Kitabı oxu: «Las parábolas del reino de Jesús de Nazaret»

LAS
PARÁBOLAS
DEL REINO DE
JESÚS DE NAZARET
Dr. Samuel Pagán

| Editorial CLIE C/ Ferrocarril, 8 08232 VILADECAVALLS (Barcelona) ESPAÑA E-mail: clie@clie.es http://www.clie.es | © 2021 por Samuel Pagán «Cualquier forma de reproducción, distribución, comunicación pública o transformación de esta obra solo puede ser realizada con la autorización de sus titulares, salvo excepción prevista por la ley. Diríjase a CEDRO (Centro Español de Derechos Reprográficos) si necesita fotocopiar o escanear algún fragmento de esta obra (www.conlicencia.com; 917 021 970 / 932 720 447)». La versión bíblica utilizada para esta obra ha sido NVI, Nueva Versión Internacional. © 2021 por Editorial CLIE |
Las parábolas del reino de Jesús de Nazaret
ISBN: 978-84-18204-41-8
eISBN: 978-84-18204-48-7
Estudios bíblicos
Nuevo Testamento
El Dr. Samuel Pagán, ministro ordenado de la Iglesia Cristiana (Discípulos de Cristo), es un reconocido y apreciado biblista puertorriqueño, que ha publicado más de 50 libros y cientos de artículos en torno a temas exegéticos, teológicos, educativos, literarios y pastorales; además, ha trabajado en la edición y preparación de cinco Biblias de estudio, y colaborado en decenas de proyectos de traducción de la Biblia en América Latina, Europa, África y en el Extremo y Medio Oriente.
Entre las obras exegéticas y teológicas más conocidas de Samuel están sus libros sobre Jesús de Nazaret, el rey David, Introducción a la Biblia Hebrea y los Salmos; también ha publicado varios libros y artículos sobre diversos aspectos teológicos y ministeriales de la obra Don Quijote de la Mancha; ha editado varias revistas de educación cristiana transformadora y escribe regularmente sobre temas religiosos, educativos y sociales en diversos periódicos de Estados Unidos y América Latina.
En su trayectoria ministerial el Dr. Pagán ha enseñado, predicado y dictado cátedra en cientos de países y ciudades alrededor del mundo, ha sido profesor de la Biblia, decano académico y presidente de seminarios y universidades en Puerto Rico, Estados Unidos, Europa e Israel y, en la actualidad, es decano de programas hispanos en el Centro de Estudios Bíblicos de Jerusalén. Como profesor de Biblia y decano en este centro organiza y auspicia anualmente viajes educativos y transformadores a las tierras bíblicas para miles de peregrinos de habla castellana del mundo.
Posee los siguientes grados académicos: Bachillerato en Ingeniería Química de la Universidad de Puerto Rico-Mayagüez, Maestría en Divinidad del Seminario Evangélico de Puerto Rico, Maestría en Teología del Seminario Teológico Princeton, Doctorado en Literatura Hebrea del Seminario Teológico Judío y Doctorado en Sagrada Teología del Centro para la Educación Teológica de Florida. Además ha cursado estudios post-doctorales en lingüística y antropología en la Universidad de Texas y en geografía bíblica en el Centro Avanzado para la Educación Teológica en Jerusalén.
Samuel está casado con la Dra. Nohemí C. Pagán y tienen dos hijos y cuatro nietos. Viven, alternadamente, entre Jerusalén y EE. UU.
_Dedicatoria
A Don Plutarco Bonilla Acosta:
Español y latinoamericano,
escritor y erudito,
compañero de muchos años
y buen amigo…
_Índice
Prólogo por el Dr. Plutarco Bonilla Acosta
Prefacio
Presentación
Mis objetivos
Agradecimientos
El poema
Introducción
Un mensaje y cuatro evangelios
Propósito de las parábolas
Definición de las parábolas
Procesos de transmisión oral y redacción
Características de las parábolas de Jesús
Interpretación de las parábolas
Trasfondo histórico, cultural y religioso de las parábolas
Las parábolas en los Evangelios sinópticos
Las parábolas en el Evangelio de Juan
Nuestra metodología
Capítulo 1. Parábolas del Reino y el rey
El tema del Reino
En el Reino, Dios es rey
El Reino en la historia y la escatología
El Reino y Dios
El Reino y las parábolas
Capítulo 2. Parábolas del Reino de Dios o de los cielos
Parábola del sembrador: Marcos 4.1-20
Parábola de la semilla que crece: Marcos 4.26-29
Parábola del trigo y la cizaña: Mateo 13.24-30, 36-43
Parábola de la semilla de mostaza: Mateo 13.31-32
Parábola de la levadura: Mateo 13.33
Parábola del tesoro escondido: Mateo 13.44
Parábola de la perla: Mateo 13.45-46
Capítulo 3. Parábolas del Reino y los animales, cosas o personas perdidas
Tres parábolas y un tema
Parábola de la oveja perdida: Lucas 15.1-7
Parábola de la moneda perdida: Lucas 15.8-10
Parábola de los dos hijos perdidos: Lucas 15.11-32
Capítulo 4. Parábolas del Reino y el pueblo de Israel
Parábola de la higuera estéril: Lucas 13.6-9
Parábola de los dos hijos: Mateo 21.28-32
Parábola de los labradores malvados: Mateo 21.33-46
Parábola de la fiesta de bodas y la gran cena: Mateo 22.1-14
Capítulo 5. Parábolas del Reino y sus ciudadanos
Parábola de los dos cimientos: Mateo 7.24-27
Parábola del buen samaritano: Lucas 10.25-37
Parábola de los obreros de la viña: Mateo 20.1-16
Parábola del edificador de la torre y el rey que va a la guerra: Lucas 14.28-32
Parábola de los dos deudores en Mateo: Mateo 18.23-35
Parábola de los dos deudores en Lucas: Lucas 7.41-43
Capítulo 6. Parábolas del Reino y las riquezas
Tres parábolas y un tema
La parábola del rico insensato: Lucas 12.16-21
La parábola del mayordomo infiel: Lucas 16.1-13
La parábola del rico y Lázaro: Lucas 16.19-31
Capítulo 7. Parábolas del Reino y la piedad
Parábola del amigo necesitado: Lucas 11.5-8
Parábola de la viuda y el juez injusto: Lucas 18.1-8
Parábola del fariseo y el publicano: Lucas 18.9-14
Capítulo 8. Parábolas del Reino y la escatología
Parábola de la red: Mateo 13.47-50
Parábola del siervo fiel y prudente: Mateo 24.45-51
Parábola de las diez vírgenes: Mateo 25.1-13
Parábola de las monedas de oro: Mateo 25.14-30
Parábola de las ovejas y los cabritos: Mateo 25.31-46
Capítulo 9. El Reino en parábolas: Conclusiones
El Reino en parábolas
El Reino y sus prioridades
El Reino y las mujeres
El Reino y sus implicaciones éticas
Él era un hombre cojo
Bibliografía
Apéndices:
_A. Las parábolas en los evangelios
_B. Las parábolas por capítulos
_Prólogo
“Círculo vicioso” es una expresión negativa, como lo indica el adjetivo peyorativo que acompaña a la palabra “círculo”. El Diccionario de la lengua española, de la Real Academia Española y de la Asociación de Academias, la define así: “Vicio del discurso que se comete cuando dos cosas se explican una por la otra recíprocamente, y ambas quedan sin explicación”.
El círculo vicioso está emparentado, en cierta forma, con otro error de raciocinio: el llamado petitio principii (“petición de principio”), que consiste en dar como probado aquello que hay que probar.
A esas formas desvirtuadas del razonamiento, podemos oponer lo que hemos denominado –para seguir utilizando simbolismos geométricos– “espiral virtuosa”.
Nos explicamos.
La argumentación que se sigue en el círculo es, como el nombre deja claro, circular. O sea, que en el recorrido argumentativo se llega, con precisión, al punto de partida. Con ello quiere decirse que no se ha avanzado nada en el razonamiento. Al terminar el recorrido se está en el mismo preciso lugar desde donde se partió. Por eso, a ese círculo se le añade el calificativo de “vicioso”.
En la espiral, al contrario, no se cierra el discurso. Como en la espiral geométrica, el círculo va elevándose de plano, de tal manera que cuando podría parecer que va a tocar el punto de partida, la línea se encuentra en un nivel superior.
¿Es esto, acaso, una lección de geometría? –se preguntará el lector–. ¿O de lógica? ¿Qué tiene que ver esto con las parábolas?
Con mucha probabilidad, nada.
Pero sí, y mucho, con un libro sobre las parábolas.
Y lo tiene, porque “saltamos” del nivel estrictamente lógico que analiza la corrección del pensamiento al más amplio de comprensión de los contenidos. Lo aclaramos en los párrafos siguientes.
“Escribir más y más libros es un trabajo interminable”, dijo el Predicador (Ec 12.12). No obstante, hay libros y libros.
Unos libros son como los círculos viciosos, al tomar en consideración la bibliografía referida al mismo tema. Dicen solo lo que ya se ha dicho. El punto de llegada es el mismo al que otros ya han llegado siguiendo la misma ruta, sin añadir ningún elemento nuevo o novedoso… o sin profundizar más en la comprensión de lo ya dicho.
No se nos malentienda…, a pesar de haber usado, para referirnos a esos libros, el mismo adjetivo que ya mencionamos. Muchos de esos textos tienen su razón de ser, por muy diversas razones. Por ejemplo, por las personas que los escriben; por la forma en que se dice lo que se dice (o sea, por el estilo, al que algunos autores no le prestan la debida atención); por la inopia de textos sobre el mismo tema, en el contexto propio de la publicación; por las experiencias que los autores hayan añadido de su propia cosecha, etcétera.
Hay, así mismo, otros libros que responden a eso que hemos bautizado como “espiral virtuosa”, pues la espiral no se desdice de la curvatura un tanto circunferencial que le es propia. Con esto queremos señalar que el autor de esos libros presta atención a lo que otros hayan expresado sobre el tema. En estos otros libros hay nueva información; nuevos acercamientos al tema (sin dejar de reconocer los aportes hechos por otros comentaristas); nuevos detalles, producto de la acuciosidad del ojo del investigador; nuevos énfasis, que pueden responder a experiencias de quien escribe o de aquellos para quienes se escribe…
Pues bien, dicho lo dicho, consideramos que el presente libro del doctor Samuel Pagán se enmarca dentro de la categoría de “espiral virtuosa”. Por supuesto –repetimos– sin desdeño alguno, como debe ser parte de cualquier investigación responsable, por lo que otros hayan investigado sobre el mismo tema. La bibliografía que se incluye al final de este libro da testimonio de ello.
De las parábolas se ha escrito mucho. Y en diversos idiomas.
Y de esas mismas parábolas se ha predicado aún mucho más desde los púlpitos de las diversas comunidades cristianas.
Escuchar en la actualidad a dos expositores predicar, en tiempos distintos y en contextos diferentes, sobre una misma parábola es no solo interesante sino también intrigante. Dejemos de lado lo que podría considerarse accidental, aunque importante, en la predicación (como, por mencionar solo un aspecto, las habilidades y recursos retóricos de los que cada uno de los expositores pudiera echar mano). Lo intrigante radica en que nunca son dos predicaciones iguales. La labor que cada predicador haga en la “desmetaforización” de la parábola, o sea, en la traslación de las metáforas del relato a la realidad del propio predicador y de su auditorio, para determinar a qué corresponden, nunca coincide. Por ejemplo, ¿a qué se refieren las metáforas que el parabolista utiliza para describir las distintas clases de terreno en que cayeron las semillas? Más aún: tampoco coinciden esos predicadores en sus esfuerzos por señalar las implicaciones que tienen esas enseñanzas para las respectivas congregaciones receptoras de los mensajes. Y se da el caso, incluso, de divergencias en la comprensión de qué es la semilla que se siembra.
Todo ese proceso es significativo porque ilustra un hecho que bien destaca el profesor Pagán. Dice él, en efecto, lo siguiente:
Con el paso del tiempo, y también con el desarrollo de los primeros grupos de fe, los creyentes, particularmente los líderes –p. ej., evangelistas, apóstoles, maestros, pastores y profetas– fueron repitiendo, redactando, revisando, reestructurando y actualizando el mensaje original de las parábolas de Jesús, para adecuarlas a las nuevas circunstancias y los nuevos desafíos.
(El énfasis, por medio de la letra itálica,lo ha añadido el autor de este prólogo).
No hay que olvidar algo que también se destaca en el texto que prologamos: tal como salieron de los labios de Jesús, las parábolas fueron narradas en arameo, por lo que ya en las transcripciones que encontramos en los Evangelios ha habido diversos procesos de traducción oral que recorrieron un largo camino hasta plasmarse en los textos que sirvieron de base a nuestros Evangelios canónicos, escritos en griego.
Ese hecho no contradice, en absoluto, la otra afirmación que se hace así mismo en el presente libro: en esas parábolas se mantiene, no obstante, esas transformaciones, el núcleo esencial de las enseñanzas que Jesús quería transmitir. Y cada Evangelio acentúa detalles o aspectos de las parábolas que registran y que le sirven para destacar el oportuno mensaje. Así deben interpretarse, creemos, las diferencias en detalles cuando comparamos el texto de una misma parábola en dos o en los tres Evangelios canónicos.
Junto a ello, hay que destacar otro dato, como aporte indispensable para la más plena comprensión de las parábolas y, por ende, para su aplicación a nuestras diversas realidades. Lo expresamos, de nuevo, en palabras del autor:
El entorno de las parábolas se relaciona con la Palestina ocupada por el imperio romano, los campos de la Galilea, el mar de Genesaret, el camino de Jericó a Jerusalén, el judaísmo del siglo primero, el conflicto con los samaritanos.
Lo explicamos con otras palabras: en efecto, las parábolas tuvieron sus propios contextos. Y estos fueron diversos, pues van desde la presentación original (la hecha por Jesús), pasando por las etapas por las que hayan pasado en el proceso de transmisión, oral y escrita, hasta la formulación en el texto canónico que ahora poseemos. Hay que añadir, además, que estos contextos son totales, en el sentido de que incluyen tanto los aspectos geográficos, políticos, religiosos, económicos y culturales, como los espirituales (por ejemplo, las expectativas mesiánicas de liberación que el pueblo albergaba y anhelaba). Si no se toma en consideración todos esos datos, se pierde el auténtico sentido del relato parabólico.
Préstese atención, a este respecto, a lo que el propio autor dice en el Prefacio en relación con el contexto en que este libro se gestó, pues tiene que ver, así mismo, con su propio contexto.
Aquí también resulta significativo percibir cómo el autor de nuestra obra ha esquematizado sus comentarios de las parábolas.
Aunque en la Introducción se explican aspectos que tienen que ver con lo que hemos comentado en líneas precedentes (hay una sección que se titula “Trasfondo histórico, cultural y religioso de las parábolas”) se incluyen ahí otros epígrafes muy importantes. Entre ellos, destacamos estos dos: “Características de las parábolas de Jesús” (con diez subtítulos) e “Interpretación de las parábolas” (con la indicación de diez principios que deben tenerse presentes o seguirse al hacer la labor exegética).
Además de lo anterior, en cada uno de los comentarios a las parábolas, en los diversos capítulos de la obra, encontramos los siguientes apartados: (a) la parábola misma; (b) la cultura; (c) las implicaciones.
Un último detalle deseamos destacar.
No hay total unanimidad, entre los estudiosos de las parábolas, a la hora de definir cuántas son las que encontramos en los Evangelios del Nuevo Testamento. ¿Son parábolas los relatos que solo ocupan un versículo (en la división del texto en versículos propia de nuestras ediciones de la Biblia)? Por ejemplo, ¿son sendas parábolas lo que se dice en Lucas 13.19 y 13.21? ¿Son parábolas lo que encontramos en Marcos 2.21 y 22? Si se comparan con otras, como las de “Los labradores malvados”, “El hijo pródigo”, “El buen samaritano”, pareciera que no lo son…, en caso de que nos atuviéramos solo a la extensión. De ahí que algunos comentaristas hablen también de “dichos parabólicos” …
Pero tampoco hay unanimidad cuando se trata de clasificar las parábolas.
Todos los estudiosos concuerdan en que gran número de las parábolas tienen que ver con el tema central del ministerio de Jesús, tema que él mismo expuso desde su primera predicación en la norteña provincia de Galilea, según el testimonio del Evangelio de Marcos. O sea, el “reino (o reinado) de Dios”. Pero pareciera que la unanimidad de criterio termina ahí.
Por eso, es significativo que el Dr. Pagán haya enmarcado, dentro de ese tema general, todas las parábolas. Y lo hace siguiendo este llamativo esquema:
1 Parábolas del Reino
2 Parábolas del Reino y las cosas y las personas perdidas
3 Parábolas del Reino y sus ciudadanos
4 Parábolas del Reino y las riquezas
5 Parábolas del Reino y la piedad
6 Parábolas del Reino y la escatología
Nota final
Más, mucho más, habría que añadir, pero queda en manos de los lectores. Ahora solo queremos señalar que quienes hayan leído otras obras de la fecunda pluma del Dr. Samuel Pagán se percatarán de inmediato del hecho de que la que tiene en sus manos se enmarca dentro de su inconfundible estilo. Léxico variado; expresión clara; énfasis reiterados donde lo cree oportuno, con el uso de palabras (verbos, substantivos o adjetivos) que en escala ascendente van revelando diversos aspectos del punto que desea destacar; intención pedagógica; interés pastoral.
Y una nota muy personal: agradezco el inmerecido privilegio de escribir esta presentación.
Plutarco Bonilla A.
Tres Ríos, Costa Rica
6 de junio de 2020
_Prefacio
Y les enseñaba por parábolas muchas cosas,
y les decía en su doctrina:
Oíd: He aquí, el sembrador salió a sembrar;
y al sembrar, aconteció que una parte cayó junto al camino,
y vinieron las aves del cielo y la comieron.
Otra parte cayó en pedregales, donde no tenía mucha tierra;
y brotó pronto, porque no tenía profundidad de tierra.
Pero salido el sol, se quemó; y porque no tenía raíz, se secó.
Otra parte cayó entre espinos;
y los espinos crecieron y la ahogaron, y no dio fruto.
Pero otra parte cayó en buena tierra,
y dio fruto, pues brotó y creció,
y produjo a treinta, a sesenta, y a ciento por uno.
Entonces les dijo:
El que tiene oídos para oír, oiga.
Marcos 4.2-9
Presentación
Este libro sobre las parábolas nació mientras escribía sobre la vida, las enseñanzas, la obra y el significado del ministerio de Jesús de Nazaret. Al analizar de forma sistemática y crítica los pasajes bíblicos que ponen de relieve el mensaje del famoso rabino galileo, me percaté que el corazón de sus enseñanzas se encuentra en esas narraciones, generalmente breves, que viven diseminadas en los evangelios canónicos, particularmente en los sinópticos. En efecto, la evaluación sosegada de la vida de Jesús pone claramente en evidencia que, en las parábolas, se descubre el núcleo fundamental de su mensaje, el centro básico de su doctrina y el corazón de sus enseñanzas. Además, las parábolas incluyen varias de las ideas, los desafíos y las imágenes más populares y famosas expuestas por el famoso Maestro de Nazaret.
Aunque las personas no sean religiosas ni estén muy interesadas en los asuntos asociados a la fe cristiana, las iglesias, la espiritualidad o la religión, ciertamente han escuchado, entienden y aun repiten frases como “el hijo pródigo”, “los talentos” y “el buen samaritano”. Esas expresiones provienen de las enseñanzas de Jesús que se encuentran en las parábolas. Esas afirmaciones han roto los linderos geográficos, históricos, religiosos y temporales, y han llegado con fuerza y vigor a las sociedades contemporáneas, particularmente al mundo hispanoparlante.
La verdad es que las parábolas son relatos sencillos, cuentos cortos, narraciones gratas que educan, motivan, inspiran, entretienen y desafían. ¡A la gente le gusta escuchar cuentos! Los niños y las niñas, y también muchos adultos, no quieren que les presenten datos complejos, informaciones confusas, estadísticas aburridas ni conclusiones ininteligibles. ¡Desean disfrutar la narración de un buen relato! Y Jesús, conocedor de esa singular característica humana, transmitió gran parte de sus enseñanzas en parábolas, que son narraciones espontáneas, cuentos cortos, relatos interesantes, asociados a la vida diaria de las personas y comunidades a las cuales se dirigía.
Me han guiado en la redacción de este nuevo libro sobre las parábolas de Jesús, varias obras de importancia capital en los estudios sistemáticos de este tipo de literatura, y en general de los evangelios y del fundador de la religión cristiana. Algunas se han convertido en documentos clásicos, como los libros de C.H. Dodd y J. Jeremías. Algunos autores presentan teorías interesantes y pensamientos innovadores, y han influenciado de forma destacada mis pensamientos y reflexiones: José Enrique Ruiz de Galarreta, Craig L. Blomberg y Klyne R. Snodgrass. Referencias a esas obras se notan o incluyen, no solo en la redacción de este libro, sino en la bibliografía, junto a los detalles particulares de cada publicación.
Mis objetivos
El siguiente libro está dirigido a personas interesadas en estudiar esta importante sección de los evangelios: las parábolas. El objetivo, además de introducir el tema para el lector y la lectora general, es identificar, exponer y comentar una gran parte de las parábolas de Jesús, para descubrir y disfrutar su mensaje, e identificar los valores y las enseñanzas que pueden ser apreciadas, aplicadas y vividas en la actualidad.
El libro que usted tiene en sus manos no nace en las bibliotecas de universidades famosas o seminarios teológicos distinguidos. Tampoco desea responder únicamente a las necesarias y muy importantes preocupaciones de mis buenos amigos y amigas de la academia. Esos son objetivos loables, pertinentes y necesarios, que yo ciertamente afirmo sin inhibiciones. Sin embargo, mi finalidad inmediata ha sido llegar a pastores y pastoras, maestros y maestros, y creyentes en general. Personas de habla castellana con apetitos espirituales, intelectuales, teológicos y pedagógicos, que deseen comprender mejor la naturaleza y extensión del mensaje de Jesús, aunque no estén iniciados en los análisis bíblicos avanzados, ni hayan comenzado sus estudios en la teología crítica, ni estén tomando cursos en el idioma griego koiné, en el cual están redactadas en el Nuevo Testamento las palabras de Jesús de Nazaret.
No quiero decir con estas afirmaciones que este libro evada o carezca de la necesaria rigurosidad académica profesional, o que no posea la reflexión crítica pertinente a obras serias de este tipo en torno al tema. Por el contrario, he querido incorporar en esta obra el estado actual de la investigación del estudio de las parábolas, para propiciar que esa información llegue a las comunidades de fe. Intento poner al servicio de todo el pueblo de Dios el estado actual de las investigaciones sobre las parábolas y la teología del Reino en el mensaje de Jesús de Nazaret.
Estoy interesado, por ejemplo, en llegar a seminaristas, estudiantes, creyentes y no creyentes, y académicos en general; que desean disfrutar y estudiar de forma profunda este sector importante de la pedagogía y teología de Jesús. Y con este objetivo didáctico he incluido al final del libro una importante –aunque no tan extensa– bibliografía, que puede motivar, inspirar y guiar a personas que deseen profundizar aún más en los temas que expongo y analizo. Invito a los lectores y las lectoras interesados en continuar estas investigaciones a penetrar aún más en este mundo maravilloso de las parábolas, guiados por nuestra bibliográfica y las reflexiones críticas que incluyo en el libro.
La verdad es que escribir en torno a este tema de las parábolas me ha dado una gran satisfacción personal, por las implicaciones familiares y profesionales que tiene. De un lado, honro a mi abuela y mis padres, pues con ellos escuché por vez primera las extraordinarias narraciones bíblicas que estudio aquí de manera formal, detenida y sistemática. Y del otro, espero que este estudio llegue a mis hijos y nueras, y a mis nietos y nieta, para que se mantenga en la familia, y también entre mis amistades, colegas y estudiantes, y en el pueblo en general, el mensaje grato, significativo, transformador, relevante y desafiante de las parábolas de Jesús de Nazaret.
He escrito este libro en medio de mis vivencias en la Tierra Santa, específicamente en Jerusalén. Es decir, que al analizar las parábolas y reflexionar en torno a las implicaciones de las enseñanzas de Jesús, he vuelto a los lugares tradicionales que recuerdan el escenario original de esas extraordinarias narraciones bíblicas. En medio de la redacción de esta obra me rodeaban los paisajes de Jerusalén, Jericó, el lago de la Galilea y Nazaret donde estas narraciones cobraron vida por vez primera.
En efecto, mientras investigo, reflexiono y escribo, he querido recorrer nuevamente las montañas alrededor de Jerusalén, transitar los terrenos pedregosos de la Galilea, disfrutar los paisajes del desierto de Judea, navegar las aguas del lago de Genesaret, caminar la ruta de Jerusalén a Jericó, y volver a Betania, para ver en lontananza el paisaje inspirador que se contempla desde la cima del monte de los Olivos, muy cerca de donde vivían el amigo y las amigas de Jesús, Lázaro, Marta y María. Esos ambientes son inspiradores, esos parajes son desafiantes, esas localizaciones son estimulantes, esas experiencias son transformadoras…
Escribo este libro, además, en medio de la traducción y revisión de la Biblia conocida como la Nueva Versión Internacional. Esas labores académicas y pastorales me han permitido regresar al corazón de la literatura que contiene las parábolas de Jesús, me han motivado a leer y releer las enseñanzas del maestro en el idioma en que se presentaron, y del cual se han traducido, a través de la historia: el griego koiné o común.
Agradecimientos
Son muchos los agradecimientos relacionados con la investigación, redacción y edición de esta obra. En primer lugar, la oportunidad que me concedió Global Ministries de vivir por varios años en la Tierra Santa, ha sido de un valor incalculable en mi vida personal, familiar y profesional. Le agradezco mucho al Dr. Peter Makari esa valiosa oportunidad. También Educational Opportunities me permitió vivir por períodos de tiempo prolongados en Jerusalén y proveyó los recursos necesarios para llevar a efecto las investigaciones pertinentes para preparar esta obra. Al Dr. James Ridgway y a su hijo James Ridgway Jr., va también nuestro muy sincero agradecimiento. Y a ambas instituciones y ejecutivos: Muchas gracias, muchas veces…
Además, quiero aprovechar la oportunidad para expresar públicamente mi agradecimiento al buen amigo y colega, Plutarco Bonilla Acosta. Fue su libro Los milagros también son parábolas, el que me inició en el estudio riguroso de las parábolas de Jesús de forma sistemática. Una vez leí su obra, supe que algún día visitaría esos temas y le impondría mis huellas digitales, mis pensamientos, mis ideas, mis teologías, mis prioridades, mis aspiraciones… Gracias Plutarco, eres un escritor magnífico y un amigo ejemplar…
Nohemí ha editado mis libros por muchos años. Ella no solo lee los manuscritos, sino los comenta y analiza, añade ideas y contribuye positivamente no solo en los procesos de redacción y edición, sino que me desafía con sus preguntas, reflexiones, análisis y teología. Gracias Nohemí…
El poema
Quisiera culminar este prefacio con algunas ideas que se exponen en una de las parábolas más famosas de Jesús. En efecto, «el sembrador salió a sembrar», y como respuesta a esa enseñanza incluyo un poema que escribí hace algunos años en torno a ese importante Sembrador, y las implicaciones transformadoras y contextualización de su mensaje…
El Sembrador…
Sembrador de las edades,
Sembrador de la esperanza,
Riega paz, justicia, danza,
Virtud, nobleza, verdades.
Labrador de las bondades,
Sembrador, Señor y Dios.
Toma un pedazo de tierra,
Haz surco en el corazón,
Toma la espina, el dolor,
De un pueblo que está llorando,
Destruye quejas, quebrantos.
Sembrador, Señor y Dios.
Sembrador de muchos suelos,
© 2021 por Samuel Pagán «Cualquier forma de reproducción, distribución, comunicación pública o transformación de esta obra solo puede ser realizada con la autorización de sus titulares, salvo excepción prevista por la ley. Diríjase a CEDRO (Centro Español de Derechos Reprográficos) si necesita fotocopiar o escanear algún fragmento de esta obra (www.conlicencia.com; 917 021 970 / 932 720 447)». La versión bíblica utilizada para esta obra ha sido NVI, Nueva Versión Internacional. © 2021 por Editorial CLIE