Kitabı oxu: «Estrategias académicas para la inducción al pensamiento matemático»

Şrift:

Estrategias académicas

para la inducción

al pensamiento matemático


UNIVERSIDAD NACIONAL AUTÓNOMA DE MÉXICO

Dr. Enrique Luis Graue Wiechers

Rector

Dr. Leonardo Lomelí Vanegas

Secretario General

FACULTAD DE ESTUDIOS SUPERIORES ACATLÁN

Dr. Manuel Martínez Justo

Director

Mtra. Nora del Consuelo Goris Mayans

Secretaria General

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Coordinador de Servicios Académicos

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Jefa de la División de Matemáticas e Ingeniería

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Jefa de la Unidad de Servicios Editoriales


Catalogación en la publicación UNAM. Dirección General de Bibliotecas y Servicios Digitales de Información

Nombres: Blanco Bautista, Roberto, editor. | Castillo Padilla, Juana, 1949- , editor. | Delgado Elizondo, Christian C., editor. | Contreras Espinosa, José Juan, 1952- , editor. | Falconi Magaña, Manuel Jesús, 1948- , editor. | Goris Mayans. Nora del C., 1960- , editor. | Rigaud Téllez, Nelly, 1973- , editor. | Coloquio Pensamiento Matemático (2: 2020 : Facultad de Estudios Superiores Acatlán).

Título: Estrategias académicas para la inducción al pensamiento matemático / comité organizador: Roberto Blanco Bautista, Juana Castillo Padilla, Christian C. Delgado Elizondo, José J. Contreras Espinosa, Manuel J. Falconi Magaña, Nora del C. Goris Mayans, Nelly Rigaud Téllez.

Descripción: Primera edición. | México: Universidad Nacional Autónoma de México, Facultad de Estudios Superiores Acatlán, 2020.

Identificadores: LIBRUNAM 2103441 (libro electrónico) | ISBN 9786073045070 (libro electrónico).

Temas: Matemáticas -- Estudio y enseñanza (Superior) -- Congresos.

Clasificación: LCC QA11.A1 (libro electrónico) | DDC 510.71—dc23

Primera edición digital: 2020

D.R. © UNIVERSIDAD NACIONAL AUTÓNOMA DE MÉXICO

Ciudad Universitaria, Alcaldía Coyoacán,

C.P. 04510, Ciudad de México, México.

FACULTAD DE ESTUDIOS SUPERIORES ACATLÁN

Av. Alcanfores y San Juan Totoltepec s/n

C.P. 53150, Naucalpan de Juárez, Estado de México.

Unidad de Servicios Editoriales.

Esta edición y sus características son propiedad

de la Universidad Nacional Autónoma de México.

Prohibida la reproducción total o parcial

por cualquier medio sin la autorización escrita

del titular de los derechos patrimoniales.

ISBN: 978-607-30-4507-0

Hecho en México

Made in Mexico

Comité organizador:

Ing. Roberto Blanco Bautista

F.M. Juana Castillo Padilla

Lic. Christian C. Delgado Elizondo

M. en I. José J. Contreras Espinosa

Dr. Manuel J. Falconi Magaña

Mtra. Nora del C. Goris Mayans

Dra. Nelly Rigaud Téllez


Sede: Facultad de Estudios Superiores Acatlán


ÍNDICE

INTRODUCCIÓN

CONFERENCIAS MAGISTRALES

ASPECTOS RELEVANTES PARA EL DESARROLLO DEL PENSAMIENTO MATEMÁTICO

LA IMPORTANCIA DEL PENSAMIENTO MATEMÁTICO EN EL CONOCIMIENTO Y LA CULTURA

PRESENTACIÓN DE PONENCIAS

SALA: AGUASCALIENTES

LA CREATIVIDAD EN EL DESARROLLO DEL PENSAMIENTO MATEMÁTICO

PENSAMIENTO MATEMÁTICO Y PENSAMIENTO CRÍTICO, ¿SON DIFERENTES?

IMPORTANCIA DEL PENSAMIENTO MATEMÁTICO

PENSAMIENTO MATEMÁTICO E INTELIGENCIAS MÚLTIPLES

ASPECTOS TEÓRICO-CONCEPTUALES PARA EL DESARROLLO DEL PENSAMIENTO MATEMÁTICO EN LAS ESTRATEGIAS ACADÉMICAS

ESTRATEGIAS PARA DESARROLLAR EL PENSAMIENTO LÓGICO CON APOYO DE CUESTIONARIOS EN MOODLE. CURSO DE LÓGICA MATEMÁTICA

LA PARADOJA DE LOS GEMELOS Y LAS REPRESENTACIONES MÚLTIPLES

INFIERE Y DEDUCE, NO MEMORICES

RELATORÍA

SALA: TABASCO

MOTIVACIÓN PARA LA ENSEÑANZA DE LA MATEMÁTICA

PERSISTENCIA MATEMÁTICA: UNA CARACTERÍSTICA EN TODOS LOS NIVELES

EL IMPACTO DE LA ACTITUD DEL DOCENTE EN LA MOTIVACIÓN DEL ESTUDIANTE

ESTRATEGIAS Y HÁBITOS DE ESTUDIO

ESTRATEGIAS Y MODELOS PARA ADQUIRIR MEJORES HÁBITOS DE ESTUDIO

GENERAR MOTIVOS PARA EL APRENDIZAJE DE LAS MATEMÁTICAS

AYUDAS PARA PROMOVER EL PENSAMIENTO MATEMÁTICO Y EL APRENDIZAJE SIGNIFICATIVO EN LOS ALUMNOS

¿CÓMO INFLUYEN LOS MAESTROS EN EL DESARROLLO DEL PENSAMIENTO MATEMÁTICO A TRAVÉS DE LA MOTIVACIÓN?

RELATORÍA

SALA: ZACATECAS

LOS OBSTÁCULOS EN EL APRENDIZAJE DE LAS MATEMÁTICAS

MOTIVACIÓN PARA EL ESTUDIO MATEMÁTICO

LOS VIDEOJUEGOS COMO MÉTODO DE APRENDIZAJE PARA LAS MATEMÁTICAS

EL PENSAMIENTO MATEMÁTICO Y LOS UNIVERSITARIOS

LOS LENGUAJES DE PROGRAMACIÓN COMO HERRAMIENTA PARA EL FOMENTO DEL PENSAMIENTO LÓGICO

IMPORTANCIA DE LAS HABILIDADES ESPACIALES EN EL APRENDIZAJE DE LA INGENIERÍA

VICIOS DEL ESTUDIO MATEMÁTICO

UNA COLECCIÓN DE PERCEPCIONES SOBRE LAS ASIGNATURAS DE MATEMÁTICAS EN EL B@UNAM

RELATORÍA

SALA: SONORA

EL CÍRCULO TRIGONOMÉTRICO Y LA PROGRAMACIÓN CREATIVA

LA IMPORTANCIA DE ELIMINAR LOS PARADIGMAS SOBRE LA DIFICULTAD EN LAS MATEMÁTICAS

LA IMPORTANCIA DEL USO DE LA TECNOLOGÍA PARA LA VERIFICACIÓN DE RESULTADOS EN LAS MATEMÁTICAS

RECONOCIMIENTO DE ESTRATEGIAS QUE MOTIVEN UNA MEJORA EN EL ENTENDIMIENTO DE LA GEOMETRÍA ANALÍTICA

CONTRIBUCIÓN DE LOS MAYAS AL DESARROLLO DEL SISTEMA NUMÉRICO

DISEÑO Y MEJORA DEL PENSAMIENTO MATEMÁTICO A TRAVÉS DEL USO DE LAS TIC PARA INGENIERÍAS

ACCIONES PARA ESTIMULAR GRADUALMENTE EL PENSAMIENTO MATEMÁTICO DESDE EDUCACIÓN BÁSICA HASTA NIVEL SUPERIOR

ASPECTOS A CONSIDERAR PARA ASEGURAR UN BUEN DESARROLLO MATEMÁTICO AL PASAR DE BACHILLERATO A LICENCIATURA

RELATORÍA

ANEXO 1. ESTADÍSTICAS

PARTICIPACIÓN EN PONENCIAS

ANEXO 2. OTRAS PONENCIAS

FACULTAD DE ESTUDIOS SUPERIORES ACATLÁN

FACULTAD DE ESTUDIOS SUPERIORES ARAGÓN

INTRODUCCIÓN

Es posible preguntar a un niño de nueve años ¿cuánto es tres por siete?, y que responda: “Veintiuno.” Podemos preguntarle después, ¿y cuánto es siete por tres?, para obtener como respuesta: “La tabla del siete no la hemos visto”. Esto nos demuestra que el niño está memorizando las tablas de multiplicar, pero no tiene idea de lo que éstas implican. En este caso –y en muchos semejantes–, no se está propiciando el pensamiento matemático. Habría que preguntarse entonces ¿realmente estamos enseñando matemáticas con este tipo de métodos?

En El lamento de un matemático Paul Lockhart narra la pesadilla de un músico. El mal sueño consiste en que, cuando se enseña música, se muestran las notas, sus combinaciones, la escritura, los instrumentos, sus tipos, categoría, historia, …, pero nunca se toca un solo instrumento. No se hace música. Después relata la pesadilla de un pintor. Este sueña que en las clases de pintura se muestran los colores, sus combinaciones, se memorizan sus nombres, se estudian los tipos de lienzos, la historia de la pintura, sus corrientes, …, pero nunca se pinta un solo cuadro. No se hace pintura.

Algo semejante ocurre –según Lockhart– con la enseñanza de matemáticas. Se memorizan procedimientos ininteligibles, se repiten secuencias de números hasta que se graban en la mente, pero no se hacen matemáticas.

Es interesante notar que un pequeño de preescolar puede dividir mentalmente cuando se le pregunta, por ejemplo, si tengo diez dulces y se los doy a cinco niños, ¿cuántos dulces le tocan a cada niño? Sin embargo, cuando el mismo niño llega a la primaria y observa un dibujo extraño, donde unas líneas caprichosas separan al diez y al cinco, sin que el diez y el cinco signifiquen nada, sufre una especie de bloqueo mental. ¿Qué son un diez o un cinco abstractos, sin unidades? ¿Qué es diez entre cinco? Realmente algo oscuro y misterioso, intangible y desconectado de la realidad cotidiana.

Jo Boaler, en su investigación sobre el sentido numérico (number sense), coloca un bello y sencillo ejemplo: hay, por lo menos, cinco formas alternativas de multiplicar 18×5, si se usa un enfoque flexible y se convierten estos números en combinaciones más sencillas. Por ejemplo, se puede hacer igual a 20×5-2×5=100-10=90. Otra posibilidad es hacer 9×5+9×5=45+45=90, y así sucesivamente. Estas variantes tienen, todas, su respectiva representación geométrica. Boaler argumenta que esta capacidad de reconfigurar libremente los números para facilitar los cálculos es, precisamente, el sentido numérico.

Aprender matemáticas a través de la memorización de hechos, práctica y repetición, no sólo es inadecuado, sino perjudicial (Boaler, 2015) porque justamente se aprende sin el sentido numérico. Las formas tradicionales de educación en matemáticas privilegian esta memorización y causan daño a las personas desde la educación básica hasta la universidad. Algunas personas llegan inclusive a desarrollar una patología llamada “ansiedad matemática” (Ashcraft, 2002), que tiene su propio conjunto de síntomas y diagnóstico. Hay quienes refieren dolores de estómago, dolores de cabeza y alergias (literales) ante las matemáticas.

Como casos graves –y abundantes– se tienen muchas personas que eligen una carrera que no tenga rastros de matemáticas en su plan de estudios. Así, es terrible que alguien seleccione su destino profesional, su camino de vida, no por lo que tiene de atractivo, sino como puerta falsa de huida ante las temidas matemáticas. Esto, a su vez, suele producir retraso en los estudios y deserción, porque no se atiende a la verdadera vocación personal.

Por otra parte, el verdadero pensamiento matemático es difícil de definir. Keith Devlin (2012) hace una interesante analogía. Señala que las matemáticas que se imparten en los niveles básico y medio superior son como enseñar a excavar cimientos, verter concreto, colocar ladrillos, hacer carpintería, electricidad y herrería. En cambio, el pensamiento matemático es equivalente a hacer el trabajo del arquitecto. El arquitecto requiere de todas estas labores y le son indispensables, pero tiene una visión de orden superior. Imagina, crea, decide, inventa, modifica. Tiene en mente, desde el inicio, el resultado final de su obra.

Devlin continúa con su elaboración. Indica que el pensamiento matemático es más que resolver problemas de aritmética o álgebra. De hecho, es posible ser un pensador matemático y tener problemas para balancear la chequera o para hacer las cuentas en el supermercado. El pensamiento matemático es más bien una forma de ver el mundo, de desmenuzar los problemas para analizar sus partes, entender su lógica y descubrir patrones de comportamiento.

En este sentido, hacer matemáticas es resolver problemas interesantes, no aplicar procedimientos repetitivos que carezcan de sentido. Por eso, para el alumno es una especie de choque pasar de los diez dulces repartidos entre cinco niños, al valor abstracto de diez entre cinco.

De hecho, las matemáticas tienen más que ver con letras y símbolos que con números. Son la herramienta esencial para comprender los hechos que nos rodean y tienen puntos en común con la semiótica y la lingüística.

Así, en casi todas las carreras profesionales existen asignaturas de matemáticas. Es realmente difícil esquivar esta materia a lo largo de la vida. Para muchos niños es un obstáculo infranqueable. Cuando el pequeño no entiende algo y acude a sus padres –lo cual suele suceder en la etapa en que el niño cree que los padres saben y pueden resolver todo–, los padres le dicen: “No, nunca pude con matemáticas”. Y más adelante este mismo niño dirá: “Las matemáticas a mí no se me dan”. Con lo cual se crea un prejuicio que bloquea por completo el aprendizaje.

Estos bloqueos emocionales son verdaderamente graves. Los niños y los jóvenes pueden sentir desagrado o poca atracción hacia algunas asignaturas. Esto es relativamente normal. Habrá algunas que les agraden más que otras. Pero es terrible pensar que haya asignaturas que causen miedo y angustia, como son las matemáticas y sus hermanas, la física y la química.

Es preocupante considerar que las matemáticas causen verdadero sufrimiento a las personas. Es inaceptable que una ciencia que tiene como objetivo entender el mundo y modificarlo a favor de una vida mejor, sea fuente de pesar y dolor para los estudiantes, de México y del mundo. A decir de Mato, Muñoz y Chao (2014), “la ansiedad hacia las matemáticas puede, por lo tanto, impedir que el individuo sea consciente del potencial que tiene, ya que el miedo, normalmente, controla los procesos de pensamiento conceptual”.

De ahí que sea extremadamente valioso el trabajo que realiza el Seminario Universitario para la Mejora de la Educación Matemática (SUMEM) en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM). Este grupo fue constituido en 2012 y tiene como objetivo “atender la mejora del aprendizaje de las matemáticas, analizar la problemática y plantear propuestas para la formación y actualización de profesores” (SUMEM UNAM, 2012).

Con esta finalidad, el SUMEM organiza diversas actividades como el Encuentro SUMEM, talleres, Día Pi, conferencias y coloquios. En este caso, nos ocupa el Segundo Coloquio de Pensamiento Matemático, que tuvo lugar el martes 10 de octubre de 2017 en las salas del Centro de Estudios Municipales y Metropolitanos de la Facultad de Estudios Superiores Acatlán de la UNAM. En este Coloquio se contó con la participación de maestros, alumnos y autoridades de las Facultades de Estudios Superiores Acatlán, Aragón, Cuautitlán, de la Facultad de Ciencias, la Escuela Nacional Preparatoria y de los Colegios de Ciencias y Humanidades y B@chillerato UNAM.

El tema que rigió el Coloquio fue “Estrategias académicas para la inducción al pensamiento matemático”. Es decir, alumnos y profesores propusieron un conjunto de acciones dirigidas a propulsar el pensamiento matemático, entendido como la capacidad de visualizar problemas interesantes por resolver, aplicando herramientas matemáticas.

En las conferencias magistrales, el Dr. Javier Bracho Carpizo habló de aspectos relevantes para el desarrollo del pensamiento matemático, entendido éste como una experiencia individual intransferible. Por su parte, el Dr. Ricardo Cantoral destacó la importancia del pensamiento matemático en el conocimiento y la cultura. Señaló que México ha tenido resultados bajos en los exámenes de PISA, pero ha mejorado de manera significativa. Sin embargo, nuestro país tiene problemas de discriminación, multilingüismo e inequidades de capital cultural en diversas regiones. También indicó que las asignaturas de matemáticas se presentan en forma fragmentada, como si no tuvieran relación una con otra. Como conclusión, mencionó que debe modificarse la currícula con propuestas adecuadas al milenio actual.

En cuanto a las ponencias, destacan ideas novedosas relativas a aplicar pensamiento creativo, desarrollos tecnológicos, videojuegos, software o lenguajes de programación a la enseñanza de las matemáticas. También se analizaron semejanzas y diferencias entre el pensamiento crítico y el pensamiento matemático. Se aplicaron la teoría de las inteligencias múltiples y la lógica a este tipo de pensamiento, y se enfatizó la necesidad de evitar la memorización sin sentido de procedimientos metódicos.

Se habló también de la motivación para enseñar matemáticas, que es un componente sine qua non, además de saber de esta ciencia y cómo enseñarla; de la persistencia como fortaleza necesaria para desarrollar el pensamiento matemático; formas de motivar al alumno al pensamiento matemático, hábitos de estudio comunes y propuestas de mejoras. Se señalaron obstáculos y vicios en el aprendizaje de las matemáticas, así como la importancia de las habilidades espaciales para la formación de ingenieros.

En fin, este Coloquio mostró una gran riqueza de aportaciones que, seguramente, redundará en la promoción del pensamiento matemático y en la correcta enseñanza de las matemáticas. Felicidades a todos los participantes por contribuir de manera positiva ante este importante problema de nuestro país. El reto que enfrentamos es llevar todas estas ideas a la práctica cotidiana.

Dra. MariCarmen González Videgaray

Santa Cruz Acatlán, Estado de México, mayo de 2018

Referencias

Ashcraft, M. H. (2002), Math anxiety: Personal, educational, and cognitive consequences, en Current directions in psychological science, 11(5), 181-185.

Boaler, J. (2015), Fluency Without Fear: Research Evidence on the Best Ways to Learn Math Facts. Youcubed. Artículo consultado el 27 de mayo de 2018 en: https://www.wisconsinrticenter.org/assets/Math%20Webinar%205/FluencyWithoutFear-2015.pdf.

__________ (s/d). What is number sense? Video consultado el 26 de mayo de 2018 en: https://www.youcubed.org/resources/what-is-number-sense/ .

Devlin, K. (2012), What is mathematical thinking? en el blog: Devlin’s Angle. Consultado el 27 de mayo de 2018 en: http://devlinsangle.blogspot.mx/2012/08/what-is-mathematical-thinking.html.

Lockhart, P. (s/d), A Mathematician’s Lament. Libro electrónico consultado el 26 de mayo de 2018 en: (https://www.maa.org/external_archive/devlin/LockhartsLament.pdf .

SUMEM UNAM. (2012), Seminario Universitario para la Mejora de la Educación Matemática en la UNAM. Consultado el 27 de mayo de 2018 en: http://www.sumem.unam.mx/acerca_de

CONFERENCIAS MAGISTRALES



ASPECTOS RELEVANTES PARA EL DESARROLLO DEL PENSAMIENTO MATEMÁTICO

Javier Bracho Carpizo

Doy inicio a esta charla con el siguiente comentario: motivados por el SUMEM, el Dr. José Luis Abreu y yo hemos trabajado, ya durante varios años, analizando qué es lo que debemos enseñar. Sin embargo, del tema “el pensamiento matemático”, que considero de vital importancia, puedo decir en un principio: es como una práctica individual. Más que aprender, es algo que debe experimentarse. Por ende, surge la pregunta: ¿cómo abordar problemas y usar herramientas en matemáticas?

Es una manera diferente de pensar en matemáticas, y esta manera de pensar ha ido cambiando históricamente. Ahora estamos viviendo un momento de grandes cambios y hay muchas influencias; en esta charla hablaré de algunas de ellas.

Cuando se plantea un problema hay diferentes formas de resolverlo y eso, definitivamente, enriquece su entendimiento; desde este punto de vista voy a tratar dos aspectos.

Por ejemplo: ¿qué pasa con la enseñanza de la geometría? Se encuentra muy apegada a un esquema estrictamente histórico muy rígido, que nos hace sentir que la geometría se acabó cuando llegó Descartes y desarrolló la geometría analítica, y nos hicieron pelear con unas ecuaciones para determinar a las elipses y a las hipérbolas. Pero antes de eso estuvieron los griegos… es lo que nos enseñan. Lo que quiero mostrar hoy es que no tiene que ser así, pero estamos muy acostumbrados a enseñar lo que nos enseñaron. Creo que esto es un error, y eso nos sucede históricamente. No habría evolución del conocimiento, cada generación tiene que llegar más rápido que la anterior a la frontera del conocimiento, y eso implica que debemos cambiar lo que enseñamos y cómo enseñamos. Finalmente, lo último que quiero comentar es que todos nuestros programas, hasta ahora que apareció el SUMEM, están enfocados en el bachillerato, es decir, a llevarnos al cálculo como si el cálculo fuera lo máximo de la creación en matemáticas, y cuando llegamos al cálculo como algo acabado, esto resulta no ser cierto: las matemáticas han seguido y el cálculo es algo que se inventó hace muchos siglos.

En el siglo XIX hubo algo que se llamó la geometría no euclidiana, y siglos más atrás se descubrió la perspectiva, y eso no aparece en nuestros programas de estudio. Son dos hechos que involucran a la matemática de manera fundamental y no sólo eso, las geometrías no euclidianas influyeron en la física de una manera profunda, pero los alumnos salen del bachillerato sin haber tenido nunca una clase sobre geometría no euclidiana o perspectiva, desde el punto de vista matemático.

La geometría que hicieron los griegos realmente surgió milenios antes como técnica, con los babilonios. Los matemáticos babilonios eran geniales. Había unas tablas maravillosas de ternas, que ahora llamamos ternas pitagóricas, y eso era hacer matemáticas: descubrir ternas pitagóricas, por ejemplo, 3, 4 y 5 que hacen el ángulo recto, entonces había muchas ternas pitagóricas, que era lo que sabían los egipcios. Había también tablas para medir ángulos que hicieron para las pirámides. Milenios después llegan los griegos y usan toda esa tecnología, digamos, para hacer teoría. Y eso es lo que llamamos geometría. Lo mismo pasa en el Renacimiento: los pintores descubren la técnica de perspectiva y la entienden como entendemos el mundo, porque ésta se basa en el principio de proyección, que es como se pintan los cuadros; pero, por otro lado, la evolución había diseñado el ojo. El ojo funciona precisamente con el principio de proyección: deja pasar aquellos rayos de luz que pasan por un punto, y se proyectan en una pantalla llamada retina. Entonces, ese principio de proyección por un punto en la línea está en una pantalla llamada retina, y luego el “cableado” del cerebro hace que la información que tiene la retina sea lo que entendemos por el mundo. Siempre estamos viendo proyecciones. Pero no es hasta cuando se incorporan en las matemáticas en el siglo XIX, con Morris Kline, que en la geometría proyectiva se encuentran las tres geometrías no euclidianas. El plano hiperbólico, dentro de la geometría proyectiva, es algo muy importante hoy, porque en ésta se basa toda la industria del cine y la de los videojuegos. Todos los programas de animación utilizan geometría proyectiva. Por tanto es algo de lo más actual, que deberíamos saber; sin embargo, casi nadie sabe nada de esto, pareciera que le tenemos miedo.

Se pueden mostrar algunas construcciones muy simples, por ejemplo: la construcción del armónico. Esta construcción se realiza en “Geogebra”, que es un programa muy sencillo que diseñó Markus Hohenwarter.

También podemos ver la reflexión armónica, una vez hecha la construcción anterior. Construcciones que con lápiz y papel son muy difíciles de mostrar, puesto que estamos trabajando en la tercera dimensión. En este contexto podemos hablar de una demostración geométrica, en donde intervienen muchos conceptos matemáticos como las proyecciones, la reflexión, el infinito, etcétera.

Es maravilloso poder utilizar hoy en día estos recursos para una mejor comprensión e interpretación, con algo totalmente diferente que simplemente la pura abstracción. Espero haber contribuido con un granito de arena para motivar su inquietud y se den cuenta de que las matemáticas son más que sólo operaciones.

Gracias

LA IMPORTANCIA DEL PENSAMIENTO MATEMÁTICO EN EL CONOCIMIENTO Y LA CULTURA

Ricardo Cantoral

En estos momentos de reconstrucción, la pregunta que todos tenemos es: ¿yo qué puedo hacer? Esta cuestión genera mucho agobio porque en algunas profesiones naturalmente se sabe qué hacer, pero hay otras con tantas incógnitas que en más de una ocasión el no saber responderlas nos hace sentirnos inútiles. Intentaré provocar conciencia diciéndoles: algo nos toca hacer a nosotros, y cuando digo nosotros en verdad estoy incluyendo a todos, y este quehacer, por supuesto, tiene que ver con la matemática. Un reto pendiente en México es desarrollar el pensamiento matemático de la población y eso exige la enseñanza en escuelas, pero también la implementación de nuevas prácticas, de manera que me voy a ubicar en esa zona, la de la reconstrucción, en donde cada uno tendrá algo por hacer.

Hablaré de algo muy concreto: el desarrollo del pensamiento matemático en este país. Me tocó dirigir el proceso de reforma curricular mexicana para el bachillerato, aún vigente en la Secretaria de Educación Pública, y que se aplica en todos los bachilleratos del país, es decir, representa un cambio muy grande a nivel nacional que implica a la población.

Me voy a ubicar en el terreno de la reconstrucción, en donde nosotros podemos ayudar a desarrollar el pensamiento matemático de una población y, por otro lado, en el momento de cambio que vive el país, que es muy bueno, desde ahí estoy mirando las cosas.

El título que pensé para esta charla alude justo a eso: el papel y la importancia del pensamiento matemático en el conocimiento y la cultura de los pueblos y las personas, no sólo el conocimiento matemático de los matemáticos, sino de la sociedad.

Primero daré algunos datos sobre el contexto educativo mexicano: el primer dato relevante es que, si tomamos los resultados del Programa para la Evaluación Internacional de Alumnos de la OCDE (PISA por sus siglas en inglés), el valor de la función que describe los resultados mexicanos es pequeño, o sea, la F es pequeña, pero su derivada es grande; tan es así que México está entre los cinco países del mundo que más han mejorado en PISA. Claro, estábamos muy abajo, pero la pendiente es positiva, grande, y eso es muy bueno porque eso quiere decir que algo están haciendo bien los profesores de todo el país, pues estamos mejorado, no todo es tragedia. Lo mismo ocurre en cuestión de lectura. En matemáticas y en lectura hay un ascenso, en matemáticas es muy fuerte y en ciencias se ha mantenido. El único país en la región que logró subir en todos los indicadores fue Brasil, y eso se debió en gran medida a que tuvieron una especie de SUMEM nacional. Todo profesor de Brasil tenía acceso a un apoyo para estudiar una maestría, todos los académicos vinculados con matemáticas, con ciencia, con lectura, colaboraban en el desarrollo profesional. Fue una política pública muy interesante que, infortunadamente, ahora se detuvo, pero fue una política que tuvo resultados importantes.

Tomaré un dato mucho más reciente. Primero hablé de PISA, estamos en el momento del contexto, estamos entendiendo dónde estamos.

Usaré datos de estudiantes en el último grado de los diferentes subsistemas que dependen del macrosistema que es la SEP. Se puede observar que en el último grado la población en bachilleres a nivel nacional es grande, en bachilleratos particulares es grande también y está creciendo significativamente. La Dirección General de Educación Tecnológica Industrial (DGETI), es el subsistema más grande en el país, es decir, si se quiere transformar la educación de este país tiene que transformarse a la DGETI, pues es ahí donde está la mayoría de la población, seguida de los bachilleratos estatales y algunos otros más.

La Dirección General de Educación Tecnológica Agropecuaria (DGETA) es un sistema mucho más estable, con alumnos que en su gran mayoría pasan del campo al estudio y se orientan hacia carreras relacionadas con el agua, la ganadería, la siembra, los alimentos, y que son muy interesantes, porque son sistemas muy disciplinados, eso a mí me encanta porque conservaron la tradición Cardenista de escuelas para el servicio que aún sigue vigente. Si uno entra a un plantel de la DGTA se da cuenta de inmediato que está en un plantel de esos: sistemático, ordenado, los estudiantes muy disciplinados; si se quiere expresar en términos más sociológicos: un capital cultural distinto del que tendría un joven universitario en la ciudad. Se distinguen por ser gente muy entregada. Las encuestas sobre identidad nacional muestran que son los sectores de la población más patriotas; muy interesante ese dato, aunque a la vez triste, pues los más discriminados son los que más mexicanos se sienten.

A continuación un dato duro del último estudio del 2017 que muestra una cuestión que a mí me parece fundamental: si dividimos a la población en deciles, es decir, del total de jóvenes que tienen acceso a la educación media superior (que ahora por ley debe ser el 100%), los jóvenes con menor recurso económico están en el decil más bajo, y los que tienen mayor recurso económico en el más alto. Hay una correlación directa entre el desempeño en matemáticas y el decil al que se pertenece, es decir, estrictamente hablando, podría afirmarse que la educación en México todavía no logra la capilaridad social a que aspiró después de la Revolución Mexicana.

Quien tiene menos recursos, no importa si procede de una escuela privada, tenderá a obtener resultados más bajos y, por el contrario, a mayor recurso, mejor resultado. Aclaro: esto no habla de los individuos, (siempre hay excepciones), sino de la población. Bajo la lógica poblacional significa que no todos los resultados escolares en matemáticas provienen exclusivamente de la calidad del discurso en el aula, sino que tiene que ver con factores externos.

Una cuestión técnicamente importante es: qué proporción de la evolución en el desarrollo del pensamiento de alguien depende, estrictamente hablando, de su clase de matemáticas y cuál no. Lo que hemos inferido es que no podríamos desarrollar el pensamiento matemático de la población si sólo trabajáramos al interior de la escuela: modificaríamos solamente un 30% en el logro, por más que hagamos bien nuestro trabajo; el otro 70% se nos escapa.

Aquí se observan datos interesantes: el sistema educativo privado se mantiene muy abajo, pero a partir del sexto y séptimo avanza: a mayor ingreso, llega a competir con los bachilleratos autónomos.

Los bachilleratos autónomos tienen la ventaja de depender de una universidad, por lo que todo el capital cultural, toda la tradición educativa universitaria del estado se lleva al bachillerato: la continuidad educativa parece ser una ventaja. Puede ser financiera y económicamente difícil mantener bachillerato y universidad, pero desde el punto de vista de resultados es muy bueno para el joven de bachillerato.

Un dato muy interesante por región, porque muestra la pluralidad en México: con la misma currícula, con los mismos libros de texto, con profesores formados de la misma manera, se tendrán resultados mucho más bajos en Chiapas que en Aguascalientes, lo cual prueba, claramente, que hay un problema de discriminación hacia el multilingüismo que no está siendo bien atendido.

Los mismos programas, los mismos profesores y las mismas clases producen resultados diferentes. Lo que quiero señalar es: no sólo es el mensaje del aula, sino algo más que debe pensarse muy seriamente.

Los “mapas de Wright” son interesantes porque miden cómo se plantea el tipo de preguntas a la población. Esta es la prueba de principios de este año, y básicamente nos dice que las tareas de complejidad conceptual alta no son abordadas por casi nadie del bachillerato, sólo abordan tareas de complejidad cognitiva muy baja, es decir que la escuela ayuda ahí, pero no en otros retos. Tendríamos que abordar esto, y mi propuesta es que debe pensarse en estrategias, a las que he denominado: “de aula extendida”, donde se utilice mucho más el conocimiento cultural para el desarrollo del propio pensamiento matemático de la gente, en lugar de reducirlo al aula.

Un caso concreto: en una escuela en la selva de Tulum, ubicada a unas cinco horas de Puerto Escondido, con dirección hacia la Sierra, se dan fenómenos como estos: una clase de geometría y trigonometría donde se define los objetos, se dan fórmulas; el joven no le ve sentido a eso y no va a progresar porque eso no le parece interesante. Pero si el problema se plantea de otra manera, por ejemplo: vamos a medir los terrenos –lo cual es complicado porque los terrenos no son planos–, y lo haremos para calcular exactamente cuánto debe pagar tu abuelito al consejero municipal o a quien sea, por concepto de tenencia de la tierra, entonces ellos contestan: “sí, lo quiero medir porque siempre nos cobran mucho”, y es así como ves a los niños, a los jóvenes midiendo y midiendo, calculando, viendo si es un triángulo, o es como un rectángulo, porque en el fondo no les preocupa si se llama octágono, no les preocupa nada de eso, les preocupa que a su abuelito le cobran mucho, y así también nos dimos cuenta de algo que ignorábamos: en esas clases las mujeres eran mejores alumnas que los hombres, ¿por qué?, porque mencionaron que “es que siempre en las herencias nos engañan y se las quedan los hombres, entonces debemos saber bien cómo se mide”, y de verdad es impresionante ver como comenzaron a medir, y decían: “bueno, si yo parto un rectángulo en dos, éstos pueden ser como dos triángulos”, es decir, lo que en la escuela sería algo sin sentido para ellos, en ese tipo de contexto adquiere relevancia, y paradójicamente son escuelas cuyos resultados comienzan a subir, es decir, aunque no se hayan visto los temas curriculares estrictamente, sino que se abordaron problemáticas que eran de interés, lo que se muestra es que si el alumno sólo se restringe al aula, no pasará de las actividades cognitivas más básicas: recordar, aplicar, ejercitar; pero si se desea algo más de reflexión, de intuición, es mucho más productivo, aunque parezca ser más complicado. Si se aplican estrategias de aula extendida, el escenario mejora.

Eso exige que el maestro abrace y acepte esto, es decir, un profesor que piense: “no estoy perdiendo el tiempo si salgo al jardín”, pues haciéndolo puedo plantear el problema que ustedes quieran, por ejemplo: cómo medir la altura de algo sin instrumentos, o si se puede hacer a escala el sistema planetario, ¿cabría aquí o no? Esto es, preguntas que parecieran fuera de lugar, pero adquieren relevancia para el joven. En el caso de la prueba que hizo el Instituto Nacional para la Evaluación Educativa (INEE) discrepo en algo: yo tenía la esperanza de que ahora el INEE, en tanto que es autónomo, iba a abordar aspectos de cómo mejorar, y no iba a calificar a la gente en la prensa señalando que: “Los jóvenes sólo tienen habilidades cognitivas básicas”, pues esto ya lo sabíamos, pero no olvidemos que estos “jóvenes con habilidades cognitivas básicas” son los mismos que anduvieron ayudando a los damnificados del terremoto pasado, entonces, ¿con qué me quedo?, pues que los del INEE mejor ayuden productivamente, porque calificar no ayuda: tomar la temperatura a diario no cura, tengo que entender qué produce el mal para hacer algo.

En los datos de contexto se observa que en lengua y en comunicación la brecha es muy grande, pero en matemáticas se acorta considerablemente entre los alumnos de colegios privados y los tecnológicos, o sea que, aunque no lean ni escriban tanto, no se comuniquen mucho, resuelven problemas muy parecidos. Este es un dato interesante que va en contra de lo que apuntaba el Banco Mundial respecto a las competencias vinculantes, como ellos les llaman.

¿Qué hay que hacer entonces?, pues pensar en formas nuevas, es decir, buscar que la ciudadanía use el pensamiento matemático en diferentes tipos de situaciones. Si se lograra que en la ciudadanía un mayor nivel de desarrollo del pensamiento, de inmediato se reflejaría en la escuela, en lugar de insistir sólo en modificarla. Esto claramente es política pública, ya no es una cuestión de aula, tiene que ver con algo más amplio.

Un colega me decía: “el día que todas las mamás entiendan muy bien la proporcionalidad de la regla de tres simple, ésta dejará de ser un problema en la escuela”. Me impresiona el dato. Me lo dijo una persona que ya murió, un físico muy famoso. Yo no lo había pensado así, es decir ¿cómo logras modificar la escuela desde fuera?, es un reto.

¿Cómo se puede hacer? Tomando en cuenta las prácticas cotidianas y culturales, es decir, lo que la gente hace, por ejemplo: ese señor construye casas en su región, aunque nunca fue a la escuela; “él se lanza y sabe cuándo tirarse al vacío”, arregla hasta las conexiones de comunicación y lo hace mediante ensayo y error. Estos son profesores que están midiendo cosas con trigonometría, pero sin instrumentos. Quitarles el instrumento hace que las ideas aparezcan, esto es muy interesante.

Ayer vi un estudio muy interesante sobre los paileros, aquellas personas que trabajan sobre láminas de acero. Las compuertas del canal de Panamá se hicieron en San Luis Potosí por paileros. Los depósitos de los camiones que llevan gasolina, cemento, los que usan las tolvas en las que se traslada la grava, también las hicieron estos trabajadores. La pieza de la tortilladora donde se deposita la masa, la hizo también un pailero. Los paileros trabajan en todas partes, y ellos, en su gran mayoría, no tuvieron estudios formales, sin embargo, están preparados para construir piezas únicas. Alguien les dice: “yo quiero una tolva que tenga tanto de altura”, entonces ellos tienen que utilizar proporciones, semejanzas, paralelismo; saben usar compás y reglas. Vi el diseño de una empresa francesa que les pidió un trabajo y vi cómo lo hicieron. La cantidad de información de trigonometría y geometría que usan es mayor a la que la escuela les da a los estudiantes; entonces surge una pregunta: ¿cómo podría yo recuperar algunas de esas prácticas para volverlas prácticas escolares? Es posible que al volverla práctica escolar la esterilice, pero tendría al menos un elemento más para lograrlo. Pues bien, tenemos que hacer cosas así, que salgan del aula para hablar del pensamiento. Ahora, ¿qué tipo de problemas?, ¿qué se sabe hoy de la enseñanza de la matemática a este nivel de bachillerato? Esos son ya estudios del sistema educativo mexicano.

Actualmente, una asignatura no tiene que ver con la otra. Al terminar álgebra corresponde cursar geometría, luego trigonometría, pero ninguna de estas asignaturas tiene nada que ver con la anterior, pues cada una está desarticulada con la básica y con la superior. Lo que se aprendió en básica no le preocupa al que enseña en media superior; no hay contextos reales de la solución de actividades. Este desfase ha provocado desinterés en la continuidad académica del alumnado, y a la vez ha producido fenómenos de abandono escolar que se están ocultando y que deben revelarse, porque los desertores de los estudios nutren a las filas del narcotráfico, aquellos jóvenes que abandonan el primer año del bachillerato en gran medida pasan a formar parte de las filas del narco. Por tanto, debe hacerse un esfuerzo grande porque la gente no abandone a esa edad la escuela, es un reto.

También nos hemos dado cuenta de que a nivel de programas y currícula, el tema gira en torno al pensamiento deductivo o al inductivo, pero no hay casi nada sobre el pensamiento abductivo. Los pensamientos abductivos son esencialmente conjeturales, son formas de intuición, y eso en la escuela no cabe, no se puede abordar en 50 minutos, no encaja, pero el pensamiento abductivo es fundamental para la vida profesional.

¿Cuál es la estrategia?, lograr que, para un joven de esta edad, a quien eventualmente no pueda parecerle atractivo un tema, lo vea con un significado relevante para él, al igual que su clase; y aunque esto limitaría el conjunto de objetos a tratar, ampliaría considerablemente su imaginación. Se supone que en tanto que el bachillerato es la última parte de la educación obligatoria por ley, el que egrese de este nivel debe ser un ciudadano competente, que pueda insertarse en el mundo laboral, o pueda seguir estudiando si quiere. Bajo esa lógica, que debe ser propedéutica, en realidad no lo es, pues aunque terminan no necesariamente van a encontrar un lugar en la universidad o van a encontrar un empleo.

Existe una consigna de la UNESCO que propone “aprender a aprender”, pero ¿qué significaría aprender a aprender? Si ya la acción de aprender es compleja, “aprender cómo aprendo” es claramente más complejo, por lo tanto, como meta o ideal está bien, pero puede no ser muy concreto. Entonces debe buscarse una forma de darle concreción a esa idea.

Un ejemplo: tengo una fórmula matemática que tiene significado sólo para aquellos que conozcan los términos, los teoremas asociados, pero fuera de ese núcleo la expresión no quiere decir nada. Se ve que es una integral, y aparece un 𝜋 que se relaciona con los círculos o con cosas así, una 𝑖 la conecta con los circuitos o con los complejos, pero el joven debe encontrar una forma de darle un sentido a eso, ese sentido es el que a veces la escuela no logra. Voy a intentar darle significado: en el fondo lo que dice es que si yo tengo una región del plano con un punto en el interior, la función es analítica; tengo una función analítica sobre un dominio y en el interior tengo un punto tal, que si defino esta nueva función para la cual 𝑍0 es un polo, el valor de la integral sobre la curva se puede calcular como el valor de la función en un punto en el interior. En el fondo lo que me está diciendo es que hay una propiedad de esa región, y esas funciones me permiten saber lo que pasa en la frontera con solo conocer lo que pasa en el interior, o al revés, puedo saber lo que pasa en el interior solo conociendo la frontera.

¿Le preguntaría a cualquier ingeniero mecánico si ha metido el dedo en un pistón para saber la temperatura que hay en su interior?, ¡pues no! (Hablando sobre usar esa idea de frontera). O cuando yo era niño y me daba fiebre, y mi mamá me ponía un termómetro en la axila, a ella no le importaba la temperatura de mi axila, le interesaba la temperatura de mi cuerpo, entonces, ¿cómo podía obtener la información? Ella no conocía la fórmula integral de Cauchy pero sí sabía que la frontera le daba información del interior, esa idea es mucho más cercana para la gente que la sola fórmula. Si yo empiezo a atribuirle significado a la fórmula a partir de contextos, aunque no pueda yo entenderla plenamente, puedo entender de qué habla. Un segundo o tercer nivel del desarrollo del pensamiento permite que yo pueda dominar la fórmula y darle un significado. Esto se hace en todos los niveles. Por ejemplo, puedo resolver un montón de problemas de aritmética, calcular una gran cantidad de áreas y no estar pensando matemáticamente, y es esto precisamente lo que la escuela enseña, a calcular esas cosas, no está enseñando a desarrollar el pensamiento matemático, y puedo, por otro lado, tener un buen pensamiento matemático y equivocarme cuando voy a comprar a la tienda.

Nuestra idea social de lo que es saber matemáticas no es lo que uno imaginaría, eso es algo que hay que modificar a nivel de la sociedad: ejemplos, actividades, que la gente pueda ver en dónde está presente la matemática.

Estamos en una etapa experimental muy interesante. Tomamos dos escuelas de ingeniería muy buenas, una es la Unidad Profesional Interdisciplinaria en Ingeniería y Tecnologías Avanzadas (UPIITA), del Instituto Politécnico Nacional, y la otra es la Escuela de Ingeniería de la Universidad de Camagüey, en Cuba. A estudiantes destacados de ambas universidades les planteamos la pregunta: si esta es una función analítica, ¿en qué región la tercera derivada es positiva? Ya sé que es difícil contestar eso, pero queríamos ver qué hacían estos jóvenes y nos dimos cuenta de que las respuestas se parecían mucho. Conclusión: no dependen del sistema educativo. La misma pregunta tampoco pudieron contestarla en Francia, por lo tanto, eso tiene que ver específicamente con el pensamiento de la gente ¿Cómo analizamos eso? Hay técnicas, hay maneras de hacerlo, y es en lo que estamos trabajando.

¿De qué nos dimos cuenta?, de que para entender esto debemos empezar por algo muy elemental: sólo hay tres formas de crecer ¿Cómo haces para que un joven sepa que esas tres formas existen?, pues logrando que él tenga manera de imaginarlas, de construirlas, luego ya verá que la primera derivada es positiva en una parte, negativa en otra, pero primero debe saber que son formas de crecer. Esto no está en los programas de estudio y es fundamental para otras preguntas que tienen que ver con temas más avanzados.

Quisimos que en la nueva propuesta de planes de estudio ese tipo de cuestiones estén presentes y se logró. Esto se discutió en el último evento de Hamburgo, en donde se presentaron las teorías emergentes de diferentes lugares: Israel, Francia, Japón, México, y también presentamos la idea de la “socioepistemología”, que habla de la construcción social del conocimiento, es decir, partir de la cultura como elemento de desarrollo del pensamiento.

¿Qué propusimos en los años noventa?, que debían adoptarse contextos no formales, es decir, fuera del aula, y plantear cómo sirven en el aula si los llevábamos a la práctica, de manera experimental. Hicimos mucho trabajo con ingenieros, médicos, matemáticos, para entender cómo pensaban los alumnos en situaciones no escolares y a partir de ahí tomamos elementos que hoy están en la propuesta curricular de la SEP. Vendrá una etapa experimental en los siguientes dos años. ¿Qué caracteriza a la propuesta?, que el significado de un objeto matemático no está en el objeto, sino en el uso se haga de él, por lo tanto, es imposible que un joven le dé significado a algo si no tiene manera de usarlo en algún sitio.

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