Kitabı oxu: «Análisis y actuaciones en diferentes contextos de intervención (salud y sexualidad, educación, ocio, deporte, conciliación de la vida personal, familiar y laboral, movilidad y urbanismo y gestión de tiempos). SSCE0212»
| Análisis y actuaciones en diferentes contextos de intervención (salud y sexualidad, educación, ocio, deporte, conciliación de la vida personal, familiar y laboral, movilidad y urbanismo y gestión de tiempos). SSCE0212 Inmaculada Cuberos Casado |
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Análisis y actuaciones en diferentes contextos de intervención (salud y sexualidad, educación, ocio, deporte, conciliación de la vida personal, familiar y laboral, movilidad y urbanismo y gestión de tiempos). SSCE0212
© Inmaculada Cuberos Casado
2ª Edición
© IC Editorial, 2019
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ISBN: 978-84-9198-530-3
Nota de la editorial: IC Editorial pertenece a Innovación y Cualificación S. L.
Presentación del manual
El Certificado de Profesionalidad es el instrumento de acreditación, en el ámbito de la Administración laboral, de las cualificaciones profesionales del Catálogo Nacional de Cualificaciones Profesionales adquiridas a través de procesos formativos o del proceso de reconocimiento de la experiencia laboral y de vías no formales de formación.
El elemento mínimo acreditable es la Unidad de Competencia. La suma de las acreditaciones de las unidades de competencia conforma la acreditación de la competencia general.
Una Unidad de Competencia se define como una agrupación de tareas productivas específica que realiza el profesional. Las diferentes unidades de competencia de un certificado de profesionalidad conforman la Competencia General, definiendo el conjunto de conocimientos y capacidades que permiten el ejercicio de una actividad profesional determinada.
Cada Unidad de Competencia lleva asociado un Módulo Formativo, donde se describe la formación necesaria para adquirir esa Unidad de Competencia, pudiendo dividirse en Unidades Formativas.
El presente manual desarrolla la Unidad Formativa UF2687: Análisis y actuaciones en diferentes contextos de intervención (salud y sexualidad, educación, ocio, deporte, conciliación de la vida personal, familiar y laboral, movilidad y urbanismo y gestión de tiempos),
perteneciente al Módulo Formativo MF1583_3: Acciones para la igualdad efectiva de mujeres y hombres,
asociado a la unidad de competencia UC1583_3: Participar en la detección, análisis, implementación y evaluación de proyectos para la igualdad efectiva de mujeres y hombres,
del Certificado de Profesionalidad Promoción para la igualdad efectiva de mujeres y hombres.
Índice
Portada
Título
Copyright
Presentación del manual
Índice
Capítulo 1 Métodos de observación de diferentes contextos desde la perspectiva de género (salud y sexualidad, educación, ocio, deporte, conciliación de la vida personal, familiar y laboral, movilidad y urbanismo y gestión de tiempos)
1. Introducción
2. Mecanismos de identificación de elementos para la observación de los usos de espacios y tiempo de participación de hombres y mujeres
3. Aplicación del concepto de calidad de vida desde la perspectiva de género
4. Procedimiento para la definición, aplicación y análisis de indicadores
5. Procesos de identificación de las brechas de género en el entorno de intervención
6. Resumen
Ejercicios de repaso y autoevaluación
Capítulo 2 Identificación y gestión de recursos para la promoción de la igualdad efectiva de mujeres y hombres en diferentes contextos (salud y sexualidad, educación, ocio, deporte, movilidad, urbanismo, conciliación y gestión de tiempos)
1. Introducción
2. Procedimientos de elaboración de mapa de recursos, servicios y actuaciones en el entorno de intervención
3. Manejo del marco normativo, de guías y manuales de ámbito europeo, estatal, autonómico y/o local sobre:
4. Identificación y utilización de los recursos disponibles en el Observatorio de la salud de las mujeres
5. Caracterización del movimiento asociativo relacionado con la salud y sexualidad, la educación, el ocio, el deporte, la movilidad y el urbanismo, la conciliación de la vida personal, laboral y familiar y la gestión de tiempos con perspectiva de género en el entorno de intervención
6. Procedimientos para el desarrollo de actuaciones de difusión y sensibilización sobre:
7. Resumen
Ejercicios de repaso y autoevaluación
Capítulo 3 Establecimiento de procesos de información y sensibilización sobre el trabajo no remunerado en el ámbito doméstico y de cuidados
1. Introducción
2. Valoración del impacto del trabajo no remunerado y su repercusión en los niveles personal, familiar y en la estructura socioeconómica
3. Identificación de las cadenas de tareas y relaciones espacio-temporales
4. Métodos de aplicación de estrategias para el cambio en los usos del tiempo de mujeres y hombres
5. Implementación de actuaciones para facilitar herramientas de corresponsabilidad
6. Procedimientos de desarrollo de actuaciones para facilitar la vida cotidiana de las personas
7. Resumen
Ejercicios de repaso y autoevaluación
Capítulo 4 Aplicación de acciones en materia de salud y sexualidad, educación, ocio, deporte, conciliación de la vida personal, familiar y laboral, movilidad y urbanismo y gestión de tiempos con perspectiva de género
1. Introducción
2. Aplicación del concepto de salud desde una percepción biopsicosocial y de género
3. Procesos de observación de la salud integral (física, psicológica, social y emocional) y diferencial de las mujeres del entorno de intervención
4. Procesos de análisis de la salud reproductiva y sexualidad de las mujeres en el entorno de intervención
5. Aplicación de la propuesta de la Organización Mundial de la Salud sobre los conflictos de la asignación de roles de género y salud
6. Integración de la perspectiva de género sobre los temas sectoriales en materia de urbanismo en: transporte, espacio público y seguridad, vivienda, actividad económica, equipamientos, comercio y ocio
7. Implantación de proyectos de igualdad en función del contexto específico donde se intervenga
8. Resumen
Ejercicios de repaso y autoevaluación
Glosario
Bibliografía
Capítulo 1
Métodos de observación de diferentes contextos desde la perspectiva de género (salud y sexualidad, educación, ocio, deporte, conciliación de la vida personal, familiar y laboral, movilidad y urbanismo y gestión de tiempos)
1. Introducción
La perspectiva de género es un fenómeno o factor que cada día está teniendo más relevancia social, debido en parte a las numerosas campañas divulgativas. La importancia de esta igualdad de género debe hacerse manifiesta en los diferentes contextos en los que se desarrolla la vida diaria, es decir en los ámbitos de salud, sexualidad, educación, ocio, deporte, conciliación de la vida personal, familiar y laboral, movilidad, urbanismo y gestión de tiempos.
El presente capítulo se centrará en describir métodos de observación que lleven a identificar elementos básicos desde la perspectiva de género que están directamente relacionados con estos contextos.
Se estudiarán los espacios y tiempos de participación de hombres y mujeres, el concepto de calidad de vida en la mujer, los indicadores de bienestar asociados a los diferentes contextos y las brechas de género.
2. Mecanismos de identificación de elementos para la observación de los usos de espacios y tiempo de participación de hombres y mujeres
Dentro de los mecanismos de identificación referentes al uso de espacios y tiempos se estudiará la distribución social en cuanto a espacios y tiempos en los que mujeres y hombres participan activamente en los diferentes contextos.
Para ello, es necesario hacer una descripción de los distintos espacios en los que han participado mujeres y hombres a lo largo de la historia, estos son tanto los espacios públicos como los privados.
Además, es fundamental analizar la cantidad y calidad de tiempo dedicado a los mismos por ambos géneros y, por último, se tratarán los indicadores de género más estudiados al respecto.
En el comienzo de la historia, el espacio público estaba unido al ámbito servil, que pasó a consolidarse cuando se impuso el trabajo y el mercado libre. Tras este proceso, se produjo en la civilización un fortalecimiento entre los espacios públicos y privados. Así el ámbito público se convirtió en el espacio por naturaleza del hombre mientras que el privado quedaba relegado en su totalidad a la mujer. Esto “permitió mantener el orden social y la paz del hogar” (Cobo, 1995).
Posteriormente, la Revolución Industrial comenzó poco a poco a hacer más visible la participación de las mujeres en el ámbito laboral, aspecto crucial para continuar en el progreso de la igualdad de género.
2.1. Espacio público, espacio privado
Para ver la diferencia entre lo que significa el espacio privado y el público, es necesario hacer mención de otro espacio que ayudará a entender mejor ambos conceptos, este es el espacio doméstico.
Por un lado, está el espacio público que se identifica con la vida productiva: laboral, social, política y económica, el cual a lo largo de los tiempos se ha relacionado de forma más directa y visible con la figura masculina. Este espacio está relacionado directamente con el reconocimiento y la vida social.
En el lado opuesto, se encuentra el espacio doméstico, tradicionalmente ligado a la mujer, ya que se dedica al cuidado de los hijos, del hogar o incluso de las personas dependientes.

Importante
El espacio público se relaciona con la productividad, el reconocimiento y la vida social. Tiene una relación más directa con los hombres.
Por último, se encuentra el espacio privado que para algunos autores engloba al doméstico. Este ámbito puede ser definido como aquel espacio que permite ocuparse de sí mismo, parcela de la que disfrutan principalmente los hombres después de su desempeño laboral en el ámbito público.
Este espacio privado para las mujeres queda relegado básicamente al cuidado del hogar o los hijos, inclusive después de su participación en el espacio público o bien de forma exclusiva, si no están participando activamente en el ámbito laboral.
Por estos motivos, el ámbito doméstico y el privado tienden a confundirse o usarse de forma única por algunos autores.
Ante estas diferencias entre espacio privado y público, algunos pueden entender y generalizar una situación de dependencia económica de la mujer respecto al hombre que es el que ocupa el espacio público y por tanto tiene bienes económicos. En el caso del espacio privado las tareas que la mujer realiza en el hogar no tienen ninguna retribución económica y, por tanto, estaría en situación de dependencia económica del hombre.
Desde el punto de vista más puramente de los ingresos podría describirse una menor autonomía e independencia femenina, sin embargo eso es totalmente erróneo si se generaliza a otras facetas de la vida. De este modo la mujer es totalmente autónoma e independiente en su vida, educación, salud, trabajo no remunerado, etc.

Aplicación práctica
Si se encontrara trabajando en un ayuntamiento en el que necesitan hacer un estudio sobre las ocupaciones que la mujer desempeña en una zona concreta de una pequeña localidad, ¿qué dos espacios le interesaría investigar y comparar para ver la participación de las mujeres, la percepción propia y de los que les rodean?
SOLUCIÓN
Habría que centrarse en estudiar el porcentaje de personas que se dedican a trabajar fuera de casa (espacio público) y aquellas que están en casa aunque trabajando en tareas domésticas, cuidado de hijos, familiares a su cargo.
Además sería interesante ver los grados de satisfacción personal que tienen según en qué espacio se encuadren y las sensaciones de sus maridos, por ejemplo.
2.2. Cantidad, calidad y contenido de los tiempos disponibles
Una cuestión básica que se debe analizar en cuanto a los espacios público y privado es la cantidad y la calidad de estos espacios para hombres y mujeres.
El espacio público, entendido tal y como se ha descrito anteriormente, como el espacio del reconocimiento, es valorado en grados de competencia. En la actualidad, este espacio está siendo cada vez más ocupado por la mujer. Surge entonces la pregunta, ¿es la cantidad, calidad y el contenido arrojado por el trabajo de mujeres y hombres igual de productivo?
Las investigaciones muestran estadísticas diferentes en tanto en cuanto las variables que se tengan presentes. En algunos casos la cantidad de trabajo es entendida como mayor en el hombre, si se relaciona más con ocupaciones profesionales o técnicas, mientras que la mujer sobresale más en ocupaciones educativas o relacionadas con la salud.
En otros estudios se puede concluir que la cantidad y calidad de trabajo no tiene una relación directa con el sexo, sino más bien con las características personales, motivacionales, etc.

Sabía que...
No existe una relación estadísticamente demostrable entre cantidad y calidad del trabajo realizado por hombres y mujeres.
Por el contrario, las actividades que se desarrollan en el espacio privado son las menos valoradas socialmente, independientemente de su contenido, la cantidad de trabajo u horas que conlleven o la calidad del trabajo desempeñado.
Al mismo tiempo, la valoración del espacio privado es más bien subjetiva, ya que no está sujeta a unos parámetros medibles de productividad. Así, si se compara entre varias excelentes amas de casa, todas ellas pueden ser igualmente excelentes, pues no hay manera de objetivarlo, de acuerdo con unos parámetros homologables que determinen su calidad, adecuación, funcionalidad, etc.

Actividades
1. Explique con sus palabras y ponga un ejemplo de ámbito público y privado.
2. Desde su punto de vista, ¿la cantidad de tiempo en cuanto a la participación social de mujeres y hombres, es diferente? Razone su respuesta.
2.3. Principales indicadores de Género
Los indicadores de género se pueden definir como:
Un indicador es una medida, un número, un hecho, una opinión o una percepción que señala una situación o condición específica y que mide cambios en esa situación o condición a través del tiempo. Los indicadores son siempre una representación de un determinado fenómeno, pudiendo mostrar total o parcialmente una realidad.
Los indicadores de género tienen la función especial de señalar los cambios sociales en términos de relaciones de género a lo largo del tiempo. Su utilidad se centra en la habilidad de señalar:
La situación relativa de mujeres y hombres.
Los cambios producidos entre las mujeres y de los hombres en distintos momentos del tiempo.
(Dávila, M.: “Mainstreaming de género: conceptos y estrategias políticas y técnicas”, 2008)
El auge de los indicadores de género comenzó un poco antes de los años ´70 y sobre todo estaban centrados en determinar la eficacia y eficiencia de limas políticas de desarrollo. No obstante, su uso se ha generalizado, ya que permite determinar de forma cuantitativa los avances y/o cumplimientos de los acuerdos alcanzados en relación a las políticas de género en los diferentes ámbitos, así como realizar un seguimiento de la evolución de la situación de hombres y mujeres.

Importante
Los indicadores de género son medidas que permiten cuantificar las diferencias entre hombres y mujeres.
En la actualidad el trabajo en indicadores de género más relevante y en base al cual se determinan las políticas en torno al género en la Unión Europea se trata del Gender Equality Index establecido por el Instituto Europeo de la Igualdad de Género (EIGE).
El Instituto Europeo de la Igualdad de Género es una agencia de la Unión Europea que trabaja para la consecución de la igualdad real y efectiva de género en la Comunidad Europea, y fuera de ella. Su trabajo se centra en llevar a cabo investigaciones y elaborar series de datos, así como elaborar guías o catálogos de buenas prácticas.
Además algunos de los recursos que ofrece el EIGE son los siguientes:
1 Elaboración del índice sobre la igualdad de género de la UE en el que se muestran las tendencias de la igualdad de género cada dos años.
2 La plataforma sobre la integración de la perspectiva de género, que vincula la igualdad de género a distintos ámbitos de la sociedad.
3 Elaboración de la base de datos sobre estadísticas de género, en la que se ofrecen datos y cifras de género.
4 Glosario y tesauro, donde se explican los conceptos de la igualdad de género.
5 Centro de recursos y documentación, donde se puede encontrar una biblioteca online con 500.000 documentos, incluidas publicaciones no disponibles en otras bibliotecas públicas.
Para la elaboración del Índice de Igualdad de Género de la UE, el trabajo del EIGE pasa por determinar una serie de indicadores de género a partir de los que poder tomar medidas cuantitativas, que sean fiables y eficaces para determinar el estado real de hombres y mujeres en la Unión Europea, dichos indicadores se recogen en la siguiente tabla.
| Variables | Indicador | Descripción |
| Dimensión : Trabajo | ||
| Participación | Tasa de empleo a tiempo completo (%, 15+ población) | La tasa de empleo equivalente a tiempo completo (FTE, por sus siglas en inglés) es una unidad para medir a las personas empleadas de una manera que las hace comparables aunque puedan trabajar un número diferente de horas por semana. La unidad se obtiene comparando la cantidad promedio de horas trabajadas de un empleado con la cantidad promedio de horas trabajadas por un trabajador de tiempo completo. Por lo tanto, un trabajador a tiempo completo se cuenta como un FTE, mientras que un trabajador a tiempo parcial obtiene una puntuación proporcional a las horas que trabaja. Por ejemplo, un trabajador a tiempo parcial empleado durante 20 horas a la semana, donde el trabajo a tiempo completo consta de 40 horas, se cuenta como 0.5 FTE. |
| Años de vida laboral (años, 15+ población) | El indicador de duración de la vida laboral (DWL, por sus siglas en inglés) mide el número de años que se espera que una persona de 15 años esté activa en el mercado laboral durante toda su vida. Este indicador se calcula con un modelo probabilístico que combina datos demográficos (tablas de vida disponibles de Eurostat para calcular las funciones de supervivencia) y datos del mercado laboral (tasas de actividad de la encuesta de población activa por grupo de edad). Se puede solicitar la metodología exacta de cálculo a Eurostat. | |
| Segregación | Empleos en educación, salud, y trabajos sociales (%, 15+ empleos) | Se incluye el porcentaje de personas empleadas en las siguientes actividades económicas sobre el total de empleados (según la NACE Rev 2): P. Educación + Q. Salud humana y trabajo social, como porcentaje de las actividades TOTALES (todas las actividades de la NACE). |
| Capacidad para tomarse una hora o dos de descanso durante las horas de trabajo para atender asuntos personales o familiares (%, 15+ trabadores) | ¿Diría usted que el hecho de que usted se tome una hora o dos de descanso durante las horas de trabajo para atender asuntos personales o familiares es ...? 1 Muy fácil; 2 Bastante fácil; 3 Bastante difícil; 4 Muy difícil Porcentaje de personas que respondieron ‘muy fácil’ de un total (1, 2, 3, 4). | |
| Índice de perspectivas de carrera (puntos, 0-100) | El Índice de prospectiva de carrera es uno de los índices de calidad del trabajo desarrollado por Eurofound. Combina los indicadores de estado laboral (trabajador por cuenta propia o empleado), el tipo de contrato, las perspectivas de avance profesional según lo percibe el trabajador, la probabilidad percibida de perder el empleo y la experiencia de reducción de personal en la organización. Se mide en la escala de 0 a 100, donde cuanto más alto es el puntaje, mayor es la calidad del trabajo. Metodología exacta puede ser solicitada a Eurofound. | |
| Dimensión: Economía | ||
| Recursos económicos | Ganancias medias mensuales (PPS, población trabajadora) | Ganancias mensuales medias en PPS (Purchasing Power Standard), en los sectores de Industria, construcción y servicios (excepto administración pública, defensa, seguridad social obligatoria) (NACE_R2: B-S_X_O, grupo de edad total, que trabajan en empresas de 10 empleados o más). |
| Ganancia neta media equivalente (PPS, 16+ población) | El ingreso disponible equivalente en PPS (Purchasing Power Standard) es el ingreso total de un hogar, después de impuestos y otras deducciones, que está disponible para gastar o ahorrar, dividido por el número de miembros del hogar convertidos en adultos igualados. Los miembros del hogar se igualan o se hacen equivalentes al ponderar cada uno según su edad, utilizando la llamada escala de equivalencia modificada de la OCDE. | |
| Situación económica | Sin riesgo de pobreza, ≥60 % del ingreso medio (%, 16+ población) | Indicador invertido de “tasa de riesgo de pobreza”, calculado como 100 menos “tasa de riesgo de pobreza”. La tasa de riesgo de pobreza es la proporción de personas con un ingreso disponible equivalente (después de las transferencias sociales) por debajo del umbral de riesgo de pobreza, que se establece en el 60 % de la mediana del ingreso disponible equivalente nacional después de traslados. |
| S20 / S80 participación quintil de ingresos (16+ población) | Calculado como 1 / “S80 / S20 razón de participación en el quintil de ingresos” * 100. La razón de participación en el quintil de ingresos (también llamada relación S80 / S20) es una medida de la desigualdad en la distribución del ingreso. Se calcula como la relación entre el ingreso total recibido por el 20 % de la población con el ingreso más alto (el quintil superior) y la recibida por el 20 % de la población con el ingreso más bajo (el quintil inferior). Para el Índice, se utiliza una versión ‘invertida’ de este indicador. | |
| Dimensión : Conocimiento | ||
| Logro y participación | Graduadas en educación superior (%, 15+ población) | El logro educativo mide la proporción de personas con educación superior entre hombres y mujeres. Las personas con educación superior como su nivel más alto se completaron con éxito (niveles 5-8), porcentaje del total +15 de la población. |
| Personas participantes en educación formal y no formal (%, 15+ población) | Porcentaje de personas que participan en educación y capacitación formal o no formal, sobre la población total de 15+. El aprendizaje a lo largo de toda la vida abarca todas las actividades de aprendizaje intencionales, ya sean formales, no formales o informales, realizadas de forma continua con el objetivo de mejorar los conocimientos, las habilidades y la competencia. El período de referencia para la participación en educación y capacitación es las cuatro semanas anteriores a la entrevista. | |
| Segregación | Estudios superiores en los campos de Educación, Salud y Bienestar, Humanidades y Arte (%, 15+ población) | Porcentaje de personas que estudian en las siguientes áreas: EF14 (Formación de docentes y ciencias de la educación) + EF2 (Humanidades y artes) + EF7 (Salud y bienestar) del total de estudiantes. |
| Dimensión : Tiempo | ||
| Actividades de cuidado | Personas que cuidan y educan a sus hijos o nietos, ancianos o personas con discapacidad, todos los días (%, 18+ población) | Porcentaje de personas involucradas en al menos una de estas actividades de cuidado fuera del trabajo remunerado todos los días: cuidado de niños, nietos, ancianos y personas discapacitadas. Pregunta: (en general) ¿con qué frecuencia participa en alguna de las siguientes actividades fuera del trabajo: Cuidando y / o educando a sus hijos; Q42b Cuidar y / o educar a sus nietos; Q42d Cuidar de personas discapacitadas o enfermas miembros, vecinos o amigos menores de 75 años; Q42e cuidar de personas discapacitadas o enfermas, vecinos o amigos de 75 años o más. |
| Personas que cocinan y hacen las tareas domésticas, todos los días (%, 18+ población) | Porcentaje de personas involucradas en la cocina y / o tareas domésticas fuera del trabajo remunerado, todos los días. Preguntas: ¿Con qué frecuencia participa en alguna de las siguientes actividades fuera del trabajo remunerado? Cocina y / o tareas domésticas. | |
| Actividades sociales | Trabajadores que realizan actividades deportivas, culturales o de ocio fuera de su hogar, al menos diariamente o varias veces a la semana. (%, 15+ trabajadores) | Porcentaje de personas que trabajan que realizan actividades deportivas, culturales o de ocio al menos cada dos días (diariamente + varias veces al mes, en total). |
| Trabajadores involucrados en actividades voluntarias o caritativas, al menos una vez al mes (%, 15+ trabajadores) | Porcentaje de trabajadores que participan en actividades voluntarias o caritativas, al menos una vez al mes. | |
| Dimensión : Poder | ||
| Política | Cuota de ministros (% W, M) | Ratio basado en promedios de tres años y proporción de cada sexo en la población (18+). Gobiernos nacionales (todos los ministros: ministros menores + ministros superiores). Las estadísticas de población se basan en la base de Eurostat. |
| Cuota de miembros del parlamento (% W, M) | Proporción basada en promedios de tres años y proporción de cada sexo en la población (18+). Parlamentos nacionales (ambas cámaras). Las estadísticas de población se basan en la base de datos de Eurostat. | |
| Cuota de miembros en asambleas regionales (% W, M) | Proporción basada en promedios de tres años y proporción de cada sexo en la población (18+). Si no existen asambleas regionales en el país, se incluyen políticas a nivel local. Las estadísticas de población se basan en la base de datos de Eurostat. | |
| Economía | Participación de los miembros de las juntas en las empresas más grandes, la junta de supervisión o la junta directiva (% W, M) | Proporción basada en promedios de tres años y proporción de cada sexo en la población (18+). Las estadísticas de población se basan en la base de datos de Eurostat. |
| Cuota de miembros en el banco central (% W, M) | Proporción basada en promedios de tres años y proporción de cada sexo en la población (18+). Las estadísticas de población se basan en la base de datos de Eurostat. | |
| Social | Proporción de miembros de la junta de organizaciones de financiación de la investigación (% W, M) | Proporción basada en promedios de tres años y proporción de cada sexo en la población (18+). Las estadísticas de población se basan en la base de datos de Eurostat. |
| Proporción de miembros de la junta en organismos de radiodifusión de propiedad pública (% W, M) | Proporción basada en promedios de tres años y proporción de cada sexo en la población (18+). Las estadísticas de población se basan en la base de datos de Eurostat. | |
| Social | Participación de los miembros del máximo órgano de decisión de las organizaciones deportivas olímpicas nacionales (% W, M) | Proporción basada en promedios de tres años y proporción de cada sexo en la población (18+). Las estadísticas de población se basan en la base de datos de Eurostat. |
| Dimensión : Salud | ||
| Estado | Salud autopercibida buena o muy buena (%, 16+ población) | Porcentaje de personas que evalúan su salud como “Muy buena” o “Buena” del total. El concepto se pone en práctica mediante una pregunta sobre cómo una persona percibe su salud en general, utilizando una de las categorías de respuesta muy buena / buena / regular / mala / |
| Esperanza de vida en valor absoluto al nacer (años) | La esperanza de vida a una cierta edad es el número medio adicional de años que una persona de esa edad puede esperar vivir, si se la somete durante el resto de su vida a las condiciones de mortalidad actuales (probabilidades específicas de morir, es decir, la muerte). Tasas observadas para el período actual. | |
| Años de vida saludable en valor absoluto al nacer (años) | Los años de vida saludable miden la cantidad de años restantes que se espera que una persona de una edad específica viva sin ningún problema de salud grave o moderado. HLY es un indicador compuesto que combina datos de mortalidad con datos del estado de salud del minimódulo de salud (EU-SILC): la pregunta que se percibe a sí misma, que tiene como objetivo medir el alcance de cualquier limitación, durante al menos seis meses, debido a un problema de salud. Problema que puede haber afectado a los encuestados en cuanto a las actividades que realizan habitualmente. | |
| Comportamiento | Personas que no fuman, no beben de forma perjudicial (%, 16+ población) | Porcentaje de personas que no están involucradas en conductas de riesgo, es decir, no fuman y no están involucradas en el consumo excesivo de episodios. El consumo excesivo de episodios es la ingesta de 6 bebidas o más de 60 g de alcohol puro en una ocasión, mensualmente o con mayor frecuencia, durante los últimos 12 meses. Una bebida se define como un vaso de vino, un vaso de cerveza, un trago de whisky, etc. Todo el mundo que fuma y / o está involucrado en un consumo nocivo de alcohol se considera un riesgo. |
| Personas que hacen actividades físicas y consumen frutas y vegetales (%, 16+ población) | Porcentaje de personas que son físicamente activas al menos 150 min por semana y/o consumen al menos 5 porciones de frutas y verduras por día. Ambos reflejan la recomendación oficial de la OMS. Eurostat proporciona información sobre el tiempo dedicado a la actividad física aeróbica para mejorar la salud (no relacionada con el trabajo) (en minutos por semana), incluidos los deportes y el ciclismo para ir y venir de lugares. Cinco porciones (400 g) de frutas y verduras excluyen los zumos de los concentrados y las patatas (almidones) | |
| Acceso | Población sin necesidades insatisfechas de examen médico (%, 16+ población) | Autoinforme necesidades insatisfechas para el examen médico. Las variables se refieren a la propia evaluación del encuestado de si él o ella necesitó un examen o tratamiento, pero no lo tuvo. Porcentaje de personas “No hay necesidades no declaradas”. Atención médica: se refiere a los servicios de atención médica individuales (examen o tratamiento médico excluyendo la atención dental) proporcionados por o bajo la supervisión directa de médicos o profesiones equivalentes según los sistemas nacionales de atención. |
| Personas sin necesidades insatisfechas de examen dental (%, 16+ población) | Autoinforme necesidades insatisfechas para el examen dental. Las variables se refieren a la propia evaluación del encuestado de si él o ella necesitó el examen o el tratamiento, pero no lo tuvo. Porcentaje de personas “Ninguna necesidad insatisfecha de declarar”. Atención dental: se refiere a los servicios de atención médica individuales proporcionados por o bajo la supervisión directa de estomatólogos (dentistas). La atención de salud proporcionada por los ortodoncistas está incluida. | |
| Dimensión : Variables adicionales | ||
| Población de 18 años o más | Número de personas mayores de 18 años en el país | |
Fuente: Gender Equality Index 2017: Measuring gender equality in the European Union 2005-2015 – Report.

Aplicación práctica
Imagine que está realizando un estudio en su ciudad donde está poniendo en relación el nivel de ingresos de la mujeres de su ciudad con los estudios que han realizado las mismas, ¿Cuáles de los indicadores de los recogidos en el Gender Equality Index debería utilizar?
SOLUCIÓN
Dentro de la dimensión economía debería extraer los datos correspondientes a la variable: Ganancias medias mensuales (PPS, población trabajadora), para lo que debería calcular las ganancias mensuales medias, en los sectores de Industria, construcción y servicios (excepto administración pública, defensa, seguridad social obligatoria) clasificados por grupo de edad, y tipos de empresas.
Además debería tener en cuenta la dimensión conocimiento, la variable logro y participación, y establecer el indicador del número de graduadas en educación superior (%, 15+ población). El logro educativo mide la proporción de personas con educación superior entre hombres y mujeres. Las personas con educación superior como su nivel más alto se completaron con éxito (niveles 5-8), porcentaje del total +15 de la población.
3. Aplicación del concepto de calidad de vida desde la perspectiva de género
A continuación, se define el concepto de calidad de vida en términos generales haciendo una reflexión sobre cómo ha sido entendido a lo largo de la historia. Posteriormente se analizará la aplicación que este concepto tiene respecto a la perspectiva de género.
La calidad de vida es un aspecto del que van a depender otros rasgos de la vida y que está determinado por algunos factores de tipo material, ambiental o relacional.
3.1. Concepto de calidad de vida
El concepto de calidad de vida es un término multidimensional que significa tener en general unas condiciones objetivas de vida satisfactorias junto con un elevado grado de bienestar personal, este último entendido en términos subjetivos.
Cuando se habla de calidad de vida no se puede olvidar que dicha expresión lleva implícita la satisfacción de necesidades tanto individuales como colectivas. Es en este punto donde las políticas sociales juegan un papel decisivo.
Han sido muchos los autores que han definido el concepto y que han realizado estudios longitudinales. Una de las definiciones más específicas es la que entiende el concepto como “un estado de bienestar físico, social, emocional, espiritual, intelectual y ocupacional que le permite al individuo satisfacer apropiadamente sus necesidades individuales y colectivas” (Guisti, 1991).
En términos coloquiales se puede afirmar que hablar de calidad de vida es tratar de lograr que cada persona tenga diariamente una vida que valga la pena ser vivida y eso va muy unido a lo que se define a continuación como bienestar personal.
El término calidad de vida contiene dos dimensiones:
1 El nivel de vida real en términos objetivos. Este ha sido el enfoque tradicionalmente ligado al concepto, entendiéndose como la inclusión de ciertos aspectos en la vida de la persona (ingresos económicos, recursos sociales y aspectos materiales).
2 El bienestar personal, concebido como la percepción individual de esta situación (well-being). Este concepto ha sido acuñado más recientemente, siendo definido como una cualidad personal que permite obtener esa satisfacción o vivirla de manera positiva.

Nota
La calidad de vida es un término multidimensional que comprende un estado de bienestar físico, social, emocional, espiritual, intelectual y ocupacional.
3.2. Factores que comprende el concepto de calidad de vida
Hay una serie de factores que engloban el concepto de calidad de vida y de los cuales depende el mismo. Estos factores comprenderían: factores materiales, ambientales, relacionales, sentimiento de bienestar y recursos organizativos gubernamentales.
A continuación, se describen poniendo ejemplos de los mismos para su mayor clarificación:
1 Factores materiales: comprenden aquellos elementos de tipo pragmático que pueden estar influyendo en la calidad de vida personal. Entre ellos se encuentran los siguientes: ingresos disponibles, posición en el mercado laboral (activo, desempleado, etc.), salud, nivel de educativo, etc.
2 Factores ambientales: estos factores recogen las características de la comunidad en la que se vive. Dentro de ellas se incluyen: presencia de servicios de uso general, acceso a dichos servicios, grado de seguridad existente en la zona, criminalidad, transporte y medios de desplazamiento, nuevas tecnologías, características del hogar, etc.
3 Factores relacionales: dentro de estos factores se engloban las relaciones que las personas pueden hacer con otros individuos, tanto de forma directa como multimedia. Entre ellos destacan: relaciones con la familia próxima y externa, interacciones con amigos, contacto con conocidos, redes sociales.
4 Recursos organizativos gubernamentales: son descritos como aquellos recursos sociales que las diferentes entidades ponen al alcance de la humanidad. Dentro de los recursos organizativos están: recursos para el ocio (bibliotecas, polideportivos...), sistemas sanitarios (hospitales, centros de salud...), organizaciones educativas (escuelas, conservatorios...), etc.
5 Sentimiento de bienestar: hace referencia al concepto que la persona tiene de su situación personal, lo cual está muy relacionado con el autoconcepto, tanto personal como social. Se concibe como una cualidad personal que logra que el ser humano esté más predispuesto a disfrutar de la vida en general.

Actividades
5. Desde su punto de vista, ¿existirían diferencias entre mujeres y hombres en cuanto a factores relacionales? Justifique su respuesta.
6. Explique con sus palabras y ponga algún ejemplo sobre el sentimiento de bienestar que va unido a la calidad de vida.
Si se analizan estos factores de forma diferenciada desde la perspectiva de género se pueden entender pequeñas diferencias entre hombres y mujeres, de ahí que la calidad de vida esté distorsionada a nivel de igualdad.
De este modo, quizá los factores menos propicios para la mujer sean los materiales al estar, en general, menos disponibles para ellas. Esto se refiere, a modo de ejemplo, a la posibilidad de empleo o los ingresos económicos.
Del mismo modo, el bienestar es un factor condicionante negativo para el sexo femenino, debido a la mayor posibilidad de que las mujeres perciban sentimientos de soledad y aislamiento en concordancia con factores ambientales, personales o materiales.
La mayoría de estudios relacionan conjuntamente estos factores vinculados a la calidad de vida con enfermedades físicas, concluyendo menor calidad de vida en la mujer tras padecer enfermedades crónicas o graves como pueden ser fibromialgia, alteraciones cardiovasculares o cáncer.


Aplicación práctica
Imagine que trabaja en el Instituto de la Mujer y tiene que hacer un estudio sobre los factores que influyen en el concepto de calidad de vida. Concretamente a su departamento le ha tocado el factor menos propicio para la mujer de entre los existentes (factores materiales, ambientales, relacionales, gubernamentales y bienestar general).
¿En cuál de ellos se tendría que enfocar y qué aspectos estudiaría?
SOLUCIÓN
Se centraría en el estudio de los factores materiales y podría investigar los siguientes elementos:
1 Ingresos disponibles por las mujeres.
2 Posición en el mercado laboral: si están activas, desempleadas, tienen alguna prestación social, etc.
3 Su salud, tanto de ellas mismas como de sus familiares.
4 Nivel educativo que poseen.
3.3. Calidad de vida en la mujer
Al centrarse en la calidad de vida unida a la perspectiva de género, la primera cuestión que surge podría ser si la calidad de vida es igual para hombres y mujeres en términos generales o si los factores descritos anteriormente (ambientales, relacionales, personales y de bienestar) son equivalentes para ambos sexos.
No existen muchos estudios que determinen, en términos generales, las diferencias en calidad de vida, aunque sí hay investigaciones específicas que se basan en enfermedades físicas o neurológicas y que dan como resultado, en su gran mayoría, una menor calidad de vida en la mujer asociada a estas dolencias.
Existen unas diferencias de género de tipo biológico que suponen en sí una desigualdad inicial. Sin embargo, la gran diversidad viene marcada más bien por la discrepancia que la cultura de género establece en relación a clase, edad, territorio social, diferencia sexual, discapacidad, etnia, etc. Otra gran influencia viene acentuada por las respuestas que las instituciones pueden manifestar al respecto. Es decir, en muchas facetas de la vida es la cultura de género la que convierte las diferencias inherentes entre hombres y mujeres, en desigualdades y fuente de discriminación que afecta por tanto a la calidad de vida.
Esta cultura de género está determinada igualmente por las instituciones sociales y gubernamentales, que etiquetan sutiles diferencias en cuanto a niños y niñas, adolescentes, hombres y mujeres, ancianos en las diferentes áreas sociales (salud, seguridad, participación social y política, justicia, educación, recreativa).

Importante
La cultura de género existente en la sociedad convierte las diferencias innatas entre mujeres y hombres en fuentes de discriminación.
3.4. Estrategias de promoción de la calidad de vida
En cumplimiento de lo dispuesto en el artículo 77 de la Ley Orgánica 3/2007, de 22 de marzo, para la Igualdad Efectiva de Mujeres y Hombres, se crea la Unidad de Igualdad del Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad. Actualmente dicho organismo se encuentra enmarcado dentro del Ministerio de Sanidad, Consumo y Bienestar Social; la Unidad de Igualdad se encargará de velar por el cumplimiento de la normativa en materia de género vigente en España, además de garantizar la transversalidad del género en todo el Ministerio.
Transversalizar el enfoque o perspectiva de género significa que todas las acciones que se ejecuten para dar respuesta a las necesidades sociales deberán proponerse teniendo en cuenta el impacto de género que conllevará cada una de ellas.
Como parte de las acciones enmarcadas en la Estrategia Nacional para la Promoción de la Salud y Prevención en el Sistema Nacional de Salud se lanzó la página web “Estilos de vida saludables” a la que se puede acceder directamente desde el portal del Ministerio de Sanidad, Consumo y Bienestar Social, y cuya finalidad es proporcionar información útil y de calidad, ajustada a las diferentes necesidades de la ciudadanía; en ella se encuentran recomendaciones, herramientas interactivas, vídeos y otros materiales y recursos de utilidad para hacer más saludables los estilos de vida.

Actividades
7. Busque información sobre el concepto “transversalidad de género”.
8. Acceda a la página web de Estilos de Vida Saludables del Ministerio de Sanidad, Consumo y Bienestar Social e indague sobre cómo se ha trabajado la transversalidad de género en cada uno de sus apartados.
4. Procedimiento para la definición, aplicación y análisis de indicadores
En primer lugar, se define el concepto de “indicador” como un señalador que mide modificaciones o cambios en una situación a lo largo del tiempo. Un indicador permite identificar la presencia de un fenómeno o hecho social, describir sus características, determinar su magnitud e identificar los cambios que se producen a lo largo del tiempo, en un aspecto motivado por alguna intervención.
Los indicadores de género serían las medidas específicas que permiten evidenciar y cuantificar las desigualdades existentes entre hombres y mujeres en un contexto determinado (salud, deporte, urbanismo, laboral, etc.). Estos indicadores de género van a proporcionar datos observables de la desigualdad entre ambos sexos.
De este modo, la definición y análisis de indicadores de género posibilita definir una serie de aspectos positivos de cara a:
1 Medir y describir las desigualdades entre mujeres y hombres en cuanto a los recursos en un ámbito. Permite medir variables dentro de ese ámbito tales como el acceso, la participación, el disfrute y el control de los recursos.
2 Planificar las intervenciones que se detecten necesarias para incidir positivamente en las desigualdades detectadas.
3 Poder establecer metas, objetivos y realizar el seguimiento y evaluación final de las intervenciones planteadas.
Los indicadores de género a los que se hace mención y que permiten establecer las metas y medir el cumplimiento de los objetivos son de tipo cuantitativo. Ello implica que para su estudio se debe proceder a una recogida sistemática de información que consiga evaluar el cumplimiento de objetivos.
La recogida de esta información, referente a estadísticas entre hombres y mujeres, se hará en forma de datos desagregados por sexo, para detectar, precisamente, las desigualdades de género.
A continuación, se describen con detalle los diferentes indicadores de género.

Recuerde
Los indicadores de género son las medidas que permiten cuantificar las desigualdades existentes entre hombres y mujeres en contextos tales como salud, deporte, urbanismo, laboral.
4.1. Indicadores de bienestar y de bienestar subjetivo de la ciudadanía
Un indicador de bienestar puede ser aquel que refleje cualquier aspecto del entorno que afecte a la manera de vivir. Estos indicadores hacen que la vida en sí tenga un sentido de tranquilidad y paz humana.
Existen numerosos indicadores de bienestar en todo el mundo como, por ejemplo, el control de recursos económicos, la educación, ingresos, mortalidad, trabajo remunerado, salarios, empleo del tiempo, seguridad y poder en las esferas pública y privada (UNDP 1995, Banco Mundial 2001).
A medida que ha ido pasando el tiempo los indicadores han aumentado en número, complejidad y áreas a que se refieren. Un buen ejemplo de ello son los indicadores de tipo medioambiental que han ido sustituyendo o complementando a los más estudiados tradicionalmente y que se basaban, de forma más exclusiva, en aspectos económicos.
Una parte de los indicadores de bienestar puede ser objetiva, mientras que otra parte será más bien subjetiva, enfocándose en cómo se siente la persona de feliz o satisfecha en su vida general. A continuación, se describe cada uno de ellos para ver las diferencias de forma más práctica.
Indicadores objetivos
Los indicadores objetivos de bienestar se refieren a factores generales que pueden ser medidos y que afectan de manera general y lógica a toda la población.
Existen varios indicadores objetivos de bienestar que han sido definidos y se utilizan para obtener datos estadísticos. Uno de ellos es el Índice de Desarrollo Humano (IDH), elaborado por las Naciones Unidas y que combina información sobre la esperanza de vida, el acceso a la educación y el nivel de renta. Este índice es muy potente y generalizado, ya que cualquier persona entiende las ventajas que puede tener el acceso a una educación efectiva, tener un nivel de renta que permita vivir cómodamente junto con la esperanza de vida (este último un poco más subjetivo).
Otros indicadores de bienestar de género muy notorios son los que se relacionan con la supervivencia y la educación. De hecho, en países subdesarrollados, la supervivencia es un elemento de lucha diaria que representa desigualdades de supervivencia desde la niñez. El acceso a la educación como indicador objetivo varía mucho entre regiones, debido a las leyes educativas entre unos países y otros.
El Instituto Nacional de Estadística (INE) hace mención dentro de los indicadores objetivos a los indicadores sociales, mencionando que están organizados por áreas: población, familia y relaciones sociales, educación, trabajo, renta, distribución y consumo, protección social, salud, entorno físico, cultura, cohesión y participación social.
Se puede observar, por tanto, que la clasificación centra la atención en unos aspectos más que en otros, dependiendo de la fuente que se tome, pero todos tienen en común el determinar los factores objetivos como aquellos observables de los que depende el bienestar de una persona.
Indicadores subjetivos
Además de los indicadores objetivos de género, también hay otros tipos de indicadores de bienestar llamados subjetivos. Estos indicadores son aquellos que hacen referencia a un carácter o connotación más personal, de forma tal que mientras algunas personas pueden percibirlos de un modo, otras lo harán de forma cualitativamente diferente.

Importante
El Índice de Desarrollo Humano (IDH) es un índice que se refiere a varios aspectos: acceso a la educación, nivel de renta y esperanza de vida. Por tanto sería un indicador que aglutina aspectos tanto objetivos como subjetivos de bienestar.
En relación a los indicadores subjetivos de bienestar, se puede hacer una distinción entre bienestar positivo y negativo.
El bienestar positivo es el estado o sensación interna agradable percibida por una persona. Respecto a estos estados de ánimo positivos, los estudios manifiestan que las mujeres declaran tener una mayor felicidad que los hombres y que cuando experimentan emociones positivas, lo hacen de forma más intensa, factor que parece disminuir después de los 45 años.
Son los estados de bienestar negativo los más estudiados debido a su prevalencia en la mujer sobre el hombre. Los indicadores de bienestar detectan diferencias por género que a continuación se determinan.
En el caso de las mujeres se han encontrado índices de bienestar negativo en varios estados de ánimo como son tristeza, miedo y soledad. Del mismo modo presentan altos indicadores de bienestar relacionados con más conductas de psicopatología interiorizadas como depresión y trastornos de ansiedad.
Así mismo, se observa cómo los hombres muestran indicadores de bienestar exteriorizados que incluyen la agresión, los trastornos de personalidad antisocial, trastornos de conducta y el abuso y dependencia de sustancias toxicas. Igualmente se observan diferencias por género en la prevalencia de hostilidad y comportamiento diario agresivo.
Se verán ahora los indicadores de bienestar más estudiados quizá por su frecuencia o connotaciones particulares. Además la relevancia viene dada porque esconden grandes diferencias de género, que pueden estar en parte relacionadas con los genes o con el entorno. Así, se van a describir algunos que hace ya tiempo que se vienen utilizando: las tasas de depresión, suicidio y la ilusión de vida.
La salud mental hace referencia no solo al alivio de enfermedades, sino también a la consecución de la felicidad, por ello es importante tener en cuenta estos indicadores y medirlos de la forma más objetiva posible.
Algunas personas presentan unos niveles de depresión elevados que están relacionados con la ausencia de bienestar, siendo este un aspecto en parte subjetivo, al menos en el grado que la persona lo percibe. Dicho indicador a veces va unido a otro no menos relevante, la predisposición al suicidio que en momento de ausencia total de bienestar subjetivo puede llevarse a término.
El estudio de estos indicadores de salud psicológica como indicadores de bienestar subjetivos, está caracterizada por el fuerte énfasis en la prevención y la promoción de la salud. Esto es significativo hasta tal punto que, desde la psicología, se ha creado un nuevo campo de estudio de los factores denominados de “bienestar emocional” introduciendo conceptos como las terapias de aceptación y compromiso, difundidas en la actualidad.
Otro de los indicadores mencionados, la ilusión de vida, es un indicador importante para la salud de las mujeres, que además afecta de forma indirecta a las mujeres víctimas de violencia de género. La ilusión de vida se concibe como la esperanza de una persona para continuar viviendo. Cuando los indicadores de ilusión de vida son bajos, los indicadores de depresión y/o suicidio también lo son.

Sabía que...
Desde la psicología y partiendo de los indicadores de bienestar se ha creado una nueva corriente denominada de “bienestar emocional” con conceptos como las terapias de aceptación y compromiso.
4.2. Indicadores de calidad de la atención de la salud de las mujeres
El concepto de salud fue definido en sus comienzos como la ausencia de enfermedad. La Organización Mundial de la Salud (OMS) la define actualmente como “el estado completo de bienestar psicológico y social, no solo la ausencia de enfermedad, sino también el estado positivo que concierne al sujeto en sí mismo, en el contexto de su vida”.
Se puede comprobar cómo esta definición es realizada en términos positivos e introduce distintos aspectos vitales para entender la salud hoy en día. Desde este enfoque, la salud es conceptualizada, por tanto, como un proceso dinámico, en el que influyen distintos factores de carácter, tanto interno como externo o ambiental.
Además, la salud entendida como un estado de bienestar, pone de relieve la importancia de la percepción y concienciación de la mujer en su propia salud. Esto sería un aspecto subjetivo a tener presente en cualquier sistema de calidad, ya que otorga un papel precursor a la mujer en su propia calidad de vida.
El objetivo de entender la salud de esta manera sería doble: por un lado desarrollar su potencial personal para responder de forma positiva a las circunstancias y acontecimientos y, por otro lado, mejorar sus habilidades personales para realizar elecciones saludables.
La salud de las mujeres está en gran parte determinada por su posición social y por los condicionantes de género. Es por eso que las desigualdades de género se reflejan en muchas ocasiones sobre las oportunidades de acceso, las barreras y las facilidades para disfrutar de la salud.

Actividades
9. Explique con sus propias palabras qué son los indicadores de género.
10. Reflexione sobre el hecho de que la mayor felicidad asociada a las mujeres suela disminuir a partir de los 45 años.
Algunos indicadores de calidad relacionados con la atención a la salud femenina se describen a continuación:
1 Existencia de profesionales de la salud cualificados, especialmente en atención primaria, en un porcentaje suficiente para atender a las demandas de la población.
2 Tiempo suficiente de atención personalizada que permita a las mujeres solventar sus dudas y problemas, siendo atendidas sin prisas y en el momento que lo necesitan.
3 Accesibilidad de los servicios de atención primaria y especializada a cualquier mujer de cualquier ámbito geográfico. Estos servicios además de ser accesibles han de ser publicitados de manera tal que la mujer pueda conocerlos fácilmente.
4 Existencia de programas de promoción de la salud en el ámbito rural ya que, sin duda, son inferiores a los destinados para ámbitos urbanos. Hay que tener presente que las mujeres de estos entornos tienen las mismas necesidades que las demás.
5 En las zonas rurales se puede comprobar que los indicadores de calidad de atención disminuyen en comparación con los urbanos, no tanto en calidad como en cantidad.
6 La calidad en la atención se encuentra reducida en cuanto a disponibilidad de los servicios (días, momentos...). Normalmente los servicios son más reducidos en cuanto a personal y horario, lo cual hace que la calidad decaiga. De la misma manera y por los mismos motivos, el tiempo de dedicación es inferior lo cual es percibido por las mujeres como una menor calidad en los servicios.
7 Agentes destinados a concienciar a la población a reducir la automedicación que en numerosos casos está asociado a la mujer. Esta automedicación responde, a veces, a la falta de información de la gravedad que puede conllevar o a las listas de espera que hacen necesario tomar esta medida. Se observa una incidencia en los casos de medicación relacionada con los problemas emocionales, con la consiguiente repercusión negativa en el ánimo y estado general de las mujeres.
8 Atención prestada en los servicios sanitarios a los aspectos psicosociales que afecten a la salud mental de las mujeres, con especial relevancia en situaciones de estrés que tengan origen familiar y relacional.
9 Existencia de servicios de salud mental disponibles. Actualmente es un servicio ofrecido de forma puntual en determinados centros sanitarios y asociado a casos graves. Este hecho está especialmente motivado por la escasez de recursos psicológicos y psiquiátricos en los servicios de la sanidad pública.
10 Incidencia en los hábitos saludables: alimentación, ejercicio, tabaco y otros. En este sentido se desarrollan programas puntuales que deberían tener un mayor impacto en dedicación y promoción de la salud.
11 Existencia de servicios de asesoramiento de salud reproductiva y sexual, con especial incidencia en la prevención de embarazos no deseados. Se están definiendo programas desde los denominados Centros de Orientación Sexual que se ofrecen públicamente, aunque aún continúan dándose en un elevado porcentaje los embarazos no deseados de adolescentes, por ello el interés debería centrarse en algunos cambios que fomenten aún más la prevención.
12 Atención prestada a la adolescencia en temáticas relevantes en estas edades: educación afectivo-sexual, atención psicológica, trastornos de la conducta alimentaria, drogas, etc.
13 Disponibilidad de servicios de tratamientos de infertilidad que den mayor acceso a las mujeres con dificultades para quedarse embarazadas, no teniendo que recurrir a la sanidad privada.
14 Seguimiento del embarazo, parto y posparto, incluyendo la educación maternal. Este indicador está muy bien desarrollado, en general, en los centros sanitarios.
15 Disponibilidad de programas sobre el climaterio que apuesten por la información y la prevención de las dificultades que suelen ir unidas en este momento del desarrollo evolutivo de la mujer. Sería muy beneficioso contar con actuaciones específicas de atención a problemas propios del climaterio como osteoporosis, menopausia, alteraciones emocionales, etc.
16 Existencia de personal cualificado de atención directa en casos de violencia de género que atienda de manera primaria e incluso detecte casos encubiertos.

Sabía que...
Existe un alto porcentaje de mujeres que se automedica cuando se encuentra mal sin pedir consejo a los médicos, sino más bien por iniciativa propia o consejo de alguna conocida.
4.3. Indicadores en materia de deporte y urbanismo
En este apartado se hace una diferencia entre los indicadores de género en materia de deporte, de manera independiente, y aquellos indicadores más destacables en materia de urbanismo.
El análisis de estos indicadores va a reflejar el modo en el que se encuentran diferencias en el marco social, administrativo e institucional referente a las oportunidades ofrecidas en momentos de ocio, salud y urbanismo.
Como se puede comprobar existen diversas diferencias en cuanto al trato que se da a hombres y mujeres en estos aspectos. Las causas de ello son muy diferentes, destacando entre otras:
1 La sociedad está impregnada por tradiciones sociales, deportivas y culturales que aún persisten a pesar del avance de los tiempos.
2 Ausencia de total colaboración administrativa para hacer frente a la compensación de estas desigualdades.
3 Distribución irregular de recursos disponibles.
4 Autopercepción de algunas mujeres en una línea en cuanto a sus posibilidades de disfrute de ocio y deporte.
5 Poca disponibilidad de tiempo para disfrutar de estos ámbitos, al tener que compaginarlo con el ámbito familiar.
A continuación, se detallan estos aspectos, según proceda en cada apartado.
Indicadores en materia de deporte
Respecto a los indicadores en materia de deporte se puede comenzar diciendo que, tradicionalmente, se ha asociado el deporte con la “masculinidad”. En muchas sociedades, la asociación entre ambos aspectos se ha hecho tan potente que se tiende a desaprobar la práctica del deporte, o al menos de determinados deportes, por parte de las mujeres, llegando incluso hasta el extremo de calificar a veces de “masculinas” a aquellas mujeres que lo practican.
En el polo opuesto, la realidad demuestra que la práctica de un deporte ofrece a las mujeres múltiples ventajas de tipo físico, social, personal, etc. De este modo, además de las consabidas aportaciones a la salud física y libertad de expresión, el deporte brinda a las mujeres el acceso a espacios públicos donde pueden reunirse y fomentar las relaciones sociales. Se pueden convertir, por tanto, en momentos que promueven la comunicación, habilidades de negociación y demás aspectos fundamentales para el empoderamiento de las mujeres.

Sabía que...
El deporte ofrece posibilidades a la mujer de comunicación y relación social además de beneficios en la salud física.
Algunos de los indicadores de género en materia deportiva podrían ser:
1 El uso que se hace del lenguaje y de las imágenes en las campañas deportivas. Los aspectos que van a ser indicadores de rasgos sexistas podrían ser imágenes en medios publicitarios que asocien a determinados deportes con el hombre.
2 Mostrar referentes masculinos y femeninos en cada deporte. Así, por ejemplo, asociar el fútbol o el balonmano con la figura masculina, mientras la gimnasia rítmica o la natación se relacionan con la mujer. Estos indicadores pueden mostrarse en televisión, entrevistas en periódicos, internet, etc.
3 Disponibilidad de peñas deportivas y asociaciones formadas por ambos sexos.
4 Asociar los beneficios del ejercicio al aire libre para la salud física y psíquica. En este sentido, la salud física se suele asociar más al hombre mientras que la psicológica se asocia más a la mujer, especialmente con ciertos deportes como el yoga o pilates.
5 Presupuesto económico equitativo destinado a fomentar el deporte relacionado con mujeres y hombres.
6 Igualdad en la publicidad de deportes. En este sentido, son más publicitados los deportes practicados por hombres, como es el caso del fútbol. Este deporte es practicado en menor proporción por mujeres, aunque cada día se aprecian más grupos femeninos. Sin embargo, el mundo deportivo que engloba el fútbol es básicamente masculino.
7 El liderazgo, entendido como la posibilidad de contar con entrenadoras femeninas para los equipos tanto femeninos como masculinos. En este sentido se podría realizar un ajuste en la partida económica destinada a entrenadores de ambos sexos. En la realidad los equipos suelen estar liderados por entrenadores masculinos, independientemente del sexo de los jugadores.
8 Número de chicas y chicos que solicitan participar en las actividades organizadas por el Área de Deportes de la Administración.
9 Usos y frecuencias de las instalaciones deportivas por sexos. Sería interesante medir este indicador partiendo de variables en las que se tenga en cuenta el momento, horario de uso, la frecuencia de días a la semana, el uso en solitario o en grupo, etc. Una cuestión interesante sería adaptarse a las necesidades horarias y generales de las mujeres. Esto hace referencia tanto a actividades de práctica libre como guiada por monitores que se puedan ajustar a la distribución horaria de la mujeres, permitiéndoles conciliar la vida deportiva con la familiar.
10 Características de los vestuarios de chicas y chicos en los polideportivos tanto en organismos públicos como privados. En este indicador se pueden tener en consideración aspectos tales como: disponibilidad, amplitud de los mismos, ubicación de ambos, recursos técnicos interiores, instalación, seguridad en los vestuarios, horarios en que se utilizan, etc.
11 Distribución de parques deportivos con pistas para la práctica de todo tipo de deportes. El uso más normal de las pistas en los parques suele estar relacionado con el fútbol o el baloncesto. Actualmente, se están creando pistas de patinaje en algunos parques regionales.

Nota
La sociedad continúa hoy en día mostrando referentes distintos en cuanto a sexo en relación con determinados deportes. A ello contribuyen, de manera decisiva, los medios de comunicación y tecnológicos.

Actividades
11. Busque información sobre el liderazgo en el deporte asociado concretamente a la variable “entrenadores hombres o mujeres”.
12. Desde su punto de vista y partiendo de su localidad, ¿en qué indicador de salud de los descritos debería hacerse más hincapié por su inexistencia?
Indicadores en materia de urbanismo
Se tratan ahora los indicadores de género en materia de urbanismo. El término urbanismo puede ser entendido de una manera muy amplia, al reflejar todos aquellos aspectos que dentro de una misma urbe pueden describirse.
A modo de ejemplo, se puede mencionar la localización de las actividades en el espacio físico, los sistemas de transporte existentes en la localidad, el acceso a lugares de ocio y tiempo libre, las ubicaciones de las empresas, etc.
En todos estos aspectos relacionados con el urbanismo es importante entender que mujeres y hombres tienen diferentes necesidades y aspiraciones en el espacio urbano o rural y distintas posibilidades para acceder a los servicios y recursos existentes en estos lugares.
Aparece el sentimiento de la discriminación de “género” en el momento que se relaciona a la mujer con las funciones que tradicionalmente tenía asignadas. En este sentido, se hace referencia a que siga siendo la mujer la encargada de llevar el carrito del bebé, cuando es la mujer la que tiene que salir del trabajo para llevar al niño al médico, sin contar en ocasiones con medios de transporte propios o cercanos, cuando es ella quien va al supermercado y no cuenta en casa con ascensor para subir a su piso, cuando tiene que desplazarse al centro con una persona mayor y no tiene transporte público adecuado, etc.
Los indicadores en relación a urbanismo se relacionan más directamente con dos variables: la movilidad y la seguridad.
La movilidad es entendida como el desplazamiento que una persona puede o debe realizar dentro de un ámbito físico. La seguridad comprende las actuaciones que se pueden realizar para conservar la integridad de una persona. Dentro de este aspecto se tendría en cuenta el hacer realidad viviendas, calles, plazas, lugares no discriminatorios, en los que las mujeres se sientan seguras, cómodas y protagonistas de la vida diaria y del progreso de sus ciudades. Este aspecto no requiere de grandes inversiones sino de conciencia y determinación para llevarlos a cabo.
A continuación, se señalan algunos indicadores de género destacables a nivel de urbanismo:
1 Accesibilidad equitativa en la participación en los bienes y servicios de la ciudad.
2 Largas distancias que hagan dificultoso el acceso a determinados lugares para personas que no disponen de tiempo o accesibilidad a los medios de transporte.
3 Equipamientos de guarderías cercanas a lugares de trabajo para conciliar la vida laboral.
4 Existencia de equipamientos para personas mayores dependientes que permitan el uso y disfrute de las mujeres y garanticen su incorporación laboral.
5 Disponibilidad de viviendas accesibles económicamente a mujeres que cuentan con escasos recursos económicos.
6 Aseos públicos que cuenten con zonas dedicadas a bebés tanto en el espacio de hombres como de mujeres.
7 Existencia de infraestructuras urbanas para prevenir y evitar situaciones de agresiones que son más frecuentes en contra de las mujeres, por ejemplo calles y espacios diáfanos seguros como itinerarios para que la mujer use de forma segura en sus desplazamientos.
8 Accesibilidad física a espacios abiertos con especial relevancia en zonas alejadas del centro urbano o con escasos sistemas de comunicación.
9 De este modo se garantizaría la inserción laboral de todas las personas en condiciones de igualdad.

Importante
Los indicadores en materia de urbanismo se relacionan con dos aspectos que aumentarían el bienestar en la mujer: la movilidad y la seguridad.
4.4. Indicadores de género en materia de conciliación de la vida personal, familiar y laboral
Conciliar, de acuerdo con la Real Academia Española, consiste en “conformar dos o más proposiciones o doctrinas al parecer contrarias”. Se está, por tanto, ante un esfuerzo para hacer posible que dos o más elementos convivan en una misma situación.
En la igualdad de género, se trataría de conseguir un equilibrio satisfactorio entre ambos sexos, en el plano de la conciliación entre la vida personal, familiar y laboral. Este objetivo se conseguiría plenamente, si en las diferentes esferas de la vida pudiera haber un equilibrio, de manera que haya un compromiso en el puesto de trabajo, al tiempo que las obligaciones familiares no quedaran desatendidas ni las actividades personales desaparecieran.
Esto es algo que ha sido, cuanto menos, complicado para la mujer a lo largo de la historia. En cambio, el hombre ha podido conciliar las tres variables en la mayoría de los casos.
Entre las ventajas que se pueden encontrar en el hecho de conseguir la conciliación laboral destacan:
1 El aumento de la motivación y satisfacción de la plantilla así como su compromiso con la empresa.
2 El aumento del aprovechamiento del potencial de las personas, hombres y mujeres.
3 La retención de profesionales en quienes se ha invertido formación y han acumulado una experiencia y conocimientos específicos de su puesto de trabajo.
Una adecuada conciliación para la mujer en su vida familiar, personal, laboral, de salud y ocio, permitiría una auténtica satisfacción personal. Por ello se debe apostar desde nuestro ámbito más cercano, por conseguir el desarrollo de proyectos o sistemas que equiparen dichos ámbitos. Para conseguirlo, además de establecer leyes, principios o proyectos que permitan plasmarlo de forma práctica, es importante tener presente algunos requisitos previos:
1 Aplicar instrumentos de recogida de información que ayuden a detectar indicadores de género tales como: reparto de tareas en el hogar, cuidado de los hijos, empleabilidad, uso de tiempos, etc.
2 Recoger datos objetivos a través de técnicas como: estadísticas de la Seguridad Social, Instituto Nacional de Estadística, estudios poblacionales, etc.
3 Elaborar informes pertinentes que se hagan públicos con la intención de conseguir un mayor fomento de la conciliación.
A continuación, se detallan algunos de los indicadores en materia de conciliación personal, familiar y laboral.
Empleabilidad
Este concepto se define como el potencial que tiene un individuo para ser requerido por las empresas. La empleabilidad de una persona depende de cuatro factores: los conocimientos técnicos, las destrezas, las habilidades y la actitud de búsqueda ante lo que ofrece el mercado y las demandas laborales.
Al hacer un estudio detallado del motivo de menor empleabilidad en algunas mujeres, se encuentran factores que dependen no solo de conceptos como los conocimientos, las destrezas o la actitud en la búsqueda de empleo, sino que están más relacionados con la conciliación de la vida laboral y familiar, lo cual repercute en su capacidad de empleabilidad.

Recuerde
La empleabilidad en el caso de la mujer puede estar mermada por la necesidad de conciliación de la vida laboral y familiar.
En este sentido, se pueden describir algunos aspectos que son un reflejo directo de la dificultad de conciliar lo personal, familiar y laboral.
Porcentaje de hombres y mujeres en la plantilla empresarial
Este dato permite comprobar si existe una equidad en cuanto a contratos laborales en una misma empresa. En ocasiones, se observa una mayor contratación de hombres que de mujeres promovido por posibles factores como el horario laboral que hace difícil la conciliación.
Según la Ley Orgánica 3/2007, de 22 de marzo, para la igualdad efectiva de mujeres y hombres, el porcentaje de personas en la plantilla de una empresa debe estar repartida estadísticamente de la siguiente manera: las personas de cada sexo no deben superar el 60 % ni ser inferior al 40 %. Habría que estudiar si este porcentaje es cumplido por todas las empresas.
Distribución jerárquica en la empresa
La distribución jerárquica comprende una participación de ambos sexos en los diferentes estratos de la empresa. Una distribución jerárquica permite el acceso a la mujer a diferentes puestos de mayor y menor responsabilidad que comprende desde personal de dirección, gerencia, jefatura y supervisores.
Porcentaje de mujeres y hombres por departamentos
Si se observan, de forma global, determinadas empresas, se comprueba que algunos departamentos están feminizados y otros masculinizados, lo cual, entre otras variables, puede ser un indicador de desigualdad o discriminación.
Hay departamentos que tienen un horario más amplio que otros o que requieren viajes semanales, lo cual hace más complicado la conciliación laboral y familiar, por todo lo que conlleva la unión de la mujer a la vida familiar.

Sabía que...
La Ley de Igualdad determina que el porcentaje de personas en la plantilla de una empresa debe estar repartida estadísticamente de la siguiente manera: las personas de cada sexo no deben superar el 60 % ni ser un número inferior al 40 %.
Tipo de contrato y jornada laboral
Este indicador está claramente relacionado con el género. La jornada laboral partida hace más compleja la conciliación.
Bandas salariales desiguales por grupos profesionales
Este aspecto se refiere más a la discriminación por razón de sexo que a la dificultad de conciliación. Las ofertas salariales pueden ser diferentes aunque las tareas, la dedicación horaria o el puesto ocupado sean similares.
Corresponsabilidad
Se define como el equilibrio entre el reparto de responsabilidades domésticas entre hombres y mujeres. Tradicionalmente, las tareas domésticas estaban asignadas a la mujer. En la actualidad, a pesar de que las circunstancias han cambiado, el equilibrio en las tareas continúa siendo insuficiente.
Tomando puntuaciones estadísticas se puede afirmar que, según los últimos datos disponibles en la Seguridad Social (año 2013, fuente INE), de 39,9 miles de personas que han trabajado menos horas de las habituales por razones personales o responsabilidades personales 29,2 miles de personas fueron mujeres, mientras que hombres solo 10,6.
Del mismo modo, según los datos de la Encuesta de Población Activa (EPA 2018) las mujeres representan un 74,25 % del total de las personas ocupadas a tiempo parcial, lo que puede estar directamente relacionado con la corresponsabilidad.

Sabía que...
En España en el año 2017, la tasa de empleo de los hombres de 25 a 49 años sin hijos menores de 12 años era de 83,0 %; en el caso de tener hijos de esa edad la tasa de empleo era más alta (88,0 %). El valor más alto en hombres se alcanza con uno o dos hijos menores de 12 años (88,4 %).
En el caso de las mujeres, a medida que se incrementa el número de hijos menores de 12 años, disminuye la tasa de empleo. Para las mujeres de 25 a 49 años sin hijos de esa edad la tasa de empleo en el año 2017 era de 72,4 % y se reduce a 66,6 % en el caso de tener hijos menores de 12 años. Con un hijo menor de 12 años, el valor de la tasa es de 68,6 % y de 66,0 % en el caso de dos hijos menores de 12 años. Con tres hijos o más el valor de la tasa es 50,3 %.
Cuidado de los hijos en cuanto a nacimiento
Hasta hace relativamente poco tiempo, el cuidado de los hijos tras el nacimiento recaía en la mujer de forma exclusiva. En ocasiones, las bajas laborales se prolongaban enmascarando despidos por este motivo, totalmente improcedentes pero reales. Ello era un reflejo claro de la imposibilidad de conciliar la vida familiar y laboral. De hecho, algunas mujeres terminaban su vida laboral coincidiendo con la maternidad, lo cual era, en algunos casos, voluntario y en otros, totalmente impuesto.
A pesar de ello hay que alabar la iniciativa referente a los permisos de maternidad y paternidad compartida que tuvieron una muy buena acogida por gran parte de la sociedad.
No obstante los datos reflejan que mientras fueron 263.398 los permisos disfrutados por las mujeres, solo fueron 4.930 los permisos disfrutados por los padres, según los últimos datos ofrecidos por el Ministerio de Trabajo, Migraciones y Seguridad Social en 2017, además las excedencias laborales por el cuidado de hijos/as también están eminentemente feminizadas, pues los datos indican que mientras fueron 40.536 las mujeres que tomaron una excedencia laboral en el año 2017, solo la tomaron 3.363 hombres, lo que supone un 92,34 % de mujeres.
Uso de los tiempos
La organización del tiempo de los hombres está supeditada a su horario laboral; cuando terminan su jornada de trabajo pueden o no realizar otras tareas en casa o de ocio. En cambio, en el caso de las mujeres, tengan o no empleo, deben adaptar sus momentos a la disponibilidad de los demás miembros de la familia. Así, su tiempo está organizado en función de las necesidades del resto: hijos, marido, etc.
Reparto desigual de las tareas del hogar
La incorporación de las mujeres al mundo laboral no ha roto con las costumbres ancestrales. La mujer que se incorpora al mercado laboral debe continuar siendo trabajadora en dos sectores, mientras que los hombres aunque se van incorporando lentamente a las tareas del hogar y cuidado de la familia, lo suelen hacer desde una actitud de ayuda y no de corresponsabilidad.
La ayuda es entendida como una participación puntual y concreta en determinados momentos o tareas específicas.

Nota
El uso de los tiempos en la mujer está condicionado por las ocupaciones en el hogar y las necesidades familiares.
Calidad de vida
La calidad de vida puede ser entendida como un estado de bienestar que le ofrece a la mujer la oportunidad de satisfacer sus necesidades emocionales, sociales, ocupacionales y físicas.
Esta calidad en la vida de una mujer está condicionada, por tanto, por su capacidad o posibilidad ocupacional. Puede ser entendida como un indicador en materia de conciliación en el sentido de que estará limitada por dos aspectos.
El primero será la existencia de factores ambientales o sociales que le posibiliten dicha conciliación laboral, tales como empresas que tengan en consideración algunas peculiaridades hacia las mujeres y no las recriminen. Se refiere también a necesidades concretas con los hijos que provoquen determinadas bajas laborales, reducción de jornada, etc.
El segundo factor mencionado se refiere a la percepción subjetiva que la mujer tiene de un bienestar asociado a su posibilidad de compaginar vida laboral y familiar. Este bienestar no es otra cosa que la satisfacción como persona y profesional por parte de una mujer que puede conciliar la vida familiar y social.

Recuerde
La calidad de vida asociada al empleo en la mujer está condicionada por factores ambientales o sociales que a veces dificultan su trabajo por tener que atender necesidades familiares.
En muchas ocasiones, la mujer que consigue incorporarse al mercado laboral y compaginarlo con su mundo familiar, lo hace con una calidad de vida insuficiente o insatisfactoria.
Cuidado de personas dependientes en la familia bien sean hijos o padres
El cuidado de las personas dependientes se sigue relacionando con la mujer, de forma que si no se puede optar por un servicio externo ella la que se ocupa de estas tareas, con la consiguiente baja o abandono laboral.
Este es quizá uno de los indicadores más claros que afectan a las mujeres, bien por decisiones familiares conjuntas o por sentimientos de “debería” que continúan estando ligados al sexo femenino en cuanto a responsabilidades.

Aplicación práctica
Imagine que es estudiante de integración social y le corresponde hacer como trabajo de fin de estudios un análisis de los indicadores que están relacionados con la conciliación entre la vida familiar, personal y laboral, añadiendo aspectos de salud, ocio y gestión de tiempos.
Determine los factores que estudiaría y el modo en que recogería la información.
SOLUCIÓN
Los factores que debería estudiar serían, básicamente:
1 Cuidado de personas dependientes en la familia, bien sean hijos o padres.
2 Reparto desigual de las tareas del hogar.
3 Uso de los tiempos.
4 Cuidado de los hijos en cuanto a nacimiento.
5 Corresponsabilidad.
6 Empleabilidad.
7 Aspectos de salud o calidad de vida que se relacionen con variables laborales.
Para la recogida de información podría usar algunas técnicas, tales como:
1 Datos estadísticos del INE, Seguridad Social, etc.
2 Análisis de datos encontrados en internet.
3 Encuestas poblacionales.
4 Estudios comparativos por años y variables.
Con los datos obtenidos elaboraría un informe final donde se recojan las soluciones y relaciones entre las distintas variables estudiadas.
Se podría establecer una nueva recogida de datos dentro de un tiempo acordado para contrastar los datos obtenidos, incluso proponer propuestas de mejora a nivel local y ver si su posible implantación tiene repercusiones en las variables.
5. Procesos de identificación de las brechas de género en el entorno de intervención
Tal y como se ha comentado, la brecha de género se puede definir como “la variable que indica la diferencia existente entre las tasas de hombres y mujeres en la categoría de una variable” (Instituto de la Mujer, 2015).
Sería, por tanto, la diferencia entre mujeres y hombres en cuanto a un aspecto o variable determinada, de manera tal que cuanto menor sea la brecha se estará más cerca de la igualdad.
Para clarificarla de manera más específica, se puede también definir brecha de género como “la distancia que existe entre mujeres y hombres con relación al acceso, participación, asignación, uso, control y calidad de recursos, servicios, oportunidades y beneficios del desarrollo en todos los ámbitos de la vida social” (Pérez Haro, 2005).
De este modo puede afirmarse que las brechas de género pueden comprender desde el ámbito económico, al social, político, cultural, educativo, de justicia o tecnológico.
Este apartado concluye haciendo una reflexión sobre la importancia de erradicar las brechas de género. La idea se sustenta en el hecho de que las relaciones de desigualdad conllevan de forma próxima en el tiempo o lejana, altos costos en los avances que se han logrado a lo largo de la historia en materia de derechos políticos, sociales, económicos y culturales. Eso sin duda llevaría a un retroceso hacia el pasado.
5.1. Procesos de identificación o diagnóstico
Estudiados los indicadores del apartado anterior y definida la brecha de género, se determina la importancia de realizar un estudio en el que se puedan identificar las brechas existentes en relación a los diferentes indicadores.

Importante
La brecha de género se define como la distancia que existe entre mujeres y hombres con relación al acceso, participación, asignación y calidad de recursos, servicios y oportunidades en todos los ámbitos de la vida social.
Las brechas de género están relacionadas con los aspectos estudiados a lo largo de todo el capítulo (salud, educación, sexualidad, trabajo, ocio, política, sistemas digitales, etc.).
A continuación, se pasa a analizar la importancia que tiene la identificación de las brechas de género en los diferentes ámbitos. No se tratarán todos con minucioso detalle, pero sí que se analizarán aquellas brechas que están siendo más estudiadas por los investigadores en los últimos años.
La finalidad de identificar o diagnosticar las brechas de género viene dada en primer lugar para su conocimiento y estudio detallado. Pero quizá la mayor importancia de ello estribe en el diseño de planes de trabajo que apuesten por resolver los problemas y satisfacer las necesidades detectadas tras el diagnóstico.
La identificación de estas brechas de género puede ser interesante realizarla en cuanto a una comunidad o población determinada, una ciudad específica, una empresa, una entidad, etc.
Lo más lógico para concretizar y ser realistas, es realizar estudios en torno a variables concretas, es decir, a brechas específicas tales como brecha digital de género, brecha salarial, brecha política, brecha educativa, etc.
El diagnóstico puede y debe constituir también un instrumento para la optimización, la reflexión y el desarrollo de estrategias compensatorias. Esta debería ser la realidad última de cualquier estudio diagnóstico o de identificación.
Un diagnóstico de brechas de género es importante por los siguientes motivos:
1 Recoger datos empíricos, sirviéndose de sistemas oficiales o datos estadísticos aportados por autores sobre la variable en relación a los dos sexos.
2 Recoger información sobre las características, las necesidades y las opiniones de manera diferenciada de las mujeres y los hombres en el campo o lugar que se esté estudiando.
3 Analizar los datos de forma objetiva.
Previamente a la recogida de información, es fundamental la planificación de las brechas concretas que se van a estudiar y el proceso de recogida de información que se pretende usar.
Es interesante clarificar los elementos que se necesitan medir dentro de una determinada brecha de género, antes de pasar a recogerlos, ya que el método o técnica a utilizar va a depender de la brecha a estudiar.

Nota
En los estudios diagnósticos sobre brechas de género es importante analizar los datos que se recojan de una forma objetiva, a pesar de que se trate de datos subjetivos aportados por las personas.
Un buen proceso de identificación centrado en las brechas de género que pretenda tener como finalidad la intervención, debería tener presentes algunas técnicas, tales como:
1 Encuestas o cuestionarios, que permitan obtener tanto información cuantitativa (realidades) como cualitativa (opiniones).
2 Entrevistas a entidades, agentes, personas individuales, etc. La entrevista aportará datos cualitativos y subjetivos.
3 Revisión documental (estudios, datos estadísticos de organismos oficiales, investigaciones...). Son datos reales que complementan la información anterior.
4 Casos particulares, puesto que pueden revelar síntomas de prácticas y comportamientos discriminatorios.
5 Observación: directa o indirecta. Esto sería más útil si se está estudiando la brecha de género en una empresa o entidad determinada, ya que la observación se concretaría en el lugar específico, permitiendo aumentar su especificidad.

Aplicación práctica
Si quisiera realizar un estudio en una empresa de informática sobre las brechas de género en cuanto a los puestos ocupados en el departamento de programación, tendría que realizar un estudio de identificación o diagnóstico de esta variable.
¿Qué técnicas de recogida de datos podría utilizar?
SOLUCIÓN
Realizaría las siguientes técnicas:
1 Un cuestionario para saber el número de personas que trabajan en el departamento de programación (mujeres y hombres).
2 Entrevistas al personal directivo (para obtener datos objetivos) y al personal técnico (se obtendrán también datos subjetivos).
3 Si alguien hubiera realizado anteriormente algún estudio y hubiese alguna publicación sobre la empresa, se podrán ver datos estudiados anteriormente. Con ello se logrará obtener información y hacer un estudio comparativo.
4 Estudiar algún caso particular que se detecte o informen, en el que se vea alguna situación de diferencia por razón de género.
5 Observación directa en la empresa para ver la relación laboral existente.
Referente al entorno de intervención, que sería la finalidad última de identificar las brechas de género, se deben tener presente algunos datos:
1 Establecer ámbitos prioritarios de acción para alcanzar la igualdad de género.
2 Definir un plan de acción contrastado y basado en los resultados obtenidos. Este plan se deberá orientar hacia la eliminación de esas brechas.
3 Implicar a la población general sobre la importancia de erradicar la desigualdad, respecto a hombres como a mujeres.
4 Implicar a la Administración, de la manera más directa posible, en el desarrollo de medidas que permitan disminuir dicha brecha de género.
Los resultados de cualquier estudio sobre brecha de género no tendrán sus repercusiones hasta que se emitan informes que se hagan públicos y queden a disposición de la sociedad, el estado, las comunidades, otros países o la población general.
Para ello, se pueden usar estrategias divulgativas como son libros, internet, congresos profesionales, etc.

Actividades
13. Piense y explique por qué es importante en un estudio de brechas de género tener en cuenta, en el proceso de diagnóstico, hacer entrevistas a agentes individuales.
14. Reflexione sobre el hecho de estudiar casos particulares en un estudio de identificación o diagnóstico en una empresa. ¿Podría conllevar sesgos? Justifique su respuesta.
5.2. Principales brechas de género
A continuación, se describen dos de las principales brechas de género: la brecha digital y la brecha salarial.
El hecho de elegir estas brechas permitirá ejemplificar mejor el concepto y usar fundamentos más prácticos que ayuden a la clarificación del término.
La mayoría de estudios e investigadores centran su objetivo en estas dos brechas, lo cual aporta datos significativos al respecto. Por ello, se detallan en el presente apartado.

Nota
El estudio de las brechas de género posee una finalidad crucial y es implicar a la Administración en el desarrollo de medidas que las eliminen.
Brecha digital
La brecha digital se define como la diferencia entre las personas que usan las nuevas tecnologías, como parte de su vida diaria, en comparación con aquellas otras que no tienen acceso a las tecnologías de la información y la comunicación o bien no saben utilizarlas, aunque dispongan de ellas.
No hay duda de que las nuevas tecnologías de la información y la comunicación (TIC) han cambiado radicalmente la sociedad y más concretamente la manera de comunicar, de trabajar o de disfrutar del ocio.
Este nuevo enfoque puede aplicarse a los diferentes estadios del desarrollo evolutivo (niños, adolescentes, adultos, tercera edad). El aspecto que aquí interesa es el que diferencia a las mujeres y los hombres. Por ello, la primera pregunta que se plantea es: ¿qué papel están desempeñando las mujeres en este nuevo mundo de la tecnología y sociedad de la información? Ahí se define el concepto de “brecha digital de género”.
La brecha digital de género hace referencia a la desigualdad de acceso y uso de las nuevas tecnologías, haciendo una comparación entre los sexos femenino y masculino. Esta brecha tiene en consideración otras variables, tales como la situación económica, social, el nivel educativo o la edad.
Cuando se habla de la presencia de las mujeres en la sociedad de la información y del conocimiento (TIC) se debe hacer en dos sentidos, las mujeres como usuarias y como sujetos activos de la red.
En cuanto a la presencia de las mujeres como usuarias, siguiendo los resultados de varios estudios, se puede concluir lo siguiente: el uso de las TIC por parte de la mujer es menor, especialmente teniendo en cuenta el factor edad y la ubicación geográfica. De este modo, las mujeres de mediana edad usan menos las tecnologías de la información y la comunicación. Si a la variable edad, se une la variable situación geográfica se puede afirmar que el porcentaje de mujeres que usan las TIC es mucho menor en zonas rurales que urbanas y significativamente inferior si se da la congruencia de ambas variables (mujeres de mediana edad que viven en zonas rurales).
Lo verdaderamente importante al estudiar a las mujeres como usuarias de las TIC está en el creciente diseño de acciones para promover el acceso a las mujeres a las nuevas tecnologías. Los programas que se diseñan al respecto se han denominado “alfabetización digital”.

Sabía que...
La brecha digital de género es una de las más estudiadas y que hace referencia a la diferencia que hombres y mujeres hacen del uso de las nuevas tecnologías.
Respeto a la otra variable, las mujeres como sujetos activos de la red, los resultados son inferiores a la presencia de mujeres como usuarias. Ello se explica porque el ser sujeto activo en la red implica una dedicación más continua, principalmente profesional.

Aunque la brecha digital de género ha mejorado su puntuación considerablemente hay que ser cautos a la hora de valorar los resultados, pues la progresión se ve limitada cuando estudiamos los datos, ya que en edades superiores a 45 años, la brecha digital de género sigue mostrando valores superiores al 7 %, incluso en un 9 % entre mujeres y hombres de 45 a 54 años.

Importante
La diferencia en brecha digital es mayor si se tiene en cuenta la edad y la ubicación geográfica, es decir, esta diferencia se acrecienta en mujeres de más edad y en población rural.
A pesar de estas diferencias en cuanto a la brecha digital de género, es crucial recapacitar sobre el hecho de que las diferencias de género son cada vez inferiores. Lo cual indica una crecida paulatina en la presencia de la mujer en el mundo de la información y la comunicación.
El estudio aportado por el Observatorio de Igualdad estructura la brecha digital de género en tres tipos, proporcionando datos estadísticos concretos a nivel de España:
1 Primera brecha digital de género. Encuadra valores absolutos, de acceso o no acceso a las TIC. Según los datos aportados, el nivel de acceso de las mujeres es un 9,2 % menos que el de los hombres. Con lo cual la brecha digital se sigue manteniendo.
2 Segunda brecha digital de género. Se refiere a la intensidad y el tipo de usos de las TIC. Los resultados arrojados por el observatorio indican que las mujeres se conectan un 10 % menos frecuentemente que los hombres. Igualmente, a medida que las tareas son más técnicas o más complejas, la brecha digital de género se acrecienta.
3 Tercera brecha digital de género. Supone el uso más avanzado de las TIC. Los resultados indican que en aplicaciones avanzadas a nivel de móviles, el uso de las mujeres es del 50 % menos que los hombres. Respecto a los usos avanzados en otras tecnologías como TV, radio y teléfono por Internet, la diferencia es de un 25 %.
Como explicación que sustente esta brecha digital de género, se pueden mencionar las relaciones de poder, los estereotipos de género o las prácticas sociales. Todas ellas continúan obstaculizando la plena incorporación de las mujeres a la sociedad de la información y la comunicación.
Brecha salarial
La existencia de una diferencia salarial entre hombres y mujeres es un hecho que se desprende de las encuestas y estadísticas realizadas en España, al igual que en muchos otros países desarrollados.
A pesar de que la incorporación de la mujer al mercado laboral es cada vez más creciente, ha dejado de ser un fenómeno aislado para ser sencillamente un hecho comprobado.
Esta brecha de género requiere de la investigación necesaria que permita determinar su dimensión y los factores que le afectan, para así proponer las actuaciones pertinentes que permitan un eficaz aprovechamiento de una mano de obra esencial que supone prácticamente la mitad de la población mundial.
En España, la mujer incorporada al mercado laboral constituye un grupo de población, especialmente bien formado académicamente, por lo que su contribución al crecimiento y a la competitividad es fundamental.
La brecha salarial se centra exclusivamente en la diferencia en cuanto a la retribución económica y por tanto solo aparece cuando ya se ha accedido al mercado de trabajo. No debe confundirse con la discriminación laboral que se puede dar a priori, referida al acceso de las mujeres al empleo. Esta sería otro tipo de discriminación, ya que puede producirse en cada etapa del empleo, desde la selección y contratación hasta la formación y la remuneración, pero es independiente de la brecha salarial que ahora se trata.

Nota
La brecha salarial de género se refiere únicamente a la diferencia en retribución económica entre hombres y mujeres.
Si se desea hacer un balance entre salarios recibidos por hombres y mujeres, determinando así la brecha salarial, hay que estudiar situaciones similares en cuanto a ocupaciones, tipos de contratación, jornadas laborales, etc.
Tomando los datos de la Organización Internacional del Trabajo, se verá este fenómeno en términos más concretos. Así la OIT determina la brecha salarial de género como un fenómeno persistente que continúa dándose a pesar del avance de los tiempos y lo encuadra como un fenómeno a nivel mundial. “En la mayoría de las regiones y en la mayoría de las profesiones, las mujeres perciben una remuneración menor que los hombres por el mismo trabajo” (OIT 2009).

La brecha salarial está relacionada de forma más o menos directa con los siguientes factores:
1 Segregación del mercado de trabajo con diferente representación de hombres y mujeres en los distintos sectores económicos.
2 Las características de la oferta de empleo femenino. A la hora de elaborar algunas ofertas, las empresas pueden tener en mente el perfil de género más adecuado a dicha oferta, dejando un poco de lado las cualidades o habilidades que posee la persona en cuestión.
3 Inferior valoración social y económica del trabajo realizado por las mujeres. Esta diferencia, en cuanto a valoración, se da en mayor medida en categorías profesionales de baja cualificación.
4 Distintas posiciones de mujeres y hombres en el empleo, así se observa la menor presencia de mujeres en algunos sectores y ocupaciones, en puestos de responsabilidad, etc. Esto conlleva una discriminación a nivel económico.
5 Renuncia obligatoria a promociones salariales debido a la ausencia de reparto equitativo de responsabilidades familiares, unidas a la incorporación de la mujer al mercado laboral. Eso, aunque puede entenderse como algo “voluntario”, es una realidad que marca la brecha salarial, ya que la cultura empresarial vigente requiere una dedicación plena a la empresa, estando la retribución y la promoción profesional asociada a esta condición.

Sabía que...
Las empresas al elaborar algunas ofertas pueden tener en mente el perfil de género más adecuado a dicha oferta, con lo cual la elección de la persona estaría ya de antemano supeditada a ser hombre o mujer.
6. Resumen
La identificación de indicadores de género en la calidad de vida de la mujer es un factor de estudio destacable. Conseguir una equidad en cuanto a conciliación de la vida personal, familiar y laboral es un determinante por el que se apuesta, de forma creciente en nuestra sociedad, pero que aún continúa dándose de forma desigual entre sexos. Apostar por igualar los denominados espacios públicos entre hombres y mujeres y equiparar la distribución de tiempos puede contribuir a ello.
Además de esta conciliación laboral, es fundamental mencionar otros indicadores que lleven a considerar aspectos que fomenten la calidad de la salud en la mujer, el bienestar físico y psicológico o su mayor consideración en el mundo deportivo. Todos ellos son indicadores que si se fomentan contribuirán a disminuir la brecha de género, que hasta ahora está más enfocada a la brecha digital y económica.

Ejercicios de repaso y autoevaluación
1. Determine si la siguiente oración es verdadera o falsa:
1 La posibilidad de acceso a los recursos de ocio o sanitarios se puede definir como factores gubernamentales que determinan la calidad de vida.VerdaderoFalso
2. Relacione los siguientes elementos:
1 Factores relacionales
2 Factores ambientales
3 Factores materiales
4 Bienestar personal
1 Redes sociales
2 Grado de seguridad en la zona
3 Posición en el mercado laboral
4 Predisposición para disfrutar
3. En lo que respecta a los espacios y tiempos asociados a género, explique la diferencia entre espacio privado y público.
4. Las actividades que se desarrollan en el espacio privado en comparación con las referidas al espacio público son:
1 Más valoradas socialmente las del espacio privado.
2 Menos valoradas socialmente las del espacio privado.
3 Igualmente valoradas las que se desarrollan en los dos espacios.
4 Hay diferencias en este aspecto según los autores que las estudian.
5. ¿Cuál de las siguientes no es una dimensión de la clasificación que hace el Instituto Europeo de la Igualdad de Género para generar el índice Gender Equality Index?
1 Trabajo
2 Economía
3 Salud
4 Empoderamiento
6. Complete la siguiente frase.
El hecho de que ______________ ocupen mayoritariamente las jornadas a tiempo parcial está relacionado directamente con la __________________.
7. Determine los modos en los que el Observatorio de Igualdad estructura la brecha digital de género y defina brevemente uno de ellos.
8. Relacione los siguientes elementos:
1 Primera brecha digital de género
2 Segunda brecha digital de género
3 Tercera brecha digital de género
1 Uso avanzado de las TIC
2 Acceso o no acceso a las tecnologías
3 Intensidad y tipo de usos de las TIC
9. Elija la opción que mejor define a los indicadores de género.
1 Son las medidas específicas que permiten evidenciar y cuantificar las desigualdades existentes entre hombres y mujeres en un contexto determinado (salud, deporte, urbanismo, laboral, etc.).
2 Son los valores subjetivos que permiten cuantificar las desigualdades entre hombre y mujeres en un contexto determinado (salud, deporte, urbanismo, laboral, etc.).
3 Los indicadores de género son las variables subjetivas que nos indican las diferencias de género.
4 Comprende los aspectos que indican en qué porcentaje se dan las diferencias de género en cada ámbito social.
10. Mencione los ejemplos que se le ocurran sobre indicadores deportivos de género (dos o tres ejemplos).
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