Kitabı oxu: «Testimonios y fragmentos II. Fragmentos 319-606»
BIBLIOTECA CLÁSICA GREDOS, 347

Asesores para la sección griega: CARLOS GARCÍA GUAL .
Según las normas de la B. C. G., la traducción de este volumen ha sido revisada por EDUARDO DÍAZ MARTÍN .
© EDITORIAL GREDOS, S. A.
Sánchez Pacheco, 85, Madrid, 2006.
www.editorialgredos.com
La traducción y las notas de este volumen han sido llevadas a cabo por F. JAVIER CAMPOS DAROCA (Vida, Lógica y Física) y MARIANO NAVA CONTRERAS (Ética).
REF. GEBO425
ISBN 9788424937218.
FRAGMENTOS 319-606 (SECCIONES B y C)

B. FRAGMENTOS SIN INDICACIÓN DE OBRA
1. DEFINICIÓN Y PARTES DE LA FILOSOFÍA
319 ISIDORO DE PELUSIO , Epístolas V 558, PG LXXVIII col. 1637
El resto de los filósofos definieron la filosofía como arte de artes y ciencia de ciencias 1 . Pitágoras, como empeño en la sabiduría, Platón, como posesión de ciencias, Crisipo, como la práctica (epitḗdeusis) de la rectitud de la razón 2 .
320 DIÓGENES LAERCIO , VII 40
Ninguna parte (sc . del discurso filosófico) es preferida 3 , según dicen algunos de ellos, mas bien están mezcladas una con otra, y la transmiten de modo mixto. Otros ponen primero la lógica, en segundo lugar, la física y en tercer lugar, la ética, entre los que está Zenón, en Sobre la razón , Crisipo, Arquedemo y Eudromo 4 .
321 PLUTARCO , Contradicciones de los estoicos 9, 1035B 5
Pero este discurso, que, según él (sc . Crisipo), hay que colocar en último lugar, el que concierne a los dioses, tiene por costumbre colocarlo al comienzo, y lo expone antes de toda investigación ética, pues se puede ver que no pronuncia una sola palabra sobre los fines, ni sobre la justicia, ni sobre los bienes y los males, ni sobre el matrimonio y la procreación, ni sobre la ley y la constitución 6 , si no escribe previamente, como los que publican en las ciudades los decretos escriben delante «Buena Fortuna», el nombre de Zeus, el Destino, la Providencia, y lo de que el Universo, que es uno solo y limitado, se mantiene cohesionado por la acción de una única fuerza 7 .
2. LÓGICA 8
322 CICERÓN , Del supremo bien y del supremo mal IV 4, 9-10
¿Qué? Las cosas que ahora transmiten y enseñan los maestros de dialéctica, ¿es que no fueron instituidas por aquéllos 9 ? Ésta, si bien Crisipo la ha afinado al extremo, Zenón, sin embargo, lo hizo mucho menos que los antiguos 10 . Efectivamente, algunas cuestiones no han sido tratadas por éste (sc . Zenón) mejor que por los antiguos, otras las [10] ha dejado completamente sin tratar. Y de las dos artes que completan perfectamente la razón y el discurso, una la de descubrir, otra la de argumentar, esta última la han enseñado tanto estoicos como peripatéticos, mas la primera, lo hicieron aquellos (sc . los perpatéticos) de manera eximia, éstos (sc . los estoicos), sin embargo, la dejaron intacta. Pues de qué lugares (loci) , como si de cámaras de tesoros se tratara, se deben extraer los argumentos, vuestros estoicos no lo han sospechado siquiera, mientras que sus antecesores lo han enseñado con arte y método.
323 JERÓNIMO , Apología contra Rufino I 30, PG XXIII, col. 441C-442B
Los principios de la dialéctica me han enseñado siete modo de conclusiones, qué significa axίōma (que podemos nosotros llamar propositum) , cómo sin verbo y nombre no hay frase, los pasos del sorites, las trampas del mentiroso, los fraudes de los sofismas. Puedo jurar que desde que salí de la escuela, no las he leído jamás (…) Sin embargo, pareces seguir más bien a los filósofos, las espinas de Cleantes, los retorcimientos de Crisipo, no por un arte que desconoces, sino por la grandeza de su inteligencia. Y ya que los estoicos reivindican para sí la lógica, y tú desprecias los delirios de esa ciencia, en este punto eres epicúreo.
324 EPICTETO , Disertaciones I 17, 10-12
«También la lógica es estéril». Más adelante habremos de considerar también esto. Sin embargo, aun cuando alguien lo conceda 11 , basta aquello de que (sc . la lógica) es crítica e inspectora de las demás materias y, como si dijéramos, la que dicta sus medidas y pesos. ¿Quién lo dice? ¿Sólo [11] Crisipo, Zenón y Cleantes? ¿Y Antístenes? ¿No lo dice? [12] Pues, ¿quién es el que dice que «Principio de la educación es el examen de las palabras?» ¿No lo dice Sócrates? ¿Y sobre quién escribe Jenofonte que principiaba por el examen de las palabras, qué significa cada una 12 ?
REPRESENTACIÓN, COMPRENSIÓN Y CRITERIO
325 PS . PLUTARCO , Máximas de filósofos 12, 900 D-F 13
En qué se diferencian representación, representado, imaginación e imaginado.
Crisipo dice que estas cuatro cosas difieren entre sí. Representación (phantasía ) es una afección que sucede en el alma que muestra en sí misma lo que la ha producido 14 , como cuando vemos por la vista lo que es blanco: es una afección lo que tiene lugar por medio de la visión en el alma y conforme a esta afección podemos decir que hay algo blanco que nos mueve (otro tanto ocurre por el tacto y el olfato). Se dice representación (phantasía) por la luz (phôs) , pues del modo en que la luz se muestra a sí misma y aquello que abarca, también la representación se muestra a sí misma y lo que la ha producido.
Representado (phantastón ) 15 es lo que produce la representación, como lo que es blanco y lo que es frío, y así todo lo que sea capaz de mover el alma. Esto es lo representado.
Imaginación (phantastikón ) es una atracción vana, una afección en el alma que no procede de ningún representado, como el que se debate con sombras y el que extiende las manos al vacío, pues a la representación subyace un representado, pero a la imaginación no.
Imaginado (phántasma) 16 es a lo que nos vemos arrastrados conforme a la vana atracción imaginaria. Le sucede a los que sufren un ataque de melancolía o locura. Por ejemplo, el Orestes de la tragedia cuando dice:
¡Oh, madre, te suplico, no me azuces
las doncellas serpentinas de pies sanguinolentos!
¡Ahí, ahí están, ya saltan a mi lado 17 !
Lo dice como enloquecido que está, mas no está viendo nada, sino que sólo le parece. Por ello le dice Electra:
Tente, pobre mío, quieto en tu lecho ,
que nada ves de lo que crees ver tan claramente 18 .
Y del mismo modo habla Teoclímeno en Homero 19 .
326 SEXTO EMPÍRICO , Contra los profesores VII 227-231
Dado que nos queda aún por exponer la doctrina de los [227] estoicos, hablemos también sobre ella. Pues bien, dicen estos varones que el criterio de la verdad es la representación comprensiva (phantasía katalēptikḗ) , y ésta la conoceremos si primero sabemos qué es según ellos una representación y qué diferencias de especie hay en ella 20 . Cleantes entendía [228] la representación como hueco y relieve, al modo de la impronta [229] que resulta en la cera por obra de los sellos 21 . Crisipo consideraba absurda tal cosa. «En primer lugar —dice—, cuando el pensamiento se represente en un mismo momento un triángulo y un cuadrado, el mismo cuerpo tendrá necesariamente en un mismo momento formas diferentes, y se hará al mismo tiempo triángulo y cuadrado, e incluso redondo, lo cual es absurdo. Después, al ser muchas las representaciones que se dan en nosotros, serán también multitud las formas [230] que tendrá el alma, lo cual es peor aún que lo anterior». Él mismo entendía que Zenón había hablado de impronta (týpōsis) 22 en lugar de alteración (heteroíōsis) , de modo que la definición era la siguiente: «Representación es la alteración del alma», sin que sea ya absurdo que un determinado cuerpo en un mismo momento, al constituirse en nosotros [231] multitud de impresiones, reciba multitud de alteraciones. Es como el aire cuando son muchos los que hablan: recibe en un momento incontables choques diferentes y al mismo tiempo mantiene muchas alteraciones, de este modo también la parte directora sufre algo análogo cuando recibe representaciones variadas 23 .
327 SEXTO EMPÍRICO , Contra los profesores VII 372-374
Si la representación es una impronta en el alma, es bien en relieve, como piensa Cleantes, bien conforme a una simple alteración, como fue la opinión de Crisipo. Y si existe en relieve, se seguirán aquellos absurdos que dice Crisipo. Pues [373] si a la manera de la cera el alma recibe la impronta de la representación pasivamente, siempre el último movimiento oscurecerá la anterior representación, del mismo modo que la impronta del segundo sello borra la del primero. Pero si es así, se elimina la memoria, que es un atesoramiento de representaciones, y se elimina todo arte, pues se trata de un conjunto y agregado de comprensiones, mas no es posible que representaciones múltiples y variadas se den en la parte directora, cuando en cada momento son diferentes las improntas que se conciben en él. Por tanto, la representación propiamente pensada no es una impronta. Por otro lado, si [374] las cosas que aparecen son la visión de lo no aparente y podemos ver que los cuerpos visibles de mayor densidad que el hálito (pneûma) no son capaces de mantener en sí ninguna impronta, es razonable pensar que tampoco el hálito conserva una sola impresión derivada de la representación.
328 HIEROCLES , Elementos de moral , col. VIII 9-12 LONG -BASTIANINI 24
Con diferentes conjeturas sobre lo que sucede se presentan dos nobles varones de la escuela, Crisipo y Cleantes. De ellos, Crisipo… cierta parte del … pues es caliente… de ellos, la representación y la percepción es indefinida… Al comienzo, la representación y la percepción son algo completo… y, como es nuestra costumbre llamarlo…
329 CICERÓN , Sobre la adivinación II 61, 126
Si los dioses hiceran esto (sc . enviarnos sueños premonitorios) por nuestra causa durante el sueño, lo harían mejor en la vigilia, sobre todo cuando Crisipo, en polémica con los académicos 25 , afirma que son mucho más claras y ciertas las cosas que se ven durante la vigilia que las que ven los que sueñan.
330 ESTOBEO , I 50, 30 26
Crisipo (sc . sostiene) que lo dulce genérico (tò genikòn hēdý) es ya algo inteligible (noētón) , sin embargo el específico (eidikón) que se presenta (sc . al alma) 27 , es ya algo sensible (aisthētón) .
331 PLUTARCO , Cómo debe el joven escuchar la poesía 34B
La aplicación más amplia de las expresiones la sugirió correctamente Crisipo: que se debe desplazar y trasladar lo útil a las cosas del mismo género. Pues cuando Hesíodo dice:
Ni un buey perecería, si no hubiera mal vecino 28 ,
también refiere lo mismo al perro y al asno, así como igualmente a todo lo que puede perecer. A su vez Eurípides cuando dice
¿Mas quién es esclavo si no le preocupa morir? 29
hay que sobreentender que lo mismo ha dicho sobre las penalidades y la enfermedad.
332 PLUTARCO , Cómo debe el joven escuchar la poesía 31E
Y no es que, ciertamente, se deban escuchar con descuido los nombres, pero hay que rechazar el pasatiempo de Cleantes. De hecho a veces juega con la ironía cuando aparenta interpretar lo de
Zeus padre que gobiernas desde el Ida 30
y lo de
Zeus señor de Dodona 31 ,
pretendiendo que lo entendamos como una sola expresión, en la idea de que el aire que se exhala de la tierra es « anadodoneo» por esa ‘emanación’ (anádosis) . También Crisipo en muchos lugares es tenaz, y no por juego, sino por afán de inventar palabras inadmisibles, y fuerza que altisonante Cronida sea el que es hábil en dialogar y permanece firme por la fuerza de la razón 32 .
DIALÉCTICA
333 DIÓGENES LAERCIO , VII 62
La dialéctica es, como dice Posidonio, la ciencia de lo verdadero, lo falso y lo indistinto 33 . Trata ésta, como dice Crisipo, sobre los significantes y los significados.
334 PLUTARCO , Contradicciones de los estoicos 10, 1035F-1036A 34
En cuanto a disputar en favor de tesis contrarias, en general Crisipo dice no desaprobarlo, pero aconseja hacerlo con cautela, como en los tribunales, no para defenderlas, sino para diluir lo que cada una tiene de convincente. «Pues, para aquellos que practican la suspensión del juicio sobre todos los asuntos les corresponde practicarlo y les resulta de cierta utilidad para sus propósitos, pero, para quienes se aplican a una ciencia por la cual habremos de vivir en coherencia, es al contrario: deben analizar en elementos y enseñarlos por su orden 35 desde el principio hasta el final a quienes se introduzcan en ella, en lo cual hay ocasión de mencionar los argumentos contrarios, diluyendo lo que tengan de convincente, como se hace precisamente en los tribunales». Esto lo dijo con esas mismas palabras.
335 CICERÓN , Orador 32, 115
Por tanto considero que quien se sienta atraído por la gloria de la elocuencia no debe ser por completo ignorante en estos asuntos (sc . en la lógica), sino que, instruido ya sea en aquella antigua doctrina ya en esta de Crisipo, conocerá primero la capacidad, naturaleza y géneros de las expresiones, tanto simples como compuestas; además, en qué modos se dice cada una, por qué criterio se distingue la verdadera de la falsa, qué resulta de cada una, qué sigue a cada una, cuál es la contraria y, como quiera que muchas se dicen ambiguamente, de qué modo convenga distinguir y explicar cada caso.
SIGNIFICANTES: VOZ, ELEMENTOS Y PALABRAS 36
336 VARRÓN , Sobre la lengua latina VI 56, pág. 77 GOETZ -SCHÖLL
Hablar (loqui ) se dice por el lugar (sc . desde el que se habla), ya que, según se dice, quien comienza a hablar dice las palabras y demás vocablos antes de que pueda decirlas en su lugar (locus) propio. Aquél, dice Crisipo, no habla, sino que es como si hablara; porque así como la imagen de un hombre no es un hombre, lo mismo en el caso de los cuervos, las cornejas o los niños que empiezan a hablar por primera vez: sus palabras no son palabras, porque no se puede decir que hablen. Por consiguiente, habla aquel que coloca conscientemente cada palabra en su lugar, y se ha expresado (prolocutus) cuando, hablando, ha hecho salir lo que tenía en el alma 37 .
337 DIÓGENES LAERCIO , VII 57
Cinco son las partes del discurso, como dicen Diógenes en el libro Sobre la voz 38 , y Crisipo: nombre (ónoma) , nombre común (prosēgoría) , verbo (rhêma) , conjunción (sýndesmos) y artículo (árthron) .
338 GALENO , Sobre las doctrinas de Hipócrates y Platón VIII 3, 12-14, pág. 499 1-8 DE LACY
Platón cree que este fuego sensible es una concentración de cuerpos minúsculos que tienen todos la forma de una pirámide 39 . Cada uno de ellos, dice, es un elemento de fuego, como si alguien dijera que cada uno de los granos de trigo es un elemento del montón de trigo. Por el mismo razonamiento también los elementos de la voz engendran primero las sílabas, después engendran de sí mismas el nombre y el verbo y, además, la preposición (próthesis) , el artículo y la conjunción, que Crisipo llama, a su vez, elementos del discurso (toû lógou stoicheîa) 40 .
339 AULO GELIO , Noches Áticas XI 12, 1-3
Dice Crisipo que toda palabra es ambigua por naturaleza, porque se puede tomar la palabra en dos sentidos o más 41 . Pero Diodoro, de sobrenombre Crono, decía «Ninguna palabra es ambigua, ni nadie dice ni piensa nada ambiguo, ni debe parecer que se dice algo diferente de lo que siente que dice aquel que lo dice. Ahora bien —dice—, cuando yo he entendido una cosa y tú has percibido otra, puede parecer que se ha hablado de manera oscura más bien que ambigua, pues la naturaleza de una palabra ambigua debe ser tal que el que la pronuncie diga dos cosas o más; ahora bien, nadie consciente de decir una sola cosa dice dos o más» 42 .
340 VARRÓN , Sobre la lengua latina VI 1-2, pág. 37 GOETZ -SCHÖLL
En este libro hablaré de las palabras de los tiempos y de aquello que, cuando se realiza, se hace o dice con un tiempo determinado, como ‘está sentado’ (sedetur) , ‘anda’ (ambulatur) , ‘hablan’ (loquuntur) ; y si se adjuntan algunos términos de diferente género, nos atendremos más a la parentela de las palabras que a la crítica del que escucha. De esto son autoridad suficiente para mí Crisipo y Antípatro 43 , y aquéllos en quienes, si no hay tanto ingenio, sí al menos más erudición, que escriben que todas las palabras derivan de otras, de tal manera que unas incorporan letras, otras las pierden, otras las cambian.
341 VARRÓN , Sobre la lengua latina X 59; pág. 196 GOETZ -SCHÖLL
Pues a veces una cosa se ve a partir de otra, según escribe Crisipo, como el padre a partir del hijo y el hijo a partir del padre, y no de otro modo en las arcadas la derecha se alza a causa de la izquierda, y la izquierda a causa de la derecha 44 . Razón por la cual en ocasiones se pueden obtener de los casos rectos los oblicuos y de los oblicuos los rectos, de los singulares plurales y de los plurales singulares.
342 Etimológico Magno, s.v . «vengador» (alástōr ), pág. 57 GAISFORD 45
Vengador : El malhechor o el criminal, o Zeus que vigila los crímenes. Según el filósofo Crisipo se dice del culpable y el criminal, a partir de la expulsión (élasis) , el que merece ser expulsado (elaúnesthai) a causa de su crimen. Por el andar errabundo (alâsthai) , el vagar; o el que obra hechos malditos (álasta drôn) .
343 FOCIO , Léxico, s. v . «vengador» (alástōr) , A 896 y 897, vol. I, págs. 95-96 THEODORIDIS 46
Vengador : El malhechor. Según el filósofo Crisipo a partir de la expulsión (élasis) , el que merece ser expulsado (elaúnesthai) a causa de su crimen…
O, como dice Crisipo, un desterrado (elástōr) que merece ser expulsado.
344 Etimológico de Orión, s.v . «codo» (ankṓn) , pág. 17a STURZ
Crisipo dice enkṓn , de apoyarse (enkeîsthai) un hueso en el otro 47 .
345 Etimológico Magno, s. v . «enseñar» (didáskō) , pág. 272 GAISFORD 48
Herodiano dice que Crisipo afirma que el significante de «enseñar» (didáskein) deriva de ‘ejercitar’ (askeîn) : ‘ejercito en algo’ (ti askô) , ‘entreno’ (diaskô) , con la epéntesis de una ‘d’, ‘enseño’ (didáskō) .
346 Etimológico Magno , s.v . «palma» (palaistḗ) , pág. 647 GAISFORD (SVF II 161; FDS 676) 49
Se dice palmo (spithamḗ) de hacer una separación (apospasmós) , por la separación que va desde el dedo grande, el pulgar, hasta la punta del meñique. Según Crisipo, sin embargo, de que separa (spâsthai) toda la mano.
347 Etimológico Gudiano, s.v . «fanfarrón» (alázōn) , pág. 78, 11-13 DE STEFANI
El que engaña y se ufana de ello. Se llama así al que vive errante y vagabundo o también de ir de un sitio para otro; y, tambien, según Crisipo, al que vive de manera extraña (állōs zôn) , no a partir de sus actividades, sino del engaño.
348 Etimológico Gudiano, s.v . «izquierda» (aristerá) , pág. 193, 13-14 DE STEFANI
La mano. Se dice, según Crisipo, del verbo ‘levantar’ (aírō) , porque la mayoría de los pesos los cargamos por medio de ella en el hombro.
349 Etimológico Gudiano, add., s.v . «tierno» (atalós) , pág. 224, 16-18 DE STEFANI
Con acento agudo. Tálos se dice a partir de ‘sufrir’ (tlênai) , igual que ‘desgraciado’ (tálas) , por composición de la ‘a’ privativa: el que que no puede soportar más el sufrimiento. Crisipo: «Surge a partir de ‘suave’ (hapalós) , por cambio de ‘p’ en ‘t’».
350 Etimológico Gudiano, s.v . «artesano» (bánausos) , pág. 270 DE STEFANI
Crisipo, a partir de que los artesanos se ganan la vida (bíos) trabajando 〈en los hornos〉 (haûsos) 50 .
351 VARRÓN , La lengua latina VI 11, pág. 62 GOETZ -SCHÖLL
‘Evo’ (aeuum) se dice de la ‘edad’ (aetas) de la totalidad de los años, que se convierte en ‘eterno’ (aeternus) , que los griegos llaman aiṓn , lo cual dice Crisipo que es aquello «que es siempre» (aeì ón) .
352 Etimológico Magno , s.v. « korythalḗ» , pág. 531 GAISFORD 51
El laurel que se pone delante de las puertas. Porque los brotes, que llaman ‘muchachos’ (kóroi) , florecen (thállousin) , como dice también Crisipo.
353 HERODIANO , Prosodia general , en Gramm. Graec ., vol. III, 1, pág. 108 LENTZ
La palabra ‘pueblo’ (laós) viene, según hace la etimología Crisipo el estoico, de ‘hablar’ (lalô) , ‘charlatán’ (lalós) , y de ahí ‘pueblo’ (laós) . Viene de esa palabra como ‘parlante’ (mérops) de ‘voz’ (óps) , y ‘hombre’ (ánthrōpos) de ‘el que tiene voz articulada’ (diōrthrōménēn ópa) , por lo que también (sc . se les dice) ‘dotados de voz’ (audḗentes):
O bien estoy de cierto cerca de hombres dotados de voz 52 .
354 CIRILO , Léxico , en Anecdota Graeca , vol. IV, pág. 193 CRÄMER
Ahorrador (pheidōlós) …. Crisipo el que rehúye dar (pheúgei doûnai) .
SIGNIFICADOS: EXPRESABLES COMPLETOS Y PROPOSICIONES SIMPLES Y COMPLEJAS
355 ESTOBEO , III 28, 18
De Crisipo . Crisipo dice que es diferente jurar lo verdadero (alēthorkeîn) y jurar bien (euorkeîn) , y también, perjurar (epiorkeîn) y jurar lo falso (pseudorkeîn) 53 . Pues, necesanamente, el que jura, en el momento mismo en el que jura, jura o bien lo verdadero o bien lo falso, pues el objeto de su juramento, dado que es una proposición, es o verdadero o falso. Mas el que jura no necesariamente jura bien o perjura en el momento en el que jura, mientras no llegue el tiempo al que se remiten los juramentos. En efecto, es de este modo como se dice de alguien que se atiene a los pactos o los viola: no cuando se establecen, sino cuando llega el tiempo acordado. Así también podrá decirse de alguien que jura bien o que es un perjuro cuando se presenta la ocasión en la que acordó cumplir los términos de su juramento.
356 PLUTARCO , Contradicciones de los estoicos 46, 1055D
¿Cómo no va a ser contradictorio su discurso sobre los posibles con el del Destino? Pues si no es posible lo que o es verdadero o lo será, según Diodoro, sino que lo susceptible de suceder, aunque no vaya a suceder, es posible, habrá muchas posibilidades que no sean conforme al Destino. 〈De modo que, o bien〉 54 pierde el Destino su fuerza inamovible, indomeñable y superior a todo o, si éste es cual Crisipo pretende, muchas veces lo susceptible de suceder vendrá a quedar en imposible 55 .
357 ALEJANDRO DE AFRODISIAS , Comentario a los «Analíticos primeros» , págs. 177, 25-178, 8 WALLIES 56
Crisipo, cuando dice que nada impide que a algo posible siga algo imposible, nada objeta a la prueba aportada por Aristóteles, sino que intenta por medio de ciertos ejemplos mal compuestos mostrar que eso no es así. Pues dice que el condicional «si Dión está muerto, éste está muerto» es verdadero mientras se señala a Dión: el antecedente «Dión está muerto» es posible, porque puede ser verdadero el que Dión esté muerto, pero «éste está muerto» es imposible. Pues al morir Dión se destruye la proposición «éste está muerto», ya que no existe ya quien pueda recibir la referencia deíctica. En efecto, la referencia deíctica es sólo de un ser vivo y en cuanto está vivo. Por tanto, si no es posible ya el ‘éste’, porque está ya muerto, ni a su vez existe Dión de forma que pueda decirse de él «Éste está muerto», es imposible «Éste está muerto». No sería imposible si se pudiera después, tras la muerte de Dión (de quien se predicaba el antecedente del condicional «Éste está muerto» cuando Dión estaba vivo), predicar de nuevo ‘éste’. Puesto que esto no es posible, sería imposible «Éste está muerto». De modo semejante expone lo de «Si es de noche, no es de día», señalando al día. Pues también en este condicional, aun cuando es verdadero, según cree, para un antecedente posible, es imposible el consecuente.
358 DIÓGENES LAERCIO , VII 68-69 57
Entre las proposiciones unas son simples, otras no simples, como dicen Crisipo y sus discípulos, y Arquedemo, Atenodoro, Antípatro y Crinis. Simples son las 〈no〉 constituidas por una proposición duplicada o de varias proposiciones, por ejemplo, «es de día» 58 . No simples son las compuestas de una proposición repetida o por varias proposiciones: de una proposición repetida como «si es de día, 〈es de día〉»; de varias proposiciones como «si es de día, hay luz».
359 GALENO , Introducción a la dialéctica IV 4-6, pág. 10 KALBFLEISCH 59
Si la expresión se dice de otras cosas que no tienen entre sí consecuencia ni contradicción, llamaremos a esta proposición «conjunción» (sympeplēgménon) , como en «Dión pasea y Teón conversa». Éstas, en efecto, no tienen ni conflicto [5] ni consecuencia y se expresan en unión. Por ello, cuando las negamos, diremos que el discurso es o una unión (symplokḗ) negativa o un conjunción negativa, pues por el momento no hay diferencia entre decir conjunción negativa o [6] unión. Pero Crisipo y sus discípulos, prestando también aquí más atención a las palabras que a las cosas, llaman conjunciones a todas las proposiciones compuestas por las llamadas partículas conjuntivas, aunque sea a partir de contradictorias o consecuentes. Los nombres en los que se cifra cierta precisión en la enseñanza los usan descuidadamente, mientras que, en aquellos en los que las expresiones no significan nada diferente, se ponen a legislar sentidos.
360 PLUTARCO , Contradicciones de los estoicos 29, 1047C-E
Mas éste (sc . Crisipo), sin haber realizado por su cuenta indagación cuidadosa al respecto ni recabar de los expertos la verdad, dice que las combinaciones que se obtienen por medio de las diez proposiciones superan el millón en número. Pues bien, Platón tiene como testigos a los más reputados doctores, Hipócrates, Filistión y Dioxipo el hipocrático, y de los poetas a Eurípides, Alceo, Éupolis y Eratóstenes 60 , quienes sostienen que el liquido pasa por el pulmón 61 . Pero a Crisipo todos los matemáticos lo refutan, entre los que se cuenta también Hiparco, quien demuestra su enorme error de cálculo, si es que, por un lado, la afirmativa le da como resultado un millón tres mil cuatrocientas nueve proposiciones complejas, y la negativa, trescientas una mil novecientas cincuenta y dos.
361 PLUTARCO , Charlas de sobremesa VIII 9, 732 F-733A
Crisipo sostiene que el numero de proposiciones compuestas solamente a partir de diez simples es superior a un millón, pero esto lo refutó Hiparco 62 , al demostrar que la afirmativa comprende ciento tres mil cuarenta y nueve proposiciones compuestas, y su negativa, trescientas diez mil novecientas cincuenta y dos. Jenócrates a su vez afirma que el número de sílabas que pueden formar la combinación de letras es de un billón dos mil millones 63 .
362 GALENO , Sobre los medicamentos simples II 16, XI, pág. 499 KÜHN
Se está de acuerdo en que todo lo picante provoca la tos y se está de acuerdo también en que el aceite provoca la tos, pero de establecer esto no se sigue que el aceite sea picante, ni aunque hagamos las premisas categóricas o hipotéticas, porque ni en la segunda figura se sigue consecuencia alguna, ni la implicación es necesariamente verdadera. En los silogismos categóricos resultan las siguientes dos proposiciones: «Todo lo picante provoca tos» y «Todo aceite provoca tos», de las que, aunque se acepten, no se sigue nada. Por otro lado, de la proposición hipotética, que Crisipo y sus discípulos llaman «implicación» (axíōma synēmménon) , no podemos constatar su verdad ni por los sentidos ni por la consecuencia lógica (akolouthía) 64 .
363 GALENO , Sobre las doctrinas de Hipócrates y Platón II 3, 8-10, pág. 110, 15-30 DE LACY
Todo lo que caiga fuera de ese camino es superfluo y ajeno 65 . De este modo se diferencia una proposición científica de una demostración retórica, ejercitatoria o sofística, acerca de las cuales ni siquiera Zenón y Crisipo, junto con sus respectivas escuelas, nos han enseñado ni método ni ejercitación alguna. Por ello están mezcladas en desorden en sus libros todas las doctrinas, una tras otra. Y muchas veces inicia una proposición científica, si se presta, y le sigue una ejercitatoria o dialéctica, y a continuación de nuevo una científica, o bien, si toca, indistintamente una sofística, porque no saben que las proposiciones científicas se refieren a la sustancia de lo que se investiga y tienen este objetivo. Y, dado que todas las demás quedan fuera, aquellas de las que usa el dialéctico para ejercitarse y refutar a los sofistas, o para tener constancia de la preñez del muchacho, para asistirlo al parto y llevarlo al hallazgo de algo importante, para hacerlo dudar, llámalas si quieres a todas estas premisas dialécticas o, si quieres, ejercitatorias o tópicas (pues no me ocupo de los nombres), pero intenta diferenciarlas de las premisas científicas.
364 SEXTO EMPÍRICO , Contra los profesores XI 8-11 66
En efecto, la definición (hóros) , dicen los que escriben 8 tratados técnicos, difiere de la proposición universal tan sólo en la construcción, siendo iguales en significado. Y es razonable, pues quien dice «El hombre es un animal racional mortal», dice en significación lo mismo que quien dice «Si algo es un hombre, es un mortal racional», pero difiere en [9] las palabras que pronuncia. Y que esto es así es evidente a partir del hecho de que no sólo la proposición universal abarca los particulares, sino también porque la definición alcanza a todas las especies de la cosa definida, por ejemplo, la del hombre a todos los hombres de la especie, la del caballo a todos los caballos. Con un solo caso falso asignado, quedan viciadas ambas, tanto la proposición universal como [10] la definición. Pero, del mismo modo que éstas difieren en las palabras, pero son iguales en significado, así la división perfecta, dicen, tiene un significado universal, pero está diferenciada por su composición de la proposición universal. Pues quien divide de este modo: «De todos los hombres, unos son griegos y otros bárbaros», dice lo mismo que quien dice «Si hay hombres, son o bien griegos o bien bárbaros». En efecto, si se halla un hombre que no sea ni griego ni bárbaro, necesariamente estará viciada la división y resultará [11] falsa la proposición universal. Es por ello por lo que lo dicho de este modo, «De las cosas unas son buenas, otras, malas, y otras, intermedias de éstas», en significado, según Crisipo, es una proposición universal del tipo «Si hay algo, es o bien bueno, o bien malo, o bien intermedio». Más una proposición universal de este tipo es falsa si un solo contraejemplo se le subsume.