Kitabı oxu: «50 Poemas De Amor Clásicos Que Debes Leer (Golden Deer Classics)»

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50 Poemas De Amor Clásicos Que Debes Leer
José Batres Montúfar
Guillermo Blest Gana
Gustavo Adolfo Bécquer
José Martí
Rubén Darío
José Asunción Silva
Joaquín Dicenta
Miguel de Unamuno
Enrique De Mesa
Antonio Machado
Fernando Villalón
César Vallejo
Federico García Lorca
Miguel Hernández
Lope de Vega
Francisco de Quevedo
Manuel Acúña
Amado Nervo
Garcilaso de la Vega
Luis de Góngora
San Juan De la Cruz
Alfonsina Storni
Miguel de Cervantes
Adelardo López de Ayala

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Índice

1. José Batres Montúfar - Yo Pienso En Ti

2. Guillermo Blest Gana - Si A Veces Silencioso

3. José Martí - Árbol De Mi Alma (Fragmento)

4. Rubén Darío - Mía

5. Rubén Darío - A Una Novia

6. Rubén Darío - Para Una Cubana

7. Rubén Darío - Sonatina

8. Rubén Darío - Que El Amor No Admite Cuerdas Reflexiones

9. Rubén Darío - Bouquet

10. Rubén Darío - Rimas XV

11. José Asunción Silva - Poeta, Di Paso (Fragmento)

12. Joaquín Dicenta - Lujuria

13. Miguel de Unamuno - Sed De Tus Ojos

14. Enrique de Mesa - Erótica

15. Antonio Machado - Soñé Que Tú Me Llevabas

16. Fernando Villalón - Negros Faroles Sus Ojos

17. César Vallejo - El Poeta A Su Amada

18. César Vallejo - Septiembre

19. Federico García Lorca - El Poeta Pide A Su Amor Que Le Escriba

20. Federico García Lorca - Si Mis Manos Pudieran Deshojar

21. Miguel Hernández - El Amor Ascendía Entre Nosotros

22. Miguel Hernández - Estoy Perdidamente Enamorado

23. Miguel Hernández - Mis Ojos, Sin Tus Ojos, No Son Ojos

24. Gustavo Adolfo Bécquer - Volverán Las Oscuras Golondrinas

25. Gustavo Adolfo Bécquer - Podrá Nublarse El Sol Eternamente

26. Gustavo Adolfo Bécquer - Como En Un Libro Abierto

27. Gustavo Adolfo Bécquer - Dos Rojas Lenguas De Fuego

28. Gustavo Adolfo Bécquer - Amor Eterno

29. Lope De Vega - Varios Efectos Del Amor

30. Lope De Vega - No Sabe Qué Es Amor Quien No Te Ama

31. Francisco De Quevedo - Amor Constante Más Allá De La Muerte

32. Francisco De Quevedo - A Una Dama Bizca Y Hermosa

33. Francisco De Quevedo - Soneto Amoroso Definiendo El Amor

34. Francisco De Quevedo - Halla En La Causa De Su Amor Todos Los Bienes

35. Manuel Acúña - Nocturno A Rosario

36. Amado Nervo - A Leonor

37. Amado Nervo - El Día Que Me Quieras

38. Garcilaso de la Vega - Soneto XXVII

39. Garcilaso de la Vega - Soneto V

40. Luis de Góngora - La Dulce Boca

41. San Juan de la Cruz - Llama De Amor Viva

42. Luis de Góngora - A Los Celos

43. Alfonsina Storni - Alma Desnuda

44. Alfonsina Storni - Esta Tarde

45. Alfonsina Storni - Dos Palabras

46. Alfonsina Storni - Razones Y Paisajes De Amor

47. Alfonsina Storni - La Caricia Perdida

48. Alfonsina Storni - Tu Dulzura

49. Miguel de Cervantes - Ausencia

50. Adelardo López de Ayala - Sin Palabras

José Batres Montúfar - Yo Pienso En Ti

Yo pienso en ti, tú vives en mi mente,

sola, fija, sin tregua, a toda hora,

aunque tal vez el rostro indiferente

no deje reflejar sobre mi frente

la llama que en silencio me devora.

En mi lóbrega y yerta fantasía

brilla tu imagen apacible y pura,

como el rayo de la luz que el sol envía

a través de una bóveda sombría

al roto mármol de una sepultura.

Callado, inerte, en estupor profundo,

mi corazón se embarga y se enajena,

y allá en su centro vibra moribundo

cuando entre el vano estrépito del mundo

la melodía de su nombre suena.

Sin lucha, sin afán y sin lamento,

sin agitarme, en ciego frenesí,

sin proferir un sólo, un leve acento,

las largas horas de la noche cuento

y pienso en ti!

Guillermo Blest Gana - Si A Veces Silencioso

Si a veces silencioso y pensativo

a tu lado me ves, querida mía,

es porque hallo en tus ojos la armonía

de un lenguaje tan dulce y expresivo.

Y eres tan mía entonces, que me privo

hasta de oír tu voz, porque creería

que rompiendo el silencio desunía

mi ser del tuyo, cuando en tu alma vivo.

¡Y estás tan bella, mi placer es tanto,

es tan completo cuando así te miro,

siento en mi corazón tan dulce en tanto,

que me parece, a veces,, que en ti admiro

una visión celeste, un sueño santo

que va a desvanecerse si respiro!

José Martí - Árbol De Mi Alma (Fragmento)

Como un ave que cruza el aire claro,

siento hacia mi venir tu pensamiento

y acá en mi corazón hacer su nido.

Ábrase el alma en flor; tiemblan sus ramas

como los labios frescos de un mancebo

en su primer abrazo a la hermosura;

cuchichean las hojas; tal parecen

lenguaraces obreras y envidiosas,

a la doncella de casa rica

en preparar el tálamo ocupadas.

Ancho es mi corazón, y es todo tuyo.

Todo lo triste cabe en él, y todo

cuanto en el mundo llora, y sufre, y muere!

De hojas secas, y polvo, derruidas

ramas; lo limpio; bruño con cuidado

cada hoja, y en los tallos; de las flores

los gusanos y el pétalo comido

separo; creo el césped en contorno

y a recibirte, oh pájaro sin mancha,

apresto el corazón enajenado!

Rubén Darío - Mía

Mía: así te llamas.

¿Qué más armonía?

Mía: la luz del día;

Mía: rosas, llamas.

¡Qué aromas derramas

en el alma mía

si sé que me amas,

oh Mía!, ¡oh Mía!

Tu sexo fundiste

con mi sexo fuerte,

fundiendo dos bronces.

Yo, triste; tú triste...

¿No has de ser, entonces,

Mía hasta la muerte?

Rubén Darío - A Una Novia

Alma blanca, más blanca que el lirio

frente blanca, más blanca que el cirio

que ilumina el altar del Señor:

ya serás por hermosa encendida,

ya será sonrosada y herida

por el rayo de la luz del amor.

Labios rojos de sangre divina,

labios donde la risa argentina

junta el albo marfil al clavel:

ya veréis cómo el beso os provoca,

cuando Cipris envíe a esa boca

sus abejas sedientas de miel.

Manos blancas, cual rosas benditas

que sabéis deshojar margaritas

junto al fresco rosal del Pensil:

¡ya daréis la canción del amado

cuando hiráis el sonoro teclado

del triunfal clavicordio de Abril!

Ojos bellos de ojeras cercados:

¡ya veréis los palacios dorados

de una vaga, ideal Estambul,

cuando lleven las hadas a Oriente

a la Bella del Bosque Durmiente,

en el carro del Príncipe Azul!

¡Blanca flor! De tu cáliz risueño

la libélula errante del Sueño

alza el vuelo veloz, ¡blanca flor!

Primavera su palio levanta,

y hay un coro de alondras que canta

la canción matinal del amor.

Rubén Darío - Para Una Cubana

Poesía dulce y mística

busca a la blanca cubana

que se asomó a la ventana

como una visión artística.

Misteriosa y cabalística,

puede dar celos a Diana,

con su faz de porcelana

de una blancura eucarística.

Llena de un prestigio asiático,

roja, en el rostro enigmático,

su boca púrpura finge,

Y al sonreírse vi en ella

el resplandor de una estrella

que fuese alma de una esfinge.

Rubén Darío - Sonatina

La princesa está triste... ¿qué tendrá la princesa?

Los suspiros se escapan de su boca de fresa,

que ha perdido la risa, que ha perdido el color.

La princesa está pálida en su silla de oro,

está mudo el teclado de su clave sonoro;

y en un vaso, olvidada, se desmaya una flor..

El jardín puebla el triunfo de los pavos reales.

Parlanchina, la dueña dice cosas banales,

y, vestido de rojo, piruetea el bufón.

La princesa no ríe, la princesa no siente;

la princesa persigue por el cielo de Oriente

la libélula vaga de una vaga ilusión.

¿Piensa acaso en el príncipe de Golconda o de China,

o en el que detenido su carroza argentina

para ver de sus ojos la dulzura de luz?

¿O en el rey de las Islas de las Rosas fragantes,

o en el que es soberano de los claros diamantes,

o en el dueño orgulloso de las perlas de Ormuz?

¡Ay! La pobre princesa de la boca de rosa

quiere ser golondrina, quiere ser mariposa,

tener alas ligeras, bajo en cielo volar,

ir al sol por la escala luminosa de un rayo,

saludar a los lirios con los versos de mayo,

o perderse en el viento sobre el trueno del mar.

Rubén Darío - Que El Amor No Admite Cuerdas Reflexiones

Señora, Amor es violento,

y cuando nos transfigura

nos enciende el pensamiento

la locura.

No pidas paz a mis brazos

que a los tuyos tienen presos:

son de guerra mis abrazos

y son de incendio mis besos;

y sería vano intento

el tornar mi mente obscura

si me enciende el pensamiento

la locura.

Clara está la mente mía

de llamas de amor, señora,

como la tienda del día

o el palacio de la aurora.

Y el perfume de tu ungüento

te persigue mi ventura,

y me enciende el pensamiento

la locura.

Mi gozo tu paladar

rico panal conceptúa,

como en el santo Cantar:

Mel et lac sub lingua tua.

La delicia de tu aliento

en tan fino vaso apura,

y me enciende el pensamiento

la locura.

Pulsuz fraqment bitdi.

Janr və etiketlər

Yaş həddi:
0+
Həcm:
25 səh. 2 illustrasiyalar
ISBN:
9782378981112
Müəllif hüququ sahibi:
Bookwire
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