Kitabı oxu: «Líder, llegó tu hora»
LÍDER, LLEGÓ TU HORA
Sebastián Escudero
LÍDER, LLEGÓ TU HORA
Editorial Claretiana
Índice
Portada
Portadilla
Lagales
Agradecimientos
Prólogo
Del desierto a los verdes pastos
Introducción
Capítulo 1: Las características del líder
1. La necesidad de un liderazgo
2. Compasión por las ovejas
3. Influenciamos como líderes
4. ¿Te están siguiendo?
5. Una cuestión de carácter
6. Dejando huellas
7. Añadiendo valor a las personas
8. Aprendiendo a ser líder
9. La fidelidad es la clave
El uso de los dones
El uso del dinero
10. La perseverancia marca la diferencia
Capítulo 2: La oración del líder
1. La unción privada determina la unción pública
2. La dependencia de dios
3. Los tres escalones hacia la madurez
a) El primer escalón: el rezo
b) El segundo escalón: la oración espontánea
c) El tercer escalón: la comunión
La comunión eucarística
Capítulo 3: La visión y planificación del líder
1. Un dios de planes
2. La planificación del líder
3. Ponerle fecha a los sueños
4. El reconstructor de murallas
1) Escribir la visión
2) Estar enfocado
3) Esforzarse
5. La necesidad de una visión
6. Inspectores del futuro
7. Permanentemente adelantados
8. La fiebre por el oro
Capítulo 4: La pasión del líder
1. Un solo hombre apasionado
2. El apasionado de los apasionados
3. El poder que viene de lo alto
4. El poder de la pasión
El poder del entusiasmo
5. Amantes apasionados
Capítulo 5: Las tentaciones del líder
1. La tentación del poder
2. El Dictador
3. Los “Uperetes”
4. Los oportunistas
5. La tentación de la carne
Crónica de una caída anunciada
La caída del rey
Soldado que huye…
¿Por qué cuidarme tanto?
La vida privada determina la eficacia del líder
6. Levantarse nuevamente
Capítulo 6: Los peligros del líder
1. Las crisis personales
2. El abandono
3. La rutina
4. El mal de la “tradicionitis”
5. La independencia
6. El hombre orquesta
7. Las emociones
El desánimo
El pesimismo
El mal humor
La nostalgia
La pasividad
El estancamiento
El activismo
La ansiedad
Capítulo 7: Las crisis del líder
1. Las críticas
Los que restan
2. La corrección fraterna
La fórmula Romanos 4, 17
| Escudero, SebastiánLíder, llegó tu hora / Sebastián Escudero. - 1a ed . - Ciudad Autónoma de Buenos Aires : Claretiana, 2021.Libro digital, EPUB - (Sanación en el espíritu)Archivo Digital: descarga y onlineISBN 978-987-762-086-31. Superación Personal. 2. Liderazgo. 3. Dios. I. Título.CDD 158.1 |

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1ª edición, libro papel, septiembre de 2016
1ª edición libro digital, marzo de 2021
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© Editorial Claretiana, 2016
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Versión: 1.0
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Dedico mi tercer libro a los Misioneros Mensajeros de Jesús, los principales inspiradores de mi ministerio, a quienes pertenezco por carisma, identidad, afecto y convicción.
A los de ayer, a los de hoy y a los que poblarán el planeta en el mañana de Dios.
Si no fuera por ustedes no hubiese escrito ni una sola página de este libro. Uno de los mayores regalos del Señor a mi ministerio es el de poder servirles como su líder.
AGRADECIMIENTOS
A mi hermano de sangre Hugo, por seguir sosteniéndome como hace más de 30 años. Gracias por ser mi líder desde que éramos niños.
A todos los Misioneros Mensajeros de Jesús, de todas las comunidades con las que batallamos juntos desde hace tantos años, en especial a mi comunidad de origen La Visitación, en Córdoba, por apoyar y renovar constantemente mi ministerio.
A la Familia Eclesial Mensajera de Jesús, especialmente al Instituto religioso de las hermanas, que hacen tan fecundo mi ministerio con su oración y afecto.
A la Hermana Ramona Taborda, gracias por seguir siendo a través de los años mi modelo de líder, mi confidente y especialmente “mi madre”.
A mis alumnos, los actuales y los que siguen siendo mis amigos con el correr de los años. Ser su líder es uno de los principales motivos de mi gozo en esta vida. Los amo.
A Martín Duarte y Ximena Guerrero, y a todos los amigos que el Señor me ha regalado a lo largo del país y del mundo en mis viajes de evangelización. Gracias por existir.
A Horacio Tissera y Gabriela Castro, por invertir noches sin dormir, una vez más, en la revisión literaria de este inexperto.
Al padre Alonso Sanchez y a toda la Editorial Claretiana por volver a poner su toque de confianza en mí en este nuevo libro.
Y dejo para el final mi principal agradecimiento a mi amado Jesucristo, el mayor Líder de mi vida. No me alcanzan las horas del día, ni los cds, ni los artículos, ni las prédicas para demostrarte lo agradecido que estoy con el llamado que le hiciste a este desconocido muchacho de un remoto barrio de Córdoba. Te amo con todo lo que soy.
PRÓLOGO
Es un amanecer como cualquier otro en el desierto. Pero este amanecer parece ser un poco más frío. El viento pareciera querer golpear en la cara. Hay un solo hombre despierto que se ha levantado tan temprano esta mañana de entre los cientos de miles que descansan en sus tiendas. Es un varón más bien joven, pero con cara de haber luchado demasiado en su vida. Está sentado en una roca con la mirada fija en el horizonte. Y lo único que sus ojos le permiten contemplar es arena y más arena a la distancia. No parece estar sentado allí por gusto. Su semblante calculador da a entender que una inquietud no le ha permitido dormir en toda la noche, y que lo ha traído a este sitio para resolver algo crucial para el resto de su vida.
Su mirada fija en el horizonte solo se altera al ver un palito entre las piedras con el que comienza a hacer un dibujo en la arena. Más bien parece ser un plano. Luego se rasca la barba y vuelve a zambullir su mirada en el desierto. Todavía no sabe que se está decidiendo el resto de la historia de la salvación y el destino de todo un pueblo.
De pronto, una voz suave le susurra en su corazón unas cuantas palabras que serán suficientes para robarle un par de lágrimas de sus ojos:
Así es Josué, ha muerto mi servidor Moisés. Y este pueblo necesita salir de una vez por todas de este desierto inhóspito. Tú ya conoces lo que hay del otro lado. Eres el líder indicado. Eres el líder que elijo para esta gran cruzada. Líder, llegó tu hora.
Del desierto a los verdes pastos
Si bien el liderazgo de Josué en la Biblia es uno más de los cientos que allí se encuentran, me pareció oportuno utilizar su figura como un modelo adecuado para comenzar ejemplificando lo que implica ser un líder.
El ministerio de Josué, a pesar de no ser tan famoso como lo fue el de Moisés, o el de David, no deja de ser uno de los más sobresalientes de toda la Biblia. Tuvo que suceder nada más y nada menos que a Moisés, con todo lo que debe haber implicado tener que reemplazar a un líder que con su bastón tocaba el mar y este se abría; o que tocaba la roca y de esta brotaba agua. La hora de su liderazgo consistía no solo en conducir a su pueblo a la tierra prometida, sino también en dejarlo a este asentado en una tierra ocupada por países de guerreros. Era un nuevo tipo de liderazgo. No podía repetir el liderazgo de Moisés. Eran nuevos los retos, y distinta la realidad. Josué debería hacer lo que su antecesor no hizo. Dante Gebel lo explica así:
Aquellos que seguían a Moisés tenían mente de turistas, mientras que los que seguían a Josué tenían mente de soldados.
Los primeros salían a buscar el maná del cielo. Los segundos sembraban y cosechaban.
Los primeros esperaban que Dios ahogara a los egipcios que venían detrás. Los segundos iban a conquistar la tierra que tenían por delante.
Los que seguían a Moisés vivían de los regalos de la gracia. Los que seguían a Josué de las recompensas a causa del esfuerzo y el trabajo duro.(1)
Y yo me atrevo a agregar: los que seguían a Moisés tenían que cruzar el mar Rojo viendo cómo Dios al toque del bastón abría de par en par las aguas. Los que seguían a Josué tenían que atravesar el río Jordán dando pasos de fe, y a medida que pisaban se iban deteniendo las aguas (Cfr. Jos 3, 7-17).
Sin duda es un nuevo pueblo, es un nuevo tipo de liderazgo. Un desafío, una carga muy pesada… pero posible de llevar.
Este libro es una motivación a tomar el lugar de liderazgo que nos corresponde para conducir y guiar a nuestros hermanos a los pastos verdes que el Señor en visión ya nos ha mostrado; a luchar por ellos para asentarlos en su lugar definitivo de modo tal que puedan dejar de andar sobreviviendo en el desértico valle de lágrimas por donde hace tanto tiempo caminan. Les escribo a los líderes de hoy, que tienen que enfrentar los desafíos del presente. Ya no están los Moisés de ayer, nos toca asumir la responsabilidad con nuestro propio estilo de liderazgo.
Te animo a creer que Dios cuenta contigo para llevar a cabo una gran obra. Y si después de leer este libro te encuentras tú también sentado en el desierto con un bastón de mando entre tus manos, tengo para ti la misma respuesta de Dios a Josué: “Líder, llegó tu hora”.
Sebastián Escudero
Mayo de 2011
sebaescudero3@hotmail.com
1. GEBEL, Dante. Destinado al éxito. Ed. Vida. 2009: Miami, Florida. Cap. 11.
INTRODUCCIÓN
Este libro es el resultado de muchos años de triunfos y fracasos como líder. Cuando empecé a liderar a los 21 años hubiera deseado tener a mi alcance muchas más enseñanzas sobre liderazgo de las que en ese momento tenía. Tuve que aprender a liderar a la fuerza de caídas, de ensayos y fracasos. Y desde entonces tengo en mi mente la idea de hacer un libro que resuma todo lo que he aprendido a lo largo de mi vida sobre esta área tan importante del liderazgo, aplicándolo específicamente a los líderes cristianos.
He aprendido sobre liderazgo de vivencias, de consejeros, de observar otros líderes, y de mucha lectura sobre el tema. Pero sin duda he aprendido de los errores mucho más que de cualquier otra cosa. Por eso este humilde libro estoy convencido que puede ayudar a quien lo lea, y aplique los principios que enseño en su propio liderazgo, a no cometer los mismos errores que cometí yo y a crecer como líder para ser ocasión de bendición para otros.
Habrá quienes encuentren principios que sean una novedad en sus vidas, y otros para los cuales solo serán recordatorios de enseñanzas que ya aprendieron en su liderazgo. Pues como decía Platón: “La mayor parte de la instrucción es que a uno le recuerden las cosas que ya sabía”.
Si bien el libro está enfocado en aquellos líderes cristianos que tienen algún tipo de responsabilidad en lo que se refiere a la conducción de personas, esto no quiere decir que no sirva para todo tipo de personas; porque todos, lo aceptemos o no, somos influencia para alguien más. Y eso nos convierte en líderes, aun cuando no sepamos a quién estamos liderando:
Estés donde estés, seas quien seas, tengas lo que tengas, ocupes la posición que ocupes, siempre habrá alguien, por debajo de ti, que estará observándote.
Alguien que anhela ser como tú, parecerse a ti, actuar como tú, estar donde tú estás, tener lo que tú tienes, llegar donde tú has llegado, o, quizá, ocupar tu posición.
Siempre serás un modelo para alguien y serás responsable, con tus actos, con tus actitudes, con tus expresiones, en general, con tu comportamiento, por ese alguien que te sigue (Carlos Ache).
Y si no existiera ninguna persona que te siga, lo mismo tengo que comentarte que no has dejado de ser líder. Porque aún te queda alguien que precisará de ti el liderazgo más desafiante de toda tu vida: tú mismo. Solo si aprendemos a liderarnos a nosotros mismos estaremos capacitados para dirigir a los demás, sean uno, diez o diez mil personas. Así que no tengo ninguna duda de que escribí este libro para ti que estás acompañándome en esta introducción ahora mismo.
Mi intención no es impresionar a quienes lo lean, ni impartirles sabiduría, sino más bien compartir principios que considero que pueden llegar a ser importantes tenerlos en cuenta para llevar a cabo un liderazgo cristiano. No es un libro más de mi ministerio, ni lo escribí para agrandar mi “currículum”, sino que es una excusa, una nueva idea que el Señor puso en mi corazón para afectar a mi generación y a las venideras. Y esta idea no surgió de la nada; permíteme contarte cómo comenzó todo.
En enero del año 2006 el Consejo General de los Misioneros Mensajeros de Jesús, a quienes pertenezco por carisma e identidad, reunido en Salta, al norte de mi país, me eligió como el primer coordinador regional de la provincia de Córdoba, por tres años, con la posibilidad de ser re-elegido. Yo acepté con mucho gusto la propuesta. Sentía que toda mi vida, hasta ese entonces, me había preparado para llevar a cabo esta nueva misión. La tarea principalmente consistía en el acompañamiento de cada comunidad de la región, especialmente el pastoreo de los líderes.
Mientras regresaba de aquella misión maravillosa, el Señor me reveló la necesidad que los líderes de la región tenían de una formación sobre liderazgo. Y tenía dos opciones: les brindaba una formación en base a temas escritos por otras personas o me tomaba el trabajo de escribir yo mismo el material que creía adecuado. Elegí la segunda opción. Y así surgieron una serie de siete artículos sobre liderazgo que escribí para las reuniones de consejo regional a lo largo de mis tres años como coordinador regional.
Cuando terminé de escribir el séptimo artículo, supe claramente que el Señor quería que el material se difunda más allá de los Misioneros Mensajeros de Jesús de mi provincia. Y entendí que el Señor me llamaba a darle forma a los artículos para que se convirtieran en mi tercer libro. Y ese es el resultado que tuvieron efectivamente.
Le coloqué el título: Líder llegó tu hora, no solo por la referencia textual que la Biblia hace en el libro de Josué (Jos 1, 2), sino también porque sentí de parte de Dios que este libro, como millones más que se escribieron, escriben y escribirán, tiene que ser un llamamiento a tomar nuestro lugar de combate en esta hora clave de la historia. Como lo fue para Josué en la Biblia, después de pasar 40 años luchando en el ejército de Israel a la derecha de Moisés en el desierto, un día Dios viene a decirnos que se acabó el tiempo en el desierto… llegó la hora de atravesarlo. Y para hacerlo hacen falta líderes que muevan a las masas.
Los escritores bíblicos supieron distinguir correctamente dos maneras distintas de hablar del tiempo. Hay un tiempo que consiste en el paso de las horas, de los días y de las semanas. Para este tipo de tiempo usaban la palabra griega Cronos. Pero hay otro tiempo, que es el tiempo de Dios, en el que Él interviene en nuestra historia, en nuestro Cronos, y para designar ese tipo de tiempo usaban la palabra griega Kairós. Este libro está pensado para que los líderes podamos empezar a vivir en ese Kairós… en la hora exacta de la voluntad de Dios para nuestras vidas como líderes. (2)
He tenido el alto privilegio en estos años de viajar por distintos países y conocer de cerca las múltiples actividades que la Iglesia del Señor realiza mes tras mes para bendecir al Pueblo de Dios: conferencias, cursos, talleres, recitales, seminarios, retiros, jornadas de evangelización, peregrinaciones, asambleas de oración, etc. Y aunque estoy agradecido a Dios de todas las cosas que estamos emprendiendo en este tiempo, he llegado a la conclusión que podríamos estar mucho mejor que como estamos si hubiese más capacitación de líderes que sepan cómo hacer que estos eventos produzcan frutos multiplicadores en la Iglesia. El problema es que no disponemos de la suficiente preparación para este tipo de líderes. Y si lo disponemos, son los menos, lamentablemente.
Tengo el profundo anhelo de que este libro sea un canal de revelaciones de Dios para aquellos líderes que el Señor quiere que tomen un lugar protagónico de liderazgo donde Él los necesita. Será de seguro una gota de agua más en el océano, pero la hermosa Madre Teresa nos enseñó que el océano no sería lo mismo sin esa gota de agua.
El gran líder, primer ministro de Inglaterra durante la segunda guerra mundial, Winston Churchill, decía: “En toda época llega el momento en el cual un líder debe salir a la delantera a enfrentar las necesidades de la hora. Por lo tanto, no existe líder en potencia que no tenga la oportunidad de hacer una diferencia positiva para la sociedad. Trágicamente, hay veces en las cuales el líder no se levanta en su hora”.
Y en otra ocasión afirma: “En la vida de todos llega un momento especial en el cual, en sentido figurado, les dan un toque al hombro y les ofrecen la oportunidad de hacer algo sumamente especial, único para ellos y ajustado a sus talentos. ¡Qué tragedia si aquel momento les sorprende sin preparación o capacitación para lo que habría sido su hora más sublime!”.
Es mi oración que este libro llegue a la hora indicada y a las personas correctas que sepan levantarse y entender que les llegó su tiempo. Seguramente nunca conoceré el alcance que tendrá este libro para todos los líderes que lo lean. Pero no se nos pidió cosechar, sino sembrar. Este libro es eso: una siembra de todo lo que aprendí en mi vida sobre liderazgo. Que Dios te hable, líder querido, como hace casi 4000 años atrás lo hizo con un joven israelita, y te diga: “¡Líder, llegó tu hora!”
2. Dicho sea de paso, me costó discernir si el título del libro no debiera ser: Líder: llegó tu kairós. Pero elegí el término hora por respeto a quienes no tienen este conocimiento del término griego y que no alcanzarían a entender en qué consistía el mensaje del título.
CAPÍTULO 1
LAS CARACTERÍSTICAS DEL LÍDER
El primer capítulo del libro lo dedicaré a enumerar algunas de las características principales de un líder cristiano.(3) Necesitaría escribir varios libros para colocar todas las características que debe reunir un líder para desarrollar correctamente su liderazgo. Pero como no me es posible hacerlo, me limitaré a exponer solo algunas de las que en estos años de servicio a Dios me han hecho entender que son indispensables para cumplir el rol del liderazgo.