Kitabı oxu: «1000 bosquejos para predicadores»

Şrift:

1000

BOSQUEJOSPARAPREDICADORES


SAMUEL VILA

Editorial CLIE

C/ Ferrocarril, 8

08232 VILADECAVALLS (Barcelona) ESPAÑA

E-mail: clie@clie.es

Internet: http://www.clie.es

1000 BOSQUEJOS PARA PREDICADORES

Compilado por Samuel Vila

© 2001 Editorial CLIE

ISBN: 978-84-8267-479-7

eISBN:978-84-8267-320-2

Clasifíquese:

357 HOMILÉTICA:

Bosquejos-colecciones

CTC: 01-04-0357-21

Referencia: 22.47.86

Índice General

Prólogo

Estudios Bíblicos

Pasajes y textos bíblicos

Parábolas, tipos y figuras

Personajes masculinos

Persona y obra de Jesucristo

Milagros

Personajes femeninos

Naturaleza y Creación

Satanás y los demonios

Ángeles

Edificación Cristiana

Oración

Discipulado

Mayordomía

Esperanza

Amor

Iglesia

Gratitud

Liderazgo

Familia

Evangelización

Avivamiento

Salvación y Gracia

Conversión

Arrepentimiento

Misiones

Fe

Evangelización

Salud Espiritual

Perdón

Doctrinales

Segunda Venida

Pecado

Cielo

Dios

Muerte

Espíritu Santo

Justificación

Juicio

Resurrección

Nuevo Pacto

Vida Eterna

Ocasiones Especiales

Navidad

Funerales

Año Nuevo

Día de la Biblia

Santa Cena

Semana Santa

Presentaciones de niños

Bodas

Ordenaciones

Bautismos

Devocionales

Adultos

Jóvenes

Ancianos

Niños

Índice de versículos claves

Índice de Autores

Índice de Títulos

Prólogo

«Recorrer el camino de otros predicadores sobre textos o pasajes de la Escritura abre la propia mente a nuevas sugerencias»; esto es lo que, allá por el año 1960, el Dr. Samuel Vila aconsejaba a sus alumnos …

Cuán cierta es esta sentencia para todos aquellos que han descubierto el placer de desgranar bosquejos y sermones de grandes hombres de la fe, y hacerlos suyos; sermones, por cierto, que sobrevivieron a generaciones y que, en muchos casos, fueron predicados en difíciles circunstancias de intolerancia religiosa. Son todos ellos, como también diría Samuel Vila, «alimento concentrado, que necesita la debida elaboración en la mente de otro predicador para llegar al público con la amenidad propia de la oratoria». Esto es, que necesita los pensamientos de otro predicador, un contemporáneo, capaz de seguir el hilo conductor de un bosquejo presentado, sus líneas generales, e insertar nuevas sugerencias, sin romper su unidad. Así, las grandes verdades de la Palabra de Dios que vibraron en la boca de hombres de la talla de C. H. Spurgeon, D. L. Moody, C. G. Finney, F. E. Marsh, entre otros, sobreviven a nuestro tiempo y se enriquecen con savia nueva.

¿Por qué no hacer uso de estos tesoros que en el pasado avivaron iglesias y transformaron corazones? Acaso ningún predicador puede vanagloriarse de ser absolutamente original, pues su camino trazado se halla en la Biblia; pero el Espíritu Santo, inspirándole, a través de aquellos hombres que también fueron inspirados, puede acercar las verdades eternas a las almas de una nueva generación y hacer que se enamoren de ellas.

Samuel Vila, un gran predicador de Dios, respetado y amado como uno de los más fructíferos oradores en el mundo hispano a lo largo del siglo XX, creía en ello, y ésta es la razón por la que dedicó gran parte de su vida a recopilar, no sólo una abundante selección de sus propios sermones que predicara en su iglesia de Terrassa (España) o en otras iglesias a lo largo de sus múltiples viajes por Latinoamérica, sino también de otros predicadores—algunos de ellos autores clásicos de la literatura evangélica–, los cuales editó en la serie de 13 tomos publicada por CLIE Bosquejos para predicadores.

Conocidos y utilizados por miles de predicadores de habla hispana, estos 13 tomos han cumplido a lo largo de los años la finalidad para la que fueron editados. Y el hecho de que todavía hoy sigan siendo solicitados en las librerías evangélicas demuestra que su necesidad es perenne. Por ello, Editorial CLIE ha tomado la determinación de hacerlos asequibles de nuevo y, en su empeño, ha ido aún más allá: los ha editado en un solo volumen. De este modo, el predicador interesado ya no tiene que ir adquiriendo paulatinamente los 13 tomos, sino contenerlos en una mano. El resultado ha sido redondo: 1000 Bosquejos para predicadores, como el título indica.

Con todo, no ha supuesto sólo un trabajo de recopilación de los 13 tomos compilados por Samuel Vila, sino también un trabajo de estructuración, organización y clasificación de los bosquejos, que han sido ordenados y presentados por temas y subtemas. Hay, pues, seis secciones principales: Estudio bíblico, Edificación cristiana, Evangelización, Doctrinales, Ocasiones especiales y Devocionales; los cuales, a su vez, contienen diversos subtemas. Así, por ejemplo, la sección de Estudio bíblico se divide en Pasajes y textos bíblicos, Parábolas, Tipos y figuras, Personajes de la Biblia, etc. O la sección de Evangelización tiene como temas secundarios la Salvación, la Conversión, el Arrepentimiento, Avivamiento, Misiones … La sección de Ocasiones especiales se refiere a acontecimientos en muchos casos litúrgicos, como la Santa cena o la Ordenación pastoral, o a días festivos, como la Navidad, el Año nuevo, etc. En definitiva, una exposición de los bosquejos bien estructurada, a fin de facilitar al predicador la búsqueda de un bosquejo determinado, concerniente a un tema concreto o a una ocasión especial.

Se incluyen además, al final del volumen, tres extensísimos índices: de Títulos alfabéticos, para una localización más precisa de un bosquejo, de Autores, si es que el lector desea conocer la autoría o la fuente de los bosquejos, y un interesantísimo Índice Escritural, que recoge por orden bíblico los versículos claves que introducen cada uno de los bosquejos; este último índice puede guiar al lector no ya a un tema concreto sobre el que quiera predicar, sino sobre algún texto bíblico que le haya impresionado y desee profundizar en su posible interpretación y aplicación, o cómo fue comentado por otros predicadores.

Tales índices, junto con la estructura expositiva presentada, convierten a este libro en todo un arsenal para el predicador dispuesto a exprimir y extraer todo el alimento posible de la Palabra de Dios para su feligresía. No piense éste acaso que es un libro al que dirigirse vacío de ideas, en busca de un sucedáneo para su sermón del domingo. En absoluto, como ya apuntó acertadamente Samuel Vila, «este trabajo no ha sido hecho para fomentar la indolencia de nuestros jóvenes predicadores, sino para ayudarles a pensar». El predicador encontrará que muchos de estos bosquejos son esquemáticos, otros casi sermones completos, con anécdotas y ejemplos, pero en todos los casos con la necesidad de ser desarrollados con sus propias aportaciones.

He aquí el libro, 1000 Bosquejos para predicadores, todo un incentivo para el predicador que se precie y que ame verdaderamente la Palabra de Dios.

Los editores

ESTUDIOS BÍBLICOS

• Pasajes y textos bíblicos

• Parábolas, tipos y figuras

• Personajes masculinos

• Persona y obra de Jesucristo

• Milagros

• Personajes femeninos

• Naturaleza y Creación

• Satanás y los demonios

• Ángeles

Pasajes y textos bíblicos

1. ALGUNOS «DEBEMOS» DE LA BIBLIA

(Juan 3:7)

1. Debemos orar siempre (Lc. 18:1; Sal. 91:1; Mt. 6:6).

2. Debemos leer las Escrituras (Col. 3:16; 1 P. 2:2).

3. Debemos asistir a los cultos de la iglesia (He. 10:25).

4. Debemos dar testimonio (Ro. 10:9, 10).

5. Debemos traer nuestras ofrendas al Señor (Mal. 3:7-12; 2 Co. 9:7).

6. Debemos ser sinceros (Jn. 4:24; Mt. 5:8).

7. Debemos comparecer ante el Tribunal de Cristo (2 Co. 5:10).

2. GRANDES COSAS DE JUAN 3:16

1. Un gran Dios (2 Cr. 2:5; Sal. 86:10).

2. Un gran amor (1 Jn. 4:8, 16; Ro. 5:8).

3. Una gran compañía (1 Jn. 2:2; Jn. 3:17).

4. Un gran don (2 Co. 9:15).

5. Un gran Salvador (Mt. 1:21; Hch. 4:12).

6. Una gran invitación: «todo aquel» (Ap. 22:17).

7. Una gran seguridad: «que cree» (Ro. 10:9, 10).

8. Una gran liberación: «perezca» (Jn. 14:6).

9. Una gran recompensa: vida eterna (Sal. 23:6; Jn. 5:24).

3. TODAS LAS COSAS SON HECHAS NUEVAS

Mateo 7:15–20

1. Nueva vida: por la gracia de Dios (Jn. 3:5, 6; 1:12).

2. Nuevos corazones: por su poder (Ez. 36:26; 1 Co. 6:11).

3. Nuevos frutos: por su Espíritu (Mt. 7:16; Gá. 5:22–25).

4. Nuevo camino: por su Palabra (Is. 43:19; Jn. 14:6).

5. Nuevo pacto: por su Hijo (He. 8:8–13; 1 Co. 11:25).

6. Nueva ley: por su misericordia (Jn. 13:34; 15:12; Gá. 6:2).

7. Nueva visión: por un milagro (Jn. 9:25; Col. 3:1–13).

8. Nuevas relaciones: por la justicia de Cristo (He. 2:11; 1 Co. 1:30; Ef. 2:10–13; Ro. 8:15).

4. ALMAS SACUDIDAS POR LA TORMENTA

(Salmo 46)

1. El poder de Dios (vv. 1–3):

a) Refugio (v. 1): nuestra verdadera seguridad reside no en las armas humanas, sino en el Dios todopoderoso. Todas las otras promesas de seguridad ofrecen falsas esperanzas y son, al final, inútiles.

b) Reposo (vv. 2, 3): Él ordena el caos cósmico, y la confusión da paso al reposo. Él no es sólo un refugio, sino que es de fácil acceso, de manera que Su poder y ayuda están siempre a nuestra disposición. El contenido de los vv. 2 y 3 tienen estrecha relación con los vv. 7 y 11.

2. La presencia de Dios (vv. 4–7):

a) Consolación (vv. 4, 5): la escena cambia, y ahora es la omnipresencia de Dios más que Su omnipotencia lo que nos trae consolación. El tumulto cesa, y la presencia de Dios llena de gracia es el retiro seguro de un alma sacudida por la tormenta, como un cielo de descanso después de una tempestad.

b) Bienestar (vv. 6, 7): Dios es eterno, inmutable, el Dios de los ángeles, y el Dios de un hombre, aun de alguien tan débil como Jacob. Si a pesar de todos los fracasos de Jacob, el Señor quiere ser su Dios, entonces también querrá ser el Dios nuestro y el Dios de cada débil pecador.

3. La paz de Dios (vv. 8–11):

a) La Providencia (vv. 8–10): los caminos de Dios a veces no son fáciles de entender, pero en cada acontecimiento está la Providencia, que hace que todas las cosas obren para bien. Esto trae la paz a un alma azotada por la tempestad.

b) Protección (vv. 11): nuevamente el gozoso refrán que suena como música al oído de los afligidos. Dios es nuestra segura defensa y protección. Su presencia es la promesa de victoria y lo único que puede traernos una auténtica paz.

5. LA SED DEL ALMA

(Salmo 63)

1. Súplica (vv. 1, 2):

a) Comunión (v. 1): no todas las almas que están sedientas buscan a Dios. Cuando decimos, «Tú eres mi Dios», entonces sí deseamos Su presencia.

b) Consuelo (vv. 2): cuando el alma busca a Dios, nunca encuentra temor, sino siempre consuelo y confortamiento.

2. Contentamiento (vv. 3–6):

a) Dedicación (v. 3): «Porque donde está vuestro tesoro, allí estará también vuestro corazón». (Lc. 12:34). Una dedicación total moldea el juicio y controla los deseos.

b) Acción de gracias (vs. 4–6): un Dios tan inmensamente bueno que satisface los profundos deseos del alma, es digno de toda alabanza.

3. Convicción (vv. 7, 8):

a) Escudo (v. 7): ¡Tal vez el «Shekinah» estaba en la mente del autor de este salmo! Es el cántico de un alma satisfecha que halla su escudo en Dios.

b) Sostenimiento (v. 8): el alma tiene profundos anhelos de Dios y siente que está segura en los brazos eternos.

4. Confianza (vv. 9–11):

a) Castigo (vv. 9, 10): un declive extraño, al parecer, pero está dicho en un sentido que expresa confianza, y no un sentir vindicativo. Es la seguridad que ha de triunfar la justicia.

b) Propiedad (v. 11): el salmista no se regocija por lo tanto en la caída del enemigo, sino en Dios quien trae gloria al corazón honesto.

6. UN SALMO DE PENITENCIA

(Salmo 25)

1. Protección (vv. 1–5):

a) Confianza (vv. 1–3): ¿A quién más podríamos ir?

b) Enseñanza (vv. 4, 5).

No busca ni pide por su propio camino, sino que viene como un niño.

2. Paciencia (vv. 6–10):

a) Gracia (vv. 6, 7): el amor eterno de Dios es digno de toda nuestra confianza.

b) Guía (vv. 8–10): aprendemos no sólo sus verdades, sino también sus caminos.

3. Plenitud (vv. 11–13):

a) Perdón (v. 11): la verdadera penitencia ruega el perdón de Dios para glorificar su nombre.

b) Paz (vv. 12, 13): aquel que pone su confianza en Dios nunca será confundido.

4. Compañía (vv. 14–16):

a) Revelación (v. 14): Dios revela los secretos de Su amor a Sus propios hijos.

b) Rescate (vv. 15, 16): es posible que Dios no nos libre siempre de las trampas que nos tienden, pero sí nos dará la liberación final.

5. Poder (vv. 21, 22): Él nos sacará triunfantes de cada prueba.

7. UNA ORACIÓN PENITENCIAL

(Salmo 6)

1. Congoja (vv. 1–5):

a) Petición (vv. 1–3): a veces todos somos conscientes de que necesitamos ser reprendidos por nuestras faltas. En tales momentos siempre podemos apelar a la misericordia del Señor y estar seguros de que seremos escuchados y recibiremos perdón.

b) Ruego (vv. 4, 5): la conciencia de la presencia de Dios siempre sana las heridas de la vida, y vivir en el secreto de Su presencia es ser inmune a los complots del hombre o a las cosas que disgustan a los impíos.

2. Desesperación (vv. 6, 7):

a) Cansados (vv. 6): en este pasaje no figura el nombre de Dios, y por lo tanto tenemos la figura de un pecador en el mundo, sin perdón ni redención.

b) Desgastados (vv. 7): así es el destino del pecador, sin Dios y sin esperanza. Esto se empeora cuando el tal se da cuenta de que está más allá de toda recuperación posible en lo que a recursos terrenos se refiere.

3. Liberación (vv. 8–10):

a) Convicción (vv. 8, 9): volvemos otra vez al nombre de Dios. No hay ninguna cosa tan eficaz para alejar la tristeza como un buen tiempo dedicado a la oración.

b) Certeza (v. 10): he aquí la seguridad de que Dios está en Su trono.

8. BUEN CONSEJO

(Job 5:8)

INTRODUCCIÓN: tiempo, lugar y circunstancias. El libro más antiguo de la Biblia.

1. Consejo dado por un sabio a otro sabio. Ese consejo es aplicable a nosotros, hoy.

2. «Lo que yo haría». «Buscaría a Dios». Elifás se pone en el lugar de Job, su amigo.

3. Sin duda ni vacilación: «Ciertamente». Hay que acercarse confiadamente al Señor.

4. Todos tenemos negocios que arreglar, así espirituales como temporales.

5. Todos cometemos errores en el arreglo y desempeño de nuestros negocios.

6. Dios es un administrador ideal: infalible, constante y fidelísimo.

7. «Depositaría en él mis negocios». Deposítalos. «Yo sé a quién he creído» (2 Ti. 1:12).

CONCLUSIÓN: hay que tomar el consejo hoy mismo. «Buscad al Señor» (Is. 55:6).

9. CONFIAD

(Mateo 9:2)

En cuatro ocasiones, en los evangelios, Jesús dijo a individuos o a sus discípulos, «Confiad», en situaciones cuando naturalmente sentían temor …

1. La palabra de perdón: «Confía hijo; tus pecados te son perdonados» (Mt. 9:2).

2. La palabra de piedad: «Confía, hija, tu fe te ha salvado» (Mt. 9:22).

3. La palabra de protección: «Confiad, yo soy, no tengáis miedo» (Mt. 14:27).

4. La palabra de paz: «Estas cosas os he hablado, para que en mí tengáis paz. En el mundo tendréis aflicción: mas confiad, yo he vencido al mundo» (Jn. 16:33).

10. EL MAYOR DE LOS TEXTOS

(Juan 3:16)

1. Dios: el mayor Amante.

2. Amó: el mayor grado.

3. Al mundo: la mayor compañía.

4. Que dio: el mayor acto.

5. A su Hijo Unigénito: el mayor don.

6. Para que todo aquel: la mayor oportunidad.

7. Que cree: la mayor simplicidad.

8. En Él: la mayor atracción.

9. No perezca: la mayor promesa.

10. Mas: la mayor diferencia.

11. Tenga: la mayor certidumbre.

12. Vida Eterna: la mayor posesión.

11. EL PRIMER CULTO EVANGÉLICO

(Mateo 2:1–23)

Un hermano anotó los siguientes pasos en un sermón de Navidad:

1. El Templo: un pesebre.

2. El objeto de la adoración: Cristo.

3. El Coro: uno de ángeles.

4. El Himno: «Gloria a Dios en las alturas».

5. Los Adoradores: reyes y pastores.

6. Las Ofrendas: oro, incienso y mirra.

7. Anunciadores: los ángeles.

8. El Predicador: un ángel

9. Tema: «Os ha nacido un Salvador …» Lc. 2:11.

10. Los Resultados: conversión. Volvieron a su tierra por otro camino.

12. ISAÍAS 5:17 y MATEO 21:33–43

INTRODUCCIÓN: parábola descriptiva, histórica y profética, pronunciada 750 años antes de Cristo.

1. Dios concede grandes privilegios a algunas iglesias e individuos.

2. Ni éstos ni aquéllas aprovechan siempre esos favores.

3. Dios pedirá cuenta a unos y a otras del uso que han hecho de sus dones.

4. Y esa cuenta puede pedirla hoy mismo. «Y vino a buscar fruto en ella» (Lc. 13:6).

5. Bondad y paciencia de Dios para con los judíos y para con nosotros.

6. Dureza y maldad del corazón humano. En aquellos tiempos y en los actuales.

7. Pecamos contra la fe cuando abusamos de la paciencia y misericordia del Señor.

CONCLUSIÓN: Dios quiere frutos en nuestra vida, en proporción a las bendiciones que hemos recibido (Is. 5:2; Mt. 21:43).

13. SALMO 143:10

«Enséñame a hacer tu voluntad …»

INTRODUCCIÓN: preciosa oración para el tiempo de la duda y de la tentación.

1. «Enséñame»:

a) Un acto de humildad y sumisión a Dios.

b) Somos muy ignorantes en las cosas de Dios.

c) Sólo de él viene la verdadera sabiduría (Stg. 1:5)

2. «A hacer»:

a) No basta «oír» y «entender» la voluntad de Dios.

b) No basta «querer hacer» la voluntad de Dios.

c) Necesitamos que el mismo Dios nos enseñe a hacer su Santa voluntad.

3. «Tu voluntad»:

a) Somos propensos a hacer nuestra propia voluntad.

b) Obedecemos a los hombres creyendo obedecer a Dios.

c) Hay que «hacer» la voluntad de Dios.

4. «Porque Tú eres mi Dios» (Is. 31:10):

a) Sólo a Dios debemos dirigir las plegarias.

b) Sólo de Dios debemos recibir instrucción.

c) El mismo Dios nos autoriza a pedirla (Stg. 1:5).

5. «Tu buen espíritu me guíe»:

a) No basta conocer la voluntad de Dios.

b) Ningunos estímulos ni temores son suficientes.

c) Necesitamos la constante dirección del Espíritu Santo.

6. «A tierra de rectitud»:

a) No todos los «caminos» son «de rectitud».

b) Hay «caminos» que «llevan a perdición». (Sal. 1:6).

c) El verdadero camino es Cristo (Jn. 14:6).

7. Nuestro modelo es Cristo:

a) Cristo oraba a Dios el Padre.

b) Cristo enseñaba a hacer la voluntad de Dios.

c) Cristo hacia la voluntad de Dios (Jn. 5:30).

8. «Como en el Cielo».

(Mt. 6:10): Tenemos que negarnos a nosotros mismos y pedir el perdón del Espíritu Santo (Jn. 7:17).

14. SIETE TRES DIECISÉIS

(Juan 3:16)

1. El Amor de Dios (Jn. 3:16).

2. La Obra de Dios (1 Jn. 3:16).

3. El Pueblo de Dios (A.T.) (Mal. 3:16).

4. El Pueblo de Dios (N.T.) (Col. 3:16).

5. El Hijo de Dios (Mt. 3:16).

6. La Palabra de Dios (2 Ti. 3:16).

7. El Juicio de Dios (Ec. 3:16).

15. ALGUNAS COSAS NUEVAS

(2 Corintios 5:17)

1. La nueva Jerusalén: un nuevo centro (Ap. 21:2).

2. Un nuevo mandamiento: una nueva regla (Jn. 13:34).

3. Un nuevo camino: un nuevo acceso ante Dios (He. 10:20).

4. Un nuevo hombre: regeneración (Lc. 5:38).

5. Un vestido nuevo: Justicia de Dios (Lc. 5:36).

6. Un nuevo vino: alegría del Espíritu Santo (Lc. 5:38; Gá. 5:22).

7. Un nuevo nombre: un nuevo carácter (Ap. 2:17).

16. PERO VEMOS A JESÚS

(Hebreos)

1. El Señor Jesús fue quien purgó nuestros pecados (He. 1:3).

2. El Señor Jesús coronado de gloria y honor (He. 2:9).

3. El Señor Jesús, el Autor y Consumador de la fe (He. 12:2).

4. El Señor Jesús, fiador de un mejor pacto (He. 7:22).

5. El Señor Jesús hecho Sumo Sacerdote para siempre (He. 6:20).

6. Un Sumo Sacerdote … santo, puro, sin mancha, separado de los pecadores (He. 7:26).

7. Un Sumo Sacerdote misericordioso (He. 2:17).

8. Un gran Sumo Sacerdote que está en los cielos (He. 4:14)

9. Un Sumo Sacerdote quien está a la diestra de la Majestad en los cielos (He. 8:1); quien puede salvar hasta lo sumo, viviendo siempre para interceder por los Suyos (He. 7:25). Este Sumo Sacerdote padeció una vez para llevar los pecados de muchos, y aparecerá por segunda vez, sin relación con el pecado (He. 9:28).

CONCLUSIÓN:

«Jesús, el nombre que atesoramos;

nombre más allá de lo que se pueda expresar,

nombre de alegría, nombre de placer.

Oído y corazón de los que se deleitan en Él;

nombre dulce más que ninguno,

que nos salva del infierno y del pecar».

17. EL EVANGELIO EN MINIATURA

(Juan 3:16)

INTRODUCCIÓN: Cierta vez, Martín Lutero habló sobre Jn. 3:16, diciendo que era el «Evangelio en miniatura». Este texto de oro nos enseña tres cosas que están en el mismo corazón del Evangelio. Cada creyente debería ver en el Evangelio:

1. El amor de Dios:

a) Dios es amor. Amor es otro nombre para Dios. Él es sabio; Él es fuerte; éstos son hechos innegables en relación con nuestro Dios. Él está es una característica de Su carácter.

b) Él ama al mundo. Esto, tanto en la antigüedad como ahora, significa amor por los seres humanos; por todas las razas y naciones de la Tierra. El no tiene favoritos, ni hace acepción de personas.

c) Su amor es la única esperanza para el mundo. Cuando Dios ama, nunca abandona, sino que persevera y triunfa.

2. El don de Dios:

a) Dios nos ha dado la prueba más elevada de Su amor. No hay nada más elevado ni sublime que pueda hacer.

b) Dios aún está dando a su Hijo al mundo. Aquel que murió vive hoy, y es el Don supremo de Dios al mundo.

c) En esto radica el corazón de las misiones y el evangelismo.

3. El «todo aquel» de Dios:

a) «Todo aquel» es el hombre que cree en Cristo. Creer en Cristo significa confiar y entregarse totalmente a Él.

b) «Todo aquel» es el hombre que no desea morir eternamente, que quiere estar en buenas relaciones con Dios y tiene en cuenta estas cosas para el tiempo presente y por la eternidad.

c) «Todo aquel» es el hombre que ha comenzado desde ya a vivir para siempre. Este Evangelio enseña que para el hijo de Dios la vida eterna ya ha empezado aquí y ahora.

CONCLUSIÓN:

«Amor tan maravilloso, tan divino,

demanda mi alma, mi vida, mi todo».

18. CARACTERÍSTICAS DE LA ORACIÓN EN SANTIAGO 5

1. La oración individual: «Haga oración» (v. 13).

2. La oración unida: «Oren sobre él».

3. La oración de fe: «La oración de fe».

4. La oración de intercesión: «Orad unos por otros».

5. La oración ferviente: «La oración eficaz».

6. La oración definida: «Para que no lloviese».

7. La oración efectiva: «Y otra vez oró, y el cielo dio lluvia?

19. CONTRASTES ENTRE MATEO 25 Y APOCALIPSIS 20

(Mateo 25; Apocalipsis 20)

1. Primer contraste:

a) En Mt. 25: Él viene a la Tierra.

b) En Ap. 2: La Tierra y el cielo han desaparecido.

2. Segundo contraste:

a) En Mt. 25: Él viene para juzgar a las naciones existentes.

b) En Ap. 2: Él viene a juzgar a los muertos impíos.

3. Tercer contraste:

a) En Mt. 25: Él juzga el trato que le ha sido dado a Sus hermanos.

b) En Ap. 2: Él juzga el trato que le ha sido dado a Él mismo.

20. COSAS NUEVAS PARA EL CREYENTE

(2 Corintios 5:17)

1. Un nuevo nacimiento (Jn. 3:3; 1 P. 1:23).

2. Una nueva vida (Ro. 6:4; Gá. 6:15; 2:20).

3. Un nuevo nombre (Is. 56:5; 62:2; Hch. 11:26).

4. Una nueva fuerza (Is. 40:31; Fil. 4; 13).

5. Un nuevo entendimiento (Lc. 24:32; Sal. 119:98).

6. Un nuevo camino (1 Co. 6:10, 11; Ef. 5:8).

7. Una nueva visión (Jn. 9:25; Sal. 119:67).

8. Una nueva canción (Sal. 40:3).

9. Una nueva ciudad (Ap. 21:2).

21. CUATRO HOMBRES EN LUCAS 5

1. Un hombre turbado calmado (v. 10).

2. Un hombre impuro limpiado (vv. 12, 13).

3. Un hombre paralítico sanado (vv. 24, 25).

4. Un hombre rico satisfecho (vv. 27–29).

22. EL EVANGELIO SEGÚN MATEO

1. «… Él salvará a su pueblo de sus pecados» (1:21).

2. «El pueblo asentado en tinieblas vio una gran luz» (4:16).

3. «Venid a mí todos los que estáis fatigados y cargados, y Yo os haré descansar» (11:28).

4. «Y en su nombre pondrán los gentiles su esperanza» (12:21).

5. «Porque el Hijo del hombre ha venido para salvar lo que se había perdido» (18:11).

6. «¿Quién, entonces, podrá ser salvo?» (19:25, 26).

7. «… El Hijo del hombre no vino para ser servido, sino para servir, y para dar su vida en rescate por muchos» (20:28).

8. «Porque esto es mi sangre del nuevo pacto, que va a ser derramada por muchos, para remisión de los pecados» (26:28).

9. «… He aquí que yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo» (28:20).

23. EL SUPERLATIVO JUAN 3:16

1. Posiblemente la misericordia más rica: es Dios que ama al «mundo» y que se muestra en:

2. El precio más alto posible: el don de «su único Hijo» para …

3. El número más elevado: para que «todo aquel»—usted, yo, o cualquier otra persona—no sufra …

4. La cárcel más oscura: para que «no perezca», sino que tenga …

5. La bendición más grande posible: la «vida eterna» en …

6. Los términos más fáciles posibles: «para que todo aquel que cree en Él» con …

7. La mejor seguridad posible: la Palabra de Dios.

24. GÉNESIS 1

1. Conversión: de las tinieblas a la luz (vv. 2, 3).

2. Separación: dividir la luz de las tinieblas (v. 7).

3. Llevar fruto: el árbol que da fruto (v. 12).

25. GRANDES ORACIONES DE LA BIBLIA

(Mateo 6:8–15)

1. La oración de David (2 S. 7:18–29).

2. La oración de Salomón (1 R. 8:12–61).

3. La oración de Daniel (Dn. 9:3–13).

4. La oración de Esdras (Esd. 9:5–15).

5. La oración del Levita (Neh. 9:4–38).

6. La oración de Elías en el monte Carmelo (1 R. 18:36, 37).

7. La oración de Ezequías pidiendo por su vida (2 R. 20:3).

8. La oración de Moisés que hizo cambiar la decisión de Dios (Éx. 32:10–14).

9. La oración de Habacuc por un avivamiento (Hab. 3).

10. La oración de Pablo por los Efesios (Ef. 3:14–21).

11. La oración de Pablo por los Colosenses (Col. 1:9–12).

12. La oración que Cristo enseñó a Sus discípulos (Mt. 6:9–13)

13. La oración de Cristo al Padre (Jn. 17).

14. La oración del malhechor en la cruz (Lc. 23:42).

15. La oración de Cristo en la Cruz (Lc. 23:34).

26. LA ORACIÓN EN EL NUEVO TESTAMENTO

1. El Señor Jesús oró: y fueron escogidos los pilares de la Iglesia.

2. Los discípulos oraron: y Pentecostés se convirtió en una maravilla de poder.

3. La Iglesia primitiva oró: y Pedro fue liberado de la prisión.

27. LA ORACIÓN TRIPLE DEL SALMO 143

1. «Hazme sentir por la mañana tu misericordia …» (v. 8).

2. «Hazme sentir el camino por donde debo andar …» (v. 8).

3. «Enséñame a hacer tu voluntad …» (v. 10).

28. LA ORACIÓN: UN ESTUDIO BÍBLICO

(Salmo 126)

1. ¿Por qué orar?

a) La oración eficaz del justo puede mucho (Stg. 5:16).

b) Para que no entremos en tentación (Mt. 26:41).

c) Se nos ordena orar (Lc. 18:1).

2. ¿Cuándo orar?

a) En tiempos de peligro—en contacto con hombres peligrosos—El Señor oró toda la noche (Lc. 6:12).

b) Tarde, mañana y mediodía (Sal. 55:17).

c) Orar continuamente (Ro. 12:12).

d) Orar sin cesar (1 Ts. 5:16).

e) En aflicción (Stg. 5:13).

f) En enfermedad (Stg. 5:14).

g) Cuando hemos pecado el uno contra el otro (Stg. 6:16).

3. ¿Cómo orar?

a) En el Espíritu (Ef. 6:18).

b) En el Espíritu Santo (Jud. 20).

c) Trabajando fervientemente en oración (Col. 4:12).

d) Con entendimiento (1 Co. 14:14–15).

e) Con manos santas: sin ira ni contienda (1 Ti. 2:8).

f) Pedid con fe, sin dudar (Stg. 5:16).

4. ¿Por qué cosas orar?

a) Por obreros para ir a la mies (Mt. 9:37, 38).

b) Por todos los hombres, por los reyes y los que están en autoridad (1 Ti. 2:1, 2).

c) Para ser llenos del conocimiento y la voluntad de Dios (Col. 1:9–11).

d) Por aquellos que abusan de nosotros (Mt. 5:44).

e) En todo (Fil. 4:16). Señor, enséñanos como orar (Lc. 11:1).

CONCLUSIÓN: «La oración no se nos da como una carga que ha de ser llevada, o por un deber desconocido que debemos de cumplir, sino como un gozo y poder, el cual no tiene límite» (J.W.W.).

29. LAS ORACIONES DE CRISTO EN LUCAS

1. En su bautismo (3:21).

2. Después de curar al leproso (5:16) el Señor se fue a un lugar solitario a orar.

3. Toda la noche, antes de escoger a los doce apóstoles (6:12); orando por ellos y por su labor.

4. Orando solo (9:18, 22); notad lo que dice acerca de su muerte.

5. En la transfiguración (9:28).

6. En cierto lugar con sus discípulos (11:1); la oración con la cual les enseña a orar.

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Yaş həddi:
0+
Litresdə buraxılış tarixi:
14 noyabr 2024
Həcm:
1691 səh. 2 illustrasiyalar
ISBN:
9788482673202
Müəllif hüququ sahibi:
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