Kitabı oxu: «Paulina cocina en 30 minutos»

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Paulina se divierte, ríe, juega, ensaya morisquetas, hace las compras, ordena la casa y la heladera, cuida a sus hijos, investiga, inventa, escribe recetas, prueba. Paulina cocina. Y un día, casi sin darse cuenta, encendió una cámara para mostrarnos lo que hace. Muchos se entusiasmaron con sus videos y encontraron en sus recetas una forma sencilla y divertida de cocinar. ¡Y ahora cientos de miles de fans la siguen en las redes sociales!

En este libro Paulina comparte sus mejores platos rápidos para todos los días: cenas, guarniciones y postres para disfrutar en familia, solo o con amigos. Porque Paulina sabe que lo que más te preocupa es tener resuelta la comida cuando te apura el reloj. Para cuando llegás tarde de trabajar, querés comer casero y rico o planificar el menú de la semana… 30 minutos de preparación, y listo, panza y corazón contentos.


Nací y crecí en Quilmes. Estudié sociología, me fui a Barcelona, hice dos maestrías, me volví con un marido y un hijo. Tuve otra hija en Argentina. Cocino, siempre cociné, pero cocino y hago videos con recetas. Largo la sociología. Me enamoro de Internet. Saco fotitos, edito, escribo, filmo, investigo, aprendo. Ahora soy youtuber. (¡Ay, soy youtuber!, qué loco. ¿Sos youtuber?, ¡qué loco! Sí, re loco). Mientras te cuento todo esto estoy juntando juguetes. ¿Qué hago de comer? Diosito tirame un centro. ¡Gordoooo, quedate con los chicos que yo cocino! Joya, zafé de ordenar juguetes. Rápidamente preparo algo rico con lo que hay. Es mi único súperpoder. No está nada mal.

MI WEB: http://www.paulinacocina.net/


Índice

  Cubierta

  Contratapa

  Biografía de la autora

  Portada

  Dedicatoria

  Por qué este libro

  Todos por la tarta Masa para tarta 9-9-9 Tarta de peras y provolone Tarta de ricota y tomate Strata de brócoli y panceta Crumble de verduras Torta de papas

  Frasquitos que te salvan la vida Currindangui Pesto calabrés Chimichurri común o de cilantro Pesto de tomates secos

  Pastas one pot. O sea, en un solo pot Pasta Alfredo con pollo Pasta mediterránea Pasta con espinaca in situ Pasta al vino tinto

  Altas guarniciones para churrasquitos Para acompañar pollo Tabulé Ensalada caribeña de palta y mango Brócoli gratinado Papas en paquetito Para acompañar cerdo Ensalada de remolacha cruda Puré de papas y manzanas Berenjena 4 minutos Tortitas de choclo Para acompañar ternera Coliflor grillada Provoleta con rúcula incrustada Tortitas de papa Buñuelos de espinaca

  Pescado te queremos como sos Cruet de merluza Pescado a la sal Ceviche de pescado Pescado provenzal súper fácil Pescado en paquetito Pejerrey al horno relleno

  Pollo hacete ver Pollo a la cacerola marroquí Bolsitas de pollo marinado Alitas adobadas Pollo al ajillo Bastones de pollo y parmesano Pollo al curry express

  Cerdo y ternera rockstars Cerdo al aceto Bondiola a la naranja Milanesitas de cerdo a la cerveza Cerdo a la mostaza rápido Solomillo al whisky Cerdo agridulce estilo chino Churrasco con sorpresa Método rápido para carnes al horno Carne al vino tinto

  Legumbres sin cita previa Guisito de lentejas express Falafel Guiso blanco y rojo Ensalada de lentejas y cebolla Medallones de garbanzo

  La picadita improvisada Palmeritas saladas Tostaditas de queso brie y mermelada Garbanzos crocantes Palitos de queso Quesos tuneados Pochoclos con parmesano Garrapiñadas picantes

  Fast food pero food de verdad Salchichas caseras Nuggets de pollo Pizza sin horno y sin levadura Hamburguesas rellenas Fajitas mentirosas Flamenquines de pan

  Dulces postres y antojitos de última hora Ananá tibio al romero Sándwiches de chocolate Mousse de chocolate de 2 ingredientes Flan de 2 minutos Postres en copas Torta Banoffee Brochettes de frutas Turrón de avena Trufas rápidas Frutillas con reducción de aceto Pizzetas de frutas Mug Cake de chocolate Invertida de manzanas sin horno

  6 ideas ricas y prácticas

  5 cosas que agradecerás tener en el freezer

  5 cosas que definitivamente tenés que saber si cocinás para chicos

  El comodín

  Staff

  Créditos

A Lolo y Hele, porque ser su mamá es lo más.

Y a Edu, porque este libro es tan suyo como mío.

Los amo.

Por qué este libro

Este no es mi primer libro de cocina. Mi primer libro de cocina se llamó “10 recetas para conquistar a una chica” y fue un regalo para un amigo. Pero antes de seguir con esto me voy a presentar, que no quiero quedar como una maleducada.

Me llamo Paulina, soy (o más bien era) socióloga, empecé a hacer videos de cocina en YouTube, me enamoré de esto que hago y pegué el volantazo. Largué todo. Ahora soy youtuber. Listo. Encantada. Sigamos con lo de mi primer libro.

Mi amigo se había mudado solo y yo le regalé un libro de cocina personalizado. Adentro tenía, además de recetas, consejos del estilo “quitar la foto de Bariloche del cuarto” o “tratá de no usar la camisa azul”, bastante más útiles que las recetas a los fines de conquistar chicas. Luego vinieron otros libros, para otros amigos y amigas, en diferentes circunstancias de sus vidas. Diez o quince recetas agrupadas con un fin que nunca era meramente el de cocinar. Más o menos como Paulina Cocina. Porque si les digo que empecé a hacer videos cocinando para transmitir mi arte les estaría mintiendo. Para empezar, no soy cocinera. Nunca estudié. Fui aprendiendo, sí, aprendo todos los días. Pero no tengo el oficio. Siempre que me llaman para cocinar en algún lugar me niego con la misma frase: “Nunca cociné con más presión que la de seis amigos tomando un vino”. Soy muy elegante yo para negarme.

Pico despacio, MUY despacio. Nivel Hermana Bernarda. Aunque esté apurada. Y los cortes… picado, picadito, bien picadito. Bien, bien picadito. Rodajas, rodajitas finas, como medias lunas. Laminitas bien finas, fetas, fetitas. Cuadraditos chiquititos. (Este último se llama concasse. A esta altura me lo aprendí, no se vayan a creer). Me acostumbré a transmitir así la cocina y a no dar por sentado que la gente sabe cosas que yo no sabía hasta hace un par de años.

¿En qué estábamos? Ah, sí, en que no empecé Paulina Cocina para mostrar recetas sino para volver a jugar al programa de cocina. Y digo volver a jugar porque de chica yo jugaba al programa de cocina. Hacía ensalada de pasto mientras hablaba a cámara. Así que hice más o menos lo mismo, solo que con un marido detrás de la cámara.

Una cosa fue llevando a la otra y aquí estoy, escribiendo una introducción para mi primer libro “de verdad”.

Cuando una trabaja en Internet lidia constantemente con dos fantasías de la gente. La primera es que no se trabaja, lo cual es absolutamente falso. Trabajo más que nunca en mi vida, solo que lo disfruto del primer al último minuto. La segunda fantasía es la de “El día en que explotó”. Dice la leyenda que si trabajás en Internet un día todo “explota”, te llegan miles de millones de visitas, de seguidores, de megustas, de views y despertás una mañana con un misterioso tatuaje en el brazo: El ídolo de grandes y chicos. Esto también es falso. Lo que hacemos requiere de mucha constancia, de formación (o autoformación, porque es todo muy nuevo así que lo que sabemos lo aprendemos haciendo y mirando cómo lo hacen otros), de planificación, de ideas frescas. Para esto hay que tener mucha pasión por lo que se hace. Paulina Cocina nunca explotó. Lo fui amasando yo de a poco.

La propuesta de hacer un libro es, para mí, una especie de premio. Un libro es plasmar en forma física todo mi trabajo de estos años que, como les cuento, es mucho. Todo muy lindo, todo muy idílico. Qué lindo, Paulina, vas a hacer un libro. Bravo, Paulina, te lo merecés.

Así fue que me encontré pensando un contenido que no sea meramente “el libro de Paulina Cocina”. Y de la misma manera que mi amigo de los veintipico quería conquistar chicas, intenté pensar qué podían querer todos ustedes. Tardé unos 4 minutos en descubrirlo, porque es lo mismo que quiero yo: resolver la cena diaria en poco tiempo, comer bien, rico y rápido. Sin delivery. Cocinar fácil. Y pasarla bien. La chancha y los veinte.

Podés llevarte mejor o peor con la cocina, disfrutar más o menos de cocinar, pero todos los días tenés que comer y, a veces, aunque tengas un blog de cocina, se te agotan las ideas. Otras veces no tenés muchas ganas. O estás cansado. O se te duermen los chicos. O querés tirarte a ver tu serie favorita. Y casi nunca tenés mucho tiempo.

Este libro contiene ideas simples, con ingredientes sencillos de conseguir y con recetas caseras, fáciles y rápidas, para todos los días. No te voy a enseñar a cocinar, pero te voy a compartir algunos platos que seguro hacen tu mesa menos monótona, a la vez que te solucionan la rutina diaria. Solo para que te quede tiempo, te relajes y te tires a mirar videos en Youtube… quien te dice caés en alguno mío.

P. C.


Todos por la
tarta

Locro, carbonada, asado, dulce de leche… ¿te molestaría mucho incluir una vez, una vez, a la tarta en el dream team de los platos argentinos? Decime cada cuánto comés locro. Hacé la cuenta, yo te espero. ¿Y tarta? La tarta la rema todo el año, mes a mes, semana a semana, para que vos le hables al gringo del bife de chorizo… Señores: esto no es un primer capítulo. Esto es JUSTICIA.


MASA PARA
TARTA 9-9-9

La de mi tía Alicia, con regla memotécnica para no olvidarla jamás.


Para 1 tapa grande

9 cucharadas de harina leudante

9 cucharadas de aceite

9 cucharadas de agua fría

1 pizca de sal

1 Mezclar los ingredientes con las manos hasta que se unan. Amasar un poquito hasta que quede un bollo bien liso. Envolver en film y llevar a la heladera unos 15 minutos.

2 Estirar la masa con palote, colocar en la tartera y hornear 10 minutos en horno medio. Ya está lista para colocarle el relleno y volver al horno.

Hola, Paulina, ¿puedo hacerla con harina integral?

Sí, mitad y mitad. También podés llevar los bollos al freezer para tener siempre masa lista y, mientras amasás, ponerle semillas y aplastarlas con el palote. ¡Ay, cómo te brillan los ojitos cuando digo semillas, hippie!


TARTA DE
PERAS Y PROVOLONE

Sencilla pero chic, un verdadero

plato para hacerse el canchero.


Es importante que hagas

bordes altos con la masa

en el molde, no vaya a ser

que el queso se escape y

perdamos la elegancia.

1 disco de masa 999 (o comprada)

3 peras medianas

2 rodajas de provoleta

1 rama de tomillo fresco

1 Disponer la masa sobre la tartera.

2 Pelar las peras y cortarlas en trozos pequeños, más o menos de 1 cm. Hacer lo mismo con el queso.

3 Colocar los trocitos de pera y provoleta sobre la masa, con la técnica que en las altas esferas gastronómicas se denomina “al tún tún”. Llover con hojitas de tomillo fresco. Si no tenés fresco, seco, pero que no falte el tomillo.

4 Llevar a horno hasta que la masa esté dorada.


19,81 ₼

Janr və etiketlər

Yaş həddi:
0+
Həcm:
183 səh. 190 illustrasiyalar
ISBN:
9789507546440
Müəllif hüququ sahibi:
Bookwire
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