Kitabı oxu: «Resumen del libro "Encuentra tu porqué" de Simon Sinek»
Encuentra tu porqué
Capítulos
Introducción
Empieza con el porqué
Descubre tu porqué
Descubrimiento del porqué para grupos
Establece tus CÓMO
Conclusión
Introducción
¿Alguna vez te has preguntado por qué hay personas que se levantan motivadas todas las mañanas para ir a su trabajo, a estudiar o a realizar cualquier otra actividad? Claro, es porque disfrutan lo que hacen, pero quizá tú también haces algo que te gusta y no te sientes tan motivado o satisfecho como ellos. ¿Qué es lo que hacen? ¿Cuál es su secreto? ¿Será que la satisfacción es un privilegio que solo unos pocos pueden obtener?
La verdad es que no. La satisfacción no es un privilegio, es un derecho. Cada uno de nosotros tenemos derecho a sentirnos realizados por nuestro trabajo, a sentirnos motivados para ir a trabajar, y a regresar a casa con la sensación de haber contribuido a algo más importante que a nosotros mismos. Pero ¿cómo conseguirlo?
La clave empieza por entender exactamente el PORQUÉ de lo que haces. El PORQUÉ es el motivo fundamental de las cosas que haces día a día. Es tu causa. Tu propósito. En él se sustentan tus metas, la contribución que haces al mundo y el impacto que generas en las personas que te rodean. Todo el mundo tiene un PORQUÉ. Es la base de nuestra pasión y de nuestra motivación.
Sin embargo, aunque todo el mundo tiene un PORQUÉ, no todos conocen el suyo. Quizá tú aún no sepas cuál es el tuyo, pero te aseguro que lo tienes. Y a lo largo del camino, voy a explicarte qué tienes que hacer para descubrirlo.
No obstante, ayudarte a encontrar tu PORQUÉ no es mi único propósito. También te brindaré la información necesaria para que puedas ayudar a los demás a descubrir el suyo. Así es. Después de que encuentres tu PORQUÉ, el siguiente paso es enseñarte a descubrir el de los demás. Te convertirás en un instructor que guiará a los demás a encontrarse a sí mismos.
Sabrás qué hacer para conseguir que tus amigos descubran su PORQUÉ. Y además podrás hacerlo con organizaciones y grupos grandes. Los grandes equipos cuentan asimismo con uno y, cuanto más apegados estén a él, más satisfechas se sentirán las personas que lo conforman.
Recuerda, la satisfacción es un derecho, no un privilegio. Mereces sentirte satisfecho con lo que haces. Y la satisfacción aparece cuando nuestro trabajo conecta directamente con nuestro PORQUÉ.
¿Estás listo para descubrir el tuyo? Comencemos.
Empieza con el porqué
Antes de embarcarte de lleno en el descubrimiento de tu PORQUÉ, es necesario que comprendas un concepto muy importante: el Círculo Dorado.
Verás. El Círculo Dorado lo conforman tres palabras: QUÉ, CÓMO y POR QUÉ. Cada persona (y cada organización) opera en esas tres palabras o en esos tres niveles. El QUÉ son las cosas que hacemos (por ejemplo: los productos que vendemos, los servicios que ofrecemos o los trabajos que realizamos). El CÓMO es nuestra manera de hacer las cosas, aquello que nos hace diferentes al resto. Y el PORQUÉ son nuestras más profundas creencias y motivaciones; pero algo raro ocurre en este nivel, y es que muy pocos sabemos articular de forma clara el porqué de lo que hacemos.
Pero, detengámonos un segundo; puede que estés pensando: «La mayoría trabaja por dinero, ¿no?». Y claro, eso parece un porqué obvio, pero no es así. El dinero es solo una consecuencia. El PORQUÉ va mucho más allá.
Pongamos un ejemplo: imagina que tienes una empresa que vende papel y estás tratando de vender tu producto a nuevos clientes. Normalmente, lo primero que explicas es lo que haces y, luego, cómo lo haces. Conoces tu QUÉ y tu CÓMO. Por lo tanto, tu discurso de venta se enfoca en esos dos niveles. Sería algo así: «Vendemos papel. Ofrecemos un producto de la más alta calidad al precio más bajo posible. ¿Quiere comprarlo?». Es un planteamiento totalmente racional, ¿verdad? Define claramente lo que hace tu empresa. Persuades a tus clientes hablándoles de las características y ventajas de tu producto. Y, aunque esto pueda funcionar a corto plazo, no lo hará en el largo plazo: tus clientes se irán tan pronto como encuentren un trato mejor con tu competencia. No lograste conseguir su lealtad; la lealtad no se consigue dando explicaciones.
Pero ¿qué pasaría si comenzaras tu discurso de venta teniendo en cuenta el PORQUÉ? Considerándolo, tu discurso sería algo así: «¿De qué sirve una idea si no puede compartirse? Nuestra empresa ha sido creada para difundir ideas. Hay muchas formas de compartir ideas y una de ellas es la palabra escrita. Nosotros hacemos el papel para esas palabras. Lo hacemos para reflejar grandes ideas. ¿Quiere comprarlo?».
Este planteamiento es totalmente distinto, ¿no? Empezar con el PORQUÉ hace que un producto tan cotidiano como el papel suene mucho mejor. A diferencia del primer discurso, la descripción de este no se basa en características o ventajas, ni en hechos o cifras. No digo que esas cuestiones no sean importantes, sino que no deben ir al principio. Comenzar con tu PORQUÉ tiene un valor más emocional e influyente.
Cuando empezamos con el PORQUÉ, decimos qué es nuestra empresa y cuáles son sus valores e ideas. Y si tu cliente coincide con esos valores e ideas, es probable que te sean leales, aun si tu competencia llega a ellos y les ofrece un mejor precio. Cuando empiezas con el porqué, generas lealtad.
Las empresas que inspiran y se ganan la confianza de sus clientes son las que nos hacen sentir que estamos consiguiendo algo más importante que ahorrarnos un céntimo. Esa es la razón por la cual siempre le compramos a la misma empresa, aun cuando no venda el producto más barato o el mejor. Y lo hacemos porque, nos guste o no, no somos seres totalmente racionales. A decir verdad, somos más emocionales. Lo que sentimos es, sin duda, más poderoso que lo que pensamos. Por lo tanto, la clave es generar sentimientos.
Pulsuz fraqment bitdi.