et al., 2011; Safrit, 1990). También, este tópico ha cobrado un gran interés para la industria del fitness, las agencias de salud y las organizaciones deportivas. Llama la atención cómo el negocio del fitness está cobrando fuerza en la población pediátrica, probablemente debido a los incipientes problemas de salud en la niñez y la adolescencia en los últimos años. Otro factor que quizás contribuya a la demanda de este tipo de empresas es la toma de conciencia, de por lo menos un sector de la población, acerca de la importancia de la actividad física y de una alimentación saludable para prevenir o tratar las enfermedades crónicas y mejorar la calidad de vida.

Un claro ejemplo del auge por la evaluación de la condición física se evidencia en un informe del U. S. Department of Health and Human Services Centers for Disease Control and Prevention denominado School Health Policies and Practices Study (Estudio sobre políticas y prácticas de salud escolar. U. S. Department of Health and Human Services Centers for Disease Control and Prevention, 2013). Este documento muestra un incremento en la administración y el uso de test de condición física en las escuelas de los Estados Unidos. Como se puede apreciar en la figura 1.1, la aplicación de test de condición física a nivel escolar se duplicó entre los años 2000 y 2012. Otros países como Australia, Nueva Zelanda, Canadá, China y algunos países de Europa también consideran muy importante, desde el punto de vista de la salud pública, el monitoreo de los niveles de condición física mediante la aplicación sistemática de baterías de test en el ámbito escolar (Castro Pinero et al., 2010).


Figura 1.1. Administración de test de condición física en escuelas de Estados Unidos. El gráfico de barras indica el porcentaje de escuelas que incluyeron test para evaluar la condición física en los años 2000, 2006 y 2012 según el Estudio de Políticas y Prácticas sobre Salud Escolar (U.S. Department of Health and Human Services Centers for Disease Control and Prevention, 2013).

Por otro lado, la investigación y la producción científica sobre la condición física durante la niñez y la adolescencia se han incrementado exponencialmente en los últimos años. Una búsqueda en la base de datos PubMed en la que se utilizaron las palabras claves fitness children y fitness adolescents permitió encontrar un total de 6214 y 8458 artículos publicados respectivamente entre el año 1939 y el 8 de septiembre de 2015 (ver figura 1.2). El crecimiento que muestra la figura 1.2 pone de relieve el interés por generar conocimiento científico en esta área.

De todas maneras, resulta una paradoja la realidad actual sobre la salud y la condición física de niños y adolescentes. Por un lado, existen informes que indican que la evaluación y el monitoreo de los niveles de condición se han incrementado a nivel escolar (U. S. Department of Health and Human Services Centers for Disease Control and Prevention, 2013) y, además, el conocimiento científico en esta temática ha crecido abruptamente. Sin embargo, también hay evidencia que indica un declive en los niveles de condición física de niños y adolescentes (Boddy, Fairclough, Atkinson y Stratton, 2012; Tomkinson, Léger, Olds y Cazorla, 2003). Estudios epidemiológicos muestran que la obesidad infantil y adolescente es un problema serio en los Estados Unidos y en el mundo entero (Ogden, Carroll, Curtin, Lamb y Flegal, 2010). En los últimos 30 años, la prevalencia de obesidad en niños y adolescentes (2 a 19 años) casi llegó a cuadruplicarse, pasando del 5 % al 17 %. Esto pone de manifiesto que los avances tecnológicos, científicos y las políticas de salud pública implementadas no han sido capaces de resolver o revertir este problema.


Figura 1.2. Publicaciones en la base de datos PubMed sobre condición física en niños y adolescentes

Las palabras clave utilizadas en la búsqueda fueron fitness children y fitness adolescents. La gráfica muestra el número de artículos publicados año por año desde 1939 hasta el 8 de septiembre de 2015.

Frente a este panorama y en relación con el tema abordado en este capítulo, surgen una serie de planteamientos y preguntas, como las siguientes: ¿es necesaria la evaluación de la condición física en la escuela?, ¿por qué hay que evaluar la condición física en el ámbito escolar?, ¿qué papel cumple la evaluación de la condición física escolar frente a los bajos niveles de condición física y los incipientes problemas de salud que se evidencian en la población pediátrica? Las respuestas a estas preguntas serán abordadas en este capítulo.

El desarrollo del presente capítulo se centrará en (a) clarificar algunos conceptos relacionados con la condición física y la salud, (b) explicar los sistemas de evaluación de la condición física más aplicados a nivel escolar, y (c) analizar la importancia y el papel que tiene la evaluación de la condición física en la escuela.

Conceptos y definiciones relacionados con la condición física

En este apartado, se realizará el desarrollo de algunos conceptos y definiciones claves.

Definiendo el concepto de condición física

En la literatura, los términos condición física, aptitud física, forma física y estado físico son utilizados para referirse a un completo rango de características, atributos o cualidades físicas tales como la capacidad y la potencia aeróbica, la fuerza, la flexibilidad, la velocidad, la agilidad, el equilibrio y la coordinación (Caspersen, Powell y Christenson, 1985). Cada una de estas cualidades presenta diferentes manifestaciones. Por ejemplo, si se habla de la cualidad fuerza, esta puede presentarse como estática (fuerza isométrica) o dinámica (isotónica e isokinética). Al mismo tiempo, la fuerza dinámica puede manifestarse como fuerza máxima (a baja o alta velocidad), fuerza explosiva o fuerza resistencia (Cappa, 2000).

Todas las cualidades tienen un componente genético importante y variable. Se ha sugerido que la variación en la condición física puede ser atribuida en un 40 % a factores genéticos (Ruiz et al., 2006). Sin embargo, esta puede ser mejorada en mayor o menor medida a través del ejercicio y de un estilo de vida saludable. La condición física es un concepto complejo, entendido como un constructo multidimensional que abarca varios componentes que son objeto de estudio y aplicación de diversas disciplinas.

En la bibliografía científica, se hace referencia a dos tipos de condición física: por un lado la condición física relacionada con el rendimiento y por el otro, la condición física relacionada con la salud (Bouchard, Blair y Haskell, 2012; Pate, 1988; Secchi & García, 2012). Es probable que esta diferenciación tenga raíz a finales de la década de 1960, con el inicio de la revolución del fitness (Jackson, 2006; Zhu, Mahar, Welk, Going y Cureton, 2011). Si bien se ha intentado separar ambos conceptos, en algunos casos los test utilizados para evaluar la condición física son aplicados en ambos campos (el deporte y la salud). Esto es debido a que el rendimiento físico alcanzado en ese test está relacionado con la salud y también con elementos del rendimiento deportivo. Un claro ejemplo de lo mencionado es el test de 20 m-SRT que es utilizado para evaluar el componente cardiorrespiratorio tanto en el ámbito escolar como en el deportivo (Léger, Mercier, Gadoury y Lambert, 1988).

También es cierto que existen test que tienen aplicación solo en el ámbito deportivo, sin mayor relevancia desde el punto de vista de la salud y que por lo general están orientados a evaluar las habilidades técnicas y destrezas motoras específicas para un deporte en particular.

Condición física relacionada con el rendimiento

Se refiere a las cualidades físicas específicas y a las habilidades necesarias para el desarrollo de una actividad deportiva y competitiva en la que se pretende alcanzar un buen rendimiento deportivo. La condición física relacionada con el rendimiento depende en gran medida de las habilidades motoras, la velocidad, la fuerza muscular, el tamaño y las proporciones corporales, la composición corporal, la potencia y la capacidad aeróbica, la motivación y el estado nutricional (Bouchard et al., 2012). Es preciso aclarar que cada disciplina deportiva presenta características distintivas que hacen que las demandas de cualidades físicas específicas sean diferentes entre uno y otro deporte. También, la condición física relacionada con el rendimiento puede hacer referencia a los atributos físicos necesarios para realizar un trabajo físico en particular o a la preparación física necesaria para la actividad militar.

Condición física relacionada con la salud

Se refiere a aquellos componentes de la condición física que están asociados con la salud y que pueden ser afectados favorable o desfavorablemente por el estilo de vida, pero principalmente por la actividad física y el ejercicio. La condición física relacionada con la salud es definida como un estado caracterizado por la habilidad para realizar las actividades de la vida cotidiana con vigor, y por los rasgos y capacidades que están asociadas con un bajo riesgo para el desarrollo de enfermedades crónicas y muerte prematura (Pate, 1988). Por ejemplo, en los adultos con bajos niveles de fuerza muscular determinada por el test de una repetición máxima (1 RM), en los ejercicios de press de banca (miembros superiores) y prensa (miembros inferiores), la prevalencia e incidencia de síndrome metabólico es significativamente mayor cuando se compara con grupos de personas con mayores niveles de fuerza (Jurca et al., 2004; Jurca et al., 2005). Estos estudios determinaron que en los adultos la fuerza muscular está relacionada de forma inversa y gradual con la presencia de síndrome metabólico, también con un elevado riesgo para el desarrollo futuro de esta enfermedad en personas sanas que presentan bajos niveles de fuerza.

Componentes de la condición física relacionada con la salud

Según Bouchard et al. (2012), los componentes de la condición física relacionada con la salud son el morfológico, el muscular, el motor, el metabólico y el cardiorrespiratorio. En cada componente están incluidos uno o varios factores que deben ser evaluados para conocer el nivel de condición física con respecto a esa área en particular. Por ejemplo, el componente morfológico tiene que ver con la evaluación del tamaño, la forma y la composición del cuerpo. Por esta razón, las evaluaciones incluidas en este componente consisten en mediciones antropométricas y determinados índices que derivan de estas, como por ejemplo el peso y la estatura corporal para calcular el índice de masa corporal, el perímetro de cintura y los pliegues cutáneos utilizados para determinar la obesidad abdominal y general respectivamente.

Las mediciones del peso, la estatura y el perímetro de cintura son las más aplicadas a nivel escolar debido a su fácil administración y viabilidad. En la actualidad, existen otros métodos más exactos para determinar la composición corporal mediante el diagnóstico por imágenes, pero el alto costo de la tecnología, la necesidad de técnicos capacitados y el tiempo que consumen las evaluaciones, hacen que estos métodos —aunque más precisos y válidos— no sean viables para estudios poblacionales.

Sistemas de evaluación de la condición física

En el campo de la educación física, se produjo un cambio de paradigma en la forma de entender el concepto de condición física. Esto originó una diferenciación y un traspaso de la condición física relacionada con el rendimiento hacia la condición física relacionada con la salud (Zhu et al., 2011). Sin embargo, este nuevo paradigma no solo cambió la manera de entender el concepto de condición física, sino que también troncó la forma de entender e interpretar la evaluación de la condición física en el ámbito escolar (Secchi, García y Arcuri, 2016b). Estos nuevos conceptos e interpretaciones llevaron consigo modificaciones en el sistema de evaluación de la condición física; pasaron de la evaluación basada en normas de referencia a la evaluación de la condición física basada en criterios de referencia o en un criterio estándar de salud (Secchi, 2012; Secchi & García, 2013). Estos son los dos sistemas más utilizados hoy en día para interpretar la evaluación de la condición física en el ámbito escolar (Secchi et al., 2016b).

Evaluación basada en normas de referencia

El sistema de evaluación de la condición física basada en normas de referencia consiste en establecer un juicio de valor al comparar el rendimiento de un sujeto con los datos recolectados de una población de referencia, usando una tabla de percentiles de acuerdo con la edad y el sexo. En este sistema de evaluación, es muy importante tener presente que las valoraciones, los juicios y las interpretaciones que realiza el evaluador sobre la medición realizada van a depender de las características del grupo de comparación (Secchi, 2012; Secchi, García y Arcuri, 2016a). De esta manera, si se contrastan los niveles de fuerza de miembros inferiores mediante el test de salto de longitud en adolescentes de nivel escolar, con los de adolescentes deportistas de buen nivel provenientes del atletismo (población de referencia), probablemente los adolescentes de nivel escolar tengan niveles de fuerza significativamente más bajos y puntúen mal en este test debido a que la población de referencia (grupo de comparación) es deportista de buen nivel, físicamente muy entrenada. En este caso, la valoración de la condición física se ve afectada y no sería válida debido a que ambos grupos proceden de diferentes poblaciones. La tabla 1.1 presenta las ventajas y desventajas de la evaluación basada en normas de referencia.

Tabla 1.1. Ventajas y desventajas de la evaluación basada en normas de referencia


VENTAJAS
Los percentiles son fáciles de interpretar.Permite establecer comparaciones entre estudiantes, cursos, escuelas, provincias, países.Es apropiada cuando el objetivo es analizar el rendimiento relacionado con un deporte en particular.Es de utilidad si el objetivo es detectar talentos deportivos.
DESVENTAJAS
En la interpretación de los resultados, el nivel de salud del sujeto no es considerado.Tiende a premiar a los niños y jóvenes que tienen una buena condición física, mientras que potencialmente puede desalentar a aquellos con bajos niveles de condición física.La interpretación depende del nivel de condición física de la población de referencia.Necesidad de confeccionar normas específicas a un contexto demográfico, social y cultural determinado

Evaluación basada en criterios de referencia

Uno de los problemas de la evaluación basada en normas de referencia es que este sistema de evaluación no contempla el estatus o nivel de salud del sujeto. Es decir, el nivel de condición física calificado como muy bajo, bajo, moderado, alto o muy alto, de acuerdo con las normas no está precisamente relacionado con algún aspecto de la salud de los niños o adolescentes. Por este motivo, surge el sistema de evaluación basada en criterios de referencia donde el rendimiento alcanzado en un test de campo es relacionado con un aspecto o resultado en la salud específico.

Desde el punto de vista de la evaluación de la condición física basada en criterios de referencia y la interpretación de los resultados, es importante aclarar algunos términos y conceptos. De esta manera, el término punto de corte o estándar hace referencia al nivel de condición física mínimo o deseable que debe alcanzar un niño o adolescente en un test de campo. Por otro lado, el concepto criterio hace alusión al parámetro de salud que fue seleccionado para validar ese estándar o punto de corte. Para ejemplificar este asunto, se exponen algunos de los resultados del estudio de Silva, Aires, Mota, Oliveira y Ribeiro (2012) en el que analizaron la capacidad diagnóstica del test de 20 m-SRT para identificar alto o bajo riesgo metabólico en niños y adolescentes portugueses entre 10 y 18 años. El punto de corte o estándar utilizado fue el rendimiento alcanzado en el test de 20 m-SRT (etapa alcanzada). El criterio de salud empleado para validar los puntos de corte fue el riesgo metabólico determinado por cinco parámetros:

1 perímetro de cintura,

2 triglicéridos,

3 glucemia,

4 presión arterial media,

5 HDL – colesterol.

Los resultados de este estudio mostraron que el punto de corte para identificar alto riesgo metabólico en mujeres de 10 a 12 años fue la etapa 3, mientras que para la edad de 13 a 18 fue la etapa 4. En el caso de los varones, los puntos de corte fluctuaron más según la edad en comparación con las mujeres. Para las edades comprendidas entre los 10 y los 12 años, el punto de corte fue la etapa 4, entre los 13 y 15 años; el punto de corte fue entre las etapas 5 y 6. Por último, en el grupo de adolescentes de mayor edad (16 a 18 años) el punto de corte estuvo comprendido entre las etapas 7 y 8.

El FitnessGram fue uno de los primeros programas de evaluación de la condición física escolar de los Estados Unidos en aplicar un sistema de evaluación basado en criterios de referencia (Plowman & Meredith, 2013). Sin embargo, los primeros puntos de corte para la capacidad aeróbica de niños y adolescentes fueron extrapolados y establecidos en base a la evidencia de estudios epidemiológicos realizados en adultos que indicaban una asociación inversa, gradual e independiente entre la capacidad aeróbica y la mortalidad por enfermedades cardiovasculares. Tomando esta información y teniendo en cuenta el consenso general y la opinión de expertos fue como se establecieron los primeros puntos de corte para la capacidad aeróbica publicados por el FitnessGram (Cureton & Warren, 1990).

En un principio, el FitnessGram estableció que un consumo máximo de oxígeno de 42 ml/kg/min fuera el punto de corte para determinar alto o bajo riesgo para la salud en niños y adolescentes varones de entre 5 y 17 años. En este caso, si un niño o adolescente obtenía un valor inferior a 42 ml/kg/min se lo consideraba en riesgo, mientras que si alcanzaba el mismo nivel o un valor superior se lo clasificaba con bajo riesgo. Además, el FitnessGram creó el término zona saludable para identificar a los sujetos que han alcanzado el mínimo nivel de condición física o punto de corte. Por el contrario, al término zona no saludable se lo utiliza para identificar a los sujetos que alcanzaron un nivel de condición física por debajo del mínimo establecido. En la tabla 1.2, se exponen las ventajas y desventajas de la evaluación basada en criterios de referencia (Cureton & Warren, 1990; Plowman & Meredith, 2013; Welk, Laurson, Eisenmann y Cureton, 2011; Zhu et al., 2011).

Tabla 1.2. Ventajas y desventajas de la evaluación basada en criterios de referencia


VENTAJAS
La interpretación de los resultados permite tener en cuenta el estado de salud del sujeto.El punto de corte establecido es independiente de los cambios que puedan ocurrir en el nivel de aptitud física de una población (no modifican el criterio).El foco está en que el sujeto alcance el mínimo nivel de aptitud física establecido en el punto de corte, que está relacionado consistentemente con una buena salud o menor riesgo para desarrollar una enfermedad.Podría facilitar la motivación de los sujetos con bajos niveles de aptitud física porque el criterio es alcanzable.Basados en un punto de corte, existe la posibilidad de que todos los estudiantes sean clasificados con una condición física saludable.


DESVENTAJAS
La posibilidad de clasificar erróneamente a un sujeto en cuanto a su nivel de salud o al riesgo de enfermedad.La validez de los puntos de corte y el criterio de salud utilizado. Los primeros puntos de corte del FitnessGram fueron establecidos arbitrariamente en base a la experiencia y el juicio de expertos sin una sólida base científica.La imposibilidad de comparar el rendimiento de un sujeto en relación con su grado, colegio, provincia o país.No discrimina a los estudiantes que alcanzaron el punto de corte, es decir, entre quienes tienen una buena condición física y quienes tienen una condición física muy buena o sobresaliente.Falta de motivación e incentivo de los sujetos con buena o muy buena condición física (aquellos que alcanzaron el punto de corte) para que desarrollen niveles de condición física más elevados.

En la actualidad, el FitnessGram ha publicado nuevos puntos de corte para la capacidad aeróbica basados en la presencia o ausencia de síndrome metabólico (Welk, Maduro, Laurson y Brown, 2011). Sin embargo, estos puntos de corte fueron validados a partir de un test submáximo en cinta estimando el VO2max a través de la frecuencia cardíaca. Es importante tener presente que, por un lado, los puntos de corte del FitnessGram fueron validados con un test de laboratorio indirecto y, por el otro, en la escuela, los niños y adolescentes son evaluados con un test de campo indirecto como el test de la milla o test de 20 m-SRT. Según la opinión de los autores de este capítulo, los puntos de corte para el componente cardiorrespiratorio deberían validarse a partir del mismo test de campo aplicado en las escuelas (se sugiere el test de 20 m-SRT) utilizando el rendimiento alcanzado y no el VO2max predictivo para validar los puntos de corte, ya que el consumo de oxígeno predictivo difiere significativamente según el test de campo aplicado o la ecuación utilizada, lo que puede generar grandes diferencias en las clasificaciones o el acuerdo en el diagnóstico (Rode, 2014; Secchi & García, 2013).

Janr və etiketlər

Yaş həddi:
0+
Litresdə buraxılış tarixi:
22 oktyabr 2025
Həcm:
249 səh. 33 illustrasiyalar
ISBN:
9789877650075
Müəllif hüququ sahibi:
Bookwire
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