Kitabı oxu: «La curación de los chakras y el equilibrio energético»

Título original: CHAKRA HEALING FOR VIBRANT ENERGY
Traducido del inglés por Antonio Gómez Molero
Diseño de portada: Editorial Sirio, S.A.
Maquetación de interior: Toñi F. Castellón
© de la edición original
2018 Michelle S. Fondin
© de la presente edición
EDITORIAL SIRIO, S.A.
C/ Rosa de los Vientos, 64
Pol. Ind. El Viso
29006-Málaga
España
www.editorialsirio.com
I.S.B.N.: 978-84-18531-255
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Contenido
Cubierta
Créditos
Dedicatoria
PRÓLOGO
INTRODUCCIÓN
¿QUÉ ES UN CHAKRA?
LA FILOSOFÍA DE LOS CHAKRAS
LA UNIÓN DE TANTRA, AYURVEDA Y LOS YOGA SUTRAS
DESPERTAR LA ENERGÍA DE LA KUNDALINI
COMPRENDER LA NATURALEZA DUAL DE LOS CHAKRAS Y DE LA VIDA MISMA
MOTIVOS POR LOS QUE LOS CHAKRAS PUEDEN BLOQUEARSE
LA CONSCIENCIA
EQUILIBRAR TUS CHAKRAS
EL CHAKRA RAÍZ
LAS AFECCIONES DEL PRIMER CHAKRA
LA ENERGÍA DEL PRIMER CHAKRA: SÓLIDO COMO UNA ROCA
NUESTRA RELACIÓN SOCIAL CON EL PRIMER CHAKRA
VIVIR DESDE EL CHAKRA MULADHARA: LA SEGURIDAD
RECONOCER LOS DESEQUILIBRIOS DEL PRIMER CHAKRA
ACEPTAR LOS DONES DEL PRIMER CHAKRA
LA CURACIÓN DEL CHAKRA MULADHARA
LA CURACIÓN DEL CUERPO FÍSICO
Comer como un acto sagrado
Practicar la aceptación del cuerpo
Asanas de yoga y ejercicios de pranayama para curar el primer chakra
Equilibrar el primer chakra a través de la alimentación
Levantamiento de pesas para equilibrar Muladhara
LA CURACIÓN DEL CUERPO EMOCIONAL Y ENERGÉTICO
La preocupación
La confianza
La seguridad
LA CURACIÓN DEL CUERPO ESPIRITUAL
La curación del cuerpo energético con gemas y colores
Ideas que considerar para tomar consciencia del primer chakra
EL CHAKRA SACRO
LAS AFECCIONES DEL SEGUNDO CHAKRA
LA ENERGÍA DEL SEGUNDO CHAKRA
NUESTRA RELACIÓN SOCIAL CON EL SEGUNDO CHAKRA
EL TRABAJO DE LAS MUJERES CON EL SEGUNDO CHAKRA
VIVIR DESDE EL CHAKRA SVADHISTHANA
RECONOCER LOS DESEQUILIBRIOS DEL SEGUNDO CHAKRA
Aceptar los dones del segundo chakra
La transmutación sexual
La intimidad sexual
LA CURACIÓN DEL CHAKRA SVADHISTHANA
LA CURACIÓN DEL CUERPO FÍSICO
Mejorar tu sentido del gusto
Encarnar el agua
Centrarte en respirar adecuadamente
Honrar tu ciclo menstrual
Alimentos para mejorar el tejido reproductivo
Asanas de yoga y ejercicios de pranayama para curar el segundo chakra
LA CURACIÓN DEL CUERPO EMOCIONAL Y ENERGÉTICO
Desarrollar la autoestima
Cuidar de ti mismo
Liberarte de adicciones
La sanación emocional
LA CURACIÓN DEL CUERPO ESPIRITUAL
La sexualidad
La creatividad
La curación del cuerpo energético con gemas y colores
IDEAS QUE CONSIDERAR PARA TOMAR CONSCIENCIA DEL SEGUNDO CHAKRA
EL CHAKRA DEL PLEXO SOLAR
LAS AFECCIONES DEL TERCER CHAKRA
LA ENERGÍA DEL TERCER CHAKRA
La fuerza interior
La voluntad
El éxito
NUESTRA RELACIÓN SOCIAL CON EL TERCER CHAKRA
El trabajo de los hombres con el tercer chakra
VIVIR DESDE EL CHAKRA MANIPURA
RECONOCER LOS DESEQUILIBRIOS DEL TERCER CHAKRA
ACEPTAR LOS DONES DEL TERCER CHAKRA
LA CURACIÓN DEL CHAKRA MANIPURA
LA CURACIÓN DEL CUERPO FÍSICO
La digestión y la asimilación apropiada de nutrientes
Asanas de yoga y ejercicios de pranayama para curar el tercer chakra
LA CURACIÓN DEL CUERPO EMOCIONAL Y ENERGÉTICO
Los límites
La firmeza
Acepta la responsabilidad de tu historia
LA CURACIÓN DEL CUERPO ESPIRITUAL
Escribe tus intenciones y deseos
Sé sincero contigo
La curación del cuerpo energético con gemas y colores
IDEAS QUE CONSIDERAR PARA TOMAR CONSCIENCIA DEL TERCER CHAKRA
EL CHAKRA DEL CORAZÓN
LAS AFECCIONES DEL CUARTO CHAKRA
LA ENERGÍA DEL CUARTO CHAKRA
NUESTRA RELACIÓN SOCIAL CON EL CUARTO CHAKRA
Eros
Filia
Filautía
Ágape
VIVIR DESDE EL CHAKRA ANAHATA
RECONOCER LOS DESEQUILIBRIOS DEL CUARTO CHAKRA
ACEPTAR LOS DONES DEL CUARTO CHAKRA
LA CURACIÓN DEL CHAKRA ANAHATA
LA CURACIÓN DEL CUERPO FÍSICO
Asanas de yoga y ejercicios de pranayama para curar el cuarto chakra
LA CURACIÓN DEL CUERPO EMOCIONAL Y ENERGÉTICO
Desprenderse del resentimiento por lo ocurrido en el pasado
El perdón
LA CURACIÓN DEL CUERPO ESPIRITUAL
Elegir la paz
Abrir el corazón
Practicar la compasión
La curación del cuerpo energético con gemas y colores
IDEAS QUE CONSIDERAR PARA TOMAR CONSCIENCIA DEL CUARTO CHAKRA
EL CHAKRA DE LA GARGANTA
LAS AFECCIONES DEL QUINTO CHAKRA
LA ENERGÍA DEL QUINTO CHAKRA
NUESTRA RELACIÓN SOCIAL CON EL QUINTO CHAKRA
VIVIR DESDE EL CHAKRA VISHUDDHA
RECONOCER LOS DESEQUILIBRIOS DEL QUINTO CHAKRA
ACEPTAR LOS DONES DEL QUINTO CHAKRA
LA CURACIÓN DEL CHAKRA VISHUDDHA
LA CURACIÓN DEL CUERPO FÍSICO
Recitar y cantar
Ejercicios de cabeza y cuello
Asanas de yoga y ejercicios de pranayama para curar el quinto chakra
LA CURACIÓN DEL CUERPO EMOCIONAL Y ENERGÉTICO
Vivir en la verdad
Ser auténtico en lugar de ser agradable
Una reflexión sobre la verdad
LA CURACIÓN DEL CUERPO ESPIRITUAL
Despertar a la verdad
La curación del cuerpo energético con gemas y colores
IDEAS QUE CONSIDERAR PARA TOMAR CONSCIENCIA DEL QUINTO CHAKRA
EL CHAKRA DEL TERCER OJO
LAS AFECCIONES DEL SEXTO CHAKRA
LA ENERGÍA DEL SEXTO CHAKRA
NUESTRA RELACIÓN SOCIAL CON EL SEXTO CHAKRA
VIVIR DESDE EL CHAKRA AJNA
RECONOCER LOS DESEQUILIBRIOS DEL SEXTO CHAKRA
ACEPTAR LOS DONES DEL SEXTO CHAKRA
LA CURACIÓN DEL CHAKRA AJNA
LA CURACIÓN DEL CUERPO FÍSICO
Ejercicios de yoga para los ojos
Terapia de la luz
Asanas de yoga y ejercicios de pranayama para curar el sexto chakra
LA CURACIÓN DEL CUERPO EMOCIONAL Y ENERGÉTICO
LA CURACIÓN DEL CUERPO ESPIRITUAL
La curación del cuerpo energético con gemas y colores
IDEAS QUE CONSIDERAR PARA TOMAR CONSCIENCIA DEL SEXTO CHAKRA
EL CHAKRA DE LA CORONILLA
LAS AFECCIONES DEL SÉPTIMO CHAKRA
LA ENERGÍA DEL SÉPTIMO CHAKRA
NUESTRA RELACIÓN SOCIAL CON EL SÉPTIMO CHAKRA
VIVIR DESDE EL CHAKRA SAHASWARA
RECONOCER LOS DESEQUILIBRIOS DEL SÉPTIMO CHAKRA
ACEPTAR LOS DONES DEL SÉPTIMO CHAKRA
LA CURACIÓN DEL CHAKRA SAHASWARA
LA CURACIÓN DEL CUERPO FÍSICO
Asanas de yoga y ejercicios de pranayama para curar el séptimo chakra
LA CURACIÓN DEL CUERPO EMOCIONAL Y ENERGÉTICO
Los estados cumbre
La dicha
LA CURACIÓN DEL CUERPO ESPIRITUAL
Establecerse en el ser
Cocrear con Dios
La curación del cuerpo energético con gemas y colores
IDEAS QUE CONSIDERAR PARA TOMAR CONSCIENCIA DEL SÉPTIMO CHAKRA
CONCLUSIÓN
Sé paciente con tu proceso curativo
Se paciente con los demás
Adopta una vida sana
Estoy contigo
AGRADECIMIENTOS
GLOSARIO DE TÉRMINOS SÁNSCRITOS
BIBLIOGRAFÍA
SOBRE LA AUTORA
Este libro está dedicado a la memoria de dos de los mejores maestros de todos los tiempos, el doctor Wayne W. Dyer y el doctor David Simon. Mientras escribía estas páginas los sentí a ambos conmigo. También les dedico este libro a todos los maestros que durante años me enseñaron en el Centro Chopra, como el doctor Deepak Chopra, Davidji y Claire Diab.

PRÓLOGO
En 1999, a los veintiocho años, supe que tenía cáncer de tiroides. Antes de eso, la palabra chakra apenas significaba nada para mí. Pero tras ese diagnóstico tan alarmante mi búsqueda de una curación se expandió rápidamente. Iba a tener en cuenta todas las posibilidades para sanar. Me impulsaba a ello un profundo deseo proveniente quizá de la intuición o de la experiencia de una vida pasada.
Comencé a investigar para encontrar la causa principal por la que había contraído cáncer. Sabía que si no cortaba la enfermedad de raíz, sin duda volvería a aparecer. Y con cerca de treinta años no podía permitírmelo, ya que siempre había pensado llegar a los cien.
En mi libro La rueda medicinal del ayurveda: máxima salud y energía para tu cuerpo, mente y espíritu, * describo los diversos descubrimientos gracias a los cuales me curé. La medicina alopática (convencional) jugó un papel, pero intuitivamente sabía que la respuesta estaba en las modalidades curativas alternativas. Cuando estaba investigando, sentada con un montón de libros de la biblioteca sobre medicina alternativa, abrí la obra de la doctora Christiane Northrup Cuerpo de mujer, sabiduría de mujer por una página que me cambió la vida. La página hablaba sobre los chakras y exploraba la curación a través de estos. Aquello fue decisivo porque justo en un momento en el que estaba replanteándome todos los aspectos de mi vida, sentí que ese nuevo enfoque centrado en los chakras podría ayudarme a averiguar por qué había enfermado.
En mi senda a la curación me ayudó mucho cambiar la alimentación, incrementar el régimen de ejercicio, meditar y mejorar mis relaciones. Sin embargo, lo que me dio una ventaja sobre los demás pacientes que sufren de cáncer y otras enfermedades de tiroides fue tener en cuenta los chakras.
Cuando estudié la glándula tiroides y su ubicación en el cuerpo, y aprendí sobre el quinto chakra, comencé a establecer conexiones entre mi enfermedad y los primeros veintiocho años de mi vida. Miré atrás y descubrí que casi todas las enfermedades que padecí durante la niñez y los primeros años de la edad adulta giraban alrededor del área de la garganta. De niña, sufría a menudo de faringitis estreptocócica o amigdalitis; tanto es así que los médicos le insistieron a mi madre para que permitiera que me operaran y me extrajeran las amígdalas. Mi madre, que temía los efectos de la anestesia, nunca accedió.
Luego, a los diecisiete años contraje mononucleosis. Mis amígdalas estaban tan hinchadas que se tocaban en mitad de la garganta, obstruyendo la tráquea. Tuve un absceso en la garganta que me impedía respirar. Era tan grave que tuvieron que operarme solo para poder abrirla y permitirme así volver a respirar.
Mientras pensaba en todas las infecciones de garganta que había sufrido en esa época, vi con claridad que algo estaba muy mal y me bloqueaba literalmente ese área. Entre otras cosas, el quinto chakra es responsable de nuestra expresión verbal. Para mí, las enfermedades significaban que debía averiguar por qué no podía expresarme bien. Tuve que preguntarme: «¿Qué me impide decir lo que pienso?» y «¿Por qué siento que no puedo hablar?».
Sin entrar en muchos detalles, lo que aprendí fue que las circunstancias en las que me crie, combinadas con el hecho de ser una niña muy sensible, no me habían permitido contar con un espacio seguro para expresarme verbalmente. En la edad adulta tuve que aprender esta habilidad. Creo que de no haber aprendido esta importante lección a través de los chakras, no me habría curado por completo. Si no hubiera prestado atención a la sabiduría de mi cuerpo, ciertos patrones que parecían repetirse a menudo a lo largo de mi vida habrían seguido resurgiendo.
La curación de los chakras, de naturaleza espiritual y energética, puede ser una maravillosa contribución para ayudarte a entender las complejidades de tu salud, tal como sucedió en mi caso. En las etapas crónicas o avanzadas de una enfermedad, la curación de los chakras puede ayudarte a acelerar tu recuperación desbloqueando las áreas enfermas de tu cuerpo.
A diferencia de Santa Claus o el Ratoncito Pérez, no hace falta que creas ciegamente en los chakras para recibir los beneficios de una práctica curativa basada en ellos. Es verdad que creer ayuda y es probable que te haga profundizar más en la eliminación de obstrucciones, pero ser consciente de los chakras puede tener el mismo efecto. Hay muchas cosas que no vemos que son reales: los sentimientos, las emociones, los pensamientos, las conexiones de los móviles, el aire... Un buen ejemplo de esto es la historia real de mi viaje espiritual a través de la salud alternativa que viene a continuación.
En 2005, contraje lo que parecía ser un virus letal o una infección renal. Tenía mucha fiebre, me dolía el cuerpo y sentía fuertes dolores punzantes en los riñones. Haciendo acopio de toda la energía que me quedaba, fui al médico. Tras explicarle mis síntomas, me sometieron a unas pruebas de análisis de sangre. Me encontraba tan débil que me dejaron dormir en la sala de pruebas durante una media hora, y luego me enviaron a casa. A los pocos minutos de llegar, el médico me llamó con los resultados del análisis de sangre. Me dijo que estaban llamando al hospital Fairfax y que tenía que acudir inmediatamente a urgencias. Me explicó que tenía un nivel tan elevado de enzimas hepáticas que temía que pudiera tratarse de algún tipo grave de hepatitis. Estaba perpleja y seguía sufriendo un dolor insoportable. Le pedí a mi marido que me llevara a urgencias.
Era un viernes por la noche y la sala estaba atestada de pacientes, así que tuve que esperar, con fiebre y dolores de espalda. No me hacía mucha gracia la posibilidad de tener alguna enfermedad hepática, y decidí sentarme y meditar sobre mi hígado y su curación. Esperé y medité, esperé y medité, esperé y medité. Durante unas tres horas visualicé a mi hígado con caras felices (¿conoces esos emoticonos amarillos sonrientes?) en cada célula. Me imaginé a todas las células del hígado saludables, felices y sanas. No se me ocurría nada más que pudiera hacer. Cuando el personal médico me llamó finalmente, tras ver los resultados de los análisis de sangre que me habían realizado, me colocaron enseguida una vía intravenosa.
No estoy segura de lo que pretendían hacer, pero estaban preparándose para realizar algún tipo de intervención. Sin embargo, antes de operar decidieron hacerme otro análisis de sangre. Los resultados mostraron que mis enzimas hepáticas habían vuelto a un nivel normal. Me quitaron la vía intravenosa y me enviaron a casa. Aún más impresionante fue comprobar que la fiebre y el dolor habían desaparecido y me sentía bien.
¿Me curé espontáneamente al controlar mis pensamientos? Eso creo. ¿Es posible que algo no físico, como la meditación y la visualización, pueda alterar lo físico? Una vez más, creo que esa fue la causa principal de mi curación. ¿Es posible que el análisis de sangre estuviera mal y que el laboratorio confundiera mi sangre con la de otro paciente? Es posible pero no probable. Mi médico estaba tan desconcertado como yo. Vio lo que vio en el laboratorio: lo enferma que estaba y mis síntomas agudos. Sin embargo, aquel día salí del hospital sin un solo síntoma y con la sangre tan limpia como si nunca hubiera estado enferma.
Mi deseo es que adoptes esta poderosísima forma de curación. Los chakras tienen una cualidad mágica. Cuando empieces a leer y aprender sobre ellos, te sentirás cada vez más saludable. Te deseo un mágico viaje, amigo mío. Namasté.
* Editorial Sirio (2017).

INTRODUCCIÓN
Profundizar en el mundo de los chakras es como aprender una nueva lengua. En cierto sentido, lo es. Aprenderás muchas nuevas palabras en sánscrito, la antigua lengua de la India. Pero también te sumergirás en toda una filosofía. Toda la nueva terminología que encontrarás en esta introducción puede parecerte abrumadora, pero no te preocupes, explicaré detalladamente los conceptos a lo largo de todo el libro. Además, siempre puedes recurrir al glosario, en las últimas páginas, para saber lo que significa un término.
¿QUÉ ES UN CHAKRA?
Los chakras son los centros de energía del cuerpo. La palabra chakra significa «rueda» o «disco». Imagínate los chakras como vórtices de energía que giran en espiral. Todo está compuesto de energía e información. Todas las cosas emanan del movimiento y de la vibración. Los siete chakras principales se alinean a lo largo de la columna vertebral, comenzando por la base de la columna y ascendiendo hasta llegar a la coronilla.
En los antiguos textos indios llamados Vedas, aprendemos que el cuerpo físico se compone de cinco grandes elementos a los que se denomina mahabhutas. Esos cinco elementos son el espacio (akasha), el aire (vayu), el agua (jala), el fuego (tejas) y la tierra (prithivi). Los elementos son los pilares de la naturaleza y por lo tanto forman también nuestros cuerpos.
Los textos antiguos explican que también tenemos un cuerpo sutil, cuya naturaleza no es física ni energética. El cuerpo sutil se rige por el prana, o fuerza vital de la vida. El prana circula por todo el cuerpo y la mente. Es responsable del flujo de energía e información. En el cuerpo sutil, el prana fluye a través de canales llamados nadis. Los nadis son canales circulatorios que recorren el cuerpo, como las venas, las arterias, el sistema respiratorio, el sistema nervioso, el sistema digestivo, el sistema excretor y el sistema reproductivo. Imagínatelos como las autopistas de información de tu mente, cuerpo, alma y espíritu, lo mismo que Internet es la autopista de la información para tu navegador.
Si tienes dificultades para comprender el concepto del cuerpo sutil, reflexiona sobre tu mente y tus pensamientos. Los pensamientos son entidades inmateriales. Sin embargo, pregunta a cualquiera que piense (y aquí nos podemos incluir todos), y te dirá que los pensamientos son bastante reales. Los científicos han podido identificar las áreas del cerebro donde se originan o ocurren los pensamientos, pero abre una cabeza humana y no encontrarás ningún pensamiento. Según los textos védicos, la mente, el intelecto y el ego también residen dentro del cuerpo sutil.
Ahora volvamos al ejemplo de Internet. Cuando quieres información, la quieres enseguida, ¿verdad? Estás investigando para un informe de trabajo o un proyecto escolar, o para saberlo todo sobre un chico con el que quieres salir, y no quieres pasarte la vida esperando. Durante los primeros años de Internet, cuando la conexión del módem era de acceso telefónico, podías iniciar sesión, ir al baño o a tomar una taza de café, hacerte las uñas, y luego, por fin, vibraba en tus oídos, cansados de esperar, la voz de AOL que te anunciaba que la conexión estaba lista. Pero hoy en día, en el mundo de los cables de fibra óptica y wifi, la información viene prácticamente tan pronto como escribes la pregunta. Y si no es así, te frustras.
Para que tu cuerpo funcione a un nivel óptimo, los canales a través de los que viaja la información han de estar abiertos para que esta llegue rápidamente a su destino. Si están bloqueados, o si hay una anomalía que hace que la información se concentre en un área determinada, no recibirás la información que buscas en el momento en que la necesitas. Así que los nadis son las carreteras o los cables de fibra óptica y el prana es el paquete de información que hay que transportar.
En total, tenemos alrededor de ochenta y ocho mil chakras en el cuerpo y los siete chakras principales son los centros de información. Reúnen información sobre ciertos aspectos de tu cuerpo, mente, espíritu, salud y vida. Cuando la energía que fluye a estos chakras es la adecuada, reciben toda la información que cada uno de ellos necesita para realizar su función única.
Tu cuerpo, como una autopista, está constantemente en movimiento, cambiando, creciendo y modificándose por influencias externas. Aunque tu intención sea mantener el fluir de la energía y la información por el cuerpo en todo momento, es posible que tu estilo de vida, tus experiencias y las influencias externas lo dificulten. Afortunadamente ciertas prácticas pueden ayudar a mantener abiertos estos canales permitiendo que la información fluya libremente. En este libro aprenderás lo que necesitas para alcanzar esta meta con rapidez y facilidad.
LA FILOSOFÍA DE LOS CHAKRAS
El concepto de los chakras proviene de antiguos textos indios de la tradición tántrica. El tantra es una importante filosofía laica de gran complejidad. Los textos tántricos no forman parte de los textos indios más conocidos, los Vedas, de donde surge el ayurveda.
En Occidente tendemos a asociar la palabra tantra con el sexo. Sin embargo, pese a que el sexo se menciona en los textos tántricos, se supone que se reserva como una práctica destinada a los practicantes más avanzados de yoga. El objetivo principal del tantra es explorar los misterios profundos de la vida y alcanzar la liberación dentro de los confines de este mundo.
La palabra tantra significa «tejer». El tantra es el proceso de «coser» el cuerpo, con su gran sabiduría, a la mente, que posee un poder inmenso. Al prestar atención a la sabiduría del cuerpo y aprovechar el poder de la mente puedes descubrir la enorme belleza de la vida en este mundo y alcanzar la maestría de ti mismo.
Ciertamente merece la pena explorar el simbolismo y las historias de los chakras, con sus deidades y su misticismo, que son bellos, coloridos y complejos. En aras de la brevedad, te enseñaré los fundamentos del sistema de chakras. Las palabras extranjeras que utilizo provienen del sánscrito. Esta es una lengua prácticamente muerta; sin embargo, su riqueza consiste en que en ella se encuentran las raíces del lenguaje, ya que muchas palabras actuales tienen su origen en términos sánscritos.
LA UNIÓN DE TANTRA, AYURVEDA Y LOS YOGA SUTRAS
Para alcanzar una comprensión intelectual del viaje a los chakras, es importante conocer algo sobre la historia de sus orígenes. Según los Upanishads, una colección de antiguos textos hindúes, purusha (el espíritu) es pura conciencia universal. Purusha carece de forma y es inmutable. A partir de purusha se crea prakruti, es decir, la materia física. Prakruti está sujeto a cambios y a la influencia de la causa y el efecto. Todo es una creación de purusha: el sol, la luna, las estrellas, los planetas, los árboles, los animales y los seres humanos. Por lo tanto, cada ser viviente contiene la esencia misma del Creador. En cierto sentido, esta filosofía no es muy diferente de la visión judeocristiana de Dios expresada en Génesis 2: 7: «E insufló en su nariz el aliento de la vida, y el hombre se convirtió en un ser vivo». 1
Según los Yoga Sutras de Patanjali, el texto fundamental de la filosofía del yoga, nuestro objetivo principal en la vida es encontrar el camino de vuelta a la autorrealización. El prefijo auto del término autorrealización no hace referencia a nuestro yo individual con nuestra personalidad única y nuestro cuerpo individual, sino más bien al despertar del Yo con Y mayúscula, del que surgimos.
Teniendo en cuenta que venimos a este mundo con estos cuerpos, aparentemente desconectados de nuestro Creador, ¿cómo hacemos para despertar?
El sabio del siglo II Patanjali explica en los Yoga Sutras que tenemos que lidiar con las tres fuerzas psíquicas de la mente llamadas gunas, que gobiernan la parte subconsciente de todo prakruti. Los tres gunas son sattva, rajas y tamas.
Sattva es equilibrado, puro, pacífico, alerta, despejado y lleno de luz.
Rajas es la energía activa en movimiento que es siempre cambiante.
Tamas es la inercia, la descomposición, la pesadez, la torpeza, la oscuridad y la obstrucción.
Estas tres cualidades de prakruti son necesarias en nuestras vidas en diversos momentos. Por ejemplo, tu práctica espiritual es sáttvica y en tu día a día hay un momento y un lugar para ella. Cuando tienes que trabajar y alcanzar metas, te hace falta energía rajásica. Por la noche, cuando tienes que dormir, necesitas tamas para poder descansar.
Además de los tres gunas, el ayurveda nos enseña que tenemos tres tipos de cuerpo-mente, o doshas, que se manifiestan a partir de los cinco grandes elementos. Los tres doshas son Vata (espacio y aire), Pitta (fuego y agua) y Kapha (agua y tierra). Cada uno de nosotros tiene su propia composición única de los tres doshas, que crea sus fortalezas y puntos débiles.
A través del conocimiento de los tres gunas y los tres doshas, podemos empezar a explorar nuestro cuerpo, nuestra mente y la vida en la Tierra y comenzamos a avanzar hacia la autorrealización.
Comoquiera que los chakras forman parte de nuestros cuerpos físicos y sutiles, también están influenciados por los gunas y los doshas. El primer objetivo que nos encontramos en la búsqueda de la autorrealización es vivir una vida equilibrada. Como enseña el tantra, nuestra meta no es negar el cuerpo y la esfera física, sino aceptarlos plenamente y sacarles todo lo bueno que podamos mientras avanzamos por la senda que nos llevará al estado de iluminación que en la filosofía yóguica se conoce como moksha o liberación.
Cuando dejes de estar constreñido por los límites de los gunas y la naturaleza vacilante y cambiante de los doshas, y puedas moverte abiertamente y sin problemas a través de los chakras, habrás alcanzado la iluminación.
Imagínate cómo sería estar enamorado de todos los aspectos de tu humanidad. La verdadera liberación es cuando el amor emana continuamente de tu ser. Estás enamorado de cada momento y despierto al regalo que te brinda. Nada es una carga, porque todo es luz, amor y ser infinito. No necesitas estar en ningún lugar ni hacer nada; esta conciencia está siempre contigo. Porque tú eres ella y ella es tú. Eso es lo que todos hemos venido aquí a lograr.
DESPERTAR LA ENERGÍA DE LA KUNDALINI
Según los textos tántricos, tenemos alrededor de setenta y dos mil nadis o canales circulatorios, en el cuerpo, que transportan prana. En nuestro estudio de los chakras nos centraremos solo en el Shushumna nadi, el Ida nadi y el Pingala nadi. El Shushumna nadi es el canal de energía que comienza en la base de la columna vertebral en el área del primer chakra. Es donde la Kundalini Shakti (la energía creativa) se asienta como una serpiente, enrollada en tres anillos, esperando para saltar a la acción y despertar los chakras. El Shushumna nadi recorre la columna vertebral en un canal que se extiende por detrás de la médula espinal hasta la coronilla en el séptimo chakra. Desde la base del Shushumna nadi surgen otros dos nadis, el Ida nadi y el Pingala nadi. El primero es de naturaleza lunar: pasivo, gentil y femenino. El segundo es solar: cálido, estimulante y masculino. El Ida nadi comienza y termina en el lado izquierdo del Shushumna nadi y el Pingala nadi comienza y termina en el lado derecho. Los nadis Ida y Pingala se cruzan en cada chakra, y estos tres nadis se reúnen en el sexto chakra o tercer ojo. Los nadis Ida y Pingala se alternan en el dominio del cuerpo. En general, el Ida domina el lado derecho del cerebro y el Pingala el izquierdo.
La energía kundalini se despierta por medio de la purificación del cuerpo y la mente. Hay muchas prácticas para limpiar el cuerpo físico, entre ellas seguir una dieta equilibrada, abstenerse de sustancias impuras, la desintoxicación a través de prácticas ayurvédicas diarias como el raspado de la lengua y el lavado nasal con una olla Neti 2 y Nasya, y las prácticas de purificación estacional ayurvédicas de panchakarma, o cinco acciones. Además, hay que practicar asanas (posturas físicas, lo que en Occidente se conoce generalmente como «yoga») y pranayama (técnicas de respiración). La purificación de la mente viene con la práctica de las ocho ramas del yoga: yamas, niyamas, asanas, pranayama, pratyahara, darana, dhyana y samadhi.
En los capítulos siguientes describiré muchas de estas técnicas en lo que respecta a cada chakra.
COMPRENDER LA NATURALEZA DUAL DE LOS CHAKRAS Y DE LA VIDA MISMA
En este mundo de dualidad, donde todo tiene su opuesto, debemos esforzarnos por entender ambas partes. Puede ser perjudicial tener solo luz sin oscuridad, solo vigilia sin sueño y solo estómagos llenos sin hambre. Mediante las pruebas y tribulaciones por las que atravesamos en nuestro periplo terrenal, buscamos mejorar lo placentero y tratar de reducir al mínimo lo molesto. Sin embargo, vivir una vida equilibrada consiste en admitir ambas partes. Cuando miras atrás al pasado, puedes notar la belleza inesperada que brotó y floreció en los momentos de lucha y angustia. Por ejemplo, puede que conocieras a tu marido cuando tuviste un pinchazo en la carretera y él se ofreció a cambiarte la rueda. O tal vez superaste una adicción y ahora ayudas a otros a superar adicciones y a vivir vidas sobrias y equilibradas.
A menudo, cuando estamos en un viaje espiritual, queremos el resultado de la iluminación y la conexión espiritual sin entender cuál fue nuestro origen. Naciste en el reino físico a través de tu madre terrenal. Elegiste esta encarnación y no hay nada malo en ello. Cuando aceptaste venir aquí, te comprometiste a cumplir ciertas obligaciones, llamadas dharma, y a asumir unas determinadas responsabilidades. A menos que aceptes plenamente la naturaleza dualista de tu existencia en esta vida, seguirá costándote alcanzar las alturas espirituales que buscas.
En cada chakra, como en la vida, hay dos estados posibles: un estado equilibrado y un estado de exceso o agotamiento, lo que indica un desequilibrio. Como las lecciones de la vida nos han enseñado, tanto el exceso como la falta de algo pueden ser perjudiciales y malsanos. Quizá hayas oído la expresión «el dinero es la raíz de todos los males». Implica que tener demasiado dinero y acapararlo puede ser perjudicial. Y tener muy poco dinero, que lleva a la escasez, la pobreza, el robo, el hambre y la depresión, también puede ser desastroso. Ambos extremos pueden llevarte a una vida que no deseas.
Un amigo astrólogo me hizo una lectura el pasado otoño. Nunca antes había visto una perspectiva tan interesante y veraz en una lectura astrológica. En mi carta astral tengo un aspecto desfavorable del planeta Saturno, que es omnipresente en mi vida. Si estás familiarizado con la astrología, entenderás por qué nadie quiere que este astro aparezca e interfiera continuamente en su vida. Saturno es un planeta enorme, de movimiento lento que puede crear retrasos, reducir el potencial y ser un gran obstáculo para lograr objetivos. Tal y como me explicó mi amigo, este planeta también tiene anillos, que crean vínculos. Me puso el ejemplo de una alianza de bodas que te une simbólicamente a tu pareja y te impone un cierto número de restricciones. Así que mientras me daba esta «mala noticia», yo pensaba: «¡Maldita sea! Por eso me he pasado tanto tiempo sin levantar cabeza». Pero en ese momento me mostró otra perspectiva, la cara opuesta de Saturno.
Mi amigo me contó que aunque Saturno crea obstáculos y retrasos, también tiene un lado positivo. Por ejemplo, uno de sus aspectos es que puede darte humildad e inclinarte a ser modesto ante los demás y a no ser prepotente. Saturno puede empujarte a poner manos a la obra y hacer cosas, como investigar para un trabajo trimestral o escribir un libro. Puede proporcionarte la disciplina necesaria para concentrarte en pintar un cuadro o construir una casa. En otras palabras, me mostró el lado bueno de Saturno.
Luego me enseñó a trabajar con Saturno en lugar de luchar contra él. Me sugirió que cuando lo viera aparecer con sus retrasos, sus puertas cerradas y sus rocas aparentemente inamovibles, le diera la bienvenida, le ofreciera una taza de té y le agradeciera su sabiduría. Me explicó que cuanto más lo aceptara como parte de mi vida, más me ofrecería sus dones.
Como resultado de mi aceptación, fui capaz de ver con otra perspectiva una fuerza que creía que me estaba destrozando la vida. Ahora es una fuente de fortaleza para mí.
Los chakras, especialmente los tres primeros, que son los chakras de la materia, funcionan del mismo modo. A menudo cuando se nos presentan los aspectos de los chakras, vemos únicamente su lado difícil o los desequilibrios que provocan. Queremos pasar a toda prisa por los tres primeros y llegar a los chakras más espirituales. Es importante recordar las bendiciones de cada chakra, incluso cuando tengamos dificultades con ellos. El poder viene de aceptarlos y ser conscientes de su belleza. Lo que consideramos la fealdad de la existencia humana es también lo que nos brinda alegría.
Esto me recuerda una frase que leí una vez: «La risa es como cambiar el pañal de un bebé; no resuelve nada, pero seguro que mejora la situación». Si has cambiado pañales alguna vez, lo sabrás. El acto de limpiar al bebé, aplicarle una loción y ponerle un pañal limpio es parte de esta existencia humana en ocasiones maloliente. Es más, sabes que dentro de unas pocas horas vas a tener que volver a hacerlo otra vez. Pero ¿a que huele maravillosamente ese bebé? Y, gracias a esta experiencia mundana y un tanto grosera, tienes magníficos recuerdos de abrazarlo, acurrucarte a su lado y disfrutarlo. Eso es dualidad.
MOTIVOS POR LOS QUE LOS CHAKRAS PUEDEN BLOQUEARSE
Un chakra bloqueado significa que la energía está atascada u obstaculizada. Piensa que es como una arteria bloqueada. Para que la energía y la información puedan fluir, los canales a través de los cuales fluyen han de permanecer abiertos. Si las carreteras están bloqueadas por el tráfico, tendrás dificultades para llegar a tiempo al trabajo. Del mismo modo, los chakras no pueden funcionar a niveles óptimos cuando las vías están obstruidas. Estas obstrucciones pueden ser físicas, emocionales, psicológicas, espirituales, kármicas o energéticas.
Las obstrucciones pueden ser físicas, en el sentido literal, como cuando hay depósitos de grasa en las arterias, un tumor, un quiste o un exceso de sustancias de desecho. Podemos crear obstrucciones en el cuerpo físico debido a una dieta deficiente, la falta de ejercicio o el sobreesfuerzo y el estilo de vida, como en los casos de exceso de trabajo, consumo de drogas o falta de sueño.
Los bloqueos de los chakras también pueden ser emocionales o psicológicos, como las emociones acumuladas del pasado o las afecciones mentales como la ansiedad, la depresión o la adicción. Acumulamos toxinas emocionales y residuos procedentes de no procesar y digerir adecuadamente las emociones y las experiencias. Estas toxinas bloquean el flujo de energía de los chakras.
Los bloqueos pueden ser asimismo de naturaleza espiritual. Pueden venir de fuerzas espirituales externas o internas. Si nos negamos a honrar el lado espiritual de quienes somos, bloqueamos los chakras superiores. Tener una espiritualidad rígida y estricta también puede restringir el flujo de energía. Recuerda que ya se trate de fuerzas externas o internas, pueden crear daños si no eres consciente de ellas.
Las obstrucciones también pueden venir de nuestro karma. La palabra karma en sánscrito significa literalmente «acción». En la vida realizamos acciones que son buenas o nutritivas, malas o dañinas, o neutras. Un ejemplo de una buena acción podría ser donar dinero a una institución benéfica. Una mala acción sería mentir o engañar a propósito. Una acción neutra puede ser hacer la cama (que, si profundizamos en ella, también podría considerarse una buena acción, dependiendo de las circunstancias).
En Oriente, ciertas religiones y filosofías se adhieren al principio de que acumulamos karma durante todas las vidas y lo llevamos con nosotros en nuestra vida actual. La definición de karma, en este sentido, asume la creencia en la reencarnación y afirma que el karma no consiste únicamente en la acción realizada, sino también en las consecuencias de esa acción. Llevar un karma nos puede favorecer en nuestra vida actual. El mal karma es una deuda que debemos pagar en esta vida o en vidas futuras.
Tanto si crees en la reencarnación o en la explicación del karma como si no, puedes aprender a valorar y comprender el concepto. ¿Alguna vez has oído decir a alguien que lo persigue la mala suerte? La mala suerte puede tener más que ver con pagar una deuda kármica de lo que ni siquiera sospechan. Seguramente conoces los refranes: «El que siembra vientos recoge tempestades» y «Se cosecha lo que se siembra». Estas expresiones explican la esencia del karma. A menudo pensamos que el karma tiene connotaciones negativas. Pero ten en cuenta que puedes acumular buen karma a través de buenas acciones o servicio a los demás.
Por último, los bloqueos pueden ser energéticos. Hablé un poco sobre bloqueos energéticos cuando te conté lo de mi carta astrológica. Somos parte de este planeta, de nuestro sistema solar y del universo. La influencia de la energía y los elementos de la Tierra, así como de la energía del sol, la luna y los planetas de nuestro sistema solar, es intensa e innegable. El ayurveda, el sistema médico tradicional de la India con una antigüedad de cinco mil años, reconoce estas fuerzas energéticas y señala su valor como medio de curación. Puedes obtener más información sobre el ayurveda en mi libro La rueda medicinal del ayurveda: máxima salud y energía para tu cuerpo, mente y espíritu.
El ayurveda se basa en los principios de los cinco elementos –el espacio, el aire, el fuego, el agua y la tierra–, que trabajan juntos para crear los tres doshas, o tipos de mente-cuerpo, de Vata (espacio y aire), Pitta (fuego y agua) y Kapha (agua y tierra). Estos elementos y los tipos de mente-cuerpo son importantes para poder reconocer los bloqueos de energía dentro del cuerpo y los chakras. Ser consciente de ellos te aportará más herramientas para la curación de los chakras y te proporcionará una autopista de alta velocidad para generar el flujo de energía.
LA CONSCIENCIA
En cualquier práctica espiritual, la consciencia es la primera clave para despertar. Al terminar las vacaciones, cuando te das cuenta de que no te entran los vaqueros y te pesas, te vuelves consciente de que tendrías que adelgazar. Sin esta consciencia, no harás nada para cambiar. Consciencia significa salir de la oscuridad y entrar en la luz. La gran mayoría de las veces cuando nos abrimos a la consciencia es por nuestro propio bien en ese momento. Sin embargo, en ocasiones nos da miedo de lo que podemos encontrar. Despertar puede significar encontrarnos en un lugar donde no queremos estar. Consciencia puede significar ver el lío que debemos arreglar. Algunas veces nuestra amiga consciencia es como una bofetada en la cara que no nos sienta muy bien. Entonces viene nuestra amiga negación y nos persuade para que volvamos a lo que nos hacía sentir bien aunque quizá no sea lo apropiado.
Eres humano. Tienes un cuerpo físico, un cuerpo emocional y un cuerpo energético. También eres un espíritu con una existencia espiritual que ahora mismo está limitada por un cuerpo. El despertar solo puede producirse al aceptar la totalidad. Sin embargo, nuestra otra amiga, la mente, aparece también y trata de convencernos de que una manera es mejor que otra. Por ejemplo, la mente intenta decirnos: «Si hubieras tenido mejores padres, ahora tu situación financiera sería mejor». Y entonces viene el ego y añade su aportación: «Sí, y si tu jefe te tratara mejor, podrías haber conseguido el aumento que te mereces». Así que todas estas partes crean lo que eres, y el equilibrio consiste en aceptar cada una de ellas.
Conforme trabajas con los chakras, surgirán cosas. Los agravios, el dolor, las aflicciones pasadas y los malestares del presente alzarán la voz y se mostrarán ante ti. Esto es bueno y es lo que necesitas para sanar. Por supuesto, no hace falta que los aceptes inmediatamente. Solo sé consciente de ellos. Nótalos. Salúdalos. Míralos como verías una película en una pantalla. A veces basta con la consciencia para curar lo que te aflige.
EQUILIBRAR TUS CHAKRAS
Tu exploración de la curación a través de los chakras puede proporcionarles una capa de belleza y profundidad a tu salud y tu bienestar. Imagina que vas a elegir una tarta nupcial. Probablemente te bastaría con una de bizcocho con glaseado blanco. Pero la belleza aparece cuando un maestro pastelero vierte chocolate fundido en el centro, dispone las capas de la tarta de manera creativa, le añade una decoración refinada a cada una y lo remata con una cobertura que te deja con la boca abierta. Entonces tienes una obra de arte que puedes exhibir en tu boda en lugar de una sencilla tarta de una sola capa. La complejidad de esa tarta nupcial refleja la profundidad de las capas de un matrimonio y la magia de su comienzo en la celebración de boda.
Las capas de tu salud no son diferentes. Puedes centrarte en el cuerpo físico y recurrir a la medicina alopática u occidental cuando te encuentres mal. O puedes centrarte en la salud preventiva a través de la dieta, el ejercicio, el yoga, la meditación y otras prácticas curativas como la sanación emocional y espiritual.
Te proporcionaré herramientas para equilibrar los siete chakras principales, con un capítulo dedicado a cada chakra. Para cada uno de los chakras te ofrezco descripciones de las técnicas de pranayama (respiración) y posturas de yoga. Puedes ver las demostraciones de todas ellas en mi canal de YouTube: www.youtube.com/c/MichelleFondinAuthor. Mientras curas tus chakras, practica estas posturas una vez por la mañana y otra por la noche. También incluyo recomendaciones dietéticas, una meditación guiada, pensamientos sobre los que reflexionar durante el día y otras áreas que puedes explorar para la sanación emocional y espiritual, con prácticas como la oración, la visualización y los cánticos. Asimismo ofrezco sugerencias para llevar tu sanación energética un paso más allá a través del trabajo con los colores y las gemas: puedes vestir del color del chakra que estás sanando y llevar contigo durante todo el día el cristal o la gema asociados con ese chakra.
A través de estas prácticas puedes curar tus chakras en siete días. Puedes repetir estos siete días durante un año, profundizando en tu consciencia y en tu curación cada semana. O puedes dedicar tu práctica a un chakra cada mes durante siete meses. También puedes ir a tu propio ritmo, pasar más tiempo en ciertos chakras que en otros, según sea necesario. No hay una única manera de llevar a cabo esta práctica curativa que sea la mejor. Sé que muchos sois estudiantes aplicados y disciplinados y trataréis de seguir todas las sugerencias de cada capítulo. En lugar de intentar hacerlo todo en un día, fijaos en qué prácticas curativas os atraen más y haced esas primero. Si se lo permitís, vuestra intuición os mostrará el camino.
Como sucede con la práctica de las asanas de yoga, para curar con los chakras no hace falta adherirse a ninguna religión, secta o creencia espiritual determinadas. Solo es necesario estar abierto a la sabiduría interior de tu cuerpo y al campo de energía que te rodea. Ahora es el momento de preguntarse: «¿Cómo puedo sintonizar con mi campo energético?». La respuesta es que ya estás sintonizado con él.
¿Alguna vez has entrado en una habitación llena de tensión y has sentido que la atmósfera era tan espesa que se podía cortar con un cuchillo? ¿O has notado un torrente de energía al entrar en un estadio deportivo o en un concierto de rock? Estás percibiendo energía continuamente, pero no sueles ser consciente de que la sientes.
La expansión de tu percepción se produce naturalmente como resultado de la práctica espiritual. A medida que pasas por la vida en este plano físico, te acostumbras a una visión limitada, solo ves lo que está en tu camino. Todos lo hacemos, es la manera que tienen nuestros cerebros de filtrar el «ruido» para que no nos pasemos todo el tiempo distraídos. Sin embargo, esto no resulta tan útil cuando se trata de tu salud y tu bienestar. Una perspectiva amplia es una ventaja y te permitirá notar cambios sutiles en tu cuerpo.
Por último, puede ser útil observar las dolencias asociadas con cada uno de los chakras. Cuando estaba enferma de cáncer de tiroides, mi curación se produjo, en última instancia, al explorar con atención el quinto chakra. Creo que todas las enfermedades son mensajes del cuerpo que indican que algo está mal. Al examinar las enfermedades que quizá estés sufriendo, puedes observar con mayor profundidad para averiguar qué chakra está desequilibrado. Tomar medicamentos o extirpar un tumor o incluso un órgano o parte del cuerpo podría ser necesario para detener la propagación de la enfermedad, pero no te ayudará a llegar a la raíz del problema. Para conseguir la curación total y absoluta es importante tener en cuenta el porqué. A veces no obtienes una respuesta. Pero a menudo sí. Al equilibrar los chakras aprendes a escuchar tu intuición, esa voz tranquila y suave que hay dentro de ti, y esta te proporcionará un conocimiento interior de cómo sanar.
1 Génesis 2: 7, nueva versión internacional.
2 N. del T.: Neti pot, un recipiente para la irrigación de los senos nasales.

EL CHAKRA RAÍZ
Muladhara
ELEMENTO: tierra (prithivi)
COLOR: rojo
MANTRA: LAM
Nuestro viaje comienza en la base de la columna vertebral con el primer chakra, Muladhara. La palabra muladhara significa ‘fundación’ o ‘base’ y viene de los dos términos en sánscrito me, que significa ‘base’, y adhara, que significa ‘apoyo’ o ‘cimiento’. Este es el primero de los tres chakras elementales o materiales del cuerpo y es el más grueso y denso de los siete. Aunque está asociado con nuestro ser en su estado más básico, no es menos importante que los demás chakras en nuestro viaje. De hecho, es el chakra primario y fundamental que debemos equilibrar para disfrutar de nuestro tiempo aquí en la Tierra.
El elemento de Muladhara es la tierra, o prithivi en sánscrito. Estamos sujetos a la tierra por medio de la gravedad. Todo lo que hacemos para permanecer en la tierra se encuentra aquí. Piensa en la palabra supervivencia. Tenemos que encontrar refugio, comer, dormir y procrear. Hemos de proteger nuestro medioambiente, incluidas la naturaleza y la madre Tierra. Debemos encontrar trabajo y ganar dinero para satisfacer nuestras necesidades. Tenemos que obedecer las leyes de la naturaleza, nuestro entorno y la sociedad.
En el cuerpo, el primer chakra se encuentra en el centro del perineo e incluye el coxis (la rabadilla), la pelvis, la base de la columna vertebral y las tres primeras vértebras lumbares. El sentido asociado con el primer chakra es el olfato y el órgano del sentido es la nariz.
El color que atribuimos al chakra base es rojo profundo. El mantra, o sonido bija (semilla) que entonamos para el primer chakra es LAM.
LAS AFECCIONES DEL PRIMER CHAKRA
Mientras que el elemento tierra gobierna el primer chakra, las afecciones que se producen con su desequilibrio se asemejan a las mismas enfermedades o desequilibrios que ocurren con el tipo de cuerpo-mente ayurvédico Vata, que no se rige por la tierra sino por el espacio y el aire. Como puedes deducir, los elementos del espacio y el aire son polos opuestos del elemento tierra. Por lo tanto, la curación puede comenzar cuando reintegras el equilibrio al elemento tierra a través del enraizamiento adecuado para contrarrestar el exceso de espacio y aire.
Los bloqueos u obstrucciones del primer chakra pueden consistir en estreñimiento, hemorroides, ciática, artritis degenerativa, problemas de rodilla, obesidad, anorexia nerviosa u otros trastornos alimentarios, ansiedad, miedos, pesadillas y psicosis. Casi todos estos síntomas y trastornos están directamente relacionados con los desequilibrios en el Vata dosha o tipo de mente-cuerpo compuesto de espacio y aire. La obesidad sería la única afección de esta lista causada por una cantidad excesiva del Kapha dosha, que se compone de agua y tierra.
LA ENERGÍA DEL PRIMER CHAKRA: SÓLIDO COMO UNA ROCA
La energía del primer chakra es vital para nuestra existencia. Es una energía descendente que nos motiva y nos da estabilidad. En el cuerpo, la energía del primer chakra gobierna la estructura de los huesos, los pies, las piernas y el intestino grueso para digerir los alimentos. Todo lo que comemos viene de la tierra y su energía. Las casas que construimos y las estructuras que disfrutamos, como bibliotecas, cines y rascacielos, vienen de la energía del primer chakra. La gravedad nos mantiene en comunión con nuestro planeta. El arte de manifestar emana de la aceptación de nuestra existencia material.
Tamas es el tipo de energía que gobierna muladhara. La energía tamásica es lenta, apagada, inerte. El dosha ayurvédico que domina el primer chakra es Kapha, que se compone de los elementos agua y tierra.
Una sobreabundancia de energía tamásica puede volverte lento, perezoso y obeso, y hacer que te duermas en los laureles. Sin embargo, una mujer embarazada necesita tamas durante la gestación. Tiene que enraizarse, bajar el ritmo, dormir la siesta más a menudo, reducir sus actividades y comer más. Lo mismo sucede con las estaciones. El invierno es una estación tamásica en la que aparentemente no sucede nada y da la impresión de que la naturaleza está inactiva. Los animales hibernan. La hierba y los árboles dejan de crecer. Pero este periodo de descanso es necesario para el estallido de actividad de la primavera.
La energía de Kapha es parecida a la energía tamásica. Una persona con un Kapha sano está centrada y es lenta, metódica, humilde y pragmática. Los bebés pasan por una fase Kapha para poder experimentar plenamente la vida en la Tierra y para crecer de forma adecuada. Los dos órganos de los sentidos de Kapha son la nariz y la boca (lengua: gusto). Al principio todos los bebés experimentan el mundo llevándose las cosas a la boca. Los bebés duermen más que los niños mayores y los adultos. Se sienten atraídos y fascinados por la naturaleza y los elementos de la tierra. Son expresiones perfectas de la aceptación plena de la energía terrenal.
Los tipos adultos de Kapha que viven en equilibrio trasmiten paz a quienes están en su presencia. Son cariñosos, tiernos y bondadosos. Su sólida base les sirve para dar consuelo a los demás ya que son pilares estables en los que apoyarse.
NUESTRA RELACIÓN SOCIAL CON EL PRIMER CHAKRA
Aunque debemos adoptar la energía de la tierra para crecer, expandir y elevar nuestros niveles de consciencia, la sociedad moderna tiende a empujarnos en la dirección opuesta a donde debemos ir.
Para estar en la tierra y mantenernos centrados debemos tener contacto directo con lo material. En otras palabras, cuando damos paseos al aire libre, tomamos unos aperitivos junto a la playa, nos reunimos con otros para cenar o conversar y cuidamos a los animales, estamos relacionándonos directamente con la energía que nos centra. Muchas de nuestras experiencias actuales se producen virtualmente. Estamos viviendo en el éter sin tener una base sólida. Aunque utilizar nuestros móviles, ordenadores y tabletas implica tocar algo material, a través de esa tecnología participamos en una realidad virtual. Hablamos o mandamos mensajes a gente que se encuentra en cualquier lugar del mundo. Jugamos juegos con personas o bots 1 sin notar la diferencia. Tenemos conversaciones unilaterales cuando publicamos en las redes sociales, esperando que alguien responda. Estas experiencias nos mantienen en un estado de inestabilidad. Además, vivimos en una sociedad a la que le gusta tomar píldoras, drogas y alcohol para transformar el estado de ánimo. Buscamos el éxtasis transformador del espíritu sin tener las raíces apropiadas.
Por consiguiente, comemos mucho para tratar de enraizarnos. Como el cuerpo tiene una inteligencia innata, nos dice que necesitamos hacer algo que nos ponga los pies en la tierra. Así que consumimos un montón de calorías buscando la sensación reconfortante y de arraigo del cálido abrazo de una madre amorosa. Sin embargo, un exceso de comida y comer los alimentos equivocados nos lleva a lo contrario de sentirnos centrados y seguros. Nos desconecta del cuerpo y de nuestros verdaderos deseos y necesidades.
Para experimentar la tierra, debes volver a ella. Has de volver a aprender a disfrutar de la vida sin un dispositivo delante de los ojos, en los oídos o en el bolsillo. Conoce a la gente cara a cara. Pasea y escucha los sonidos de la naturaleza. Prepárate la comida. Deja que el sol acaricie tu rostro. Mira las estrellas. Siéntete cómodo estando aquí en lugar de en otro sitio. Vuelve a hacer de la tierra tu hogar.
VIVIR DESDE EL CHAKRA MULADHARA: LA SEGURIDAD
En cada uno de los chakras hay una diferencia entre abrazar y aceptar la energía y los dones de ese chakra y vivir únicamente de él. A medida que despiertas a las limitaciones de cada chakra, sientes el impulso de descubrir maneras de operar desde diferentes niveles de consciencia. Es parte de la naturaleza humana querer explorar y crecer. Sin embargo, no todo el mundo actúa desde este nivel de pensamiento. Muchos aceptan las limitaciones como barreras sólidas sin tratar de sobrepasarlas. Si estás listo para ir más allá de las limitaciones de tus chakras, es importante que entiendas cómo es vivir al nivel de cada uno de ellos.
Quienes viven en la energía del primer chakra están en modo supervivencia. Su emoción básica es el miedo. Solo se ocupan de la seguridad y de cómo obtenerla. Las partes del cerebro responsables de la supervivencia son el tronco cerebral, o médula, y el sistema límbico, compuesto por la amígdala y el hipocampo. La lucha o huida es una reacción primitiva que está grabada en estas partes del cerebro, una respuesta al miedo y una necesidad de supervivencia. En los animales, la aparición de esta reacción primitiva los ayuda a determinar si lucharán contra los depredadores o escaparán. La lucha o huida es una reacción en cadena que comienza en la amígdala. Consiste en la liberación de las hormonas del estrés, como el cortisol, la adrenalina y la noradrenalina. El corazón se acelera, la presión arterial aumenta, las plaquetas de la sangre se vuelven viscosas, el sistema inmunitario se debilita, la sangre se desvía de los órganos digestivos y se dirige a las extremidades, sudas y sientes el impulso de correr o pelear.
En ocasiones es útil esta respuesta primitiva al peligro real y presente. Supongamos que tu hijo pequeño sale a la calle corriendo detrás de una pelota. Debes tener rápidamente energía para correr tras él y salvarlo de un coche que se acerca. O si estás conduciendo y otro vehículo se te cruza de repente, necesitas la reacción de lucha o huida para pisar los frenos. Sin embargo, esta reacción no es tan útil cuando tu vida no está en peligro y estás reaccionando al miedo más que a la realidad. Quienes viven únicamente desde el primer chakra responden al miedo la mayor parte del tiempo. Sus motivos son el miedo a la escasez, a la pérdida, a no tener suficiente y el síndrome de «¿qué pasará si...?».
La gente del primer chakra prefiere permanecer en un trabajo insatisfactorio a arriesgarse a perder la seguridad laboral o un sueldo fijo. No suelen ser líderes sino seguidores con obediencia ciega. Temen destacar entre la multitud, prefieren ser uno más.
La necesidad de luchar por la seguridad se puede ver en las opciones laborales por las que se decantan quienes viven en el primer chakra. Podrían elegir ser soldados o policías para garantizar la seguridad de sus ciudades o países. Buscan constantemente el favor y la aceptación de sus superiores y se esfuerzan mucho para servirles. Quienes viven en el primer chakra luchan por obtener recompensas y al mismo tiempo tienen mucho miedo a los castigos. Aunque obedecen y admiran a la autoridad, a menudo son duros con quienes están por debajo de ellos.
Una persona que vive desde una respuesta instintiva y primaria es como un niño pequeño. Sin la educación adecuada y las debidas limitaciones, un niño puede volverse codicioso o acaparar bienes materiales. Puede que se niegue a compartir. Que agreda físicamente a otros niños si se siente insatisfecho o herido o no se sale con la suya. Que ignore la etiqueta o las normas sociales apropiadas. Que pierda los nervios y la rabia le haga decir cosas crueles.
Aunque todos podemos volver a este tipo de comportamiento y lo hacemos a veces, quienes están en el primer chakra viven así la mayor parte del tiempo.
La confianza es un gran problema para quienes están en el primer chakra. Aprendemos la confianza en los primeros dos años de vida a través del cuidado de nuestros padres y cuidadores. Si el cuidado es consistente, amoroso y presente, desarrollamos la confianza en los demás y en nuestro entorno. A través de esa confianza se crea el valor de la esperanza. Sin embargo, si nos criamos en un hogar donde uno de los padres está ausente, o no se atienden a tiempo o apropiadamente nuestras necesidades, aprendemos a desconfiar de que los demás o nuestro entorno se encarguen de nosotros. Quienes viven atrapados en el primer chakra parecen estar constantemente tratando de resolver problemas de confianza, y por ese motivo son temerosos.
RECONOCER LOS DESEQUILIBRIOS DEL PRIMER CHAKRA
Para superar una limitación lo primero es reconocerla. Como señalé, cada elemento y concepto de la vida tiene sus fortalezas y debilidades. Esa es la naturaleza de la dualidad. El Muladhara chakra nos mantiene arraigados a la tierra. Nos permite disfrutar plenamente nuestra existencia terrenal y manifestar nuestros deseos en objetos materiales. Muladhara es sólido, espeso, denso y real.
La otra cara de Muladhara es el miedo excesivo que lleva a la preocupación, la ansiedad y la falta de confianza. Puedes sentir el peso de la atracción gravitacional tirando de ti hacia abajo y sentirte agobiado y pesado. En un esfuerzo por adquirir estabilidad, puedes atiborrarte de comida, lo que te lleva al sobrepeso o a la obesidad y a la sensación de desconexión con tu cuerpo.
Aquellos con unos cimientos inestables pueden creer que nunca tendrán suficiente o que les quitarán lo que tienen. Podrían dedicarse a acaparar bienes materiales y apilarlos en sus casas o a ser tacaños o mezquinos con su dinero.
Piensa en el principio de la supervivencia del más fuerte. Cuando estamos atascados en el primer chakra, este se convierte en nuestro principio rector.
ACEPTAR LOS DONES DEL PRIMER CHAKRA
Vivimos en este planeta bello y generoso llamado Tierra. Nuestro mundo está lleno de una abundancia exuberante. Nuestra capacidad de experimentar este planeta a través de nuestros sentidos es lo que nos puede hacer apreciar todo lo que esta vida nos ofrece. Los regalos del primer chakra nos dicen que no nos falta de nada. Solo tenemos que mirar a nuestro alrededor y ver los abundantes recursos que hay a nuestra disposición. La naturaleza nos brinda gratuitamente estos dones. Hay suficiente para todos.
La gravedad puede parecer pesada pero la necesitamos para vivir nuestro propósito en la vida. Tenemos que hundir las manos en la tierra (por así decirlo) y vivir en el aquí y ahora.
LA CURACIÓN DEL CHAKRA MULADHARA
AFIRMACIÓN DIARIA
Estoy seguro y centrado. Mis necesidades básicas están cubiertas. No tengo miedo.

LA CURACIÓN DEL CUERPO FÍSICO
La curación del primer chakra viene al aceptar que tienes un cuerpo físico y aprender a apreciarlo y amarlo. Mucha gente ve su cuerpo como un obstáculo para llegar a donde quieren ir. Dicen cosas como: «¡Comer es un fastidio!» o «Si no tuviera que ir al baño o dormir tanto, podría ser más productivo». Las normas sociales nos han convencido de que el cuerpo está diseñado para debilitarse, enfermar y decaer con la edad. Esto sencillamente no es cierto. Son solo creencias.
Las mujeres suelen tener problemas con su imagen corporal. Se avergüenzan de sus cuerpos o los odian. Quieren tener los senos más pequeños o más grandes. Creen que sus muslos son excesivamente gruesos o su trasero demasiado pequeño. Por otro lado, los hombres a veces pueden ignorar las necesidades de sus cuerpos olvidándose de hacerse un chequeo o no prestando más atención a los primeros signos físicos de la enfermedad.
Hace poco tuve una consulta ayurvédica con una cliente que sufre una enfermedad autoinmune inflamatoria. Le preocupaba tener que tomar prednisona todos los días y quería dejarlo, pero cada vez que lo intentaba, experimentaba el dolor de su enfermedad. En nuestra consulta descubrí que su dosha primario era Vata y que solo comía una vez al día y apenas dormía. Le expliqué que si quería curarse tenía que volver a su cuerpo. Esta cliente tiene una enorme creatividad y ama su trabajo creativo. Ha aceptado de tal manera sus cualidades de espacio y aire que vive diariamente en el éter y esto lo refuerza al no comer ni dormir. Volver a su cuerpo significa que necesita cuidarlo y hacer prácticas de enraizamiento. Entonces, y solo entonces, será capaz de curar su enfermedad autoinmune.
Tu hermoso cuerpo se compone de los elementos de la tierra: espacio, aire, fuego, agua y tierra. Eres parte de esta existencia asombrosa y milagrosa. Lo primero, es esencial que aceptes tu cuerpo como un vehículo a través del cual experimentas la vida. Lo segundo, honrar tu cuerpo alimentándolo con los alimentos apropiados, haciendo ejercicio y dándole el sueño adecuado muestra que lo respetas.
Comer como un acto sagrado
En la sociedad occidental no nos tomamos el tiempo necesario para apreciar la comida que comemos diariamente. A menudo comemos por el camino, en el coche o mientras andamos, o nos saltamos comidas durante todo el día. Preparar la comida, servirla y comerla debe ser un acto sagrado. Nuestro cuerpo es el único canal a través del cual disfrutamos nuestro tiempo en la Tierra. Amar tu cuerpo significa apreciar sus necesidades y aprovechar sus fortalezas.
Para volver a conectar con tu cuerpo a través del acto de comer, comprométete a tomar al menos una comida cada semana en silencio. Compra los alimentos con gratitud y entusiasmo ante la perspectiva de compartir el regalo de una comida con tu cuerpo. Prepara la comida con amor. Tómate el tiempo preciso para olerla y probar todos y cada uno de los bocados. Agradece a la madre Tierra que te provea del alimento y el sustento que necesitas para vivir.
Practicar la aceptación del cuerpo
Tu cuerpo te da el don de la vida todos los días. Si eres capaz de levantarte y caminar, correr, saltar y agacharte, eres muy afortunado. Me encanta lo que el doctor Wayne Dyer solía decir: «Deberíamos tener un día de agradecimiento al hígado». 2 En otras palabras, celebra las partes de tu cuerpo que normalmente no valoras. Cuando estoy enseñando yoga, a veces mis alumnos se automasajean los pies y les dan las gracias por sostenerlos.
Ponte delante de un espejo y contempla tu cuerpo desnudo. Sí, lo has leído correctamente: contémplalo. Envíale amor y aprecia su belleza.
Asanas de yoga y ejercicios de pranayama para curar el primer chakra
Una manera excelente de curar tus chakras es practicar yoga. Para curar el primer chakra, te centrarás en posturas que te enraícen o en cualquier postura que involucre la base de la columna vertebral y el área del perineo.
Puedes ver un vídeo demostrativo de estos ejercicios en
www.youtube.com/c/MichelleFondinAuthor.
Haz clic en la lista de reproducción y selecciona
Chakra Healing Asanas & Pranayamas.
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Respiración en tres partes – Dirgha: siéntate cómodamente con los ojos cerrados. Al respirar, infla el vientre como un globo durante la inspiración y desínflalo en la espiración. Toda la respiración se hace únicamente a través de la nariz, con los labios cerrados. Comienza la respiración de tres partes inspirando primero desde la parte baja del abdomen, por debajo del ombligo, luego expándela a la parte de arriba y finalmente permite que el aire suba hasta el pecho. Al espirar, desinfla el pecho, luego la parte media del abdomen y finalmente la zona inferior del abdomen. Practica esta técnica de respiración de tres a cinco minutos. Para equilibrar el primer chakra, una vez que te sientas cómodo con esta práctica de respiración, enfócate en la punta de la nariz mientras practicas todos los pasos.
Mula bandha y ejercicios de Kegel: la palabra bandha significa ‘bloquear’ o ‘contraer’ y, por supuesto, mula significa ‘raíz’, por lo que mula bandha es el bloqueo de raíz. Si eres mujer y has practicado los ejercicios de Kegel, verás que mula bandha tiene una naturaleza similar. Para hacer los ejercicios de Kegel, se contraen los músculos del perineo, se mantienen contraídos durante varios segundos y se repite el ejercicio muchas veces. Tanto hombres como mujeres pueden practicar mula bandha. El hombre contrae los músculos entre el ano y los testículos. La mujer contrae los músculos de la parte inferior del suelo pélvico. Mantenlos contraídos durante todo el tiempo que puedas; algunos practicantes de yoga sugieren mantenerlos contraídos durante toda la clase.
Mula bandha estimula los nervios pélvicos, el sistema genital, el sistema endocrino y el sistema excretor. Practicar de forma habitual el bloqueo de raíz puede aliviar el estreñimiento y la depresión leve.
Postura de rodilla al pecho – Pavanamuktasana: túmbate bocarriba. Lleva la rodilla derecha al pecho mientras la pierna izquierda permanece extendida en el suelo. Agárrate las manos por debajo de la rodilla derecha. Mantén la cabeza en el suelo e infla el vientre, permitiendo que se hinche como si fuese un globo. En la espiración, dobla los codos y acerca la rodilla al pecho. Estás estimulando el colon ascendente y transverso, el hígado y el riñón derecho. Tras hacer de cinco a siete respiraciones, suelta la pierna derecha en el suelo. Lleva la rodilla izquierda al pecho y repite. En el lado izquierdo estás estimulando el colon descendente, el intestino grueso y el riñón izquierdo.
Flexión del loto – Padmasana: siéntate en el suelo con las piernas cruzadas y la espalda recta y erguida. Coloca el pie izquierdo por dentro para presionar el perineo. Si puedes, coloca el pie derecho sobre la parte superior del muslo izquierdo en una postura de medio loto. Asegúrate de que los isquiones estén enraizados y pegados a la tierra. Agárrate las manos por detrás, entrelazando los dedos y enderezando los brazos por detrás de la espalda. Levanta la columna vertebral, luego dóblate desde las caderas y lleva la parte superior del cuerpo hacia delante y hacia el suelo. En la flexión anterior alza los brazos separándolos de la espalda todo lo que puedas. Mantén la postura de cinco a siete respiraciones
Postura en cuclillas – Malasana: permanece de pie, con los pies separados a una distancia algo superior a la anchura de las caderas y los dedos de los pies ligeramente hacia afuera. Ponte en cuclillas como si estuvieras sentado en una silla, pero baja la rabadilla hasta que quede a unos centímetros del suelo. No importa que los talones se levanten un poco. Junta las manos en la postura de oración con los codos empujando suavemente hacia fuera en la cara interna de los muslos. Alárgate a través de la columna, baja los hombros y alza la coronilla. Puedes utilizar un bloque de yoga para sentarte en esta postura si las caderas están rígidas o la sentadilla te hace daño en las rodillas. Esta postura es ideal para practicar los ejercicios de Kegel o mula bandha (ver la descripción anterior). Si puedes, mantenla durante un minuto.
Inclinaciones pélvicas: túmbate sobre la espalda con las rodillas dobladas y los pies apoyados firmemente en el suelo, separados a la anchura de las caderas y en paralelo, con los dedos apuntando hacia delante. Arrastra los talones acercándolos a las nalgas. Pega los brazos a los costados con las palmas de las manos hacia abajo. Esta posición parece una preparación para la postura del puente (Setu bandhasana), una asana de yoga que quizá conozcas (se describe en la página 191). Comienza la inclinación apretando las nalgas y alzando la rabadilla y las primeras tres vértebras lumbares, vértebra a vértebra. Luego aprieta, mantén durante cinco segundos, baja y suelta. Repite este ejercicio veinticinco veces. Las inclinaciones pélvicas llevan calor y energía al primer chakra, estimulando todos los nervios.
Postura de la montaña´ – Tadasana: ponte de pie con los pies en paralelo y los dedos apuntando hacia delante. Una manera estupenda de hacer esta postura enraizadora es utilizar un bloque de yoga y colocarlo entre la parte superior de los muslos. Extiende los dedos de los pies y planta los pies firmemente en el suelo. Absorbe la energía a través de las piernas. Aprieta las nalgas mientras los muslos se abren ligeramente hacia fuera. Alinea las vértebras para que cada una de ellas quede sobre la parte superior de la de abajo y levanta la coronilla con la cabeza en posición neutra. Gira los hombros hacia atrás y tira de ellos hacia abajo, dejando que los brazos cuelguen como plomadas. Cierra los ojos y siente la dinámica de los pies firmemente arraigados a la tierra y la coronilla flotando hacia el cielo. Fíjate en la agradable sensación de estar equilibrado, enraizado e inamovible.
Equilibrar el primer chakra a través de la alimentación
En tu viaje curativo es importante que comas solo alimentos enteros que sean frescos y vengan directamente de la tierra. Reduce el consumo de alimentos procesados, envasados, enlatados o congelados.
Cuando te sientas inestable, come alimentos más pesados, como proteínas, sopas abundantes, pan, aceites y fruta dulce. También puedes comer patatas y otros tubérculos. Si te sientes demasiado pesado y lento, trata de comer lo que en ayurveda se llama una dieta pacificadora del Kapha: céntrate en los gustos amargos, penetrantes y astringentes; come más habas, lentejas, verduras de hoja verde y toda clase de cereales como la quinoa; reduce el consumo de carne.
Levantamiento de pesas para equilibrar Muladhara
Aquellos que viven principalmente enfocados en el primer chakra de manera instintiva desarrollan sus músculos con el entrenamiento de pesas. En realidad, levantar pesas es una excelente manera de equilibrar físicamente el primer chakra. Debes estar conectado a la tierra para levantar pesas; de lo contrario, te derrumbarías bajo el peso. La pesadez (incluso con pesas más ligeras) te hará más fuerte y enraizado en la tierra. El entrenamiento con pesas es una manera fantástica de jugar con la gravedad, la energía del primer chakra.

LA CURACIÓN DEL CUERPO EMOCIONAL Y ENERGÉTICO
Cuando se trata de la curación mental y emocional del primer chakra, hay que tener en cuenta tres conceptos básicos: la preocupación, la confianza y la seguridad.
La preocupación
Todos nos preocupamos en algún momento. No siempre es fácil profundizar en el pasado y pensar en el desarrollo de nuestra confianza y seguridad, pero quizá merezca la pena hacerlo si te enfrentas a problemas de confianza o preocupación. La preocupación es válida a veces, como cuando tienes dificultades para pagar las facturas o tu matrimonio está en la cuerda floja. Sin embargo, no está justificada si no puedes hacer nada para cambiar la situación.
En muchas religiones y prácticas espirituales diferentes se nos exhorta a no preocuparnos. En la Biblia Jesús dice en Mateo 6: 27: «¿Pueden todas tus preocupaciones añadir un solo momento a tu vida?». 3 En todos los programas de doce pasos, las reuniones concluyen con la oración de la serenidad:
Dios, concédeme la serenidad para aceptar las cosas que no puedo cambiar, el coraje para cambiar las que puedo
y la sabiduría para reconocer la diferencia.
La preocupación es un bloqueo en sí misma. Bloquea el flujo de energía a soluciones creativas. Nos hace actuar por miedo en lugar de por amor. Cuando actuamos por miedo –o más bien, en la mayoría de los casos, reaccionamos–, por lo general creamos nuevos problemas y obstáculos.
Puede que la educación que recibiste te enseñara a preocuparte, quizá tus padres se preocuparan constantemente. O puede que aprendieras la preocupación a causa de las circunstancias de incertidumbre de tu pasado, como el divorcio de tus padres, la pobreza o un hogar familiar disfuncional. Ahora tienes el poder de cambiar esto, sea cual sea el motivo. Podrías empezar por recordarte a ti mismo cada día la oración de la serenidad y pensar de verdad en las cosas que puedes cambiar en lugar de en las que no puedes.
La confianza
Si no creciste con una sana sensación de confianza, puede resultarte difícil confiar en los demás y en tu entorno. No hay ninguna varita mágica para recuperar la confianza y elevarla a un nivel normal. Pero si estás dispuesto a aprender, puedes dar pequeños pasos para lograrla. Cuando reflexiones sobre el concepto de confianza, piensa en cosas de tu entorno que son ciertas. Por ejemplo, puedes confiar en que el sol sale cada mañana y se oculta cada noche. Puedes confiar en que el día tiene veinticuatro horas. En que hay cuatro estaciones y ciertas celebraciones o hitos en el calendario. Puedes confiar en que tu cuerpo necesita entre seis y nueve horas de sueño por noche, dependiendo de tus necesidades personales. Puedes confiar en que tendrás que comer unas tres veces al día y que si sigues los principios de la vida sana, tu cuerpo desempeñará sus funciones adecuadamente.
Piensa en todo aquello en lo que ya confías, pero que das por sentado. Por ejemplo, ¿tienes una cuenta bancaria? Si la tienes, ¿depositas dinero en ella? Si lo haces, ¿confías en que el banco te devolverá el dinero cuando llegue el momento en que lo necesites? ¿Conduces? Si es así, ¿confías en que los demás conductores circularán por su carril y no chocarán contigo?
Cuando se trata de tus seres queridos y otras personas, primero trata de notar pequeñas cosas en las que confías. Cuando tu novio llega puntual a la cita, aprendes a confiar en él. O cuando un nuevo amigo recuerda tu cumpleaños, empiezas a confiar en que le importas. ¿Ves cómo la confianza es una dinámica fluida? Tendemos a no prestar atención a los pequeños gestos en las relaciones, aunque el desarrollo de la confianza suele ser un cúmulo de muchos pequeños detalles.
Cuando te acercas a conceptos «sentimentales» como la confianza desde la perspectiva del primer chakra, se podría creer que se trata de algo claro y definido. En lugar de ser una cualidad fluida, la confianza permanece como algo concreto y contundente. Tomemos por ejemplo a un niño de dos años que puede pasar de querer a no querer a alguien dependiendo de una experiencia individual. Si el padre le quita un juguete por su mal comportamiento, el niño pequeño podría gritar: «¡No te quiero, papi!». En ese momento, siente odio a causa de una sola experiencia que le ha desagradado. La gente del primer chakra se comporta de una manera parecida. Tiende a ser más rígida cuando se llega a conceptos más profundos como la confianza.
Pero a medida que vayas subiendo por los chakras, te darás cuenta de que las cosas se vuelven un poco borrosas, sin límites bien definidos, cuando se trata de asuntos emocionales. Por ahora, permítete abrirte a dar pasos para confiar y ver a dónde esto te lleva.
La seguridad
Los sentimientos de seguridad o la falta de estos pueden ser un problema para equilibrar el primer chakra. Cuando experimentas la vida únicamente a través de este chakra, puedes pensar que tienes que hacerlo todo solo, dejarte engañar por el espejismo de que el mundo es un lugar aterrador y has de valerte solo por ti mismo o de lo contrario morirás (esta es, por cierto, la esencia de la ley del más fuerte). Hasta que puedas empezar a pensar lo contrario, trata de vivir en el momento presente. Ahora mismo la conciencia del momento presente no es ni siquiera una práctica espiritual. Sencillamente significa mirar a tu alrededor y mirarte a ti mismo. ¿Estás vivo? ¿Estás respirando? ¿Llevas ropa? ¿Has comido recientemente? ¿Tienes un techo sobre tu cabeza? ¿Estás bien ahora? Si es así, estás seguro.
Si te encuentras en una situación precaria, como estar en la calle o en un hogar abusivo, vuelve a la oración de la serenidad. ¿Hay algo que puedas cambiar sobre tu situación? ¿Hay alguien a quien puedas acudir?
A medida que vayas ascendiendo por los chakras aprenderás que la seguridad es esquiva. Si buscas la seguridad por sí misma, nunca la alcanzarás. El universo cambia constantemente. Querer la seguridad a toda costa es esencialmente lo mismo que querer aferrarse al universo y esperar que no cambie. Si lo piensas, es completamente absurdo. Haz lo que tengas que hacer. Consigue un trabajo, paga las facturas, haz buenas obras, realiza donaciones a instituciones benéficas, sirve a los demás y al bien público, y eso es todo. Lo demás no puedes controlarlo.
Conozco a un hombre que tenía mucho éxito en su trabajo y ganaba un sueldo excelente. Se pasó años preocupándose constantemente de que lo despidieran y lo dejaran sin su gran salario. En lugar de disfrutar de su trabajo día a día, sentirse agradecido, estar feliz y contento, destrozó su vida cotidiana preocupándose de perderlo. ¿Y sabes qué sucedió? Lo despidieron. Luego encontró otro trabajo estupendo con muy buen sueldo, pero de nuevo estaba siempre preocupado y también lo despidieron. A veces el acto de preocuparse por la seguridad es lo que destruye la seguridad.
No es fácil equilibrar las emociones profundamente arraigadas. Sin duda estas formas de pensar y reaccionar tardaron años en desarrollarse, y puede llevar años pasar a nuevas formas de pensar. Sé paciente contigo mientras practicas la superación de estas limitaciones del primer chakra. Ve paso a paso, día a día.

LA CURACIÓN DEL CUERPO ESPIRITUAL
La meditación es una buena manera de reducir la respuesta de lucha o huida. Te enseña a tomar distancia del modo de reacción. Esta práctica reduce las hormonas del estrés, normaliza la presión sanguínea, disminuye la frecuencia cardíaca y mejora la función inmunitaria. Cuando examinas los efectos de la meditación, ves que son todo lo contrario de los de la respuesta de lucha o huida.
Lo que viene a continuación es una meditación del primer chakra. Puedes hacer que alguien te la lea mientras tienes los ojos cerrados, grabarte a ti mismo leyéndola y escucharla luego con los ojos cerrados o comprar la versión en audio de este libro 4 y escuchar las meditaciones guiadas siempre que las necesites.
MEDITACIÓN GUIADA MULADHARA
Siéntate cómodamente y cierra los ojos. Asegúrate de tener los isquiones pegados firmemente al suelo. Para lograrlo, desplaza la parte carnosa de las nalgas hacia los lados. Inspira profundamente por la nariz desde el área abdominal inferior. Al espirar, empuja la energía hacia tu primer chakra mientras tiras para dentro del ombligo hacia la columna vertebral. Repite esta respiración completa y profunda cinco veces.
Ahora centra tu atención en el chakra raíz, en la base de la columna vertebral. Imagínate una rueda de color rojo intenso girando en espiral y dando vueltas sobre sí misma como un planeta rotando sobre su eje. Imagina que esta poderosa energía fluye a través de ti y circula por el perineo, el coxis, la base de la columna vertebral y las tres primeras vértebras lumbares.
A medida que respiras profundamente, comienza a visualizar cómo tus nalgas echan raíces y estas arraigan profundamente en el suelo. Imagina cómo estas raíces se enriquecen con la tierra fértil. Te estás volviendo uno con la tierra y su magnífica riqueza. Todos los recursos que necesitas están aquí. Están presentes en el aquí y ahora, y no están lejos de ti. A cambio de que confíes en la tierra, en toda su sabiduría, esta te devolverá la energía que necesitas en la forma de vibraciones. Siente estas vibraciones palpitantes a través de la parte inferior de tu cuerpo. Dales la bienvenida mientras traen energía curativa a tus pies, rodillas, piernas, nervios ciáticos, pelvis y zona lumbar.
Ahora que tu chakra raíz ha despertado, empiezas a sentirte relajado y confiado en que la tierra te sustentará a su debido tiempo. Has plantado tus raíces; es como plantar semillas en suelo fértil, y lo único que tienes que hacer es esperar a que de estas broten flores hermosas. Tu preocupación se va deshaciendo con cada respiración. Estás enraizado, a salvo y seguro. Todas tus necesidades básicas están cubiertas.
Fíjate en lo conectado a la tierra que te sientes. Observa cómo tu chakra raíz se siente despierto y vivo. Puedes mejorar las vibraciones entonando el sonido del mantra LAM tres veces.
La curación del cuerpo energético con gemas y colores
Para recordarte a ti mismo que permanezcas enraizado, usa el color rojo, ya sea en la ropa o en accesorios como una pulsera o una cinta de ese color. También puedes llevar encima un mala 5 de cuentas rojas o usarlo durante la meditación.
Los cristales y las gemas son útiles en la curación de los chakras ya que llevan la energía de la tierra. Los cristales del primer chakra son el granate, el jaspe rojo, la turmalina negra y la «piedra de sangre».
Ideas que considerar para tomar consciencia del primer chakra
1 Acepto mi cuerpo tal como es. Agradezco mi viaje aquí en la tierra, y voy a sumergirme por completo en él. Aunque mi cuerpo parece ser sólido, sé que es un flujo constante de energía e información. Como tal, sé que siempre puede cambiar para mejor.
2 Me siento conectado a la tierra y absorbo energía de ella, sabiendo que la madre Tierra me sustenta con toda la maravillosa abundancia que me rodea en todo momento.
3 Hoy conectaré con la naturaleza. Desarrollaré mi sentido del olfato oliendo las fragancias de las flores, las plantas, los árboles o la hierba recién cortada. Miraré cómo juegan los animales o me sentaré y jugaré con mis mascotas. Me sentaré en la tierra a meditar.
1 N. del T.: programas informáticos que simulan el comportamiento humano.
2 Wayne W. Dyer, The Awakened Life, audio CD, Simon & Schuster Audio/Nightingale-Conant, 2006.
3 Mateo 6:27, Nueva Traducción Viviente (NTV).
4 Disponible solo en inglés.
5 El mala (‘guirnalda’) es un collar de cuentas (similar a un rosario) que se ha usado desde hace milenios en el hinduismo, el budismo y el sijismo como herramienta para contar mantras durante la meditación.

EL CHAKRA SACRO
Svadhisthana
ELEMENTO: agua (jala)
COLOR: naranja
MANTRA: VAM
La palabra svadhisthana significa ‘dulzura’, que es una manera muy acertada de describir este chakra de la atracción. Svadhisthana es el chakra de la creatividad y la sexualidad. Se lo conoce también como el chakra sacro. Es el segundo chakra de la materia y el punto en el que despertamos para pasar del yo de la supervivencia al yo que ayuda a los demás. El segundo chakra es el punto focal del placer, el deseo, la sexualidad y la procreación. Aunque la región anatómica ciertamente indica que este chakra se centra en gran medida en cuestiones de sexualidad, las cuestiones de creatividad son igualmente importantes. Una persona capaz de aprovechar la energía sexual del segundo chakra puede alcanzar grandes logros.
El elemento del chakra Svadhisthana es el agua, o jala en sánscrito. El agua es un elemento cohesivo en la naturaleza. Vincula, une, crea amor y devoción, y nos conecta a unos con otros. Piensa en los fluidos sexuales que unen a una mujer y un hombre en armonía sexual; estos líquidos se unen para crear vida. Mientras que el primer chakra está ligado al elemento tierra, el segundo tiene la naturaleza fluida del agua.
La región anatómica del segundo chakra es el plexo sacro, desde la parte superior del hueso púbico hasta el ombligo. Incluye la parte baja del abdomen, los genitales y el útero. Además, el segundo chakra es responsable de la vejiga y los riñones. El sentido que asociamos con Svadhisthana es el gusto, especialmente el sabor dulce. El órgano del sentido es la lengua.
El dosha ayurvédico correspondiente al segundo chakra es Kapha, que se compone de agua y tierra. Svadhisthana está gobernado por el guna tamas.
El color que atribuimos al chakra sacro es el naranja. El mantra, o sonido bija (semilla) que entonamos para el segundo chakra es VAM.
LAS AFECCIONES DEL SEGUNDO CHAKRA
Entre las enfermedades y trastornos del segundo chakra figuran los trastornos reproductivos, como los abortos espontáneos repetidos, la frigidez, la disfunción eréctil y la eyaculación precoz. El desequilibrio del segundo chakra también puede causar problemas uterinos, renales y de vejiga, así como rigidez lumbar y adicciones. Entre las afecciones emocionales figuran los trastornos alimentarios, la baja autoestima, la envidia y los celos.
LA ENERGÍA DEL SEGUNDO CHAKRA
La energía de Svadhisthana proviene de la dinámica de su elemento agua y la energía lunar. El agua juega un papel importante en nuestro planeta y en nuestros cuerpos. Casi tres cuartas partes de la Tierra están cubiertas de agua y alrededor de dos tercios del cuerpo humano están formados por ella. La luna tiene una influencia importante en las mareas, en nuestro estado anímico, en los ciclos menstruales de las mujeres e incluso en los nacimientos. Esta danza dinámica entre la luna y el elemento agua refleja el despertar dualista que tiene lugar en el chakra Svadhisthana.
La energía de supervivencia del primer chakra con sus limitaciones terrenales evoluciona hasta la energía del segundo chakra del agua y la búsqueda de conexión. La energía sexual despierta lleva al deseo de placeres terrenales. Ya no se trata de necesitar y acumular cosas, sino del deseo. La comida ya no es solo una necesidad para vivir; comer se convierte en una experiencia sensual tentadora.
El concepto de polaridad se desarrolla en los chakras como lo hace en la vida. El primer chakra lleva el yang, o la energía masculina, y el segundo chakra lleva el yin, o la energía femenina. Luego, en el tercer chakra la energía vuelve a ser masculina y así sucesivamente.
El cuerpo celestial del segundo chakra es la luna, cuya energía es femenina, pasiva y cambiante. El agua es el elemento que da paso a la vida. El vientre de la creación, literal y metafóricamente, está enraizado en la energía del segundo chakra.
Del segundo chakra vienen la música, el arte, la poesía y el baile. La imaginación se desarrolla en este chakra, al igual que el profundo deseo de casarse y formar una familia.
Imagina el flujo de los océanos. Ya no estamos sujetos a un estado aparentemente sólido donde debemos encontrar nuestro lugar. Ahora nos emocionamos degustando lo que la tierra nos ofrece. Piensa en las crías de tortugas marinas saliendo de sus acogedores nidos en la arena y abriéndose camino hasta el mar para comenzar a vivir.
Descubrir las delicias del segundo chakra es un despertar apasionante. Por primera vez, experimentamos una verdadera dualidad, en el sentido romántico, y aprendemos el significado de la causa y el efecto. En la etapa de desarrollo que corresponde al segundo chakra un bebé aprende a manipular juguetonamente a los demás para conseguir lo que quiere. Cuando «coquetea» con sus cuidadores actuando, sonriendo, riendo o repitiendo alguna gracia, recibe abrazos, besos y mucho amor. Empezamos a aprender el efecto que tenemos sobre otras personas y cómo ganárnoslas.
La energía de la luna del segundo chakra es pasiva pero atractiva. Es cariñosa y nutritiva e incluye emociones profundas y fuerza interior. La sirena es una energía arquetípica del chakra Svadhisthana. En la mitología, las sirenas son conocidas por su belleza seductora y sus voces melodiosas. Las representaciones de las sirenas las muestran peinándose los cabellos y engalanándose con joyas para acentuar su belleza. Son sensualmente tentadoras, seductoras y encantadoras, ya que atraen a los marineros con su exquisito canto. Sin embargo, también tienen un lado rebelde, y solo aparecen a la luz de la luna.
NUESTRA RELACIÓN SOCIAL CON EL SEGUNDO CHAKRA
En Occidente, y de forma más acusada en los Estados Unidos, el estilo de vida predominante se caracteriza por la indulgencia hacia los placeres del segundo chakra. Los estadounidenses lo hacemos todo a lo grande. Comemos cantidades ingentes de alimentos, especialmente en los restaurantes porque tenemos que sacarle rendimiento al dinero que pagamos. Somos los mayores consumidores de medicamentos con receta, sobre todo analgésicos: consumimos el ochenta por ciento del suministro mundial de opioides. Gastamos más de noventa mil millones de dólares al año en consumo de alcohol. Y tenemos un promedio de alrededor de dieciséis mil seiscientos dólares en deudas de nuestras tarjetas de crédito. Nos cautivan las estrellas y los sex symbols, e intentamos vivir los placeres a través de ellos, viéndolos en los realities de televisión. Somos una sociedad tremendamente indulgente.
Aquí el concepto de gratificación aplazada tiene poca aceptación. Queremos que todo sea tal y como nos gusta, y queremos tenerlo enseguida. La búsqueda constante de placer y la evitación del dolor, sin importar las consecuencias, es un desequilibrio del segundo chakra.
Como el pequeño niño de madera de la película Pinocho de Disney al que llevan a la Isla del Placer y se deleita con muchos placeres prohibidos pero al final apenas consigue escapar con vida, nosotros también hemos empezado a ver las consecuencias de elegir ese estilo de vida. Las afecciones crónicas relacionadas con él, como la diabetes, la obesidad, las enfermedades cardíacas, la hipertensión, el infarto cerebral, el cáncer y las adicciones al alcohol y a las drogas afligen a unos ciento treinta y tres millones de estadounidenses adultos, lo que equivale aproximadamente a la mitad de la población adulta. 1 Nos estamos volviendo cada día más gordos, más enfermos y más adictos.
El placer en sí mismo no tiene nada de malo. Necesitamos buscar el placer y evitar el dolor en nuestro cuerpo para saber que todo está bien. Sin embargo, lo que es perjudicial es el exceso, esa incapacidad de superar la constante necesidad de disfrutar en lugar de dirigir esta energía creativa hacia un propósito superior.
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