Kitabı oxu: «Hacer ciencia en el siglo XXI»

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Hacer ciencia en el Siglo XXI:

Despertar del sueño de la razón

Hacer ciencia en el Siglo XXI:

Despertar del sueño de la razón

Claudia Perlo


Colección “Proyectos de investigación”

Perlo, Claudia

Hacer ciencia en el siglo XXI, despertar del sueño de la razón / Claudia Perlo. - 1a ed . - Paraná : Editorial Fundación La Hendija, 2020.

Libro digital, EPUB

Archivo Digital: descarga

ISBN 978-987-4948-72-4

1. Sociología. 2. Análisis Sociológico. I. Título.

CDD 301.072

perlo@irice-conicet.gov.ar

Primera edición en formato digital :

Invierno de 2020

I.S.B.N.: 978-987-4948-72-4

© por Fundación La Hendija

Gualeguaychú 171 (C.P.3100)

Paraná. Provincia de Entre Ríos.

República Argentina.

Tel:(0054) 0343-4242558

e-mail: editorial@lahendija.org.ar, editoriallahendija@gmail.com

www.lahendija.org.ar

Diagramación: Laura Martincich

Imágenes de interior y tapa: OSKI

I.S.B.N.: 978-987-4948-72-4

Digitalización Proyecto451

Queda hecho el depósito que previene la ley 11.723

Índice de contenido

Portadilla

Reconocimientos

Presentación por María de los Angeles Sagastizábal

Prólogo por Ariel Dobry

Prefacio: Al pie del camino…

Cambio de rumbo: Del camino de Descartes al río de Heráclito

Del camino a la autopista

De la autopista al cauce del río

Preguntas y aproximaciones

Correr velos y sumergirnos en lo insondable

Despertar del sueño de la razón

Una interesante alianza: Así en la tierra y así en el cielo

Volver a la fuente

Dejar de renegar para religar

Reconocimiento al positivismo

Agradecimientos

Y hasta aquí llegamos…

La crisis paradigmática, al borde del vórtice

Vivito y coleando

La metodolatría

Los modos de producción de conocimiento en la crisis metodológica

Temas que hacen agua, cuestiones que tocan fondo

¿Ciencias duras, ciencias blandas?

De duras, blandas, semiduras y semiblandas en general

Ciencia básica o ciencia aplicada

Razón y emoción, los sentimientos debajo del guarda-polvos

El miedo a perder la cabeza

Saber vulgar y conocimiento científico

La razón de la ciencia y la sospecha de la especulación

Sujeto y objeto

La Evaluación científica!!!

Escribir al pie de la letra, escribir bajo el pie de la norma

El referato ciego

La carrera científica: acredito, luego existo: Uno, dos , tres, ya… largada…

Acerca de la rigurosidad que mata la creatividad

Acerca del prestigio que corroe el respeto

Vértigo en el borde del vórtice

Y… por donde seguimos? Qué es lo próximo?

El conocimiento como unidad

Inclusión de la diferencia

La democratización del conocimiento

Pregunta mientras vamos en caída!!

“Nuevos” desarrollos ontológicos y epistemológicos inesperados, que mueven el piso de la ciencia moderna

De la matriz del mundo mecánico a las propiedades ondulatorias de la materia

¿Cómo abordar esta realidad total y compleja?

Conceptos relevantes de la ciencia del espejo

El observador determina lo observado

La dualidad onda-partícula, ¿Una cosa o la otra?

Y como si esto fuera poco… las partículas subatómicas pueden existir en dos o más estados a la vez!!

Superposiciones, complementariedad, más incertidumbre!!

Acuerdos y desacuerdos entre los científicos del espejo

Las partes no existen

El holomovimiento, la totalidad que fluye

Mente y materia en una realidad multidimensional

La falacia de un mundo estable

Sistemas alejados del equilibrio, con este caos donde iremos a parar!!

Sigue el caos… la entropía aumenta y la simetría se rompe!

Definitivamente todo está tejido junto

¿Cómo es que el todo está en cada parte?

Sistemas que aprenden de sí mismos

La capacidad para producirnos, autopoiésis

Afortunadamente, no estamos solos: la coevolución

El sufrimiento humano como consecuencia de una concepción fragmentada del mundo

Artesanos de una realidad inventada

Un mundo, un UNIverso y un hombre creado a nuestra imagen y semejanza

Sincronicidad, ¿La manzana prohibida?

Mareados al borde del vórtice

Pasando en limpio…

Implicancias de estos desarrollos en la construcción de una perspectiva compleja o ¿Y AHORA CÓMO SEGUIMOS?...

Confesiones finales

Hacer ciencia desde la perspectiva de la complejidad, un enfoque dialógico

Una inevitable realidad compleja

Resabios de la crisis paradigmática

Consideraciones procedimentales generales a partir de los desarrollos científicos del siglo XX

Hacia una perspectiva dialógica de la producción científica

De una relación dialéctica a una relación dialógica

Vivir con las contradicciones

Diálogo entre ciencia, cultura y sociedad

Diálogo entre lo cuali y lo cuanti, lo micro y lo macro

Diálogo entre orden y desorden

Diálogo entre corazón, pensamiento, cuerpo y acción

Diálogo entre ciencia y espiritualidad

Momento de integración

Una renovada actitud científica

Recuperar la aventura y el asombro

Reconstruir la comunidad científica: NosOtros

Responsabilidad social científica

Un diseño de investigación que se corresponda con una perspectiva compleja

¿Cómo investigar?

¿Qué investigar?

Inmerso en los problemas

Las preguntas de investigación

Los supuestos o anticipaciones de sentido

Observar desde la subtotalidad

Del otro al nosotros en el proceso de investigación

¿Con qué técnicas e instrumentos?

Argumentos para pensar la legitimidad de un tipo de conocimiento llamado ciencia

Salto cuántico del cazador: desde el mullido sillón... a la selva

El investigador investigado

Explorar es explorarNOS

Hacia una epistemología de la vivencia

Darnos cuenta y hacernos cargo

Del actor al autor

La co-inspiración

Somos espejos

Escucharse a sí mismo

Una nueva sabiduría trascendente

Afluentes que convergen en el flujo de la investigación y el aprendizaje para el cambio transformativo

Del camino de Descartes al río de Heráclito

Siete afluentes, rumbo al mar

Supuestos ontológicos

Concepción de realidad: El ser es devenir

La construcción de la realidad: coordinación con el flujo inevitable del movimiento

El UNIverso como un sistema. Autopoiésis: Autonomía y dependencia

Supuestos epistemológicos

La resignificación de la experiencia y la incorporación de la vivencia como fuentes de conocimiento

Supuestos axiológicos

Confianza/esperanza

Valor/coraje

A modo de síntesis

Una ciencia que pulsa

Epílogo

Referencias Bibliográficas

Nota de los editores

Reconocimientos

Tengo un reconocimiento muy especial para María de los Ángeles, amiga y ex-directora de mis trabajos de investigación, con quien comparto coautoría de otras obras. Gracias a los libros que puso entre mis manos, llegué al pie del camino de la ciencia del espejo. Al finalizar mi tesis doctoral fue la primera que imaginó este libro. Y como una gran maestra soltó mi mano, autodenominándose madrina de éste. Generosidad, inspiración y desinterés particular, esto también sucede en la academia.

Siento inmenso cariño y profunda gratitud hacia Leticia Costa, amiga de la vida y del conocimiento, con quien en sincronía con su apellido, de costa a costa, río Paraná mediante, sentimos y pensamos juntas muchas partes de este libro.

A María del Rosario de la Riestra, pilar fundamental de nuestro equipo de investigación, sostén, apoyo, compañera incondicional, quien colaboró cariñosamente en la corrección y diseño de todo el manuscrito.

A María Verónica López Romorini, becaria doctoral que dirijo, quien leyó cuidadosamente cada página.

A Jorge Terrén, mi maestro de la danza de la vida, cuyas preguntas inquietantes he incluido en este libro.

A la profesora María Inés Garma y mis compañeros de las clases interdiciplinarias de inglés: Martina Ávalos (Física), Andrea Escalante (Química) Ariel Dobry (Físico) quienes no solo leyeron el primer manuscrito y contribuyeron con sus correcciones, sino que además acompañaron y alentaron este proceso de edición. Para Ariel además un especial reconocimiento por la escritura del prólogo que los invita a la lectura de este libro. A Carina Lo Re, quien no solo realizó una atenta y comprometida lectura del manuscrito, sino que fue el puente de encuentro, casi mágico con Laura Martincich y Armando Salzman de la Editorial Fundación La Hendija.

Al Dr. Néstor Roselli, quien apostó a mi carrera científica, quizás más por mi entusiasmo y obstinación juvenil, que por mi incipiente talento. Fue quien me abrió las puertas del Instituto IRICE; sin estos 24 años dedicados a la investigación, este libro no sería posible.

Y a todos lo que no he nombrado, pero que al leer se encuentren en estas páginas, ya que si bien la responsabilidad de lo que aquí está escrito es mía, muchas personas más de la comunidad científica son colaboradores de ésta, becarios, investigadores de diversas disciplinas, alumnos de postgrado con quienes compartimos bellas y entretenidas conversaciones, buscando la comprensión de nuestro amado universo.

Presentación

Presentar este libro de Claudia Perlo constituye para mí un honor y sobre todo una alegría. La alegría que se siente cuando se recorren los caminos del hacer científico intercambiando los roles de maestra y discípula. Hace muchos años iniciamos un peregrinar hacia la búsqueda de un modo de investigar que guiara la acción. Sentíamos la necesidad de lograr un conocimiento profundo, comprometido con el contexto que posibilitara “co-construir” con otros una realidad mejor. Un saber basado en el compromiso, la vivencia, la participación. A medida que desde nuestra tarea investigativa avanzábamos por el camino elegido, el método científico, positivista tradicional, no era suficiente para dar cuenta de un nivel ontológico que desafiaba los abordajes epistemológicos y metodológicos usuales.

Esta situación se presentó para Claudia Perlo como motor y obstáculo. Este desafío la llevó a investigar al investigador y su escenario, y a realizar un lúcido y pormenorizado análisis de las limitaciones del modelo científico vigente en la academia. La impulsó además a buscar los aportes científicos, más allá del encasillamiento disciplinar, que le permitieran incluir nuevas perspectivas, en especial de la física, que ponen en crisis la cosmovisión tradicional del mundo.

Uno de los mayores méritos de esta obra es realizar un análisis y una síntesis de las principales contribuciones teóricas y epistemológicas que generan notorios cambios en nuestra concepción del mundo, cuestionando los fundamentos mismos de la constitución de la materia. Claudia Perlo logra transmitir estas conceptualizaciones y teorías desde una perspectiva holística e integradora utilizando un lenguaje claro y accesible. Muestra posibles caminos de inclusión para aquellos que sienten que hay otras maneras de hacer ciencia, creativa, subjetiva y vivencial.

Cómo se mencionaba al inicio de esta presentación es para mí una gran alegría, ver que la persona con la que se ha compartido parte de un camino, se anima con mucho a valor a continuarlo desde nuevos senderos, avanzando en espacios inexplorados para culminar su peregrinación hacia nuevas formas de investigar que suponen nuevas formas de ser y de estar en el mundo.

Gracias Claudia.

Dra. María de los Ángeles Sagastizábal

Investigadora IRICE- Conicet

Prólogo

Leí el manuscrito de este libro mientras atravesaba una de mis cíclicas crisis de pertenencia al sistema científico. Terminaba de escribir mi informe de Conicet, intentaba escribir un paper para cerrar un trabajo que venía haciendo desde hace tiempo con un colega de EEUU. Escribía también otro paper en conjunto con un estudiante de doctorado que lo necesitaba para avanzar en su tesis. Me sentía desbordado y angustiado. Buscaba aire para pensar, para crear, para escribir lo que sentía, para hacer lo que yo llamaba ‘otras cosas’.

La primera imagen que recuerdo de mi lectura fue de alivio, de coincidencias, de caminos que se acercan aunque hubieran partido desde territorios muy alejados. Me resultaba fascinante pensar que el libro expresara ideas que yo intuía, suponía, presentía o simplemente sentía. Adentrándome en el manuscrito y avanzando en mi desazón ante la falta de aire, empecé a parapetarme un poco en mi formación y a cuestionar lo que me parecía un uso descontextualizado de ideas provenientes de la física. Claudia Perlo citaba autores objetados o directamente ignorados en la comunidad de los físicos, tomaba ideas de diferentes saberes y las hacia propias, las usaba como metáfora, las entremezclaba para expresarse en una prosa clara donde el origen disciplinar perdía el sentido para converger en un río que corre, que cambia, que no busca llegar sino moverse. Planteaba a la investigación científica como un conocimiento que debería circular, saltando de disciplina en disciplina, saliéndose de los laboratorios y de las oficinas para entremezclarse, ensuciarse las manos, y dialogando encontrar respuestas creativas a los problemas sociales que hoy tenemos en la puerta de nuestros institutos.

Luego ‘Hacer ciencia en el siglo XXI’ me fue atrapando y me dejé llevar. Dejé de cuestionar para empezar a aprehender, para modificarme, para correrme de la lógica de la disputa en la que nos formamos en nuestro sistema científico y comenzar a avanzar en la lógica del diálogo, sin tratar de forzar convicciones. Entendiendo que el diálogo nos cambia y que lo que podemos crear dialogando no existía en las individualidades antes del intercambio. Porque no somos sumas de partes, porque la prueba más cabal del todo holográfico que plantea este libro, son las coincidencias de pareceres que tengo con la autora a pesar de no haber intercambiado ideas durante muchos años.

No sé si coincido con todos los argumentos de Claudia Perlo, pero si sé que la lectura de su libro me cambió, me potenció, me dio nuevas herramientas para pensar y pensarme, para encontrar nuevos rumbos que me saquen del lugar de encierro al que de a ratos me lleva esta carrera científica que ya no quiero correr más.

Dr. Ariel Dobry

Investigador IFIR- Conicet

Director científico del Complejo Astronómico Municipal

Prefacio

Al pie del camino...

Hoy sentí el impulso vital de comenzar a andar este camino. Viaje que hace un par de años merodea entre mis pensamientos. Archivos, carpetas, notas, ideas, conversaciones, índices… hasta que hoy le encontré corazón. No fue sola, como tampoco será en soledad este viaje. Fue en la trama co-evolutiva de las conversaciones, que encontré el coraje y la confianza de iniciar nuevamente un camino de escritura, que por primera vez, no está del todo claro. Lo que sí es clara y firme, la decisión y el entusiasmo de emprenderlo, la necesidad de compartir lo vivido durante más de 20 años de trabajo en la investigación científica y el compromiso indeclinable de contribuir a la transformación de nuestra manera de investigar y ver el mundo.

Como ya habrá advertido en las primeras líneas el lector, he decidido en este libro no comenzar por las ideas que salen de mi cabeza. Deseo volver y partir desde la fuente más amplia y originaria del conocimiento, la percepción, la emoción, la intuición, lo vivido, para luego sí producir la reflexión humana ineludible -experiencia- que provoca la vivencia con uno mismo, con el otro y con el universo. Considero que es en esta fuente de energía originaria, donde se encuentra el potencial de una nueva perspectiva de investigar, aprender y vivir.

Desde este enfoque, este libro se centrará más en una sabiduría de la exploración y del aprendizaje que produce el vivir-conocer (Maturana, Varela, 1984), que en un conocimiento legitimado por la academia como “erudito” y “verdadero”.

Presiento que este camino, como la vida, será zigzagueante y que al final del mismo me habrá dejado mayor sabiduría. En definitiva, para eso escribo, para eso investigo, no por lo que sé de antemano, sino por lo que me sorprenderá al final del recorrido.

Mi amigo Manuel comienza uno de sus libros (1) con una cita de Tavarone,

“Agregar un libro más a un mundo inundado de libros puede resultar un acto de irreverencia, salvo, claro está, que pueda justificarse” (1988)

Si bien no considero irreverente la necesidad genuina de toda persona de expresar su sentir y pensar de manera independiente de lo expresado por otros, debo reconocer que esta cita ha inquietado en mi corazón científico la debida justificación que en los próximos párrafos enuncio.

Nos encontramos sumergidos en una profunda crisis paradigmática, la que quizás como señala Morín (1995) aún no ha llegado a su máxima profundidad, en tanto aún hay quienes se encuentran epistemológicamente ciegos ante dicha crisis.

No es poco lo que se ha desarrollado, casi desde los inicios del siglo XX, tanto desde las ciencias sociales y humanas como desde las ciencias físico-naturales, señalando la emergencia de una nueva perspectiva de observar y observarnos. Sin embargo, aún se torna indispensable continuar abriendo y marcando la huella iniciada, para contribuir a modo de levadura, aumentando el movimiento que posibilite la co-evolución que requiere nuestro pensamiento.

En esta obra, comenzaremos a recorrer un camino que luego se fundirá en el cauce de un río. En dicho camino, vislumbro dos senderos. El primero busca revisar de manera dialógica nuestra manera de producir conocimientos científicos: ¿Qué consideramos ciencia en el siglo XXI? ¿En qué medida han penetrado los nuevos descubrimientos ontológicos y epistemológicos del siglo XX en la práctica científica? ¿Para qué se investiga y cómo se involucran los investigadores con lo investigado? ¿Cómo se producen estos conocimientos? ¿Quienes y cómo los validan? ¿Qué relación guardan estos conocimientos con otros saberes que la sociedad produce fuera del ámbito científico y qué resultan igualmente válidos para transformar nuestro vivir? Y aún más, no escatimaremos riesgos en esta aventura, ¿Qué argumentos tenemos para sostener la legitimidad de un tipo de conocimiento llamado ciencia? En ese caso, ¿Cuál es el rumbo a tomar para quienes desean explorar en el siglo XXI? Nuestros lectores saben que muchas de estas preguntas no son nuevas, forman parte de muchos desarrollos teóricos y de clásicos de la epistemología, como lo es la pionera obra de Thomas Kuhn (1962). Aquí las haremos nuestras, para hacernos cargo de nuestra responsabilidad ineludible de contribuir aproximando respuestas en el momento actual.

Para recorrer el otro sendero, el puntapié inicial está dado por las conclusiones de mi tesis doctoral donde me he preguntado ¿Qué es necesario aprender para producir cambios transformativos? He buscado un camino para aprender, investigar y cambiar, procesos todos que ahora aparecen en mí como tautologías, sin fronteras claras.

Las conclusiones de este trabajo doctoral se han constituido en el insumo para pensar un nuevo flujo en el proceso de construcción de conocimiento. Respecto al camino, hasta aquí llegaremos con él, como veremos en el transcurso de la obra, luego de los desarrollos ontológicos y epistemológicos del siglo XX, ¡Ya no queda tierra firme bajo nuestros pies! Para continuar retomaremos el flujo. Un flujo focalizado en la conciencia de la vivencia que produce conocimiento. Presentaremos siete afluentes que convergen de manera caudalosa en el torrente del proceso de investigación para producir cambios transformativos en nosotros mismos y en las realidades que participamos. Proponemos estos afluentes para orientar el rumbo de un investigador “testigo de sí mismo” que se re-conoce como parte del proceso de investigación. Este rumbo propone un retorno del camino de Descartes (S. XVII) al río de Heráclito de Efeso (S. VI a.c).

Quiero destacar que en esta obra han colaborado de manera especial, María de los Ángeles Sagastizábal y Leticia Costa, por ello el lector notará que mi escritura fluye de la personas del singular al plural. Aunque este manuscrito es de mi propia responsabilidad y autoría, muchas de las ideas que aquí presento surgieron en el entramado de nuestro trabajo y conversaciones.

Deseamos exponer nuestros propios hallazgos y reflexiones, poniendo en relación los desarrollos teóricos provenientes de diversas disciplinas, con nuestra propia vivencia diaria de hacer ciencia. Estos desarrollos confluyen en una nueva manera de observar, que abordaremos a través del “investigador investigado”. Buscamos vincular el conocimiento del mundo con el conocimiento sobre nosotros mismos.

Anhelamos compartir nuestro modo auténtico de investigar, que muchas veces se aleja de las convenciones y formalidades. Para quienes decidan acompañarnos y detenerse en este proceso, encontrarán aquí una experiencia de trabajo que quizás les encienda, como nos ha ocurrido a nosotros, la pasión por aprender e investigar.

Juntos nos encontraremos al final del recorrido, aún estamos lejos no puedo vislumbrar “a ciencia cierta” que pasará allí adelante. Tengo el pálpito de que el andar será placentero, también la confianza y esperanza de una meta auspiciosa y nutricia, para todos los que queramos involucrarnos en éste.

2 de Febrero del 2011

1. Froufe, M. (1997) El inconsciente cognitivo. La cara oculta de la mente. Biblioteca Nueva. Madrid.

13,80 ₼