Kitabı oxu: «La resiliencia vicaria en las relaciones de ayuda»
La Resiliencia Vicaria
en las relaciones de ayuda
La Resiliencia Vicaria
en las relaciones de ayuda
Pilar Hernández-Wolfe, Ph.D.
Victoria Eugenia Acevedo Velasco, Psy.D.
Facultad de Humanidades y Ciencias Sociales
Departamento de Ciencias Sociales
Hernández Wolfe, Pilar
La Resiliencia Vicaria en las relaciones de ayuda / Pilar Hernández Wolfe y Victoria Eugenia Acevedo Velasco. Santiago de Cali : Pontificia Universidad Javeriana, Sello Editorial Javeriano, 2018.
Incluye referencias bibliográficas.
ISBN 978-958-5453-26-5
ISBN-e: 978-958-5453-27-2
1. Resiliencia (Psicología) 2. Adaptación (Psicología) 3. Liderazgo comunitario I. Hernández Wolfe, Pilar II. Acevedo Velasco, Victoria Eugenia III. Pontificia Universidad Javeriana (Cali). Facultad de Humanidades y Ciencias Sociales
| SCDD 155.25 ed. 23 | CO-CaPUJmalc/18 |

La Resiliencia Vicaria en las relaciones de ayuda
© Pilar Hernández-Wolfe, Ph. D.
© Victoria Eugenia Acevedo Velasco, Psy. D.
Sello Editorial Javeriano
Facultad de Humanidades y Ciencias Sociales
Pontificia Universidad Javeriana Cali
ISBN: 978-958-5453-26-5
ISBN-e: 978-958-5453-27-2
Primera edición septiembre 2018
Formato 17 x 24 cm
© Derechos reservados
© Sello Editorial Javeriano
© Pilar Hernández-Wolfe, Ph. D.
© Victoria Eugenia Acevedo Velasco, Psy. D.
e-mail: selloeditorial@javerianacali.edu.co
Coordinadora editorial: Claudia Lorena González González
Auxiliar editorial: Laura Nathaly López Mosquera
Concepto y diseño gráfico: Patricia Mejía
Pontificia Universidad Javeriana
Calle 18 N°118-250, Av. Cañasgordas, Santiago de Cali, Valle del Cauca
Cali, Colombia
2018
Dedicatoria
A todos aquellos que han contribuido a generar una sociedad colombiana más justa, comprensiva, amorosa y pacífica. El fruto de nuestro trabajo es una manera de reconocer y honrar su labor y sacrificio intergeneracional.
Tabla de Contenido
Agradecimientos
Introducción
Capítulo uno
La Resiliencia Vicaria
1.1 Fundamentos históricos
1.2 Fundamentos teóricos
1.2.1 Traumatización Vicaria
1.2.2 Resiliencia
1.2.3 Contextos sociales
1.3 Resiliencia Vicaria y conceptos relacionados
1.3.1 La Fatiga por Compasión y el Estrés Empático
1.3.2 Crecimiento Postraumático
1.3.3 Altruismo Nacido del Sufrimiento
1.3.4 Satisfacción por Compasión
1.3.5 Factores de Resiliencia Vicaria
1.4 Ilustración con casos
1.5 Ejercicio de reflexión
1.6 Ejercicio para la supervisión clínica
Capítulo dos
Resiliencia Vicaria y aplicaciones en la educación
2.1 Contextos educativos y Resiliencia Vicaria: posibilidades de acción en Colombia
2.2 Resiliencia y profesores
2.3 Resiliencia Vicaria en profesores colombianos
2.4 Aprendizajes de Resiliencia Vicaria en la vida de los profesores
2.5 Ilustración con caso
2.6 Ejercicios
2.6.1 Ejercicio 1. Acercándonos a la Resiliencia Vicaria
2.6.2 Ejercicio 2. El impacto de un estudiante en mí
2.6.3 Ejercicio 3. ¿Cómo me cuido yo?
Capítulo tres
Resiliencia Vicaria y aplicaciones con líderes comunitarias
3.1 Contextos comunitarios, Resiliencia Vicaria y posibilidades de acción en Colombia
3.2 Infancia, pobreza y hogares comunitarios de bienestar implementados por ICBF
3.3 Resiliencia Vicaria en madres comunitarias colombianas
3.4 Aprendizajes de Resiliencia Vicaria en madres comunitarias
3.5 Ilustración con caso
3.6 Ejercicios
3.6.1 Ejercicio 1
3.6.2 Ejercicio 2
3.6.3 Ejercicio 3
Capítulo cuatro
Posibles aplicaciones de la Resiliencia Vicaria en contextos de rehabilitación de animales
4.1 La Resiliencia Vicaria y el vínculo entre animales y humanos
4.2 Lecciones de Maturana y Varela: hacia el biocentrismo
4.3 Ilustración con caso
4.4 Ejercicio
4.5 Nota final: declaración de Cambridge
Capítulo cinco
La escala de Resiliencia Vicaria
Referencias
Epílogo
Autoras
Agradecimientos
Al Departamento de Ciencias Sociales de la Pontificia Universidad Javeriana y su Maestría en Familia, a Lewis y Clark College y, al Grupo de Investigación Bienestar, Trabajo, Cultura y Sociedad (Bitacus), reiteramos nuestros sinceros agradecimientos por el apoyo recibido para la realización de este libro, producto de nuestras investigaciones.
A la Fundación Corficolombiana, en cabeza de su Directora Ejecutiva, Amalia Correa Young, por facilitar el acceso de participantes a los estudios de Resiliencia Vicaria con profesores y madres comunitarias en Cali, que reportamos en el libro. Igualmente, por incluir nuestros hallazgos y sus implicaciones en el desarrollo de las iniciativas pioneras de la Fundación para la Formación de Resiliencia en Contextos Educativos en la ciudad de Cali y otras regiones aledañas.
A todos aquellos participantes de nuestros estudios; terapeutas, profesores, madres comunitarias y profesionales que trabajan en contextos de rehabilitación de animales. A ustedes debemos, en gran medida, nuestras reflexiones y diario aprendizaje sobre Resiliencia Vicaria.
Finalmente, gracias a nuestros seres queridos, familiares, colegas, amigos y, compañeros animales, quienes nos acompañan y con sus aportes se han convertido en fuente de inspiración.
Introducción
La Resiliencia Vicaria es un fenómeno caracterizado por el efecto positivo y único que transforma a quienes ayudan y acompañan en respuesta a la resiliencia de los otros. Este fenómeno se evidencia en contextos psicoterapéuticos, educativos, comunitarios y en la relación de rehabilitación de animales. En este libro, compilamos los resultados de investigaciones en el área de la Resiliencia Vicaria, que las autoras han, inicialmente, publicado en inglés. Dos de los estudios que se describen en profundidad, Resiliencia Vicaria: una exploración en el trabajo con maestros, realizado entre 2012-2014, y Resiliencia Vicaria: una exploración en el trabajo con madres comunitarias, realizado entre 2016-2017, fueron registrados en la Oficina de Investigaciones de la Universidad Javeriana Cali, con los números 00003747 y 020100498, y hacen parte del Acuerdo de Colaboración Internacional suscrito entre la Pontificia Universidad Javeriana y Lewis y Clark College, donde trabajan las autoras. Nuestro deseo es que quienes lo lean encuentren elementos útiles para su vida y su trabajo. La investigación realizada puede contribuir a informar lo que hacemos y cómo lo hacemos; además, puede beneficiarnos a todos.
Con esta intención, brindamos herramientas para entender y acceder a los procesos que engloban la construcción de significado positivo, crecimiento, y transformación en las relaciones de ayuda dentro de un contexto social.
El material del libro está estructurado en cinco capítulos. El primero, se considera de fundamentación; es el más extenso y del cual se desprenden los demás. Revisa el concepto de Resiliencia Vicaria, sus fundamentos históricos y teóricos, su relación con otros conceptos en el campo de los estudios de Estrés Traumático y Resiliencia y se exploran sus aplicaciones en contextos de entrenamiento clínico y de supervisión. El segundo capítulo, y el tercero, abordan la Resiliencia Vicaria y sus aplicaciones en la educación y el trabajo comunitario, mostrando los resultados de estudios realizados en Cali (Colombia). En el cuarto, se presentan desarrollos recientes en Estados Unidos, sobre las posibles aplicaciones de Resiliencia Vicaria en contextos de rehabilitación de animales que han sido traumatizados; se invita a considerar cómo los humanos aprendemos de la Resiliencia de los animales, cuando nos situamos en relación con ellos para ayudarlos y acompañar sus procesos de rehabilitación. El quinto y último capítulo, presenta información básica sobre la Escala de Resiliencia Vicaria (ERV), diseñada y validada en los Estados Unidos, en idioma inglés, para el uso con profesionales de la salud mental. Cada uno de los capítulos del libro está configurado por diversos temas que invitan a la reflexión y a la práctica; se brindan ejercicios que le permitirán involucrarse personalmente y aplicar lo aprendido. Además, se aportan referencias bibliográficas que sustentan lo dicho y que le facilitan acceder a otras fuentes y expandir o profundizar en sus conocimientos.
Es de nuestro interés que el lector pueda entender la Resiliencia Vicaria como un concepto relacional y sistémico; diferenciar las formas por medio de las cuales las identidades múltiples y el contexto social le dan sentido al Trauma y a las experiencias de Resiliencia, y explorar cómo usar la Resiliencia Vicaria para acompañar, cuidar y apoyar a los que ayudan en su trabajo con pacientes, consultantes, estudiantes y comunidades que han vivido experiencias traumáticas. También, explorar cómo usar la Resiliencia Vicaria para acompañar, cuidar y apoyar a los que rehabilitan animales que han sufrido experiencias traumáticas.
Si se preguntara ¿para qué leer un libro como este?, varias son las razones que podemos ofrecerle, siendo ellas de orden teórico y práctico.
La mayor parte de la literatura en torno a la intervención en relaciones de ayuda, en contextos de desplazamiento, conflictos armados y desamparo, documentan los efectos negativos de las experiencias traumáticas tanto en los que ayudan (ej., terapeutas, trabajadores comunitarios, maestros), como en los que reciben la ayuda (ej., personas y comunidades en situación de desplazamiento por conflicto armado). Aunque esta información y las intervenciones derivadas de ella son de gran importancia, centrar nuestra atención solamente en el impacto negativo y como disminuirlo, genera formas de aproximación a los problemas que descuidan las fortalezas existentes, así como el potencial de regeneración y esperanza que tienen las relaciones de ayuda.
Si el lector vive y trabaja en Colombia, consideramos que este libro puede serle especialmente relevante. En la llamada era del postconflicto, creemos que será necesario continuar generando formas de ver y aproximarse a los efectos de la violencia desde bases que permitan la emergencia de horizontes nuevos, así como de posibilidades y soluciones. Específicamente, en el ámbito de las relaciones de ayuda, que permean los proyectos de desarrollo educativo y comunitario, y en las relaciones terapéuticas, es necesario generar una manera concreta que le permita al que presta la ayuda, verse en relación con el que recibe la ayuda, e identificar el impacto positivo del proceso dado en la relación. El reconocimiento del impacto positivo en el que presta la ayuda es esencial para la prevención del Síndrome de Burnout y la Fatiga por Compasión.
Hasta hace poco, a nivel global, y en Colombia, se ofrecían recomendaciones frecuentes al personal que enseña y realiza trabajo psicoterapéutico o comunitario, para prevenir la posible Fatiga Emocional asociada tales como tomarse un tiempo libre, hacer ejercicio e involucrarse en actividades espirituales. La dificultad con estas maneras de resolver la Fatiga por Compasión, es que proveen alternativas para escapar del trabajo mismo, y ponen la mente en otras cuestiones; sin embargo, no contribuyen a que la persona pueda nutrirse de su trabajo. En este sentido, si el trabajo mismo de ayuda, no nutre de manera fundamental al personal, se establecerá un círculo vicioso de agotamiento y escape, hasta que la persona se retira a una rama laboral diferente.
Por otra parte, el trabajo con sobrevivientes de violencia es con frecuencia una elección personal, que tiene gran significado para un terapeuta, profesor o líder comunitario. Usualmente, va más allá de ser, simplemente, un trabajo o un área de desarrollo de la carrera. Con frecuencia se encuentra que las instituciones gubernamentales, no gubernamentales, y las mismas comunidades, no reconocen suficientemente las necesidades específicas de quienes pueden estar experimentando los efectos de los traumatismos primarios e indirectos asociados con la exposición y participación activa en la prevención e intervención en el área del Estrés Traumático. Además, los sobrevivientes de experiencias traumáticas trabajan, a menudo, con otros supervivientes. Estos pueden tener una perspectiva muy valiosa en torno a los problemas a tratar, que al mismo tiempo, los puede ubicar en una situación de mayor riesgo. Se hace entonces necesario, contribuir a crear sistemas que mitiguen los efectos de las cargas de trabajo, que son por su propia naturaleza, emocionalmente desafiantes.
Se propone desafiar las expectativas sobre la Resiliencia automática de quienes hemos estudiado en este libro: terapeutas, profesores, líderes comunitarios y otros, en situaciones de ayuda. Suponer que estas personas poseen fuerzas especiales para superar el estrés o la crisis, ya sea por su cuenta o buscando los recursos apropiados en otros lugares, es francamente una falacia. Nuestra atención también necesita dirigirse a las normas sociales y expectativas laborales, que movilicen a instituciones y organizaciones para reconocer la inevitabilidad de la exposición vicaria al trauma en estos profesionales. Así mismo, que se puedan ofrecer cada vez más los recursos disponibles para prevenir el desarrollo de efectos deletéreos asociados a ciertas formas de trabajo, y que las instituciones puedan implementar los cambios requeridos, generando contextos de apoyo para quienes ayudan.
El planteamiento sobre Resiliencia Vicaria en contextos, expresado en este libro, enfatiza la necesidad de encontrar fuentes intrínsecas de aprendizaje, reconocimiento y esperanza en el trabajo mismo. Ofrece argumentos para entender que la relación de ayuda provee en sí misma esta posibilidad, cuando prestamos atención a la manera en que nos impacta la persona que ayudamos, a través del tiempo, seguimos su proceso de fortalecimiento y el surgimiento de Resiliencia.
Pilar Hernández Wolfe, Ph.D.
Victoria Eugenia Acevedo Velasco, Psy. D.
Julio de 2018
Capítulo uno

La Resiliencia Vicaria
El concepto de Resiliencia Vicaria surge en el contexto del trabajo clínico con Estrés Traumático, y se basa en la apreciación de la naturaleza recíproca de la relación terapéutica, de manera que el terapeuta pueda equilibrar aspectos dolorosos y difíciles del trabajo traumático, con aquellos que despiertan esperanza y promueven el crecimiento y afrontamiento de la adversidad. La Resiliencia Vicaria se refiere a un proceso “caracterizado por un efecto único y positivo que transforma a los terapeutas en respuesta a la propia resiliencia de los sobrevivientes de trauma del consultante” (Hernández, Gangsei y Engstrom, 2007, p. 237). Es decir, da cuenta del significado positivo, crecimiento y transformaciones en la experiencia de los terapeutas, como resultado de su exposición a la Resiliencia que evidencian los consultantes, en el curso de los procesos terapéuticos que abordan la recuperación del trauma. Además, trata de la presencia e interacción de elementos que contribuyen al empoderamiento de los terapeutas, como resultado de su relación de ayuda con consultantes que desarrollan formas resilientes de afrontamiento a la adversidad.
En este capítulo revisaremos el concepto de Resiliencia Vicaria, sus fundamentos históricos y teóricos, su relación con otros conceptos en el campo de los estudios de Estrés Traumático y Resiliencia. Exploraremos sus aplicaciones en contextos de entrenamiento clínico y de supervisión. Finalmente, terminaremos con la presentación de un caso y algunos ejercicios prácticos.
1.1 Fundamentos históricos
El concepto de Resiliencia Vicaria surgió del trabajo con sobrevivientes de trauma que habían sufrido violencia política y tortura en Colombia y en Estados Unidos. David Gangsei, director de Sobrevivientes de la Tortura Internacional, en San Diego (California), David Engstrom, trabajador social y miembro de la junta directiva de dicha organización, y Pilar Hernández, en ese entonces profesora de la Universidad Estatal de San Diego, terapeuta en esta institución, observaron la complejidad del proceso psicoterapéutico en el contexto de trabajo con Estrés Traumático, producto de la violencia sociopolítica. Estos profesionales tenían experiencia previa en el tema del Estrés Traumático y consideraban sus intervenciones siempre dentro de un contexto social y político. Observaron que entre los psicoterapeutas que trabajaban el tema de la recuperación de la tortura, algunos hacían referencia específica a la inspiración y fuerza que sus consultantes dejaban en ellos. Otros describían a sus consultantes como “héroes”.
Tres estudios cualitativos examinaron y conceptuaron cómo el trabajo con los sobrevivientes del trauma tenía el potencial de afectar y transformar a los terapeutas de una manera única y positiva (Hernández, Gangsei y Engstrom, 2007; Engstrom, Gangsei y Hernández, 2008; Hernandez-Wolfe, Killian, Engstrom y Gangsei, 2014). En estos se encontró que la mayoría de los terapeutas entrevistados en los Estados Unidos y en Colombia, identificaron varias áreas de impacto positivo, como resultado de su interacción con consultantes que demostraron capacidad para superar la adversidad en sus vidas. Por ejemplo, los terapeutas describieron el testimonio de cómo sus consultantes superaban la adversidad, cambiaban sus propias actitudes, emociones y comportamiento. En un principio, este impacto positivo se identificó como la capacidad que tienen algunos seres humanos para reflexionar y superar sus problemas, reafirmar el valor de la terapia y de la relación de ayuda, recuperar la esperanza, revaluar las dimensiones de los propios problemas, comprender y valorar las dimensiones espirituales de la relación terapéutica, descubrir las dimensiones de empoderamiento en la superación comunitaria del Estrés Traumático, y sensibilizar al público sobre el impacto y las múltiples dimensiones de la violencia escribiendo y participando en actividades públicas. Más adelante, se identificaron los factores que componen la Resiliencia Vicaria, mediante una investigación cuantitativa en la que se desarrolló la Escala de Resiliencia Vicaria (Vicarious Resilience Scale, VRS) (Killian, Hernandez-Wolfe, Engstrom y Gangsei, 2016).
Otros autores han ofrecido ideas sobre la necesidad de evaluar y abordar los impactos positivos del trabajo de trauma en los terapeutas. En Brasil, Silveira y Boyer (2015) investigaron cómo el testimonio de la Resiliencia de los consultantes, durante el desarrollo de la relación terapéutica, afecta la vida personal y profesional de terapeutas que trabajan con jóvenes víctimas de Trauma Interpersonal. Los terapeutas participantes reportaron cambios positivos en sus relaciones personales en torno al optimismo y a la esperanza, el poner su propia vida en perspectiva y el permitirse ser inspirados por “la fuerza de los niños y jóvenes” (pp 520-521).
Puvimanasinghe et al. (2015) destacaron la satisfacción en el trabajo y la reflexividad de la propia condición cultural de los consultantes, como aspectos de la Resiliencia Vicaria en Australia. Tassie (2015) concluyó que una postura reflexiva es clave para atender los procesos de Resiliencia Vicaria. En los Estados Unidos, Frey, Beesley, Abbott y Kendrick (2017) examinaron la presencia de Resiliencia Vicaria en personas que abogan por los derechos de las víctimas de traumas sexuales y violencia doméstica. Ellas indican que, al igual que en otras áreas de trabajo en Estrés Traumático, la literatura sobre las experiencias de los defensores de las víctimas de violencia doméstica se centra en factores de estrés y barreras sistémicas que afectan negativamente los esfuerzos para ayudar a los sobrevivientes. Las autoras exploraron las dimensiones positivas de este tipo de trabajo con una muestra de 222 defensores. Encontraron que los traumas personales y la salud en las relaciones con pares predijeron Satisfacción de Compasión y Crecimiento Post-traumático Vicario; el apoyo organizacional que los participantes reportaron solo predijo satisfacción de compasión. Igualmente, concluyeron que es importante conceptualizar el trabajo de los defensores con el lente de un constructo multidimensional, como es la Resiliencia Vicaria. Recomendaron compartir el poder en las organizaciones y que haya más colaboración y menos jerarquías tradicionales que suprimen la agencia de los defensores. Day, Lawson y Burge (2015) mostraron la relevancia de la Resiliencia Vicaria en un estudio cualitativo con consejeros expuestos a una balacera en la Universidad de Virginia, en el año 2007. Los participantes narraron sus experiencias e identificaron cambios en las percepciones de sí mismos como personas y profesionales; a su vez, cambiaron y desarrollaron motivación en torno al autocuidado.
Edelkott, Engstrom, Hernández-Wolfe y Gangsei (2016) encontraron que los terapeutas que integran aspectos sociales y políticos en sus modelos clínicos, como fundamento para entender y abordar el proceso de rehabilitación, parecían experimentar Resiliencia Vicaria en más dimensiones que aquellos que utilizaban modelos de tratamiento más tradicionales, en donde es silenciada la dimensión política del trabajo terapéutico. Otros estudios realizados en los campos del Trauma y de la Resiliencia (Figley y Kiser, 2013, Pearlman y Caringi, 2009; Puvimanasinghe et al., 2015; Walsh, 2007, 2010), demuestran la relevancia clínica de entrenamiento y de supervisión de la Resiliencia Vicaria. Además, coinciden en afirmar que el trabajo con sobrevivientes de Estrés Traumático puede acarrear riesgos, tales como Trauma Vicario y Fatiga por Compasión, a largo plazo, aunque también puede traer resultados positivos en torno al desarrollo de habilidades, inspiración y afrontamiento de eventos negativos.
1.2 Fundamentos teóricos
La Resiliencia Vicaria tiene como fundamento una síntesis de cuatro áreas temáticas. La primera, se refiere al impacto vicario de las historias y experiencias de sobrevivientes de trauma sobre los profesionales que trabajan con ellos. Este fenómeno se ha analizado, principalmente, a través de los conceptos de Traumatización Vicaria, Estrés Traumático Secundario, Estrés Empático y Fatiga de Compasión (Figley y Kiser, 2013). La segunda, hace referencia a la Resiliencia, explorando la forma en que los sobrevivientes de trauma acceden a procesos adaptativos y mecanismos de supervivencia para sobreponerse, e incluso prosperar frente a la adversidad (Masten y Powel, 2003; Walsh, 2016). La tercera área corresponde a la violencia política, incluido el secuestro, la desaparición, el asesinato, la tortura y otras formas de persecución (Gangoli, 2006). La cuarta, se refiere a la manera cómo el contexto social influye en el proceso terapéutico; esto está relacionado con las formas en las cuales las cuestiones de equidad y cultura impactan el trabajo concreto de recuperación del Estrés Traumático. Específicamente, se refiere al modo cómo la clase socioeconómica, la identidad de género, religiosa y racial, la orientación sexual y la capacidad/discapacidad, configuran qué tanto acceso y oportunidad tiene una persona, familia o comunidad a servicios y apoyos que le faciliten su recuperación. Tanto terapeutas, como consultantes y comunidades, están imbuidos en la dinámica de las desigualdades sociales y las maneras cómo la justicia, o la falta de ella, genera más o menos posibilidades para reparar daños, alternativas de salubridad y cambios que faciliten el mejoramiento de las condiciones materiales y sociales para la salud mental.
1.2.1 Traumatización Vicaria
La Traumatización Vicaria es un término que describe el efecto transformador y acumulativo en el terapeuta, como resultado de su trabajo con sobrevivientes de eventos traumáticos. La Traumatización Vicaria puede generar síntomas parecidos a los del Trastorno de Estrés Postraumático; incluye también cambios en el marco de referencia, identidad, sentido de seguridad y control, capacidad de confianza, autoestima e intimidad. La presencia de Traumatización Vicaria se ha observado en muchos grupos de profesionales de ayuda, que tienen estrecho contacto con personas que han experimentado eventos traumáticos. Generalmente, existe un riesgo mayor si los terapeutas tienen antecedentes de trauma en sus vidas y si se extienden más allá de los límites de un buen autocuidado o conducta profesional.
McCann y Pearlman (1990) precisaron el término Trauma Vicario para referirse a “una transformación en la experiencia interna del terapeuta que se produce como el resultado de la participación empática con el material traumático de los consultantes” (Pearlman y Saakvitne, 1995, p. 31). Pearlman y Saakvitne (1990) enumeraron los principales síntomas de este fenómeno como alteraciones en la identidad propia de los terapeutas, espiritualidad, y en el marco cognitivo de referencia. La intensidad de la Traumatización Vicaria puede aumentar debido al contacto repetido con los pacientes traumatizados. La Traumatización Vicaria es un tipo de traumatización terciaria por impacto acumulativo y microtrauma, derivado de la práctica profesional cotidiana que ocurre en terapeutas o todo personal de ayuda, que conozca el suceso traumático a través del relato, narración o escritos de la víctima primaria. Este concepto describe cómo el efecto acumulativo de trabajar con consultantes traumatizados puede interferir con los sentimientos del terapeuta, los esquemas cognitivos, los recuerdos, la autoestima, y/o sensación de seguridad. Es una consecuencia única e inevitable del trabajo de trauma. Este no refleja psicopatología en el terapeuta o en el consultante sobreviviente (Pearlman y MacIan, 1995).
La exposición a experiencias angustiosas, aun sin estar físicamente presente, tiene impacto en nuestro cuerpo. Nuestro cerebro tiene la capacidad de experimentar síntomas de angustia similares a las que hubiéramos tenido de haber estado presentes en el lugar de los hechos. Este se encuentra preparado para tomar medidas de protección sobre lo que percibimos como amenazas a nuestra seguridad. Cuando vemos algo que no esperamos, el cerebro evalúa lo qué está viendo para decidir si estamos a salvo y seguros, o necesitamos reaccionar rápidamente. De esta manera, hormonas como el Cortisol son liberadas en el cuerpo a fin de prepararnos para la acción. El cuerpo responde de manera normal a una situación peligrosa, enfrentándola directamente, escapando o congelándose. Cuando las experiencias que se estiman como peligrosas son situaciones de la vida diaria, pueden traducirse en agresión, irritabilidad, evasión o escape. La cuestión es que, aunque los desencadenantes pueden ser relativamente pequeños, a veces conscientemente imperceptibles, pueden producir un efecto acumulativo. Esto significa que la experiencia del Trauma Vicario puede incrementarse con el tiempo. Pequeños desencadenantes de Cortisol en el cuerpo pueden afectar el bienestar físico cuando se ha generado hipersensibilidad.
El contexto social y organizacional juega un papel clave en el desarrollo del Trauma Vicario. En contextos de violencia socio-política, el trabajo terapéutico requiere de estructuras organizacionales que fomenten el bienestar de sus trabajadores a nivel material y psicológico. En estas organizaciones, el logro de metas institucionales debe obtenerse de manera paralela al desarrollo de estrategias que permitan a los empleados descansar, procesar sus experiencias y cuidarse. Aquellos que enfocan el Trauma Vicario y las consecuencias negativas del trabajo en contextos de violencia económica, política y social, como si fuera una cuestión individual, reducen el problema a un solo elemento y terminan culpando al terapeuta. Más aún, esta visión desenfocada hace invisibles las formas como las instituciones oprimen a sus trabajadores con salarios inadecuados, condiciones laborales extenuantes, falta de recursos humanos y materiales para mantenerse en su trabajo. Vega, Valentín, Sanabria, Domínguez, Osorio y Bejarano (2009) describen la existencia de cuatro niveles organizativos que deben tenerse en cuenta en el ámbito del desgaste emocional profesional. El nivel microsistémico se refiere a la estructura misma del trabajo, a los recursos con los que se cuenta, a las relaciones, e involucra las tareas concretas. El nivel organizativo hace alusión, al tipo de dirección y supervisión, las redes de colaboración y comunicación, la filosofía y los valores. El periorganizativo refiere a las fuerzas sociales con las que se enfrenta la organización, los flujos de comunicación y los recursos, mientras que el extraorganizativo da cuenta de la atmósfera general en la que se desenvuelve la organización, la cultura, los modelos económicos y las tendencias políticas dominantes. Cada uno de estos niveles puede contribuir al desgaste o a la salud y bienestar del terapeuta, su capacidad para escuchar empáticamente, generar una relación de apoyo y estar centrado en el presente.
En el trabajo con Estrés Traumático, la escucha empática se enfrenta a la impotencia y a la interrupción. La longitud y la intensidad de las historias traumáticas afectan naturalmente a los terapeutas de manera negativa y paralela al impacto del trauma en el consultante. En resumen, el Trauma Vicario enfatiza la noción de Estrés Acumulativo, se desarrolla lentamente con el paso del tiempo y puede dejar secuelas negativas. Esta es una experiencia natural e interior de los terapeutas.