Kitabı oxu: «Nutrición deportiva para deportistas de resistencia (bicolor)»

Copyright de la edición original: © 2012 by Monique Ryan
Esta obra se ha publicado según el acuerdo con Velo Press, una división de Competitor Group, Inc.
Título original: Sports Nutrition for Endurance Athletes, 3rd ed
Traducción: Juan Carlos Ruiz Franco
Diseño de cubierta: David Carretero
© 2016, Monique Ryan
Editorial Paidotribo
Les Guixeres
C/ de la Energía, 19-21
08915 Badalona (España)
Tel.: 93 323 33 11 - Fax: 93 453 50 33
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E-mail: paidotribo@paidotribo.com
Primera edición
ISBN: 978-84-9910-556-7
ISBN EPUB: 978-84-9910-668-7
BIC: WMF
Fotocomposición: Bartolomé Sánchez de Haro
ÍNDICE
Prefacio
Agradecimientos
PARTE I NUESTRA DIETA PARA EL RENDIMIENTO DIARIO
Nutrición óptima para el entrenamiento y para la salud
1 Fundamentos de la hidratación diaria. Asimilándolos
2 Nutrientes energéticos para una salud y un rendimiento óptimos. Construir una base nutricional sólida
3 Vitaminas, minerales y electrólitos. Los tornillos, tuercas y bujías de nuestra dieta
PARTE II NUESTRA DIETA DE ENTRENAMIENTO
Ajustando nuestra dieta para un máximo rendimiento
4 Nuestra dieta de entrenamiento diaria. Comer para una recuperación óptima
5 Ingesta de alimentos y líquidos para entrenar y competir. La periodización lo es todo
6 Perder peso, desarrolllar músculo y modificar la composición corporal: Optimizar la relación fuerza-peso
7 Ayudas ergogénicas. Distinguiendo los hechos de la ficción
PARTE III PAUTAS NUTRICIONALES PARA DEPORTES ESPECÍFICOS
Poniendo en práctica nuestro plan de nutrición deportiva
8 Nutrición para el triatlón (y otros eventos multidisciplinarios)
9 Nutrición para el ciclismo (ciclismo en carretera, bicicleta de montaña, ciclismo en pista y ciclocross)
10 Nutrición para las carreras pedestres de larga distancia
11 Nutrición para la natación
PARTE IV CONSIDERACIONES NUTRICIONALES ESPECIALES
Afrontar y controlar los retos
12 El deportista con consideraciones nutricionales especiales
13 Optimización del rendimiento y solución de problemas gracias a la nutrición
14 Estrategias nutricionales para condiciones ambientales extremas
APÉNDICES
Apéndice A Índice glucémico de diversos alimentos
Apéndice B Glosario de vitaminas y minerales
Apéndice C Comparación de productos de nutrición deportiva
Apéndice D Creando la dieta de entrenamiento óptima
Apéndice E Ejemplos de menús
Apéndice F Estimar las pérdidas de sudor. Hoja de cálculo
Bibliografía seleccionada
Índice alfabético
Sobre la autora
PREFACIO A LA TERCERA EDICIÓN EN INGLÉS
Cuando se publicó la primera edición de Nutrición deportiva para deportistas de resistencia, triatletas, ciclistas, corredores, nadadores y deportistas de riesgo devoraron el libro por la enorme riqueza de los consejos nutricionales, prácticos y específicos de cada deporte que se hallaban en sus páginas. A lo largo de los años, ha sido satisfactorio y gratificante escuchar a lectores, clientes y entrenadores de toda Norteamérica que el libro ha sido una herramienta y un recurso imprescindible indispensable para sus programas de entrenamiento y competición. Con el creciente número de participantes en deportes de resistencia, parecía no sólo lógico, sino obligatorio, escribir esta tercera edición que el lector tiene en sus manos. Como deportista de resistencia aplicado, usted se tomará muy en serio su planificación nutricional, e independientemente de que este libro le haya cogido en el comienzo, la fase álgida o la fase poscompetición de su temporada de entrenamiento, usted necesita seguir las mejores estrategias de entrenamiento, las más novedosas y avanzadas.
Por supuesto, se sigue desarrollando, transmitiendo y fomentando una nutrición deportiva de van-guardia, y este libro ofrece al lector una guía de trabajo práctica basada en esos conceptos. La tercera edición de Nutrición deportiva para deportistas de resistencia ofrece pautas actualizadas, prácticas y con base científica, para los deportistas que participan en deportes de resistencia y ultra-resistencia, especial-mente sobre el ámbito de la alimentación antes, durante y después del entrenamiento, y las estrategias para entrenar y competir, o para el día del evento.
Para el deportista de resistencia, moverse a través de la enorme cantidad de información que actual-mente existe sobre nutrición puede ser una tarea complicada. Muchos programas dietéticos proclaman los peligros y problemas que conllevan los hidratos de carbono. Por supuesto, la ingesta de hidratos de carbono ha tenido un papel clave en el desarrollo de la nutrición deportiva, y sigue teniendo una función importante en el rendimiento deportivo y la recuperación. La clave de los hidratos de carbono para el deportista de resistencia consiste en qué cantidad, de qué tipo y cuándo hay que consumirlos. Los alimentos que contienen hidratos de carbono de buena calidad mejoran tanto la salud como el rendimiento, y la importancia de la nutrición para el entrenamiento hace también necesario el uso adecuado de productos de nutrición deportiva cuando entrenamos y competimos.
Este libro trata, en última instancia, sobre cómo mejorar la calidad de nuestro entrenamiento y nuestro rendimiento en los eventos y en las competiciones, pero los deportistas de resistencia saben que una buena salud también permite participar durante muchos años en su deporte preferido. La primera parte del libro está repleta de información actualizada sobre las relaciones entre lo que comemos cada día, una salud óptima y la prevención de las enfermedades, con una perspectiva útil para las horas diarias de duro entrenamiento y para lograr que nuestra carrera deportiva sea larga.
La segunda parte es donde se concentra la mayor cantidad de material actualizado, con los principios bien respaldados por la investigación que realmente determinan nuestra dieta como la propia de un deportista de resistencia. Desde nuestra perspectiva, la periodización nutricional y el reparto a lo largo del día lo son todo. Hemos ampliado la sección sobre la recuperación nutricional inmediatamente posterior al entrenamiento, hemos afinado la información sobre estrategias de hidratación e ingesta de electrólitos para el entrenamiento y la competición, y hemos actualizado las pautas nutricionales para desarrollar músculo. Y lo que es más importante, la segunda parte explica cómo ajustar y periodizar nuestra ingesta nutricional durante los diversos ciclos de entrenamiento, para que podamos diseñar la dieta de entrenamiento diaria de manera más específica en relación con cada bloque de entrenamiento y sus correspondientes sesiones de ejercicios. Ofrecemos detalles más específicos sobre el cálculo de los requisitos energéticos y nutricionales para ciertos días de entrenamiento específicos y sobre cómo adaptar estas estimaciones a la reducción de peso y grasa corporal. En lugar de la última dieta de moda para perder peso u otras medidas extremas, lo mejor es utilizar estrategias de control del peso adecuadas para un deportista de resistencia, sin comprometer la energía y la recuperación. Utilice los menús de ejemplo del apéndice E, incluyendo los vegetarianos, para comenzar su nuevo plan de nutrición deportiva.
Las recomendaciones actualizadas sobre el uso adecuado de la siempre creciente oferta de ayudas ergogénicas relacionadas con la nutrición deportiva, tal como se exponen en el capítulo 7, le ayudarán a utilizar estos productos de forma sensata y segura.
La tercera parte explica cómo aplicar los principios de la nutrición deportiva al entrenamiento y la competición en un deporte de resistencia específico. Estos capítulos contienen pautas prácticas y detalladas para diversas distancias y disciplinas de competición. Las estrategias nutricionales para quien compita en un Ironman® son diferentes de las de una competición de ciclismo en carretera. Esta parte del libro explica cómo adaptar los principios generales a nuestro deporte en particular.
La cuarta parte está dedicada a los temas de salud específicos de los deportistas de resistencia, y sirve de guía para ver cómo se relacionan la dieta y la nutrición con estas cuestiones. A lo largo del libro también se propone una guía sobre los principios y alimentos que se ajustan a una dieta vegetariana. Como dijimos antes, este libro trata sobre estrategias nutricionales relevantes para deportistas aficionados, para los que compiten en categorías por edades y para los miembros de la elite de algún deporte de resistencia. Sean cuales fueren sus objetivos y nivel, un programa de nutrición deportiva óptimo consiste, en última instancia, en hacer más eficaz, gratificante y divertida su participación en el deporte que practica.
AGRADECIMIENTOS
Gracias a todos los deportistas de resistencia repartidos por todo el mundo que han acogido favorable-mente este libro durante los últimos diez años. Ha sido muy gratificante que aficionados del ciclismo, el triatlón, el atletismo y la natación digieran y asimilen los contenidos de este libro para entrenar, competir o recuperarse. Para mí ha sido un placer ponerme al corriente de las últimas investigaciones sobre nutrición deportiva y también haber escrito este libro para compartirlo con mis lectores. Prometo que siempre habrá más consejos de nutrición deportiva para ayudarle a lograr el máximo nivel como deportista de resistencia.
Aunque parezca sencillo, ha costado mucho trabajo hacer este libro. Uno de los mejores aspectos de actualizar y revisar su contenido cada cierto número de años es trabajar con el excelente equipo de VeloPress. Muchas gracias a Renee Jardine por aceptar el proyecto de preparar la tercera edición, a Casey Blaine por llevar esta idea a buen puerto, a Kara Mannix por cuidar todos los detalles, a Michelle Asakawa por hacer las cosas sencillas y claras, y a Dave Trendler por la difusión que hará del libro durante los próximos años.
PARTE I
NUESTRA DIETA PARA EL RENDIMIENTO DIARIO
Nutrición óptima para el entrenamiento y para la salud
Una nutrición adecuada es esencial para cualquier deportista, pero juega un papel especialmente importante en el caso de los deportistas de resistencia por las exigencias y sobrecargas específicas que implican sus disciplinas. Ya sea usted un simple aficionado o un competidor profesional, merece la pena dominar la cuestión de la nutrición —en parte arte y en parte ciencia. Ello implica elegir los alimentos adecuados, pero saber cuánto hay comer —y cuándo hay que comer— es tan importante como saber qué hay que comer. Ajustar la dieta a nuestro programa de entrenamiento y plan de competición nos permite reponer la energía empleada durante el entrenamiento y nos aporta los ingredientes necesarios para ganar fuerza y desarrollar músculo. Nuestro esfuerzo se verá recompensado si nos centramos en una recuperación nutricional óptima día a día, y entrenamiento tras entrenamiento. Obtendremos el máximo beneficio de nuestro programa de ejercicios y llegaremos al comienzo de un evento o competición en la mejor forma nutricional posible. La conclusión de todo esto es que rendiremos al máximo cuando la dieta cubra las demandas nutricionales impuestas por nuestro cuerpo.
Los cuerpos entrenados y preparados para los deportes de resistencia requieren el mejor combustible para gozar de buena salud toda la temporada. Si algunos días de entrenamiento no resultan, sufrimos lesiones, resfriados y episodios de gripe más allá de lo normal, tal vez no estemos eligiendo la mejor fuente de energía. En lo que a la dieta diaria se refiere, los deportistas de resistencia deben obtener todos y cada uno de los más de cuarenta y cinco nutrientes distintos necesarios para que el cuerpo humano funcione correctamente.
La primera parte de Nutrición deportiva para deportistas de resistencia proporciona pautas para confeccionar una dieta de entrenamiento que promueva una salud óptima y un sistema inmunitario fuerte. Este apartado también identifica las fuentes más nutritivas de hidratos de carbono, proteínas y grasas; cómo equilibrarlos para un entrenamiento y salud óptimos, y cómo cubrir la ingesta de líquidos, vitaminas y minerales necesaria para construir los cimientos de una dieta deportiva vanguardista y una buena salud.
Igual que cualquier buena dieta, una dieta para el entrenamiento de resistencia fomenta el consumo de alimentos de alta calidad, la variedad y el equilibrio entre los grupos alimentarios. Pero esta amplia perspectiva de la dieta para el entrenamiento de resistencia no es suficiente: necesitamos tener más en cuenta el hecho de aprender de verdad a utilizar la nutrición para mejorar el rendimiento. Muchas categorías de alimentos son complejas y contienen varios nutrientes que funcionan de modo sinérgico para mantener el cuerpo del deportista sano y bien alimentado. ¿Qué alimentos se complementan con otros, y cuál es la mejor forma de abordar las comidas y los tentempiés a lo largo del día? ¿Cómo puede un deportista asegurarse de que hay suficiente variedad en su dieta? Dentro de cada grupo alimentario hay opciones repletas de nutrientes que están mínimamente procesados y son frescos e integrales. A largo plazo, para nuestra salud, es preferible evitar los alimentos procesados tan presentes en la dieta norteamericana. Pero, ¿cómo podemos conseguirlo? Los tres primeros capítulos se centran en aplicar sólidos principios nutricionales a la alimentación deportiva para el deportista de resistencia.
Consumir alimentos de calidad para entrenar y gozar de una buena salud implica información y planificación, y disponer de un conocimiento práctico de los grupos alimentarios es el primer paso. Los alimentos pueden clasificarse de diferentes formas. Solemos pensar en distinciones básicas, como por ejemplo la pirámide alimentaria del gobierno, el modelo más reciente del plato, o incluso en sistemas utilizados por distintos programas dietéticos comerciales. Pero dichos sistemas de clasificación en grupos alimentarios no resultan eficaces para el deportista de resistencia. Los alimentos suelen agruparse según su contenido en hidratos de carbono, proteínas y grasas, ya que para un entrenamiento y recuperación óptimos en los deportes de resistencia se requiere un equilibrio adecuado entre estos nutrientes. Se mire como se mire, existe una combinación óptima de grupos alimentarios que da lugar a una dieta ideal para cada deporte de resistencia y para cada deportista.
Aunque agrupar y clasificar alimentos puede ser útil en vistas a diseñar una dieta saludable para un deporte de resistencia, también puede llevar a una simplificación excesiva. El paso siguiente en la planificación de una dieta de entrenamiento saludable consiste en tener en cuenta algunas de las opciones disponibles dentro de cada uno de los principales grupos alimentarios para ver qué nutrientes proporcionan. Por ejemplo, algunos aceites pueden estar muy procesados y ser una mala alternativa nutricional, mientras que otros son relativamente saludables y pueden ser beneficiosos. Las proteínas animales pueden contener niveles variables de grasa, y algunas carnes son demasiado ricas en grasa para formar parte habitual de la dieta de un deportista serio. La leche y el yogur desnatados, en cambio, aportan hidratos de carbono, además de proteína de alta calidad. Los granos pueden ser integrales, altos en fibra, e incluso contener pequeñas cantidades de proteína, pero también pueden estar muy procesados y ser nutricionalmente muy pobres.
En último término, el objetivo es llegar a evaluar qué alternativas son las más nutritivas y diseñar un plan dietético que nos funcione. Cómo distribuyamos y periodicemos esos alimentos saludables es lo que diferencia la dieta de entrenamiento de resistencia de una dieta cotidiana cuyo objetivo es tener una buena salud. En la segunda parte del libro se ofrece más información sobre cómo calcular las raciones de alimentos y sobre cómo periodizar las comidas y los tentempiés para complementar el programa de entrenamiento.
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PUNTOS CLAVE
DE UN VISTAZO
Las necesidades de líquidos son, por término medio, de 2,5 a 3 litros diarios.

Incluso una leve deshidratación perjudica el rendimiento deportivo.

Hay que hidratarse a lo largo del día, a intervalos regulares.

Las pérdidas de sudor durante el entrenamiento suelen ser superiores a las necesidades diarias de líquidos.

Vigile el color de la orina para comprobar su estado de hidratación.
FUNDAMENTOS DE LA HIDRATACIÓN DIARIA
Asimilándolos
El agua es uno de los nutrientes más importantes para el deportista de resistencia. Unos dos tercios de nuestro peso corporal total son agua, y esta notable sustancia desempeña un papel importante en todos los órganos y sistemas principales que nos mantienen vivos. Todos hemos visto la necesidad de hidratarse en un deportista empapado en sudor. Pero las distracciones de la vida diaria pueden provocar que el deportista olvide beber de manera regular. Asimismo, muchos deportistas no han empleado tiempo suficiente para aprender y practicar las valiosas estrategias de hidratación diaria. Aunque se ha investigado mucho y se ha hecho mucho énfasis en la ingesta de líquidos de un deportista justo antes, durante y después de entrenar o competir, vaciar las botellas de líquido durante una competición de natación, bicicleta o atletismo es sólo una de las numerosas estrategias de hidratación esenciales para un rendimiento óptimo. Igualmente, es importante controlar la ingesta diaria de líquidos durante las horas en que no estamos activos. Sin embargo, la ingesta diaria de agua y de líquidos suele considerarse un tema nutricional secundario, y muchos deportistas se quedan cortos en el consumo diario de este nutriente que resulta esencial para la vida.
Años de estudios sobre la hidratación indican que los deportistas deberían evitar incluso un ligero nivel de deshidratación. Aunque puede que un deportista no sea consciente de todo lo que está sudando, incluso pequeñas pérdidas de sudor durante el entrenamiento y la competición pueden ser lo suficientemente significativas como para perjudicar el rendimiento. Y no sólo se suda cuando el clima es caluroso; también en el gimnasio, con frío y durante los entrenamientos al aire libre en invierno. Los estudios demuestran que, incluso en los climas que más inducen a beber, los deportistas no suelen reponer todos los líquidos perdidos por el sudor durante el entrenamiento y la competición. Para prevenir cualquier efecto adverso sobre el rendimiento, todo deportista debería llegar a las sesiones de entrenamiento bien hidratado, y para conseguirlo hay que encontrarse en el tramo superior de la ingesta diaria de líquidos.
AGUA: EL PRIMER NUTRIENTE
A nivel publicitario, ha habido mucho revuelo sobre los ingredientes óptimos que deben contener los líquidos necesarios para los deportistas. Pero, antes de que estas numerosas bebidas deportivas y líquidos de diseño inundaran el mercado, existía algo tan simple como el agua. Limpia y libre de calorías, el agua es un producto básico y sin pretensiones, y forma parte de una vida deportiva activa, sin envases ni artilugios añadidos. No subestime el simple H2O. Es probable que los hidratos de carbono sean el combustible más importante para nuestro depósito de energía, pero cuando estamos a punto de entrenar o competir, los depósitos de líquido deben también estar cubiertos. Podemos pasar varias semanas sin comer, pero sólo sobrevivimos unos pocos días sin beber.
El agua desempeña un papel integral en el correcto funcionamiento de nuestro cuerpo, tanto durante el entrenamiento como durante el descanso y la recuperación. Los músculos bien hidratados tienen un alto contenido en líquidos; en realidad, el agua constituye del 70 al 75 por ciento del tejido muscular de un deportista. El tejido graso es relativamente bajo en contenido de agua, alrededor de un 10 por ciento. Incluso los huesos, aunque aparentemente sólidos, contienen alrededor de un 32 por ciento de agua. En consecuencia, los deportistas musculosos tendrán un alto contenido en agua cuando estén bien hidratados. El agua se almacena en muchos compartimentos del cuerpo y se mueve libremente por estos espacios.
Como elemento predominante de nuestro cuerpo, el agua desempeña muchas funciones importantes:
•Alrededor de dos tercios del agua de nuestro cuerpo están almacenados en nuestras células y les da su aspecto y forma. El resto del agua de nuestro cuerpo envuelve estas células y fluye por nuestros vasos sanguíneos.
•El agua es el principal componente de nuestra sangre. La sangre contiene oxígeno, hormonas y nutrientes para las células, como por ejemplo glucosa.
•El agua proporciona estructura a las partes del cuerpo para proteger los tejidos importantes, como por ejemplo el cerebro y la espina dorsal, y lubrica las articulaciones. Cuando nos quedamos sin líquidos por sudar, tanto las células como la sangre disminuyen su contenido de agua y volumen.
•El glucógeno muscular retiene una cantidad considerable de agua, y ésta elimina el ácido láctico de los músculos que están trabajando, lo cual puede ser una ventaja para los deportistas que estén bien hidratados.
•El agua contribuye a la digestión a través de la saliva y las secreciones estomacales, y elimina los productos de desecho a través de la orina y el sudor.
•El agua es esencial para el correcto funcionamiento de todos los órganos de nuestros sentidos, especialmente el oído y la vista.
•Como principal componente del sudor, el agua desempeña un papel importante en la regulación de la temperatura corporal. Nos permite mantener una temperatura corporal constante bajo distintas condiciones ambientales, porque nos permite realizar continuamente ajustes para ganar o perder calor.
Es evidente que el papel del agua en el mantenimiento de la salud general es extremadamente importante. Por eso no podemos vivir sin agua más que unos cuantos días. Además, su labor con respecto al rendimiento es igualmente esencial. Incluso estar ligeramente deshidratado impide gozar del máximo rendimiento deportivo.
El equilibrio hídrico es simplemente el resultado de la ingesta de líquidos en relación con la eliminación de los mismos. La ingesta es el resultado neto del agua y otros líquidos hidratantes que consumimos, del agua que contienen algunos alimentos que ingerimos y del agua metabólica producida que produce nuestro cuerpo. Cuando no estamos entrenando, la producción de orina supone la mayor pérdida de líquidos —o salida—, pero sudar durante el ejercicio puede significar una pérdida significativa de líquidos. También se pierde líquido a través de las heces y por el aire que exhalamos; la exposición a un clima templado o húmedo, vivir en un clima seco, o vivir y entrenar en altura, todos estos factores incrementan las pérdidas de líquidos; y también cuando viajamos, especialmente en avión.
¿Cuánta agua necesitamos? Casi todo el mundo conoce la recomendación de consumir ocho vasos de 250 mililitros (alrededor de 2 litros) al día, principalmente en forma de agua. En el año 2004, cuando la cuestión de los requerimientos de agua dentro de la dieta cobró mayor importancia, el Consejo de Alimentación y Nutrición del Instituto de Medicina (IOM) publicó las Ingestas Dietéticas de Referencia (IDR) para el agua y varios electrólitos. Debido a las grandes variaciones en las necesidades de agua según los individuos, el consejo del IOM estableció los niveles de Ingesta Adecuada (IA) de unos 16 vasos de 240 mililitros (alrededor de 3,8 litros) diarios para los varones, y de algo menos de 12 vasos (unos 2,9 litros) para las mujeres.
Pero, por supuesto, las pérdidas diarias de líquidos varían en gran medida según el nivel de entrenamiento, seamos varones o mujeres, y según la tasa de sudor individual. Las necesidades diarias de líquidos de los varones activos pueden ascender hasta 4,5 litros, pero las de los deportistas de resistencia pueden superar los 10 litros diarios, dependiendo de las pérdidas de sudor durante el entrenamiento, y pueden ser algo menores para las mujeres. Calcular las necesidades de líquidos por encima de la ingesta básica recomendada en realidad consiste en reponer líquidos a un ritmo similar o igual a nuestra tasa de sudor individual y a las pérdidas totales de sudor durante un día específico de entrenamiento. En el capítulo 5 ofrecemos más pautas sobre la reposición de las pérdidas de sudor al entrenar.
En reposo, los líquidos que necesita el cuerpo pueden recuperarse lentamente a lo largo del día, si hacemos el esfuerzo consciente de beber suficiente agua cada una o dos horas a fin de reponer esas pérdidas. Sin embargo, debemos ser conscientes de que el clima, la ropa y otros factores pueden influir en los requerimientos diarios de agua. Aunque se cree que la sed es el principal instinto humano que nos impulsa a beber, para los deportistas es importante no confiar sólo en la sed, sino desarrollar hábitos y conductas de bebida regulares para mantener un buen nivel de hidratación diaria, así como controlar su propio estado de hidratación. En el momento en que se tiene sed, el cuerpo ya ha detectado una reducción en el nivel de líquidos o un aumento en la concentración de sodio. Por lo tanto, en realidad, tenemos sed sólo cuando ya hemos experimentado cierta pérdida de líquidos o alteraciones en el estatus del sodio, y ambas condiciones se ven afectadas por los prolongados períodos de sudoración que los deportistas de resistencia experimentan. En ese momento, el nivel de rendimiento del deportista ya se habrá visto afectado. De este modo, para un deportista de resistencia que entrene, una de las cosas más importantes que debe aprender es que, en lo que respecta a las necesidades de hidratación, no hay que guiarse sólo por la sensación de sed. Si no, corre el riesgo de quedarse corto en la cantidad óptima de líquidos que debe ingerir y comprometer seriamente su rendimiento o su recuperación.
CAFEÍNA: ¿DE VERDAD DESHIDRATA?
En Norteamérica, alrededor del 90 por ciento de los adultos consumen habitualmente cafeína —principalmente en forma líquida—, ya sea procedente de refrescos de cola, té, café u otras bebidas que contienen dicha sustancia. La cafeína también está presente en el cacao y el chocolate. A partir de estas estadísticas, resulta evidente que la mayoría de los deportistas de resistencia ingieren cafeína diariamente, e incluso durante el entrenamiento y la competición. Aunque el consumo adecuado de cafeína puede mejorar el rendimiento físico (vea el capítulo 7), durante mucho tiempo se la ha considerado un diurético, una sustancia que en realidad aumenta las pérdidas de líquidos mediante el aumento de la producción de orina. Normalmente, a los deportistas se les recomienda que limiten su cafeína diaria y que no incluyan bebidas que contengan cafeína dentro de la ingesta total diaria de líquidos.
¿De verdad deshidrata la cafeína? Durante una década, los científicos han cuestionado esta suposición sobre la cafeína. Ciertas reconsideraciones sobre los datos ya existentes y nuevos estudios sobre los efectos de la cafeína sobre el estado de hidratación de los deportistas muestran que, aunque la cafeína suele actuar como un diurético suave porque estimula la producción de orina en los riñones, en realidad no provoca un aumento de la cantidad de orina, al compararla con el mismo volumen de agua o de bebidas sin cafeína. Un estudio comparó los efectos de las bebidas con y sin cafeína (ambas en sus versiones con calorías y sin ellas) en el estado de hidratación diaria de varones sanos. A lo largo de un período de veinticuatro horas, no hubo diferencias de hidratación significativa entre las diversas bebidas. Otro estudio hizo que los deportistas se hidrataran con una bebida con cafeína entre períodos de ejercicios. Los investigadores encontraron pocas evidencias para respaldar la hipótesis de que la cafeína puede ralentizar el proceso de hidratación de un deportista. Conclusión: la cafeína no es el potente diurético que en un tiempo se pensó que era.
TABLA 1.1CONTENIDO EN CAFEÍNA DE ALGUNOS LÍQUIDOS
| PRODUCTO | TAMAÑO (ML) | CONTENIDO DE CAFEÍNA (MG) |
| CAFÉ | ||
| Café grande de Starbucks | 470 | 550 |
| Café largo de Starbucks | 240 | 250 |
| Café preparado en máquina | 240 | 185 (95-290) |
| Café preparado, filtrado | 240 | 130 (65-270) |
| Café instantáneo | 240 | 105 (50-190) |
| Mocha Frappucino® de Starbucks | 470 | 95 |
| Expreso doble de Starbucks | 60 | 70 |
| Expreso de Starbucks | 30 | 40 (30-50) |
| Café descafeinado | 240 | 5 (3-8) |
| Expreso descafeinado de Starbucks | 30 | 6 |
| TÉ | ||
| Té rojo, hojas a granel | 240 | 25-110 |
| Té modalidad oolong, hojas a granel | 240 | 12-55 |
| Té helado con azúcar | 350 | 70 |
| Té verde, hojas a granel | 240 | 30 |
| REFRESCOS | ||
| Refresco grande de las salas de cine | 1.300 | 500 |
| Refresco grande | 590 | 220 |
| Mountain Dew® | 350 | 54 |
| Coca-Cola® | 350 | 46 |
| Coca-Cola light® | 350 | 46 |
| Dr. Pepper® | 350 | 46 |
| Pepsi-Cola® | 350 | 38 |
| BEBIDAS LÁCTEAS | ||
| Chocolate caliente grande, sin grasa, sin crema, de Starbucks | 470 | 25 |
| Chocolate caliente casero | 350 | 5-12 |
| Chocolate con leche sin grasa | 240 | 5-8 |
| Cacao Swiss Miss® | 15 g | 3 |
| Cacao Nestlé®, alto contenido en chocolate | 20 g | 0 |
| Chocolate blanco caliente, leche entera, nata, 600 ml, Starbucks | 590 | 0 |
| Leche sin grasa | 240 | 0 |
Los deportistas de resistencia pueden estar tranquilos al saber que una ingesta diaria moderada de cafeína, de entre 3 y 6 miligramos por kilogramo de peso corporal, no tiene por qué perjudicar su estado de hidratación diaria, cuando se consume en el contexto de una dieta bien equilibrada. Ingestas de cafeína que entran dentro de este rango estarían entre los 230 y 460 miligramos de cafeína para un varón de 77 kilogramos, o entre los 190 y 380 miligramos para una mujer de 64 kilogramos. Una lata de refresco contiene entre 40 y 45 miligramos de cafeína, pero la cantidad que contiene un café varía mucho dependiendo de cómo se prepare (consulte la tabla 1.1 para ver el contenido en cafeína de algunas bebidas). Ciertamente, las bebidas que contienen cafeína no deben poner en peligro nuestro principal consumo de líquidos.