Kitabı oxu: «Pilates y golf»
PILATES & GOLF
Movimiento esencial para la columna vertebral
Manuel Pedregal

El autor declina toda responsabilidad sobre las posibles lesiones que el uso inadecuado de los ejercicios propuestos en este libro pudiesen ocasionar al lector. Es recomendable usar el entrenamiento de forma racional y siempre que exista una lesión debe consultar a su médico antes de comenzar cualquier tabla de ejercicios. En caso de mujeres embarazadas deben utilizar ejercicios diseñados específicamente para cada período de gestación.
Dibujos: Miguel Díaz
Susana Rodríguez
Fotografía: Marisa Campa
Luis Villa
Ana Olalde
Diseño cubierta: David Carretero
© 2010, Manuel Pedregal Canga
Editorial Paidotribo
http://www.paidotribo.com
E-mail: paidotribo@paidotribo.com
Primera edición
ISBN: 978-84-9910-010-4
ISBN EPUB: 978-84-9910-819-3
Fotocomposición: Editor Service, S.L.
Diagonal, 299 – 08013 Barcelona
Agradecimientos
Club de golf la Barganiza
Marisa Campa
Carmen Riu
Reggi - Donovan
Ana Olalde
Javier González
Sonia García
Laura Díaz
José Galdeano
A todas las personas relatadas en este apartado, mis más sinceros agradecimientos. Quiero agradecer especialmente a Santos Suárez. (Catedrático en anatomía de la Universidad de Oviedo) toda su disponibilidad y contribución. Espero que este trabajo finalmente sea merecedor de su colaboración.
A mi familia, Sofía y Aida por mantener su apoyo incondicional durante cada minuto que he dedicado a la elaboración de este libro.
Índice
Prólogo
Introducción
Cómo utilizar este libro.
Muscular, movilizar, flexibilizar, «sin irritar»
Parte IObservaciones sobre el movimiento
Organización del movimiento en el swing
Stand
Back swing
Down swing
Follow through
Algunos detalles del movimiento
Análisis del movimiento
Distintas posibilidades de trabajo en la columna vertebral
La columna vertebral
Objetivos en la preparación física
Elementos esenciales en la preparación física
Principios de Pilates aplicados en la práctica del golf
Organización de la cintura escapular
Articulación de la columna vertebral
Alineación y soporte sobre las extremidades inferiores
¿Es posible optimizar mi swing mediante el método Pilates?
¿Existe una secuencia óptima para organizar el movimiento?
Importancia de la cadera
Parte IIGolf y Anatomía
La musculatura y el movimiento
Cadenas musculares
Importancia del transverso abdominal
Transverso espinoso
¿Jugar al golf con el transverso y el suelo pélvico?
Principio de compensación
Planos de movimiento
Parte IIIPrograma Básico
Programa general de acondicionamiento físico
Cien
Rodar hacia arriba
Círculos con una pierna
Rodar como una pelota
Estiramiento de una sola pierna
Doble estiramiento de piernas
Tirando de los isquiotibiales
Balance con piernas juntas
Cruce alternativo de piernas
Estiramiento de la columna
Elevación de la parte superior de la columna
Extensión de cadera
Elevación lateral
Patada lateral
Flexión lateral
Soporte frontal I (preparación)
Soporte frontal II (preparación)
Ejercicios de movilización para la columna vertebral
Flexión y extensión de la columna
Desplazamiento lateral de la caja torácica
Flexión lateral
Giro con la columna vertebral
Programa básico de entrenamiento
Parte IVNivel Intermedio
Programa específico
Rodar atrás con thera band
Rodar atrás con giro I
Rodar atrás con pelota
Rodar atrás con giro II
Rodar atrás con giro III
Estiramiento de isquiotibiales
Preparación para la hamaca
La hamaca
La sierra
Preparación para teaser
Teaser
Trepar a un árbol más giro
Preparación al nadador
Preparación al nadador con thera band
El nadador
La foca
Elevación de la pelvis
Elevación en posición lateral
Elevación lateral combinada
Elevación lateral con thera band I
Elevación lateral con thera band II
El giro
Soporte frontal (preparación)
Soporte frontal
Lado lado I
Lado lado II
Lado lado III
Preparación al giro sentado
Giro sentado
Rotación con ángulo en la cadera
Posición de descanso
Rotación externa con thera band
Rotación de hombros en posición de candelabro
Giro con thera band I
Giro con thera band II
Ejercicios para fortalecer y flexibilizar muñecas y antebrazos
Mantener el ángulo en la columna I
Mantener el ángulo en la columna II
Mantener el ángulo en la columna con thera band
Rotación en equilibrio con thera band
Enhebrar una aguja
Estiramiento para los flexores de la cadera
Extensión de cadera con flexión lateral
Extensión de cadera más flexión lateral con la rodilla elevada
Estiramiento de las cadenas musculares
Estiramiento pectoral
Equilibrio sobre rolo
Flexión lateral sobre rolo
Rotación en equilibrio sobre rolo
Swing en equilibrio
Swing con toalla
Tabla de ejercicios completa
Parte VEl golfista sénior
Golf en la tercera edad
Dolor de espalda en la práctica del golf
Dolor lumbar
Epicondilitis del golfista
Programa de entrenamiento para golfistas sénior
Parte VIEl golfista infantil
El golfista infantil
Conclusión
Bibliografía
Prólogo
Cuando Manuel Pedregal me sugirió la posibilidad de prologar su nuevo libro fue para mí un honor aceptar. El cómo nos conocimos ya dice mucho a favor de la personalidad y el carácter de quien escribe este libro y por ello quiero hacer referencia aquí en este prólogo.
A través de una fisioterapeuta profesora de esta Universidad de Oviedo, compañera y sin embargo amiga, se puso en contacto conmigo para solicitar poder acceder a mis clases prácticas con los alumnos de fisioterapia. Por supuesto, lo mismo que retornan con regularidad ex alumnos que vienen a recordar conceptos olvidados, o a repasar, le respondí que podía acudir cuantas veces quisiera. Lo que no sospechaba entonces era que me encontraba ante una persona tenaz, responsable y con unas ansias de seguir aprendiendo tan extraordinarias que le hicieron compartir conmigo y mis discentes todo un curso entero, rodeado de preparaciones cadavéricas, huesos, músculos, tendones, ligamentos, vasos sanguíneos, nervios, y todo el material que es necesario que aprendan todos los estudiantes que hacen algún estudio relacionado con ciencias de la salud.
Pero es que su tremendo afán le ha llevado y le lleva a seguir perfeccionándose, aprendiendo cada vez más, mejorando sus conocimientos, e inusitadamente sigue asistiendo a más y más clases. Él, precisamente por su trabajo, es probablemente una de las personas más capacitadas para poder aplicar, como profesor-monitor de Pilates, los conocimientos óseos, musculotendinosos, articulares y biomecánicos que ahora tan ansiadamente absorbe día tras día.
A una persona con tal grado de responsabilidad, capacidad de estudio, ganas de perfeccionarse, de seguir y seguir aprendiendo cómo iba a poder negarle este humilde y sucinto prólogo.
Gracias a ti, Manuel, por permitirme comprobar con mis propios sentidos que todavía existen personas en las que las ganas, la curiosidad por la ciencia, el conocimiento, el aprendizaje son superiores al simple mercantilismo. Y sirva este prólogo para que nunca pierdas, sino que aumentes si eso es posible, tu fe en el estudio y la autoformación continuada.
Santos Suárez Garnacho
Catedrático de la Escuela Universitaria de Oviedo en el área de Anatomía y Embriología Humanas
Introducción
La elevada curiosidad que actualmente se advierte sobre el método Pilates puede tener su explicación, a mi entender, en los diversos campos en los que en nuestros días se está aplicando. Si bien el método original es claro, definido y potencialmente completo, es una realidad que, basándose en sus principios, se han elaborado estudios que se relacionan con la rehabilitación, el rendimiento deportivo o incluso con la terapia para minimizar algunas molestias tanto óseas como musculares.
En el caso que nos ocupa, la creciente demanda que en mis clases existe entre los practicantes de este deporte me ha sido inspirado para elaborar este trabajo. El golf es además uno de los deportes sobre los que más se han estudiado los efectos que el método Pilates puede suponer, tanto en la mecánica del swing como en la prevención de las lesiones típicas. Podemos encontrar literatura que relaciona ampliamente ambas disciplinas, aunque también se debe observar que estos trabajos centrados sobre la práctica del golf nacen fundamentalmente en países con una larga trayectoria en el desarrollo, madurez e implantación del método Pilates.
En mi opinión el trabajo de Pilates puede complementar extraordinariamente la preparación de un golfista, entre otras cosas por la similitud de objetivos que comparten en la organización de los movimientos. La fluidez, el control, la precisión y la respiración son principios básicos en el método, y en la práctica tienen o pueden tener un determinado protagonismo en cada swing. Mi propuesta para la optimización física de un golfista pasa por elaborar un programa que se base en gran parte en aumentar la salud y el bienestar al mismo tiempo que se mejora la eficacia en el juego. Cuanto más precisos seamos en el juego, más agradable será éste. De igual forma, cuanto más preciso seas entrenándote, más agradable será tu sesión de entrenamiento. La precisión en el movimiento denota un elevado control del cuerpo, y ambos, precisión y control, son ingredientes comunes tanto en la práctica eficaz del golf como en la del Pilates.
La precisión será un ingrediente que manejarás con mucha más soltura después de varias sesiones de Pilates. Todos los ejercicios que se muestran en este libro versan sobre cómo dotar tu cuerpo de instrumentos que le permitan explorar rangos más amplios de movimiento, sin atenuar la tolerancia de cada articulación en un swing notablemente más potente. Fluir de un estadio a otro dentro del swing transfiriendo las fuerzas entre los distintos segmentos de la estructura de forma precisa y equilibrada es el objetivo, esto aumentará tu rendimiento sin colapsar determinados niveles en tu columna.
El método Pilates versa, en definitiva, sobre una exquisita alineación de nuestro cuerpo para movernos y sobre una distribución de las fuerzas que soporta o genera del modo más equilibrado posible los distintos elementos de nuestra estructura que intervienen directa o indirectamente en cada movimiento.
Así, nos centraremos en automatismos que conservan siempre, en cada movimiento, los rangos disponibles en cada articulación, gestionando inercias y fuerzas de manera coordinada, y acordes con el equilibrio y la alineación. Llamar la atención sobre la necesidad de adecuar el cuerpo a la práctica deportiva y concretamente a las peculiaridades de cada deporte es un complemento definitivo para esquivar lesiones, molestias o límites dentro del progreso de la técnica.
Podemos estar seguros de que la práctica deportiva será tanto más plena en cuanto a resultados y sensaciones se refiere, cuanto mayor sea el porcentaje de salud del que disfrutemos dentro y fuera del estricto contexto deportivo. El primer objetivo debe ser ése: salud y rendimiento deportivo deben ser complementarios en el mayor porcentaje posible, dentro de cada programa de ejercicio aplicado. El segundo objetivo que se plantea en esta obra se refiere a la mejora postural que todo programa bien diseñado debe aportar de forma proporcional a la eficacia en el juego. Como compendio de estos dos objetivos sería suficiente para mí si lograra despertar en el lector la curiosidad sobre la diferencia real, en todos los aspectos, que se puede dar cuando se decide profundizar en las necesidades del cuerpo, tanto en términos deportivos como funcionales.
La verdadera vocación de este programa de ejercicios basado en el método Pilates es intentar conseguir resultados allí donde otros programas no llegan. Esta aspiración creo que se apoya en la indudable relación que existe entre el patrón postural que poseemos y la propia biomecánica que muestra nuestro swing. Intentar variar el esquema postural que presentamos precisa conocer todas las posibles compensaciones que el cuerpo utiliza para equilibrar sus movimientos. De idéntica manera, intentar variar la mecánica del swing precisa conocer las compensaciones que el cuerpo, inducido por nuestro patrón postural, utiliza para ejecutar el swing. Es forzoso reconocer que nuestra postura es capaz de parasitar cualquier movimiento, incluido el swing. El método Pilates es especialmente meticuloso con el aspecto postural en cada ejercicio; de este modo podremos evitar ejercitarnos aumentando la acción de reclutamientos musculares asociados a un esquema postural inadecuado. Conocer las alternativas para mejorar la estática nos dota de vías efectivas para mejorar la mecánica del swing. Por ello es imprescindible reconocer todos los posibles patrones incorrectos de movimiento que se encuentran fijados en nuestro sistema propioceptivo, con el objetivo de intentar modificarlos, bien sea en el terreno postural o deportivo.
Como final de esta breve introducción creo preciso señalar, como hice en su día en mi primer libro sobre el método Pilates (Tu pilates los primeros pasos), que únicamente es posible interpretar este trabajo como un estadio más de mi formación como profesor de este método. En ningún caso deseo perder mi indefinida condición de estudiante, ni la predisposición constante para aprender y enriquecerme con las enseñanzas de personas que tras treinta años o más de práctica prosiguen impartiendo sus conocimientos. Es a ellos a quienes, en gran medida, dedico este trabajo, pues sin su esfuerzo diario y su plena dedicación no habría sido posible la difusión del método Pilates. No cito nombres aunque podría, pues, con seguridad, sería injusto con aquellos con los que aún no he tenido el placer de instruirme, pero que, sin lugar a dudas, también han desempeñado un importante papel en la divulgación del método Pilates.
EL AUTOR
Cómo utilizar este libro
Todos los ejercicios de este texto deberían entenderse correctamente antes de su ejecución. Nuestro primer objetivo será «muscular, movilizar y flexibilizar, sin irritar». Para lograr este propósito debes intentar seguir estrictamente cada tabla. En un primer nivel intentaremos adquirir una buena base para afinar lo posible nuestro patrón postural, y en una etapa posterior combinaremos el aspecto postural con la aplicación más precisa de diversos ejercicios relacionados con algunos aspectos de nuestro swing. En cada nivel establecido puedes encontrar un porcentaje de dificultad creciente, pero siempre en una suave progresión que asegure el máximo progreso y el mínimo estrés en nuestra estructura. Haremos hincapié en la imperiosa necesidad de no rebasar los límites tolerados en cada momento por nuestra columna o articulaciones implicadas en cada ejercicio.
OBJETIVOS
1.Reeducación postural.
2.Fortalecer y aumentar el control del centro (desde posiciones funcionales para el golf).
3.Intentar reducir desequilibrios musculares (identificar posibles áreas afectadas, estirar la musculatura acortada, fortalecer la débil).

Muscular, movilizar, flexibilizar, «sin irritar»
El entrenamiento aplicado a la práctica del golf generalmente se asocia con explorar distintos ejercicios orientados a aumentar los rangos de rotación del torso y la flexibilización de los hombros y a potenciar la musculatura abdominal y los oblicuos.
En la práctica un golfista medio realiza un número muy elevado de rotaciones, flexiones o extensiones en su columna, lo que significa que el estrés de su estructura puede ser elevado simplemente por el tiempo que invierte en el juego. Realizar un entrenamiento aplicado sin la suficiente orientación o sensibilización seguramente provocará un aumento del estrés que ya puede padecer dicho golfista. Esta observación la relacionamos con el fin de valorar la extrema importancia en cada deporte y su preparación física aplicada de «muscular, movilizar y flexibilizar, sin irritar». Este razonamiento nos hace recapacitar en la importancia que adquiere dentro del ejercicio respetar una serie de pautas, para reducir nuestro estrés muscular y articular.
En esta línea, en cada ejercicio debe existir y cohabitar una extremada corrección postural en todos los escenarios de movimiento (disminuye el estrés en las articulaciones).
Ningún ejercicio debe provocar dolor (realiza todos los ejercicios con lentitud y suavidad), y hay que utilizar un recorrido articular limitado y adecuado, ya que rebasando este recorrido podríamos obtener los resultados inversos a los deseados.
Es importante descubrir qué parte en cada ejercicio te puede ayudar realmente a mejorar el swing; de esta forma relacionarás con extrema precisión tus necesidades con las distintas partes del entrenamiento en cada momento.
Una buena preparación nunca aumenta el estrés en la estructura, sino que debe mejorar tu alineación además de equilibrar cada segmento del cuerpo.

OBSERVACIONES SOBRE EL MOVIMIENTO
Una buena postura puede favorecer el movimiento. El ángulo óptimo entre la espalda baja y las piernas influye en el balance de caderas y hombros
ORGANIZACIÓN DEL MOVIMIENTO EN EL SWING
STAND
Pies alineados a lo ancho de los hombros, con las rodillas flexionadas unos 20º.
La columna se inclina por delante de la cintura unos 15º, manteniendo la pelvis en una posición neutra.
El hombro derecho se alinea ligeramente más bajo que el izquierdo.
La columna vertebral se alinea neutra en busca de un eje para rotar con la mayor precisión posible. La mirada orientada hacia la bola.
El equilibrio de la posición nos debe permitir un ángulo óptimo en la columna. Frecuentemente se da un ligero desequilibrio anterior, lo que puede modificar el ángulo inicial durante el movimiento.
El reparto del peso en los pies se sitúa ligeramente sobre la pierna derecha.
Durante el set up es necesario emplear al máximo nuestro radar sensorial para lograr la combinación más equilibrada entre estabilidad y relajación. De este modo fluiremos de este estadio del swing al siguiente sin tensiones innecesarias.

BACK SWING
Esta fase del swing comprende un giro para los hombros sobre los 70º-90º, y una rotación de nuestra cadera cerca de los 45º. Durante esta parte del swing el 80% del peso de nuestro cuerpo descansará sobre la pierna derecha. Cuando el brazo izquierdo alcanza la línea horizontal, el brazo derecho se posiciona en rotación externa. En este momento el manguito rotador de este hombro debe estabilizarlo para iniciar el giro del torso hacia el blanco. En esta fase también podemos destacar la labor de los oblicuos, en la que el trabajo del oblicuo externo izquierdo se combina con la tensión del oblicuo interno derecho. Los erectores espinosos y los multífidos están también muy implicados en este proceso para generar la rotación a lo largo del eje de nuestra columna.
Otra musculatura implicada en el back swing es la siguiente:
•Isquiotibiales
•Aductores
•Trapecio inferior
•Dorsal mayor
•Serrato anterior

DOWN SWING
Esta etapa del swing se caracteriza por el ingrediente de aceleración que deben imprimir los brazos. El movimiento ideal debería liderarse desde la cadera. «EL CENTRO» está especialmente implicado en este movimiento. Cuando organizamos el swing con el centro, generamos una fuerte conexión entre la pelvis y el tórax.
El manguito rotador de ambos hombros estabiliza la cintura escapular durante la aceleración de los brazos. Después del impacto, el centro de gravedad se sitúa sobre nuestra pierna izquierda.
Una mala organización en esta fase del swing se asocia con gran parte de las lesiones lumbares. Frecuentemente se puede observar cómo durante el down swing la zona lumbar entra en hiperextensión antes del impacto. Este error castiga notablemente esta región. Un buen control del centro puede solucionar este problema.
Musculatura más implicada:
•Pectoral mayor
•Región abdominal
•Oblicuos
•Isquiotibiales
•Glúteos
•Aductores
•Musculatura de los brazos



FOLLOW THROUGH
El movimiento final del swing tras el impacto en la bola supone la parte en la cual desaceleramos el movimiento, polarizando las posibles inercias en orden a mantener un centro de gravedad y una alineación en sintonía con la dirección en la que se encuentra el objetivo. Es un tiempo importante para la correcta ejecución de la técnica, e igualmente la organización de la columna en esta fase del swing es responsable de la prevención en algunas de las molestias lumbares típicas. Nuestros brazos intercambian su situación; el brazo izquierdo pasa de rotación interna a externa, y del mismo modo el brazo derecho pasará de rotación externa a interna. La labor de los extensores en la columna lleva el tronco a la posición final. Los isquiotibiales ayudarán en la extensión y rotación de la cadera. En los hombros el manguito rotador debe mantener de nuevo una buena estabilidad en la articulación.

ALGUNOS DETALLES DEL MOVIMIENTO

Estudiar todos los detalles de un swing requiere una buena dosis de observación, puesto que se define como uno de los gestos deportivos con más dificultad biomecánica para su estudio, lo que se debe a la gran cantidad de componentes dinámicos que se implican en el mismo. Se reconoce cierto grado de flexión, rotación, extensión, y en muchas ocasiones también se encuentra la flexión lateral del tronco. La columna vertebral está directamente implicada en cada golpe; de hecho la correcta ubicación de ésta en el transcurso del movimiento, como veremos más adelante, es de una importancia capital en la salud del golfista y en la evolución hacia la técnica perfecta.
La musculatura que participa en el transcurso del movimiento se distribuye en las distintas cadenas musculares que recorren nuestra anatomía, tanto cadenas rectas (flexión y extensión), como cadenas cruzadas durante la parte del movimiento en la que rotamos o flexionamos lateralmente. Cada una de ellas tiene su función en las distintas partes del swing, aunque como explicaremos seguidamente su función primordial será puramente el gesto dinámico. Para dominar las inercias generadas por el giro deberemos tener en cuenta otra serie de músculos que gestionan, gobiernan y estabilizan nuestro cuerpo por medio de un efecto neutralizador en todos los movimientos. Estos músculos participan en el movimiento del cuerpo de modo intermitente, siendo así denominados «neutralizadores o estabilizadores».
La función neutralizadora de esta musculatura tiene una característica fundamental: se debe mantener en vigilancia de manera constante para equilibrar cada balance en los distintos gestos que efectuamos, por lo que su labor debe generar el mínimo gasto energético posible.
La realidad de este análisis puede resultar simple y por tanto fácil de entender. Para el cuerpo y la salud de sus estructuras, un movimiento lento y bien organizado será más saludable que otro con características completamente opuestas, pero el fin de dicho movimiento modifica sustancialmente las características de éste. No estamos hablando de jugar al billar, debemos golpear una bola e impulsarla a cientos de metros y a una velocidad de cientos de kilómetros por hora. En definitiva, hablamos de un movimiento realmente explosivo y que puede generar multitud de inercias y efectos imprevistos en nuestra musculatura y estructura, tanto interna como externa. Expuesto desde esta perspectiva, todo este razonamiento parece un poco alarmista, aunque en realidad nuestro cuerpo puede y debe tolerar todas estas circunstancias. La cuestión radica en elaborar una herramienta eficaz para el juego que ayude lo máximo posible a jugar sin molestias y con una condición física óptima durante los 18 hoyos.
ANÁLISIS DEL MOVIMIENTO

La posibilidad de aplicar los principios del método Pilates en la práctica del golf es factible sólo después de desmenuzar pacientemente la organización del gesto técnico utilizado para ejecutar el swing.
Podemos diferenciar en un primer lugar la necesidad de una base sólida para proporcionarnos una buena éstatica antes de ejecutar el golpe. Necesitamos por consiguiente unos cuádriceps e isquiotibiales razonablemente resistentes y equilibrados, así como capacidad para mantener los pies correctamente situados, lo que depende de dos factores, el primero referido a la tensión muscular necesaria, y el segundo y también muy importante a la capacidad para alinear los apoyos de la manera más apropiada en cada situación. Este aspecto está directamente relacionado con la propiocepción y el control sobre las extremidades inferiores, pues hay que recordar que la posición de la pelvis valora entre otras cosas la alineación de nuestras extremidades inferiores.
Siguiendo la cadena articular hacia el golpe nos encontramos con la cadera, y en este punto diferenciaremos la posición de la cadera de la posición de la pelvis. Siendo el trabajo de la cadera de una extrema importancia en la eficacia del swing, merece la pena analizar los distintos aspectos que nos pueden proporcionar una mejor comprensión de la participación de ésta en el movimiento.
La musculatura que rodea la pelvis en sus tres posibles planos será la protagonista de un alto porcentaje del estudio y desarrollo de una preparación física aplicada. Independientemente de los posibles razonamientos que se puedan realizar para argumentar la importancia de esta región en la práctica del golf, bastará que señalemos que sobre ella se apoya la columna vertebral, aunque de este aspecto hablaremos más extensamente en un próximo capítulo.
Hemos diferenciado anteriormente la posición de la pelvis de la posición de la cadera, con el único propósito de revelar, además del efecto de giro y rotación de la cadera en el golpe, la posición que registra en este golpe nuestra espalda baja. Así descubriremos que «de la posición de la pelvis dependerá directamente la posición de la región lumbar». Distinguiremos tres posiciones para la pelvis con su consiguiente efecto en la espalda baja: anteversión, retroversión y posición neutra.
El siguiente elemento, dentro de esta cadena articular hacia el swing, será la cintura escapular. Éste será un elemento merecedor igualmente de un detallado estudio para descubrir las posibilidades de excavar vías alternativas hacia una organización óptima de la participación de los hombros y de las escápulas en cada movimiento. Un protagonista importante de esta región es el manguito rotador, responsable de un rango óptimo en el movimiento de rotación en los hombros así como de una buena estabilización.
Por último, revisaremos la importancia de mantener a punto la articulación de la muñeca y la musculatura de los antebrazos para transmitir de forma eficiente la inercia generada en nuestro eje corporal.
DISTINTAS POSIBILIDADES DE TRABAJO EN LA COLUMNA VERTEBRAL

La columna vertebral, como apuntamos anteriormente, será un elemento en nuestra estructura que podría ser el primer beneficiado de una práctica saludable. El efecto del swing sobre la columna vertebral tiene su origen en la forzosa desviación de la función cinética normal en la estática de nuestro eje. Debemos efectuar una rápida rotación, generando un explosivo efecto de balance. Este movimiento obliga al cuerpo a adoptar una postura que puede desviar la columna de su centro de gravedad. En el caso de un control deficiente de nuestra zona abdominal, la función primaria de nuestra musculatura de la espalda también puede verse alterada, y los músculos que se deben contraer de forma isométrica pasarían a hacerlo de forma isocinética. Los músculos abdominales, además de mantener la estabilidad en el movimiento, se convierten en flexores y rotadores. Los extensores pasarán a trabajar, además de estabilizando el cuerpo en el movimiento, como desaceleradores que se elongan a la velocidad y fuerza que requiere el movimiento adecuado para el swing.