Kitabı oxu: «¿Qué se produce en psicoanálisis?»

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XII JORNADAS OSCAR MASOTTA DE LA ESCUELA FREUDIANA DE LA ARGENTINA

¿Qué se produce en psicoanálisis?
Experiencia y Transmisión


Ferreyra, Norberto

XII Jornadas Oscar Masotta ¿Qué se produce en psicoanálisis? : experiencia y transmisión / Norberto Ferreyra ; compilación de Patricia Mora. - 1a ed. - Ciudad Autónoma de Buenos Aires : Autores de Argentina, 2021.

Libro digital, EPUB

Archivo Digital: descarga y online

ISBN 978-987-87-1766-1

1. Psicoanálisis. I. Mora, Patricia, comp. II. Título.

CDD 150.195

EDITORIAL AUTORES DE ARGENTINA

www.autoresdeargentina.com info@autoresdeargentina.com

Directora de proyecto e-book: María Gabriela Correia.

Corrección EFA: Patricia Mora.

Colaboraron: Paula Naccarato y Clara Zylberstajn.

Corrección editorial: Claudia Mosovich.

Compiladora: Patricia Mora.

Imagen de portada: Estructura para un paisaje. Luis Felipe Noé, 1982 (Acrílico sobre tela, 190 x 350 cm).


Queda hecho el depósito que establece la LEY 11.723

Impreso en Argentina – Printed in Argentina

Índice de contenido

Portada

Créditos

Índice

Prólogo al libro de las XII jornadas Oscar Masotta

Prólogo

Invitación

Palabras de apertura

Panel I

Panel II

Panel III

Panel IV

Panel V

Panel VI

Panel VII

Panel VIII

Homenaje a Oscar Masotta

Panel IX

Palabras de cierre

Notas

PRÓLOGO AL LIBRO DE LAS XII JORNADAS OSCAR MASOTTA

¿Qué se produce en psicoanálisis? Experiencia y trasmisión

Es siempre una alegría prologar un libro. Es como acompañar a alguien hasta la puerta —un gesto amable— con cierto grado de promesa que incluye la disposición a soltar la mano, una vez llegado al umbral.

Pasada la puerta estará solo con aquello que pueda encontrar en lo que lo aguarda.

Con la eficacia propia del inconsciente, a esta Jornada en que nos hemos preguntado por la producción, le sigue un producto: un libro.

Muchas veces hemos editado y publicado en formas diversas nuestro trabajo de Jornadas de Escuela, aunque jamás con la forma de un libro, de un objeto como este: bello y cuidado.

Si bien los trabajos de Jornadas de la Escuela han sido siempre materiales de trabajo retomados en los Carteles y Seminarios nunca han tomado un cuerpo de libro.

Hay razones propias de la práctica para esto: las Jornadas representan el fin de la labor de un año, por lo tanto, luego solo queremos alejarnos hacia lo nuevo, hacia lo porvenir. Descansar de lo hecho.

Esta vez fue distinto por el deseo y la perseverancia de la responsable de estas Jornadas, Patricia Mora, y sus colaboradores en la Secretaría.

Esta es una de las razones por las cuales es diferente. Sin un deseo hubiera sido imposible.

La otra razón es, sin duda, que el tema propuesto obedece a una lectura de lo que es necesario debatir en la comunidad analítica. Las “Masotta” son unas Jornadas con otros, representantes del lazo con otros analistas, y aquello trabajado, este producto conjunto, debe volver a ellos, porque de eso está hecho: del trabajo con otros.

¿Hay aún otras razones por las que haya “prendido” este deseo?

¿Es que la cadena significante que iba de la producción a la trasmisión imponía este resultado, esta materialidad?

¿Es que doce años dicen de la metamorfosis, de la entrada de un número que hace un salto en la serie?

Los años previos a la realización de estas Jornadas han sido, sin duda, duros en lo político y en lo económico. Hemos sentido entonces que debíamos reflejar el esfuerzo que ha implicado para cada uno sostener la escuela.

Un libro responde. Un libro es una manera de responder.

Este libro, producto de las Jornadas, tiene tantas respuestas como personas han hablado de lo que las interrogaba en relación con la experiencia y la trasmisión.

Han dicho:

Lo que se produce en un análisis tiene que ver con la dimensión del tiempo, la verdad, y con un nuevo lazo social.

Lo que lo que se produce en un análisis está en relación con la función del significante, con el saber no sabido, con la articulación de la pulsión, con la experiencia con la palabra, con la construcción del sujeto supuesto saber, con la angustia.

Lo que se produce en un análisis es la entrada en un discurso, es la experiencia con lo imposible, es la construcción de condiciones para prender el goce, es la construcción del objeto “a”, es el asombro.

En estas páginas se dice que se produce un decir menos tonto, una práctica del obstáculo, un porvenir, que se produce una ética a partir de la subversión del sujeto.

Del libro se desprende que en el análisis se produce una autorización, se produce un “llegar al acto” a partir de la conjunción del significante y la pulsión, se produce una aceptación del “no querer saber” que nos habita.

Las propuestas son muchas, y sin embargo lo que importa no son las respuestas sino cómo ellas han sido articuladas en la trasmisión de cada uno de los analizantes de su experiencia.

Los dejo aquí, a las puertas de esas razones y sus resonancias.

Clelia Conde

Marzo de 2021

Prólogo

En las páginas que siguen se podrán encontrar las consecuencias del trabajo, por un lado, de la Escuela Freudiana de la Argentina (EFA), en la organización de las XII Jornadas Oscar Masotta, que se desarrollaron el 4 y 5 de octubre de 2019 y de cada uno de los que decidieron participar en esta publicación.

¿Qué se produce en psicoanálisis? Experiencia y transmisión fue el nombre elegido para invitar a conversar y debatir con la comunidad analítica. Este nombre implica dos vías. Una, lo que el discurso del psicoanálisis produce, y la otra, lo que se produce en un psicoanálisis. En ambas la lógica del discurso orienta la práctica, así como el discurso no tiene otra base que la práctica del análisis.

En estas Jornadas los trabajos toman una u otra vía y otros las combinan, lo que sin duda en cada uno resuena es el eco de una práctica del discurso.

Se puede leer aquí, en este libro, el pulso de los diferentes modos de decir, con los colegas de otras escuelas e instituciones, que van haciendo una trama que ante todo sorprende.

Sorprende en cada trabajo cómo se deja leer la particularidad de lo que cada uno dijo y la toma de posición que en cada uno de ellos se encuentra. Así que es un libro heterogéneo en el abordaje de la propuesta que, sin embargo, dice en su conjunto. Dice también con los otros, que con sus intervenciones contribuyen a la necesaria interlocución.

En esta instancia es un texto que interroga, permite afirmar o aprender lo que a cada quien prenda en su interés.

Hemos decidido incluir en la presente edición el Panel Pre-Jornadas ¿Qué se transmite y resiste en la formación del analista?, que tuvo lugar en agosto, ya que ha orientado muchos de los trabajos y también por presentar el modo de trabajo de las Jornadas. La idea de incluirlas al final tiene que ver con lo que, retrospectivamente, se puede encontrar de las Jornadas en las Pre-Jornadas.

En 2019 se cumplieron los 40 años de la muerte de Oscar Masotta y en su honor decidimos homenajearlo en estas Jornadas que llevan su nombre. Homenajear a quien introdujo a Lacan y fundó la primera Escuela de Psicoanálisis Lacaniana en Latinoamérica, con Norberto Ferreyra y Anabel Salafia.

Esperamos que el recorrido por este texto les resulte, aparte de lo ya dicho, divertido.

A estas Jornadas Oscar Masotta antecedieron las siguientes:

1998- La enseñanza del psicoanálisis

1999- ¿Por qué escuela en psicoanálisis?

2001- ¿Qué se entiende por clínica en psicoanálisis?

2003- La autorización del analista

2005- La subversión del sujeto y la religión de la ciencia

2007- El imperativo social y el imperativo de la pulsión. Acumulación-consumo-producción

2009- La angustia y su laberinto

2011- Transferencia entre un amor imposible y lo imposible del amor

2013- La parte maldita de la economía del deseo

2015- Acto analítico. Política de la interpretación

2017- ¿Qué cuerpo en el análisis? El objeto en la dirección de la cura

2019- ¿Qué se produce en psicoanálisis? Experiencia y transmisión

… Y las por venir… por el porvenir.

Patricia A. Mora

La organización de las Jornadas estuvo a cargo del Directorio de la Escuela Freudiana de la Argentina y de Patricia Mora. Responsable de la Secretaría de Jornadas y Congresos, y Helga Fernández, Patricia Martínez, Paula Naccarato y Clara Zylbersztajn, corresponsables.

Invitación

XII Jornadas Oscar Masotta. ¿Qué se produce en psicoanálisis? Experiencia y transmisión

¿Qué se produce en psicoanálisis? Experiencia y transmisión. Esta pregunta está orientada por la práctica del análisis. Una práctica que invita a una experiencia, lo que se produce en un psicoanálisis y lo que el psicoanálisis produce, un nuevo lazo social que implica una transmisión.

La idea en este tiempo de trabajo de Jornadas es que quienes se embarcan en dicha práctica puedan poner en juego algunos de los conceptos, de las articulaciones que les fueron necesarias para construirla y las consecuencias que de ella devienen.

Tanto la experiencia como la transmisión están hechas del saber inconsciente, si bien no del mismo modo en una que en otra. El saber se produce en el relámpago del lapsus, del chiste, del sueño y trae una verdad que, desde Freud, habla. Habla del sujeto y de su relación con el deseo.

En la experiencia el analizante va a hablar como el analista lo escuche y el saber “se” produce entre el analizante y el analista, dejando un resto e instalando el sujeto supuesto al saber y la interpretación al ras de lo que se dice en lo que se presenta en la repetición.

A su vez el saber es un medio de producción de la verdad y produce un objeto, que da a esa verdad su materialidad, el objeto a.

El objeto a que es plus de goce en el síntoma, del cual el analista forma parte y que en el acto analítico encuentra su lugar como causa de deseo.

Objeto a que se atraganta en la inhibición y del cual la angustia es su traducción subjetiva.

La angustia ocupa un lugar privilegiado en la experiencia, desde los diferentes modos en que aparece y su manejo es fundamental en la conducción del análisis en tanto que hace vacilar la relación que se establece del sujeto al objeto en el fantasma.

En el fantasma el sujeto se hace ser ese objeto a, del cual el analista hace semblant y soporte y con su acto da lugar a que el analizante se vaya con lo que le es propio, su falta, su castración, es decir, lo que lo sexúa.

¿Y qué produce el psicoanálisis?

El psicoanálisis produce un nuevo lazo social que permite una enseñanza y una transmisión y que lo que es del orden de la experiencia pase.

Entonces invitamos a trabajar la pregunta que nos conduce: ¿qué se produce en psicoanálisis? Experiencia y transmisión.

Patricia Mora

Por Secretaría de Jornadas y Congresos

XII JORNADAS OSCAR MASOTTA ¿Qué se produce en psicoanálisis? Experiencia y transmisión 4 y 5 de octubre de 2019. Auditorio de la Fundación Beethoven

Palabras de apertura

Patricia Mora. EFA

Vamos a dar comienzo a las XII Jornadas Oscar Masotta, cuyo título es ¿Qué se produce en psicoanálisis? Experiencia y transmisión.

Este año las Jornadas nos encuentran cumpliendo 45 años de Escuela, 45 años en la transmisión y la enseñanza del psicoanálisis y también nos encuentran en el aniversario de los 40 años de la muerte de quien fue su fundador Oscar Masotta, un psicoanalista que con su acto de fundación inició y posibilitó una serie de varias generaciones de analistas. Por ello mañana haremos un homenaje a su vida y junto al programa les entregaremos una tarjeta en recuerdo de ese momento.

Acompaña este trabajo la imagen de un cuadro que muy afectuosamente nos cedió Felipe Yuyo Noé y que se llama Estructura para un paisaje, de 1982, y su regalo a la Biblioteca de la Escuela de un libro de dibujos que se llama En terapia, que consiste en una serie de dibujos que realizó en su análisis y que muestra la gratitud hacia su analista.

Nosotros estamos muy agradecidos por su gesto.

Las personas a cargo de la organización de las Jornadas son Patricia Mora, responsable de la Secretaría de Jornadas y Congresos del Directorio de la EFA, y como corresponsables de esta, Helga Fernández, Patricia Martínez, Paula Naccarato y Clara Zylbersztajn.

Quería agradecer al Directorio en su conjunto y a la directora de la Escuela Freudiana de la Argentina Clelia Conde, por el apoyo en la organización.

A las secretarias de la Escuela, Nora Ibáñez y Gabriela Cosin, y también a Daniel Larocca, que de manera eficaz y cálida nos recibió en el Auditorio Beethoven.

Las Jornadas que llevan el nombre de Oscar Masotta se iniciaron en 1998 y tienen lugar cada dos años. Son Jornadas que la EFA organiza e invita a participar con sus trabajos a algunos de los miembros de la Escuela, así como invita a otros analistas de la comunidad analítica.

En la Secretaría de Jornadas y Congresos entendemos a las Jornadas como un tiempo de trabajo que se produce entre las personas que presentan y los que asisten a un trabajo, ya que como decía San Agustín el que pregunta o comenta orienta al que enseña, pone en juego su saber, su escucha.

El título nos resulta prometedor porque da lugar a que cada uno ponga en juego algún punto de su práctica, en el tiempo en que esté en relación con el discurso del psicoanálisis o de su análisis, lo que orienta, lo que interroga, lo que puede resultar contradictorio en lo que el psicoanálisis produce.

El psicoanálisis es una práctica que como tal tiene consecuencias y es respecto de ellas que el título se orienta. Verán en el programa un texto que tiene por función señalar algunos puntos respecto de los cuales se puede orientar el trabajo. Son algunos y con seguridad habrá otros.

Lo interesante es cómo cada quien los piensa, los construye, justamente por tratarse de una práctica y también de su transmisión. A mi entender no se puede transmitir sino en relación con lo que se practica. Esa es la apuesta.

Damos por abiertas las Jornadas y comienza el primer panel.

Panel I

Liza Alberdi (Lazos), Aída Canan (EFA), Paula Naccarato (EFA), Clara Salz (EFA)

Coordina: Clara Zylbersztajn

Lisa Alberdi. Lazos, Institución psicoanalítica

El primer efecto de esta invitación fue verme llevada a pensar cuestiones que hasta aquí no habían tenido para mí aún ese destino, cobrando entonces ya en lo personal este el valor de un buen encuentro.

Ya no recuerdo si recibí o devolví el llamado de Patricia Mora, regresando del teatro después de haber disfrutado las letras y acordes de María Elena Walsh, que seguían resonando en las voces infantiles de los pequeños que se encontraban conmigo y canturreaban, trucando una palabra por otra a fuerza de pura sonoridad. Con ese canturreo de fondo tomo nota del título de estas jornadas, escribo “Qué se produce en UN psicoanálisis. Experiencia y transmisión”, titubeo y me advierto de haber escrito lo que escuché, no así lo que del otro lado del teléfono había sido dicho. Pregunto nuevamente entonces, no tanto para salir de la confusión, como para confirmar el lapsus...

Quedo tomada el resto del día por ese llamado y será en la oscuridad de la noche, como suele suceder, donde un sueño traerá una primera luz que baliza este escrito. Compartiré con ustedes algunos fragmentos, aquellos que me posibilitaron abrir una hendija al trabajo escamoteando, o al menos es ese el anhelo, lo que pudo devenir demanda de saber.

El sueño: llego a una reunión de analistas, con cierto apremio por estar arribando tarde, me encuentro con analistas miembros de Lazos, entre ellos hay una analista de la EFA, estoy con cierto desconcierto porque tengo la hoja en blanco, en ella se ven solo letras sueltas, la analista de la EFA dirigiéndose a mí dice: “¿Qué querés, que cierre?”, respondo: “Me tocaron las palabras de apertura”... Me despierto.

¿Qué se produce en un psicoanálisis?, experiencia en cuerpo de lo real del inconsciente, une-bévue, cifrado de goce residuo de la colisión de la palabra con lo real del sexo, que porta en su seno mismo las trazas de lo que no pudo ser más que un desencuentro... de allí que siendo lalengua nuestra única morada, no cesará de sernos extranjera… de allí que habitemos un cuerpo, que no cesará de no pertenecernos.

Una experiencia posible por este novedoso lazo social que Lacan supo formalizar siguiendo el surco de la invención freudiana.

Una experiencia en el filo mismo del discurso, pero no sin él, ya que, siendo aún una experiencia de palabra, o precisamente por ello, conlleva el pasaje por la estructura de “ese borde de lo real”[1], muro del lenguaje, que es paradojalmente razón del discurso.

¿Cuál es el estatuto del saber que importa a la experiencia que se atraviesa en “un” psicoanálisis y cómo hacer de ello transmisión? En cuanto experiencia y transmisión se enlazan sin confundirse en banda moebiana, ya que el analista implica ineludiblemente ese al menos dos.

Transmisión en psicoanálisis hay contingentemente en ese uno por uno de las transferencias de trabajo que Lacan nos señaló en el acta de fundación de la Escuela Freudiana de París, pero llegando al final de su obra y de su vida, también nos dice que “(…) no la hay dado que dicha experiencia resulta intransmisible (…)”[2], conminando a cada analista a encontrarse forzado, molestia mediante, a reinventarlo cada vez, para que el psicoanálisis pueda así perdurar.

Hay y no hay, dialéctica y su ruptura ineludible si de psicoanálisis se trata. No hay relación sexual, tope lógico que nos confronta con un real imposible de decir por estar apresados en la insuficiencia del saber en relación con el goce y el ser, hueco mismo desde donde torbellinea una proliferación de saber que necesariamente aspira allí a hacer suplencia, no encontrando jamás aquella herida completo sosiego. Pero hay también, y de modo contingente, un-decir donde ese real resuena, devolviéndole al saber su carácter no-todo, aquel que asienta en lo irreductible de la grieta.

En la discordancia entre el saber y el ser es donde el sujeto se produce como efecto. Allí donde el significante lo representa sin poder jamás alcanzarlo, el campo del saber tendrá la riqueza de producir al sujeto en su tropiezo, con el pago irremediable de que el ser por siempre escape. Centro ausente del sujeto, imposible de capturar por la vía simbólica, sin que por ello cese dicho intento.

¿Cómo resguardar entonces el vacío si la palabra no tiende más que a su colonización? Si nuestra praxis es una praxis de discurso, que nos permite sostener aquella idea lacaniana de “(…) deshacer por la palabra lo que está hecho de palabras (…)”[3], ¿cómo operar para que su efecto no sea el adormecimiento?, sino que, como lo real, produzca despertar.

Será la letra, LETRA SUELTA (aislada) que de ese precipitado significante se desprende mostrando su cara real, la que haga APERTURA en el cese del parloteo, trazando los contornos del agujero, conduciendo al saber al lugar de la verdad.

“Haciendo de la verdad valor en tanto vacío (…)”[4], nos dice Lacan, mofándose así lo real de la verdad que se pretenda toda. En psicoanálisis ella habla, habla de su imposibilidad de decir lo verdadero, haciendo oír ese vacío en el hiato discursivo por siempre irreductible a la maquinaria significante.

Y así la elucubración de saber que se teje sobre aquel troumatismo, que lalengua al cuerpo imprime, encontrará su tope en un decir poiético, con su efecto de sentido y su efecto de agujero.

En su estructura de acto, apertura a aquella dimensión donde el Otro no responde, por el hecho de que no existe, sin que ello nos haga desconocer que en la estructura tiene un lugar. Siendo su ex-sistencia el sitio mismo para la producción de lo inédito.

Violencia poiética del uso corriente de la lengua, abertura a los intersticios de la palabra, que erosionando el significado extenúa el sentido, hallando este su límite allí donde no hay más que descifrar. Ruptura del saber, caída momentánea del semblante, que hace que la palabra diga su carozo de silencio, en tanto su origen se encuentra en el mismo abismo al que hace borde. “Lacerando la cadena haciendo colisionar los sentidos, se deja oír la cifra, núcleo real de lalengua, devolviendo al sinsentido su eficacia, silencio que, como supo decir el poeta, es escudo y es espada…”[5].

Forzaje que escritura la letra, que al haberse desgastado ya el goce del sema precipita circunscribiendo el vacío. Letra entonces que hace agujero al instaurar su borde, forzando el “pasaje por la experiencia de la inexistencia del desciframiento último, a la ex-sistencia de lo indescifrable (...)”[6], irreductibilidad también del goce, que destierra entonces toda ilusión de decir lo verdadero de lo verdadero, soportando que la verdad (mentirosa) semi diga su desgarro con lo real (desajuste irreductible entre las palabras y las cosas, que constituye esa fractura misma).

El deslizamiento metonímico S1-S2, que disyunta sonido y sentido, apelando al doble sentido que por ello no hace más que redoblarlo, en su intento siempre fallido de escribir lo imposible, de escribir la relación sexual que no hay, encontrará entonces su tope en el forzaje que detiene y quebranta ese deslizamiento abriendo a la dit-mensión del equívoco que no prescinde del sentido, ya que no se trata de desterrarlo, sino de que pierda este su valencia de unicidad, haciendo surgir el ausentido en la mudez de la palabra.

Significación vacía que hace reverberar el agujero en lo real, más allá de la resonancia semántica donde el sentido tapona vía el significante, para con la escritura poiética que desprende al sonido de aquel, da paso a la cadencia, la musicalidad, lalengua como fuente sonora, que dejará oír el eco[7] de la pulsión que cincela cuerpo y palabra. “No hay escritura sin la fuerza del cuerpo (…)”, nos enseñó la pluma de Marguerite Duras.

De ello que el paso de sentido no se reduzca entonces a sus efectos imaginarios (propios de la fuga de sentido), siendo preciso que sea real[8], aunque paradojalmente de esta dit-mensión el sentido no está más que excluido.

Abandonando entonces la esperanza de escritura de lo imposible por la vía de la proliferación de sentido, exiliados de la escritura de la relación sexual, lo que se escribirá no es más que ese exilio mismo. No se trata según entiendo de la exaltación del silencio y del culto a la ausencia de palabra lo que invitaría a la ruptura del lazo social, sino de la experiencia de su límite, de lo imposible que es posibilidad misma del discurso, experiencia de ese fracaso, haciendo del resto nuestro haber[9], para seguir fracasando, pero fracasando cada vez mejor, siguiendo aquella apuesta ética beckettiana.

¿Cómo hacer transmisión de lo inefable de esa experiencia? Si lo que se dice en “un” psicoanálisis se transmite como efecto, y no como saber... Arriesgo a modo de pregunta si lo posible de la transmisión en la extensión, en tanto que también es no-toda, ¿tendrá lugar solo si allí se produce un decir poiético?

Si la posición enunciativa de aquel que habla deja pasar, en el uno a uno de las transferencias de trabajo, la relación del que habla a la falta, su relación al une-bévue, a ese saber siempre en fracaso, que se hace cuerpo por haber hecho la experiencia de lo imposible, dará paso a un saber-hacer con lo real, y al singular modo de cada quien de reinventar cada vez el borde de lo indecible.

Si desde allí se efectúa un paso de sentido que atenta contra la religiosidad que siempre nos hace resistencia, hará resonancia la dimensión de lo imposible, y como efecto... el agujero, ya que habrá de lo intransmisible que aún, encore, todavía nos fuerza a reinventar.

Recurro a Clarice Lispector[10] “(...) escribir es el modo de quien tiene la palabra como carnada: la palabra pescando lo que no es palabra. Cuando esa no-palabra muerde la carnada, alguna cosa se escribió”.

Esa carnada que haga surgir lo que no es palabra en la palabra misma, lo que es silencio. Ese singular modo de saber-hacer allí encarnadura de esa nada, ese trucaje, nos dice Lacan, es intransmisible, resto que por no cesar de no escribirse pone en-causa tanto lo contingente de una transmisión como una ética de la reinvención.

***

Janr və etiketlər

Yaş həddi:
0+
Litresdə buraxılış tarixi:
15 noyabr 2024
Həcm:
271 səh. 3 illustrasiyalar
ISBN:
9789878717661
Tərtibçi:
Müəllif hüququ sahibi:
Bookwire
Yükləmə formatı:

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