Kitabı oxu: «Trabajo Social y discapacidad»
Trabajo Social y Discapacidad
Intervenciones, trayectorias y temporalidades
Trabajo Social y Discapacidad
Intervenciones, trayectorias y temporalidades
Paula Mara Danel

Colección “La Universidad Pública publica”
Danel, Paula Mara
Trabajo social y discapacidad : intervenciones, trayectorias y temporalidades / Paula Mara Danel. - 1a ed . - Paraná : Editorial Fundación La Hendija, 2020.
Libro digital, EPUB
Archivo Digital: descarga
I.S.B.N.: 978-987-4948-60-1
1. Trabajo Social. 2. Discapacidad. 3. Inclusión Social. I. Título.
CDD 361.3
Título:
Trabajo Social y Discapacidad
Intervenciones, trayectorias y temporalidades
Autora:
Paula Mara Danel
danelpaula@hotmail.com
Primera edición en formato digital: Junio de 2020
I.S.B.N.: 978-987-4948-60-1
© por Fundación La Hendija
Gualeguaychú 171 (C.P.3100)
Paraná. Provincia de Entre Ríos.
República Argentina.
Tel:(0054) 0343-4242558
e-mail: editorial@lahendija.org.ar
editoriallahendija@gmail.com
www.editoriallahendija.org.ar
Diagramación: Laura Martincich
I.S.B.N.: 978-987-4948-60-1
Queda hecho el depósito que previene la ley 11.723
Digitalización: Proyecto451
Índice de contenido
Portadilla
Nota de los editores
Agradecimientos
Prólogo
Introducción: sobre los modos en que se construyeron los aportes conceptuales
¿Porqué un campo? ¿Qué incluimos en el mismo?
Aporte metodológico: ¿Auto – socio análisis?
De las formas en que se transitó la investigación: Apuestas teóricas, metodológicas, perceptivas y éticas
Los interlocutores
Hacia el análisis e interpretación de las narrativas
Capítulo I. Campo de la discapacidad en Argentina
1. Historicidad de la intervención estatal en materia de discapacidad
1.1 ¿Idearios de justicia social?
1.2 Idearios de justicia social y las luchas de las organizaciones
1.3 ¿Avances normativos en contextos dictatoriales?
1.4 El retorno a la democracia y la invisibilización
1.5 El neoliberalismo y sus contradicciones
1.6 Idearios de inclusión social ¿hegemónicos?
1.7 Suscripción del Estado argentino a la convención
2. Configuración del campo: preguntas y respuestas desde la intervención
Capítulo II. Desigualdades, protecciones e intervenciones
1. Cuestión social, Estado y matrices teóricas del Trabajo Social
2. Protección social: paradojas entre el mercado y la ciudadanía
3. Las profesiones que se ocupan de “los otros”
4. La singularidad de la intervención en discapacidad
Capítulo III. La intervención enlazada a temporalidades
1. Las personas con discapacidad, sujeciones y autonomías
2. Temporalidades presentes en la configuración de la intervención en discapacidad
Capítulo IV. Escenarios de la intervención y dimensión corporal
1.Condiciones y medio ambiente de trabajo
2. La voz de trabajadores sociales en torno a la discapacidad en situación interventiva
3. Los cuerpos en escena, de la conmoción a las disputas de sentido
Conclusiones
Bibliografía
Anexo I
Interlocutores de la investigación
Presentación de datos de interlocutores
Distribución por tipo de empleador estatal
Distribución por género
Nota de los editores
Esta publicación es producto de una convocatoria que abrió la Editorial Fundación La Hendija, (Paraná, Entre Ríos, Argentina), de noviembre de 2017 a marzo de 2018. La convocatoria estuvo dirigida a profesionales del Trabajo Social y/o personas que se desempeñan en áreas afines. La tarea es explorar el campo del Trabajo Social y adentrarnos en sus prácticas en este momento histórico/político/social/cultural de nuestras geografías. Invitar a los profesionales a la mirada de su propio estar, a la observación de sus intervenciones como sujetos que se construyen y deconstruyen, a sí mismos y a otros, a partir de dicha práctica. La invitación es volver a mirar la tarea de cada uno teniendo una visión de lo que otros también están construyendo/explorando/descubriendo para encontrarse en las acciones que invitan a seguir creando condiciones favorables para el hacer y estar en esta actividad.
Así damos la bienvenida, en esta oportunidad, a Paula Mara Danel y su trabajo Trabajo Social y Discapacidad. Intervenciones, trayectorias y temporalidades
Para llegar a esta y otras publicaciones nos guiaron de manera impecable la Mg. Gabriela Romero y Dra. Viviana Verbauwede. A ellas nuestro especial agradecimiento y reconocimiento, por haberse sumergido con paciencia y pasión en la lectura de todos y cada uno de los trabajos presentados; tarea que representó también para ellas el desafío de “escuchar” otras voces, tensar la propia y abrirse a la diversidad de miradas.
Como editores nos sentimos plenamente felices de haber llevado a cabo la propuesta, nutriéndonos de este vasto campo que representa el Trabajo Social. Seguimos construyéndonos y creándonos como una editorial que trabaja desde la oferta y no desde la demanda. Esto es lo que hacemos, así trabajamos, así construimos otras formas que nos permiten desplegar nuestra potencia apoyados en nuestros propios recursos. Los cruces, las tensiones, los desafíos de nuestros lugares de comodidad son bienvenidos para seguir creando y encontrándonos.
Laura Martincich
Armando Salzman
Editorial Fundación La Hendija
Paraná, Entre Ríos, Argentina
Junio de 2018
A Sergio por el amor y el acompañamiento en cada proyecto.
A Valentín por los desafíos a los que me invita a transitar en el ejercicio de la maternidad, por su fortaleza, dulzura y amor.
A ambos en reconocimiento a todos los tiempos sustraídos por la urgencia de la tesis
A mi madre, por alentar mi decisión de formación continua.
A las personas en situación de discapacidad que alentaron a la asunción de compromisos éticos y amorosos.
Agradecimientos
Esta obra ha sido posible por el acompañamiento, amor y cuidados de mi familia. La postergación de tiempos libres, la monotemática preocupación de los últimos meses sólo fue tolerable para mi esposo e hijo por el amor que nos une y la pasión puesta en juego en cada elección vital. También gracias a mi madre, quien me inició en el campo de la discapacidad cuándo me llevaba a las “peñas de la integración” para que me enterara que el mundo era diverso.
La tesis fue posible porque el Estado Nacional, a través de sus políticas, desarrolló estrategias para incentivar el avance y culminación de trayectos formativos para los docentes universitarios (1). Además por la fortaleza en las convicciones de la Dra. Margarita Rozas, Mgter. Alejandra Wagner y todos los compañeros que diariamente ponen energía y trabajo en nuestra Facultad de Trabajo Social de la Universidad Nacional de La Plata.
Del mismo modo, ha sido viable gracias a la generosidad de los compañeros trabajadores sociales que se desempeñan en el campo de la discapacidad y se prestaron a dialogar conmigo, pusieron en juego sus certezas, sus miedos, sus inquietudes. Sin ellos, esta investigación no hubiera sido posible.
Agradezco a los investigadores de los equipos que dirijo o codirijo con quienes aprendí a pensar entre varios, respetuosamente, de manera apasionada y con la libertad que nos permite saber que todo conocimiento es precario y momentáneo. También a los integrantes del equipo de Voluntariado Universitario Aprendiendo con otros sentidos con quienes experimenté que es posible producir prácticas sociales diferentes, desacartonándose y poniendo el cuerpo en acción como estrategia de aprendizaje. Destaco especialmente a los compañeros de la cátedra en la que trabajo hace 20 años “Perspectivas antropológicas para la intervención social”.
A los compañeros del servicio social en el que ejercí la profesión hasta hace pocos días, con quienes corporizamos las paradojas de la desigualdad y a quienes me une una apuesta colectiva que nos sostiene en una organización que se convierte en hostil con quienes tomamos la palabra.
También quiero destacar a los estudiantes de la carrera que transitaron los Seminarios de Discapacidad, desarrollados desde 2004 hasta la actualidad. Estos espacios fueron creados y recreados en diferentes momentos, desde una mirada certera en torno a que la discapacidad es un concepto y que la intervención se torna en un espacio privilegiado desde dónde generar rupturas epistemológicas.
Un agradecimiento central para el Dr. Alfredo Carballeda, quien alentó mi camino reflexivo, invitándome a profundizar los desafíos y estimulando un tránsito por la literatura para encontrar palabras a ciertos procesos que paralizaban análisis. Reconozco especialmente la apoyatura para producir sentidos desde la ratificación identitaria como trabajadora social. Agradezco a la Dra. Carolina Ferrante, quien me contuvo frente al desgano, invitándome a pensar relacionalmente, desde la complicidad, el entusiasmo y en búsquedas sostenidas de argumentos teóricos.
¿Para quién escribimos los trabajadores sociales? La búsqueda viene siendo, colectiva y disciplinar. La tradición de escritura académica la estamos gestando, la estamos socializando, pero nos queda bastante camino a transitar. Los y las colegas a quienes entrevisté, mayoritariamente no inscribían en el discurso escrito aquellos saberes que compartieron conmigo. Y en esta reflexión creí oportuno retomar la frase de Fanon “Oh cuerpo mío, haz de mí siempre, un hombre que interrogue” (Fanon: 1973, 192).
Esa necesidad del registro corporal, de la reflexividad, del interpelarse a uno mismo en tanto cuerpo enlazado con otros, nos abre al mundo y hacia la colectividad (Butler, 2009). Esa colectividad podría ser pensada como el colectivo de los trabajadores sociales, los sujetos con los que trabajamos y las organizaciones que nos alojan en nuestros devenires.
Esta obra ha sido escrita para aportar a discusiones, para ratificar pertenencias a un colectivo profesional dispuesto a disputar en el campo de la discapacidad.
Paula Mara Danel
1. Refiero al Programa Doctorar, que articulado a otros programas facilitaron la posgraduación de los docentes universitarios, durante los gobiernos de Néstor Kirchner y Cristina Fernández.
Prólogo
El presente texto se nos presenta como una invitación a recorrer un campo, en este caso el de la Discapacidad, pero, desde una propuesta original que consigue una forma de articulación desde lo temporal y lo espacial. La autora logra que el tiempo y el espacio se encuentren y dialoguen con una temática definida en diferentes escenarios, que van desde lo micro social, a las políticas sociales, pasando por la mirada y el cuerpo.
Así, lo corporal, está presente en este trabajo atravesado desde una modalidad particular de encuentro donde también se entrecruzan las narrativas, las biografías y las distintas historias. En definitiva, una corporalidad hablante donde la autora posiblemente ha encontrado diferentes indicios y senderos que hicieron más profundo y complejo el resultado de su indagación.
La discapacidad se inscribe en los cuerpos de manera singular y en ese encuentro surgen relatos disímiles, únicos que pueden ser comprendidos y explicados desde la cultura, la historia y la política y desde allí construir formas de interpelación a la intervención del Trabajo Social.
De ahí que se haga clave dentro del trabajo realizado el análisis y la interpretación de las narrativas que construyen, rodean, explican y dan posibilidades de nuevas miradas, tanto en el plano de la intervención como en el de la política pública. La narrativa es, desde esta perspectiva, una forma de camino, de trayecto posible que nos permite entender de manera situada los acontecimientos que construyen un campo, un fenómeno y su significación.
La narrativa genera y facilita, de esta manera, una forma singularizada de múltiples diálogos que surgen desde la interpretación de historias que especialmente son escuchadas en contextos de intervención social.
De ahí que en el presente texto las narrativas, se nos presentan como esenciales, tanto desde lo metodológico como desde la propia forma de exposición que realiza la autora. La narrativa está allí para ser escuchada, interpretada, analizada, en un contexto concreto que en el presente libro se trabaja, define y explica como campo. Lo mismo ocurre con la temporalidad que atraviesa este libro, no promueve una linealidad histórica sino, simplemente un orden que abre la posibilidad genealógica de reconocer el pasado en el presente.
Así, Paula, logra hacer actuar dos formas de narración; la que surge de los relatos y los textos y la que se constituye desde su propio compromiso con el tema a partir de su propia exposición, logrando una interesante articulación metodológica entre la indagación y la exposición. Este texto se lee como una narración, más allá del orden metodológico, logra contar una historia con múltiples voces y actores, circunstancia que le confiere originalidad. Incluso puede ser trabajado y leído en forma desordenada, porque cada capítulo tiene su propia complejidad y posibilidad de conexión con los otros, en función de los intereses del lector.
Desde su título: Trabajo Social y discapacidad; intervenciones, trayectorias y temporalidades, va anunciando este camino que indefectiblemente se sale de lo convencional. Articula diferentes nociones que generan encuentros interesantes e inquietantes como la relación entre matrices teóricas del Trabajo Social, las disputas, la interrogación acerca de las profesiones que se ocupan de los otros y las condiciones de trabajo. Agrega la noción de escenario, lo que le confiere al texto la posibilidad de ser analizado y estudiado con una perspectiva micro social, dando más lugar a las contingencias que genera la diversidad de la mirada aportando teatralidad, desde el “lugar” de los actores sociales facilitando pensarlos desde sus papeles y guiones constituidos por mandatos sociales y culturales, pero también constituyendo, desde la visibilidad el desafío de interpelarlos.
También, la utilización de la noción de trayectoria, asociada a la de biografía lleva a contextualizar de manera permanente la lectura y las posibilidades de análisis que surgen de ella. Tal vez, la apuesta a la Intervención del Trabajo Social como un analizador, permita que se produzcan encuentros, disrupciones desde donde lo singular remite a lo macro social. Poniendo en acción el intercambio entre la palabra, la mirada y la escucha que se genera en todo proceso de intervención del Trabajo Social. De este modo, la intervención es descripta y analizada desde una perspectiva histórica y social. Relacionando intensamente a la cuestión social con la desigualdad y la fragmentación social.
En principio, el análisis histórico de la intervención estatal en discapacidad surge como un plano de análisis que se conjuga inevitablemente con lo singular. Aquí también la singularidad se relaciona con lo corporal, la mirada, y las diferentes posibilidades de visibilidad, desde el Estado, la Sociedad y la Cultura. Generando desde allí diferentes diálogos que van desde el Positivismo a los idearios de inclusión social, pasando por el estudio de las acciones en este campo llevadas adelante por Ramón Carrillo y la Fundación Eva Perón.
De este modo, el libro que estamos presentando no solo trata de la discapacidad y las posibilidades de intervención del Trabajo Social.
La autora nos invita a transitar una historia donde la Discapacidad centraliza el recorrido pero, que es rápidamente desbordado, enriquecido y problematizado, aportando así miradas y propuestas que trascienden el campo.
Alfredo J. M. Carballeda
Junio de 2018
Una vez oí decir a una famosa escritora afroamericana que desde niña, se había sentido extraña en su familia y en su pueblo, agregó que eso experimentan casi todos los escritores, aunque no se muevan nunca de su ciudad natal. Es condición inherente a este trabajo, aseguró; sin el desasosiego de sentirse diferente no habría necesidad de escribir. La escritura, al fin y al cabo, es un intento de comprender las circunstancias propias y aclarar la confusión de la existencia, inquietudes que no atormentan a la gente normal, sólo a los inconformistas crónicos, muchos de los cuales terminan convertidos en escritores después de haber fracasado en otros oficios. Esta teoría me quitó un peso de encima: no soy un monstruo, hay otros como yo.
(Isabel Allende, 2012:16)
Introducción
La importancia de esta escición narrativa del sujeto de identificación es confirmada por la descripción que hace Lèvi-Strauss del acto etnográfico. Lo etnográfico exige que el observador mismo sea parte de su observación, y esto requiere que el campo de conocimiento (el hecho social en su totalidad) sea apropiado desde afuera como una cosa, pero como una cosa que comprende dentro de sí la comprensión subjetiva del indígena. La transposición de este proceso en el lenguaje de la captación del forastero (esta entrada en el área de lo simbólico de la representación/significación) vuelve al hecho social “tridimensional”. Pues la etnografía exige que el sujeto se escinda a sí mismo en objeto y sujeto en el proceso de identificar su campo de conocimiento. El objeto etnográfico se constituye “a fuerza de la capacidad del sujeto para una autoobjetivación indefinida (sin llegar nunca a abolirse como sujeto) para proyectar fuera de sí mismo fragmentos de sí siempre en disminución”.
(Bhabha, H. 2002:187).
Sobre los modos en que se construyeron los aportes conceptuales
El puntapié inicial del proceso de elaboración de la investigación, que dio origen a este libro, estuvo centrado en responder a una serie de interrogantes que se constituyeron en estimulantes para encarar este proceso complejo y sinuoso de producción académica: Me preguntaba sobre cuál es/era la mirada que prima/primaba en relación a la discapacidad. Veníamos (2) identificando un discurso apegado a lo expresado en Convención de Derechos de las Personas con Discapacidad (ONU, 2007), pero al mismo tiempo se percibían ciertas inquietudes/incomodidades en el uso de los mismos. Algo así como una convivencia de miradas/narrativas sobre la discapacidad que transitaba desde la idea de situación de discapacidad como sinónimo de gama de derechos, así como la discapacidad en tanto experiencia trágica, no deseada, que conlleva una narrativa floreada de adjetivos revitalizantes que intentan suavizar esta tragedia. A esto se suman, la idea de discapacidad como asunto privado/familiar en el que la contención frente al padecimiento se instituye en un eje central, y paralelamente aparece la idea de discapacidad como opresión social consecuencia de la hegemonía de un cuerpo normal. (Ferrante, 2010; Ferreira y Ferrante, 2009; Conrad, 1992). En esas confluencias/disputas/entretejidos decidimos iniciar una exploración que nos permita ahondar sobre los sentidos asociados a la discapacidad que se encontraban presentes en las narrativas de los trabajadores sociales. ¿Cómo operaban esos sentidos en los procesos interventivos?
En esa línea, entendimos oportuno avanzar hacia la recuperación de las trayectorias profesionales de los trabajadores sociales en el campo en cuestión. Identificamos un doble registro, uno asociado a los ámbitos académicos y políticos en los que las discusiones en relación a los DDHH estaban más vigentes pero sin establecer un vínculo, ni un diálogo con quienes sostienen las intervenciones (todos los días) en las organizaciones. Esto nos sugería cierta comodidad/ingenuidad de quienes protagonizan/mos los espacios académicos. Si no se ponen en tensión ciertos saberes con las experiencias de implementación de políticas sociales es más sencillo construir discursos de verdad.
Por otra parte, nos interesaba conocer el registro de las intervenciones con la finalidad de dar cuenta de ciertas proximidades, continuidades, rupturas en torno a la producción de sentidos sobre discapacidad. Poner en valor la intervención, como espacio de producción de discursos, de realidades, de accesibilidades. En tal sentido, señalamos que la idea que sustenta la noción de registro de las intervenciones es la de visibilidad de las prácticas sociales, identificación de los modos en que se desarrollan las intervenciones, las texturas que producen y las narrativas que se enuncian.
Una de las hipótesis que aparecía recurrentemente en nuestras argumentaciones en el proceso de trabajo de campo era que muchos colegas no participaron de las discusiones sobre la relación entre discapacidad y autonomía. Esto implicaría cierto proceso que engloba la discapacidad a algo vinculado a una dependencia absoluta y las intervenciones se teñirían de esa mirada. Una cuestión que fue necesario desarticular y analizar era si esta hipótesis no era más que un pre concepto que subyacía al construir una mirada sobre los discursos válidos. ¿Tal vez mi doble inscripción (académica y trabajadora social en ejercicio de la profesión) actuaba como un impedimento para valorar los saberes que se producen en los procesos de intervención? ¿La doble inscripción generaba una valorización excesiva de los saberes producidos en el espacio académico?
Para lograr esa desarticulación/deconstrucción fue imperioso explorar cómo se estaban dando las intervenciones de los trabajadores sociales en discapacidad. Constatamos que no se han desarrollado estudios en el tema desde el Trabajo Social en nuestra región. Los antecedentes relevados se concentran en España, fundamentalmente del Imserso (Instituto de mayores y servicios sociales) y las Universidades de las distintas regiones españolas (Muyor Rodríguez, 2012; Verdugo Alonso, 2010). En los estudios españoles, la preocupación estaba centrada en los interrogantes que surgen de la dimensión herramental de la profesión, en los modelos vigentes. También encontramos antecedentes de producciones desde el modelo social de la discapacidad en: Mercer y Shakespeare, 1997; Barton, 1996/1998; Bradley, 1995; Corker, 1998; Davis, 1997; Imrie, 1997; Marks, 1997a, 1999; Moore, Beazley y Maelzer, 1998; Oliver, 1990, 1992, 1999. En los estudios desde el modelo social anglosajón encontramos una fuerte interpelación a los modos en que la sociología venía abordando la discapacidad, y proponen formas alternativas de definir el tema y desafiar las formas de discriminación vigentes. Oliver (1989) y Barton (1998) proponen que la discapacidad es una categoría social y política. En su clásico libro en habla hispana (3), que influyó fuertemente a los investigadores y activistas del campo, instalaron una forma de relación entre los aportes del materialismo histórico y la discapacidad.
Del Trabajo Social argentino los exponentes teóricos más destacados del campo vienen siendo Enriqueta Blasco (2002, 2008), Amelia Dell Anno (2004), Indiana Vallejos, (2004), Mauricio Mareño (2010, 2015), Alfonsina Angelino (2009) quienes proponen una mirada social de la discapacidad, pero no surge una inquietud intelectual por la intervención profesional en el campo. O al menos, no en los términos en que mi investigación deseaba abordar.
Los aportes increyentes del Trabajo Social en el campo de la discapacidad en nuestro país denotan un proceso de interés consolidado, sumado a un diálogo con otras disciplinas de las ciencias sociales. Las producciones del modelo social se han incrementado en el último período, siendo sus principales exponentes, profesionales de las disciplinas médica, el derecho, la sociología, la terapia ocupacional, la pedagogía, etc.
Si por el lado de la producción escrita no encontraba respuestas, surgió la necesidad de acercarnos a las trayectorias, a las narrativas (4), a los decires de los/as trabajadores/as sociales. En el primer momento las entrevistas las hicimos con quienes denominamos “pioneras”, en tanto fueron quienes protagonizaron la configuración del espacio socio ocupacional del Trabajo Social en el campo (esto es retomado en los capítulos de la obra). Luego, las entrevistas las realizamos a quienes están transitando actualmente el espacio social de la discapacidad desde la intervención (algunas de ellas desde hace 25 años a la actualidad).
En ese proceso, emergió como interrogante ¿cuáles son las condiciones de la intervención? ¿Qué configuraciones materiales se dan en los espacios laborales? ¿Qué cuestiones “están siendo” en discapacidad? ¿Se visualizan cambios en esas configuraciones? ¿Estamos en momentos de transformaciones (5)? ¿En qué condiciones ejercemos la profesión en el campo de la discapacidad?, y fundamentalmente ¿qué aportes ha venido haciendo el Trabajo Social?
Los invitamos a transitar este texto, que producto de varias discusiones viene siendo lo que generamos colectivamente en momentos de cierres provisorios.
La investigación buscó indagar los nudos críticos que se generan en los procesos de intervención profesional de los Trabajadores Sociales (Cazzaniga, 2007) en el campo de la discapacidad. Ambos tópicos, intervención y discapacidad, se tornaron en tematizaciones relevantes para la investigación, y podríamos proponer que lo es para el colectivo de trabajadores sociales.
Como mencionamos en párrafos precedentes, el problema que identificamos en la interrelación de ambos temas es la carencia de reflexiones que en forma sistemática den luz a un espacio socio ocupacional de larga data. En tal sentido, buscamos interrogar sobre las características que revisten los procesos de intervención en este campo particular. ¿Podríamos delinear modelos de intervención? Lo que encontramos fueron las directrices que conforman el campo problemático en discapacidad, los nudos críticos y delineamos las matrices teóricas que le dan sustento.
La investigación desarrollada ha sido de tipo cualitativa y recupera las voces de quienes han protagonizado el aporte de nuestra disciplina al campo de la discapacidad. A los fines de adquirir mayor profundidad analítica, y ser fieles al movimiento que han tenido tanto el campo de la discapacidad como el Trabajo Social, recuperamos las rupturas y continuidades que permitan visualizar las modificaciones históricas y periodizar las mismas a partir del relato/narrativa de quienes protagonizaron dichos procesos en tensión con la información histórica –política– económica relevada. En tal sentido, esta recuperación se realizó en clave de trayectoria lo que habilitó un desempeño analítico de las mismas.
Análisis histórico y contemporáneo se conjugaron en una estrategia teórico-metodológica que incluyó revisión bibliográfica, entrevistas en profundidad, focus group, observación participante, análisis demográfico del colectivo de personas en situación de discapacidad y análisis estadístico de la inserción profesional.
Con lo mencionado precedentemente, trazamos como objetivo general “caracterizar y analizar los procesos de intervención profesional de los trabajadores sociales en el campo de la discapacidad”. Para llegar al mismo, los Objetivos Específicos fueron:
-Caracterizar el campo de la discapacidad: análisis histórico y contemporáneo.
-Conocer las condiciones actuales de la intervención profesional en el campo de la discapacidad
-Dar cuenta en forma crítica de los modelos imperantes de la intervención profesional en el campo de la discapacidad.
-Comprender las dinámicas que adquieren los procesos de intervención.
Los objetivos fueron cumplimentados casi en su totalidad, sin embargo durante el análisis del trabajo de campo, vimos obstaculizada la posibilidad de dar cuenta de los modelos imperantes de la intervención profesional en el campo de la discapacidad, dado que no surgieron con claridad “modelos de intervención”. La ponderación de este resultado no fue de forma negativa, en tanto incumplimiento de objetivos. Por el contrario, se ha constituido en un hallazgo en sí mismo. Pues la intervención se convierte en intervenciones y produce sentidos diferenciales con fuerte arraigo reivindicativo en todas sus expresiones.
¿Porqué un campo? ¿Qué incluimos en el mismo?
Una de las primeras cuestiones que se delinearon en el proceso de indagación, fue la de definir cuál era el espacio social particular que se instituía como campo de intervención. Analizando de manera relacional la dinámica del campo profesional se vincularon las condiciones de intervención de los profesionales de Trabajo Social, singularizados en la discapacidad como configuración cultural. Por condiciones de intervención hacemos referencia a la materialidad sobre la cual se generan abordajes así como a las condiciones que generan el interés por desarrollar una trayectoria profesional.
Los grandes dilemas que han tensionado la intervención profesional del Trabajo Social a lo largo de su historia como profesión se relacionan a manera de hipótesis, con su origen pragmático que fue estructurando un saber que luego se fue racionalizando en la sociedad moderna. El origen del campo fue tratado de manera muy rigurosa por autores como Marilda Iamamoto (2008). Este proceso de racionalización generó un debate basado en un conjunto de dicotomías entre: teoría/práctica, investigación/intervención, academia/ejercicio profesional. Las respuestas a este conjunto de debates, a nuestro juicio, no han sido asumidas por el conjunto de profesionales. (Rozas Pagaza y equipo, 2012:1)
Los debates disciplinares han generado denodados esfuerzos por comprender, interpretar y explicar las dinámicas sociales que se despliegan en los procesos de intervención. La categoría de intervención entendida como campo problemático ha resultado ordenador al momento de construir marcadores, coordenadas que hacen posible la configuración de un espacio/tiempo particular de la intervención del Trabajo Social en discapacidad.