Kitabı oxu: «Resumen del libro "Esto es marketing" de Seth Godin»
Esto es marketing
Capítulos
Introducción
¿Qué es el marketing?
El mercado mínimo viable
La historia que cuentas
La gente como nosotros hace cosas como esta
Estatus, dominio y afiliación
Llega a la gente adecuada
Organización y liderazgo
Conclusión
Introducción
El marketing está por todas partes. Lo encontrarás en tus primeros recuerdos, en la ropa que vistes, en lo que comes, y será obvio cuando salgas a la calle. Toda la vida has estado inundado de marketing.
Lleva tanto tiempo entre nosotros que lo damos por hecho. Ni siquiera nos percatamos de su existencia. No nos damos cuenta de lo que está pasando ni de la manera en la que nos está cambiando.
Pero ha llegado la hora de hacer algo más con el marketing. Llegó la hora de mejorarlo. De utilizarlo para provocar el cambio que te gustaría ver en el mundo. De hacer crecer tu proyecto, pero, por encima de todo, de ponerte al servicio de la gente.
Esto último puede parecerte confuso. Lamentablemente, muchas personas asocian la palabra marketing con manipulación, mentiras, conveniencia. Y no podemos culparlos, sus motivos tendrán. Habrán conocido a malos agentes de marketing. ¿Pero te digo algo? Ellos son la excepción, no la regla. Yo no soy uno de ellos. Y tú tampoco lo eres.
El marketing puede hacer que la gente se anime a comprar algo que mejorará su vida, de usar algo que los hará sentirse más felices, de votar por el político que hará un cambio positivo en la sociedad. Es una herramienta poderosa, y como toda herramienta, el uso que se le dé depende de quién la usa.
Es momento de reivindicar el marketing. De utilizarlo para el fin por el que fue creado: lograr el cambio. Los profesionales del marketing hacen realidad el cambio. Contribuyen con un producto que mejora la vida o impactan con un servicio que te hace sentir satisfecho.
El marketing verdadero es generoso, es servicial. Es la respuesta a la pregunta: “¿A quién puedo ayudar?”.
Este contenido te ayudará a responder esa pregunta. Te ayudará a construir lazos con tu mercado objetivo; a posicionarte, decidir no solo para quién es tu producto, sino para quién no es; a alcanzar tus metas mientras ayudas a otros; a deshacerte de los viejos enfoques de la publicidad que ya no funcionan, y, entre muchas otras cosas, a dominar e impulsar cualquier decisión de compra.
No importa cuál sea tu idea, tu producto o tu servicio. Aquí te ayudaré a replantear la manera en la que lo vas a presentar al mundo. Cómo conectar realmente con las personas que deseas y cómo conseguir no solo que quieran comprar lo que ofreces, sino que se sientan orgullosas de haberlo hecho.
¿Qué es el marketing?
Si tuvieras que definir la palabra “marketing”, ¿qué dirías?, ¿qué palabras utilizarías? Déjame adivinar, seguramente dirías “publicidad”, ¿no?
Durante mucho tiempo, la forma más eficiente que tenía una empresa comercial para generar cambios a gran escala era muy sencilla: comprar publicidad. La publicidad funcionaba. Se pagaba a sí misma. Además, te hacía famoso, hacía famosa tu marca.
Por lo tanto, ¿te extraña que, de pronto, los profesionales del marketing decidieran que lo que ellos hacían era publicidad? ¡Pues claro que no! Si durante prácticamente toda su vida marketing era publicidad.
Pero luego dejó de ser así. Lo cual significa que no te queda más remedio que convertirte en un profesional del marketing de verdad. No te queda más remedio que hacer oír tu voz.
¿Y cómo consigues hacerlo? Bueno, está el tipo de marketing que te ofrece Google, Facebook, los artículos en revistas, en periódicos. Todo eso tal vez pueda servirte. Tal vez…
Y luego está otro tipo de marketing, el marketing efectivo. Este tipo de marketing consiste en comprender los puntos de vista y los deseos de nuestros clientes para poder conectar con ellos. Se trata de que te echen de menos cuando no estás, de aportar más de lo que esperan. De lograr que el valor que perciben tus clientes de tu producto sea mucho mayor al precio que pagan por él. Que lo vean como una ganga.
El buen marketing surge de la empatía, no del egoísmo.
Imagina que creas una llave. Después, empiezas a buscar en todas partes una cerradura que tu llave pueda abrir. Eso no tiene ningún sentido, ¿verdad? Bueno, eso es ser egoísta en el marketing. Pero, si partieras desde la empatía, lo primero que harías sería encontrar una cerradura y, después, confeccionar la llave.
Recuerda, el buen marketing se fundamenta en la empatía. Es más fácil crear productos y servicios para los clientes a los que quieres servir, que encontrar clientes para tus productos y servicios.
El marketing no tiene por qué ser egoísta, de hecho, el marketing efectivo no lo es jamás. El marketing es el acto generoso de ayudar a los demás a convertirse en quienes aspiran a convertirse. Implica crear historias honestas, que conmuevan y se propaguen.
Y cuando tus ideas se propagan, cambias la cultura. Construyes algo que la gente echaría de menos si no estuviera. Las ideas que se propagan triunfan.
Imagina por un momento que el proyecto en el que llevas meses trabajando ha sido financiado por un inversor que confió en ti. Sin embargo, te dio una fecha límite para hacer realidad tu proyecto, y no solo eso, además quiere ver los resultados.
Tienes algo de prisa, por lo tanto, tienes una buena excusa para bombardear con correos a todos los influencers que conoces para que te echen una mano. Pero te ignoran.
Pulsuz fraqment bitdi.