Kitabı oxu: «España en la guerra civil europea»

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PAUL PRESTON

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© Paul Preston, 2017
© De esta edición: Universitat de València, 2017
Diseño de la colección: Enric Solbes
Coordinación editorial: Maite Simón
Maquetación: Inmaculada Mesa
Fotografías: Pep Petechà
(Taller d’Audiovisuals de la Universitat de València)
Ilustración de la cubierta:
Libro de las maravillas del mundo y del viage de la tierra sancta de Hierusalem y de otras provincias y hombres monstruosos que hay en las Indias, de Juan de Mandavilla (John of Mandeville). Valencia, Juan Navarro, 1540. (Imagen cedida por Josep Lluís Canet)
ISBN: 97884-9134-090-4
Índice
Presentación
DISCURSOS PRONUNCIADOS EN EL ACTO DE INVESTIDURA
Laudatio académica a cargo del Doctor Ismael Saz Campos
Lectio pronunciada por el Doctor Paul Preston
Palabras de clausura del Excmo. y Magfco. Sr. Rector Esteban Morcillo
BIOBIBLIOGRAFÍA
ESCRITOS SELECCIONADOS
I El asalto monárquico contra la Segunda República
II La guerra agraria en el sur
III La guerra civil europea, 1914-1945
IV El papel de Mussolini en la guerra civil europea
V Italia y España en la Guerra Civil y en la Guerra Mundial, 1936-1943
VI La forja de un asesino: el general Queipo de Llano
VII Juan Tusquets: una contribución catalana al mito del contubernio judeomasónico-bolchevique
VIII Esclavos, alcantarillas y el capitán Aguilera: racismo, colonialismo y machismo en la mentalidad del cuerpo de oficiales nacionales
Presentación
Paul Preston es uno de los más importantes y conocidos especialistas en la historia contemporánea de España. Algunas de sus obras fundamentales, como, por citar solamente dos, Franco y El holocausto español se han convertido en imprescindibles puntos de referencia para la historiografía, y no sólo la historiografía española sino también la internacional. Pero, por otra parte, se trata solo de dos textos en el marco de una bibliografía inmensa y de numerosas aportaciones cuyo impacto en el devenir de los estudios no ha sido en absoluto menos relevante.
Es por todo esto, junto con su compromiso cívico con España, su colaboración con el mundo académico español y en especial con nuestra Universidad que ésta decidió concederle el doctorado honoris causa el 26 de octubre de 2015. El presente libro tiene por objeto dar a conocer a los universitarios valencianos y al mundo de la cultura en general, algunas de las principales dimensiones humanas, cívicas e historiográficas de la persona de Paul Preston; constituyendo también, en este sentido, la culminación del homenaje que le dedicó nuestra Universidad.
El lector podrá hacerse una idea cabal de todo lo dicho en las páginas que siguen. En ellas se reproducen, en una primera parte, la laudatio académica a cargo del doctor Ismael Saz Campos, la lectio pronunciada por el doctor Paul Preston y el discurso del rector magnífico de la Universitat de València, Dr. Esteban Morcillo. En una segunda parte, la amplia biobibliografía del profesor Preston da cumplida cuenta de la riqueza de las casi inabarcables dimensiones de toda su obra científica, así como de la de sus actividades académicas en su sentido más amplio, y la de su más que sobresaliente presencia en todo lo que atañe a la cada vez más valorada dimensión de la divulgación del saber científico. Se da cuenta también en este apartado de los reconocimientos, distinciones y premios de que ha sido objeto por parte de grandes instituciones científicas, académicas y políticas de España y el Reino Unido entre otros países.
La tercera y más amplia parte de este libro viene constituida por una selección de textos –artículos y capítulos de libros– que se sitúan entre las contribuciones más significativas, relevantes y fecundas de la obra del profesor Preston. No todas estas contribuciones son tan conocidas como las dos que citábamos más arriba, pero, por ello mismo, debe subrayarse su importancia en la medida en que permiten calibrar la solidez, unidad, coherencia y, por así decirlo, el retroterra científico del que aquellas emanan. Unidad y coherencia, pues, de unos textos y de una obra que en su conjunto viene a configurar una aportación fundamental al conocimiento de la historia europea y española desde finales del siglo XIX, de las guerras mundiales y de la española, de ese conjunto histórico, en fin, al que hemos venido en llamar la guerra civil europea.
Y es aquí donde se explora el lugar en esa guerra civil del totalitarismo fascista, de las dinámicas políticas internas y externas de los regímenes de esta significación, de las relaciones internacionales en su conjunto y, por supuesto y de modo sobresaliente, de todas las dinámicas y experiencias propias de la sociedad española. En este sentido, no deja ser digna de destacar la profunda imbricación de los conocimientos sobre España de uno de los más reconocidos hispanistas con los relativos a la propia historia universal. Sin la articulación de ambos conocimientos sería harto difícil comprender la complejidad de las múltiples dimensiones en que se articulan las dinámicas europea y española, la de los totalitarismos fascistas y la de los asaltos de los enemigos de la democracia en España, de la propia intervención fascista en la Guerra Civil española. De ahí que este libro se haya podido titular con toda propiedad como España en la guerra civil europea.
Los dos primeros capítulos permiten apreciar la muy temprana e influyente contribución de Paul Preston al conocimiento de la historia de la Segunda República y de la Guerra Civil española. Tanto es así, que el primero de ellos, «El asalto monárquico contra la Segunda República», fue publicado por primera vez en 1972 para ser traducido inmediatamente después en la emblemática revista Cuadernos de Ruedo Ibérico.1 De este modo las primeras investigaciones de un joven hispanista venían a anunciar, por una parte, dinámicas novedosas en el desarrollo del propio hispanismo, y por otra parte, los inicios de un profundo compromiso con los desafíos cívico-democráticos de la sociedad española. Desde un punto de vista historiográfico, este trabajo pionero abría prometedores caminos para la investigación de la derecha española, de los monárquicos de Acción Española en este caso. Unos caminos que tantos otros han –hemos– transitado en las últimas décadas. Y algo similar cabe constatar a propósito del segundo de los trabajos aquí recogidos, «La guerra agraria en el sur».2 Se trata de un texto que analiza las profundas dimensiones estructurales del problema agrario entendido como una faceta decisiva de la Guerra Civil, al tiempo que nos permite apreciar la capacidad del autor para ir más allá de esas dimensiones estructurales profundizando en el terreno de las percepciones y experiencias, individuales y colectivas. El hecho de que este texto se inscribiese en un libro colectivo editado por el propio Paul Preston pone de manifiesto su comprensión de lo que de tarea colectiva debía haber en la exploración de las dinámicas de la guerra, la revolución y la contrarrevolución en España. Conviene recalcar, en este sentido, que nos hallamos con esto ante una de las más significativas constantes de la actividad historiográfica de nuestro personaje.
En el segundo bloque, el más «internacional», se presta atención a lo que fueron las bases, los procesos y dinámicas sociales, económicos, culturales, políticos e internacionales que contribuyeron a explicar los inicios de la Gran Guerra y de la apertura con ella de la guerra civil europea. Una guerra en la que Preston sabe apreciar, tanto la existencia de importantes continuidades respecto de las percepciones y actitudes de las clases dominantes y dirigente tradicionales, como la de no menos relevantes cambios y rupturas.3 Por supuesto que la aparición de los fascismos es uno de los elementos más claros y relevantes en este juego sumamente complejo de continuidades y rupturas que el autor analiza en todas sus dimensiones y articulaciones. No es de extrañar, por ello, que el segundo de los textos de este bloque venga a centrarse precisamente en el estudio de los fascismos y, en especial, en la combinación entre sus dimensiones internas, de política interior y las internacionales; como tampoco es de extrañar que lo haga fijando la atención en el más paradigmático de los fascismos, el italiano.4 Las dimensiones especialmente agresivas y aventureras de este fascismo vienen perfectamente analizadas, algo que por lo demás permite situar en su justo contexto la intervención italiana en la guerra de España. De esta última, en fin, de sus orígenes, inicio y causas, de sus bases ideológicas y aspiraciones imperiales, de sus desarrollos y consecuencias tanto para España como para Italia se ocupa el tercer texto de este bloque.5 Vistos en su conjunto estos tres textos, será difícil eludir la sensación de que estamos ante una de las más completas y clarificadoras síntesis del modo en que las dinámicas de distintos países, movimientos y experiencias se enmarcan en un proceso general, el de aquella guerra civil europea de la que fueron, por otra parte, altamente responsables.
Los últimos tres capítulos ofrecen una visión desgarradora de lo que bien puede considerarse como la de la específica plasmación española de un fenómeno también propio de la guerra civil europea, el de la brutalización de la política. Pero no se trata en este caso de la aplicación al caso español de hallazgos más o menos recientes en la historiografía internacional, sino, por así decirlo, de la articulación específica de los principales enfoques historiográficos de Preston: el que presta atención a los problemas estructurales, el que indaga en las percepciones y experiencias de los distintos sujetos y el que concede la debida atención a las trayectorias individuales, biográficas. Así, el texto dedicado a la figura de Queipo de Llano enlaza con los análisis sobre las trayectorias de los militares y africanistas españoles para observar la sinuosa trayectoria de muchos de ellos hasta su protagonismo en la Guerra Civil.6 Enmarcada en ese contexto, la evolución de Queipo de Llano es analizada en todas sus dimensiones sin obviar una de las más importantes y repulsivas, cuál es la de un asesino en masa que ni siquiera se moderaba cuando de llamar a las violaciones de las mujeres republicanas se trataba. Conviene subrayar la importancia de que se incida de forma directa en el análisis de los comportamientos y actitudes criminales durante la Guerra Civil, una faceta a la que la historiografía no ha concedido siempre la debida atención. De ahí también el interés de la aproximación a otra de las figuras sobresalientes en este terreno de la criminalidad extrema, en el discurso, diríamos ahora, y en las prácticas, la del capitán Aguilera.7 Se trata de un texto en el que se analizan de modo excepcionalmente bien trabado la traslación a la Guerra Civil de las prácticas de la guerra colonial, el machismo extremo, la radicalización de clase que enlazaba, por otra parte, con las experiencias relativas a la ya analizada dimensión agraria del conflicto civil y, en fin, el racismo descarnado aplicado a los propios connacionales. Como el propio Preston puntualiza, no se estaría ante los desvaríos o excesos de un «loco», sino de la concreción de ideas y comportamientos compartidos con la cúpula de los sublevados. Y algo similar cabe decir, para concluir, con otras de las dimensiones del pensamiento reaccionario, clasista y racista de los enemigos de la República: el antisemitismo. En este sentido, el breve pero muy incisivo y clarificador capítulo sobre la contribución del sacerdote catalán Juan Tusquets a la difusión de la idea del «contubernio judeo-masónico-bolchevique», viene a cerrar una de las aproximaciones más ricas y complejas de lo que constituía en su conjunto la cosmovisión de quienes promovieron la guerra civil para llevarla a los límites más extremos.8
ISMAEL SAZ CAMPOS
Universitat de València
1. «Alfonsist Monarchism and the Coming of the Spanish Civil War», Journal of Contemporary History, vol. 7, núms. 3/4 (1972); traducido al castellano como «El asalto monárquico contra la Segunda República», Cuadernos de Ruedo Ibérico, núms. 41/42 (febrero-mayo 1973).
2. Publicado originalmente como «The Agrarian War in the South», en P. Preston (ed.), Revolution and War in Spain 1931-1939, Londres, Methuen, 1984. Traducido al castellano con el título aquí indicado en P. Preston (ed.), Revolución y Guerra en España 1931-1939, Madrid, Alianza Editorial, 1986.
3. «La guerra civil europea», en M. Cruz Romeo e Ismael Saz (eds.), El siglo XX. Historiografía e historia, Valencia, PUV, 2000.
4. Publicado originalmente como «El papel de Mussolini en la guerra civil europea», en Julián Casanova (ed.), Guerras civiles en el siglo XX, Madrid, Editorial Pablo Iglesias, 2001.
5. Publicado inicialmente como «Italy and Spain in Civil War and World War, 1936-1941», en S. Balfour y P. Preston (eds.), Spain and the Great Powers, Londres, Routledge, 1999. Traducido al castellano como «Italia y España en la guerra civil y en la guerra mundial», en S. Balfour y P. Preston (eds.), España y las grandes potencias en el siglo XX, Barcelona, Crítica, 2002.
6. «The Psycopathology of an Assassin: General Gonzalo Queipo de Llano», en Peter Anderson y Miguel Ángel del Arco Blanco (eds.), Mass Killings and Violence in Spain, 1936-1952, Londres-Nueva York, Routledge, 2014. Traducido al castellano como «La forja de un asesino: el general Queipo de Llano», en Peter Anderson y Miguel Ángel del Arco Blanco (eds.), Lidiando con el pasado. Represión y memoria de la guerra civil y el franquismo, Granada, Comares, 2014.
7. «Los esclavos, las alcantarillas y el capitán Aguilera. Racismo, colonialismo y machismo en la mentalidad del cuerpo de oficiales nacionales», en J. Muñoz Soro, J. L. Ledesma y J. Rodrigo (eds.), Culturas y políticas de la violencia. España siglo XX, Madrid, Siete Mares, 2005.
8. «Joan Tusquets, «A Catalan Contribution to the Myth of the Jewish-Bolshevik-Masonic», en A. Quiroga y M. A. del Arco (eds.), Right-Wing Spain in the Civil War Era. Soldiers and Apostles of the Fatherland, Londres, Continuum, 2012. Traducido al castellano como «Juan Tusquets: Una contribución catalana al mito del contubernio judeo-masónico-bolchevique», en A. Quiroga y M. A. del Arco (eds.), Soldados de Dios y Apóstoles de la Patria. Las derechas españolas en la Europa de entreguerras, Granada, Comares, 2010.
DISCURSOS
PRONUNCIADOS EN EL ACTO
DE INVESTIDURA
(26 de octubre de 2015)

Laudatio académica del Doctor Paul Preston a cargo del Doctor Ismael Saz Campos
Excelentísimo y Magnífico Señor Rector de la Universitat de València,
Ilustrísima Señora Secretaria General de la Universitat de València
Autoridades Académicas,
Profesoras y Profesores, Señoras y Señores,
Mis primeras palabras en este acto de investidura deben de ser necesariamente de satisfacción y agradecimiento. Satisfacción, porque se me haya concedido el honor de desarrollar esta laudatio del profesor Paul Preston en quien concurren ampliamente, lo anticipo ya, todos los méritos científicos, académicos, cívicos y personales para justificar su doctorado honoris causa por nuestra Universitat. Agradecimiento, o mejor, agradecimientos, a todos los que han hecho posible este nombramiento: a mis compañeros del Departamento de Historia Contemporánea y a su director Anaclet Pons; a la Facultad de Geografía e Historia y a su decana Esther Alba; a todas las instancias de nuestra Universitat que han aprobado la candidatura. Y agradecimiento también, en fin, a la Fundación Cañada Blanch de la que hemos recibido en todo momento el estímulo más cálido y gratificador.
Decía hace unos momentos que el profesor Preston era ampliamente merecedor de este nombramiento por razones científicas, académicas, cívicas y personales. Déjenme –ya sé que esto es un poco tradicional– que las vaya desgranando.
A nadie se le escapa el inmenso prestigio de que goza la obra de Paul Preston en los medios historiográficos –y no solo historiográficos– británicos, españoles e internacionales. Bastará recordar al respecto algunos de los premios y reconocimientos obtenidos: la Encomienda de la Orden del Mérito Civil por servicios a España (1986), Comendador de la Orden del Imperio Británico (2000), Premi Internacional Ramon Llull (2005), Caballero de la Gran Cruz de la Orden de Isabel la Católica (2007). Es, además, miembro de la Academia Británica, del California Institute of International Studies, de la Academia Europea de Yuste y del Institut d’Estudis Catalans.
Todos estos reconocimientos están en perfecta consonancia con una larga trayectoria académica e investigadora centrada en la historia de España del siglo XX, en la de la República y la Guerra Civil, en la de la derecha antiliberal y la izquierda socialista, en la del franquismo y la represión, en la de la lucha por la democracia, en la de las relaciones internacionales de España. Formado en las universidades de Oxford y Reading, ejerció como profesor por primera vez en esta última. Tuvo entre sus primeros maestros a los reconocidos hispanistas Raymond Carr y Hugh Thomas. Al hilo de las clases de este último realizó su tesina sobre la derecha en la Segunda República y a partir de ahí se despertó su apasionado interés por la Guerra Civil. Aunque nunca ha dejado de constatar el reconocimiento a los mencionados hispanistas, Preston ha reivindicado siempre con fuerza su deuda intelectual y personal respecto de Herbert Southworth y Joaquín Romero Maura. Para la realización de su tesis doctoral viaja a España donde aprende con sorprendente celeridad el castellano –décadas después hará lo propio con el catalán– y se sumerge inmediatamente en la cultura española, que no tardará en sentir como propia. Desarrolla entonces la investigación que desembocará en su tesis, la cual se publicará en España en 1978 con el título de La destrucción de la democracia en España. Reforma, reacción y revolución en la Segunda República. Se trataba de una aportación sustancial al estudio de la Segunda República, a la dialéctica de las relaciones entre el PSOE y la CEDA, a las estrategias de la derecha para acabar con la democracia española. Fue una aportación fundamental, susceptible, además, de constituir un estímulo formidable para una historiografía, la española, que intentaba recuperarse de los efectos de la larga noche dictatorial. Un papel de estímulo que estaba desempeñando también la obra por él editada dos años antes, pero traducida al castellano en 1978, España en crisis. Evolución y decadencia del régimen de Franco, una de las primeras en intentar una aproximación desde la historia a la lucha antifranquista y su interrelación con la evolución de la dictadura. Y volvería a ser un acicate para la historiografía española su libro El triunfo de la democracia en España (1986), una de las primeras aproximaciones historiográficamente solventes sobre el proceso que conduce a nuestra democracia. Una aproximación que tenía el mérito de no disolverse, como sucedería en numerosos medios, académicos o no, en las décadas posteriores, en la «transitología». Una especie de pseudo-ciencia en la que lo adjetivo «la Transición», así con mayúsculas, parecía imponerse sobre lo sustantivo, la conquista de la democracia. Ha sido necesario el paso de muchos años para que un sector muy importante de nuestra historiografía haya vuelto a aquellos planteamientos que enunciara Preston en una obra tan temprana y que tan alejados estaban de los cantos de sirena de la transición «modélica».
Si se me permite dar un pequeño-gran salto adelante, diría que la reciente y emblemática obra El holocausto español. Odio y exterminio en la Guerra Civil y después (2011) vuelve a situarse en esas coordenadas centrales para la historiografía y la sociedad españolas. Se trata de una investigación abrumadora sobre las prácticas violentas durante la Guerra Civil y el primer franquismo, en la que no se escatima al lector todo lo que de brutalidad hubo en aquellos episodios que tanta tragedia y dolor causaron. Una obra en la que no se deja de apuntar tampoco a los responsables de la violencia en los dos bandos de la Guerra Civil. Pero que tampoco cae en la trivialización o en la banalidad hipócrita de quienes, bajo pretexto de una supuesta imparcialidad, pretenden equiparar en sus fundamentos, prácticas y consecuencias ambas violencias. Claro, riguroso y taxativo a la hora de señalar la voluntad de exterminio de los franquistas, antes, durante y después de la Guerra Civil, Preston ha recogido aquí muchas críticas. Muchas veces de aquellos que quieren arrojar un velo de impunidad sobre la represión franquista. Por otra parte, en esta obra Paul Preston muestra, como en las obras antes comentadas, su capacidad para conectar con aquellos aspectos que más preocupan a la sociedad española. Del mismo modo, es su imbricación con nuestra historiografía la que le permite recoger lo mejor de múltiples investigaciones para proyectarlas hacia una visión de conjunto capaz a su vez de propiciar nuevas investigaciones y debates.
Por supuesto, entre unas y otras obras debe señalarse, como un trabajo extraordinario, la biografía de Franco, reconocida internacionalmente como la más sólida de las existentes y que puede compararse sin menoscabo alguno con las mejores biografías de que disponemos sobre otros dictadores como Hitler o Mussolini. Por supuesto, nadie encontrará un asomo de «imparcialidad» en esta u otras de las obras de Preston. Sería absurdo demandarle esto a un demócrata; pero sí se encuentra un trabajo serio, sólido y riguroso. Sobre la base de un profundo conocimiento de las dinámicas políticas y sociales de la España del siglo XX, del periodo de la dictadura especialmente, Preston muestra aquí una extraordinaria habilidad en la aproximación y análisis de la figura del personaje y la compleja relación con su régimen. En este sentido, vale la pena subrayar que late aquí una concepción de la historia que, lejos de todo estructuralismo, sabe captar el interés y riqueza de los individuos en su relación con los movimientos históricos. Una vertiente esta, la de un «historiador social» especialmente atento a los «personajes», como asume explícitamente Preston, que permite explicar sus sucesivas aproximaciones biográficas a las figuras del rey Juan Carlos –Juan Carlos. El rey de un pueblo, 2003– o de Santiago Carrillo –El zorro rojo, 2013. No menos importante, en fin y en este mismo sentido, es su aproximación a los personajes que desfilan por obras como Las tres Españas del 36 (1998), Palomas de guerra (2001) o Idealistas bajo las balas: corresponsales extranjeros en la guerra de España (2007).
Todo esto, así como decenas de obras no menos importantes pero a las que no podemos hacer referencia aquí, acredita a Paul Preston como el mejor continuador del hispanismo historiográfico británico y seguramente como el hispanista de mayor proyección entre los existentes. Por su obra, como decimos, por supuesto, pero también por otras dos facetas cuya relevancia debe subrayarse. En primer lugar, por su capacidad para proporcionar el entorno adecuado para el trabajo y, en su caso, la formación de nuevas generaciones de hispanistas sobresalientes, entre los que cabe mencionar a Sebastian Balfour, Adrian Shubert, Hellen Grahan, Mary Vincent, Michel Richards, Chris Ealham, Francisco Romero y un largo etcétera. En segundo lugar, el profesor Preston ha convertido los cargos académicos, las cátedras que ha ostentado, en auténticos foros de encuentro y debate entre los historiadores británicos y españoles. Así, en el Queen Mary College encontraron un espacio de trabajo, debate y cooperación historiadores como Ángel Viñas, Julián Casanova, Enrique Moradiellos o el que, modestamente, les habla. Y por los seminarios desde allí organizados en el Institute of Historical Researh de la Universidad de Londres pasó lo mejor de la historiografía contemporaneísta española, dedicada al siglo XX.
La llegada de Paul Preston en 1991 a la London School of Economics and Political Science, una de las mejores universidades del mundo, extenderá y profundizará estas dinámicas. Allí ostenta la Cátedra Príncipe de Asturias y allí es director de la Cañada Blanch Centre for Contemporary Spanish Studies. Un centro que bajo su dirección se ha convertido en un punto de encuentro formidable entre dos sociedades y dos culturas, la británica y la española. Y se ha configurado al mismo tiempo como el principal foco del hispanismo internacional y un polo de intercambio con la historiografía española en la línea antes señalada. En este contexto, jóvenes investigadores españoles, buen número de ellos procedentes del Departamento de Historia Contemporánea, y más ampliamente de nuestra Universidad, han podido desarrollar estancias de investigación en uno de los mayores centros de referencia internacional en el terreno de las ciencias sociales.
Es precisamente en el marco de la Fundación Cañada Blanch y en relación con ella, donde se producen, amplían y profundizan los lazos del Profesor Preston con nuestra universidad. Así es, en efecto, porque la Cátedra Cañada Blanch tiene su correlato en la Universitat de València a través de la Cátedra de Pensamiento Contemporáneo, en la cual han dictado cursos destacados profesores en historia y ciencias sociales (Ernest Lluch, Sami Naïr, Enzo Traverso, Carlos Serrano, Pamela Radcliff, Jon Juaristi, Juan José Carreras, Edgar Morin o Alda Blanco, por mencionar solo a unos pocos). El propio Preston impartió uno de dichos cursos y forma parte del Consejo Asesor de la revista Pasajes, dirigida por el Dr. Ruiz Torres y vinculada en origen a estas iniciativas. También en ese marco de colaboración hay que situar el volumen sobre Valencia –De la revolución liberal a la democracia parlamentaria. Valencia (1808-1975)– que, con el patrocinio de la Fundación Cañada Blanch, tuve la ocasión de coordinar con Paul Preston y en la que participaron 15 profesores de nuestra Universidad.
Debo ir terminando y lo haré refiriéndome a las dimensiones personal y cívica de las que hablaba al principio. En el primer sentido, no es ocioso recordar que el profesor Preston vino a nacer en «la obrera» Liverpool, en una familia modesta en la que hubo de afrontar muy pronto la dura enfermedad y fallecimiento de su madre. No fue una infancia fácil la de Paul Preston que tuvo, incluso, que realizar sus primeros estudios en condiciones dificilísimas, debiendo recorrer no pocas distancias para poder asistir al colegio. No estamos pues ante la figura del buen hispanista de origen más o menos aristocrático. Pero entiendo que los duros inicios de un joven nacido en el Liverpool de la posguerra, en 1946, contribuyeron a modelar una personalidad en la que la capacidad de trabajo, la extraordinaria generosidad y la no menos gratificante capacidad de relación y bonhomía van de la mano.
Y hablo de generosidad, en efecto, porque la del profesor Preston ha estado presente en todas y cada una de las iniciativas, actividades y relaciones a las que me he referido. Pero en lo que quiero insistir ahora es en la profunda coherencia de la labor investigadora, académica y cívica, tres dimensiones profundamente interrelacionadas en su persona. Por mencionar solo algunos aspectos, habrá que decir que en el formidable impulso adquirido por la Fundación Cañada Blanch a principios de los años 90, tuvo mucho que ver la amistad entre Paul Preston y el presidente de la Fundación, el valenciano Pepe Coll. Una amistad surgida, conviene subrayarlo, década y media antes en el marco de la colaboración de ambos con la Junta Democrática y otras instancias unitarias de la oposición antifranquista. Este compromiso con la España democrática se ha venido reiterando en el marco de distintas incidencias de nuestra historia reciente. Obras suyas como la biografía de Franco o El Holocausto español, construidas desde el más absoluto rigor, constituyen, a su vez, poderosos diques frente a los siempre reiterados intentos de extender patinas benevolentes a la figura del dictador o arrojar nuevas capas de insidia y oscurecimiento de la memoria histórica. Comprometido con la democracia y nuestra historia actual, Paul Preston es también un ejemplo de reconocimiento de la España plural, la única en la que, como estudiosos británicos o como estudiosos y ciudadanos valencianos y europeos podemos sentirnos a gusto.
Y termino. Creo haber resumido a grandes rasgos los méritos del Dr. Paul Preston, las muchas razones que justifican su nombramiento como doctor honoris causa por nuestra universidad. Como miembro de la misma no puedo ocultar mi satisfacción, como tampoco dejar de felicitar al doctorando y a nuestra Universidad.
ISMAEL SAZ CAMPOS
Universitat de València
