Kitabı oxu: «Resumen del libro "El cerebro global" de Satish Nambisan»

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El cerebro global

Capítulos

  Introducción

  Desde la innovación interna hacia la innovación externa

  Los cuatro modelos de la innovación centrada en redes

  Elegir el modelo de innovación centrada en redes más adecuado

  Conclusión

Introducción

La innovación es imprescindible para un crecimiento rentable. A la hora de buscar ideas y tecnologías innovadoras, las empresas son cada vez más conscientes de la importancia de mantener el contacto con los clientes, socios, proveedores, inventores aficionados, investigadores académicos, científicos, intermediarios de la innovación y otros agentes externos. Estos grupos constituyen “el cerebro global” o el amplio potencial creativo que se encuentra fuera de los límites de las empresas. Expresiones como “comunidades de creación”, “redes de innovación”, “innovación de mercado abierto” o “ingenio de aficionados” (crowdsourcing) se utilizan para hablar del futuro de la innovación en un mundo que se globaliza con rapidez. Los directivos de las empresas consideran una prioridad expandir el horizonte de la innovación para sus organizaciones con la ayuda del capital intelectual externo.

Ejemplos de compañías como P&G, IBM, Boeing o Apple demuestran que la innovación desde el exterior adquiere múltiples formas. Existen numerosas entidades a las que estas compañías pueden dirigirse y otras tantas redes que se pueden crear para aprovechar las ideas innovadoras que en ellas se generan. Sin embargo, lo difícil es determinar qué estrategias, prácticas y herramientas aplicar para beneficiarse de la “innovación centrada en redes”.

Con el objetivo de ayudar a sus lectores a llevar a cabo la transición desde una estratega de la innovación interna hacia la “innovación centrada en redes”, los autores del presente libro nos describen el paisaje actual de esta última. Los marcos y conceptos que presentan tienen, por su ámbito de aplicación, una amplia gama de sectores. Así, son especialmente relevantes para las empresas del sector tecnológico (ordenadores, software, telecomunicaciones, química, etc.), consumibles, servicios y equipamiento médicos, automovilístico, bienes de consumo duraderos, entretenimiento y otros.

Desde la innovación interna hacia la innovación externa

La innovación era algo que las empresas acostumbraban a hacer desde dentro, en sus propios centros de investigación. At&T Bell Laboratories, Watson Research Center de IBM, Palo Alto Research Center de Xerox y otras instituciones similares eran verdaderos templos de la innovación. Miles de investigadores y científicos trabajaban en ellas contrarreloj para crear el próximo gran invento. Las corporaciones consideraban sus iniciativas innovadoras como algo exclusivo y secreto e intentaban atraer a los mejores y más brillantes investigadores para posibilitar la investigación y el desarrollo de los nuevos productos.

Entonces irrumpió Internet, y con él, fenómenos como el movimiento de “software libre”, mercados de I+D electrónicos, comunidades online y toda una nueva serie de posibilidades para encontrar nuevas ideas y talentos fuera de la empresa y beneficiarse de ellos. Los consultores, los científicos y los principales medios de comunicación reclaman con una insistencia cada vez mayor que los ejecutivos incluyan dicho potencial en sus iniciativas de innovación.

A pesar de ello, y a la hora de tomar acciones y decisiones concretas, son muchas las empresas que todavía optan por la vía fácil: apostar bien por iniciativas de reducción de costes que prometen beneficios a corto plazo, bien por fusiones y adquisiciones que crean la ilusión de un aumento de ingresos rápido. En definitiva, lo que se crea es un abismo entre el deseo de innovar y la capacidad de hacerlo.

La capacidad innovadora de las empresas se ve obstaculizada por dos factores. En primer lugar, el ritmo de la innovación necesario para mantener el crecimiento y permanecer rentable es cada vez mayor. En segundo lugar, la productividad de la innovación interna disminuye. A pesar del numeroso y cualificado personal del que disponen en sus plantillas, las empresas descubren que sus canales de innovación no producen los resultados deseados y el coste del desarrollo de nuevos productos aumenta. Invertir más dinero en los esfuerzos internos de I+D ya no parece rentable. La compañía Kraft, por ejemplo, invierte cerca de 400 millones de dólares anuales en su unidad de I+D, que cuenta con unos 2.100 empleados; a pesar de ello, esta inversión resulta cada vez menos efectiva como estímulo para el crecimiento.

Por otro lado, los ciclos de los productos de distintos sectores se acortan con una rapidez inusitada. Así, en el sector automovilístico, los 48 meses para el desarrollo del producto y los seis años de su ciclo vital eran la norma. Hoy en día, sin embargo, el tiempo promedio de desarrollo de un concepto se ha reducido a 24 meses y algunos líderes del sector, como Toyota, ya rozan incluso los 12 meses. En el sector de consumibles electrónicos los ciclos de vida de sus productos (teléfonos móviles, reproductores de música, etc.) ya se miden en semanas en lugar de meses.

En paralelo con esta aceleración se produce la aparición de competidores globales. Compañías como la coreana Samsung, la china Lenovo o la india Tata han complicado aún más el asunto fabricando productos innovadores a un coste mucho menor y provocando la estandarización de numerosas categorías de productos.

Los ciclos de vida de los productos cada vez más breves, una incapacidad interna de innovación de las empresas cada vez más pronunciada y una competencia global creciente se conjugan para generar el llamado “Efecto de la Reina Roja” sobre la innovación: las empresas se ven obligadas a invertir en ella cantidades de dinero cada vez mayores tan sólo para mantener su posición en el mercado.

El panorama no es nada alentador, pero, afortunadamente, las empresas cuentan con oportunidades para buscar la innovación en el exterior. El “cerebro global” es rico y diverso y existe un gran número de personas en diferentes partes del mundo cuyos conocimientos y creatividad pueden aprovecharse. Además, los nuevos intermediarios de la innovación que aparecen por doquier y una nueva infraestructura tecnológica (Internet) hacen que este trabajo en red sea más fácil que nunca.

Pulsuz fraqment bitdi.

Yaş həddi:
0+
Litresdə buraxılış tarixi:
10 iyul 2025
Həcm:
22 səh. 1 illustrasiya
ISBN:
9788418959110
Müəllif hüququ sahibi:
Bookwire
Yükləmə formatı:

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